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AFEHC : transcripciones : Protocolo de Gavarrete, años de 1821 y 1822 : Protocolo de Gavarrete, años de 1821 y 1822

Ficha n° 1322

Creada: 12 febrero 2007
Editada: 12 febrero 2007
Modificada: 10 junio 2008

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Autor de la ficha:

Rodolfo HERNANDEZ MENDEZ

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Protocolo de Gavarrete, años de 1821 y 1822

Escritura de fundación y dotación de maestra de escuela de niñas
Autor:
Larraz, Agustina. Antonia Perfecta Gordon
Ubicación:
Archivo General de Centroamérica. Ciudad de Guatemala
Fecha:
1821-07-28
Texto íntegral:

1«En la Nueva Guatemala, a veinte y ocho de julio de mil ochocientos veinte y uno. El señor Dr. don Antonio García Redondo [fol. 102] deán de esta Santa Iglesia Metropolitana y el Br. don Enrique Loma Osorio, cura propio de la parroquia de Candelaria, albaceas testamentarios de la señora doña Agustina Larraz, viuda del señor don Juan de Aysa, coronel del Ejército, gobernador intendente que fue de la provincia de Nicaragua, con intervención de don José María Bregante, de este comercio, que es albacea de don Manuel García Muro, porque este finado lo era también de la expresada señora Larraz, según la cláusula octava de su testamento bajo el cual falleció en esta capital, otorgado ante el escribano real don Paulino Salazar, a diez y seis de julio de mil ochocientos ocho, dijeron: que en ejercicio del albaceazgo, y en uso de las amplias facultades que por el citado testamento, memoria a que por la cláusula sexta de él se remitió, y comunicados que les hizo la misma finada señora, proceden desde luego a formalizar y otorgar la cláusula séptima de aquel, dotando una Maestra de niñas pobres con cien pesos anuales, que habrán de repartirsele mensualmente a razón de ocho pesos, añadiéndole los cuatro restantes en el último mes, contado el primer año desde el entable de esta fundación. A su efecto aplican dos mil pesos, que a favor de la mencionada señora Larraz reconocieron y reconocen a usura pupilar, el señor Marqués de Aycinena y su hermano el excelentísimo señor don José de Aycinena, Consejero de Estado, por escritura que otorgaron ante el escribano público don Vicente Antonio Villatoro, a veinte de octubre de mil setecientos noventa y ocho, que aunque aparece fue por cuatro mil pesos, está al presente reducida a solos dos mil, por haberles entregado los otros dos mil, redimiéndolos y oblándolos efectivamente. En esta inteligencia, para mayor firmeza, seguridad y cumplimiento de esta fundación, dejan por ahora a su cargo, el entable de ella en la actual escuela que en el barrio de dicha parroquial de Candelaria dirige doña Antonia Perfecta Gordon, a esfuerzos de su caridad y sin otro auxilio que el que la dispensan los vecinos de esta capital, en la pieza que dentro de los muros del que fue Monasterio de Santa Clara, mandó fabricar y costeó con este destino el Ilustrísimo señor Arzobispo don Luis Peñalver y Cárdenas, bien entendido que la indicada dotación subsistirá aplicada como dejan referido, ínterin prosiga dirigiendo la precitada escuela la misma doña Antonia Perfecta, o la que entre a sucederla siendo de la aprobación de los señores otorgantes, y mientras se mantenga y conserve en pie aquel edificio, pues caducando en lo material y formal de su destino, les será libre el aplicar dicha dotación a la persona que les parezca más a propósito al intento, y en el lugar que crean más conducente del expresado barrio, y donde se puedan llevar mejor, a beneficio de las niñas pobres, sus grandes deseos que son los de la bienhechora, su causante. Y esta facultad, y demás que se reservan, pasarán en defecto suyo al señor deán y padre cura que sucesivamente lo fueren de esta metropolitana y parroquial de Candelaria, en la forma arriba expuesta, sin diferencia alguna, a quienes ruegan se tomen este cargo caritativo y cristiano, esperando por lo mismo que lo admitirán, para cuyo requerimiento, sus respectivos albaceas o testamentarios les pasarán, llegada la hora de su fallecimiento, esta propia escritura de fundación de que ha de quedar un tanto en cada uno de los señores que la otorgan, con los otros documentos relativos a ella. Los señores deán y cura de Candelaria, presentes y futuros, llamados en esta misma fundación para su entable, conservación, nombramiento y apartamiento en su caso de la maestra agraciada por ellos con la pensión mensual, arriba referida, cuando vean que no da el cumplimiento debido a su instituto, ya sea por no mantener abierta su enseñanza en los días que son de labor (aunque sean de sólo precepto de oir misa), ya por no corresponder a sus costumbres, al objeto para que es nombrada, podrán y deberán proceder al efecto, insinuando con absoluta facultad, sin otro miramiento o responsabilidad que el de su conciencia, y en calidad de administradores y ejecutores de la precitada fundación, cuidarán de la permanencia del capital, cobro de sus réditos anuales y distribución mensual, todo por el mejor servicio de Dios y del público, y por lo tanto sin responsabilidad, bajo ningún pretexto de descuido, negligencia o culpa, pues no la suponen y aún suponiéndola, declaran que a nadie son obligados a responder en juicio, o fuera de él, sobre estos puntos que son de pura confianza y gravamen. La enseñanza quieren que se reduzca, en primer lugar, a la doctrina cristiana o sus primeros rudimentos, leer con inteligencia y sin tropiezos el castellano, y aprender de memoria aquellos, en cuanto sea posible. Y en segundo, a que aprendan las niñas, todo lo que [fol. 103] dice relación con aquella costura común, ordinaria, de uso frecuente y doméstico, hasta saber cortar una camisa, fustán, naguas u otro de los trajes sencillos, usuales y propios de los pobres, tanto en los varones como en las mujeres. Y en tercer lugar, costura fina o bordado para las que continúen en dar asistencia a la escuela, a voluntad de sus respectivos padres. Facultan, asimismo, a los señores encargados para que en el evento de que se haga en esta capital, otra fundación análoga y con el propio objeto de instrucción cristiana y aprendizaje de costura, bordado u otras labores útiles, o de conocidas ventajas al sexo, puedan unir o destinar este principal, siempre que entiendan que de hacerlo así, resultará mayor servicio público, reservándose siempre la intervención conveniente al efecto de la separación o devolución de dicho capital a su antiguo estado. Respecto que para el entable de esta fundación adoptaron el edificio, lugar y maestra arriba expresados, por la conveniencia que ofrecen, circunstancias que concurren a su preferencia, y por la especial razón de no tener, el barrio de Candelaria, otro auxilio para sus muchos pobres, aplican igualmente con destino a reforzar los muros del memorado edificio los réditos vencidos hasta la fecha, desde veinte de octubre de mil ochocientos diez y nueve, que están sin cubrirse, y cobrarán correspondientes al capital de esta fundación, reservando de esta cantidad la parte que pudieren, hecho el refuerzo insinuado para dar cuanto antes a la maestra su señalada mesada. Últimamente queriendo dar a esta misma fundación la consistencia posible, la ponen, desde luego, bajo la garantía y protección del Excelentísimo Ayuntamiento de esta dicha capital, para que su influjo, su inspección y amparo coadyuven con los señores encargados, ejecutores, administradores y directores de la obra pía que comprende a sus debidos buenos resultados, y a fin de que el mismo excelentísimo Ayuntamiento se digne patrocinar sus deseos en la forma expresada, le acompañarán, con el respectivo oficio, un testimonio de esta propia fundación, para que aceptándola en la parte que se lo suplican se sirva mandar archivarla, tomando el mayor interés en su cumplimiento. Y así la extendieron los mismos señores otorgantes, ante mí el presente Escribano de Su Majestad, que certifico conocerles, siendo testigos don José María Gavarrete, don Juan Tomás de Zuñiga y don Simón Tadeo de Espinosa, de este vecindario. Y firman con ellos, de que doy fe.
Antonio García. Enrique de Loma. José María Bregante. Juan Tomás de Zúñiga.
José María Gavarrete. Simón Tadeo Espinosa.
José Francisco Gavarrete, escribano real.»

Fuentes :

AGCA., A1.20, Leg. 835, Exp. 9328, folios 101v. – 103v.