Erreur. problème dans l'exécution de la requête : INSERT INTO _logbots (IP, useragent, action) VALUES ('54.166.157.192', 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)', 'lectureFiche')
Erreur. MySQL proteste : Duplicata du champ 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)-lectureFiche' pour la clef 'agentAction'
AFEHC : transcripciones : Carta del oidor de la Audiencia de Guatemala, Alvar Gómez de Abaunza : Carta del oidor de la Audiencia de Guatemala, Alvar Gómez de Abaunza

Ficha n° 4437

Creada: 18 febrero 2017
Editada: 18 febrero 2017
Modificada: 15 junio 2017

Estadísticas de visitas

Total de visitas hoy : 0
Total de visitas : 140

Autor de la ficha:

Selvin CHIQUÍN

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Carta del oidor de la Audiencia de Guatemala, Alvar Gómez de Abaunza

Carta escrita por Alvar Gómez de Abaunza, dando a conocer los motivos que originaron los conflictos entre él y el presidente de la Audiencia, Alonso Criado de Castilla, así como con otros allegados de este último.
Palabras claves :
Oidor, Audiencia de Guatemala, Presidente
Autor:
Alvar Gómez de Abaunza
Ubicación:
Archivo General de Indias
Fecha:
1604-05-03
Paginas:
5
Texto íntegral:

1[f1r]

2[Al centro:] Cruz.

3[Al centro:] Señor.

4Si yo he dado cuenta a vuestra majestad de las cosas de su servicio que se verá por muchas cartas mías desde el mes de abril del año de [mil quinientos] ochenta y seis hasta el de diciembre de [mil] seiscientos y tres, con relación siniestra o con intereses particular mío que el derecho prohíba, digno soy de muy grande pena, la cual suplico a vuestra majestad me mande dar no sin su acostumbrada clemencia y mansedumbre real, que a este derecho no quiero renunciarle: si la cuenta que he dado ha sido cierta, verdadera y necesaria según mi conciencia, suplico humildísimamente a vuestra majestad me defienda de ellos que por sola esta causa me descomulgan, o casi como a los que no merecen estar en el gremio de la Iglesia1 después de haber padecido, sirviendo a vuestra majestad en esta real audiencia más de diez y seis años, ofensas e injurias graves admitidas de mis compañeros en peticiones de deudos y favorecidos suyos y de otras personas y por otras vías. Me obligó el doctor Alonso Criado de Castilla, con el rigor de que usó conmigo en diez de enero del año de seiscientos y uno, a dar cuenta de él a vuestra majestad, por un memorial que envié a este real consejo por abril del mismo año, y parecer [f1v] oportuna ocasión para manifestar a vuestra majestad la modestia reportación y paciencia con que he servido y la poca causa que he dado a ser figurado a vuestra majestad, envié otro memorial de las ocasiones que se me dieron desde que comencé a servir a vuestra majestad hasta el día de su fecha que, me parecía, podrían averiguarse y después en otras cartas di cuenta de las dañosas ventas para vuestra majestad del alguacilazgo mayor de esta real audiencia en un niño de once años [que] hizo de don Carlos Vásquez de Coronado, que se trata por deudo y tiene estrecha amistad con el licenciado don Alonso de Coronado. Vuestro oidor de la real audiencia y del alferazgo mayor en don Diego de Guzmán, favorecido y particular amigo del licenciado don Alonso de Coronado y de su hijo del presidente, y por este camino del padre, lo cual he sido informado que don Juan Barca de Coronado, hijo del oidor don Alonso, que le vino de esa corte en los navíos del año pasado y con ellos la sentencia de mi visita en que fui condenado en un año de suspensión de mi cargo, el cual comencé a cumplir a dos de septiembre del dicho año.

5Dentro de dos meses se declaró el presidente por ofendido2 de mí, de lo que refiero a vuestra majestad como si no tuviera oficio y le hubiera dado más justa causa, y estando declarado me hizo una sobre si me había casado o tratado de casarme, siendo vuestro oidor en que procedió con la pasión y nulidades que por mi[s] partes se alegarán y probarán a su tiempo y lugar.

6Algunos días después, recibí vuestra real cédula3 en que vuestra majestad manda a la real audiencia, presidente y oidores, me reciban el uso y ejercicio de mi cargo y oficio pasado el año de suspensión en que fui condenado y quejáronse don diego de Guzmán, don Carlos Vásquez de Coronado y otros favorecidos y allegados deudos suyos, y pidieron ante el presidente me la mandase exhibir y no me consintiese usar de ella por ser casado con doña Isabel Costilla Castilla de Saavedra, vecina de esta tierra, [f2r] con quien me casé no estando sirviendo mi cargo como es derecho y vuestra real cédula lo especifica, sino más de cuatro meses después de haberle dejado de servir y con ser esto así me declaró el presidente, por privado de la placa por el casamiento, por auto que proveyó a solas las peticiones que sus aficionados presentaron ante él en la forma y con la pasión que por el auto parece de que apelé y dije de nulidad, y sin embargo de esto ha procedido, queriendo causar litigio sobre el cumplimiento de vuestra real cédula y hacerme a mi litigio, que es lo que se ha pretendido con las peticiones que contra mí se han admitido para hacerme menos digno e idóneo ministro de vuestra majestad.

7Para el propio efecto, dos de los que se juntaron con don4 Diego de Guzmán, que son Pedro de Solorzano y don Carlos Vásquez de Coronado, regidores con Juan de Colindres, tesorero de la cruzada de seis predicaciones de suya mala administración se le tome cuenta por mandado de vuestra majestad, por la cual se verá el servicio que hice en la que he dado de ello diversas veces y del deudo que tiene con el licenciado don Alonso de Coronado, vuestro oidor y Cristobal Dávila, mercader de los más gruesos y codiciosos de esta ciudad y Pedro del Castillo, vuestro contador, y Francisco del Castillo, su hermano, al cual Pedro de Castillo, vuestra majestad tuvo por bastantemente premiado, conforme a vuestro parecer de esta real audiencia y dejó muchos años de hacerle merced de qué estaban ellos y sus deudos quejosos de mí todos, y el día de hoy lo están y se quejan decentemente de que como más antiguo tuve culpa en que en el parecer que se dio a vuestra majestad de sus méritos de dé cuenta de la remuneración de ellos en sus antecesores y en otros sus descendientes se juntaron todos los dichos y Juan Orozco de Ayala, vuestro alguacil mayor en el cabildo de la dicha ciudad, y Pedro de Estrada, sobrino de los dichos Francisco Díaz del Castillo y Pedro del Castillo, y el alcalde propuso que se contradijese la ejecución de vuestra real cédula, y los seis regidores se conformaron y el alguacil mayor apeló y lo llevó a la audiencia [f2v] en grado de apelación y porque en una petición en que expresa las causas que yo tenía, para recusar a todos y cada uno de los regidores, diré estas palabras: de más de las causas generales que se dice y publico tener todos y cada uno de los dichos alcaldes y regidores que son las esperanzas y promesas de encomiendas de indios, para casar sus hijas, sobrinas y deudas y de otras gracias y mercedes y favores que ellos se prometen y en que se fundan, según es público y notorio al dicho licenciado Abaunza, que de ello me ha dado noticia, se proveyó decreto por el propio presidente y por los oidores en que le mandan poner en la cárcel pública con lo que no pudo proseguir la causa, porque aunque no hubo efecto la prisión por haberse acogido a la iglesia de donde le pretendió sacar el alguacil mayor de la audiencia y sobre ello le hirieron en sagrado y le hicieron otros malos tratamientos y yo pedí testimonio de los autos como parte y se me denegó por decir que está pendiente la recusación del licenciado don Alonso de Coronado, estando dado por recusado desde el mes de noviembre de seiscientos y dos, en lo cual y en otras causas de que por mi parte se dará cuenta a vuestra majestad. En este su real consejo se ha demostrado apasionado vuestro presidente doctor Alonso Criado de Castilla, en perjuicio mío por las causas que refiero a vuestra majestad y no por cosa que yo haya hecho en su ofensa, ni dicho salvo las que han sido en servicio de vuestra majestad, a quien toca el remedio de los agravios de sus reales vasallos que demás de los referido, le son los míos, ha estado que casi me descomulgan como refiero se hace con los que desmerecen estar en el gremio de la iglesia. Persuadiendo los deudos y allegados, y favorecidos del presidente y del licenciado don Alonso de Coronado, a los litigantes y pretendientes de indios y cargos y oficios, no entre en mi casa ni me vean ni oigan, sino quieren [ilegible] suceso en lo uno y los otros de que hay muchos testigos, suplico a vuestra majestad cuan humildemente puedo sea servido ponerle mandándolo averiguar y castigar que si bien lo que a mí me toca, cesará con mi ausencia, no se puede dudar que mi persecución por haber sido [f3r] fiel y leal a vuestra majestad, retraerá a otros ministros suyos de menos pecho, y se tendrán por excusados si en lugar de premio ve en pena de su celo y cuidado, del servicio de vuestra majestad, cuya católica real persona, guarde nuestro señor. En Guatemala, 3 de mayo de 1604.

8[Firma:] El licenciado Alvar Gómez de Abaunza.

9Notas

101 [Al margen:] Que sirviendo a vuestra alteza en aquella audiencia ha[n] pasado muchas ofensas e injurias admitidas de sus compañeros en peticiones de deudos y favores reci[bi]dos suyos y de otras personas, y el doctor Alonso Criado de Castilla con el rigor que usó el año de 600 le obligó a dar cuenta a vuestra real audiencia de su modo de proceder enviando memorial de esto y de la suerte que el precedió en todo.

112 [Al margen:] Que en la causa que el presidente le hizo sobre su casamiento, procedió con demasiada pasión.

123 [Al margen:] que recibió la cédula en que vuestra alteza manda le reciba aquella real audiencia al uso y ejercicio de su oficio pasado el año de suspensión y que el presidente admitió [a] algunas personas deudos suyos en ciertos pedimentos para que hiciese exhibir la dicha cédula y que no le consintiese usar de ella.

134 [Al margen:] que por haber procedido siempre y con muy grande justificación en todo lo que sea ofrecido, le han perseguido el presidente y el licenciado don Alonso de Coronado y otras muchas personas de dañada voluntad, a vuestra alteza suplica, ponga remedio en esto, y favoreciendo su causa como quien tiene justicia en ella, castigando los agravios que sin ella se le han hecho.

Fuentes :

AGI, GUATEMALA,12,R.1,N.5.