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AFEHC : transcripciones : Sobre contraher matrimonio con atención a las informaciones de libertad de los contrayentes y sin ellas : Sobre contraher matrimonio con atención a las informaciones de libertad de los contrayentes y sin ellas

Ficha n° 1767

Creada: 26 octubre 2007
Editada: 26 octubre 2007
Modificada: 27 octubre 2007

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Autor de la ficha:

Héctor Aurelio CONCOHA CHET

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Sobre contraher matrimonio con atención a las informaciones de libertad de los contrayentes y sin ellas

Real cedula sobre las informaciones de libertad para contraer matrimonio.
Palabras claves :
matrimonios
Autor:
El Rey
Ubicación:
AGCA, Sig. A1.23, Leg. 2245, Exp.16194, Año 1748
Fecha:
1784
Paginas:
16
Texto íntegral:

1Sobre contraher matrimonio con atención a las informaciones de libertad de los contrayentes y sin ellas
No. 12 No. 46
Joseph de Araujo y Rio Licenciado Pedro de Antonio de Aguirre
Licenciado don Joseph de Pineda y Javares Chanciller

2Registrada

3Miguel Joseph Coronado y Ulloa
De oficio
Para que los Alcaldes Ordinarios del Cabildo justicia y Reximiento de la ciudad y corregidores de su valle, hagan que por la respectivo a su jurisdicción se guarde, cumpla y ejecute el Breve de su Santidad yncerto en la Real Cedula aquí contenida según y cómo en ella se expresa executandolo de mas que se le previene
Licenciado D. Millan

4Don Fernando por la grasia de Dios Rey de Castilla, de León de Aragón de las dos Sicilias de Jerusalen de Navarra de Granada de Toledo de Balencia de Galicia de Mayorca de Sevilla de Serdeña de Córdova de Córcega de Murcia de Jaén de los Algarvez de Algercia de Gibraltar de las yslas de Canaria de las Yndias Orientales y Occidentales yslas y tierra firme del Mar océano Archiduque de Austria, duque de Borgonia de Bravante y Milán, conde de Absburgo de Flandes Jirol y Barzelona Señor de Vizcaya de Molina Xa. A voz mis alcalde ordinario de mi cavildo Justicia y regimiento que en la ciudad de Santiago de Goathemala reside y corregidores de los pueblos del distrito de esta ciudad a quienes como la execucion y cumplimiento de lo que en esta mi carta se os hara mención saber que a los veinte y cuatro de diciembre del año pasado de mil setecientos cuarenta y dos me serví de expedir la Real Cedula del tenor siguiente
Real Cedula (margen)

5el Rey Por cuanto en tres de diciembre del año de mil seiscientos y ochenta y seis y en diez de julio de mil setecientos y veinte y ocho mande expedir los despachos del tenor siguiente El Rey Por cuanto Fray Francisco de Ayeta custodio y procurador general de todas las Provincias de Nuevas España de la orden de San Francisco, me ha representado que de muchos años a esta parte los Curas Regulares y demás sus feligreses y parrochianos, sin ser necesario acudir a la curia del Diocesano a causa de la

6f. 2
Larga distancia, costas, y gastos que se ofrecían de los contrayentes españoles indios, y demás genero de gente, hasta que los obispos precediendo ser en perjuicio de su jurisdicción les inquietaren en la posesión en que se hallaban con cuya ocasión habiendo acudido a mi Audiencia Real de México y llegado a votarse después de haberse remitido en discordia se proveio auto para que las partes usaren de su Derecho en mi Consejo Real de las Yndias, donde habiendo ocurrido el Arzobispo de aquella ciudad considerándose en el que el conocimiento de esta materia tocava al Juez Eclesiástico se resolvió que los curas acudiesen ante el, a pedir lo que les conviniese, y que atendiendo a los graves inconvenientes que podían resultar, de obligar a los que quisiesen contraher Matrimonio a que fuesen a hacer informaciones de su libertad y a pedir licencia a los Diocesanos, a sus vicarios en sus Curias por la grande distancia y considerable pobreza de los demás, y que de esto se había, el que muchos no se casasen y los demás se quedasen en el mal estado en que se hallan por cuya causa el arzobispo había exeptuado a los indios de esta obligación, considerando yo, que esto mismo corría en los españoles, mulatos, y negros, y demás personas que quisiesen contraher matrimonio fui servido de encargar al Arzobispo que en el interin que por juez competente se determinaba esa justicia, sobre lo deducido por las partes no se impidiese a los curas doctrineros el que hiciesen toda las diligencias necesarias para la celebración de el matrimonio según lo dispuesto por el Santo Concilio de Trento, ni obligare a los que quisiesen contraherse a que ocurriesen ante el, a sus Vicarias a hacer la diligencia contenida en el edicto que la había promulgado para cuyo efecto y en caso necesario diese a los Ministros Doctrineros toda la jurissdiccion que hubiesen menester, a fin de que los matrimonios se contrahesen lexitimamente y se sesasen los inconvenientes referidos en el interin que determinaba lo que sera de justicia como constava por la Cedula que presenta la del ocho de abril de mil y seiscientos y setenta y dos y que considerando el Comisario general de Yndias de la orden de San Francisco que la aseveración tan justa que yo había tomado quedaría siempre firme considerándolo mismo la Silla Apostólica acudir a su Santidad el año de mil seiscientos y setenta y tres pudiéndole diferentes cosas sobre este punto de que por la Sagrada Congregación de Cardenales interpretes del Santo Concilio de Trento se le concedieron dos, la primera que a los parrochos de el Arzobispado de México y de las demás Diocesis de las indias les fuesen licito casar a sus feligreses se proprios, no siendo vagantes extranjeros, a de parte distante según el Santo Concilio de Trento; y no resultando impedimento alguno para el matrimonio y aunque en la curia de dicha diócesis

7f. 3.
no se hubiesen dado información de libertad ni obtenido licencias los contrayentes. La segunda que el arzobispo de México y demás prelados de las indias cuando se acudiese a ellos estuviesen obligados, a hacer informaciones de libertad y conceder las licencias graciosamente sin llevar derechos por ellas pangándose solo a sus secretarios por razón de los escriptos el que paresiese competente de que se despache Brebe en forma en dose de mayo del dicho año de mil seiscientos y setenta y tres y se presento en mi consejo de las Yndias y se dio parte de el, en dose de septiembre siguiente ordenando yo a mis Ministros y Justicias por cedula de veinte y seis de el mismo mes de septiembre y año de mil seiscientos y setenta y tres hiciesen cumplir el dicho Breve como en el se contenía y declaraba sin ir ni pasar ni consentir, se fueses ni pasase contra su tenor, y forma dando para ello el favor y ayuda necesaria como todo constava de el Brebe y Zedula que presenta y que aunque después que fue el Brebe se habían extilado y guardado en la provincia de el Santo Evangelio de México la había llegado a tener cumplimiento en las demás provincias y que él no guardarse en ellas yra tan perjudicial como se dejava considerar en vista de los inconvenientes y daños que de lo contrario resultaban, y la Silla Apostolica y yo teníamos estimados, a que era justo se ocurriese previniendo su observancia y exacto cumplimiento y suplicándose que la atención a ella fuese servido de mandar despachar Cedula circular a mis Virreyes, Presidentes y Audiencias Gobernadores y demás Justicias para que hiciesen guardar y cumplir el Brebe y cedulas que van citadas según y como en el y en ellas se contienen encargando lo mismo a los Arzobispados y Obispos, y sus Jueces Eclesiásticos para que enterados de su contenido executase lo que su Santidad les tenia mandado y yo encargado disponiendo así mismo se publicase cada año el Despacho que yo mandase dar en las parroquias y partes publicas de cada Obispado para que llegase a noticia de todos los feligreses y ninguno lo ignorase pues de esta forma se evitarían los daños y inconsecuencias que cada día se experimentaban, y se continuarían en lo de adelante sino se ocurría a que no subssistiere semejante contrabención de que se seguiría ser servicio a Dios nuestro Señor y a mis vasallos toda quietud conveniencia y augumento, y vista su presentación en mi consejo de las Yndias con un testimonio del Breve referido en dos de mayo de mil seiscientos y setenta y tres y copias de las cedulas de ocho de abril de mil seiscientos y setenta y dos y veinte y seis de septiembre de mil seiscientos y setenta y tres y lo que últimamente se despacha en nueve de octubre próximo pasado de este año de mil seiscientos y ochenta

8f. 4.
y seis encargando al Arzobispo de México haga y se guarde en la forma que dio en la visita de su arzobispado de lo que se había de observar en el punto de que los curas puedan casar a sus feligreses sin licencia del ordinario, en lo que no fuese contraria a lo resuelto por el Breve de su Santidad, y lo que, sobre todo pidió mi fiscal del consejo y considerándose que todo lo que se me ha suplicado, y va referido en muy justo y conforme a lo resuelto en dicho Brebe, y que estando dado pase de el, y mandado que se cumpla por las cedulas que van citadas, y la conveniencia tan considerable, espiritual y temporal que de ello resulta he venido en considerarlo en la forma y como se pide en cuya conformidad por la presente mando a mis Virreyes de la Nuevas España y a los Presidentes, Audiencias, Gobernadores y demás justicias, seculares de todo aquel Reyno; y Provincias, y las de Goathemala, Guadalajara, Yslas Philipinas, y de Barlovento que sean el Brebe que su Santidad despacho en doce de mayo del año de mil seiscientos y setenta y tres, y de que se dio pase y certificación por el dicho mi consejo en doce de septiembre de el mismo año, y las cedulas que se despacharon en ocho de abril de mil seiscientos y setenta y dos, y veinte y seis de septiembre de mil y seiscientos y setenta y tres y las hagan guardar y cumplir y executar según y como en ellas y en el dicho Brebe se contiene, y declara, sin permitir que con pretexto alguno se haya en ningún tiempo, ni se contravenga a su contenido por ningunas personas de cualesquier estado o calidad que sean. Y así mismo ruego, y en cargo a los muy reverendos arzobispos y reverendos obispos y reverendos Obispos, y a sus Jueces Eclesiásticos de todas las dichas provincias y yslas que ellos, y cada uno de ellos en la parte que les toca executen en todo el distrito y jurisdicción de sus Arzobispados lo que Su Santidad les tienen mandado por el referido Breve, y yo encargado por las cedulas citadas de ocho de abril de mil seiscientos y setenta y dos, y veinte y seis de Septiembre de mil seiscientos y setenta y tres, y lo que últimamente encargue al Arzobispo de México por la de nueve de septiembre de este año de mil seiscientos y ochenta, y seis en la forma, y como el el, y en ellas se expresa por lo mucho que conviene al servicio de Dios, y mío, y a la quietud, conveniencia y augmento de mis vasallos, el que en todas las dichas provincias y Yslas se observe y cumpla muy exactamente lo dispuesto y ordenado por el referido Brebe y cedulas mías, por las conveniencias que de ello resultan como ya se ha experimentado en el arzobispado de México y así mismo mando a los dichos mis Virreyes, Presidentes, Audiencias

9f. 5
Gobernadores y demás Ministros y Justicias mías de dichas provincias y Yslas y ruego y encargo a los Arzobispos y Obispos, y sus Jueces Eclesiásticos de todas ellas que luego que se les muestre este Despacho dispongan, y den las ordenes que fueren necesarias, para que cada año se publique en las Parroquias, y partes publicas de cada Arzobispado y Obispados y para que su contenido llegue a noticia de todos sus feligreses es españoles, indios, Mestizos; y mulatos, y demás genero de gentes que fuere de la jurisdicción y Dominio de cada Doctrina y curato de los que están a cargo de los Religiosos curas regulares y de mas doctrineros, y ninguno se halla ygnorante del que su Santidad tiene mandado, y yo encargado y así mismo mando que este despacho se asiente a la letra en las escribanías de Cámara, y de Gobernación y Guerra de los dichos Virreyes y Presidentes Audiencias y Gobernadores y en las secretarias y Tribunales Eclesiásticos de los Arzobispados y Obispados para que en todo tiempo conste de su contenido y se observe y execute en la forma y como en el se expresa que así es mi voluntad, y conviene a mi servicio fecha en buen retiro a tres de diciembre de mil seiscientos y ochenta y seis años Yo el Rey por mandado de el Rey Nuestro Señor Antonio Ortiz de Otalora El Rey
Real Cedula (margen)

10Por cuanto en treinta de enero del año de mil setecientos y tres se expidió el despacho del tenor siguiente* El Rey* Por cuanto la Santidad de Pio Quarto y la de otros Sumos Pontífices sus subsesores concedió diferentes facultades y privilegios a los provinciales de Jesús que residen en mis reynos de las indias occidentales y en la de las indias orientales de dispensar gracia con los indios Neophitos de ellas en quales quiera grados e afinidad o consanguíneos no prohibidos por Derechos Divino y con los de otros modo conjuntos para que pudiesen contraer Matrimonio, o conservar el ya contraído de bajo de cierta forma o se me informo, que esta no se practicaba con las calidades y circunstancias que se circunscribían en las citadas Facultades y de que se originaban algunos escrúpulos, que inquietaban las conciencias de mis vasallos, que visto en mi consejo de las indias, con lo que pidio mi fiscal de el, tuve por bien, de que en Roma se propusiesen a su Santidad las dudas que en la execucion de dichas facultades se ofrecían para que se determinasen, y diese la forma en que se habían de exercitar y habiéndose propuestos a instancias mías las citadas dudas, y vistos en la Sagrada Congregación de Cardenales diputados por su Santidad, para la del Santo Concilio por su decreto de dos de julio de mil seiscientos y noventa y ocho, habiendo sido oydo el procurador General de la Compañía de Jesús se resolvieron y en su virtud la Santidad de Clemente Onzeno expidió tres Brebes, sus fechas, de dos y veinte y dos de abril y once de junio de mil setecientos y uno confirmatorios de dicho decreto y declaro su Santidad en quanto a la primera duda propuesta, que fue sobre que

11f. 6
Se declarase que casos eran comprendidos en el citado Breve de Pio cuarto, en las palabras de qualquier, o qualesquier grados de Consanguinidad, y afinidad no prohibidos de Derecho Divino, o de otra manera conjuntos y cuales exeptuados los excluidos solamente el primer grado de Afinidad, y Consanguinidad en cuanto a la segunda duda que fue sobre si las dichas palabras, o de otra manera conjuntos importan la facultad de dispensar el impedimento de parentesco espiritual Declara su Santidad afirmativamente en cuanto a la tercera duda sobre si debajo del nombre de indios Nephitos se comprehenden tan solamente los indios nuevamente convertidos, o también los que son originarios por todas sus líneas, o los que por una parte tan solamente traen origen de ellos vulgarmente llamados cuarterones, y si se cumprehenden, los que traen la octava parte por bisabuelo, o bisabuela de uno u de otro o de entre ambos vulgarmente llamados Puchueles Declaro su Santidad no comprehenderse los cuarentones y mucho más los puchueles y en cuanto a la cuarta duda, sobre si la dicha facultad de Pio cuarto fue concedida perpetuamente, o por tiempo limitado, declaro su Santidad no necesitase de Declaracion vistas las palabras claras de la Santa Memoria de Alexandro Octavo valgan las presentes por veinte años desde el fin de los otros veinte y en contemplación de que los matrimonios que se habían contraído asi por los religiosos de la compañía de Jesús, como por los ordinarios en fuerza de dichas facultades habían sido Nulos, o ya por haberse dado las dispensaciones fuera de tiempo de las confesiones, o ya por haber sido incluido los llamados puchueles o cuarentones de bajo de la palabra de indios neófitos de mottu proprio y de plenitud de la autoridad de Clemente Onseno revalido, y Subsano redire dichos matrimonios, y restableció que sus efectos fuesen siempre legitimos, firmes, y eficaces y consede asi a dichos religiosos, como a los ordinarios y les prorroga las citadas licencias, y facultades de dispensar a los indios Neofitos en la forma referida, a los religiosos de la Compañía de Jesús donde no hubiere prelados ordinarios y que estos distasen mas de dos Diettas en ambos fueros judicial y de la conciencia gratis y a los ordinarios de la misma suerte donde no hubiere Religiosos de la Compañía de Jesús, o que commodamente pudiesen ser habidos gratis en ambos fueros, y que en los lugares donde se hallasen los ordinarios, o no hubiere la distancia de mas de las dos Dietta hubiese jesuita o que commodamente puedan ser havidos dispensen los ordinarios con el parecer de ellos como Asesores suyos y se les concede también facultad de Absolver en ambos fueros a los que en dichos grados prohibidos hayan contraídos matrimonios sabidamente de los excesos excomuniones, y demás sensuras, y penas Eclesiásticas y declarar por lexitimos los hijos que hubiesen de tales matrimonios y que asi dichos Ordinarios como Religiosos de la Compañía guardando dicha limitación y sircunstancia de los lugares se les concede facultad de dispensar

12f. 7
con los neophitos en el primer grado, y recta línea de afinidad resultando de copula ylicita para que puedan entre si contraher matrimonio o quedar en el, ya sabidamente contraído y esto tan solamente en los ocultos y en el fuero de la conciencia por urgentes; y justas causas y que a estos en la misma forma en el fuero de la conciencia por vigentes, y justas causas y que a estos en la misma forma en el fuere de la conciencia tan solamente los puedan absolver de las sensuras y penas Eclesiásticas, y a dichos ordinarios en los lugares donde no hubiere misioneros que tengan estas facultades de dispensar justamente se les concede licencia para subrogar en su lugar otros presviteros ydoneos y aprobados por si para que puedan exercitar dichas dispensaciones y habiéndose visto los sitados tres Brebes y declaraciones de la Santidad de Clemente Onseno en el dicho mi consejo de las Yndias, con lo que dijo y pidió mi fiscal de el he tenido por bien de darles el pase y remitirlos generalmente a estos mis Reynos por trasumptos en uno y otro idioma latino y Castellano quedando sus originales en los Archivos de dicho mi Consejo como Así mismo el de otro Brebe de la Santidad de Ynocencio doce de tres de mayo de mil seiscientos y noventa y ocho que da la forma de recibirse en estos mis Reynos las informaciones de libertad para contraher los Matrimonios, y en que se dispone que los Ordinarios prevenga en las distancias de mas de Dos Diettas vicarios foráneas o otras personas que mejor les pareciere para que ante estos se hagan dichas informaciones y que no tengan necesidad los contrayentes de servir a las audiencias y principales como lo hago a mis Virreyes, del Perú y Nueva España, presidente Audiencias y Gobernadores de aquellas provincias y ruego y encargo a los Arzobispos y obispos de las yglesias Metropolitanas, y Catedrales de ellas hagan se observen, y guarden los Breves referidos en todo y por todo como en ellos se contiene y que me avisen de su recibo y en la primera ocasión que se ofresca, fecha en Madrid a treinta días de enero de mil setecientos y tres * Yo el Rey * por mandado del Rey Nuestro Señor don Manuel de Aperregui* Después don Fray Joseph Lauciego siendo Arzobispo de México me represento que a instancias que hizo el señor Rey don Carlos Segundo expidio la Santidad de Ynocencio Duodecimo un Brebe su fecha tres de mayo de mil seiscientos y noventa y ocho confirmando con Decreto de la Sagrada Congregación de Cardenales inquisidores Generales por el cual en atención a los inconvenientes que se seguian de precisar a los que trataban de contraher matrimonio en las Yndias a recurrir a la cavezera o curia de las Diocesis para dar las informaciones de su Estado libre se previene a los Arzobispos, y Obispos asignasen y Diputasen vicarios foráneos a su adbitrio para el referido efecto cuya concesión se les

13f. 8
participo encargándoles su observancia la que ha padecido algún defecto por haberse perdido en muchas partes dicho Brebe por lo qual habiendo acudido a Roma se havia expedido duplicado del el qual presento suplicandome se le concediese el paso y diesen las mismas Ordenes que en su primera convicción y habiéndose visto en mi consejo de las indias con los antecedentes de la materia, y la que en el asumpto expuso mi fiscal le he tenido por bien dar el paso del mencionado Brebe, y remitirle generalmente por perdido a dichos mis Reynos por copias en toda forma por tanto mando a mis Virreyes del Perú y Nueva
España, presidentes, Audiencias, y Gobernadores de aquellas provincias y ruego, y encargo a los Arzobispos y Obispos de las Yglecias Metropolitanas, y Cathedrales de ellas hagan se observe cumpla, y execute lo contenido en el breve referido en todo y para todo como en expresa avisándome de su recibo en la primera ocasión que se ofrezca fecha en Madrid a diez de Julio de mil setecientos y veinte y ocho * Yo El Rey * Por mandado del rey Nuestro Señor don Andres de Corobarrutia y se pide * y ahora por el Maestro Fray Ygnacio de Padilla procurador general de su Provincia de Religiosos Augustinos Calzador de México en el Reyno de Nueva España se me han representado que por otro despacho de veinte y seis de septiembre de el año de mil seiscientos y setenta y tres mando observar lo ordenado por el Brebe de su Santidad expedido en dose de mayo del mismo año en que se determino que el párrocos de todas las yndias les fuese licito casar a sus feligreses proprios no siendo vagantes extranjeros o de parte distante según lo dispuesto por el Santo Concilio de Trento y sí resultando impedimento para el matrimonio aunque en la curias de los ordinarios no se hubiesen hecho informaciones de libertad y que en los casos en que debiesen recurrir a ellas, conforme a el mismo Concilio no se llevasen derechos algunos y solo pagasen los contrayentes a los secretarios lo correspondiente al trabajo de la escriptura la qual providencia se mando a observar después en todos los obispados de las yndias por el preinserto despacho de tres de Diciembre del año de mil seiscientos y ochenta y seis, y que últimamente por el segundo de diez de julio de el de mil setecientos y veinte y ocho se manda cumplir otro Brebe de tres de mayo de mil seiscientos y noventa y ocho, en que con motivo de pretender yndistintamente los ordinarios que los que querían contraher matrimonio acudiesen a sus curias a dar información de su libertad, y a fin de evitar los inconvenientes que de esta practica

14f. 9
Se seguían, se recurrió a su Santidad en mi Real nombre suplicándole, que en todos los curatos distantes más de dos Diettas de las Curias Episcopales los ordinarios diesen facultad a los Curas Ministros o a las personas que les pareciere porque ante ellos diesen las partes pretendientes con pruebas de su libertad, y con efecto habiendo mandado la Sagrada Congregación de Cardenales que los Obispos pusiesen para este fin Vicarios Foraneos o diesen o diesen comisión a las personas que les pareciesen, lo confirmo su Santidad por el citado Brebe de tres de mayo de mil seiscientos y noventa y ocho; pero que no obstante estas providencias se ha innovado y innova, muchas veces en el Arzobispado de México pretendiendo el ordinario que en la Provincia donde tiene puestos Vicarios foráneos que llama Jueces Eclesiásticas recurran ante entre ellos, no solo los que son vagantes el extranjeros, o de parte distante, sino aun los vecinos oriundos de la feligresía que quieren contraer matrimonio, y en las partes donde no hay vicarias foráneos, manda que indistintamente acudan a su curia para hacer la referida ynformacion todos los feligreses lo que se de en perjuicio de la jurisdicción de los curas en contrabencion de los citados Brebes y en daño de las Almas y cortos caudales de los pobres feligreses lo que se convence claramente de la determinación del Sagrado Concilio de Trento conforme al cual declaro su Santidad en el citado primer Brebe que no se debieran hacer las expresas informaciones ante el ordinarios, sino en caso de que los contrayentes fuesen vagantes extranjeros, de parte distante; y por que aun en este caso sea de mucho gravamen, y expuestos a grandes inconvenientes, el que de parajes distantes se acudiese a las capitales de los Obispos se mando en el segundo Brebe que estos puciesen vicarias foráneos en la forma expresada; y no con ánimo de que el segundo revocase al primero, así por que su Santidad lo hubiera declarado, como porque no quiso, ni intento que el gravamen que el Sagrado Concilio pone solo a los Vagantes extranjeros, o de partes distantes, se extendiese a los originarios, y de mas vecinos de quienes hablo el mismo Concilio sin imponerles tal obligación, por lo qual haviendose mandado la observancia, y publicación del citado primer Brebe se mando también la del segundo, lo que no se hubiera hecho respecto de haberse procurado evitar por el primero los inconvenientes que se mencionan en el enunpciado pre incerto Despacho de tres de diciembre

15f. 10
del año de mil setecientos ochenta y seis los que quedaba subsistentes si el nominado primer Brebe se hubiera revocado por el segundo en cuya atencion me ha suplicado sea servido de mandar sobre Carttar el referido despacho de tres de diciembre del año de mil seiscientos y ochenta y seis, reiterando mis Reales Ordenes para la puntual observancia del citado Brebe de doce de mayo de mil seiscientos y setenta y tres, y que respecto de que el segundo de tres del proprio mes del año de mil seiscientos y noventa y ocho solo añade el precepto que se impone a los Ordinarios, para que en los casos que a ellos se debe recurrir a hacer las informaciones de Libertad que es cuando los contrayentes son vagantes extranjeros, ó de partes distantes, los Obispos nombren Vicarios foraneos o otros Comisarios ante quienes se reciba la expresada información fuese servido asi mismo de mandar sobre Carttar también el mencionado despacho de diez de julio del año de mil setecientos y veinte y ocho, y haviendose visto esta instancia en mi consejo de las Yndias con los antecedentes de ella, y lo que en su inteligencia ha expuesto mi fiscal, y reconociendose el contexto de los citados Brebes de que resulta no haverse pedido privilegios ni exepciones especiales que los curas no tuviesen concedidos, y declarados por el Santo Concilio de Trento, pues en el Brebe, expedido en doce de Mayo del año de mil seiscientos y setenta y tres, no se declaro otra cosa que la de que todos los curas párrocos de las provincias de la Nueva España, Yslas Philipinas y de Barlovento pudiesen casar a sus feligreses sin licencia del ordinario, no siendo vagantes extranjeros, o de parte distantes haciendo por si las informaciones de libertad cuya facultad ya la tenían los curas por el concilio Lateranense y estaba declarado y mandado guardar por el tridentino según consta del capitulo primero de la reformación de el Matrimonio en la cesion vigecima cuarta; y que el segundo Brebe expedido en tres de mayo del año de mil seiscientos y noventa y ocho, no contiene otra cosa que la que comprehende el capitulo séptimo de la citada cecion, y es la de que respecto de que indistintamente querían los ordinarios obligarse a que recurriesen a sus Curias a hacer las informaciones de libertad, teniendo la Congregación de Cardenales presente que solo devian recurrir los vagantes extranjeros, o de partes distantes, y que aun en el recurso de estos, eran grabes los inconvenientes que se seguían: mando que los ordinarios para evitarlos puciesen vicarios foráneos dentro de las dos diettas o diesen comisión a los mismos Curas de los pueblos de donde eran los contrayentes: La cual restrincion junto con la del primer Brebe en que se previno que no llevasen

16f. 11.
Derechos los ordinarios, sino lo que deviese percevir el secretario por razón de lo escripto, es lo único que se concedió con alguna extencion fuera de lo que ya estaba prevenido por el concilio tridentino en cuyo supuesto no queda duda en que ambos Brebes deben tener su puntual observancia como dirigidos al beneficio de los Naturales de los indias, y en nada opuestos ni revocatorios antes bien conformes a las disposiciones de los Concilios retenidos por bien que se sobre carten los citados y preinsertos despachos de tres de Diciembre del año de mil seiscientos y ochenta y seis y diez de julio de el de mil setecientos y veinte y ocho por tanto por la presente mi Real Cedula mando a mis Virreyes de las Nueva España, del Perú, y Nuevo Reyno de Granada y a los presidentes y audiencias y gobernadores de aquellas provincias: y ruego y encargo a los muy reverendos Arzobispos, y Reverendos Obispos de las Yglesias Metropolitanas, y Cathedrales de ellas, que hagan se observe, cumpla, y execute lo mandando en los citados Brebes respecto de ser claro el contexto de ellos, y en nada opuestos, ni revocatorios el uno, del otro, sitio antes bien conformes a las disposiciones de los Sagrados Concilios en cuyo supuesto no hay duda en que ambos deben tener su puntual observancia y que asi mismo guarden y cumplan lo contenido en los despachos arriba insertos expedidos para el mismo fin de que ambos Brebes tuviesen su debido efecto avisándome del recibo de esta mi Real Cedula en la primera ocacion que se ofresca, para hallarme inteligenciado de ello que así es mi voluntad fecha en el Buen retiro a veinte y cuatro de Diciembre de mil setecientos quarenta y dos * Yo el Rey * Por mandado del Rey Nuestro señor * Don Fernando Triviño * la que habiéndole dado su debida observancia por mi presidente y oidores de mi Audiencia, Corthe y real Chancilleria que en la ciudad de Santhiago de Goathemala reside, con lo pedido por mi fiscal de ella que mandaron se librasen los despachos necesarios de ruego y en cargo a mis reverendos Arzobispos y Obispos de la dicha mi Corthe, para que en su virtud se diesen su debido cumplimiento, y en la que se le hizo a mi reverendo yncristo Padre Maestro Don Fray Pedro Pardo de Figueroa del orden de los Minimos de San Francisco de Paula de mi consejo mi Arzobispo de la Santa Yglesia Metropolitana de ella practicada la ceremonia acostumbrada expuso, que en quanto a su cumplimiento usaría de su derecho en la dicha mi Audiencia por medio de su Promotor Fiscal, quien era parte principal por la Eclesiastica jurisdicción y haviendose presentado escripto, y varios recaudos que le acompañaban por parte de el susodicho en auto de dose de julio del año pasado de mil setecientos y cuarenta y siete, se mando por la dicha mi audiencia se llevasen a mi fiscal de ella sin perjucio de lo determinado, quien en su inteligencia hiso el pedimento siguiente *

17f. 12
Pedimento fiscal (margen)
Muy poderoso señor * El Fiscal de de su Magestad en los autos sobre el cumplimiento de la Real Cedula de veinte y cuatro de diciembre de mil setecientos cuarenta y dos, y respuesta dada por el promotor Fiscal, en que se refiere que el señor Arzobispo se hallara a dar general facultad a todos los Curas de este Arzobispado así seculares como regulares de fuera de esta capital para que recibiendo dicha ynformacion asistan a los Matrimonio sin la licencia hasta aquí practicada, con solo la calidad de que las remitan a la curia Eclesiástica para su reconocimiento, y aprobación ínterin la Sagrada Congregacion, y vuestra Real Persona da a esta Materia el mejor acomodamiento dice: que Nuestra Alteza siendo servido podrá declarar no haver lugar a dicho hallanamiento, ni facultad para otra cosa que para hacer executar, y cumplir dicha Real Cedula sin embargo de cualquier pretexto como ella misma refiere, y por consiguiente que el Muy Reverendo Señor Arzobispo debe remitir a esta Real Audiencia las diligencias que hiciese en orden a su cumplimiento para dar cuenta a su Magestad concediéndole los testimonios que pidiese para ocurrir ante la Real Persona que es quien tiene la facultad de enmendar suplir, o revocar dicha Real Cedula en atención lo uno a que de darse lugar a dicho hallanamiento, aunque sea interinamente nunca se executara lo que su Majestad manda y se usurpara la jurisdicción al Real y Supremo Consejo de Yndias que debe privativamente conocen de las exepciones, ó línea inconvenientes que se pusiesen a las Cedulas de su Majestad despachadas a consulta de su consejo lo otro que en parecer del Fiscal todo lo protextado para dicho hallanamiento lo tubo presente su majestad, el Santo Concilio de Trento, pues en suma casi cuasi nada añade dicha Cedula a la disposición Conciliar lo dicho que el pretender que el que todos los ladinos, sin excepción alguna hallan de dar información de libertad ante sus proprios parrochos con la obligación de remitirla a la Curia Eclesiástica para su aprobación, es lo mismo que solicitar se mantenga la constumbre sin embargo de las declaraciones de dicha Real Cedula porque los indios siempre han sido exceptuados, y los ladinos unas veces, y en unas partes han dado, y dar las informaciones ante sus Parrochos, o ante sus vicarios foráneos, y las de esta ciudad ante la Curia Eclesiastica, con que si todas se han de remitir a ella para su aprobación, es lo mismos que remitirlas para la licencia de celebrar el matrimonio de presente quitando a los curas de esta ciudad la facultad que se concede a los foráneos y a todos la jurisdicción que les concede el Concilio de Trento de poder casar a sus feligreses Naturales, y Domiciliarios de su feligrecia, sin intervención de la Curia Eclesiastica, y lo ultimo porque con el pretexto de recivirse las informaciones en los que no son vagantes extranjeros ni de partes distantes han de soportar los Naturales

18f. 13
Y domiciliarios el tercio de los derechos de el cura que reciviese las informaciones de el Notario quien las actuase, y de el ordinario, y notario de la curia eclesiástica, como es costumbre además de todos los dichos ynconvenientes que quiso precaver la disposición conciliar Goathemala y julio trese de mil setecientos quarenta y siete años * otro si pide que el Notario Eclesiástico certifique los derechos que se devengan en la curia Eclesiastica por este motivo o ante los vicarios foráneos o curas párrocos a quien se les halla concedido dicha facultad, con toda distincion y claridad presentando si necesario fuese el arancel de estos derechos para cada uno de dichos jusgados fecha ut supra* licenciado Delgado*
Prosigue (margen)
Con cuya vista se pidieron los autos y habiendose hecho relación de ellos con citación de las partes en primero de agosto de dicho año mandaron se traxesen en lo principal con relación e integra conforme a lo prevenido en mi Ley Real, y que el Notario Eclesiástico certificase como pedía el dicho mi Fiscal para los efectos que conviniesen a mi Real fisco en su complimiento habiéndose asi executado, el dicho mi Promotor Fiscal pidió que para su más perfecta instrucción tenía que presentar varios recaudos en justificación de los inconvenientes que resultaban sobre el asumpto, por lo que ínterin los pedia contradecir la vista de los autos de la materia y quales quiera determinación con protesta de su nulidad, instando así mismo sobre el cotejo de la relación como estaba mandado de lo que dieron vista al dicho mi fiscal quien pidió se guardase y proveido en primero de agosto de dicho año bajo la multa de quinientos pesos, si mi relación no trajese la relación para la primera, a que pidieron los autos, y haviendose hecho relación de ello con sitacion a las partes a los seis de mayo de este año mandaron que mi promotor fiscal dentro de tercer día peremtorio presentase los instrumentos que refería, y por lo demás se cumpliese con mi Real ordenanza sin que se causase demora alguna ocurriendo al cotejo de la relación, y en su cumplimiento presento escripto con los expresados recaudos, pidiendo se tuviese presente, los que hubieron por presentados, y mandaron se llevasen a mi Fiscal, y en vista de lo por el pedido mandaron desagregar el testimonio relactivo que havia presentado haciendolo integro a la letra de ellos dentro de quince días perenptorios, trayéndose los autos para su determinacion lo que se hiciese saber a mi Promotor Fiscal incontinenti, quien en su cumplimiento bajo de varias protextas presento los referidos testimonios pidiendo se llevasen a mi fiscal, quien en vista de ellos hiso este pedimento*
Pedimento (margen)
Mui poderos señor.* El fiscal de su Majestad en vista de este escripto, y autos de la materia por

19f. 14
Los cuales consta que el dia veinte y nueve de agosto, de mil setecientos quarenta y tres se pidió por el fiscal el cumplimiento de la Real Cedula que del presente se litiga habiéndose librado desde entonces los despachos necesarios para que se publicase por los Ministros Eclesiasticos, no se supo de las contradicciones, ni inconvenientes representados ahora por el Promotor de la Curia Eclesiastica hasta que habiendo pedido el fiscal las diligencias practicas por los Eclesiasticos en orden a su cumplimiento para dar cuenta a su majestad se ha reconocido que no se ha observado y que no bastan las diligencias de mandar esta Real Audiencia se publiquen; y guarden las ordenes de su Majestad, para que aun en el caso de que llegue la noticia a los interesados se pone por escripto con toda sumicion, y beneracion el obedecimiento, pero se sigue la constumbre, aunque las ordenes dimanen, no solo de la Real Persona, sino también de el Sumo Pontifice llegado el caso de averiguar el cumplimiento, o pedir razón de lo practicado en su observancia entre la representación de infinidad de inconvenientes por, y donde se harguyen impracticables, y de mas serciorados los soberanos que las expidieron esta es la experiencia que tiene el fiscal, no solo en la presente Cedula, sino en otras muchas por lo qual ha hecho juicio y le parece que arreglado a las leyes y no deber contestar a semejantes representaciones, hasta tanto que realmente se hallan cumplido las ordenes de su Majestad a menos de ponerse una de las dos ecepciones, que previene la Ley Real que es el deseándolo conocido, o el evidente daño e irrparable y siendo así que sobre la practica de la presente Real Cedula ninguna de dichas exempciones se opone en parecer del Fiscal pido a vuestra Alteza el que incontinenti bajo de las multas de su superior adbitrio se practique dicha Real Orden según su thenor, y forma, y de las diligencias hechas en su verdadero, y efectivo cumplimiento, se de cuenta a su Majestad sin admitir mas escriptos, ni nuevos instrumentos hasta que se verifique su puntual observancia y de lo contrario renuncia los traslados que de ellos se le den, y pide testimonio de los autos en el estado en que se hallasen para todo lo qual reproduce los pedimentos presentados en esta Real Audiencia, y los presentados en la Curia Eclesiastica, que se hallan testimoniados, a foxas ochenta, ciento y dos, ciento y diez y siete, y ciento y sinquenta y uno de estos autos por los cuales, y lo que consta de sus autos por las cuales, y lo que consta de sus autos respectivos claramente se ve que las informaciones de los curas, y las licencias de los provisores, o vicarios generales, que no previenen el Santo Concilio de Trento, y en este Arzobispado se supone necesarias, y se han mandado observar, en la realidad no se han observado

20f 15
ni sirve esta orden para otra cosa, que para el pretrexto de llevar los derechos que tiene certificados el notario Ecleciastico al foxas cincuenta y seis que se devengan en la Curia Eclesiastica ignorándose los que perciben los Curas de los interesados en sus pueblos y verdaderamente que si la intención de la Curia Eclesiastica es mantener estos Derechos para congrua de los Ministros de la Curia (como se presume) dirige mal su acción en el presente litixio y pudiera en otra forma pedir la manutención que le es devida a dichos Ministros sin fallar a el cumplimiento de lo ordenado por su Magestad representado inconvenientes en la apariencia, que no los hay en la realidad de Goathemala y julio nueve de mil setecientos y cuarenta y ocho * licenciado Holgado* y haviendose pedido los autos en vista de lo halegado por el dicho mi Fiscal, y Promotor de la curia Eleciastica hechose relación de ello con citación de las partes a los veinte y seis de agosto de este corriente año proveyeron este auto * cúmplase, y executese el Breve de su Santidad incerto en la Real Cedula de veinte y quatro de diciembre de mil setecientos quarenta y dos según y como por dicho Brebe, y Real Cedula se ordena, y encarga, sin calidad alguna, y tiene pedido el señor Fiscal, dándose cuenta a esta Real Audiencia de las diligencias que se practicaren para la puntual observancia de su contenido por el muy Reverendo Arzobispo, para con Testimonio de ellas dar cuenta a su Magestad, y a los Alcaldes mayores, gobernadores, y corregidores del districto de este Arzobispado se le manda den cuenta a esta Real Audiencia de la observancia y cumplimiento de dicho Brebe y Real Cedula, y de su anual publicación y para ello se libren los despachos necesarios y al Muy Reverendo Arzobispo se le reserva su Derecho, para que use de el donde, y como le convenga, sin que … (ilegible) se admita mas escripto … (ilegible) los testimonios que pidiere * Y para que tenga efecto un acuerdo de los dichos mi presidente y oidores, libro la presente carta por la qual os mando que luego que con ella se ais requerido beais lo determinado por la dicha mi Audiencia, y en su consecuencia haréis que por lo respectivo a vuestra jurisdicción se guarde cumpla, y execute el Breve de su Santidad que se halla incerto en mi Real Cedula de veinte y cuatro de diciembre del año pasado de mil setecientos quarenta y dos aquí contenida según y como en ella se expresa, sin limitación alguna dando cuenta al la dicha mi Audiencia con toda individualidad, y claridad de su devida observancia, y anual publicación que de ella se hiciere.* Y asi lo cumplio precisa y puntualmente sin aser en contrario con ningún pretexto, pesara de mi Merced, y de doscientos pesos para mi real Camara, y fisco. Dada en la Ciudad de Santhiago de Goathemala en dose de septiembre de mil

21f. 16
setecientos cuarenta y ocho años=
Y yo don Juan Antonio Betancur lexitima de La corte real mayor
Guerra rubricas
En la ciudad de Goathemala en cuatro de enero de mil y setecientos cuarenta y nueve años los señores don Miguel de Coronado y Ulloa y don Phelipe Enrique de Guzman rexidores y alcaldes ordinarios de esta ciudad correxidores del Valle, habiendo visto la real provisión que antecede, que los dos del corriente se entrego a mí el escribano por el agente de real fisco estando en pie y destocados la cogieron en sus manos besaron y pusieron sobre sus cabezas y dixeron que la obedecían como carta de Nro. Rey y Sr. Natural que Dios guarde en augumento de mayores reinos y señoríos y que para su debido cumplimiento se libre por los pueblos de valle de despacho necesario asi lo proveiron y firmaron doi fee.