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AFEHC : bibliografia : Elecciones indirectas y disputa de poder en Nicaragua: el lento camino hacia la modernidad : Elecciones indirectas y disputa de poder en Nicaragua: el lento camino hacia la modernidad

Ficha n° 1660

Creada: 10 agosto 2007
Editada: 10 agosto 2007
Modificada: 10 agosto 2007

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Autor de la ficha:

Ricardo ARGUETA

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Elecciones indirectas y disputa de poder en Nicaragua: el lento camino hacia la modernidad

Un ensayo sobre la historia electoral quien ha sido muy poco estudiada en Centroamérica hasta la fecha.
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Palabras claves :
Elección, Nicaragua, rivalidades, poderes
Categoria:
Libro
Autor:

Xiomara Avendaño Rojas

Editorial:
Grupo Editorial LEA
Fecha:
2007
Reseña:

1La historia electoral no ha sido muy estudiada en Centroamérica. Sin embargo, en las últimas décadas, desde otras ciencias sociales se han estado produciendo investigaciones acerca de los procesos electorales en la región. Los Análisis desde la politología, la sociología, las ciencias jurídicas han profundizado en la historia inmediata de los procesos electorales. Sin embargo, poco sabemos sobre esos procesos durante el siglo XIX o de principios del siglo XX.

2El libro de Xiomara Avendaño “Elecciones indirectas y disputa de poder en Nicaragua: el lento camino hacia la modernidad” abre una vereda de análisis en ese tipo de historia. Para el caso de Costa Rica, aunque en un período diferente, ya otros trabajos han dado luz sobre el tema, por ejemplo el libro de Ivan Molina “urnas de lo inesperado. Fraude electoral en la lucha política en Costa Rica (1901-1948)”. Hay que hacer notar que los regímenes centroamericanos del siglo XX a pesar de estar dominados por grupos oligárquicos siempre hicieron intentos de legitimar sus gobiernos mediante una aparente batalla electoral. Hernández Martínez, Somoza, Jorge Ubico y otros incluyeron en sus estrategias para mantenerse en el poder la realización de elecciones, arregladas desde luego, lo que supuestamente les legitimaba en los cargos.

3Sobre las fuentes utilizadas por la autora podemos decir que el libro es rico en información cuantitativa, ya que Xiomara Avendaño tuvo acceso a una serie de fuentes que indican a los electores, a los elegidos, los capitales que estos podían manejar, las cantidades de electores por cantón o distritos, etc.

4El libro de Avendaño Rojas está conformado por cuatro capítulos: en el primero “El ascenso de los granadinos” nos explica los mecanismos utilizados por las elites granadinas en el siglo XVIII para ascender en sus posiciones de poder. El ascenso de la elite granadina se debía a la pujanza económica de la cual disfrutaba. A principios del siglo XIX, las cortes españolas, indicaban a la provincia granadina que las autoridades locales debían ser electas. Los decretos de las cortes no duraron mucho tiempo pues la derrota de las tropas francesas en Europa puso fin a la ocupación. Al volver Fernando VII al trono eliminó la constitución de Cádiz de 1812. Pero el imperio español en América se desvanecía. Al producirse la independencia, las elites debían aprender a gobernar, desde un principio hubo un discurso electoral. Sin embargo, en los procesos de elección únicamente participaba un grupo muy reducido, generalmente los terratenientes, los militares, los grandes comerciantes. Es decir, la elite económica.

5En el segundo capítulo: “Soberanía y ciudadanía política restringida” Avendaño Rojas indica que a finales del siglo XIX, Nicaragua ya permitía el “voto universal” de varones y aunque este se limitaba a los que sabían leer y escribir significó un avance en la construcción de la ciudadanía. Sin embargo, hay que hacer notar que saber leer y escribir no eran conocimientos de los que gozaran muchos nicaragüenses. Por lo tanto, aunque hubiese una disposición constitucional, en la práctica la mayoría de la población no podía ejercer el voto. La constitución más bien marginaba a la mayoría de la población y favorecía a las mismas elites que habían elaborado los textos constitucionales. En ese sentido, quizá resulta un tanto confuso el concepto de ciudadanía política restringida utilizado por la autora. Las repúblicas en construcción se van decantando hacia un tipo oligárquico en las cuales no existe el ciudadano más allá de esas elites gobernantes. El grueso de la población no tiene derecho al voto y a ser elegido. Las elecciones, son un juego en el que solamente juegan las oligarquías.

6El tercer apartado “El sistema electoral indirecto” es el núcleo del libro. Avendaño Rojas empieza por afirmar que la nueva institucionalidad republicana concibió la división de poderes en su forma, pero no en su funcionamiento. No obstante, para ser coherente con el discurso, las élites dirigentes debían aparentar que había un sistema electoral en el cual se elegían a los gobernantes. En ese sentido se realizan elecciones, pero veamos las características de esas elecciones: el cantón de un distrito elegía un número de terminado de electores del total de ciudadanos. Por ejemplo, en el cantón San Marcos había una población de 2370 habitantes, de esa población solamente había 365 ciudadanos los cuales podían elegir a 15 electores. Es decir, que 2005 habitantes no tenían voz ni voto, por lo tanto nadie los representaba, simplemente no se les consideraba con derecho para elegir o ser elegido. Según Avendaño Rojas, la calificación y registro electoral estaban en manos de los notables de cada cantón y municipio. Desde esta perspectiva el derecho al voto, y el de ciudadano pasaba por un tamiz moral y social, característico del voto censatario promulgado en la constitución de 1858. En las juntas electorales no se elegía, más bien se negociaba quien ocuparía un cargo. Ahora bien, sería importante analizar cómo reaccionaba la población a estos arreglos entre elites, ya que si los textos constitucionales establecían la participación electoral y esta no se realizaba en la práctica ¿Qué posición asumían los “ciudadanos”?. En ese sentido podemos plantear que las formas de participación del común de la gente para elegir a sus representantes, se vuelve una línea de investigación importante.

7Al reducir la participación a los ciudadanos y establecer una serie de requisitos para ser ciudadano es problemático hablar de sistema electoral indirecto. ¿Qué entender por sistema electoral indirecto? En el sistema electoral indirecto, los votantes no eligen directamente al candidato, sino a electores, que a su vez tiene la misión de elegir al candidato. Una vez elegidos los electores deben formar un colegio electoral para proceder a votar, y eventualmente negociar y deliberar, con el fin de determinar cuál será en definitiva el candidato electo. La diferencia entre el sistema electoral indirecto y el tipo de elección censitario, es que en el segundo no todos tiene la potestad de elegir, solamente el reducido número de ciudadanos (quienes para lograr la categoría de ciudadanos deben cumplir una serie de requisitos, especialmente el de poseer bienes materiales significativos). Mientras en el primero, todos los ciudadanos (ya no se establece como requisito el poseer bienes materiales, sino, únicamente la mayoría de edad) tienen derecho a elegir, aunque se hace en diferentes grados

8En el último apartado “Electores y representación política. Una red de familias notables” la autora se concentra en estudiar los requisitos para elegir senadores, diputados, el Presidente, los magistrados, etc. La mayoría de estos cargos podían ser ocupados por personas que tuvieran entre otros requisitos un capital significativo. Por ejemplo, para optar a la candidatura presidencial había que poseer un capital de al menos cuatro mil pesos, para ser senador había que poseer un capital de 1000 pesos. Estas características que debían reunir los representantes políticos nos demuestran que el tipo de sistema electoral en Nicaragua era de tipo censatario o restringido más que un tipo de elecciones indirectas. Es decir, aquel que establece como requisito y derecho a voto activo o pasivo que los ciudadanos cumplan determinados requisitos que afectan su condición social. Estos requisitos son económicos como la posesión de un determinado nivel de rentas u oficios, relacionados con el nivel de instrucción leer y escribir o estado civil (casado).

9En todo caso, la propuesta del libro abre las inquietudes para profundizar en una temática hasta ahora dejada a un lado.

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