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AFEHC : transcripciones : Pleito por ejercicio ilegal de la cirugía y medicina : Pleito por ejercicio ilegal de la cirugía y medicina

Ficha n° 1201

Creada: 14 septiembre 2006
Editada: 14 septiembre 2006
Modificada: 18 enero 2011

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Autor de la ficha:

Rodolfo HERNANDEZ MENDEZ

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Pleito por ejercicio ilegal de la cirugía y medicina

«Proceso ... De Juan de los Reyes boticario y cirujano contra todos los barberos de esta ciudad sobre que no puedan curar a ninguna persona sino mostraren título de cirujano o licencia para ello, como él lo mostró. Juez el alcalde Diego de Paz Quiñonez. Escribano Juan Nuño.»
Palabras claves :
Boticarios, médicos, Protomedicato
Autor:
Reyes, Juan de los
Ubicación:
AGCA, A1.4; 4026; 30978
Fecha:
1594/08/11
Texto íntegral:

1«En la ciudad de Santiago de Guatemala, en once días del mes de agosto de mil y quinientos y noventa y cuatro años, ante Diego de Paz Quiñonez, alcalde ordinario, se leyó esta petición.
“Juan de los Reyes, cirujano, vecino de esta ciudad, digo que a mí noticia es venido y así es público y notorio [...] como Francisco de Moya, Antón Moreno, Juan de Prado [—-] Simón de Sandoval, Tomás Martínez han curado y curan en los casos de cirugía, no sólo ellos pero sus hijos y criados, sangrando y purgando, dando polvos, untos, emplastos y [...] y otros muchos medicamentos, sin licencia de médicos y cirujanos examinados y aprobados; todo lo cual han hecho y hacen con poca consideración de sus conciencias y menos de aprecio de las leyes y pragmáticas de Su Majestad, no teniendo títulos ni licencias para poder ejercer las dichas facultades; y todo esto en daño de la república y de los enfermos, por todo lo cual
A vuestra merced pido y suplico mande se les notifiquen que luego exhiban y traigan ante vuestra merced los títulos que tienen para lo poder usar, así como yo que muestro y hago demostración de mis títulos y licencias que tengo; y que a vuestra merced le conste y a todos noticie y se les notifique que en el inter que no mostraren recados y con lo poder usar que no usen ni ejerzan sus dichas facultades, so las penas de la ley y contrarias graves que por vuestra merced les sean impuestas.
Otro sí, pido a vuestra merced mande se les notifique a los boticarios que es Antonio Bravo y a Fabián de los Reyes que no den ningún género de brebajes y otros géneros de medicamentos a los susodichos [...] y muy gran provecho a la república, excusando muchos males y daños que en la república hacen, porque quitando la causa es quitado el pecado. Y pido justicia y costas, protesto.

2Juan de los Reyes”.»

3[fol. 3] En la ciudad de Santiago de Guatemala a diez y siete del mes de agosto de mil y quinientos y noventa y cuatro años, ante Diego de Paz Quiñones, alcalde ordinario de esta ciudad, por su mandado se leyó esta petición:
“Francisco de Moya, vecino de esta ciudad, digo que a mí me fue notificado por mandado de vuestra merced, y a pedimento de Juan de los Reyes, cirujano, que mostrase por donde tengo tienda puesta y uso el oficio de barbero y cirujano, en cuyo cumplimiento hago demostración de este título, del examen del oficio de barbería con que satisfago a la tienda que del dicho oficio tengo puesta, de más de que yo soy examinado en el oficio de la cirugía. Y pasando a estas partes fuimos robados de ingleses, donde me fue tomado, entre otros papeles y cosas, el título y licencia que tenía para poder usar el dicho oficio de cirugía, y antes que yo pasase a estas partes, en la ciudad de Sevilla usé el dicho oficio libremente, curando a todos los enfermos; que de la dicha enfermedad y arte de cirugía de mí se querían aprovechar, viéndolo y sabiéndolo los demás cirujanos y médicos que en la dicha ciudad curaban, sin que en ello me fuese puesto impedimento alguno, como de ello estoy presto de dar información bastante. Y en lo que toca al uso del dicho oficio de barbería en esta dicha ciudad lo he usado, y las sangrías y demás cosas que he hecho han sido y son con parecer de médico, sin que contra esto haya ido y venido en manera alguna y de seis años a esta parte que ha que curo en esta dicha ciudad, de cirugía y barbería han sido y son muy acertadas, como hombre de experiencia, y constando de ello al doctor Juan Martínez [¿?] y al bachiller Rivas, me dieron de su mano muchas curas que hiciese, las cuales hice y sané mediante la voluntad de dios y mi suficiencia, que las que fueron las expresaré en su tiempo, y de ello me ofrezco a dar información bastante, y así debo usar el dicho oficio de cirugía libremente, sin que en ello el dicho Juan de los Reyes y otras personas me pongan impedimento alguno.
A vuestra merced pido y suplico mande recibir información de que soy persona examinada, usaba el dicho oficio de cirugía en la dicha ciudad de Sevilla y otras partes, donde he estado, y constando de ello mande que libremente le puedo usar sin que me pongan impedimento alguno, poniendo perpetuo silencio a la parte contraria. Y asimismo se me reciba información de las notables curas que he hecho en esta dicha ciudad, en el dicho oficio de cirugía y de como no he hecho ninguna sangría que se haya sabido ni entendido sin parecer de médico, sobre que pido en todo me sea hecho entero cumplimiento de justicia y estas protestas.
Otro sí: a vuestra merced suplico mande que atento que en el oficio del escribano del cabildo está un traslado del dicho mi título que demuestro se me vuelva el original, y pido justicia.
Francisco de Moya.

4[fol. 10] En la ciudad de Santiago de Guatemala, a diez días del mes de septiembre de mil y quinientos y noventa y cuatro años, ante Gaspar Arias Hurtado, alcalde ordinario de esta ciudad, por su Majestad, se leyó esta petición:
Juan de los Reyes, vecino de esta ciudad, digo que Francisco de Moya, barbero, apeló de lo por vuestra merced proveído para la real audiencia, y en ella se mandó que diese la información que ofrecía y que vuestra merced proveyese; el cual no ha dado la dicha información porque los dos testigos que presentó son de ningún momento y de oídas y no concluyen en manera alguna, de más que para usar el oficio ha de tener conforme a las leyes títulos y ser examinado y saber leer y escribir y latín, y el dicho Moya no sabe nada de lo susodicho y antes le está prohibido por autos de la justicia ordinaria que no cure, por los excesos que ha hecho y daños que de ello se han seguido y siguen, antes merece castigo ejemplar; por lo cual
A vuestra merced pido y suplico mande ver los autos, y vistos proveer según y como por mí se ha pedido, sobre que pido justicia y el oficio de vuestra merced imploro.
Juan de los Reyes»