Erreur. problème dans l'exécution de la requête : INSERT INTO _logbots (IP, useragent, action) VALUES ('54.196.72.162', 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)', 'lectureFiche')
Erreur. MySQL proteste : Duplicata du champ 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)-lectureFiche' pour la clef 'agentAction'
AFEHC : articulos : Modernidad, voto y representación política en la Patria del criollo: la primera experiencia constitucional en Guatemala. : Modernidad, voto y representación política en la Patria del criollo: la primera experiencia constitucional en Guatemala.

Ficha n° 1829

Creada: 14 febrero 2008
Editada: 14 febrero 2008
Modificada: 18 octubre 2009

Estadísticas de visitas

Total de visitas hoy : 0
Total de visitas : 1590 (aprox.)

Autor de la ficha:

Ricardo Danilo DARDÓN FLORES

Editor de la ficha:

Xiomara AVENDAñO ROJAS

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Modernidad, voto y representación política en la Patria del criollo: la primera experiencia constitucional en Guatemala.

El voto y la representación modificaron las relaciones políticas de una sociedad diversa como la guatemalteca, de esta manera la modernidad trastocó a todos los sectores sociales. Los beneficiarios fueron los criollos de los principales centros urbanos y las poblaciones mestizas surgidas a finales del período colonial. Dado que la ciudadanía era otorgada por principios morales y sociales, las mayorías, los pueblos indígenas, fueron relegados utilizando el nuevo marco legal del constitucionalismo liberal.
Autor(es):
Ricardo Danilo Dardón Flores
Fecha:
Febrero 2008
Texto íntegral:

1

Introducción

2El presente trabajo aborda temáticas tales como, la ciudadanía, la representación, la soberanía y el voto. La comprensión del proceso de formación del Estado Nacional guatemalteco y su actual funcionamiento, pasa por el estudio de la representación. Ha sido un proceso excluyente para con la población indígena, una desigual práctica de los derechos ciudadanos y su paulatina restricción. Para tal efecto nos proponemos observar cuál fue el papel del voto en la construcción del estado-nación durante la década de 1810. Período donde se dio la primera experiencia constitucional en una sociedad diversa.

3El estudio histórico aquí planteado puede verse como parte de la agenda acerca del conocimiento de los orígenes y caminos de la representación moderna en América Latina: ¿Cómo y cuando fue modificado el acto de votar? Por ello, más que estudiar el resultado de las elecciones, se observará el conjunto de prácticas y valores que definieron de entrada a votantes heterogéneos en el mundo supuestamente homogéneo de la representación moderna.
El vinculo/asociación entre modernidad, voto y representación es un tema apenas estudiado, que debe interesar no solo a historiadores, sino también a otras disciplinas de las Ciencias Sociales. Es parte de un debate del presente. Su estudio profundo acudiendo a los orígenes, permitirá identificar explicaciones causales a problemas estructurales de la sociedad guatemalteca.

Caminos del constitucionalismo: Bayona y Cádiz.

4La invasión napoleónica a España generó una reacción de rechazo en el pueblo español, exacerbó su sentimiento nacionalista y derivó en luchas conocidas como guerras de independencia. En ese contexto, los franceses impulsaron el establecimiento de un texto constitucional para los españoles, la denominada constitución de Bayona. Con ella quizás esperaban apagar aquel nacionalismo adverso para los franceses, aunque revela su intención por darle a sus actos un matiz de legalidad.

5La Constitución fue promulgada en el nombre de Dios Todopoderoso, Don José Napoleón, por la gracia de Dios, Rey de las Españas y de las Indias, el ocho de julio de 1808. El texto constitucional combina aspectos relativos a la modernidad política con otros del Antiguo Régimen. Además, como explica el Dr. Jorge Mario García Laguardia, “sus disposiciones son moderadas y pronunciadamente aristocráticas1 ”. Los caminos constitucionales de Guatemala incluyen entre 1808 y 1812, dos constituciones: Bayona y Cádiz.

6La primera, aunque rechazada, abrió la brecha a la participación de americanos en ella y mostró el rostro de una nueva posibilidad de acción política, fundamentada en razón de la noción de constitución como pacto social, entre el gobierno y sus gobernados. Así lo expresa el texto constitucional: “Hemos decretado y decretamos la presente Constitución, para que se guarde como ley fundamental de nuestros Estados y como base del pacto que une a nuestros pueblos con Nos, y a Nos con nuestros pueblos.”

7El mencionado texto también fue rechazado por las sociedades coloniales americanas, pese a ciertos artículos que mejoraban su condición. Por ejemplo: el Título X, Artículo 87, hacía eco a una de las aspiraciones más solicitadas a la monarquía española, por los criollos americanos: igualdad de derechos con la metrópoli y libertad de comercio.

8Al rechazar el gobierno impuesto y la constitución de Bayona, los americanos de principios del siglo XIX, se muestran como personas que no querían salir de un colonialismo para caer en otro. ¿Un acto de claridad política? ¿Un acto de fidelidad al gobierno español y a España? ¿Una respuesta prudente ante tan delicado asunto? La explicación quizás incluye algo de cada una. En fin, nuevamente la historia nos muestra la diversidad de motores que la impulsan. El rechazo incluye un acto de fidelidad a España que además satisfacía intereses y aspiraciones. En fin, es claro que el antiguo anhelo de los criollos por un gobierno autónomo no compaginó con aquellos actos franceses.

9La Constitución de Cádiz fue para los habitantes de España y sus dominios un escrito de leyes, que además de otorgarles derechos y obligaciones, limitó el poder de la monarquía, situación no contemplada por la de Bayona. De esa manera se observa un rompimiento con el Antiguo Régimen, el pacto social se imponía al gobierno despótico.

10La historia constitucional española comienza tardíamente, comparada con la inglesa, francesa o norteamericana. El pensamiento constitucionalista español tuvo una fuerte influencia inglesa, especialmente en la idea de libertad garantizada a través de una Constitución histórica; el diseño de un gobierno equilibrado en el que los poderes del Estado se limitaban y controlaban mutuamente y la idea de libertad individual que permitía el ascenso de la clase burguesa dentro del espacio político.

11Sin embargo, el texto constitucional de 1812 se alejaba del modelo inglés en cuanto a la monarquía constitucional. Si bien, el gobierno español dejaba de ser despótico, no pasaba a ser parlamentario o monárquico constitucional, sino que se imponía como monarquía moderada. Un justo medio entre los dos primeros.

12En cuanto a la influencia norteamericana, la Constitución de 1812 asimiló la idea de Constitución como fruto de un proceso constituyente, construida racionalmente y no como producto de la historia. El modelo constitucionalista norteamericano, en España, tuvo su mayor obstáculo en el carácter centralizador del Estado. El Estado centralizado de España no era compatible con el Federal norteamericano.

13A diferencia de la de Bayona, el texto de Cádiz define con claridad la calidad Ciudadana, situación que se verifica en el Título II. Al respecto consigna: “Son ciudadanos aquellos españoles que por ambas líneas traen su origen de los dominios españoles de ambos hemisferios y están avecindados en cualquier pueblo de los mismos dominios2”. Bayona, en cambio, no aborda el tema de la ciudadanía. Eligen los Ayuntamientos designados por sus virreyes o capitanes generales, según sea el caso, y pueden ser electos sólo los naturales de sus respectivas provincias que sean propietarios de bienes raíces.

14La ciudadanía, en la Constitución de Cádiz, estaba restringida a los hombres, mayores de edad, con algún empleo, oficio o modo de vivir conocido. En consecuencia, la mujer no tuvo la calidad ciudadana. Los habitantes varones de Guatemala, salvo los casos que señalaba la ley3, como parte del territorio español, pasaron a ser ciudadanos españoles: criollos, ladinos e indios. La amplitud de la ciudadanía manifiesta en el texto constitucional fue restringida por las elites coloniales. Como refiere Xiomara Avendaño, la ciudadanía sería así consecuencia de una calificación producto de la virtud, talento e industria, un estímulo para avivar el patriotismo4. De esa manera, agrega Avendaño, el reconocimiento social se convertía en el principio de calificación ciudadana, pero también, en un embudo en donde no podían pasar todos los que tendrían que votar.

15En materia electoral, la Constitución de Cádiz integró lo dispuesto en la “Instrucción que deberá observarse para la elección de diputados de cortes5”. Un proceso largo que aunque incluía la votación “popular” en los pueblos, conducía como electos, en sus distintos niveles (parroquia, partido y provincia), a personas pertenecientes a las elites.

16La integración de las Cortes era bianual, mandaba la no reelección y el proceso de su instalación contemplaba los siguientes aspectos:

171. Se debían instalar cada 15 de febrero.
2. Los diputados debían registrarse en la Secretaría de Cortes, con sus actas o poderes respectivos.
3. Revisión de la legitimación de los poderes.
4. Juramentación de los diputados.
5. Elección de Presidente, Vicepresidente y cuatro secretarios.

18La Constitución de Cádiz reorganizó el gobierno colonial otorgando mayores espacios de representación a los criollos, aunque la autoridad máxima seguía siendo española, el Jefe Superior (antiguo Presidente de la Audiencia). Creó la institución de la Diputación provincial, con funciones de planificación y fiscalización de acciones del gobierno colonial, además de disponer la creación de los Ayuntamientos constitucionales y electos.

19El pacto constitucional de Cádiz tuvo como propósito conservar la unidad del imperio español en época de crisis. ¡Un recurso desesperado! Lo apremiante de la situación en la metrópoli y los diversos focos de insurrección en algunas colonias americanas, explican de alguna manera modificaciones en el estatus de las colonias y los grupos sociales, por ejemplo, la concesión de mayor autonomía. Pese a ello la ansiada igualdad con la metrópoli todavía resultaba lejana.

20La situación española, las políticas implementadas, los acontecimientos de Santo Domingo y las sublevaciones en México y Sudamérica, mostraron al criollo la incapacidad del gobierno metropolitano de protegerlos. Además constataban la falta de voluntad política por otorgarles la ansiada igualdad.

21La Constitución de Cádiz y el desenvolvimiento político, económico y social de las colonias, muestran el incremento de diferencias de intereses entre las elites guatemaltecas con la metrópoli. Paradójicamente, la Constitución que tenía el propósito de mantener la unidad, también coadyuvó a la separación. Así, por ejemplo: algunas leyes liberales relativas a la calidad ciudadana del indio, la exoneración de tributo y la prohibición de repartimientos y trabajos forzados, causaron indisposición y rechazo entre los criollos. La relativa autonomía e integración de las milicias con mayoría criolla, jugarían un papel fundamental en el proceso de independencia de las colonias españolas en América.

Modernidad política

22El desenvolvimiento político de España y sus colonias, muestra el desarrollo de la modernidad política, de la Ilustración. Evidencia lo anterior el surgimiento de constituciones; la novedad de la soberanía en el pueblo, como principio de legitimidad; la transferencia, a través del voto, de la soberanía del pueblo a representantes, locales, diputados, etcétera; la aparición de hombres y grupos especializados en la acción política; el uso de un lenguaje político abstracto (pueblo, soberano, ciudadano, vecino, etcétera); el proceso de elecciones y otras más.

23Los acontecimientos de la metrópoli, y los brotes de rebelión en sus colonias, aceleraron los pasos hacia la modernidad política. Las Cortes de Cádiz se consideran precursoras del constitucionalismo en España y sus colonias, y son una manifestación de dicha modernidad en ellas.

24La integración de las Cortes obligó a la realización de un proceso previo de elecciones. Las experiencias relacionadas con el acto del voto, junto al texto constitucional, materializaron una serie de supuestos teóricos propios de la Ilustración: la noción de representación, la delegación del poder o soberanía, un nuevo estatus político de los individuos y pueblos, la noción de ciudadanía y sus calidades (deberes y derechos), etcétera. Antonio Annino sostiene que aquel proceso político transformó drásticamente la metrópoli y sus colonias, coadyuvando a la independencia de las segundas y desempeñando un papel clave en los procesos de fragmentación territorial6.

25El problema de la soberanía, ante la ausencia del Rey, fue definido por el texto constitucional de 1812 como un bien de la Nación, de acuerdo con el principio teórico de la Ilustración. De esa cuenta, el artículo tercero, del Título I, contempla que “La soberanía reside esencialmente en la Nación, y por lo mismo pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales7 ”. El texto constitucional objetiviza el pacto entre el gobierno y su pueblo, lo que Rousseau denomina el Contrato Social, propio de la Ilustración8.

26Otra característica de la modernidad política es la representación: el electo – es decir la persona electa para ejercer un cargo – representa a un conglomerado. Larrazábal, el diputado guatemalteco en Cortes, por ejemplo, representó a su Ayuntamiento. Así se explica la proliferación de instrucciones de los Ayuntamientos a sus diputados.

27Las instrucciones dadas por el Ayuntamiento de la capital del Reino de Guatemala a su diputado Larrazábal, fueron un recurso para expresar sus intereses en Cortes. Dichas instrucciones incluyeron la voluntad de contribuir económicamente con el soberano, y otros aspectos, tales como la abolición de aranceles y derechos, administración gratuita de justicia, regreso de la Compañía de Jesús y la canonización del hermano Pedro.

28La comunicación entre el Ayuntamiento y su diputado se siguió dando, por lo tanto, las instrucciones continuaron fluyendo. En 1811, por ejemplo, el Ayuntamiento de Guatemala envió a su diputado Larrazábal el estado de cuentas del Reino, para ilustrarlo al respecto y para que promoviera lo conveniente, es decir: oposición al estanco del tabaco, propugnar por la libertad de comercio, argumentar contra el pago del 4% de alcabala a los frutos y géneros, y sobre los beneficios de volver al pago de tributo por el indio.

Novedad del voto y calidad ciudadana

29Las elecciones y el voto durante la época colonial fueron acciones rutinarias. Año con año en los pueblos de indios, se elegía a sus autoridades municipales, de acuerdo con las Leyes de Indias. Las elecciones del cabildo indígena servían para renovar la corporación municipal, lo que algunas veces significó la rotación o cambio de puestos entre miembros del anterior cabildo o la inclusión de algunos miembros nuevos. De esa manera el acto de elegir resultó ser parte de una monótona vida política del pueblo, privilegio de elites locales, en una sociedad de estamentos.

30La alternancia entre miembros de una elite política permitió reproducir su estatus y estructura social del pueblo. Estructura que se refleja en distintos documentos de los pueblos en donde se lee principiando o terminando un alegato o solicitud: los principales, las justicias y el común del pueblo.

31Con la implementación de la constitución española de 1812 y el acto del voto, la situación principió a cambiar en lo político, social y económico. En lo político la Constitución determinó abolir los dictados de vasallos y vasallaje, los privilegios exclusivos, privativos y prohibitivos que tuviesen origen en el señorío y otorgó la calidad de ciudadano al indio y de todos los hombres libres nacidos y avecindados en los dominios españoles y sus hijos, es decir, también a criollos y castas.

32La igualdad ciudadana significó algunos beneficios para el indígena: supresión de mitas, repartimientos, tributo, etcétera. Pero al otorgar derechos a los otros sectores de la población pobre, castas o ladinos, entre otros, elegir y ser electos, los indígenas principiaron a perder uno muy importante: la dirección del cabildo del pueblo. La supuesta igualdad política obligó al indio a competir, compartir y finalmente ser excluido del poder del cabildo de su pueblo, que anteriormente le había sido exclusivo.

33La novedad del voto, en la población indígena, no consistió en el hecho de que por primera vez se observara en sus pueblos. El carácter moderno lo constituyó la concepción de nuevos supuestos: El voto como voluntad de un conglomerado abstracto: el pueblo; como ejercicio para escoger entre supuestos iguales; para delegar en otros un poder que pertenece a todos: la soberanía; y la “democratización” o “popularización” del acto de votar.

34La ciudadanía podía perderse por varias situaciones: sentencia judicial, purgar de penas, incapacidad física o moral, deudor quebrado o deudor a los caudales públicos, estado de sirviente doméstico, no tener empleo, oficio o modo de vida conocido, etcétera9. Esos aspectos serían utilizados para negar la participación política al indio, situación que se profundizaría en la futura nación centroamericana y guatemalteca.

35La pérdida del poder local por los indígenas, se explica por la forma en que la vida política de la región se fue desenvolviendo. Aunque mayoría, la población indígena fue puesta en posiciones susceptibles de perder la ciudadanía. De esa cuenta la mayoría tendía a ser convertida en minoría.

Representatividad: el imaginario de la popularización del acto del voto

36El Antiguo Régimen utilizó las elecciones en los pueblos para sustituir año con año sus corporaciones. Aunque el Ayuntamiento representaba los intereses del común, la elección no era manifestación de lo que ahora entendemos como voluntad popular o del pueblo.

37La nueva representatividad utilizó el argumento de legitimidad aduciendo que la elección era realizada por los ciudadanos. Como supuestamente, ciudadanos eran todos los nacidos en la jurisdicción que señalaba la ley, entonces los electos eran resultado de la voluntad popular. Así se impuso un nuevo imaginario, el de la popularización del acto de votar como premisa de la nueva y “legítima” representatividad. Un mito, en tanto, como se ha señalado, que la ciudadanía fue restringida y las mayorías étnicas fueron convertidas en minorías políticas.

38Las elecciones en Guatemala para elegir diputados a Cortes muestran la manifestación del mito de la representatividad como resultado de la voluntad popular. Como se sabe, las instrucciones para realizar la elección a partir de Cádiz contemplaban un proceso que incluía a todos los pueblos de la región, en tres categorías de acuerdo con la división política administrativa de la región: elección de parroquias, elección de partidos y elección de provincias.

39El proceso principiaba en las parroquias de todos los partidos. Cada parroquia elegía sus electores, de acuerdo al número de habitantes. Se llamaban electores de parroquia. Estos que podían ser uno, tres, cinco, etcétera10. La votación era indirecta. No se postulaban candidatos. El objeto de las Juntas parroquiales consistió en que cada una eligiera un elector para ir a la cabeza de su partido político. Las Juntas de parroquia se componían de todos los parroquianos mayores de edad, de 25 años, que tuvieran casa abierta, en cuya clase también fueron comprendidos los eclesiásticos seculares.

40El proceso iniciaba con la integración de la Junta electoral de parroquia, por un presidente, secretario y escrutadores. El presidente de acuerdo con la ley era la autoridad máxima de la localidad, generalmente el alcalde primero. El Secretario era elegido por votación de entre todos los votantes, al igual que los escrutadores. Estos últimos tenían la función de contar los votos y dar fe de la correcta conducción del proceso.

41La ley indicaba que colocados en orden todos los parroquianos debían llegar uno por uno á la mesa en que estaban las personas que presidían la Junta, con el propósito de nombrar un representante de la parroquia. El escribano debía escribir en una lista los nombres de las personas por quien los ciudadanos votaban. Los individuos más votados, de acuerdo con el número precisado por las disposiciones, se convertían en electores de partido. Ellos tenían el compromiso de elegir al representante del partido, por ello se les denominó popularmente compromisarios.

42Todos los representantes de cada parroquia, en calidad de electores de parroquia, debían acudir a la cabecera del partido. Ahí se repetía el esquema del proceso anterior. En la cabecera de partido los electores de parroquia debían escoger a sus representantes para acudir a la elección de la provincia. El proceso concluía en la capital de la provincia, pues ahí se elegía al diputado.

43Aunque las instrucciones para la elección de diputados a Cortes, de 1810, consignaban el proceso anterior, la elección de los diputados centroamericanos que fueron a Cádiz fue realizada en un proceso sumamente corto, en donde sólo participaron los miembros de los Ayuntamientos de las capitales provinciales y capital del Reino11. Posiblemente por las dificultades de tiempo para acudir a Cortes, el largo trayecto en barco, la falta de medios de transporte a España, por motivo de la guerra, etcétera.

44En razón de lo anterior, el evento de elecciones que en Guatemala asume por primera vez el carácter de elección “popular”, fue el proceso para elegir diputados a Cortes Ordinarias en 1813. Por ejemplo, en el partido de Sacatepéquez se realizaron elecciones. El proceso se desarrolló de la manera siguiente:

451. En cada una de las parroquias, que comprendía el partido, se realizaron elecciones. Primero se eligieron compromisarios, de acuerdo al número que consignaba una tabla previamente elaborada por las autoridades reales. Esa tabla incluía además del número de compromisarios, el de electores, en cada jurisdicción, de acuerdo con la cantidad de ciudadanos. Por esa razón el número de compromisarios y electores variaba entre los distintos pueblos.
2. Los compromisarios eligieron, después, en cada parroquia, los electores parroquiales.
3. Los electores parroquiales se reunieron posteriormente en la Antigua Guatemala, cabecera del partido. Luego de elegir compromisarios, estos a su vez eligieron los electores de partido. En número de acuerdo a la tabla hecha para el efecto.
4. Concluido el evento y electos los tres representantes que correspondían al partido, se notificó al Presidente Bustamante para que tomara nota e informara del día en que debían concurrir a la capital para elegir al Diputado12.

46Pese a la participación “popular” inicial, los representantes de parroquia y partido correspondían a la elite local. En fin, un proceso que funcionaba como el mejor de los coladores sociales, de manera que al llegar a su última instancia el acto era realizado por sujetos vinculados a la elite de la provincia.

47Obsérvese, por ejemplo, a los siguientes electores de parroquia llegados a la cabecera del partido en Sacatepéquez (hoy Antigua Guatemala). Seis de los once electores, eran alcaldes de sus pueblos, situación que apunta a considerar el predominio político de elites locales. El final del proceso determinó la elección del Sr. José María Peinado, Intendente de la capital, regidor decano y miembro de la elite capitalina13.

48
Sd Nombre Procedencia Cargo
_.1 Wenceslao Carrillo Pinula
_.2 José Julian de Cos El Texar Alcalde
_.3 Lusiano Bosarre El Texar Alcalde
_.4 Benito Grageda San Lucar Alcalde
_.5 Luis Garavito San Pedro Sacatepéquez Alcalde
_.6 Mariano Jose Andreu Mixco Alcalde
_.7 Jose Leon Marroquín San Raimundo Alcalde
_.8 Felipe Bernal San Juan Sacatepéquez Alcalde
_.9 Manuel Dias San Juan Amatitlán
_.10 Antonio Francisco Oliva Ciudad Vieja
_.11 Pedro Orozco Sumpago

49Por falta de fondos, en diciembre de 1813, el Presidente Bustamante informó que solamente marcharían cuatro diputados a Cortes14 : Dn. Miguel Barreta, Cura de San Miguel, El Salvador; Dn. Santiago Milla, por Comayagua; Don Fernando Davila, por Ciudad Real y Don Serapio Contreras, por la Alcaldía mayor de Sonsonete15.

50El pretendido carácter popular y por tanto, voluntad del pueblo, era adjudicado por la participación de todos los pueblos y grupos sociales, convertidos en ciudadanos16. Sin embargo, la persona que asumía la representatividad no la adquiría como resultado de todo el proceso. En fin, el representante de la provincia, su diputado, era un hombre al que la mayoría de la población quizás no conocía y tampoco representó sus intereses.

51El proceso, tal y como lo contemplaban las instrucciones mencionadas, se verificó por lo menos desde 1813, hasta el denominado Régimen Conservador. En la ciudad de Guatemala la elección fue un acto en donde participaron los miembros del cabildo capitalino y un miembro del cabildo de Quetzaltenango, autorizado por el primero. La popularización del acto electoral tendría que esperar a la siguiente oportunidad: las elecciones de 1813 a Cortes ordinarias de 1814.

Así es la modernidad política: la elección del diputado Larrazábal

52Como anteriormente se destacó, el diputado Larrazábal fue electo por los miembros del Ayuntamiento de la capital de Guatemala. Lo anterior, junto al hecho de pertenecer a la elite criolla de la capital, lo convirtió en el diputado del Ayuntamiento capitalino en Cortes, aunque representaba a todo el Reino.

53Por supuesto, lo anterior no fue un fenómeno local. También los otros diputados se constituyeron como diputados de Ayuntamiento aunque representaban a su provincia. Todos con instrucciones escritas, dictadas por el cuerpo municipal. Un resabio del Antiguo Régimen, pues tal institución era todavía para aquellos años un reducto del estamento más encumbrado de las provincias: las elites criollas.

54La elección la realizaron los doce señores capitulares17: El Señor Alcalde primero, Don José Antonio Batres; el Señor Alcalde segundo Don Lorenzo Moreno; el Señor Regidor, Decano Depositario Coral de Penas de Cámara, Don José Maria Peinado; el Señor Regidor, Marques de Aycinena; el Señor Alguacil en Ciudad de Quetzaltenango, Don Francisco Pinillos, á quién de gracia se concedió venir á votar por su cabildo; el señor Regidor Don Luis Barrutia; el Señor Regidor Don Miguel Asturias; el Señor Regidor Don Antonio de Juarros; el Señor Regidor Don José de Ysasi; el Señor Regidor Don Sebastián Melón; el Señor Regidor don Miguel Gonzales y el Señor Regidor Don Juan Antonio Aqueche.

55Cada uno de ellos votó por tres personas, por ello se consignan treinta y seis sufragios, de los doce. El resultado fue el siguiente:

56El Señor Regidor Don Antonio Juarros con….... 010
El Señor Doctor, Coronel Don José Aycinena…. 010
El Señor Regidor Decano José María Peinado 004
El Señor Doctor Don Antonio Larrasaval y Arrivillaga, 006
Canonigo de esta Santa Iglesia
El Señor Don Bernardo Pavon, Tesorero de esta
Santa Iglesia 001
El Excelentisimo Señor Don Manuel Jose Pavon,
Diputado electo que fue ala Junta Central…......... 002
El Doctor Don José Bernardo Dighero, Cate_
drático de Escritura de esta Real Universidad. 003
En cuya forma aparecen los 036

57Los más votados fueron en su orden, Don Antonio Juarros con 10, el Doctor Don José Aycinena con 10 y el Doctor Don Antonio Larrazabal con 6. El diputado debía escogerse entre los tres, por sorteo. Se introdujeron tres cédulas con sus respectivos nombres, en un cántaro. Se revolvieron por el Señor Presidente y Secretario y el niño Don Manuel Gonzalez, de seis años de edad, sacó la papeleta con el nombre del ganador: Don Antonio de Larrazábal, canónigo penitenciario del arzobispado de Guatemala.

58El acto del voto muestra aquí un carácter corporativo, de Antiguo Régimen. La elección final se da por sorteo, priva la mentalidad religiosa en cuanto a que se gana por la voluntad de Dios y la elección evidencia desinterés de las personas por la representación. En fin, el representante del grupo tiene que ser desinteresado, está ahí porque los suyos se lo piden y gana por la voluntad de Dios.

59A Centroamérica correspondió seis cabildos electores con derecho a diputado: la capital, Ciudad Real, San Salvador, León, Comayagua y Cartago18. Los diputados, de acuerdo con el Dr. Jorge Mario García fueron: Lic. Sebastian Esponda por Chiapas, quien por haber fallecido fue sustituido por don Mariano Robles Dominguez de Mazariegos, Antonio Larrazábal por Guatemala, Presbítero Ignacio Avila por El Salvador, José Esteban Milla por Comayagua (no concurrió a Cortes), Francisco Morejón por Honduras, Lic. José Antonio López de la Plata por Nicaragua y Don Florencio del Castillo por Costa Rica19.

60El Diputado Antonio Larrazábal fue electo como tal, el 24 de julio de 1810, tan sólo dos meses antes de que se instalaran las Cortes, el 24 de septiembre, llegó a Cádiz con un año y siete días después de la apertura, el 17 de septiembre de 1811. Su travesía fue muy difícil. Salió de Guatemala el 24 de octubre de 1810, camino al Golfo, para embarcarse en Santo Tomás. La ausencia de barcos lo obligó a desviar su camino y dirigirse, por tierra, hacia el puerto de Veracruz. El 7 de diciembre informó al Ayuntamiento de Guatemala sobre su llegada a la ciudad de Oaxaca20. De Oaxaca continuó hacia Jalapa, lugar en donde al parecer recibió las instrucciones del Ayuntamiento de Guatemala21 y de ahí a Veracruz donde zarpó hacia Inglaterra y finalmente hacia la Isla de León, Cádiz.

61Durante el tiempo que tardó en llegar el diputado guatemalteco a Cádiz, la curul fue ocupada por los suplentes, los hermanos Andrés y Manuel del Llano22, guatemaltecos radicados en España.

62El costo de los gastos de los diputados centroamericanos, corrió a cargo de los Ayuntamientos provinciales, aunque debido a los apuros económicos, la Real Hacienda de Guatemala tuvo que proporcionar el efectivo en calidad de préstamo. Al diputado por la Capital se le otorgaron 5,000 pesos y al de provincia 4,000, desde el día de su arribo a Cortes23.

63La labor del diputado Larrazábal fue destacada, pues llegó a presidir las Cortes. Sus esfuerzos, sin embargo, le trajeron represalias posteriores, cuando el Rey cautivo retornó al poder. Fernando VII, en 1814, suspendió la Constitución de 1812 y disolvió las Cortes, retornando temporalmente al Estado Absolutista. Larrazabal fue condenado a purgar seis años de reclusión, de la que salió en 1820.

64Es importante concluir, expresando que el diputado Larrazábal manifestaba su calidad de representante de la voluntad soberana del pueblo de Guatemala. Pueblo en abstracto, que casi nada tenía que ver con aquellas poblaciones olvidadas de cualquier lugar de la región.

Voto, ciudadanía y ladinos en pueblos de indios

65El acto del voto en Guatemala trajo consigo una serie de transformaciones en la vida cotidiana de personas y pueblos. Su realización se manifestó entre sujetos puestos en condición igualitaria por la ley, a partir de la calidad ciudadana. De esa manera, como ciudadano el ladino adquirió derechos, la igualdad ante la ley le dio oportunidad de vivir, circular, trabajar, comprar tierra, etcétera, en pueblos de indios. Así, la estructura colonial del pueblo, se quebró y comenzó a transformarse para dejar de ser la unidad política y económica exclusiva del indígena. Pese a lo anterior, la estructura colonial continuó con el indígena materializado en prejuicios, paternalismo, sujeto social de la escala más baja, trabajos forzados y otros.

66El proceso de aculturación creció debido al mayor contacto que los indígenas tuvieron con los ladinos, el pueblo y su cabildo perdieron el carácter exclusivo de las etnias indígenas, la tierra se legalizó para aquellos ladinos que ya la poseían y pudieron comprarla los que tuvieron medios para hacerlo. Como se ve, los ladinos utilizaron la ciudadanía como instrumento para legalizar su situación en los pueblos de indios, como vecinos y propietarios de tierras. Concientes de las potencialidades de las instituciones de poder local, fueron accediendo a los cabildos y obtuvieron el poder político. De esa manera el cabildo dejó de ser indígena o se fragmentó en cabildo de ladinos y de indígenas. La población ladina, en los pueblos de indios, creció y se llegó a imponer como elite social, utilizando para ello la monopolización del poder político del cabildo, el poder económico y la discriminación racial.

67Es difícil establecer el número de personas que votaron en las elecciones, pues se cuentan con pocos datos para el efecto. Pese a ello, se puede afirmar que hubo participación de los vecinos ciudadanos de los pueblos, indígenas y ladinos. En San Miguel Petapa, por ejemplo, la documentación presenta un catálogo de ciudadanos, con trescientos setenta y cinco personas. En Antigua Guatemala los tres compromisarios mas votados fueron Mariano Fernandez con 102 votos, Marcos Morales con 100 y Caietano Bustamante con 99.

68En 1813, en Guatemala, con población indígena mayoritaria, los ganadores de las elecciones fueron criollos, Don José María Peinado (titular) y Don Antonio Juárros (suplente). De esa cuenta se principia a manifestar la utilización de población indígena para legitimar el ejercicio del poder, fenómeno que se extiende hasta nuestros días. Gleijeses los define en 1944 como “peones en una batalla de ladinos24”.

69REFLEXIONES FINALES

70La historia del constitucionalismo en Guatemala tiene sus raíces en el constitucionalismo español, primero con la Constitución de Bayona de 1809 y después con la Constitución de Cádiz, 1812. Aunque rechazada, la primera abrió la brecha a la participación de guatemaltecos en un congreso de diputados y al mismo tiempo mostró el rostro de una nueva posibilidad de acción política moderna.

71El rechazo de la constitución de Bayona por los peninsulares tiene, en el nacionalismo exacerbado por la guerra de liberación, una razón muy fuerte. En el caso americano, los criollos también la rechazaron, situación que se interpreta como claridad política en cuanto a no querer salir de un colonialismo para caer en otro. Por lo demás, de esa manera quedaba intacto el antiguo anhelo del criollo por gobernar.

72El primer pacto constitucional español está plasmado en la Constitución de Cádiz. Aunque tuvo como propósito principal conservar la unidad del imperio español en época de crisis, no logró su cometido. La situación española y las políticas implementadas, demostraron al criollo la incapacidad del gobierno metropolitano de satisfacer sus intereses.

73El texto Constitucional de 1812 hace objetivo el pacto entre el gobierno y su pueblo, el Contrato Social desde la perspectiva de Rousseau. Una manifestación ilustrada, moderna como también lo es el caso de la representación: el electo representa al pueblo.

74Las elecciones y el voto durante la época colonial fueron acciones rutinarias, en los pueblos y ciudades de Guatemala, de manera que su novedad, es decir, su carácter moderno lo constituyó la concepción de nuevos supuestos, entre otros:

75a. El voto como voluntad de un conglomerado abstracto: el pueblo
b. El voto como ejercicio de escoger entre supuestos iguales
c. El voto para delegar en otros un poder que pertenece a todos: la soberanía
d. La “democratización” o “popularización” del acto de votar.

76En el Antiguo Régimen se realizaron elecciones en los pueblos para sustituir año con año sus corporaciones municipales. Aunque el Ayuntamiento representaba los intereses del común, el acto de elegir era realizado por pocas personas. Por tanto, la elección no era una manifestación de lo que ahora entendemos como voluntad popular o del pueblo.

77Como sabemos la voluntad popular, es un supuesto, la consumación del nuevo imaginario: el de la popularización del acto de votar como premisa de la nueva y legítima representatividad.

78La popularización del acto de votar inició en Guatemala con las elecciones de 1813, para elegir diputados a Cortes de 1814. El proceso aunque en sus inicios tiene cierto carácter popular, por la participación de los ciudadanos de los pueblos, al final llevaba a la elección de un miembro de la elite. Así se objetiviza lo que denominamos el mito de la democratización del voto.

79El acto del voto en las colonias trajo consigo una serie de transformaciones: en la vida cotidiana de las personas y pueblos. Así por ejemplo, la calidad ciudadana otorgó a los ladinos el instrumento para legalizar situaciones que de hacho había obtenido: vecindad y posesión de tierras en pueblos de indios. Incorporaron otras como su participación política en pueblos de indios, el control del poder político local, etc.

80La población ladina creció a ritmo acelerado en los pueblos y se impusieron como elite social local, utilizando para ello la monopolización del poder político del cabildo, el poder económico y la discriminación racial.

Bibliografía

811. AGCA, Boletín del Archivo General de Gobierno, Guatemala: Tipografía Nacional, Tomo IV, 1938.

822. AGCA, Boletin del Archivo, Guatemala: editorial José de Pineda Ibarra, Tomo II, 1937.

833. AGCA, Registro 0895, Proyecto de Constitución, 1847.

844. Avendaño, Xiomara: “Elecciones, ciudadanía y representación política en el Reino de Guatemala, 1810-1821”, en Boletín AFEHC N° 12, 2004.

855. Alejos José, “Identidades negadas, etnicidad y nación en Guatemala”. Claudia Dary, Compiladora. La construcción de la nación y la representación ciudadana, en México, Guatemala, Perú, Ecuador y Bolivia. (Guatemala: Flacso, 1998).

866. Aninno Antonio, Historia de las elecciones en Iberoamérica, siglo XIX. (México: Fondo de Cultura Económica, 1995).

877. Bonfil Batalla Guillermo, Identidad y pluralismo cultural en América Latina. (Buenos Aires, Fondo Editorial del Cehass-Editorial de la Universidad de Puerto Rico).

888. Carmagnani Marcelo, El regreso de los Dioses: el proceso de reconstitución de la identidad étnica en Oaxaca, México. (Fondo de Cultura Económica, 1990).

899. Casaús Marta Elena, La Metamorfosis del Racismo en Guatemala. (Guatemala: editorial Cholsomaj, 1998).

9010. Cazali Avila Augusto, Pensamiento de la Independencia. (Guatemala, editorial de la Universidad de San Carlos de Guatemala, 1968).

9111. Chiaramonte José Carlos, Ciudades, Provincias, Estados: Orígenes de la nación Argentina ,1800-1826. (Buenos Aires, Ariel Historia, 1997).

9212. Chinchilla Aguilar Ernesto, La vida moderna en Centroamérica. (Guatemala: editorial José de Pineda Ibarra, 1977).

9313. Dardón Flores, Ricardo Danilo, Problemas de Identidad y la Construcción del Estado Nacional Guatemalteco: el caso de los Cakchiqueles de San Juan Sacatepéquez, 1524-1871. (Tesis de maestría, Universidad Internacional de Andalucía, año 2000).

9414. Esquit Edgar, “Relaciones interétnicas en Guatemala: de la dominación a la democracia multicultural”. Claudia Dary, Compiladora, La construcción de la nación y la representación ciudadana, en México, Guatemala, Perú, Ecuador y Bolivia. (Guatemala: Flacso, 1998).

9515. García Laguardia Jorge Mario, Centroamérica en las Cortes de Cádiz. (México, Fondo de Cultura Económica, tercera edición 1994).

9616. Gleijeses Piero, La esperanza Destrozada, la revolución guatemalteca y los Estados Unidos 1944-1954. (La Habana, editorial de Ciencias Sociales, 2004).

9717. Guerra Francois-Xavier, Modernidad e independencias, Ensayos sobre las revoluciones hispánicas. (Madrid: editorial Mapfre, 1992).

9818. Guzmán Böckler Carlos y Jean Loup Herbert, Guatemala: una interpretación histórico social. (Guatemala: editorial Cholsamaj, 1995).

9919. Horkheimer Max y Theodor W. Adorno, Dialéctica de la Ilustración, Fragmentos políticos. (editorial Trotta, traductor Juan José Sánchez, cuarta edición, 2001).

10020. Kant Emmanuel, Filosofía de la Historia. (Fondo de Cultura económica, Colección Popular, cuarta edición, año 1992).

10121. Lovell W. George, Conquista y Cambio Cultural. La sierra de los cuchumatanes de Guatemala 1500-1821. (Antigua Guatemala: Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamerica, 1990).

10222. Lynch John, Los orígenes de la independencia hispanoamericana. Historia de América Latina, Vol. 5. ( Barcelona: editorial Crítica, Leslie Berthel. 1990).

10323. Martínez Peláez Severo, LA PATRIA DEL CRIOLLO, Ensayo de interpretación de la realidad colonial guatemalteca. (San José, Editorial Universitaria Centroamericana, 1979).

10424. Martínez Peláez Severo, Racismo y análisis histórico en la definición del indio guatemalteco. (Departamento de publicaciones Facultad de Ciencias Económicas, USAC, 1985).

10525. Marure Alejandro, Bosquejo histórico de las revoluciones de Centroamérica. (Guatemala: Editorial José de Pineda Ibarra, 1960).

10626. Medina Toribio, La imprenta en Guatemala. 2da. edición, Tomo II. (Guatemala, editorial José de Pineda Ibarra, 1960).

10727. Milla José, Historia de la América Central. (Guatemala: Colección Juan Chapín, 1937).

10828. Ministerio de Educación Pública, Discursos patrióticos. (Guatemala, editorial José de Pineda Ibarra, 1970).

10929. Palma Murga Gustavo, La administración político-territorial en Guatemala: una aproximación histórica. (Instituto de Investigaciones Históricas Antropológicas y Arqueológicas, Escuela de Historia, USAC., 1993).

11030. Peláez García, Memorias para la historia del antiguo Reino de Guatemala. (Guatemala, Biblioteca “Payo de Rivera”, Tipografía Nacional, 1943).

11131. Piel Jean, Sajcabajá muerte y resurrección de un pueblo en Guatemala, 1500-1970. (Guatemala/México, Seminario de Integración Social y CEMCA, 1989).

11232. Pinto Soria Julio, Ladinos e indígenas en la nación criolla Guatemalteca: de la colonial al régimen conservador, Boletín No. 36. (Centro de Estudios Urbanos y Regionales, USAC,1998).

11333. Rousseau Juan Jacobo, El contrato social. (San José, editorial universitaria centroamericana, 1976).

11434. Samayoa Guevara Héctor Humberto, Ensayos sobre la independencia de Centroamérica, (Guatemala, editorial José de Pineda Ibarra, 1972).

11535. Taracena Arturo y Jean Piel, compiladores, Identidades nacionales y Estado moderno en Centroamérica. (San José, editorial de la Universidad de Costa Rica, 1995).

11636. Taracena Arturo, El caso de Guatemala, en Seminario “La construcción de naciones multiculturales”. (Oaxaca, 3-6 de junio de 1998).

11737. Taracena Arturo, Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena: Los Altos de Guatemala: de región a Estado 1740-1850. (San José, editorial El Porvenir, 1997).

11838. Thompson Edward, Tradición, revuelta y conciencia de clase. (Barcelona, Editorial Crítica, 1984).

11939. Towsend Townsend Ezcurra Andres, Fundación de la República. Tomo I. (Guatemala, Editorial del Ministerio de Educación Pública, 1958).

12040. Universidad de San Carlos, Selección de Documentos de la vida independiente, (Guatemala, editorial universitaria, 1974).

12141. Vilar, Pierre. HIDALGOS, AMOTINADOS Y GUERRILLEROS. Pueblo y poderes en la historia de España. (Barcelona, Grupo editorial Grijalbo, 1982).

Notas de pie de página

1221 Jorge Mario García Laguardia, Centroamérica en las Cortes de Cádiz, (1994), pág. 93.

1232 Constitución de Cádiz, en http://www.goico.net/legis/cons/1812cons02.htm

1243 Constitución de Cádiz.

1254 Xiomara Avendaño, ““Elecciones, ciudadanía y representación política en el Reino de Guatemala, 1810-1821 (ficha : 364)”:/index.php?action=fi_aff&id=364 ”, en Boletín AFEHC N° 12, 2004.

1265 AGCA, B, Leg. 4, Exp. 67.

1276 Antonio Annino, Historia de las elecciones en Iberoamérica, Siglo XIX, (1995), pág. 11.

1287 Constitución de Cádiz

1298 Juan Jacobo Rousseau, El contrato social, 1976.

1309 Constitución de Cádiz de 1812, Artículo 24.

13110 El Título III, Capítulo III, Artículo 38, de la Constitución de Cádiz ordena nombrar en las juntas de parroquia un elector por cada doscientos vecinos.

13211 AGCA, B, leg. 4, exp. 67.

13312 AGCA, B, leg. 4, exp. 108.

13413 AGCA, B, leg. 4, exp. 114.

13514 Interesa destacar que el diputado electo por Guatemala, Don José María Peinado rehusó asumir el cargo. El suplente Don Antonio Juárros, tampoco aceptó en solidaridad con el diputado propietario. El acontecimiento factiblemente corresponde a la lucha política interna de la elite guatemalteca con el Presidente Bustamante.

13615 AGCA, B, leg. 4, exp. 114.

13716 Algunas actas de las elecciones de 1813, destacan la calidad ciudadana de los votantes. San Raymundo: “…la beneficiencia de nuestras Cortes en elevarnos al Carácter de Ciudadanos…”. Antigua: “…una porcion considerable de vezinos…en seguida los ciudadanos fueron votando uno a uno…”. San Juan Sacatepéquez: “…estando juntos, congregados los ciudadanos vecinos de dicho pueblo…”, Mixco; “…los ciudadanos presentes…” en AGCA, Sig. B, exp. 109, leg. 4.

13817 AGCA, B, exp. 14, legajo 58.

13918 AGCA, B, leg. 4, exp. 5.

14019 García Laguardia, Centroamérica, pág. 138.

14120 AGCA. Sig. B, leg. 4, exp. 62.

14221 García Laguardia, Centroamérica, pág. 155.

14322 AGCA. Sig. B, leg 4, exp. 67.

14423 AGCA, B, leg.4, exp.60.

14524 Gleijeses da referencias acerca de la utilización política de indígenas por parte de Federico Ponce Váidez, entre agosto y septiembre de 1944. Describe como fueron llevados a la capital en camiones para desfilar en su apoyo, para finalmente regresarlos a sus lugares de origen. Por lo anterior los define como “peones en una batalla de ladinos”. En Piero Gleijeses, La esperanza destrozada, la revolución guatemalteca y los Estados Unidos, 1944 – 1954, 2004, p. 21.

146

Para citar este artículo :

Ricardo Danilo Dardón Flores, « Modernidad, voto y representación política en la Patria del criollo: la primera experiencia constitucional en Guatemala. », Boletín AFEHC N°34, publicado el 04 febrero 2008, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=1829

Comentarios

Normas de uso

Esta es la opinión de los lectores de la AFEHC, no de la AFEHC No está permitido verter comentarios injuriantes. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema. Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.

¿No tienes una cuenta todavía?
Puedes crear una

Como usuario registrado usted podrá publicar de forma inmediata comentarios con su nombre.