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AFEHC : transcripciones : Demanda por sueldos no pagados : Demanda por sueldos no pagados

Ficha n° 1319

Creada: 12 febrero 2007
Editada: 12 febrero 2007
Modificada: 12 febrero 2007

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Autor de la ficha:

Rodolfo HERNANDEZ MENDEZ

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Demanda por sueldos no pagados

«Demanda de Teresa Vásquez por 450 pesos a los bienes del señor coronel don José Gonzáles de Navas, por los salarios que devengó en su servicio su hijo José León Galvez. Juzgado General.»
Autor:
Vasquez, Teresa. Jose Gonzalez Navas
Ubicación:
AGCA., A1.43, Leg. 5265, Exp. 44237, fols. 1-2
Fecha:
1796-03-15
Texto íntegral:

1«Señor Juez General
Teresa Vásquez, viuda, vecina de esta capital, en la mejor forma paresco ante V. S. y digo: que por mano de don Ignacio Muñoz, padrino de mi hijo José León Gálvez, entró éste a servir al difunto ultramarino don José González Navas, de edad de siete años, ofreciendo que le haría hombre, desde entonces hasta edad de veinte y dos años estuvo sirviéndole de mandados, y de cuanto se le ofrecía, descuidándole (por advertido fiel y de buena índole) en todas las cosas de casa, poniéndolas a buen cobro, corriendo con las llaves, y descuidándole totalmente cuando ya llegó a contar doce años. Desde cuya edad lo llevó consigo a provincias, año con año, sirviéndole de mozo de confianza, en quien descuidaba en cuanto al resguardo de todas sus cosas, de modo que queriéndole yo sacar de su poder, de edad de catorce años, para ponerle a oficio, viendo que se pasaba el tiempo para este fin, no me lo consintió por la gran falta que le haría, proponiéndome que le pondría en la escuela de Belén para que aprendiera a escribir, y que con esto y un principalito, que después había de dar al muchacho, tendría bastante para manejarse y pasarlo bien.
Ya con este motivo, y bajo de esta confianza, volvió a quedar en su casa sirviéndole, como he dicho, de criado, de manejar las llaves, de asistirle en sus viajes sin haber llegado el caso de ponerle a la escuela, porque no le daba tiempo de asistir a ella los continuos recados a que le estaba mandando, dentro y fuera de la ciudad, el cuidado de las bestias, y las demás ocupaciones de casa; y en esta conformidad continuó hasta edad de veinte y dos años, que fue, por Corpus del año pasado de 93, en que habiendo ido dicho don José a la provincia de San Salvador, y enfermádose gravemente mi hijo, no le acompañó a la de Verapaz. Y cuando regresó de su alcaldía a esta capital y volvió a su destino el citado don José, ya no le siguió mi hijo, ni se trató por entonces de ver lo que le daba por haberse incomodado de que no fuese con él.
En consideración a estas circunstancias de buen servicio, sirviéndole en casa más que de criado, ya desde los doce años, y lo mismo en los viajes que hacía dilatados, particularmente después que compró haciendas, pues en ellas y en sus cobranzas se dilataba siete u ocho meses cada año, en cuyas ocasiones regularmente ganan seis o más pesos, los que van sirviendo de meros criados, parece ser que regular unos meses con otros, lo menos que se debe pagar a dicho mi hijo, es a razón de cinco pesos al mes, desde que cumplió los doce años, que son diez años de servicio y seiscientos pesos el salario de ellos, que tal vez sería sobre poco, más o menos el principal que había pensado darle para que se manejase y ganase la vida.
De esto deberá rebajarse lo que anualmente gastaba en vestirle, pues solía darle al año un par de camisas de manta [fol 2] buena, una o dos chupas de bramante crudo, a excepción de las dos últimas que se les dio de bramante florete, y un par de calzones, por lo común de tripe, con dos chamarras y alguna otra sábana de manta para dormir, todo el referido tiempo, que todo ello, con hechuras sobre un prudente cálculo, vendrían siendo quince pesos al año, ascendiendo en los diez, a ciento y cincuenta pesos, los cuales rebajados de los seiscientos deben entregarse de sus bienes, a dicho mi hijo, cuatrocientos cincuenta pesos, como así suplico a V. S. sea muy servido mandarlo en Justicia, estando pronta a dar la información que baste de este mi verdadero relato. Por tanto, A V. S. suplico sea muy servido determinar y mandar hacer como pido en Justicia, juro no proceder de malicia, &.
Licenciado Moreno No se firmar.
Honorarios con vista
por traslado y éste 8 pesos
1 1/2 reales.»