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AFEHC : articulos : La guerra centroamericana contra los filibusteros:en 1856 –1857: una aproximación a las fuentes bibliográficas y documentales. : La guerra centroamericana contra los filibusteros:en 1856 –1857: una aproximación a las fuentes bibliográficas y documentales.

Ficha n° 1947

Creada: 20 junio 2008
Editada: 20 junio 2008
Modificada: 30 junio 2008

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Autor de la ficha:

Raúl AGUILAR PIEDRA

Editor de la ficha:

Víctor Hugo ACUÑA ORTEGA

Publicado en:

ISSN 1954-3891

La guerra centroamericana contra los filibusteros:en 1856 –1857: una aproximación a las fuentes bibliográficas y documentales.

La guerra librada por los centroamericanos contra el invasor filibustero a mediados del siglo XIX, ha sido tratada fundamentalmente por la corriente historiográfica memorialista filibustera, la estadounidense propiamente dicha y la centroamericana. En este artículo se hace un recuento bibliográfico de las principales contribuciones al conocimiento del tema del filibusterismo, brindadas por estas historiografías.
Autor(es):
Raúl Aguilar Piedra
Fecha:
Junio de 2008
Texto íntegral:

1Publicado en la Sección Crítica Bibliográfica, Revista de Historia, No. 51-52 (enero-diciembre 2005) pp. 463-528. Escuela de Historia, Universidad Nacional/Centro de Investigaciones Históricas de América Central, Universidad de Costa Rica, Heredia/San José, Costa Rica, Centroamérica. Edición revisada, corregida y aumentada para la revista electrónica boletín AFEHC n° 36.

introducción

2La guerra librada contra los filibusteros en 1856-1857 no es una lucha contra un enemigo invisible1. El filibusterismo constituye una amenaza contra la integridad e identidad de las naciones libres e independientes, no solo dentro de la geografía centroamericana, sino también en otros lugares de nuestro planeta. Memorialistas e historiadores se han encargado de registrar estas acciones para su mejor conocimiento y comprensión por parte de las sucesivas generaciones. Conforme pasa el tiempo, el aporte de estos hechos al conocimiento de la historia centroamericana se esclarece cada vez más.

3Para los pueblos del istmo, la decisión de formar parte del consorcio de naciones libres e independientes, adoptada en 1821, por razones particulares no demandó el derramamiento de sangre que significó la lucha por la independencia en otras latitudes del continente. Sin embargo, treinta y cinco años después tuvieron que defender en el ámbito diplomático primero y por medio de las armas después, la vocación por la libertad.

4El presente trabajo hace un recuento bibliográfico y documental de lo que se ha escrito en torno del filibusterismo durante los siglos XIX y XX. Aunque no pretende ser exhaustivo, al menos tiene la intención de que sea comprensible en cuanto a la inclusión de referencias de obras que contemplan aspectos del filibusterismo decimonónico surgido en ese contexto histórico. De este modo, el interesado en este tema puede informarse y entender mejor los móviles de la presencia filibustera en tierra centroamericana. Es una enunciación de publicaciones, desde los tiempos de la guerra hasta el presente. Se trata de ofrecer al lector un panorama amplio en cuanto a la bibliografía susceptible de consulta. Las fuentes enunciadas son aquellas con las que de una u otra forma se ha tenido contacto2 . Por supuesto, existen muchas otras que no han estado disponibles en el momento de preparar el trabajo.

5Es importante señalar que el tratamiento bibliográfico de este tema ha sido abordado en el pasado por otros autores. Desde el punto de vista cuantitativo, la producción bibliográfica referente a la guerra contra los filibusteros es significativa. Esto ha dado lugar a que se hayan elaborado bibliografías de carácter específico3 y también general en donde el tema es un aspecto importante dentro de la totalidad de las obras referidas4.

h4. fuentes bibliográficas
Entre Memoria e Historia

6En el tratamiento historiográfico de un tema, la Memoria y la Historia transitan por el mismo sendero, donde el pasado se recuerda pero también se reconstruye. En el caso de la guerra contra los filibusteros, este rasgo esencial de la historiografía no es la excepción. En sí, Memoria e Historia son conceptos contrarios en su particularidad pero a la vez caminan de la mano reviviendo y construyendo ese pasado.

7En su especificidad antinómica, la Memoria captura el tiempo vivido y lo perpetúa; la Historia reconstruye el pasado desde el presente, con lo que crea un tiempo cronológico eminentemente artificial. El memorialista vive un presente del que él mismo es protagonista o, al menos, testigo presencial, conservándolo en la conciencia individual o colectiva del pueblo, hasta alcanzar su edad historiográfica. En cambio el historiador, asume una actitud crítica hacia el pasado que investiga, lo demarca en el tiempo según el tema y período de interés y lo reconstruye con base en principios y reglas científicas5.

8El tratamiento histórico variado de las diferentes épocas, origina mayor claridad si se profundiza en su estudio y conocimiento. Por lo general, algo nuevo nos aporta según sea la óptica con que el tema es abordado. Para los historiadores franceses Guy Thuillier y Jean Tulard, “...todas las escuelas, todas las visiones son posibles y legítimas: se trata de una simple regla de tolerancia. No existe una verdad, sino múltiples facetas6”.

9Aunque es usual que las corrientes historiográficas y, muy especialmente, las “modas historiográficas” tiendan a privilegiar algunos temas o períodos para efecto de sus investigaciones, en el caso centroamericano el tema del filibusterismo a mediados del siglo XIX marcó profundamente a los pueblos de la región, a tal grado que hoy, prácticamente es imposible invisibilizarlo. Por su impacto en la toma de una conciencia nacional, el aporte que el tratamiento de este tema ha tenido en la historiografía general es digno de conocimiento y divulgación.

Enfoques Historiográficos

10Tres corrientes o tradiciones de la historiografía cubren la mayor parte de la producción bibliográfica en torno de este asunto: la filibustera, memorialista y testimonial; la estadounidense, académica y científica; la centroamericana, fragmentada y “nacionalista”. Para comprender este tema de manera amplia y objetiva, es necesario estudiar la gesta heroica de 1856-1857, tomando en consideración estas tres corrientes. No obstante, antes de abordarlas, conviene tener en cuenta dos aspectos que ayudan a comprender el contexto en que se produce la experiencia histórica del filibusterismo en Centroamérica a mediados del siglo XIX.

11Aunque sea de manera rápida, es necesario mencionar algunas publicaciones relacionadas con la doctrina del _Destino Manifiesto_y con las actividades filibusteros surgidas en diferentes lugares del continente americano7, antecesoras de la acción desplegada por William Walker8. Cabe mencionar adicionalmente dos libros que aunque no tengan que ver propiamente con los temas aquí señalados, resultan interesantes porque, de algún modo, están relacionadas con aspectos que constituyen el antecedente que origina la presencia de los filibusteros en Nicaragua. El libro de Ernest A. Wiltsee se refiere a las embarcaciones que recorrían la costa del Pacífico prestando el servicio de correo entre San Francisco de California y San Juan del Sur, Nicaragua9. El otro libro es el de Oscar Lewis que describe el movimiento migratorio hacia California por las rutas interoceánicas de Nicaragua y Panamá, generadas por el descubrimiento de oro en la parte occidental de los Estados Unidos10. Un planteamiento más comprensible y detallado de este aspecto se encuentra en el libro de David I. Folkman, Jr11.

Historiografía Filibustera

12El conocimiento de la memoria histórica del filibusterismo se debe al importante aporte de contemporáneos, testigos presenciales de los hechos o que se desenvolvieron en ese momento histórico y, también, a quienes en algún momento y lugar, participaron en ese tipo de actividades al mediar el siglo XIX. Algunos escriben sus experiencias en el momento mismo en que los hechos suceden; otros poco tiempo después de ocurridos estos acontecimientos; finalmente, están los filibusteros que en el ocaso de sus vidas, cuando esta vivencia histórica era un recuerdo lejano, se decidieron a dejar su testimonio escrito sobre la participación en las actividades desplegadas por William Walker en Nicaragua.

13Entre los contemporáneos que narran los hechos en el momento mismo en que están sucediendo, cabe mencionar el relato publicado, en forma anónima, por un oficial al servicio de William Walker. En realidad, el propósito fundamental de este pequeño libro no es tanto narrar las acciones filibusteras sino defenderlas y destacar la importancia de Centroamérica en general y Nicaragua en particular, como territorios aptos para ser explotados y colonizados por los blancos. Culmina el libro con una apreciación de lo que Nicaragua debería ser en el futuro, refiriéndose entonces a diversos aspectos de la región12. De esta misma época data el libro de Wells que recrea de manera apologética la personalidad de Walker13 y el de Stewart que centra su exposición en torno de lo que fue el sitio de Rivas en 1857 y rendición de William Walker, publicado el mismo año de los sucesos14.

14En la transición entre los que escriben en el momento mismo de los acontecimientos y los años inmediatamente siguientes, se ubica el legado historiográfico de William Walker15. Dos de sus publicaciones son objeto de mención en este comentario: en la primera, define sus puntos de vista y propósitos en relación con la creación de un imperio caribeño16; en la segunda, la más importante, narra su aventura en Nicaragua17. Ambas son de consulta ineludible para quien se interesa en conocer con detalle los ideales y propósitos del filibustero en relación con Centroamérica en general y Nicaragua en particular. Otros autores que corresponden a este período son Laurence Oliphant18 y Augusto Nicaise19.

15Horacio Bell publica sus memorias como soldado de fortuna al servicio de William Walker en Nicaragua, varios años después de ocurridos los hechos. No por eso sus recuerdos pierden vigencia histórica. Todo lo contrario, es una fuente a la que acuden los estudiosos de esta temática20. Después de Bell, el filibustero de origen inglés al servicio de Walker, Charles W. Doubleday, publica también sus memorias, amena descripción del paisaje y narración de los hechos, con consideraciones filosóficas en torno de las personas y los sucesos de aquella época21. El libro de Doubleday es una de las contribuciones más significativas de la producción memorialista filibustera a la bibliografía de la Guerra Nacional Centroamericana de 1856-1857.

16James Jeffrey Roche quien, en sentido estricto no es contemporáneo de Walker ni tampoco participa en las expediciones filibusteras, aunque sí un abanderado de esta causa, escribe la historia de este movimiento22. Con su aporte, Roche se constituye en una especie de enlace entre la tradición memorialista filibustera con la corriente historiográfica estadounidense. De manera tardía, en 1909, aparecen publicadas las memorias de los también filibusteros, James C. Jamison23 y Clinton Rollins24.

17Vista desde el presente, la contribución de los memorialistas filibusteros a la historiografía de la guerra centroamericana contra William Walker, es realmente invaluable. Su aporte no termina con los autores mencionados, pero los referidos son los que se han tenido a disposición en el momento de preparar el presente comentario. Lamentablemente, la mayor parte de los relatos escritos nunca han sido traducidos al español, razón por la que sus publicaciones son desconocidas en nuestro medio, amén de que por su antigüedad hoy día constituyen rarezas bibliográficas25.

Historiografía Estadounidense

18Existe una tenue línea de unión y continuidad entre lo narrado por los memorialistas filibusteros y lo escrito por investigadores estadounidenses. Cuando afirmamos que la historiografía de ese país tiene un tratamiento académico y científico, lo entendemos en el sentido de que las investigaciones son resultado de un trabajo que refleja el ejercicio de una formación de nivel superior, en donde se aplican principios metodológicos que dan consistencia a las investigaciones y sus resultados. No necesariamente esta producción historiográfica es generada en el seno del claustro universitario, ni tampoco producto del trabajo de historiadores profesionales.

19En lo interno la historiografía estadounidense presenta los tres grados de desarrollo historiográfico: el memorialista (documental y filibustero), el aficionado (ejercido por investigadores formados en distintas disciplinas o actividades del quehacer humano) y el profesional propiamente dicho, asumido por el historiador de formación. Este último, quizá el menos cultivado en el caso específico de la investigación del filibusterismo, no obstante nos ha dado obras de gran importancia que por sí mismas, constituyen un referencial que nos muestra el camino por seguir en cuanto a la realización de estudios e investigaciones futuras.
El Dr. Robert E. May, uno de los historiadores contemporáneos que mayor atención ha prestado al fenómeno filibustero, ratifica lo que Edward Wallace señala en su libro: El filibusterismo fue un movimiento con presencia en la historia de Estados Unidos de mediados del siglo XIX, no obstante la escasa atención brindada por los investigadores estadounidenses que se ocupan de este período y la desinformación que al respecto muestra la sociedad estadounidense en general:
bq. [...] Gradualmente los filibusteros desaparecieron de la memoria histórica de su país, quizás, en parte, debido a que, como actores históricos de mediados del siglo XIX, fueron eclipsados por los soldados de la Guerra Civil. Sea cual fuere la razón, relativamente pocos norteamericanos de nuestros días han oído hablar siquiera de Walker y de sus congéneres26.

20Al ser considerado William Walker como el más célebre de todos los filibusteros que forman parte de este movimiento, nos induce a pensar que este personaje es algo más que un simple aventurero. Se ha afirmado incluso que su nombre es el más mencionado en la prensa estadounidense durante el período comprendido entre el descubrimiento del oro en California (1848) y la guerra de secesión (1861) [27]. Esto, por supuesto, da lugar para que investigadores de ese país se interesen y presten atención al tema.

21Antes de referirnos al tema específico del filibusterismo, es importante mencionar dos obras que en parte contextualizan de algún modo el momento histórico medular en que se desenvolvió el filibusterismo en el orden interno una y en el externo la otra . Kenneth M. Stamp centra su libro en el año de 1857 como un momento crucial del conflicto bélico que se aproxima (la Guerra de Secesión)[28] y Allan Dowty, en un período más amplio (1853-1857) plantea la política exterior de los Estados Unidos durante la administración de Franklin Pierce (en particular lo referente a la Guerra de Crimea) [29].

22El punto de partida de la historiografía estadounidense referente al filibusterismo en Centroamérica a mediados del siglo XIX, puede fijarse con el material recogido por Hubert H. Bancroft en su monumental obra que, no obstante ser un resumen carente de originalidad, basado en fuentes documentales y el aporte de memorialistas filibusteros, el tratamiento brindado es de información histórica30.
Con el advenimiento del siglo XX se produce la mayor contribución de biógrafos e historiadores al conocimiento del tema. Rebeca Paulding escribe la biografía de Hiram Paulding, comodoro al servicio de la flota naval estadounidense. Aunque el estudio comprende la trayectoria que tuvo este almirante en las diferentes etapas de su vida, es muy interesante conocer la narración contenida en el capítulo noveno de esta biografía, cuando le correspondió al comodoro Paulding arrestar a William Walker y trasladarlo hasta Panamá en la fragata Wabash. Refleja en mucho la actitud y comportamiento de este controversial personaje31.
William O. Scroggs es el primero de los autores de esta centuria que observa y describe la trama compleja y la maraña de intereses ocultos detrás de la invasión filibustera a Nicaragua:

23Las fuerzas subterráneas que fomentaron el filibusterismo fueron, a decir verdad, múltiples y complejas, y para hablar de ellas es preciso escribir una larga pero interesante historia. El papel representado por los financieros y capitanes de industria americanos en la carrera de Walker y en la política de América Central; los designios de Walker respecto de Cuba; su franca negativa a la idea de anexar sus territorios conquistados a Estados Unidos; el llamamiento hecho por los estados centroamericanos a las grandes potencias europeas pidiéndoles salvarlos de los filibusteros; y las sutilmente veladas maquinaciones de Gran Bretaña, España y Francia contra los aventureros americanos, son algunos de los hechos, hasta hoy pasados por alto o ignorados32.

24Más tarde, en la década de los años 30, aparece publicada una sencilla pero interesante biografía del filibustero Walker33 y luego el amplio trabajo de Laurence Green que abarca desde la expedición filibustera a Sonora hasta la ejecución de Walker en el puerto de Trujillo, Honduras34. Obra interesante y de lectura amena, con juicios del autor dignos de reflexión. Como todos los estudiosos estadounidenses que han tratado el tema, unos más otros menos, Green es deudor de las memorias escritas por Walker y otros filibusteros.
Aunque no conmemorativo pero sí coincidiendo con el centenario de la presencia de Walker en Centroamérica, aparece publicado uno de los primeros libros en destacar la importancia de este movimiento en el contexto latinoamericano de mediados del siglo XIX35. Relata acciones poco conocidas en nuestro medio, llevadas a cabo en Yucatán, Ecuador y, también señala la participación de la mujer en este movimiento, hasta entonces desatendida y oculta en obras precedentes:

25[...] los filibusteros fueron una caterva de aventureros tan temerarios y pintorescos como su país jamás viera. El que no hubieran tenido éxito, es una razón pobre para ocultarlos entre bastidores y conceder por completo el escenario a los políticos. Esta historia constituye un esfuerzo por rescatarlos, buenos o malos, para bien o para mal, de una inmerecida oscuridad… Este libro trata de una epidemia (pues era un mal contagioso) filibustera, en el viejo sentido, dirigido contra América Latina, que irrumpió con virulencia en los Estados Unidos entre la Guerra contra México y la Guerra de Secesión36.

26Los trabajos de la historiografía estadounidense más elaborados y consistentes, relacionados tanto con la experiencia filibustera en Centroamérica como con el significado y alcance de este movimiento dentro del contexto de la historia de ese país a mediados del siglo XIX, son dados a conocer en la segunda mitad del siglo XX. Aunque el planteamiento de estas obras evidencian un progreso en el tratamiento metodológico y el aporte de elementos novedosos que contribuyen al mejor conocimiento de este hecho histórico, el prejuicio, estigma y sustrato racista latente o evidente, se mantiene presente en algunos de estos trabajos. Es el caso de Albert Z. Carr, primero en detenerse e intentar la interpretación de la compleja personalidad de William Walker mediante un acercamiento psicológico37. Este libro sirvió de base para la elaboración del guión cinematográfico de una película producida en Hollywood38.

27En la década de los años setenta, es publicado por primera vez el estudio del historiador Robert E. May, referente al fenómeno del filibusterismo enmarcado en el contexto del caribe de mediados del Siglo XIX, donde destaca particularmente las acciones en Cuba, Nicaragua y los vínculos existentes con el sur estadounidense y la doctrina del Destino Manifiesto39.

28En los años ochenta son dadas a conocer algunas obras interesantes relacionadas con la temática filibustera. Charles H. Brown publica un extenso trabajo en el que, después de repasar en forma breve algunas acciones filibusteras en el continente americano, centra la atención en la experiencia de Cuba, México y Nicaragua. Con todo, esta última es la que ocupa cerca de la mitad del libro40. Al año siguiente, James T. Wall publica su trabajo que en nuestro medio es casi desconocido pero que es realmente interesante por sus planteamientos41.

29Aunque la figura de William Walker es la que atrae la mayor atención de biógrafos e historiadores estadounidenses, en 1985 se dan a conocer dos interesantes trabajos que giran en torno de otros filibusteros. Charles L. Dufour publica su estudio relacionado con las aventuras del filibustero Chatham Roberdeau Wheat, quien estuvo al servicio de Walker en Nicaragua pero antes lo había estado a la orden de Narciso López en su incursión punitiva a Cuba42. El otro libro es el sólido y documentado estudio que hace el historiador Robert May referente a la figura relevante de John A. Quitman, personaje representativo de la transición filibusterismo – guerra civil estadounidense43.

30Este mismo autor, docente e investigador del Departamento de Historia de la Universidad de Purdue, en Lafayette, Indiana, publica su tercero y más reciente libro que relaciona las actividades filibusteras que precedieron la Guerra Civil estadounidense con el Destino Manifiesto. Es una obra interesante y novedosa en cuanto a la manera de interpretar la temática filibustera. En este estudio el Dr. May se aparta de presentar las acciones filibusteras de manera aislada para analizar en detalle el fenómeno filibustero en su geografía regional, facetas y momentos históricos. Su planteamiento es comprensivo y totalizador del lugar que ocupa este movimiento en la historia estadounidense de mediados del siglo XIX y en la de aquellos países que sirvieron de escenario para este tipo de actividades. En otras palabras, su investigación es esencial para comprender el significado, importancia y dimensión histórica que tiene este movimiento y así entender el peligro que significó para aquellos países que se vieron afectados con su presencia, en particular los países del istmo centroamericano44.

31Para finalizar estas referencias en torno del aporte historiográfico estadounidense al conocimiento y comprensión del tema del filibusterismo, cabe mencionar la reciente e innovadora publicación de Brady Harrison45. No es un libro de memoria filibustera, tampoco de historia del filibusterismo. Por la óptica con que lo plantea, es un estudio original que gira en torno de William Walker, su legado y la manera como ha sido explotada su figura en el periodismo, la literatura en general, la ficción, el drama y el cine, con los componentes de racismo y ambición imperialista que ha estado presente a lo largo de la historia de los Estados Unidos y que se reflejan en las diversas aventuras militares y paramilitares protagonizadas por el gobierno y el pueblo de este gran país durante más de 150 años. Un libro como el de Harrison nos hace pensar que, desde la perspectiva del siglo XXI, todavía hay materia para la investigación y estudio del filibusterismo de mediados del siglo XIX.

Historiografía Centroamericana

32Desde tiempos lejanos, el carácter ístmico de la región centroamericana marcó la importancia de este rasgo de su geografía ante una eventual comunicación interoceánica. Es un destino común de los países del área, aún cuando las potencias imperialistas hayan depositado sus ojos en Nicaragua. No solo es determinante para la suerte de este país sino también para los cuatro restantes. La presencia de los filibusteros en el área, despertó la urgente necesidad de mancomunar esfuerzos para hacer valer el derecho a la independencia y a la libertad.

33Este claro elemento de unión centroamericana, no se refleja en la narrativa historiográfica del período. Su rasgo esencial más bien es el carácter fragmentario y “nacionalista.” Es una historiografía fragmentaria porque la visión de conjunto, la dimensión centroamericana de esta experiencia histórica, está ausente; y es “nacionalista” porque, quienes se han ocupado del tema, han visto el problema desde la óptica de sus países de origen, sin que trascienda sus propias fronteras. A su vez, en lo interno de cada país, afloran puntos de vista partidistas o de otra índole que acentúan aún más el localismo historiográfico.

34De toda la producción historiográfica que se ha dado en esta región referente al tema del filibusterismo, el único estudio que se aproxima a un planteamiento centroamericanista es el de Lorenzo Montúfar, tanto por la razón de origen46 como por la posición ideológica del autor.[47] El título del libro refleja su intención y en el momento de escribirlo hace un esfuerzo por narrar la participación de los países del área48. Aún así, dista mucho de que su enfoque sea integral. En Montúfar se da también esa transición entre el Memorialista y el Historiador, propiamente dichos. Fue contemporáneo de los hechos narrados y tuvo una participación protagónica activa49, pero a la vez, destaca como historiador y con su obra principal brinda una de las contribuciones más significativas a la historiografía centroamericana del siglo XIX50.

35La Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA) tiene su lugar en la divulgación regional de la historia de la guerra contra los filibusteros. En las colecciones Viajeros51 y Rueda del Tiempo52 se publican algunos títulos de interés relacionados con la época y el tema de la presencia filibustera en el istmo. Sin embargo, este esfuerzo no está dirigido a favorecer un enfoque regionalista de conjunto, sino que se limita a seleccionar obras referidas a realidades propias de algunos de los países del istmo, sin incentivar lo que podría haber sido una contribución novedosa a la visión integral del problema.

36Con excepción de don Lorenzo Montúfar si se toma en cuenta su país de origen, en Guatemala la producción historiográfica sobre el tema prácticamente fue motivada por la celebración del Centenario de la Campaña Nacional, organizada a nivel centroamericano. En esta ocasión fue publicada la traducción que Eulogio F. de Celis preparó en el siglo anterior, referente al libro del memorialista filibustero
Horacio Bell53.

37La contribución historiográfica propiamente guatemalteca en esta conmemoración centenaria carece de obras debidamente estructuradas. El historiador Virgilio Rodríguez Beteta prepara un interesante trabajo que, por el tratamiento que brinda a la presencia británica en este asunto, acentúa el elemento localista al vincularlo con el problema de Belice. No es un trabajo sistemático y coherente sino más bien resultado de una serie de conferencias y artículos preparados con motivo del Centenario54. Gustavo Alemán Bolaños en homenaje de Guatemala a los Ejércitos Aliados de Centroamérica (1856-1857) publica una recopilación de documentos sobre el tema55 y el militar Marco A. Soto V., da a conocer su trabajo premiado en concurso literario organizado por el comité creado en Guatemala para la Celebración del Centenario de la Campaña Nacional de 185656.

38En cuanto a El Salvador, su producción historiográfica tampoco es significativa. Algunas biografías que giran en torno de personajes que ocuparon puestos relevantes en tiempos de la guerra contra los filibusteros, tratan de algún modo este tema57. Es en este país donde aparece publicado el interesante libro del escritor Salvador Calderón Ramírez, libro interesante, ameno y de fácil lectura58. Como una contribución al Centenario de la Guerra, Ricardo Dueñas van Severen publicó una obra más consistente y más coherente pero sin que su enfoque trascienda lo tradicional59.

39De los centroamericanos, Honduras es el país cuya contribución a la historiografía centroamericana relacionada con el tema del filibusterismo es la más modesta. Pese a la limitada contribución de los historiadores hondureños al conocimiento del tema, con el patrocinio del Banco de Honduras se da a conocer en español dos obras indispensables para comprender el contexto histórico del país en la época previa a su participación en la guerra: la del memorialista William V. Wells60 y la del historiador Mario Rodríguez61.

40En 1973 fue organizado el Certamen Militar Centroamericano de Literatura, patrocinado por la Comisión de Festejos para la Celebración del Centenario de la Fundación de la Escuela Politécnica de la República de Guatemala. A esta convocatoria respondió un militar hondureño con la presentación de un breve trabajo que a la postre resultó ganador del segundo premio y unos años después fue publicado62. También fue una editorial hondureña la que dio a conocer la versión en español del libro de Frederick Rosengarten, Jr63.

41Nicaragua es la que ha brindado la mayor contribución al conocimiento de la guerra contra los filibusteros y el contexto histórico en que se desarrolló. En esta labor, muy importante ha sido el impulso dado por personas y empresas que se han ocupado de investigar y patrocinar la recuperación y difusión de la producción bibliográfica relacionada con el país y con las acciones filibusteras que se dieron a mediados del siglo XIX. En este esfuerzo no solo se ha recuperado y se han dado a conocer narraciones de autores nicaragüenses, sino que también se han empeñado en traducir obras de gran interés, escritas por extranjeros.
Muy importantes son los relatos de viajeros y de extranjeros radicados en el país, quienes dejaron sus narraciones con observaciones agudas e interesantes que describen el contexto histórico, geográfico, político, social y cultural del espacio que sirvió de escenario para que los acontecimientos sucedieran en esa época. Sin intención de referenciar todos los autores que han brindado su aporte, cabe mencionar la clásica y conocida obra de Squier64 y la de Peter Stout65 donde se muestran como agudos observadores del paisaje nicaragüense, las costumbres del pueblo y los sucesos político-militares que permiten comprender el marco en el que se desenvuelven los actores sociales del momento histórico que da origen a la guerra contra los filibusteros.

42De los nicaragüenses, don Jerónimo Pérez no sólo es quien primero escribe la historia de la guerra contra los filibusteros sino que dejó un importante aporte historiográfico66. Por su contribución al conocimiento del período de la guerra civil de 1854 y la guerra contra los filibusteros destaca también el historiador don José Dolores Gámez que en su historia general de Nicaragua, cuando menos una tercera parte dedica a cubrir el período en mención67.

43Fue en Nicaragua donde se publicó por primera vez la versión en español del libro de William Walker, La Guerra en Nicaragua, traducción de Fabio Carnevalini, italiano radicado en ese país, quien participó en la guerra68.

44Don Francisco Ortega Arancibia, memorialista e historiador conservador al igual que Jerónimo Pérez, como testigo presencial de los acontecimientos políticos y militares acontecidos en un período muy significativo de la historia nicaragüense del siglo XIX, escribió y público sus recuerdos y vivencias69.

45En la primera mitad del siglo XX, sobresale la extraordinaria labor del Dr. Pedro Joaquín Chamorro Zelaya. En un esfuerzo personal, el Dr. Chamorro se esmeró en recuperar el importante legado histórico de don Jerónimo Pérez, volviendo a publicar sus obras que, de otro modo, posiblemente se hubieran sumido en el olvido o al menos serían poco conocidas en nuestros días70. Autor prolífico y gran conocedor de la historia nicaragüense y centroamericana, el Dr. Chamorro dejó obras de gran interés para el conocimiento y comprensión de la historia de la guerra civil de 1854 y su consecuencia: la guerra contra los filibusteros en 1856-185771. De esta misma época, data el libro de Francisco Vijil sobre su controversial ancestro, el Pbro. Agustín Vijil, el “cura filibustero72.”

46En la década de los años cuarentas del siglo pasado, aparecen en Nicaragua algunas publicaciones de interés relativas al tema del filibusterismo. Miguel Ángel Álvarez da una visión comprensiva de la presencia filibustera en ese país73 y en 1945 aparece la versión en español del libro de Clinton Rollins74. Don Manuel Castrillo Gámez publica un libro que, aunque con un título general, centra el tema fundamentalmente en los acontecimientos de la Guerra Civil de 1854 y la guerra contra los filibusteros. Cabe destacar el tratamiento y la importancia que Castrillo Gámez brinda a la tradición oral familiar y la de descendientes de los protagonistas de la época, como una forma de recuperar la memoria histórica del pasado nicaragüense. Al final del libro, incluye un epistolario que enriquece con detalles algunos de los aspectos narrados75.

47El Dr. Pedro Joaquín Chamorro da a conocer desde una óptica conservadora, el estudio en torno de la personalidad de Máximo Jerez76 y su papel como actor social y político del momento histórico en que se desenvolvió. Con esta publicación se inicia un fructífero debate en torno de este personaje. El historiador liberal Don Sofonías Salvatierra se hace presente en esta controversia histórica y publica su meticulosa réplica al libro de Chamorro77, respondiendo éste con un nuevo libro donde amplía sus puntos de vista en torno del polémico personaje y la defensa que de él hace el historiador liberal Salvatierra78. Años después, el Partido Liberal Nacionalista reprodujo una biografía del general Máximo Jerez, originalmente escrita por el historiador liberal, José Dolores Gámez79. Al año siguiente, don Sofonías publica un breve trabajo en el que no agrega nada nuevo a lo ya consignado en su “Comentario polémico80.” Como resultado de estas intervenciones, se logra una rica información para la mejor comprensión de la lucha y posiciones adoptadas, por conservadores y liberales en la guerra civil de 1854 y los acontecimientos que siguieron.

48La polémica en torno de don Máximo Jerez es el preámbulo de lo que será en Nicaragua la celebración del Centenario de la guerra contra los filibusteros. Como edición conmemorativa de esta gesta heroica aparece publicado el libro de Ildefonso Palma Martínez81. Obra extensa, estructurada fundamentalmente con base en documentos históricos que reproduce y que son tomados, en su mayor parte, de publicaciones anteriores. Este libro es la versión oficial con que el gobierno nicaragüense del momento contribuye a la celebración del Centenario de la Guerra Nacional contra los filibusteros82 y reafirma, una vez más, la percepción de un nacionalismo localista y partidista de la historiografía centroamericana en general, a pesar de que el autor aboga por la objetividad histórica:

49La pluma que escribe estas páginas es de un afiliado al Partido Liberal de Nicaragua, circunstancia que no afectará al espíritu de imparcialidad que debe guiarnos en la exposición y enjuiciamiento de los hechos históricos a que nos vamos a referir, convencidos como estamos de la conveniencia de desnudar los errores de ambos partidos, el Liberal y el Conservador, con el propósito de lograr mejores actitudes frente a los intereses básicos de la Patria83.

50La segunda mitad del Siglo XX, está marcada por el interés en continuar con el importante esfuerzo de recuperación historiográfica asumido en la primera parte de esta misma centuria por el Dr. Pedro Joaquín Chamorro. Es publicado, en forma póstuma, el último de los trabajos preparados por este destacado intelectual nicaragüense, de gran interés por tratarse de la biografía de don Fruto Chamorro, uno de los personajes que más responsabilidad tuvieron en el desencadenamiento de la guerra civil de 185484. Cinco años más tarde, Alejandro Hurtado Chamorro publica su libro sobre William Walker85 y don Alejandro Barberena Pérez nos brinda su versión de los tres célebres fusilamientos orquestados por William Walker en la plenitud de su poder: el Ministro Mateo Mayorga, el militar Ponciano Corral y el adinerado hombre de negocios, Mariano Salazar86.

51La Revista Conservadora inicia en esta misma década su importante labor de difusión cultural nicaragüense que mantendrá durante más de veinte años87. Muy importante fue la reproducción de obras relacionadas con la época, la guerra civil que dio origen a la llegada de los filibusteros y la lucha para expulsarlos, incluidas en la sección Libro del Mes, donde fueron contempladas obras de autores nicaragüenses, centroamericanos y estadounidenses88.

52En la década siguiente, el Banco de América de Nicaragua impulsó un ambicioso programa editorial cuyo objetivo fue publicar “una colección de obras de carácter histórico, literario, arqueológico y de cualquier otra naturaleza, siempre que contribuyan a enriquecer el patrimonio cultural de la nación89.” Con este propósito es creado el Fondo de Promoción Cultural Banco de América cuyo Consejo Asesor, integrado por destacados miembros de la intelectualidad nicaragüense, plantea la publicación de importantes títulos relacionados con el tema de Nicaragua a mediados del siglo XIX. En el plan editorial propuesto, el Fondo fue organizado en Series y algunas de ellas incorporaron títulos relativos al tema objeto de interés de este comentario. La Serie Fuentes Históricas publicó títulos que recogen colecciones de documentos90; la Serie Histórica reunió obras de la historiografía clásica nicaragüense del siglo XIX junto con la publicación de algunos títulos de autores estadounidenses del siglo XX que, prácticamente, eran desconocidos para el lector en lengua española91; la serie Viajeros también incluyó relatos de extranjeros que visitaron el país en el siglo XIX92. Este plan de publicaciones, inicialmente acogido y promocionado por el Banco de América de Nicaragua, más tarde fue retomado por otros bancos nicaragüenses que se han ocupado de reeditar estas obras93.

53En esta segunda mitad del siglo XX destaca también el esfuerzo personal del acucioso, perseverante y erudito investigador nicaragüense, Dr. Alejandro Bolaños Geyer. Médico de profesión e historiador de vocación; dedicó por entero más de una tercera parte de su vida a la investigación y estudio del más notable de los filibusteros: William Walker. El Dr. Bolaños Geyer aparece formando parte del Consejo Asesor del Fondo de Promoción Cultural del Banco de América de Nicaragua y a él se debe la inclusión de importantes títulos en la Colección, particularmente en las series Fuentes Históricas e Histórica de dicho Fondo. A la vez que desempeñaba su función en el Consejo Asesor del Fondo de Promoción Cultural, el Dr. Bolaños comenzó a publicar, por su propia cuenta, los primeros libros de su vasta obra. Es en el año de 1977 que aparece su estudio analítico del libro de Clinton Rollins94 y la versión en español del libro de James C. Jamison, enriquecida con numerosos documentos, comentarios y la biografía de este memorialista filibustero95.

54Además de su gran labor como editor, recuperador de importantes documentos y traductor de este material, el Dr. Bolaños publicó, en cinco tomos, la más importante de sus obras, resultado de su intensa labor como investigador96 : William Walker: el Predestinado de los Ojos Grises.En este trabajo el autor intenta un estudio de psicología histórica del famoso filibustero. Para lograrlo, despliega un notable esfuerzo por ubicar la figura de William Walker en el contexto histórico en que se desenvolvió, analiza con minuciosidad las fuentes periodísticas de los Estados Unidos, lo mismo que el periódico fundado por Walker en Nicaragua, titulado El Nicaragüense,y otras fuentes que en su época cubrieron noticiosamente la aventura filibustera97.

55En el ínterin entre la publicación de la versión en inglés y la versión en español de “El Predestinado de los Ojos Grises,” el Dr. Bolaños dio a conocer en español una versión condensada de los cinco tomos98. Le correspondió al Museo Histórico Cultural Juan Santamaría publicar la versión última y definitiva de este libro, en donde se conserva el mismo texto pero se amplía con un anexo documental seleccionado de los cinco tomos originales y con un mayor número de ilustraciones, además de que su diseño gráfico es más elaborado99.

56El Dr. Alejandro Bolaños Geyer es, sin duda, el más acucioso y erudito de todos los investigadores centroamericanos que se han ocupado de estudiar el tema del filibusterismo en Nicaragua a mediados del siglo XIX. También es el investigador más “universalista” en cuanto a la explotación de fuentes documentales pues consultó numerosos archivos y bibliotecas no solo del istmo centroamericano, sino también de los Estados Unidos y de Europa. Sin embargo, pese a ese “universalismo” mostrado a la hora de efectuar la investigación que llevó a cabo para la preparación de su obra, centrada en la personalidad de William Walker, su trabajo está marcado por un nacionalismo y un localismo que limita el enfoque integrador regional esperado de la historiografía centroamericana referente a este tema. Posterior a la aparición de El Predestinado, el Dr. Bolaños publica cuatro obras de interés por la relación que tienen respecto del tema de Nicaragua a mediados de la centuria decimonónica100. Por esta misma época en que el Dr. Bolaños publicó su trabajo sobre San Juan de Nicaragua, Clemente Guido da a conocer su novela histórica sobre el filibustero Walker que, independientemente de los giros literarios, mantuvo la trama bastante apegada a los hechos históricos101.

57Antes de referirnos a la contribución que aporta la historiografía costarricense al conocimiento y divulgación de la guerra contra los filibusteros, es conveniente mencionar algunos relatos de viajeros que han sido publicados. Estos constituyen la base esencial para la comprensión del contexto histórico y cultural en que se desenvolvía nuestra sociedad en el momento en que ocurrieron los acontecimientos o, al menos, en los años previos a su advenimiento.
La primera de estas obras es la antología de viajeros publicada por don Ricardo Fernández Guardia, donde figura como recopilador y traductor, además de autor de la introducción, datos biográficos y notas102. Algunos de los relatos seleccionados son de viajeros que visitaron estas tierras con un interés científico103; otros con propósito de dar a conocer el país en Europa para promover empresas de colonización o actividades comerciales104; también los hay que el móvil es impulsar la construcción de un canal interoceánico105. La publicación más reciente, fue dada a conocer por el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría y la Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Campaña Nacional de 1856-1857106.

58En cuanto al tema del filibusterismo propiamente dicho Costa Rica es, de todos los países del istmo, el que ha mostrado mayor interés y preocupación por mantener vigente en la memoria colectiva de su pueblo, el recuerdo de la gesta heroica de 1856-1857.

59Esto se debe no solo al hecho de haber visto con claridad desde el primer momento, la amenaza que significaba la presencia filibustera en Nicaragua, para la independencia y la libertad de estos pueblos, sino también por el papel protagónico que tuvo el país en la guerra y en su expulsión del suelo centroamericano. A pesar de ser un asunto de preocupación permanente, la producción historiográfica profesional referente a este tema no refleja el mismo grado de atención e interés pues casi es inexistente.
Desde el punto informativo, llama la atención que en el medio costarricense se desconocen importantes aspectos relativos a la universalidad del movimiento filibustero y poco es el esmero que ha existido por enfocar esta experiencia histórica, con una visión comprensiva más allá de la presencia de Walker en Nicaragua. Los programas educativos oficiales, lo mismo que los de formación de docentes en el campo de la enseñanza de los Estudios Sociales, han omitido el tratamiento de este tema o brindan un enfoque superficial, reduciéndolo muchas veces al carácter de efeméride. Con esto se omite la divulgación de aspectos relevantes del contexto histórico en que se desarrolló el filibusterismo, presentando muchas veces a William Walker como un aventurero facineroso o un simple mercenario.

60Don Ricardo Fernández Guardia, en la introducción de la versión en español del libro de Jeffrey Roche, dice que

61La traducción de la Historia de los Filibusteros de James Jeffrey Roche que hoy ofrece al público centroamericano el laborioso y erudito investigador don Manuel Carazo Peralta, no está completa. Abarca solamente la parte de la obra que para nosotros tiene un interés directo, es decir, lo que se refiere a Walker y a su intervención en Centroamérica. Por este motivo el traductor prescindió de los cuatro primeros capítulos y de algunos trozos de los subsiguientes107.

62Esta afirmación del historiador Fernández Guardia muestra una percepción sesgada. La pretensión de enfocar este asunto desde el punto de vista de un “interés directo” local, descontextualizándolo de lo que sucedía en ese entonces en otras latitudes, desvirtúa el movimiento filibustero en su verdadera dimensión, comprensible sólo en su propio contexto. Eliminar los cuatro primeros capítulos en la traducción del libro de Roche, es mutilar esta historia cuando no subestimar al enemigo contra el que se luchó.
En cuanto a la propia investigación histórica, si dejamos de lado algunos artículos periodísticos o ensayos cortos referentes a un tema específico de este momento de la historia costarricense, es relativamente poco lo que se ha escrito o, al menos, no refleja el grado de interés que este hecho histórico tiene para los costarricenses y que la misma historia oficial se ha ocupado de divulgarlo.
En el año de 1864, con motivo del 43 aniversario de la independencia, don José de Obaldía pronuncia un discurso en la Casa de Gobierno que, aunque se refiere de manera general al desenvolvimiento republicano de Costa Rica, destaca la importancia que tuvo la gesta heroica contra los filibusteros108. En esta misma década, aparece publicado un pequeño manual o instructivo de uno de los oficiales que asesoraron el ejército expedicionario costarricense109.

63La obra más relevante referente a este tema, escrita en el siglo XIX por disposición del gobierno costarricense, es la de Lorenzo Montúfar pero como se indicó, en sentido estricto no representa un auténtico aporte historiográfico costarricense, sino que el autor se esfuerza en plantear el problema desde una perspectiva centroamericana110.

64Visto de este modo, se puede afirmar que las dos únicas contribuciones propiamente costarricenses al conocimiento de la historia de la Campaña Nacional, publicadas en el siglo XIX, son las de Francisco Montero Barrantes y Joaquín Bernardo Calvo Mora. Ambas son dadas a conocer en la última década del siglo XIX, dentro del marco de dos magnas celebraciones auspiciadas por el gobierno de la república: el Cuarto Centenario de la llegada de Cristóbal Colón al continente americano y la inauguración del Monumento Nacional. En los dos casos, los trabajos aparecieron inicialmente formando parte de obras más amplias111. Su divulgación como libros independientes tuvo que esperar el advenimiento de la centuria siguiente112. Pocos años después de estas celebraciones, aparecen publicados los relatos históricos de Manuel Argüello Mora, actor y testigo de los acontecimientos históricos que sucedieron en Costa Rica en los años cincuenta y siguientes, especialmente los relacionados con la vida y tragedia del prócer Juan Rafael Mora Porras113.

65En el siglo XX poco se avanzó con investigaciones y estudios que brindan aportes novedosos relacionados con la Campaña Nacional. A pesar de que en términos generales en Costa Rica ha existido escasa preocupación por dar a conocer la contribución de los memorialistas filibusteros, a comienzos del siglo XX aparece publicada la versión en español del libro de James Jeffrey Roche. La traducción de esta obra estuvo a cargo Manuel Carazo Peralta con una introducción y notas de don Ricardo Fernández Guardia. Incluye también un apéndice complementario con documentos y testimonios de gran interés histórico. Lamentablemente, como se indicó, con un criterio muy personal, el traductor o el editor dispuso eliminar para esta edición los cuatro primeros capítulos de la versión original en inglés, así como párrafos de algunos de los subsiguientes, por considerar que no eran del interés directo de los costarricenses114.

66La celebración del Centenario del Nacimiento de Juan Rafael Mora en 1914, da origen a dos publicaciones de interés: un tomo con documentos relativos a la relaciones exteriores de Costa Rica y Nicaragua durante la Campaña Nacional115 y la Memoria que recoge las actividades conmemorativas de esta celebración que también incluye algunos documentos históricos de interés, relacionados con la gesta heroica116.

67Al año siguiente, en 1915, el Congreso Constitucional aprobó la ley que declaró a perpetuidad el 11 de abril día feriado y de fiesta nacional de la República “como testimonio de admiración a la memoria del soldado Juan Santamaría, y para perpetuar el recuerdo de la gloriosa batalla de Rivas117.” En 1916 se celebró por primera vez en forma oficial el recuerdo de esta fecha, encargándosele al Lic. Tranquilino Chacón la preparación de una memoria referente a ese acontecimiento cívico-histórico118.

68En el tomo de documentos recopilados por Manuel de Jesús Jiménez y Faustino Víquez y publicado en 1914, estos autores afirman:

69[...] Hasta ahora se ha escrito, con preferente interés, acerca del aspecto militar de esa lucha [contra los filibusteros] y se han dado a luz diversos libros …; pero aparte de ese aspecto exterior y puramente militar de la cuestión, poco se ha escrito y conoce de la defensa de nuestra autonomía en lo que pudiéramos decir el campo diplomático y civil, desde donde realmente se manejaron los oscuros resortes que de un lado impulsaban al jefe filibustero a venir a la aventura y a sostenerse en su camino de expansión, y que de otro pusieron en actividad y juego los elementos de resistencia en un principio y de ataque armado en seguida119.

70De seguro estas palabras despertaron el interés del Lic. Teodoro Picado Michalsky quien preparó un trabajo que, no obstante su brevedad, por el análisis efectuado constituye la contribución más importante al conocimiento y comprensión de las relaciones internacionales del período120.

71En 1924, don Ricardo Fernández Guardia da a conocer su traducción al español del libro de William Walker. De una calidad superior a la realizada por Carnevalini, en el siglo anterior, esta traducción permitió una mejor y más amplia divulgación de la obra del filibustero, esencial como fuente de consulta para toda persona que en Centroamérica se interese en estudiar este momento histórico del siglo XIX121. Este mismo año el Liceo de Costa Rica publica un interesante folleto con el relato de Jacinto García referente a la guerra contra los filibusteros122.

72En el año de 1929, con motivo de la inauguración de la estatua de Juan Rafael Mora Porras, la Secretaría de Educación Pública promueve un concurso para premiar la mejor biografía que se escribiese en torno de la figura del Prócer, escrita especialmente para uso de las escuelas primarias123 . Como resultado de este certamen, destacan dos obras124

73En el mes de agosto de 1931, fue celebrado el centenario del nacimiento de Juan Santamaría, de gran significado en el afianzamiento de la gesta heroica en la memoria histórica y la conciencia colectiva costarricenses. Al frente de su organización estuvo el Lic. Teodoro Picado, en ese entonces Director del Instituto de Alajuela. De esta celebración quedó una memoria125.

74Es también en esta misma década que el presbítero y más tarde arzobispo de San José, Víctor Sanabria Martínez, nos da a conocer la primera obra de la trilogía que escribe en torno de la historia eclesiástica de Costa Rica. En esta dedica un capítulo al papel de la Iglesia costarricense en la Campaña Nacional. La Editorial Costa Rica la recupera del olvido años más tarde, después de que el mismo autor intentó destruirla126.

75De la década de los años cuarentas, poco quedó registrado. Quizá lo más relevante fue el trabajo publicado por el Prof. Euclides Chacón Méndez en una revista de educación, aunque para su aparición en forma de libro hubo de transcurrir más de 60 años127.

76En abril de 1952 es creada la Comisión de Investigación Histórica de la Campaña Nacional 1856 – 1857 aunque, por razones presupuestarias, inició labores hasta fines del año 1953128. Esta Comisión realizó una importante labor de investigación y recopilación de documentos relacionados con la invasión filibustera a Centroamérica. Publicó el libro de Octavio Castro y reeditó, en forma numerada, algunos trabajos que ya habían sido dados a conocer con anterioridad. Uno de ellos quedó sin numerar129 . También publicó dos tomos: uno de documentos históricos correspondientes al período comprendido entre 1853 y 1855130 y el otro de crónicas periodísticas que constituye una verdadera radiografía de la cotidianidad cuya selección está dirigida a satisfacer más el interés y curiosidad del lector común que el de los especialistas como es el caso del tomo anterior131. Teresa Masís Rojas, quien destacó por su ardua labor en el trabajo de mecanografiado de los documentos reunidos y transcritos por la Comisión de Investigación Histórica de la Campaña Nacional, preparó una interesante y útil cronología de la Campaña Nacional, fundamentada en el material documental de dicha Comisión132.

77La Academia Costarricense de la Historia a su vez, organizó el “Primer Congreso de Historia Centro América-Panamá,” efectuado del 16 al 20 de setiembre de 1956. A este encuentro acudieron representantes de Centroamérica y Panamá. También el Instituto Panamericano de Geografía e Historia (IPGH), la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA) y la Academia Nacional de Historia del Ecuador se hicieron representar en este Congreso. Un total de catorce ponencias fueron incorporadas en la Memoria que se publicó del Congreso133.

78En mucho, el Centenario de la Campaña Nacional marca el clímax de lo que es la atención centrada en el tema de la guerra contra los filibusteros, desde el punto de vista historiográfico. En el marco de estas celebraciones aparecen publicados los dos únicos libros que en el siglo XX son resultado de la investigación impulsada por iniciativa académica, con fundamentación científica, metodológica y documental. Armando Rodríguez Porras da a conocer, producto de su esfuerzo personal, su interesante investigación en torno de Juan Rafael Mora Porras y su papel en la guerra contra los filibusteros. Lamentablemente este trabajo solo abarcó los antecedentes y lo que usualmente se conoce en el medio costarricense como la primera etapa de esta guerra o primera campaña, no obstante que el título de su libro daba para más134 . El otro libro es el de don Rafael Obregón Loría, considerado como la obra clásica por excelencia de la historiografía costarricense sobre el tema. La investigación y publicación del libro fue auspiciada por la Universidad de Costa Rica. En esta obra el autor, con gran acierto, llamó la atención sobre la relevancia de los acontecimientos sucedidos durante la segunda campaña, hasta ese entonces tratada sin valorar la importancia estratégica, decisiva y determinante que tuvieron estos hechos en la guerra contra los filibusteros135.

79El Partido Comunista de Costa Rica, aunque constitucionalmente proscrito en ese entonces, se hizo presente en los actos conmemorativos del Centenario de la Campaña Nacional, con la publicación de un modesto pero interesante libro que, sin pretender apoyarse en fuentes primarias y brindar nuevos aportes al conocimiento del tema, al menos fija su posición ideológica en la lucha anti-imperialista136. Tampoco estuvo ausente la aparición de pequeñas publicaciones con la reproducción de trabajos testimoniales que originalmente fueron publicados en la prensa nacional137.

80Muy importante también, fue la contribución brindada por la Revista de los Archivos Nacionales que vino a constituirse en un espacio importante para la divulgación de artículos, comentarios, documentos y otros, relacionados con este período de la historia costarricense y centroamericana138. Con la celebración del Centenario de la Campaña Nacional y en los años siguientes, esta revista dio a conocer trabajos monográficos en números específicos o por entregas, sobre el tema relacionado con el filibusterismo o bien traducciones al español de obras de autores estadounidenses139.

81En 1971 la Librería Lehmann, con motivo del LXXV aniversario de su establecimiento en el país, publicó una antología del ensayo costarricense en homenaje a la cultura nacional. Entre los ensayos seleccionados figura el discurso que pronunció Don Joaquín García Monge en su condición de Secretario de Educación Pública con motivo del centenario de la independencia de Centro América. Versó el discurso sobre el significado simbólico del Monumento Nacional y, por su mensaje interpretativo, es la más relevante de las alocuciones pronunciadas en relación con dicho monumento, erigido para perpetuar en el bronce la memoria histórica de la gesta nacional centroamericana140.
La celebración del aniversario de la Librería Lehmann coincidió con la del Sesquicentenario de la Independencia centroamericana. Es curioso que no obstante haberse asociado en el pasado esta fecha con grandes celebraciones relacionadas con la Campaña Nacional (inauguración de la estatua de Juan Santamaría y del Monumento Nacional, Centenario de Juan Rafael Mora Porras y de la Independencia, entre otras) en esta oportunidad dicha asociación pasó casi inadvertida, con la sola excepción de la publicación póstuma del libro de don Enrique Guier Sáenz que más parece una coincidencia. Este libro, es en realidad una biografía del filibustero William Walker y no una historia de la Campaña Nacional, sustentado principalmente en fuentes secundarias141.

82Al año siguiente de la celebración del Sesquicentenario de la Independencia, aparece publicado de manera modesta un libro de gran significado para los costarricenses, por tratarse del santuario cívico-histórico relacionado con la gesta heroica contra los filibusteros. Aunque dedica un capítulo a la historia del santuario, no es un libro de historia, sino más bien trata del sitio histórico convertido en Parque Nacional142.

83En 1999, con motivo del 25 aniversario de la promulgación de su Ley de Creación, el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría publicó, en edición especial, con textos y selección de textos a cargo del historiador Iván Molina Jiménez, una agenda conmemorativa de esta fecha que es algo más que una agenda: “El paso al siglo XXI y al tercer milenio, es una ocasión propicia para reconsiderar el pasado costarricense, y en particular la campaña contra William Walker, desde una perspectiva que, junto con los valiosos aportes de historiadores como Ricardo Fernández Guardia, Rafael Obregón Loría y Carlos Meléndez Chaverri, entre otros, incorpore los avances experimentados por la investigación social en Costa Rica a partir de 1970143.” Al finalizar la centuria, este mismo material dio lugar a la publicación, con carácter divulgativo, de una obra breve de la gesta heroica. Su intención es la de llegar al gran público con un tratamiento del tema desde una óptica más actualizada en cuanto a la explotación de los materiales disponibles, pero sin brindar grandes aportes al conocimiento científico de este período. Destaca eso sí, la forma de explotar recursos informativos como lecturas complementarias al texto, muchos de ellos apoyados en la Memoria Histórica144. Más recientemente, la Embajada de El Salvador en Costa Rica publica una conferencia dictada en esa sede diplomática referente a la destacada figura del militar salvadoreño al servicio del ejército costarricense, general José María Cañas, quien tuvo una participación destacada en la guerra contra los filibusteros145.

84Para concluir este recorrido de la historiografía costarricense en torno de la gesta heroica de 1856-1857, cabe mencionar el papel asumido por el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, desde su creación hasta el presente. Antes de que surgiera el Museo, la celebración de asuntos relacionados con esta gesta heroica, tenía un carácter circunstancial u ocasional; es decir de efeméride. Luego, con su creación, el recuerdo de la gesta heroica, lo mismo que su estudio, divulgación y puesta en valor, es objeto de atención permanente. Como lugar de Memoria, el Museo desempeña un papel indiscutible en tanto depositario del legado histórico cultural de la Campaña Nacional de 1856-1857.

85Pero también tiene una responsabilidad en la divulgación de esta gesta heroica. El número de títulos publicados por el Museo es significativo en lo cuantitativo, aun cuando hasta el momento no ha dado a conocer contribuciones novedosas al conocimiento de este período. En su mayor parte, su producción se ha limitado a poner a disposición del público, títulos que ya habían sido publicados en el pasado pero que en el presente son poco conocidos o de acceso limitado146 . Sin embargo, en el marco del Sesquicentenario, el Museo da a conocer dos publicaciones que son novedosas en su campo, la de los historiadores Dr. Luis Fernando Sibaja y Dr. Juan Rafael Quesada147.

El Tema del Héroe

86Por la particularidad que reviste, al referirnos a la Campaña Nacional en la historiografía costarricense, es insoslayable mencionar el tema del Héroe. Esta epopeya es la cantera más rica del heroísmo costarricense, simbólicamente reflejada en la figura y acción heroica del soldado alajuelense, Juan Santamaría. No obstante, a pesar de la importancia del tema, con la excepción de algunas publicaciones de carácter biográfico o histórico de corta extensión148, su conocimiento y tratamiento es más una contribución de la tradición oral y la memoria periodística149 que de la investigación histórica profesional propiamente dicha. Sin duda es un tema que a futuro los historiadores deberían retomar y, con elementos de juicio más objetivos y planteamientos metodológicos más adecuados, quizá podría arrojar aportes nuevos y ricos en los años venideros150.
Desde que en el siglo XIX Obaldía, Contreras y Montúfar se refirieron de algún modo a la figura y la acción del héroe Santamaría, este hecho histórico ha sido objeto de controversia. En la segunda década del siglo XX, fue discutido en el seno del Congreso un proyecto de Ley promovido por diputados representantes de la comunidad de Alajuela en procura de elevar el monto de la pensión que recibían dos tías de Juan Santamaría, únicas sobrevivientes del Héroe. Esta propuesta activa nuevamente la controversia en torno del Héroe.

87En 1926, don Luis Dobles Segreda publica una selección de documentos y narraciones históricas, artículos y escritos literarios, composiciones musicales y discursos políticos, todos relacionados con el héroe Santamaría. Hasta el presente, esta es la mejor antología que se ha preparado sobre el tema. En la actualidad se puede considerar su complementación o bien, en tomo separado, con el aporte brindado por el periodismo posterior al año de aparición de este libro151.

88Para el centenario del nacimiento del Héroe, en 1931, Carlos Jinesta publica una de las biografías del Héroe más referidas en la actualidad152.

89Aún cuando la prensa escrita ha sido prolífica en la publicación de artículos sobre el tema del Héroe, el escaso interés que despierta en los investigadores profesionales, da lugar a interpretaciones ligeras que conducen, en no pocas ocasiones, a planteamientos inconsistentes, cuando no equivocados o al menos tergiversados. Ejemplo de esto es lo ocurrido con el libro de defunciones de la Campaña Nacional, preparado por el Presbítero Rafael Francisco Calvo, capellán del ejército expedicionario, una vez pasada la guerra contra los filibusteros153.
El sacerdote e historiador, Víctor Sanabria Martínez, más tarde Arzobispo de San José, publica en forma impresa el libro del Padre Calvo, haciéndolo acompañar de un comentario analítico154 que complementa otros dos artículos de su misma pluma, publicados con anterioridad y relacionados con este mismo asunto155. En esta edición, monseñor Sanabria introduce acotaciones al pie de página, aclarando, corrigiendo, completando e introduciendo algunos nombres de soldados del ejército expedicionario que murieron en servicio y cuya información no es exacta o simplemente es omisa. Una de las intenciones de Sanabria en la publicación de este libro es, precisamente, destacar la trascripción de la partida 384, consignada en el documento original sin relevancia alguna. El asiento señala que Juan Santamaría murió de camino de Nicaragua a Costa Rica, víctima del cólera. Esta “curiosidad” ha dado pie a una controversia que llega hasta nuestros días entre “apologistas y detractores del héroe Santamaría,” como los califica el historiador Carlos Meléndez Chaverri156.

90Por el valor e importancia que tiene el documento preparado por el Padre Calvo, y a la vez por las limitaciones que presenta, monseñor Sanabria se hace la siguiente pregunta: “¿Qué fe merecen los datos del Libro de Defunciones?.” Y responde de inmediato: “sobre este particular hemos de evitar dos extremos igualmente falsos: creer a pie juntillas todo cuanto dice el libro y negarle todo valor histórico157.” En la primera edición de la biografía referente al Padre Calvo, preparada por el historiador don Rafael Obregón Loría, se refiere el autor a la partida de defunción de Juan Santamaría preparada por el Primer Capellán del Ejército Expedicionario158.Sin embargo, al publicar la segunda edición, el Prof. Obregón suprime el comentario que al respecto escribió en la edición anterior referente a la partida de defunción de Juan Santamaría incluida en el Libro de Defunciones de la Campaña Nacional, aunque no hace aclaración alguna de la decisión adoptada159.

91En realidad la polémica en sí entre “apologistas y detractores” del Héroe, no tendría relevancia para efectos del presente artículo, si no es porque dicha polarización pone en evidencia cómo una historiografía “nacionalista,” en lo interno puede descender a un localismo exacerbado y, lo que es más preocupante, a la ausencia de un tratamiento historiográfico científico.

92Posterior a la bibliografía comentada, preparada por el historiador Meléndez,[160] aparecieron dos trabajos de origen académico, referentes al tema del héroe Santamaría. El primero es una propuesta enmarcada dentro de la “teoría de la invención de la nación” que en nuestro medio brinda aportes novedosos en cuanto al planteamiento del asunto161; el segundo es una investigación para cumplir un requisito académico, donde existe un esfuerzo por incursionar en fuentes primarias, sin llegar a nada nuevo en cuanto al material consultado162. Ambos trabajos nos quedaron debiendo una mayor profundización en la investigación que permitiera arrojar como resultado, nuevas luces referentes a Juan Santamaría y su acto heroico.

93Finalmente, con el afán de promover “estudios, investigaciones y proyectos de carácter binacional o multinacional,” el Instituto Panamericano de Geografía e Historia (IPGH) auspicia la publicación de un libro cuyo contenido temático gira en torno de la historia social y cultural de Costa Rica y Nicaragua163. La intención de este planteamiento es que “... se superen las fronteras nacionales e ideológicas [porque] los prejuicios seculares son una pesada carga para Centroamérica; quizá un mejor conocimiento del pasado los desgaste, un poco más, cada día164.” La publicación incluye un ensayo de la historiadora costarricense, Patricia Fumero, referente al héroe nicaragüense José Dolores Estrada165 .

fuentes documentales

94No es intención del presente artículo desarrollar con amplitud el tema de las fuentes documentales de la Campaña Nacional, existentes en archivos y bibliotecas públicas y privadas, sino más bien llamar la atención de aquellos documentos y colección de documentos que han sido publicados o al menos reproducidos mediante algún sistema que permite y facilita su acceso y divulgación para efectos de estudio e investigación de la guerra filibustera en Centroamérica.

95En el caso de los Estados Unidos, la documentación generada es inconmensurable. Archivos y bibliotecas públicas y privadas, así como de universidades y asociaciones históricas de diferentes lugares del país, conservan documentación de gran interés. Una interesante y meticulosa guía nos brinda información referente a este tipo de material166.

96Obras como la de Wells167 y otros memorialistas incorporan importantes documentos, contemporáneos de los hechos narrados por el autor. La “Colección Fayssoux,” es una valiosa fuente de consulta para los investigadores estadounidenses, pero igualmente lo es para todo aquel que se interese en el tema168.

97A nivel oficial, cabe mencionar la reproducción de expedientes de las cámaras legislativas y otras instancias del Gobierno de los Estados Unidos, relativas a la destrucción del puerto de San Juan del Norte, correspondencia relacionada con las repúblicas de Nicaragua y Costa Rica, asuntos del gobierno de Nicaragua, documentos diversos en torno del arresto de William Walker y el reclamo de John Hill Wheeler, último ministro de los Estados Unidos en Nicaragua, por la pérdida de su cargo169. También están los documentos del Congreso y el Senado de los Estados Unidos, relacionados con la política estadounidense en torno del canal interoceánico, el tratado Clayton-Bulwer y la Doctrina Monroe170. Muy importante es también la colección de documentos publicados por William R. Manning recopilados en el tomo correspondiente al período 1831-1860 de su vasta colección publicada171.

98En cuanto a la historiografía centroamericana, es de interés la variedad de documentos reproducidos por la prensa de la época, en particular los periódicos oficiales. En Guatemala circuló inclusive un interesante folleto que recoge artículos publicados en La Gaceta de ese país, referentes a la guerra de 1856-1857172. Lorenzo Montúfar en su libro “Walker en Centroamérica” también reproduce una importante colección de documentos173.

99En Honduras, la Revista de la Sociedad de Geografía e Historia publicó una serie de documentos referentes al intento fallido de la tercera y última invasión de Walker a territorio centroamericano y el último capítulo de su vida: captura, juicio y ejecución174 . El Partido Nacional de Honduras reprodujo, en edición facsimilar, el juicio realizado a William Walker175.

100En El Salvador fue publicada una colección de documentos relacionados con este período de la historia centroamericana, en su mayoría reproducidos con anterioridad en diversas publicaciones, cuando no en su totalidad. Aún cuando constituye un esfuerzo por reunir material representativo de los distintos países del istmo, llama la atención el escaso número de documentos incorporados de origen salvadoreño176.

101En Nicaragua, la obra de Jerónimo Pérez en el siglo XIX reproduce un buen número de documentos relacionados con esta guerra177. En el siguiente siglo, igualmente obras como la de Palma Martínez178 y Bolaños Geyer179, incluyen importantes documentos. Cabe destacar la significativa labor de divulgación efectuada por el Banco de América en su Colección Cultural que, en la Serie Fuentes Históricas, recogió en varios pequeños tomos, aspectos específicos relacionados con el período de la guerra contra los filibusteros180.

102Por el papel que jugaron los vapores de la Vía del Tránsito en la guerra contra los filibusteros, son muy importantes como fuente documental los libros de bitácora de los barcos de la compañía que navegaron el río San Juan181.

103La recopilación de documentos sobre la historia de Nicaragua, efectuada por Antonio Esqueva Gómez, contiene una sección dedicada a la “Guerra Nacional.” Son documentos relacionados con la Guerra Civil de 1854 y las actividades filibusteras en Nicaragua. Complementa este aporte una colección de documentos relativos a los asuntos del canal interoceánico. Cada documento seleccionado se halla precedido de un breve comentario incluido en la introducción del libro182.

104En Costa Rica, los Diarios de Campaña, escritos en el momento mismo de los acontecimientos, constituyen una importante fuente testimonial. Con la sola excepción del diario que narra la marcha del ejército costarricense al mando del general don José Joaquín Mora,[183] los restantes fueron publicados tardíamente184 o bien, permanecen inéditos185. Estos diarios son fuentes documentales de gran importancia porque describen de manera detallada el desplazamiento del ejército expedicionario en su marcha para enfrentar al invasor filibustero.

105También se ha logrado conservar alguna información del bergantín costarricense Once de Abril186 y la bitácora de la goleta filibustera Granada187, enfrentados en combate naval en la bahía de San Juan del Sur, el 23 de noviembre de 1856188.

106Como fuente primaria, muy importante es el manuscrito preparado por el Padre Calvo referente a las defunciones de la Campaña Nacional de 1856-1857 que brinda un gran aporte a memoria histórica costarricense189.

107Además de la valiosa recopilación documental efectuada por Manuel de Jesús Jiménez y Faustino Víquez, cabe destacar el material publicado por la Comisión de Investigación Histórica de la Campaña Nacional de 1856-1857190 , aunque apenas constituye una pequeña parte, permaneciendo inédita la mayoría de los documentos reunidos y transcritos por esta Comisión.

sesquicentenario de la campaña nacional 1856-1857

108Durante los años 2006 y 2007 se cumplieron los150 años de la guerra librada por los países centroamericanos contra el invasor filibustero. Esta conmemoración transcurrió en circunstancias diferentes a la efectuada cincuenta años atrás, con motivo del Centenario. Situaciones particulares marcaron ambas conmemoraciones. Sin entrar en detalles sobre las razones que determinaron esta diferenciación, es importante destacar que esta vez no medió un interés de los países de la región para una celebración conjunta de tan significativa efeméride como si sucedió para el Centenario. Nicaragua y Costa Rica fueron los países que, de alguna manera, tuvieron presente tan significativa fecha y con la publicación de obras y otras actividades procuraron no pasarla del todo inadvertida.

109Antes de comentar el trabajo divulgativo efectuado por ambos países, procede mencionar en forma particular dos publicaciones dadas a conocer en el año 2006, ambas relacionadas con el asunto de los límites entre Costa Rica y Nicaragua: la del diplomático hondureño, Dr. Jorge Milla Reyes191 y la del historiador Costarricense, Dr. Luis Fernando Sibaja Chacón192.

110De Nicaragua, carecemos de información si hubo una disposición legal o directriz específica en torno de esta conmemoración. Lo que si está claro es que al presente ese país cuenta con un bien establecido Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA) que ha venido desarrollando una magnífica labor divulgativa y de recuperación del patrimonio bibliográfico y documental nicaragüense.

111Para este sesquicentenario fueron reproducidos algunos trabajos ya conocidos en el pasado y, también, el aporte de estudios que significan nuevas contribuciones al conocimiento del tema de la guerra contra los filibusteros. De Clemente Guido, autor que ya había dado a conocer una novela histórica sobre el tema193, fue publicado un pequeño trabajo donde se recogen dos textos de su autoría: uno relativo al incendio de Granada por los filibusteros; el otro, sobre la rendición de William Walker y su salida de Nicaragua194 . Como parte de una colección conmemorativa, también fueron publicados en tomos separados, con un mismo título, en edición remozada, formato cómodo y buena calidad de papel, los trabajos que sobre la Guerra Nacional escribieron en su oportunidad los historiadores José Dolores Gámez y Sofonías Salvatierra195. De Gámez, se tomó lo que había escrito sobre el tema en sus ya clásicas obras de la historiografía decimonónica nicaragüense196, incluidas además, a manera de prólogo, dos semblanzas sobre este historiador197. En cuanto a Salvatierra, se recogen los escritos polémicos de este autor, dispersos en diversas publicaciones, además de haber sido incluidos también los de sus contendores y otros artículos complementarios198. Lo importante de estas nuevas ediciones es que los editores muestran interés y preocupación por hacer acompañar estos escritos con otros trabajos, algunos de ellos resultado de las polémicas historiográficas que sobre el tema se han dado en Nicaragua. Con esto, la Colección Sesquicentenario, señala una clara intencionalidad al respecto.

112El Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA), con motivo de esta conmemoración dedicó un número monográfico de su Revista, cuyo rasgo esencial es la presentación de nuevos enfoques sobre la guerra contra los filibusteros. Estos constituyen una auténtica contribución al conocimiento del período, resultado del aporte dado por historiadores nicaragüenses, costarricenses y estadounidenses199.

113En el caso de Costa Rica, los 50 años transcurridos desde que fue celebrado el Centenario, dieron lugar al surgimiento de escuelas formadoras de profesionales en historia que, junto con los investigadores no formados en ese campo y el surgimiento de un movimiento editorial conformado con la participación de instituciones estatales y empresas privadas, han dado importantes aportes al desarrollo historiográfico costarricense. Acompaña este progreso, el desarrollo y generalización del sistema digital que se constituye en una importante contribución al fortalecimiento de la industria editorial.

114Para el bienio 2006-2007 la Editorial de la Universidad de Costa Rica acordó que con motivo de la conmemoración del Sesquicentenario de la gesta heroica, todos los libros y revistas publicados en los años 2005, 2006 y 2007, llevarían en sus contraportadas una leyenda alusiva a dicha conmemoración. A su vez, la Editorial Costa Rica dispuso reproducir algunas obras publicadas con motivo del Centenario y la Editorial de la Universidad Estatal a Distancia (EUNED) creó una nueva colección denominada “Biblioteca del Cincuenta y Seis”.

115Llama la atención que la Editorial de la Universidad Nacional (EUNA), otra de las editoriales importantes del Estado, no se interesara en producir y divulgar publicaciones sobre el tema, como si lo hicieron las otras editoriales homólogas e, inclusive, la Imprenta Nacional que no solo brindó el apoyo en el campo de la impresión, sino también que por si misma dio su propio aporte.

116El material relacionado con la guerra contra los filibusteros publicado en el bienio 2006-2007, se reparte entre reimpresiones, nuevas ediciones y versiones digitalizadas. No obstante este esfuerzo conjunto, en cuanto al material reproducido en esta oportunidad, se observó una ausencia de criterio selectivo y de coordinación para evitar duplicidad de esfuerzos y procurar que la producción editorial estatal fuese más coherente y consistente.

117Muy importante es el papel asumido por las editoriales del Estado. La Editorial de la Universidad de Costa Rica se preocupó por recuperar algunas de las producciones del pasado, aunque no respondió al análisis de lo que podía ser más conveniente y necesario para el presente. En edición facsimilar reprodujo el Epinicio de Carlos Jinesta200, pero dada su brevedad pudo al menos haberlo reunido con otros materiales sobre el tema que son abundantes y que podrían haber dado mayor sustento a la publicación. Esta misma editorial incluyó en un solo tomo el trabajo de Joaquín Bernardo Calvo201 y la traducción existente del libro de Roche202, pero no se preocupó de incorporar los cuatro primeros capítulos que todavía permanecen sin traducir, hasta la fecha desconocidos en español. Tampoco incorporó los cambios que el autor efectuó en la segunda edición en inglés. A esto se agrega el hecho de que al ser una edición facsimilar, la reproducción de este libro se efectuó en base a la versión de 1908203 que además de incompleta, presenta una ortografía y puntuación obsoleta, corregida en la edición que efectuó el Departamento de Publicaciones del Ministerio de Cultura204. El Libro del Héroe205 es otra de las publicaciones que reprodujo nuevamente esta editorial en forma facsimilar, aunque variando su formato. Como nuevas contribuciones, cabe señalar los trabajos publicados por los historiadores David Díaz206, una obra de autoría colectiva en que aparece el historiador Iván Molina como editor207 y el pequeño libro de autoría conjunta de Molina y Díaz208 Estas tres obras son lo que podría decirse el aporte de la “Nueva Historia” al tema en referencia. En la primera “confluyen fuentes de archivo con discursos políticos, análisis académicos y artículos periodísticos que asumen el 11 de abril … como un argumento no solo de identidad nacional y defensa de la soberanía ... sino más bien como un pre-texto (sic) discursivo que permite comparar, afirmar o simplemente criticar acontecimientos de diferentes etapas de la historia de Costa Rica en su contexto internacional209;” la segunda, recoge un ciclo de conferencias que bajo el auspicio de la Municipalidad de Alajuela fue impartido en esa ciudad con motivo del Sesquicentenario y que giró en torno de la Costa Rica de mediados del siglo XIX210; finalmente, la tercera, recoge un balance de la producción historiográfica y literaria sobre el tema, preparado por Iván Molina, y un análisis acerca de tres interpretaciones recientes en torno de la identidad nacional costarricense, a cargo de David Díaz. Esta publicación “... forma parte de los esfuerzos de la Escuela de Historia de la Universidad de Costa Rica por conmemorar el Sesquicentenario de la Campaña Nacional mediante la publicación de materiales y la organización de actividades que fomenten la actualización de conocimientos y estimulen diálogos serios y rigurosos sobre el pasado211.” En su conjunto, estas tres publicaciones son el aporte de la “nueva historia,” divulgado por la editorial universitaria. Su mayor valor radica más en la interpretación que en la investigación que se hace del tema. En el caso de dos de las obras mencionadas en particular, por la naturaleza de los trabajos ahí reunidos, constituyen una interesante propuesta a desarrollar en el futuro pero, de la manera en que fueron dados a conocer, carecen de la coherencia propia que es de esperar en el tratamiento de la Campaña Nacional y su contexto histórico. Un análisis minucioso y detallado de la documentación existente, arrojaría nuevos e importantes conocimientos. Aunque no se trata de publicación de libros, cabe destacar la valiosa labor divulgativa iconográfica emprendida por la editorial universitaria, referente a Centroamérica a mediados del siglo XIX212.

118La Editorial Costa Rica, que también se ocupó de reproducir obras dadas a conocer en el pasado preparó una edición facsimilar de la antología sobre Juan Santamaría, publicada originalmente por don Luis Dobles Segreda213 . Aunque mantuvo el formato original, al igual que la edición preparada por la Editorial de la Universidad de Costa Rica, tampoco presenta novedad alguna en cuanto a información complementaria de interés que pudo haberse obtenido de las fuentes periodísticas u otras, aparecidas en los años siguientes a la fecha en que fue publicado este libro por primera vez. Aunque es una magnífica fuente de información referente al tema del Héroe, de gran utilidad para los que desean informarse sobre este asunto, en ninguno de los dos casos se observó el interés de ofrecer un producto más fresco o nuevo; por el contrario, quedó evidenciada la descoordinación entre dos editoriales del Estado al publicar casi simultáneamente una misma obra. Una acción mejor coordinada hubiera permitido dar a conocer nuevos trabajos o al menos reimpresiones de interés214. Con esta publicación, de novedoso lo único que hay que destacar es el diseño de las carátulas de las nuevas ediciones que por supuesto son más modernas y atractivas en relación con la modesta carátula original. También reprodujo esta editorial, algunas publicaciones efectuadas por la Comisión de Investigación Histórica de la Campaña Nacional 1856-1857. Con el título de la publicación original No. 3, fueron reunidas en un solo tomo, seis de sus publicaciones breves215 y conservando el mismo título y los mismos documentos, reprodujo una de las publicaciones mayores que hizo dicha comisión. Aunque interesantes y valiosas por la información documental que presentan, es lamentable que no hubiera existido interés y preocupación por dar a conocer parte de la documentación recopilada por la Comisión del Centenario y que aún hoy día permanece inédita216. Publicó esta editorial también la obra del dramaturgo costarricense Jorge Arroyo Pérez, dada a conocer con anterioridad por el Museo en una edición limitada en su colección “Lecturas Alajuelenses217” referente al héroe Juan Santamaría218.

119En cuanto a la Editorial de la Universidad Estatal a Distancia (EUNED) recuperó para el presente una “novelita histórica” ya casi olvidada, cuando no desconocida, que había sido incluida como apéndice en la segunda edición del Árbol enfermo, de Carlos Gagini (1922) [219]. A la vez que dispuso crear la “Biblioteca del Cincuenta y Seis,” con la intención de ubicar en ella no solo las obras dadas a conocer con motivo del Sesquicentenario, sino también otras que en el futuro se publiquen sobre este tema.. Esta biblioteca se abrió con la publicación de tres nuevos títulos220. Se puede afirmar que ocasión tan especial generó el interés para que esta editorial creara una nueva colección y, lo que es más importante, se proyectara hacia el futuro con esta intención. Para esto, dicha editorial propuso una alianza al Museo Histórico Cultural Juan Santamaría para que sea este el que proporciones algunos de los materiales a publicar, así como pronunciarse con respecto a otros materiales que le son ofrecidos a dicha editorial sobre el tema en referencia221.

120El Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, cuya creación se dio casi dos décadas después de la celebración del Centenario, se ha esforzado en la divulgación editorial del tema de la guerra contra los filibusteros en sus diferentes ópticas. No obstante, en el bienio del Sesquicentenario estuvo ligado a las actividades programadas por la Comisión Nacional creada para conmemorar dicha fecha, razón por lo que en esta oportunidad se constituyó más bien en una instancia de apoyo a los investigadores y las editoriales que emprendieron proyectos en este sentido. Aun así, publicó algunos títulos relacionados con esta conmemoración y constituyen una importante contribución al conocimiento del tema del filibusterismo: en una publicación breve dio a conocer la conferencia que dictó en el auditorio “Juan Rafael Mora Porras,” el historiador estadounidense, Rober E. May en el mes de marzo del 2006222 , traducida al español por el historiador Werner Korte Núñez. De este mismo traductor, publicó el Museo una versión en inglés del diario de Máximo Blanco223 . Finalmente, también publicó la investigación efectuada por el historiador, Dr. Juan Rafael Quesada Camacho que es una de las contribuciones más significativas al conocimiento del tema, dadas a conocer en esta celebración224.

121La Comisión Nacional de Conmemoraciones Históricas se sumó a la celebración del Sesquicentenario con un nueva publicación en la que, precedida con una presentación general del historiador Manuel Araya Incera, se reunieron dos de los ensayos más importantes que se han dado a conocer referente a las relaciones internacionales del país en los primeros años de la República y durante la Campaña Nacional. Se trata de los estudios del Lic. Teodoro Picado Michalski y el Prof. Rafael Obregón Loría, ambos poco conocidos en la actualidad225.

122Otras instituciones estatales también brindaron su aporte. El Colegio Universitario de Alajuela (CUNA) publicó un interesante libro sobre el cirujano mayor del ejército expedicionario costarricense, Dr. Karl Hoffmann226 y la Municipalidad de Santo Domingo de Heredia, auspició una valiosa investigación sobre la participación de soldados domingueños en la Campaña Nacional227.

123La Imprenta Nacional, imprenta oficial del estado costarricense que tantos servicios brinda a las diferentes instancias de la administración pública, también contribuyó con la celebración del Sesquicentenario publicando un libro ilustrado que nos vino a recordar en parte toda una época en donde las “historietas” constituían la afición de escolares228 .

124A nivel privado y particular, también se dieron a conocer algunas publicaciones. A la Editorial Juricentro, de capital privado, le correspondió dar a conocer una de las obras más importantes que salieron a la luz pública con motivo del Sesquicentenario. Independientemente de la opinión que viertan los historiadores profesionales y no profesionales, lo mismo que el público lector, el trabajo del Lic. Armando Vargas Araya es el estudio más amplio, serio, novedoso y debidamente sustentado que hasta el momento se ha hecho en torno de la figura del presidente que lideró las fuerzas costarricenses contra el invasor filibustero, Juan Rafael Mora Porras229.

125La editorial del INBIO publicó un interesante trabajo del Dr. Karl Hoffmann en su faceta de naturalista. Es importante esta contribución al conocimiento del trabajo científico de este personaje por cuanto al Dr. Hoffmann se le ha asociado siempre con el papel desempeñado como cirujano del ejército expedicionario durante la Campaña Nacional pero no por sus investigaciones científicas230.

126La Cámara Nacional de Radio (CANARA) se ocupó de divulgar en su programa radial la gesta heroica. El guión radiofónico fue publicado en forma de libro231.

127Como iniciativa de los autores, resultado de su propio peculio, se produjo el financiamiento de dos obras. Aunque en edición preliminar, con una llamativa carátula basada en un óleo y plumilla de Carlos Aguilar Durán, la escritora Virginia Vargas Montero puso en circulación limitada, una novela histórica en la que “el lector podrá adentrarse, en los sentimientos, pasiones, frustraciones de la vida cotidiana y del patriotismo de sus actores232.” También Cristóbal Montoya Marín publicó con un “estilo sencillo” pero apegado “a los hechos históricos” “un híbrido de novela histórica y de historia novelada” basada en las experiencias de un antepasado suyo que participó en la guerra contra los filibusteros233.

128Es importante destacar el aporte brindado a esta conmemoración por estudiosos extranjeros. Además de la participación como conferencista del historiador estadounidense, Dr. Robert E. May y que dio lugar a la concreción de algunos proyectos editoriales, el escritor francés Patrick Boman, publicó en su país de origen, un interesante libro, profusamente ilustrado con imágenes tomadas del archivo digital del Museo Histórico Cultural Juan Santamaría234. Aún cuando quizá la generalidad de los lectores de lengua francesa, muestren poco interés en el tema, no hay que olvidar que Francia fue la tercera potencia que de algún modo se involucró en el conflicto filibustero, con antecedentes de ciudadanos responsables de incursiones filibusteras en otras regiones del continente. Además, un número significativo de franceses se interesaron en las condiciones ístmicas de Centro América o bien, participaron directamente en el conflicto bélico.

129Para concluir este resumen de la contribución editorial que generó la celebración del Sesquicentenario de la Campaña Nacional de 1856-1857, cabe mencionar algunas producciones que se dieron en soporte digital, además de la ya indicada grabación radiofónica hecha por CANARA235 . En algunas el Museo del Héroe Nacional figura como editor; en otras como coproductor y en todas como colaborador en cuanto al suministro de información documental, gráfica, metodológica y otras. En primer término, es importante mencionar dos discos compactos producidos por el Museo: el “Álbum de recortes de Pedro Loría Iglesias236” y el “Diario de Máximo Blanco Rodríguez237.” Con Canal 13, televisora del Estado costarricense, el Museo coprodujo una serie de microprogramas de temática variada, todos en torno de la gesta heroica de 1856-1857238. Con el Ministerio de Cultura, durante el bienio 2006-2007 el Museo brindó su colaboración con artículos sobre la temática de la Campaña Nacional para la página Web. La Biblioteca Nacional reprodujo en sistema digital, la colección del Boletín Oficial 1853-1857. A nivel privado, cabe destacar el excelente audiovisual sobre la Campaña Nacional producido por la Editorial Santillana con el fin de promocionar entre los educadores sus textos escolares.

conclusión

130Transcurridos 150 años desde que sucedió la guerra centroamericana contra los filibusteros, este hecho histórico ha sido investigado, registrado y narrado tanto por estudiosos originarios del pueblo agresor como por los de los pueblos agredidos.

131Protagonistas y testigos de la época, lo mismo que historiadores aficionados y profesionales, han incursionado en archivos y bibliotecas en procura del refrescamiento de recuerdos y de información documental, a fin de brindar su contribución al mejor conocimiento de este momento histórico. Resultado de esto es el tratamiento del tema desde la óptica de las tres corrientes historiográficas claramente identificables: la filibustera, la estadounidense y la centroamericana, en donde concurren tanto memorialistas como historiadores.

132De las tres corrientes historiográficas mencionadas, la más desarrollada desde el punto de vista metodológico, científico y analítico, es la estadounidense. Entre esta y su antecesora, la corriente memorialista filibustera, existe una especie de vaso comunicante donde los memorialistas alimentan el conocimiento de la corriente historiográfica estadounidense, constituyéndose ésta en deudora permanente de aquella. En sentido estricto, son corrientes indisolubles entre sí. Los testimonios de una, sirven para apoyar la historia de la otra. Por lo general coinciden en una apreciación similar de las condiciones imperantes en los pueblos y las tierras invadidas, como justificante de las usurpaciones cometidas. Historiadores aficionados y profesionales en historia, han aportado obras que son claves para el mejor conocimiento y comprensión de este momento histórico, desde William O. Scroggs239 hasta Robert E. May240.

133En el caso de la historiografía centroamericana, sucede lo contrario. Aunque se alimenta también de la contribución de memorialistas, lejos está de verse como un problema integral del istmo. Más bien se considera un asunto de Nicaragua que afectaba a los nicaragüenses. Los países restantes acudieron a auxiliar a su “hermana agredida” como un acto de solidaridad. La investigación esencialmente científica es escasa y prácticamente no ha sido tratada por los historiadores profesionales. Con la sola excepción del historiador Rafael Obregón Loría, único investigador costarricense que utilizó, de manera sistemática y coherente, parte de la abundante y rica documentación histórica que conserva el Archivo Nacional referente a este período241, poco ha sido el interés que al presente ha despertado este tema en las generaciones de historiadores profesionales.

134En cuanto al investigador nicaragüense, Dr. Alejandro Bolaños Geyer, nos encontramos con que es un historiador aficionado en tanto que su formación profesional es la de médico. Sin embargo, su preparación académica le permitió abordar la investigación biográfica e histórica, empleando de manera adecuada el instrumental metodológico y científico, hasta culminar su obra que, sin duda, es la más completa y acabada de la historiografía centroamericana en torno de uno de los principales protagonistas de este momento histórico: William Walker: el Predestinado de los Ojos Grises242.

135En ambos casos, nos encontramos con que son contribuciones que no superan el nivel “nacionalista” y fragmentario de la historiografía centroamericana en general, referente a esta experiencia histórica, aún cuando el grado de erudición mostrado por sus autores es admirable.

136Con esta visión, lejos está de comprenderse la relevancia de la lucha librada por los centroamericanos en defensa de la supervivencia histórica no solo de Nicaragua, sino también de los restantes países del istmo. Por supuesto, tampoco permite comprender el verdadero significado y el papel que juega el movimiento filibustero en la historia de los Estados Unidos como potencia agresora.

137Curiosamente, la apreciación y valoración del problema centroamericano como un todo, procede más bien de estudios surgidos al margen de las tres corrientes historiográficas mencionadas. Es el caso de la historiadora argentina, Hebe Clementi. En un trabajo sin muchas pretensiones, esta historiadora enfoca el asunto de la presencia de los filibusteros en Centroamérica como una amenaza no solo para las naciones del istmo en su conjunto, sino incluso para la identidad y supervivencia histórica de todos los pueblos de ascendencia hispana o latina243.

138Vista la historia de la guerra contra los filibusteros con esta óptica ampliada, se puede concluir que su tratamiento hasta el presente es casi terreno virgen para los investigadores. Son muchos los elementos de análisis que este problema historiográfico presenta.

139Para el Sesquicentenario de la Campaña Nacional de 1856-1857, fueron publicadas un total de 27 obras entre reproducciones, reimpresiones y nuevas ediciones244, además de las contribuciones en soporte digital. Pero un bienio conmemorativo es insuficiente, en tiempo, para dar a conocer todo lo que se desea. En proceso de edición se hallan cuatro obras concebidas como resultado de la celebración mencionada245.

140Una quinta obra, la más importante de todas por el planteamiento exhaustivo que hace del movimiento filibustero a mediados del siglo XIX, se halla en la etapa de la revisión final de la traducción, para inmediatamente pasar al proceso de edición gráfica246.

141Lo importante no es tanto lo que se hizo con motivo del Sesquicentenario de la Campaña Nacional de 1856-1857, sino más bien lo que esta conmemoración logre calar en la inquietud de los investigadores para que a futuro se continúe ampliando este tipo de estudio histórico y se divulguen sus resultados. Corresponderá a los historiadores del futuro interesarse en atender, de manera integral y comprensiva, la realidad histórica vivida a mediados del siglo XIX, con los diferentes matices que ofrece: las relaciones de poder, los liderazgos políticos, el comportamiento de la economía doméstica, la incorporación del área al comercio y economía mundial, el papel de la Iglesia Católica, los procesos migratorios, el grado de desenvolvimiento de la infraestructura y las comunicaciones, la constitución de los ejércitos centroamericanos y un sinnúmero de aspectos más, concernientes a este período de la historia centroamericana. El estudio de estos elementos y otros muchos, pueden contribuir a la mayor comprensión de las actividades filibusteras en Centroamérica y el significado que tiene en la afirmación de una identidad nacional centroamericana, desprovista de criterios fragmentarios y localistas que impiden el debido conocimiento del problema.

142Raúl Aguilar Piedra
Mayo 2008

Notas de pie de página

1431 Mi testimonio de reconocimiento y gratitud, al ciudadano estadounidense, Paul Bolcik, y a la historiadora costarricense, Dra. Patricia Fumero. Por medio del señor Bolcik pude acceder a importantes obras de publicación reciente en los Estados Unidos, relacionadas con la temática filibustera. La Dra. Fumero, como estudiante de la Universidad de Kansas, gestionó y reprodujo obras de memorialistas filibusteros para la biblioteca del Museo Histórico Cultural Juan Santamaría. Ambas colaboraciones han sido esenciales en la elaboración del presente trabajo. Al Dr. Víctor Hugo Acuña Ortega debo el interés en su publicación y las gestiones efectuadas con este fin. Al Prof. Jorge Aguilar Lobo por la revisión del borrador del trabajo. Mi agradecimiento también para aquellas personas que lo leyeron y vertieron sus observaciones.

1442 Las notas que contiene este trabajo, con frecuencia remiten a otras notas del mismo. Debe entenderse que esas referencias aluden no solo al número de la nota que se indica, sino también a la relación que le da origen.

1453 Entre los trabajos de esta naturaleza cabe mencionar el de María Molina de Lines, “Apuntes para una Bibliografía de la Campaña Filibustera de 1856-1857 de Costa Rica y Nicaragua”, Revista de Historia de América, N° 40 (Diciembre de 1955) pp. 175-208; M. Enrique Chávez Zelaya, Bibliografía de William Walker y el desarrollo de la Guerra Nacional contra los filibusteros en Nicaragua y Costa Rica en 1856-1857 (Guatemala: Departamento de Relaciones Públicas del Ejército, Subcomité de Propaganda, 1956).

1464 En un contexto más general, este tema también es atendido por Carlos Molina Argüello, “Bibliografía Historiográfica de Nicaragua”, Revista de los Archivos Nacionales de Costa Rica, Año XIX, Nos. 7-12 (Julio-Diciembre, 1955) págs. 353-368; William J. Griffith, “Historiografía de la América Central, a partir de 1830,” Anales de la Academia Costarricense de la Historia 1959-1962 (San José: Imprenta Nacional, 1962) págs. 87-107; Carlos Meléndez Chaverri, “Producción Histórica y Americanista de Costa Rica,” Anales de la Academia de Geografía e Historia de Costa Rica, 1964-1965 (San José: Imprenta Nacional, 1966) pp. 41-51; Manuel Araya Incera, Materiales para la Historia de las Relaciones Internacionales de Costa Rica (Bibliografía y Documentación, 1, San José: Universidad de Costa Rica, Centro de Investigaciones Históricas, 1980); muy especialmente cabe mencionar el trabajo publicado por Latin American Bibliographic Foundation y el Ministerio de Cultura de Nicaragua, Nicaraguan National Bibliographic, 1800-1978 (3 vols., Redlands, California – Managua, Nicaragua: Latin American Bibliographic Foundation – Biblioteca Nacional Rubén Darío, 1986-1987).

1475 cf. Pierre Nora, “Entre Mémoire et Histoire. La problematique des lieux”. Les lieux de Mémoire (vol.1, Paris, France: Quarto Gallimard, 1997) pp. 23-43. Con una visión más cultural y patrimonial que historiográfica, vid. Jacques Mathieu, Dir., La mémoire dans la culture (Culture Française D’Amérique, Québec, Canada : Les Presses de l’Université Laval, 1995); François Choay, L’Allégorie du Patrimoine (nouvelle édition revue et corrigée, Paris, France: Éditions du Seuil, 1996); Jean Davallon, “Tradition, Mémoire, Patrimoine,” Bernard Schiele, Dir., Patrimoines et identités (Québec, Canada: Musée de la Civilisation / Éditions Multimondes, 2002) pp. 41-64; Bernard Schiele, “Les Trois Temps du Patrimoine. Notes sur le découplage symbolique, Ibid., págs. 215-245.

1486 Guy Thuillier et Jean Tulard, Les écoles historiques (Que sais-je, 2506, 2a. éd., Paris: Presses Universitaires de France, 1993) págs. 87.

1497 Como trabajos de particular interés, cabe mencionar la obra de Albert K. Weinberg, Destino manifiesto. El expansionismo nacionalista en la historia norteamericana (Biblioteca de Historia, Serie Mayor 2, Buenos Aires, Argentina: Editorial Paidós, 1968). Aunque la versión en inglés fue publicada en el siglo pasado (Baltimore: The John Hopkins Press, 1935) y (Chicago: Quadrangle Books, 1963), posiblemente sea el estudio más completo y comprensivo, concerniente a este tema, conocido en lengua española. Otros estudios que tratan con gran propiedad el mismo asunto, son los de Frederick Merk, La Doctrina Monroe y el expansionismo norteamericano 1843 y 1849 (Biblioteca América Latina, Serie Mayor 2, Buenos Aires, Argentina: Paidós, 1968) y en forma específica, este autor trata el tema en el libro Manifest Destiny and misión in American History. A Reinterpretation (Cambridge, Massachussets: Harvard University Press, 1995). La versión original en inglés de ambos títulos fue publicada por Alfred A. Knopf en 1966 y 1963, respectivamente. El tema es tratado en forma general, desde sus orígenes coloniales hasta fines del siglo XX, por Anders Stephanson, Manifest Destiny. American Expansionism and the Empire of Right (New York: Hill and Wang, 1995); también cabe señalar el estudio de Roy F. Nichols, Advance Agents of American Destiny (Reimpresión; West Port, Connecticut : Greenwood Press, Publishers, 1980). Hans Kohn aborda el asunto de los orígenes de la doctrina del Destino Manifiesto en el libro El Pensamiento Nacionalista en los Estados Unidos (Buenos Aires, Argentina: Ediciones Troquel, 1966) cuya edición original en inglés fue publicada en la primera mitad del siglo XX por Macmillan Company (1944). El mismo aspecto es analizado por Juan Ortega y Medina, Destino Manifiesto. Sus razones históricas y su raíz teológica (Colección SepSetentas, 49, México: Secretaría de Educación Pública, 1972); una edición de esta pequeña obra, en formato diferente, fue auspiciada posteriormente por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México (Colección Los Noventa, México: Alianza Editorial Mexicana, 1989). Con un carácter específico, esta temática es tratada por Thomas R. Hietala, Manifest Design. Anxioux Aggrandizement in Late Jacksonian America (Ithaca and London: Cornell University Press, 1990). El sustento racial de esta doctrina lo plantea Reginald Horsman en el libro La raza y el Destino Manifiesto. Orígenes del anglosajonismo racial norteamericano (Colección Popular No. 285, México: Fondo de Cultura Económica, 1985), publicada originalmente por la editorial de la Universidad de Harvard (1981).

1508 La bibliografía sobre este tema es abundante. Para comprender el significado de las actividades filibusteras a mediados del siglo XIX, es importante conocer el comportamiento adoptado en prácticas de posesión de territorios que posteriormente pasan a formar parte de la Unión Americana. Uno de estos casos es el estudio realizado Joseph Burkholder Smith, The Plot to Steal Florida James Madison’s Phony War (New York : Arbor House, 1983). Las actividades filibusteras en Cuba y la figura de Narciso López, ha sido tratada por diversos autores. A comienzos del siglo XX, Robert Granville Caldwell publicó lo que fue su trabajo de graduación, The Lopez Expeditions to Cuba 1848-1851, A Dissertation presented to the Faculty of Princeton University in Candidacy for the Degree of Doctor of Philosophy (Princeton – London: Princeton University Press-Oxford University Press, 1915). La investigación más completa y documentada que existe en español es la de Herminio Portell Vilá, Narciso López y su época, publicada en tres tomos que aparecieron distanciados entre sí: tomo I (La Habana, Cuba: Cultural S. A., 1930); tomo II (Compañía Editora de Libros y Folletos, 1952); tomo III (Compañía Editora de Libros y Folletos, 1958). Entre los estudios más recientes que abordan el tema de las expediciones de Narciso López en Cuba, cabe destacar el de Tom Chaffin, Fatal Glory: Narciso López and the first clandestine U. S. war against Cuba (Charlottesville and London : University Press of Virginia, 1996) y el de Antonio Rafael de la Cova, Cuban Confederate Colonel. The Life of Ambrosio José Gonzales (Columbia, South Carolina: University of South Carolina Press, 2003). Sobre este mismo personaje, José Quintero y Loreta Janeta Velázquez, cabe mencionar el libro de autoría colectiva editado por Phillip Thomas Tucker, Cubans in the Confederacy (Jefferson, North Carolina, and London: McFarland Company, Inc., Publishers, 2002). En cuanto a las expediciones filibusteras en México, es importante destacar los estudios de Joseph A. Stout, Jr., The Liberators : Filibustering Expeditions into Mexico 1848 – 1862 and the Last Thrust of Manifest Destiny (Los Ángeles: Westernlore Press, 1973) y Schemers & Dreamers: Filibustering in Mexico 1848 – 1921 (Fort Worth, Texas Christian University Press, 2002). Las publicaciones que se refieren a la incursión de William Walker a Sonora y Baja California por lo general están tratadas en los estudios realizados en torno de este personaje.

1519 Ernest A. Wiltsee, Gold Rush Steamers [of the Pacific (San Francisco, California: The Grabhorn Press, 1938). Esta es una edición especial de apenas 500 ejemplares.

152fn10. Oscar Lewis, Sea Routes to the Gold Fields. The Migration by Water to California in 1849-1852 (New York: Alfred A. Knopf, 1949).

15311 David I. Folkman, Jr., The Nicaragua Route (Publications in the American West, vol. 8, Salt Lake City, Utah: University of Utah Press, 1972). Existe traducción en español. Vid. nota 91.

15412 An Officer in the Service of Walker, The Destiny of Nicaragua: Central America As It Was, Is, And May Be (Boston, Massachussets S. A. Bent & Co., 1856).

15513 William V. Wells, Walker’s Expedition to Nicaragua; A History of the Centroamerican War and the Sonora and Kinney Expeditions (New York: Stringer and Towsend, 1856). Aunque el autor no formó parte del grupo de filibusteros que acompañaron a Walker en Nicaragua, sí fue socio de Byron Cole, en un proyecto minero en Honduras. Cole fue quien convino con Francisco Castellón la traída de los filibusteros a Nicaragua. De esta obra existe traducción en español, publicada en entregas en la Revista de los Archivos Nacionales de Costa Rica. Vid. nota 139.

15614 William Frank Stewart, Last of the filibuster or Recollections of the Siege of Rivas (Sacramento, California: Henry Shipley & Co., 1857). Este pequeño libro es quizá el relato más detallado desde la óptica filibustera, de lo que fue el sitio impuesto por los centroamericanos a William Walker y sus hombres, en la ciudad de Rivas, previo a su rendición. La narración comprende los sucesos que acontecen desde el mes de febrero de 1857 hasta que los filibusteros parten de Nicaragua y regresan a los Estados Unidos.

15715 Como escritor y periodista, William Walker dejó una producción amplia y variada. El interesado en conocerla con detalle, puede consultar la conferencia dictada por el Dr. Alejandro Bolaños Geyer en el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría: “El filibustero William Walker: personalidad y legado historiográfico,” La Guerra Nacional de Centroamérica contra los filibusteros en 1856-1857. Conversaciones con el Dr. Alejandro Bolaños Geyer, págs. 93-107. Vid. nota 145.

15816 William Walker, Mexico and Central America: The Problem and its Solutions (n.p., april 1858).

15917 William Walker, The War in Nicaragua (Mobile, Alabama: S. H. Goetzel, 1860). De esta obra fueron publicadas el siglo pasado dos versiones facsimilares: (Detroit, Michigan: Blaime Ethridge Books, 1971) y (Tucson, Arizona: The University of Arizona Press, 1985). También existen dos versiones en español. Vid. notas 68, 88 y 121.

16018 Laurence Oliphant, Patriots and Filibusters or Incidents of Political and Exploratory Travel (Edimburg and London: William Blackwood and Sons, 1860).

16119 Auguste Nicaise. Les filibustiers americains, Walker et l’Amerique Central: le tuer de jaguars (Paris : L. Hachette, Libraire-éditeur, 1861).

16220 Horace Bell publicó sus memorias con el título “Confessions of a Filibuster,” en el periódico The Golden Era, de la ciudad de San Franciso, en el lapso comprendido entre el 7 de mayo y el 1º. de octubre de 1876. Al año siguiente fue dada a conocer la versión en español en La Crónica de los Ángeles, con el título “La expedición de Walker a Nicaragua: confesiones de un filibustero, traducción de Eulogio F. de Celis. Esta versión posteriormente fue publicada en Guatemala. Vid. nota 88.

16321 Charles W. Doubleday, Reminiscenses of the Filibuster war in Nicaragua (New York and London: G.. P. Putnam’s Sons, 1886). Doubleday, llega a Nicaragua en plena guerra civil (1854) y se incorpora en esta lucha al lado de los liberales leoneses. Al arribo de Walker y sus 57 inmortales al puerto de El Realejo, en junio de 1855, forma parte de la comisión designada para recibir al filibustero y se convierte en uno de los lugartenientes más cercanos del jefe filibustero. Con algunos intervalos, se mantuvo en Nicaragua durante la permanencia de Walker en ese país. Incluso participó en el segundo intento de invasión posterior a la rendición de Walker, cuando naufragó la “Susan” (1858). De esta obra existe traducción al español. Vid. nota 85.

16422 James Jeffrey Roche, The History of the Filibusters. To Which is Added the Life of Colonel David Crockett (London: T. Fisher Unwin, 1891). Una segunda edición apareció publicada diez años después, con el título By-Ways of War. History of the Filibusters (Boston, Massachussets: Small, Maynard & Company, 1901). Esta segunda edición suprimió algunos párrafos de la edición anterior e incluyó textos nuevos. La parte dedicada a David Crocket también fue eliminada. Roche, escritor y periodista nacido en Irlanda, pasó su infancia en la Isla Príncipe Eduardo, Canadá. En 1866 se traslada a Boston, Estados Unidos. En tiempo y lugar, este autor estuvo fuera del contexto en donde se realizaron las actividades filibusteras. Para escribir su libro se inspiró en el legado historiográfico de los memorialistas filibusteros. Como escritor, su pluma es ágil, agradable y de fácil comprensión. Además, refleja una manera de pensar en cuanto al fenómeno del filibusterismo de mediados del siglo XIX. De este libro, existe una traducción al español incompleta. Vid. nota 107.

16523 James Carson Jamison, With Walker in Nicaragua or Reminiscences of an Officer of the American Phalanx (Columbia, Misouri: E. W. Stephens Pub. Co., 1909). Esta edición recoge lo que originalmente publicó el autor en entregas, en la revista McMaster’s Magazine, de la ciudad de Oklahoma, con el título “General William Walker in Nicaragua. Unwritten Leaf of Reminiscenses by Gen. J. C. Jamison, a Surviver” (febrero de 1898 – julio de 1899). Del libro existe también una traducción en español. Vid. nota 95.

16624 Clinton Rollins, “Filibustering with Walker,” San Francisco Chronicle, 31 de octubre de 1909 – 6 de febrero de 1910. De este relato existe versión en español. Vid. notas 74, 88.

16725 Con el fin de corregir esta omisión u olvido, en los planes conjuntos del Museo Juan Santamaría y la Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Campaña Nacional 1856-1857, se ha previsto la traducción y publicación de las siguientes obras: Anónimo, The Destiny of Nicaragua: Central America As It Was, Is, And May; William V. Wells, Walker’s Expedition to Nicaragua; A History of the Centroamerican War and the Sonora and Kinney Expeditions (nueva versión de la traducción); Laurence Oliphant, Patriots and Filibusters or Incidents of Political and Exploratory Travel; Charles W. Doubleday, Reminiscenses of the Filibuster war in Nicaragua; James Jeffrey Roche, The History of the Filibusters (versión completa).

16826 Robert E. May, Manifest Destiny’s Underworld. Filibustering in Antebellum America (Chapel Hill and London: The University of North Carolina Press, 2002) p. XIII.

16927 Frederic Rosengarten Jr. Freebooters must die! (Wayne, Pensylvania, Haverford House, Publishers, 1976) pág. ix. Existe version en español. Vid. nota. 63.

17028 Kenneth M. Stampp, America in 1857. A Nation on the Brink (New York: Oxford University Press, 1990).

17129 Alan Dowty, The Limits of the American Isolation: The United States and the Crimean War (New York: New York University Press, 1971). Se agradece al Lic. Armando Vargas la cortesía del ejemplar de este libro.

17230 The Works of Hubert Howe Bancroft: History of Central America, vol. III, 1801-1887 (vol. VIII, San Francisco, CA: The History Company, Publishers, 1887) págs. 327-391.

17331 Rebeca Paulding Meade, Life of Hiram Paulding, Rear-Admiral USN (New York: The Baker & Taylor Company, 1910).

17432 William O. Scroggs, Filibusters and Finaciers: The story of William Walker and his associates (New York: The MacMillan Co, 1916); también existe otra edición en inglés con el mismo título (New York: Russell & Russell, 1969). Existe traducción al español de este libro. Vid. nota 91.

17533 Merritt Pamerlee Allen, William Walker Filibuster (New York and London: Harper & Brother, 1932).

17634 Laurence Green, The Filibuster. The Career of William Walker (Indianápolis-New York: The Bobbs-Merril Company Publishers, 1937). Existe una versión en español. Vid. nota 139.

17735 Edward S. Wallace, Destiny and Glory (New York: Coward-McCann, Inc., 1957).

17836 Ibid., págs. 5-6.

17937 Albert Z. Carr, The World and William Walker (New York, Evanston and London: Harper & Row, Publishers, 1963). Existe una versión en español. Vid. nota 85.

18038 Rudy Wurlitzer, Walker (Perennial Library 6258, Harper & Row, Publishers, 1987). Aquí se reproduce de manera resumida el libro de Carr.

18139 Robert E. May, The Southern Dream of a Caribbean Empire, 1854-1861 (Baton Rouge: Louisiana State University Press, 1973). De esta obra, se han publicado dos ediciones más: la editorial de la Universidad de Georgia (1989) y más recientemente la de la Universidad de Florida (2002). Esta última edición incluye un prólogo y una presentación del editor, John David Smith.

18240 Charles H. Brown. Agents of Manifest Destiny. The Lives and Times of the Filibusters (Chapell Hill: The University of North Carolina Press, 1980).

18341 James T. Wall, Manifest Destiny Denied. America’s First Intervention in Nicaragua (Washington D. C.: University Press of America, Inc., 1981).

18442 Charles L. Dufour Gentle Tiger: The Gallant Life of Roberdeau Wheat (Baton Rouge : Luisiana State University Press, 1985).

18543 Robert E. May, John A. Quitman: Old South Crusader (Baton Rouge and London: Louisian State University Press, 1985). Más tarde, la misma editorial publica una nueva edición en pasta suave de este libro (1994).

18644 Vid nota 26. Con la autorización del autor y de la editorial de la Universidad de Carolina del Norte, el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría y la Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Campaña Nacional 1856-1857, han emprendido el proceso de traducción de este libro para su posterior publicación. Con esto se pretende llenar el vacío existente en la literatura en español, relacionada con el tema del filibusterismo.

18745 Brady Harrison, Agent of Empire: William Walker and the Imperial Self in American Literature (Athens, Georgia: The University of Georgia Press, 2004).

18846 Acuerdo No. XLI, 9 de abril de 1886. No hay que olvidar que en 1883 don Fabio Carnevalini publica su versión en español del libro de Walker, La Guerra en Nicaragua y que esto generó preocupación en el gobierno costarricense, por cuanto se estaba dando a conocer la versión filibustera de esta guerra, sin que existiera un punto de vista costarricense referente a este asunto, aún cuando en Nicaragua ya se conocía la obra de Jerónimo Pérez. Sin embargo, al encargar el Gobierno este trabajo al historiador liberal, don Lorenzo Montúfar, consecuente con su ideología, se esfuerza por destacar la acción conjunta de los países centroamericanos para lograr la expulsión del invasor filibustero y no solo lo que fue la participación de Costa Rica. El enfoque auténticamente costarricense será planteado unos pocos años después con los trabajos de don Francisco Montero Barrantes, don Joaquín Bernardo Calvo Rosales y, más tarde, por don Rafael Obregón Loría. Vid. notas 111, 112, 135, respectivamente.

18947 Fue uno de los exponentes más representativos del liberalismo centroamericano del siglo XIX. Partidario del unionismo, su trayectoria lo ubica sirviendo en gobiernos de la región que profesaban su mismo credo ideológico, principalmente en Guatemala y Costa Rica.

19048 Walker en Centro.América (Guatemala: Tipografía “La Unión”, 1887). Una edición ilustrada de este mismo libro con igual título es publicada al filo del siglo XX (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2000).

19149 El autor de esta obra vivió por largos años en Costa Rica, desempeñando importantes cargos públicos, inclusive el de Ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica durante el gobierno de Juan Rafael Mora Porras (mayo de 1857 – abril de 1858).

19250 Reseña Histórica de Centro América (7 t., Guatemala: Tipografía de “El Progreso”- Tipografía de “La Unión”, 1878-1887). En esta obra y bajo el mismo título, Montúfar incluye como tomo sétimo su Walker en Centro América. Por lo tanto el trabajo de Montúfar referente a la guerra que libraron los países del istmo contra los filibusteros, suele aparecer con dos títulos diferentes aunque es exactamente el mismo. Lo único que cambia es la portada del libro.

19351 No. 1: George Ephraim Squier, Nicaragua, sus gentes y paisajes (1970); No. 2: Ricardo Fernández Guardia, Costa Rica en el Siglo XIX (1970); William V. Wells, Exploraciones y aventuras en Honduras. 1857 (1978).

19452 William Walker, La Guerra de Nicaragua, traducción Ricardo Fernández Guardia (1970).

19553 Horace Bell, La espedición ][sic] de Walker a Nicaragua: confesiones de un filibustero (Editorial Museo Guatemalteco, 1, Guatemala: Imprenta Valenzuela, 1956).

19654 Virgilio Rodríguez Beteta, Trascendencia nacional e internacional de la guerra de Centroamérica contra Walker y sus filibusteros (7ª. Ed. Guatemala: Editorial del Ejército, 1965). Antes y después de su aparición en forma de libro, este trabajo fue dado a conocer en la prensa de Guatemala y de El Salvador, así como en algunas revistas centroamericanas. De ahí que la edición preparada por la editorial del ejército, aparece como si fuera la sétima edición.

19755 Gustavo Alemán Bolaños, Centenario de la Guerra Nacional de Nicaragua contra Walker. Costa Rica, Guatemala, El Salvador y Honduras en la contienda (Guatemala: Tipografía Nacional, 1956).

19856 Marco A. Soto V, Guerra Nacional de Centroamérica (Colección Documentos, No. 18, Guatemala: Editorial del Ministerio de Educación Pública, 1957). Aunque es una obra breve y su edición modesta, contiene una interesante colección de mapas y planos de la guerra que, en total, suman quince. En esta conmemoración centenaria el ejército guatemalteco tiene una participación activa en la celebración de la efeméride.

19957 A manera de referencia se señalan las siguientes: Enrique Chacón, El Presidente Dr. Francisco Dueñas y su época (San Salvador: Publicaciones de la Academia Salvadoreña de la Historia, s. f.); Italo López Vallecillos, Gerardo Barrios y su tiempo (2 t., San Salvador: Ministerio de Educación, Dirección General de Publicaciones, 1967); Abraham Rivera, Apuntes biográficos del honorable ex – presidente de El Salvador, don Rafael Campo (3ª edición, San Salvador: Editorial Delgado, 1985). La primera edición es de 1913 y la segunda de 1966.

20058 Salvador Calderón Ramírez, Alrededor de Walter (San Salvador: Talleres Tipográficos del Ministerio de Instrucción Pública, 1929). Es un relato anecdótico basado en las conversaciones que el autor sostuvo en 1912 con con Livy Lewis, testigo presencial de avanzada edad, quien había acompañado a Walker en su aventura en Nicaragua. Al igual que en los casos anteriores, este libro carece de una estructura coherente y más bien lo que recupera es una serie de anécdotas sustentadas históricamente.

20159 Ricardo Dueñas van Severen, La invasión filibustera de Nicaragua y la guerra nacional (Biblioteca del Pensamiento Centroamericano, Colección de Estudios Históricos No. 1, San Salvador: Secretaría General de la Organización de Estados Americanos, 1959); una segunda edición fue publicada también en El Salvador: (Colección Historia, No. 8, San Salvador: Ministerio de Educación, Dirección de Publicaciones, 1962). Es importante aclarar que originalmente este libro aparece publicado en Costa Rica, ocultándose el nombre del autor bajo el pseudónimo de Justo Nonualco (San José, Costa Rica: Imprenta Nacional, 1958).

20260 William V. Wells, Exploraciones y aventuras en Honduras (Tegucigalpa: Banco Central de Honduras, 1960). Posteriormente la Editorial Universitaria Centroamericana publica nuevamente esta obra en su Colección Viajeros. Vid. nota 51.

20361 Mario Rodríguez, Frederick Chatfield. Cónsul Británico en Centroamérica (Tegucigalpa: Banco Central de Honduras, 1970).

20462 Julio Raudales Soto, Cinco ejércitos y un objetivo común (Tegucigalpa, Honduras: Papelería e Imprenta Calderón, 1976). Aunque el título da a entender el enfoque de un aspecto regional (en relación con la guerra librada contra los filibusteros), el ensayo se reduce a comentar brevemente las acciones punitivas de Walker a Nicaragua y Honduras pero lejos está de analizar lo que fue esta guerra o lo que fue el papel de la institución castrense centroamericana.

20563 Frederick Rosengarten Jr, William Walker y el ocaso del filibusterismo, Tr. de Luciano Cuadra (Tegucigalpa, Honduras: Editorial Guaymuras, 1997).

20664 En su versión original el autor publicó su obra referente a Nicaragua con el título Nicaragua, its People, Scenery, monuments and the Proposed Interoceanic Canal with Numerous Original Maps and ilustrations (New York: D. Appleton & Co, Publishers, 1852). Durante los siglos XIX y XX se hicieron varias ediciones en inglés. En español se cuenta con la edición de la Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA), vid. nota 51, y esta misma versión, publicada posteriormente, pero incluyendo además una introducción del autor, el apéndice del proyectado canal interoceánico, un estudio sobre los aborígenes de Nicaragua y una breve historia política de América Central, todo este material complementario de la misma autoría: Nicaragua, sus gentes y paisajes (Managua: Editorial Nueva Nicaragua, 1989). Ephraim George Squier se desempeñó como Encargado de Negocios de los Estados Unidos para toda Centroamérica, con sede en Nicaragua, en 1849-1850, permaneciendo en el cargo durante año y cuatro meses. En el desempeño de su función diplomática se interesó mucho por el asunto del canal interoceánico. Además destacó como arqueólogo. Como escritor, dejó varias publicaciones.

20765 Peter Stout, “Nicaragua, pasado, presente y futuro,” Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano, vol. 21, No. 102 (marzo 1969) [Libro del Mes]. La traducción al español es de Alberto Canales y está complementada con notas de su autoría. La edición original en inglés fue publicada por John E. Potter and Co. Filadelfia, Pensilvania (1859). Stout desempeñó el cargo de Vicecónsul de los Estados Unidos en Nicaragua en 1857.

20866 Jerónimo Pérez, Memorias para la Historia de la Revolución de Nicaragua y de la Guerra Nacional contra los filibusteros, 1854 a 1857 (2 vols., Managua, Nicaragua: Imprenta del Gobierno, 1865-1873); Biografía del Coronel Crisanto Sacasa (Managua, Nicaragua: Imprenta del Orden, 1875); Biografía de don Manuel Antonio de la Cerda (Granada, Nicaragua: Imprenta del Orden, 1872); Biografía de don Juan Argüello (Masaya, Nicaragua: Imprenta del Orden, 1876); Biografía del Gral. Don Tomás Martínez (Masaya, Nicaragua: Imprenta del Orden, 1879).

20967 José Dolores Gámez, Historia de Nicaragua, desde los tiempos prehistóricos hasta 1860, en sus relaciones con España, México y Centro América (Managua, Nicaragua: Tipografía de “El País”, 1889).

21068 La traducción de Carnevalini apareció primeramente publicada en entregas en el periódico El Progreso (1868-1869) y luego en forma de libro: La Guerra en Nicaragua escrita por el General William Walker 1860 (Managua, Nicaragua, Tipografía de El Porvenir, 1883). Una edición facsimilar complementada con un “Índice cronológico”elaborado por el Dr. Alejandro Bolaños Geyer, fue publicada por el Banco de América. Vid. nota 91.

21169 Francisco Ortega Arancibia, Cuarenta años (1838-1878) de Historia de Nicaragua. Guerras civiles, vida íntima de grandes personajes políticos formación de la República (serie histórica Nº 6, Managua, Nicaragua: Fondo de Promación Cultural Banco de América, 1975). Aunque Ortega Arancibia es contemporáneo de Pérez y también de los hechos relatados, la preparación y publicación de sus memorias se llevó a cabo mucho tiempo después (Managua, Nicaragua: Tipografia Comercial de Francisco Huezo e hijos, 1912). Una segunda edición fue publicada en España (Madrid: Imprenta y Litografia Juan Bravo, 1957).

21270 Al Dr. Chamorro se debe la edición de las Obras Históricas Completas del Lic. Jerónimo Pérez impresas por disposición del excelentísimo Sr. Presidente de la República don Adolfo Díaz, bajo la Dirección y con notas del Doctor Pedro Joaquín Chamorro (Biblioteca Patria, Managua, Nicaragua: Imprenta y Encuadernación Nacional, 1928). Posteriormente esta obra la reedita el Banco de América. Vid. nota 88.

21371 Entre los trabajos publicados por don Pedro Joaquín Chamorro en la década de los años 30, cabe mencionar la novela histórica, El último filibustero (Managua, Nicaragua: Tipografía Alemana de Carlos Heuberger, 1933); El Lic. Jerónimo Pérez: Biografía (Managua, Nicaragua: Editorial “La Prensa”, 1939).

21472 Francisco Viril, El Padre Vijil: su vida, algunos episodios de nuestra historia nacional, comentarios relativos a los mismos juicios de diferentes autores, algunos sermones. Fotograbados. Época comprendida entre 1801 y 1867. Datos históricos y comprobantes manuscritos auténticos (Granada, Nicaragua: El Centroamericano, 1930). Posteriormente fue publicado un homenaje al Padre Viril, Una gloria olvidada: homenaje de “El Diario Nicaragüense” a los héroes del 29 de junio de 1855 (Ediciones de “El Diario Nicaragüense, No. 5, Granada, Nicaragua: Tipografía de “El Centroamericano”, 1935).

21573 Miguel Ángel Álvarez, Los filibusteros en Nicaragua 1855-1856-1857 (Managua, Nicaragua: Editorial La Prensa, 1944). Este estudio también fue publicado en La Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano. Vid. nota 88.

21674 Clinton Rollins, William Walter (Managua, Nicaragua: Editorial Nuevos Horizontes, 1945). Esta versión en español es traducción de Guillermo Figueroa, con corrección y notas de Arturo Ortega. Incluye un estudio crítico del Dr. Carlos Cuadra Pasos. La publicación por mucho tiempo despertó el interés de los lectores y también de los investigadores como fuente de consulta a la que se acudía en procura de un relato testimonial, hasta que el acucioso investigador nicaragüense, Dr. Alejandro Bolaños Geyer, en un trabajo meticuloso logró demostrar que la narración era un plagio y que Clinton Rollins no existió, sino que fue el pseudónimo empleado por el periodista William Panhurst que, desde luego, nunca estuvo con Walker en Nicaragua, con lo que demostró su falta de autenticidad. Vid. nota 94.

21775 Manuel Castrillo Gámez, Estudios Históricos de Nicaragua (Managua: Editorial ASEL, 1947). Este libro contiene una corta introducción a la Historia de Nicaragua y el resto prácticamente gira en torno de antecedentes y la guerra contra los filibusteros. Con una presentación del unionista centroamericano, don Salvador Mendieta, incluye al final del libro un epistolario que enriquece aún más el aporte de la tradición oral. Previo a su aparición en forma de libro, el señor Castrillo publica en la revista Orbe, una serie de artículos cuyo interés inicial era darle un carácter biográfico y no histórico pero que, recopilados, y publicados en forma de libro, dieron lugar a su estudio histórico.

21876 Máximo Jerez y sus contemporáneos (Estudio histórico crítico) (Managua, Nicaragua: Editorial “La Prensa,” 1948).

21977 Máximo Jerez inmortal: comentario polémico (Managua, Nicaragua: Tipografía Progreso, 1950).

22078 Don Sofonías Salvatierra y su “comentario polémico” (Managua, Nicaragua: Editorial La Prensa, 1950).

22179 José Dolores Gámez, “Apuntamientos para la biografía de don Máximo Jerez”, Corona fúnebre del general Máximo Jerez (Managua, Nicaragua: Publicaciones del Partido Liberal Nacionalista, 1955). Esta publicación tiene una presentación del abogado e historiador Felipe Rodríguez Serrano.

22280 Síntesis de la personalidad histórica de Máximo Jerez (Managua, Nicaragua: Tipografía Progreso 1956). Aunque no lo indica, parece ser el texto de una conferencia en torno de la personalidad del general Jerez.

22381 Ildefonso Palma Martínez, La Guerra Nacional: sus antecedentes y subsecuentes tentativas de invasión. Síntesis de los sucesos principales (Managua, Nicaragua: Edición del Centenario de la Guerra Nacional, 1956). De este mismo autor, es la Oda a San Jacinto. Ediciones del Centenario 1856 – 14 de setiembre – 1956 (Managua, Nicaragua: s. p. i., 1956). La primera parte de esta publicación recoge datos históricos y relatos relacionados con esta batalla. La segunda parte es la “Oda” propiamente dicha. El Instituto Panamericano de Geografía e Historia publicó también una recopilación de documentos relacionados con San Jacinto, antecedida de una advertencia a cargo del responsable de su preparación: Ernesto de la Torre Villar, La batalla de San Jacinto. Nicaragua, 1856 (Publicación No. 231, México D. F.: Instituto Panamericano de Geografía e Historia, 1957).

22482 Gobernaba en ese momento el dictador Anastasio Somoza García.

22583 Ildefonso Palma, _La Guerra Nacional_…, p. 25.

22684 Pedro Joaquín Chamorro Zelaya, Fruto Chamorro (Managua, Nicaragua: Editorial Unión, 1960).

22785 Alejandro Hurtado Chamorro. William Walker: Ideales y Propósitos (Granada, Nicaragua: Editorial Unión, 1965).

22886 Alejandro Barberena Pérez, Dos vidas ilustres granadinas y tres capítulos doloroso de la vida nacional (Managua, Nicaragua: Talleres Nacionales, 1965). La tercera parte de este libro, con una extensión de 73 páginas, es la que trata de los fusilamientos de Mayorga, Corral y Salazar.

22987 Esta revista circuló en las décadas de los años 60, 70 y comienzos de los 80 del siglo pasado. En ese lapso cambió de nombre tres veces. Hasta el volumen VIII, se llamó Revista Conservadora; luego, del IX hasta el XXVIII, adoptó el nombre de Revista Conservadora del Pensamiento Centroamericano y, finalmente, a partir del volumen XXIX hasta que dejó de circular, su nombre fue Revista del Pensamiento Centroamericano. En las tres etapas, esta revista publicó importante información relacionada con el problema centroamericano de mediados del siglo XIX.

23088 En esta sección, la revista llegó a reproducir las siguientes publicaciones: Charles W. Doubleday, “Reminiscencias de la Guerra Filibustera en Nicaragua”, tr. del original en inglés por el Dr. Manuel Granizo (vol. 9, No. 41, febrero de 1964), vid. nota 21; Albert Z. Carr, “El Mundo y William Walker,” tr. del original en inglés por Orlando Cuadra Downing (vol. 10, Nos. 50-51, noviembre-diciembre de 1964), vid. nota 33; Virgilio Rodríguez Beteta, “La política inglesa en Centroamérica durante el siglo XIX. Estados Unidos e Inglaterra en la cuestión de Belice” (vol. 14, No. 66, marzo de 1966); Cástulo Córdoba, “Dolorosos Recuerdos: Revolución de 1854, Guerra Nacional” (vol. 14, No. 70, julio de 1966); William Walker, “La Guerra de Nicaragua”, versión castellana de Ricardo Fernández Guardia (vol. 15, No. 72, setiembre de 1966); Anselmo H. Rivas, “ Ojeada Retrospectiva” (vol. 16, No. 76, enero de 1967); Miguel Ángel Alvarez, “Los Filibusteros en Nicaragua 1855-1856-1857” (vol. 18, No. 88, enero de 1968); Clinton Rollins, “Con Walker en Nicaragua,” tr. Guillermo Figueroa y notas Arturo Ortega (vol. 21, No. 103, abril de 1969); Virgilio Rodríguez Beteta, “Guerra de Centroamérica contra Walker y sus filibusteros: trascendencia nacional e internacional” (vol. 9, No. 49, octubre de 1969). Vid. nota 54.

23189 Así reza el lineamiento 2 de la Junta Directiva del Banco de América que aparece en todas las obras publicadas por este Fondo de Promoción Cultural.

23290 Serie Fuentes Históricas (casi todas las obras incluidas en esta serie, tienen que ver con el problema de la presencia filibustera en Nicaragua): No. 1, Diario de John Hill Wheeler, tr. Orlando Cuadra Downing (1974); No. 2, Documentos diplomáticos de William Carey Jones, Agente especial de los Estados Unidos ante Costa Rica y Nicaragua, 1857-1858, tr. Orlando Cuadra Downing (1974); No. 3, Documentos diplomáticos de don José de Marcoleta, Ministro de Nicaragua en los Estados Unidos 1854 (1974) que son una reproducción de los publicados originalmente en el siglo XIX por don José de Marcoleta, Documentos Diplomáticos para servir a la Historia de Nicaragua (Paris: Imprenta Hispano-Americana de Rouge Hermanos y Compañía, 1869); No. 5, Testimonio de Joseph N. Scott 1858-1859, intr.,tr. y notas de Alejandro Bolaños Geyer (1974); No. 6a, La Guerra de Nicaragua según Frank Leslie’s Illustrated Newspaper, sel., intr.. y notas de Alejandro Bolaños Geyer, tr. de Orlando Cuadra Downing, ed. bilingüe (1975); No. 6b, La Guerra de Nicaragua según Harper’s Weekly Journal of Civilization sel., intr.. y notas de Alejandro Bolaños Geyer, tr. de Orlando Cuadra Downing, ed. bilingüe (1975).

23391 Serie Histórica: No. 1, William O. Scroggs, Filibusteros y Financieros. La Historia de William Walker y sus Asociados, tr. de Luciano Cuadra (1975), obra referenciada en su versión original como una de las más importantes contribuciones de la historiografía estadounidense al tema del filibusterismo, dándola a conocer por primera vez en español en forma íntegra el Banco de América de Nicaragua. Con anterioridad don Ricardo Fernández Guardia había traducido algunos de sus capítulos que fueron publicados en la Revista de los Archivos Nacionales de Costa Rica (1937-1938); No. 3, José Dolores Gámez, Historia de Nicaragua, desde los tiempos prehistóricos hasta 1860 (1975), reproducción facsimilar de la edición de 1889 (vid nota No.67); No. 4, William Walker, La Guerra en Nicaragua (1975), edición facsimilar de la de 1883, vid. nota 68; No. 5, Jerónimo Pérez, Obras Históricas Completas (1975), reproduce la edición preparada y publicada por Pedro Joaquín Chamorro en 1928, vid. nota 66; 70; No. 6, Francisco Ortega Arancibia, Cuarenta años (1838-1878) de Historia de Nicaragua: guerras civiles, vida íntima de grandes personajes políticos, formación de la república (1975) vid. nota 69; No. 7, José Dolores Gámez, Historia Moderna de Nicaragua, complemento a mi Historia de Nicaragua (1975), complemento nunca antes publicado, correspondiéndole a la Colección Cultural del Banco de América darlo a conocer por primera vez y, aunque conserva el mismo carácter general, también brinda atención a los sucesos de la presencia filibustera en Nicaragua; No. 8, David I. Folkman Jr., La Ruta de Nicaragua, tr. de Luciano Cuadra (1975), estudio dado a conocer en español también por primera vez.

23492 Serie Viajeros: No. 2, Julius Fröebel, Siete años de viaje, tr. de Luciano Cuadra (1978). Fröebel publicó originalmente su libro en alemán en dos tomos (1857-1858). La traducción al español es tomada de la versión en inglés en un solo tomo, cuyo título completo es Seven Years’ Travel in Central America, Northern Mexico and the far west of the United Status (London: R. Bentley, 1859). En la versión en español, este nombre lo conserva únicamente la ficha catalográfica. Estos siete años de viaje los realiza el naturalista Fröebel entre 1850 y 1857, es decir en el período donde estuvo más activo el filibusterismo tanto en Sonora como en Nicaragua. De ahí la importancia de las descripciones efectuadas, no solo del espacio geográfico nicaragüense sino también del norte de México, cuando Walker llevaba a cabo su primera expedición filibustera en Baja California.

23593 El Banco de América fue absorbido por el Banco Nicaragüense de Industria y Comercio –BANIC- que retomó el Fondo de Promoción Cultural, volviendo a publicar nuevas ediciones del ambicioso programa editorial. Más recientemente, el Banco UNO, ha estado reeditando estas obras. En ambos casos, fue mejorada la calidad del material impreso pero sin introducir cambio alguno en cuanto al contenido original.

23694 Alejandro Bolaños Geyer, El filibustero Clinton Rollins (Masaya, Nicaragua: Edición Privada, 1977). Con este estudio analítico, el Dr. Bolaños desvirtúa la obra de Rollins como fuente de consulta, acostumbrada por los investigadores hasta ese momento, debido a la falta de autenticidad histórica de la narración y la inexistencia de su autor como filibustero durante los años en que Walker llevó a cabo sus acciones en Nicaragua.

23795 James C. Jamison, Con Walker en Nicaragua, traducción, notas, biografía, cronología, calendario sinóptico e iconografía de Alejandro Bolaños Geyer (Masaya : Nicaragua. Impresión privada, 1977). En total, son 24 los documentos que incluye la versión en español de esta obra.

23896 Alejandro Bolaños Geyer, William Walker: El Predestinado de los Ojos Grises (5 Tomos. Saint Louis/Saint Charles, Missouri: Impresión privada, 1988/1994). Es interesante destacar que en el plan original del autor, lo que se propuso fue escribir un libro sobre el filibustero que invadió Nicaragua a mediados del siglo XIX: William Walker: The Gray-Eyed Man of Destiny (Lake Saint Louis, Missouri: Privately Printed, 1988). Dado el volumen de información manejado como resultado de su investigación, dispuso ampliar su trabajo, de manera que este fue el volumen primero y seguidamente aparecieron cuatro más, conservando cada uno de ellos el título general y en forma específica el correspondiente a cada tomo: Book Two: The Californias_ (Lake Saint Louis, Missouri: Privately Printed, 1989); Book Three: Nicaragua (Lake Saint Louis, Missouri: Privately Printed, 1990); Book Four: War of Liberation (Lake Saint Louis, Missouri: Privately Printed, 1990); Book Five: Truxillo (St. Charles, Missouri: Privately Printed, 1991). Al año siguiente de haber iniciado esta empresa editorial particular, el Dr. Bolaños dio inicio a la publicación de la versión en español de esta obra: William Walker: El Predestinado de los Ojos Grises (Lake Saint Louis, Missouri – Saint Charles, Missouri: Impresión Privada, 1989-1994), siguiendo el plan original: Tomo I (1989); Tomo II: Las Californias (1993); Tomo III: Nicaragua (1993); Tomo IV: La Guerra Nacional (1994); Tomo V: Trujillo (1994). De esta obra existe una versión en un solo tomo, en diferente formato y sin ilustraciones: William Walker: El Predestinado de los Ojos Grises (St. Charles, Missouri: Impresión Privada, 1995).

23997 Tal y como aparece publicado el periódico en su versión original, su título no lleva diéresis, por lo tanto su escritura no tiene por qué ser confundida con el gentilicio propio de los habitantes del país.

24098 Alejandro Bolaños Geyer, William Walker: El Predestinado (Saint Charles, Missouri: Impresión Privada, 1992). Una edición, aún más simplificada, fue publicada por el Programa Textos Escolares Nacionales (Managua, 1995) y la versión en inglés apareció varios años después: Favored of the Gods. Biography of William Walker (Masaya, Nicaragua: Privately Printed, 2002).

24199 William Walker: El Predestinado, Biografía por Alejandro Bolaños Geyer (Alajuela: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2003).

242100 San Juan de Nicaragua (Managua, Nicaragua: Banco Central de Nicaragua, 1998); Campana Rota, Camalotes, Tumbas y Olvido. El cadáver de San Juan de Nicaragua, alias San Juan del Norte, alias Greytown 1539-1985 (Masaya, Nicaragua: Impresión Privada, 1999); El Nicaraguense (2 tomos, Masaya, Nicaragua: Impresión Privada, 1999); Atlas del Río San Juan (Masaya, Nicaragua: Impresión Privada, 1999).

243101 Clemente Guido, El sueño de Tío Billy (Managua, Nicaragua: Instituto Nicaragüense de Cultura, 1999).

244102 Ricardo Fernández Guardia, Costa Rica en el Siglo XIX descrita por John Hale, John Lloyd Stephens, Robert Glasgow Dunlop, Wilhelm Marr, Ephraim George Squier, Francisco Solano Astauburaga, Thomas Francis Meagher, Anthony Trollope y Felix Belly (San José, Costa Rica: Editorial Gutenberg, 1929). La segunda edición estuvo a cargo de la Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA) que la incluyó en su Colección Viajeros, de la que existen varias reimpresiones, vid. nota 51. Una edición más reciente fue publicada por la editorial de la Universidad Estatal a Distancia (EUNED) en su Biblioteca de Clásicos de la Historia Costarricense (No. 1, San José Costa Rica: EUNED, 2002). Lamentablemente, en esta edición se prescindió del atractivo de las ilustraciones incluidas en las dos ediciones anteriores.

245103 Moritz Wagner-Carl Scherzer, La República de Costa Rica en Centro América (Tr. del alemán por Jorge A. Lines con la asesoría de Ernesto J. Wender y José Dávila Solera (Biblioteca Yorusti, No. 1, San José, Costa Rica: Imprenta Lehmann, 1944). Una segunda edición fue publicada por el Ministerio de Cultura: (Serie Nos Ven No. 2, San José, Costa Rica: Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, Departamento de Publicaciones, 1974).

246104 Wilhelm Marr, Viaje a Centroamérica . Intr. de Juan Carlos Solórzano F., tr. y notas aclaratorias Irene Reinhold, (Colección Istmo, San José, Costa Rica: Editorial de la Universidad de Costa Rica, 2004). Un capítulo de esta obra previamente había sido traducido por don Ricardo Fernández Guardia y publicado en su “Antología de viajeros.”

247105 Félix Belly, A travers L’Amérique Centrale. Le Nicaragua et le canal interoceanique (2 tomos, Paris, France: Librairie de la Suisse Romande, 1867). Esta obra incluye un mapa original de Nicaragua dibujado por orden del Presidente de Nicaragua, general Tomás Martínez. Lamentablemente aún no existe en español una versión completa de esta extensa pero interesante obra. Para comprender la personalidad e intereses de este periodista francés, puede consultarse el libro de Cyril Allen, France in Central America. Félix Belly and the Nicaraguan Canal (New York: Pageant Press, Inc., 1966).

248106 Wilhelm Heine, Impresiones de un pintor alemán en Nicaragua 1851-1852, tr. técnica Saskia Ostersehlte, intr. y versión literaria Juan Carlos Solórzano (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2005). Con este libro dio inicio el plan de publicaciones conmemorativas del 150 aniversario de la guerra contra los filibusteros. Con tal propósito fue preparada una edición en pasta suave y una edición especial numerada en pasta dura.

249107 James Jeffrey Roche, Historia de los Filibusteros (San José, Costa Rica: Imprenta Nacional, 1908) p. XVI. A pesar de la decisión de prescindir de la traducción de los cuatro primeros capítulos de la versión original, la edición en español incluye, a manera de apéndice, una serie de documentos y testimonios de gran interés referente a lo que se conoce como “la Primera Campaña” y una interesante biografía de William Walker, tomada de una revista neoyorquina y traducida al español; también un plano de la ciudad de Rivas y un mapa de Nicaragua. Una edición posterior fue publicada con la ortografía actualizada, conservando el título y la estructura original, aunque no el formato. El plano de la ciudad de Rivas muy desmejorado en relación con el incluido en la primera edición y el mapa de Nicaragua fue suprimido: Historia de los Filibusteros (San José, Costa Rica: Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, Dirección de Publicaciones, 1980).

250108 José de Obaldía, Discurso pronunciado por el Sr. Don José de Obaldía, en el salón del Palacio de Gobierno, el día 15 de setiembre de 1864. Cuadragésimo tercer aniversario de la Independencia de Centro-América, (San José, Costa Rica: Imprenta Nacional, 1864). Este discurso es importante porque aquí se señala por primera vez a Juan Santamaría como héroe. La solicitud de pensión que antecedió el discurso, tenía como propósito obtener una pensión pero no darle el carácter de héroe al soldado alajuelense. El Museo publicó una edición facsimilar con motivo del 125 aniversario de este discurso: Discurso de Obaldía (11 de Abril: Cuadernos de Cultura, No. 10, Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 1989).

251109 Pedro Barillier, Arte Militar; una urgencia y un recuerdo, (San José, Costa Rica: Imprenta Nacional, 1869).

252110 Vid. nota 48.

253111 Francisco Montero Barrantes, Elementos de Historia de Costa Rica (T. II, San José: Tipografía Nacional , 1894). El tema de la Campaña Nacional está desarrollado en los capítulos del I al VII de este tomo II, con un total de 97 págs. En cuanto al trabajo de don Joaquín Bernardo Calvo Mora, apareció con el título de “La Campaña Nacional contra los filibusteros en 1856 y 1857. Brevísima reseña histórica,” Las Fiestas del 15 de setiembre de 1895, celebradas con motivo de la inauguración del Monumento Nacional erigido en San José a los héroes del 56 y 57, (San José : Tipografía Nacional, 1897) págs. 1-101.

254112 Joaquín Bernardo Calvo Mora, La Campaña Nacional contra los filibusteros en 1856 y 1857.Breve Reseña Histórica (San José, Costa Rica: Tipografía Nacional, 1909). Más tarde, la Comisión de Investigación Histórica del Centenario de la Campaña Nacional 1856-1857, en una serie de publicaciones incluyó este libro (No. 1, San José, Costa Rica: Editorial Aurora Social, 1955) y lo escrito por don Francisco Montero Barrantes en su “Historia de Costa Rica” que por primera vez es publicado en forma de libro independiente: La Campaña Nacional (No. 7, San José, Costa Rica: Editorial Aurora Social, 1955). Posteriormente, la revista de la Asociación Nacional de Educadores reunió en un número especial las seis publicaciones divulgadas por dicha comisión, incluidas las de Calvo Mora y Montero Barrantes: Revista ANDE, Año X, Nos. 26-27-28 y 29 (Enero, febrero, marzo y abril de 1968). En 1983, el Instituto del Libro, Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, vuelve a editar nuevamente estos dos pequeños libros de Montero y Calvo, conservando el carácter modesto de la edición gráfica de la Comisión pero variándole el diseño de la carátula.

255113 Manuel Argüello Mora, Páginas de Historia. Recuerdos e Impresiones (San José, Costa Rica: Imprenta de El Fígaro, 1898). Más tarde, en la segunda mitad del siglo XX, fueron reunidos y publicados en un solo tomo los escritos históricos, literarios y otros géneros que dejó este autor que en vida estuvo muy vinculado a las vicisitudes que padeció el prócer Juan Rafael Mora Porras: Argüello Mora, Obras Literarias e Históricas (Biblioteca de Autores Costarricenses, San José: Editorial Costa Rica, 1963). Posteriormente esta misma editorial publica en un tomo independiente lo que se ha considerado como los escritos propiamente históricos de este autor: La Trinchera y otras páginas Históricas (Colección Nuestros Clásicos No. 6, San José: Editorial Costa Rica, 1975).

256114 Vid. Nota 107. La traducción fue hecha en base a la primera edición en inglés (1891) por lo que carece de la revisión y corrección que el autor hizo en la segunda edición de este libro (1901). El apéndice incorporado en la versión en español, es un notable esfuerzo de recuperación de la memoria histórica, al menos en lo referente a las batallas de Santa Rosa y Rivas: “Carta del Presidente don Juan Rafael Mora a don Nazario Toledo, Ministro de Costa Rica en Guatemala, 8 de mayo de 1856;” “La Batalla de Rivas, 11 de abril de 1856;” relación dictada por el general Víctor Guardia a los editores del libro; “Mis recuerdos de la Batalla de Rivas,” relación escrita por el coronel D. Andrés Sáenz también a solicitud de los editores del libro; “La batalla de Santa Rosa” por William V. Wells; “Documentos relativos a Juan Santamaría” y “William Walker,” biografía de Richard Harding Davis, tomada y traducida de la revista neoyorkina Collier’s, 6 de octubre de 1906. Además incluye un plano del centro de la ciudad de Rivas en 1856 y un mapa de Nicaragua. Más tarde, es publicada nuevamente esta Historia de los Filibusteros (2ª. edic., Serie Rescate No. 9, San José, Costa Rica: Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, Departamento de Publicaciones, 1980). Conserva esta segunda edición el título y la estructura original, aunque no el formato, actualizándose la ortografía y puntuación, con lo que mejoró sustancialmente la comprensión de su lectura.

257115 Manuel de Jesús Jiménez – Faustino Víquez, Documentos relativos a la Guerra Nacional de 1856 y 57 con sus antecedentes (San José: Tipografía Nacional, 1914). Apareció como la primer publicación de un plan más vasto que incluía otros tomos de documentos relativos a la Campaña Nacional, pero nunca se llegó a concretar, de manera que quedó como tomo único.

258116 Junta Patriótica Pro Juan Rafael Mora, Centenario del Benemérito de la Patria expresidente de la República general Juan Rafael Mora 1814-1914, (San José, Costa Rica: Tipografía Nacional, 1915). Al igual que la inauguración de la Estatua de Juan Santamaría y del Monumento Nacional, este Centenario fue celebrado oficialmente en el mes de setiembre, aniversario de la independencia centroamericana, y no en el mes de febrero como debió ocurrir por ser el mes del natalicio de Juan Rafael Mora Porras.

259117 Ley No. 26 del 18 de junio de 1915.

260118 Municipalidad de Alajuela, Memoria de las fiestas cívicas celebradas en Alajuela el 11 de abril de 1916, LX aniversario de la batalla de Rivas en la cual inmortalizó su nombre Juan Santamaría, (Alajuela, Costa Rica: Imprenta y Litografía del Comercio, 1916).

261119 M. Jiménez y F. Víquez, Documentos relativos ... pp. III –IV, Vid. nota 115.

262120 Teodoro Picado Michalsky, Antecedentes de la Guerra Nacional. Apuntes para nuestra historia diplomática, (San José: Imprenta Alsina, 1922). Originalmente este trabajo fue presentado por el autor como Tesis o examen previo al conferimiento del título de Licenciado en Leyes y mandado a publicar por el Colegio de Abogados. Este ensayo está incluido también en la recopilación de artículos escritos por el Lic. Picado que fueron publicados con el título Estudios Históricos (San José, Costa Rica: Imprenta Atenea, 1947) pp. 48-81. Como publicación independiente fue preparada una segunda edición conservando el título original (San José, Costa Rica: Ministerio de Relaciones Exteriores, 1968).

263121 William Walker, La Guerra en Nicaragua, (San José, Costa Rica: Imprenta María V. de Lines, 1924).

264122 Jacinto García, “Apuntamientos relativos a la campaña contra los filibusteros”, en: Liceo de Costa Rica, Dos documentos Históricos (San José, Costa Rica: Imprenta Lehmann Sauter & Co.) pp. 29-47.

265123 Acuerdo Ejecutivo No. 333, 7 de marzo de 1929.

266124 Carlos Jinesta, Juan Rafael Mora Porras (San José, Costa Rica: Imprenta y Librería Alsina, 1929); Lucas Raúl Chacón, Biografía del Expresidente de la República General y Benemérito de la Patria D. Juan Rafael Mora (San José, Costa Rica: Imprenta San José, 1929). El Jurado Calificador del concurso, compuesto por don Ricardo Fernández Guardia, don Alejandro Alvarado Quirós y don Justo A. Facio, dispuso otorgar un premio dividido a estas dos obras pero tal decisión no fue aceptada por el Lic. Chacón.

267125 Instituto de Alajuela, Libro del Centenario de Juan Santamaría 1831 – 29 de agosto – 1931 y algunas otras páginas cívicas de Alajuela (San José, Costa Rica: Imprenta Nacional, 1934). De los tres centenarios que se celebraron en el siglo XX relacionados con la gesta del 56-57, este fue el que despertó mayor entusiasmo a nivel de participación popular.

268126 Víctor Sanabria Martínez, Anselmo Llorente yLafuente, primer obispo de Costa Rica. Apuntamientos históricos (San José, Costa Rica, Librería e Imprenta Universal, 1933). Una segunda edición es publicada por la Editorial Costa Rica (1972).

269127 Euclides Chacón Méndez, Índice cronológico de la Campaña Nacional 1856-1857 (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2002). En su versión original apareció en la revista Educación, órgano de la AIVEDE, Nos. 96 a 98 (Noviembre y diciembre1941, enero 1942).

270128 Decreto Ejecutivo No. 3, 24 mayo,1952.

271129 Octavio Castro Saborío, Laude. Evocación de Mora: el Hombre, el Estadista, el Héroe, el Mártir (1955); No. 1: Joaquín Bernardo Calvo Mora, La Campaña Nacional (1955); No. 2: Juan Santamaría (1954); No. 3: Proclamas y Mensajes (1954); No. 4 : Batalla de Santa Rosa, 20 de marzo de 1856 (1954); No. 5: La Batalla de Rivas (1955); No. 6: La Segunda Campaña (1956); El trabajo sin numerar es el de Francisco Montero Barrantes, Campaña Nacional, con acotaciones de Francisco María Núñez (1955, tomado del tomo II de los Elementos de Historia de Costa Rica de Francisco Montero Barrantes (vid. Nota 111).

272130 Comisión de Investigación Histórica de la Campaña 1856-1857, Documentos relativos a la Guerra contra los Filibusteros (San José, Costa Rica: Comisión de Investigación Histórica de la Campaña 1856-1857, 1956). Recoge un total de 261 documentos o fragmentos de ellos. Una importante cantidad de documentos históricos, correspondientes al período de 1856-1860, fueron recopilados por esta Comisión pero nunca se han publicado.

273131 Comisión de Investigación Histórica de la Campaña 1856-1857, Crónicas y Comentarios (San José: Costa Rica: Imprenta Universal, 1956). Este tomo recoge un total de 92 artículos periodísticos y capítulos de libros escritos en los siglos XIX y XX.

274132 Teresa Masís Rojas, Breve introducción para el Estudio de la Guerra contra los Filibusteros 1856-57 (San José, Costa Rica: Antonio Lehmann – Librería e Imprenta Atenea, 1956).

275133 Academia Costarricense de la Historia, Memoria del Primer Congreso de Historia Centro América – Panamá, 16-20 de setiembre de 1956 (San José, Costa Rica: Imprenta Nacional, 1957).

276134 Armando Rodríguez Porras, Juan Rafael Mora y la Guerra contra los filibusteros (San José, Costa Rica: Imprenta Las Américas, 1955). En su origen, esta investigación fue la tesis del autor para graduarse de Licenciado en Filosofía y Letras, Universidad de Costa Rica. El Museo Histórico Cultural lo publica en segunda edición. Vid. nota 146.

277135 Rafael Obregón Loría, La Campaña del Tránsito (San José, Costa Rica: Universidad de Costa Rica, 1956). Esta obra posteriormente fue publicada en una edición que reproduce el mismo contenido de la versión original, en formato diferente y con título distinto: Costa Rica y la Guerra del 56 [La Campaña del Tránsito]1856-1857 (Biblioteca Patria, No. 13, San José: Editorial Costa Rica, 1976). Más tarde, el Museo Histórico Cultural publica, en una edición ilustrada, la versión definitiva, revisada, corregida y aumentada por el autor: Costa Rica y la Guerra contra los Filibusteros (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 1991).

278136 [Pedro Soto]. Los Estados Unidos y la Campaña Naciona1 1856-1857: Acusación ante la Historia. (San José: s. l.: s.p.i., 1956). Este libro fue prologado por Manuel Mora V., Carlos Luis Fallas, Eduardo Mora V. y Arnoldo Ferreto S. Pedro Soto es el pseudónimo que utilizó el autor en el momento de la publicación de la primera edición. Más tarde una nueva edición se dio a conocer con el nombre correcto: Víctor Manuel Arroyo, Acusación ante la Historia. Estados Unidos y la Campaña Nacional 1856-1857 (2ª. Ed. Colección Pensamiento Político: Serie Análisis, San José, Costa Rica: Editorial Presbere, 1983).

279137 José María Sánchez Gálvez, Páginas para la Historia. Episodios de la Campaña Nacional de 1856: relato del testigo, general Matías Gálvez (s. l., s. p. i., 1956). Este relato fue publicado originalmente en el periódico Unión Católica, de fines del siglo XIX y narra lo acontecido por el soldado Matías Gálvez desde los inicios de la guerra del 56 hasta la Batalla de Rivas.

280138 Así nombrada desde su creación en 1937; a partir del año 1976 cambió su nombre por Revista del Archivo Nacional.

281139 El Año XX, Nos. 1-6 (enero-junio, 1956) fue dedicado enteramente a la divulgación de documentos, testimonios y artículos relacionados con la guerra de 1856. En este número comienza a publicarse en español, del libro de William V. Wells, “Expedición de William Walker a Nicaragua. Una historia de la Guerra Centroamericana” tr. de Bernardo Salazar, de la que habrán tres entregas más: Año XX, Nos. 7-12 (julio-diciembre, 1956); Año XXI, Nos. 1-6 y 7-12 (enero-diciembre, 1957). En esta misma revista, Año XXII, No. 1-6 (enero-junio, 1958) aparece publicada la versión en español, también de Bernardo Salazar, del libro de Laurence Green. “El Filibustero. La Carrera de Wiliam Walker” y en el Año XXIV, Nos. 7-12 (julio-diciembre, 1958) se publica el trabajo de Clara Luz Grillo, “El General José María Cañas”. En el tomo correspondiente al Año XXV, Nos. 1-6 (enero-junio, 1961) se publica, en traducción de José Manuel Soto Arribas, el interesante trabajo de Hermann B. Deutsch, “Cronología de William Walker”, acompañado de la traducción también del “Libro de Bitácora del buque de guerra Granada, de la marina de guerra nicaragüense, año de 1856.” Ambos trabajos posteriormente fueron publicados en forma de separata (San José, Costa Rica: Imprenta Nacional, 1961).

282140 Joaquín García Monge, “Ante el Monumento Nacional”, Luis Ferrero Acosta, Ensayistas Costarricenses (San José, Costa Rica: Imprenta y Litografía Lehmann, 1971) pp.145-153. Este discurso fue publicado originalmente en Repertorio Americano, vol III, No. 3 (19 de setiembre de 1921). Aunque nunca fue impreso en forma independiente, se incluye la referencia por la relevancia simbólica que guarda este monumento con la gesta heroica de 1856-1857.

283141 Enrique Guier, William Walter (San José: Litografía Lehmann, 1971). Se hallaba el Lic. Guier en la revisión de los últimos detalles de su trabajo cuando le sorprendió la muerte.

284142 Héctor Rojas Solano, Santa Rosa: cuna de nuestra soberanía y hermandad centroamericana, (San José, Costa Rica: Ministerio de Agricultura y Ganadería, Departamento de Parques Nacionales, 1972.

285143 Iván Molina Jiménez, Agenda 1999: La Campaña Nacional 1856-1857 (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 1998).

286144 Iván Molina Jiménez, La Campaña Nacional (1856-1857). Una visión desde el siglo XXI, (Alajuela: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2000).

287145 Alberto Cañas Escalante, General José María Cañas: Vida y Legado, (San José: Embajada de El Salvador en Costa Rica, 2003) 64 pp. Incluye cuatro anexos documentales. Esta publicación recoge lo que en su origen fue una conferencia dictada por el autor en la sede diplomática salvadoreña.

288146 Este museo, creado por Ley de la República No. 5619 del 4 de diciembre de 1974, inició sus actividades organizativas a partir del mes de enero de 1977. Desde entonces, ha publicado más de 70 títulos, de los cuales alrededor de cuarenta están relacionados de algún modo con el tema de la guerra centroamericana contra los filibusteros. Las primeras publicaciones las efectuó en coedición con la Comisión Nacional de Conmemoraciones Históricas: 1857, Solicitud de Pensión de la madre de Juan Santamaría presentada ante el Presidente Juan R. Mora (1977); 1856, El combate naval de 23 de noviembre . La trágica suerte del bergantín Once de Abril (1977); 1891 Información Ad Perpetuam Heroísmo de Juan Santamaría (1977); 1856-57 General José Joaquín Mora, biografía y documentos (1978); Carlos Meléndez Chaverri, Santa Rosa (1979). Seguidamente preparó sus propias publicaciones relacionadas con la temática específica del filibusterismo: Rafael Obregón Loría, De Nuestra Historia Patria: Hechos Militares y Políticos (1980); Carlos Meléndez Chaverri, Juan Santamaría: una aproximación crítica y documental (1982); Armando Rodríguez Porras, Juan Rafael Mora Porras y la guerra contra los filibusteros (1986); Annie Lemistre Pujol, Dos bronces conmemorativos y una gesta heroica: la estatua de Juan Santamaría y el Monumento Nacional (1988); Rafael Obregón Loría, Costa Rica y la Guerra contra los Filibusteros (1991); Patricia Fumero Vargas, El Monumento Nacional, fiesta y develización (1995); Foro La Quema del Mesón: pintura centenaria del artista Enrique Echandi (1996); Iván Molina, Agenda 1999: La Campaña Nacional 1856-1857 (1999); Lorenzo Montúfar, Walker en Centro América (2000); Iván Molina, La Campaña Nacional 1856-1857: una visión desde el siglo XXI (2000); Carlos Meléndez Chaverri, Santa Rosa: un combate por la libertad (2001); Luz María Campos González, Juan el héroe, libro para colorear (2001); Euclides Chacón Méndez, Índice cronológico de la Campaña Nacional 1856-1857 (2002); Alejandro Bolaños Geyer, William Walker: El Predestinado (2002). Además, en colecciones especiales, el Museo también ha publicado otros títulos relacionados con el tema. La colección 11 de Abril, Cuadernos de Cultura, está dedicada a reunir textos de conferencias u otras actividades que se realizan en el Museo. De los trece números publicados, ocho se relacionan con el tema de la Campaña Nacional: No. 1, Carlos Meléndez Chaverri, Juan Santamaría: el hombre y el héroe (1983); No. 2, Edwin Góngora Arroyo, Biografía del Río San Juan (1983); No. 5, Francisco Escobar, La Campaña Nacional, reflexiones de un sociólogo (1984); No. 6, Manuel Araya Incera y Clotilde Obregón Quesada, Costa Rica: política exterior 1848-1860 (1984); No. 7, Costa Rica: Aspectos económicos y sociales 1850-1860; José de Obaldía, Discurso pronunciado por don José de Obaldía en el salón del Palacio de Gobierno, el día 15 de setiembre de 1864 (1989); No. 11, Oscar Aguilar Bulgarelli, El Pedestal de Santamaría (1991); No. 13, Chester Zelaya Goodman, Emanuel Mongalo y Juan Santamaría: dos héroes, dos hechos históricos (2004). La colección Ruta de los Héroes 1856-57, dedicada a reforzar con material divulgativo el programa impulsado por el Museo en las comunidades que tuvieron presencia histórica en el desplazamiento del ejército expedicionario costarricense que marchó a combatir al invasor filibustero, ha centrado su interés en asuntos relacionados con el espació geográfico y la época en que se llevó a cabo la guerra: No.1 la publicación No. 3, El Combate de la Trinidad y la Acción Heroica de Nicolás Aguilar Murillo (1999) y la publicación No. 4, La Guerra Nacional de Centroamérica contra los filibusteros en 1856-1857; conversaciones con el Doctor Alejandro Bolaños Geyer (2000). La colección Tesauros de la Campaña Nacional, dedicada a recuperar publicaciones hoy día casi desconocidas o de difícil acceso en sus versiones originales, la publicación No. 1, recoge en edición facsimilar el libro de Felipe Molina Bedoya, Bosquejo Histórico de la República de Costa Rica (2001) y la publicación No. 2, José Manuel Lleras, La Guarda del Campamento, zarzuela histórico fantástica de la Campaña Nacional (2001). Finalmente, la colección Lecturas Alajuelenses, dedicada a divulgar aportes de autores alajuelenses o relacionados con la cultura alajuelense, la publicación No. 8 recoge una obra de teatro dedicada al tema de Juan Santamaría, Jorge Arroyo Pérez, La Tea Fulgurante –Juan Santamaría o las Iras de un Dios- (2005). Más recientemente el Museo publicó, con la colaboración del Centro de Investigaciones Históricas de América Central (CIHAC) de la Universidad de Costa Rica, el libro de la historiadora Carmen Maria Fallas Santana, Élite, Negocios y Política en Costa Rica 1849-1859 (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2004) y con la Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Campaña Nacional 1856-1857, el libro de Wilhelm Heine, Impresiones de un viajero alemán en Nicaragua 1851-1852 (2005).

289147 Luis Fernando Sibaja Chacón, Del Cañas-Jerez al Chamorro-Bryan: las relaciones limítrofes entre Costa Rica y Nicaragua 1858-1916 (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2006); Juan Rafael Quesada Camacho, Clarín Patriótico: la guerra contra los filibusteros y la nacionalidad costarricense (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2006).

290148 Una bibliografía comentada referente a este tema la brinda Carlos Meléndez Chaverri, Juan Santamaría: una aproximación ... págs. 87-98.

291149 La mayor divulgación de este aspecto particular ha sido proporcionada por la prensa escrita de finales del siglo XIX y del transcurso del siglo XX. De las fuentes periodísticas que dieron acogida en sus páginas cantidad de artículos relacionados con el tema de Santamaría, cabe destacar en el Siglo XIX La Prensa Libre, El Partido Constitucional, La Unión Católica y en el Siglo XX, Diario de Costa Rica, La Información; La Tribuna; Crítica, entre otras,

292150 El historiador Carlos Meléndez Chaverri, llama la atención de que “Mucho de lo que se escribió en ese entonces [relacionado con el acto heroico de Juan Santamaría] no ha quedado recogido en forma científica, de modo que hay por delante toda una tarea, de suma importancia para conseguir el mejor conocimiento del héroe nacional, la de rastrear concienzudamente toda esa huella documental, que nos permita en consecuencia enriquecer aún más los elementos informativos acerca del héroe …”, Juan Santamaría, una aproximación... pág. 44.

293151 Luis Dobles Segreda, Ed., El Libro del Héroe (San José, Costa Rica: Imprenta Lehmann (Sauter & Co.), 1926). Transcurridos 80 años desde que apareció por primera vez esta publicación, la mayor contribución y divulgación del tema ha sido brindada por el periodismo, dado que la historiografía actual se orienta más a la interpretación del hecho histórico que a la investigación de documentos que aporten nuevos y mayores conocimientos desde que esta antología fue preparada.

294152 Carlos Jinesta, Epinicio Juan Santamaría (San José, Costa Rica: Imprenta y Librería Alsina, 1931). El autor prepara este ensayo como una respuesta a la invitación que le hizo el periodista y luego Presidente de la República, don Otilio Ulate Blanco, en unión de un grupo de alajuelenses.

295153 Rafael Francisco Calvo. Libro 1º. – de lo que murieron en la 1ª Campaña de 1856 – Formada por el Capellán don Franco. Calvo – J. B. C. La portada de este manuscrito corresponde a los muertos en la Primera Campaña que suman un total de 663 soldados. Con numeración independiente y consecutiva, la segunda parte del libro registra los muertos en la Segunda Campaña que ascienden a un total de 281 soldados distribuidos entre los que murieron en el combate del bergantín Once de Abril con la goleta Granada, en el Castillo Viejo, en el Fuerte de San Carlos, en Ometepe, San Jorge y Rivas (1857), en La Trinidad, en el hospital y de regreso a Costa Rica. Aún cuando se ha cuestionado la omisión de referencias y las dudas que despiertan algunos de sus asientos, este libro tiene el mérito de ser la fuente de primera mano más completa que existe, en donde se recogen no solo los nombres de los soldados caídos, sino también su lugar de procedencia, la acción o circunstancia en que cayeron y la razón de su deceso.

296154 Víctor Sanabria Martínez; Pbro., Los muertos en la Campaña Nacional de 1856 – 1857 (San José, Costa Rica: Imprenta Lehmann –Sauter & Co.- 1932).

297155 “Los muertos en el combate naval del 22 de noviembre de 1856,” Revista de Costa Rica, vol. VII, No. 2 (junio, 1929) pp.17-22, vol. VII, No. 3 (julio, 1929) pp. 55-57; “Una relación de la batalla de Rivas,” El Mensajero del Clero (mayo, 1930) pp. 152-154.

298156 Vid. Carlos Meléndez Chaverri, Juan Santamaría: una aproximación ..., págs. 51-61. En la partida 384 del Libro de Defunciones, el Capellán del Ejército, Presbítero Rafael Francisco Calvo, consigna que el soldado alajuelense Juan Santamaría murió víctima del cólera, de regreso de Nicaragua a Costa Rica. Esto da origen a una controversia en torno del Héroe Nacional que llega hasta nuestros días porque, abundan los testimonios que afirman que murió al pie del mesón de Guerra. Aunque en ningún momento este registro niega la acción heroica en la batalla de Rivas del 11 de abril de 1856, lo cierto del caso es que permite sesgos interpretativos que pretenden cuestionar la existencia de Juan Santamaría, su participación en la acción heroica del 11 de abril y, por ende, el significado de su dimensión heroica. La controversia, en esencia, lo que plantea es si Juan Santamaría murió al pie del mesón de Guerra o si murió después, víctima del cólera. Nada tiene que ver con el menoscabo del acto heroico, ni mucho menos con la importancia emblemática del heroísmo costarricense sintetizado en la acción heroica del soldado Juan. Se ha dicho que Lorenzo Montúfar fue el que sembró la duda referente al acto heroico de Juan Santamaría, al afirmar que en los días posteriores a la batalla de Rivas, No se hablaba de él, aunque se repetían actos de heroísmo de otros combatientes. Curiosamente en ningún momento menciona lo consignado por el Padre Calvo en su Libro de Defunciones, pese a que este era conocido desde 1858 (Montúfar publica su libro en 1887), pero a la vez este autor afirma en su libro que “Nadie podrá negar que acciones como esta [la de Santamaría] sólo las presentan los pueblos llenos de virilidad y de entusiasmo por la independencia y por la gloria”. Con la aseveración del historiador Montúfar, in ausentis, porque nunca estuvo en el frente de batalla, lo que generó fue una avalancha de testimonios de los que si estuvieron en Rivas y conocieron a Juan Santamaría. En el momento actual, se desconoce documento alguno generado en la propia batalla de Rivas que consigne la acción heroica de Juan Santamaría, lo mismo que a posteriori confirme y ratifique lo indicado por el Padre Calvo en su Libro de Defunciones, aunque si han sido numerosas las omisiones e inconsistencias que se le han encontrado. Aunque cada persona abriga las creencias que más le satisfagan, el pueblo tiene derecho de recibir las explicaciones y aclaraciones que contribuyan a allanar la duda histórica. Para esto es necesario una fundamentación científica y documental. Corresponde al historiador, aficionado o profesional, contribuir dilucidar el dilema.

299157 Víctor Sanabria, Los muertos en la Campaña ..., pp. 4-5.

300158 Rafael Obregón Loría, “_Ganganelli.” Organizador de la Masonería en Costa Rica_ (San José: Costa Rica: Trejos Hermanos, Impresores, 1941). De este libro el Gral. Jorge Volio, Director de la Revista de los Archivos Nacionales, publicó lo referido a la partida de defunción de Juan Santamaría: “Estudio crítico sobre la partida de defunción de Juan Santamaría,” Revista de los Archivos Nacionales de Costa Rica, Año VIII, Nos. 3-4 (marzo-abril, 1944) págs. 149-153.

301159 Esta nueva edición revisada y corregida por el autor, fue publicada poco más de dos décadas después de que apareció la primera, cambiando inclusive el título: Presbítero Doctor Francisco Calvo (Ganganelli). Organizador de la Masonería en Costa Rica (San José, Costa Rica: Imprenta Borrasé, 1963).

302160 Vid. nota 147.

303161 Steven Palmer, “Sociedad Anónima, Cultura Oficial: inventando la Nación en Costa Rica, 1848-1900,” Iván Molina, Steven Palmer; eds., Héroes al gusto y libros de moda. Sociedad y cambio cultural en Costa Rica (1750 /1900), págs. 169-205.

304162 Rafael Ángel Méndez, Juan Santamaría: una aproximación al estudio del héroe (1860-1915), Tesis de Licenciatura en Historia, Universidad Nacional, 1993.

305163 Iván Molina Jiménez – Patricia Fumero Vargas, La sonora libertad del viento. Sociedad y cultura en Costa Rica y Nicaragua, 1821- 1914 (México D. F.: Instituto Panamericano de Geografía e Historia, 1997).

306164 Ibid., pág. 11.

307165 Patricia Fumero, “De la iniciativa individual a la cultura oficial. El caso del General José Dolores Estrada,” La sonora libertad... pp. 13- 41. La autora hace un planteamiento desde la óptica de la historia social y cultural, con lo que trata de orientar sus pasos por el camino que había abierto el historiador Palmer.

308166 Thomas M. Leonard, A Guide to Central American Collections in the United States (Reference Guides to Archival and Manuscript Sources in World History, Number 3, Wesport, Connecticut, London: Greenwood Press, 1994). Se agradece al periodista, Lic. Armando Vargas Araya, haber facilitado el ejemplar referido. Esta guía, sin ser específica ni tampoco definitiva, nos da una idea de los lugares donde existe documentación relacionada con las actividades filibusteras en Centroamérica. Bibliotecas en USA como la Bancroft en Berkely, California, la de la Universidad de Kentucky, Virginia, la del Noroeste en Louisiana y la de Tulane en ese mismo lugar, la de la Academia Naval de Annápolis, la Pública de Boston y la de Tennessee; archivos históricos como los de Louisiana, Mississippi, Carolina del Norte, Texas y Washington D. C.; Sociedades Históricas como las de Chicago, Louisville, Missouri, Nebraska y Pensilvania son, entre otras, las referenciadas como depositarias de este tipo de material.

309167 Vid. notas 48 y 57. Este libro de Wells incluye la correspondencia diplomática generada hasta el momento de la aparición del libro en relación con el asunto tratado y un mapa de América Central un apéndice documental que incorpora noticias y comentarios relacionados con el regreso de los filibusteros a los Estados Unidos e incluye interesantes listados.

310168 Callender I. Fayssoux, Collection of William Walker Papers 1856-1860 (New Orleans: Latin American Library, Tulane University). Este archivo comprende manuscritos, correspondencia, mapas, fotografías y otros. La reproducción de esta colección de documentos mediante el sistema de microfilm, puede ser adquirida en Tulane.

311169 United States, Dept. of State, San Juan de Nicaragua: message from the President of the United States transmitting reports in reference to the destruction of San Juan de Nicaragua (Washington D. C.: Government Printing Office, 1854). Además de los documentos de la House of Representatives indicado en esta referencia (Ex. Doc. 126), esta publicación incluye los documentos mencionados sobre Nicaragua y Costa Rica (Ex. Doc. No. 25 y 68), así como los relacionados con William Walker y sus filibusteros (Ex. Doc. No. 13 y 24) y John Hill Wheeler (Ex. Doc. No. 125). En total, suman 530 documentos.

312170 United States, Dept. of State, Correspondence in relation to the proposed interoceanic canal between the Atlantic and Pacific oceans, the Clayton-Bulwer treaty and the Monroe Doctrine (Washington D. C.: Government Printing Office, 1885). Esta publicación recoge un total de 170 documentos, básicamente correspondencia oficial y transcripción de textos de tratados relacionados con la temática indicada.

313171 William R. Manning, Diplomatic Correspondence of the United States. Interamerican Affairs 1831-1860 (vol. IV, Washington D. C.: Carnegie Endowment for International Peace, 1934).

314172 La Gaceta de Guatemala, Situación de Nicaragua durante la guerra contra los filibusteros en 1856 y 1857 (Artículos publicados por la “Gaceta de Guatemala,” Nos. 44-45-47-50-55; 54 y 55 del Tomo 9 (Guatemala: Imprenta Nueva, 1857).

315173 Vid. nota 48.

316174 “Documentos para la Historia Nacional –Últimos acontecimientos en la vida del aventurero William Walker,” Revista de la Sociedad de Geografía e Historia de Honduras (Julio-Setiembre, 1957).

317175 Proceso de William Walker –Trujillo 1860 (Tegucigalpa: Partido Nacional de Honduras, 1969).

318176 Angelita García Peña, Documentos para la Historia de la Guerra Nacional contra los filibusteros en Nicaragua. Contribución a la Historia de Centro América (San Salvador: Editorial Ahora, 1958).

319177 Vid. nota 66.

320178 Vid. nota 81.

321179 Vid. nota 96.

322180 Vid. nota 90.

323181 Con la excepción de la goleta Granada, apenas se conocen en español fragmentos de unos pocos: Ogden, San Carlos,…

324182 Antonio Esqueva Gómez; Recop., Documentos de la Historia de Nicaragua 1523 – 1857 (2ª. edic., Managua, Nicaragua: Universidad Centroamericana –UCA-, 2000) pp. 165-193.

325183 Boletín Oficial, “Diario de un Oficial del Ejército”, Boletín Oficial, 27 de diciembre de 1856-28 de marzo de 1857.

326184 Rafael Brenes, Primera parte del Bosquejo escrito por el presbítero Rafael Brenes sobre algunos pasajes de la historia de Costa Rica (San José, Costa Rica: Imprenta de La Libertad, 1885); Máximo Blanco Rodríguez; “Diario que llevó el sargento mayor don Máximo Blanco en la expedición al río San Juan por la vía de San Carlos, años de 1856 y 1857”, Revista de los Archivos Nacionales de Costa Rica,vol. III, Nos. 7-8 (mayo–junio, 1939) pp. 409-432; Ezequiel Herrera Zeledón, “Diario llevado por el Lic. Don Ezequiel Herrera Zeledón, durante la Campaña Nacional 1856-1857. Año de 1856,” Revista de los Archivos Nacionales de Costa Rica, Año XX, Nos. 1-6 (enero-Junio, 1956) pp. 122-128. Estos diarios en su mayor parte eran conocidos en la segunda mitad del siglo XIX, aún sin publicar algunos de ellos. Lorenzo Montúfar los utilizó como fuente de consulta cuando escribió su obra Walker en Centro América.

327185 Es el caso del diario que llevó el soldado Ezequiel Herrera Zeledón durante la Primera Campaña. La parte correspondiente a la segunda campaña si fue publicada. Vid. nota anterior.

328186 Ligia Estrada Molina, “El combate naval del 22 de noviembre de 1856,” Revista de los Archivos Nacionales de Costa Rica, Año XX, Nos. 1-6 (enero-junio, 1956) pp. 129-136

329187 Callender Irving Fayssoux, “Libro de bitácora del buque Granada,” Revista de los Archivos Nacionales de Costa Rica, Año XXV, Nos. 1-6 (enero-junio, 1961) pp. 45-103. Este documento, tomado del “Archivo Fayssoux” y traducido por Jose Manuel Soto Arribas, fue publicado también en una separata, junto con el trabajo de Hermann B. Deutsch, Cronología de William Walter (San José, Costa Rica: Imprenta Nacional, 1961) pp. 1- 44.

330188 Se ha creado una confusión con la fecha en que se produjo el combate. En algunos documentos y publicaciones se dice que fue el 22; en otros, que el 23. El Dr. Alejandro Bolaños Geyer, de manera meticulosa aclaró que fue esta última fecha. Vid. Alejandro Bolaños Geyer, “Don Federico Maheigt, un héroe desconocido,” Revista del Pensamiento Centroamericano, vol. XXX, No. 147 (abril-junio, 1957).

331189 Vid. nota 152.

332190 Vid. notas 115 y 130.

333191 Jorge Milla Reyes, Costa Rica y Nicaragua: Historias de un arreglo de fronteras (Managua, Nicaragua: PAVSA, 2006).

334192 Vid. nota 147.

335193 Vid. nota 101

336194 Clemente Guido Martínez, La rendición de William Walter (Managua, Nicaragua: Lea Grupo Editorial, 2006). El artículo referente a la salida de Walker ya había sido publicado en el Nuevo Diario, en el año 2004.

337195 José Dolores Gámez, La Guerra Nacional (Colección Sesquicentenario, 1, Managua, Nicaragua: Aldilà Editor, 2006); Sofonías Salvatierra, La Guerra Nacional (Colección Sesquicentenario, 2, Managua, Nicaragua: Aldilà Editor, 2006).

338196 Vid. notas 67, 91.

339197 De Hildebrando A. Castellón, una y Ramón Romero, la otra.

340198 En esta nueva edición se incluye la ponencia que el autor presentó en el Primer Congreso de Historia Centroamérica-Panamá, celebrado en San José, Costa Rica con motivo del Centenario de la guerra Centroamericana contra los filibusteros, un enfoque crítico sobre San Jacinto y otros hechos de la Guerra Nacional, la ponencia presentada en la ODECA para el centenario de esta gesta heroica, luego la polémica histórica sostenida con Felipe Rodríguez Serrano a raíz de lo expuesto en el Congreso Centroamérica-Panamá y la sostenida con Ramón Ignacio Matus en ocasión del 70 aniversario de San Jacinto; finalmente, incluye tres artículos publicados en el diario La Prensa en torno de José Dolores Estrada, además de dos minibiografías de Ramón Ignacio Matus y José Angel Rodríguez.

341199 Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA), Revista de Historia, No. 20 y 21, Primero y Segundo Semestre (2006). Los artículos incluidos en esta edición especial, son los siguientes: “Memorias comparadas: las versiones de la guerra contra los filibusteros en Nicaragua, Costa Rica y Estados Unidos (siglos XIX-XXI)” por Víctor Hugo Acuña Ortega; “El primer encuentro con los filibusteros: antecedentes y contexto” por Frances Kinloch Tijerino; “El frente doméstico de los filibusteros: política oficial en Washington, opinión pública en los Estados Unidos y agresiones de William Walker a Centroamérica” por Robert E. May; “Reflexiones sobre el encuentro nicaragüense con el régimen filibustero de William Walker, 1855-1856” por Michel Gobat; “ ‘No nacen aquí hombres serviles’: raza, política y filibusterismo en el siglo XIX” por Justin Wolfe; “La Guerra Nacional, la batalla de San Jacinto y los rituales del estado-nación nicaragüense” por Patricia Fumero; “Las celebraciones de la Promesa de la bandera y Semana de la patria o la invención del discurso de la nación (1941-1978)” por Miguel Ayerdis.

342200 Vid. nota 151.

343201 Joaquín Bernardo Calvo, La Campaña Nacional contra los filibusteros en 1856 y 1857. Breve reseña histórica, (San José: Editorial Universidad de Costa Rica, 2006), vid. Nota 112.

344202 James Jeffrey Roche, Historia de los filibusteros (San José: Editorial Universidad de Costa Rica, 2006), Vid. nota 107.

345203 Vid. notas 107, 114.

346204 Vid. nota 114.

347205 Vid. nota 150.

348206 David Díaz Arias, Historia del 11 de abril: Juan Santamaría entre el pasado y el presente (1915-2006), (San José: Universidad de Costa Rica, 2006).

349207 Iván Molina, Ed., Industriosa y sobria. Costa Rica en los días de la Campaña Nacional (1856-1857), (South Woodstock, Vermonto, Estados Unidos: Plumsock Mesoamerican Studies, 2007). En esta obra se recogen las conferencias pronunciadas en un ciclo originalmente promovido por la Municipalidad de Alajuela con el apoyo de académicos y autoridades de la Universidad de Costa Rica.

350208 Iván Molina Jiménez-David Díaz Arias, La Campaña Nacional (1856-1857): historiografía, literatura y memoria, (San José: Editorial Universidad de Costa Rica).

351209 Yamileth González Cerdas, “Presentación”, Historia del 11 de Abril ..., pág. 12.

352210 Antecedidos con un prólogo y al final un epílogo, los historiadores se ocupan de los temas siguientes: “Epoca de profundos cambios: Costa Rica (1821-1849)” de Iván Molina; “Crisis económica, catástrofe demográfica y guerra (1850-1860)” de Eugenia Rodríguez; “Los campesinos y la política agraria en la década de 1850” de Silvia Castro; “Consumo y diversiones públicas en Costa Rica (1850-1859) de Patricia Vega; “El héroe indicado (o un estado en búsqueda de su nación): Juan Santamaría, la batalla de Rivas y la simbología liberal, 1880-1895” de Steven Palmer.

353211 “Presentación,” La Campaña Nacional ..., viii. Los artículos en mención son “La Campaña Nacional (1856-1857): investigación histórica y producción literaria” de Molina y “Campaña Nacional y memoria conmemorativa. Un análisis historiográfico” de Díaz.

354212 Esta editorial reprodujo una colección importante de grabados de Nicaragua, Costa Rica y Centroamérica a mediados del siglo XIX. También reprodujo, en color, los cuatro óleos con motivos de la Campaña Nacional que posee la Curia Metropolitana. El calendario 2008, publicado por dicha editorial, recoge parte de este material.

355213 Vid. nota 150.

356214 En el caso del Libro del Héroe, de Luis Dobles Segreda (vid. Nota 150) aún cuando es una interesante antología, data de 1926. Esto hace pensar que bien pudo haberse complementado con una serie de escritos posteriores a esa fecha, por lo general publicados en la prensa escrita.

357215 Proclamas y Mensajes: La Campaña Nacional; Juan Santamaría; Proclamas y Mensajes; La Batalle de Santa Rosa; La Batalla de Rivas; La acción de San Jacinto; La rendición de Walter (San José: Editorial Costa Rica, 2006). La publicación sin numerar no incluida es la de Francisco Montero Barrantes (vid. Nota 112, 129) y también sin numerar, la de Octavio Castro Saborío (vid. Nota 129); ambas sin incluir en esta recopilación.

358216 Es una información documental importante que sería de gran utilidad para los investigadores.

359217 Vid. nota 146.

360218 Jorge Arroyo, La Tea Fulgurante: Juan Santamaría o las iras de un dios, (San José, Costa Rica: Editorial Costa Rica, 2006).

361219 Carlos Gagini, El Erizo (San José, Costa Rica: EUNED, 2006).

362220 Rafael Ángel Méndez, Imágenes de Poder: Juan Santamaría y el ascenso de la Nación en Costa Rica (1860-1915), (Biblioteca del Cincuenta y Seis, 1, San José, Costa Rica: EUNED, 2007), vid. nota 161; Raúl Francisco Arias Sánchez, Los soldados de la Campaña Nacional (1856-1857), (Biblioteca del Cincuenta y Seis, 2, San José, Costa Rica: EUNED, 2007); Luko Hilje Quirós, De cuando la Patria Ardió, (Biblioteca del Cincuenta y Seis, 3, San José, Costa Rica: EUNED, 2007). En el caso de los dos primeros títulos se puede afirmar que el trabajo de Méndez es el estudio más remozado sobre la figura del Héroe y el de Arias, es pionero. De este último se puede partir para llevar a efecto nuevas investigaciones sobre el campo tratado.

363221 Existe una propuesta de convenio interinstitucional en el que el Museo Juan Santamaría colaboraría con materiales y criterios para la publicación de obras sobre el tema filibustero.

364222 Robert E. May, “El frente doméstico de los filibusteros. Política oficial en Washington, opinión pública en los Estados Unidos, y agresiones filibusteras de William Wlaker a Centroamérica,” 11 de abril: Cuadernos de Cultura, 14 (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2006).

365223 “Máximo Blanco’s Private Diary of the military operations in which he participed as Chief Commander of the Costa Rican Army’s Vanguard Column, and also of the military post in La Trinidad, in the San Juan River, against William Walker’s Filibusters, December 1856-february 1857,” 11 de Abril: Cuaderno de Cultura, 15 (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2007).

366224 Juan Rafael Quesada Camacho, Clarín Patriótico: la guerra contra los filibusteros y la nacionalidad costarricense (Alajuela, Costa Rica: Museo Histórico Cultural Juan Santamaría: Colegio de Licenciados y Profesores, 2006).

367225 Comisión Nacional de Conmemoraciones Históricas, Relaciones internacionales y lucha contra los filibusteros (San José, Costa Rica: Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes – Comisión Nacional de Conmemoraciones Históricas, 2006). Uno de los ensayos recogidos es el de Rafael Obregón Loría titulado “Nuestras relaciones internacionales a mediados del siglo XIX”, publicado originalmente en la Revista de la universidad de Costa Rica, No. 14 (noviembre de 1956) que se refiere a las primeras acciones diplomáticas del país como república; el otro, es del Lic. Teodoro Picado titulado “Antecedentes de la Guerra Nacional. Apuntes para nuestra historia diplomática,” Vid. Nota 120. Por esta razón, el trabajo específico sobre la Campaña Nacional del Lic. Picado queda enmarcado en un excelente contexto.

368226 Luko Hilje, Karl Hoffmann. Cirujano mayor del ejército expedicionario, (Alajuela, Costa Rica: CUNA, 2007).

369227 German Arturo Bolaños Zamora, Los olvidados de la guerra. La Campaña Nacional y Santo Domingo de Heredia (San José, Costa Rica: URUK Editores, 2007).

370228 Roy Solís, La Campaña Nacional1856-1857, (San José, Costa Rica: Imprenta Nacional, 2006). De este título se hizo una edición de 10000 ejemplares, la edición más grande de todas las efectuadas en la fecha conmemorativa. Distribuida sin costo alguno, la intención es que se difunda principalmente entre la población escolar costarricense.

371fn229.Armando Vargas Araya, El lado oculto del Presidente Mora: resonancias de la Guerra Patria contra el filibusterismo de los Estados Unidos (1850-1860), (San José, Costa Rica: Editorial Juricentro, 2007).

372230 Luko Hilhe Quirós, Karl Hoffmann: naturalista, medico y héroe de la Campaña Nacional, (San José, Costa Rica: INBIO, 2006). Interesa destacar aquí la importante contribución del autor de esta obra, Dr. Luko Hilje Quirós. Entomólogo de profesión, realizó una investigación para dar a conocer el aporte científico brindado por este médico alemán. Sin embargo, el resultado de sus investigaciones lo llevaron más allá de su investigación inicial y vino a darle relevancia al estudio histórico de la personalidad del Dr. Hoffmann y del período en que se desenvolvió: la Campaña Nacional. Como resultado de este interés científico, dio a conocer, además del libro aquí referido, dos publicaciones más. Vid. Notas 220 y 226.

373231 CANARA, La Campaña Nacional del 56: una historia de héroes de la patria, (San José, Costa Rica: Editorial ICER, 2006). Además, con el patrocinio del Banco Nacional, CANARA publicó en cinco discos compactos, toda la dramatización radial efectuada.

374232 Ana Virginia Vargas Montero, Vientos de Guerra, (Costa Rica: impresión privada, 2005).

375233 Cristóbal Montoya Marín, Los secretos inolvidables del capitán Marín. Un viaje patriótico personal, (Costa Rica: s. p. i., 2007).

376234 Patrick Boman, Boulevard de la flibuste. Nicaragua 1850-1860, (Paris, France : Ginkgo éditeur, 2007).

377235 Vid. nota 231.

378236 Con la autorización de la familia descendiente de Juan Rafael Mora Porras, de su archivo particular el Museo reprodujo la colección de artículos periodísticos recopilada en dos tomos por don Pedro Loría Iglesias, casado con la hija póstuma del Prócer. Esta colección de artículos fueron recopilados por el Lic. Loría Iglesias con motivo de dos celebraciones importantes que se hicieron a la memoria de don Juan Rafael Mora Porras: el Centenario de su nacimiento en 1914 y la inauguración de la estatua del Prócer en 1929.

379237 En este disco compacto se reprodujo una copia manuscrita original del Diario de Blanco tomada del archivo del Sr. Werner Korte Núñez; una transcripción del mismo y la versión en inglés efectuada por el propio señor Korte.

380238 Los temas tratados en los microprogramas fueron diversos: las artes plásticas, la pintura costarricense, los grabados del siglo XIX, la iconografía de Juan Santamaría, la caricatura, la historieta, la tradición oral, , la Ruta de los Héroes, la participación de la mujer, de extranjeros y otros. En total, fueron grabados 16 microprogramas.

381239 Vid. notas 32, 91.

382240 Vid. notas 26, 39, 43.

383241 El historiador Rafael Obregón Loría se desempeñó como docente e investigador de la Universidad de Costa Rica. Su libro La Campaña del Tránsito lo escribió por encargo de este centro de educación superior, con motivo del centenario de la guerra contra los filibusteros en 1856-1857. El propósito fue escribir una historia de la participación costarricense en el conflicto. Vid. nota 135.

384242 Vid. notas 94, 95, 96, 98, 99, 100.

385243 Hebe Clementi, Formación de la conciencia americana. Tres momentos claves: Walker el filibustero y el destino manifiesto, la agresión europea y la guerra de secesión, Panamá y América, 1903, (Buenos Aires, Argentina: Editorial La Pléyade, 1972). Esta historiadora enfoca el asunto desde una percepción centroamericana y no propia del “nacionalismo” fragmentario, para contextualizarlo dentro de lo que esto significa en el marco del subcontinente latinoamericano.

386244 Seis de ellas publicadas por la Editorial de la Universidad de Costa Rica; cuatro por la Editorial Costa Rica; 4 por la EUNED; 3 por el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría y un total de 4 editadas por otras instituciones del Estado: Comisión Nacional de Conmemoraciones Históricas, Imprenta Nacional, Colegio Universitario de Alajuela; Municipalidad de Santo Domingo. Las otras cuatro restantes, proceden de la iniciativa personal o bien de editoriales privadas.

387245 Tres de ellas son resultado del curso impartido por el historiador Dr. Víctor Hugo Acuña, en el marco de la Maestría Centroamericana en Historia de la Universidad de Costa Rica, impartido por el Dr. Víctor Hugo Acuña Ortega en el año 2007: Silvia Elena Molina Vargas y Eduardo González Ayala, Dos formas de recordar: Estados Unidos – Nicaragua. Confrontación de las Memorias sobre la toma de la Vía del Tránsito (diciembre de 1856-Enero de 1857); Carlos Pérez Pineda, Aliados en el campo del Honor: las fuerzas expedicionarias de El Salvador, Guatemala y Honduras; Víctor Hugo Acuña Ortega, Vertientes del recuerdo: memorias comparadas Nicaragua-Costa Rica y Recordar, estudiar y enseñar la guerra contra los filibusteros. La otra obra en proceso de edición es la Memoria del Simposio Internacional “Filibusterimo y Destino Manifiestoen las Américas y, finalmente, la versión en español del libro de Robert E. May, El Bajo Mundo del Destino Manifiesto.

388246 Robert E. May, El Bajo Mundo del Destino Manifiesto. Su publicación en español se hace con la autorización del autor y de la editorial de la Universidad de Carolina del Norte que posee los derechos de edición en inglés.

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Para citar este artículo :

Raúl Aguilar Piedra, « La guerra centroamericana contra los filibusteros:en 1856 –1857: una aproximación a las fuentes bibliográficas y documentales. », Boletín AFEHC N°36, publicado el 04 junio 2008, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=1947

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