Erreur. problème dans l'exécution de la requête : INSERT INTO _logbots (IP, useragent, action) VALUES ('54.81.79.128', 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)', 'lectureFiche')
Erreur. MySQL proteste : Duplicata du champ 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)-lectureFiche' pour la clef 'agentAction'
AFEHC : articulos : Presentación del Padrón de Truxillo de 1821 : Presentación del Padrón de Truxillo de 1821

Ficha n° 2046

Creada: 19 octubre 2008
Editada: 19 octubre 2008
Modificada: 11 octubre 2009

Estadísticas de visitas

Total de visitas hoy : 0
Total de visitas : 1380 (aprox.)

Autor de la ficha:

Elizet PAYNE IGLESIAS

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Presentación del Padrón de Truxillo de 1821

El total de los habitantes anotados en el padrón de Truxillo que presentamos es de 3.575 personas.
Palabras claves :
Padrón, Población, Demografía, Independencia, Puerto, Africanos
Autor(es):
Elizet Payne
Fecha:
Octubre de 2008
Texto íntegral:

1En el año 2003, mientras realizábamos nuestro trabajo de investigación doctoral en el Archivo General de Centroamérica, localizamos el “Padrón de Truxillo de 1821”, gracias a la gentileza del historiador hondureño Mario Felipe Martínez Castillo1. Y dada la importancia que este documento tiene para el estudio de la demografía y la etnicidad de la época colonial centroamericana, nos propusimos procesarla en una base de datos con el programa Excel. Esta fue aceptada como Actividad de Investigación gracias al apoyo del Centro de Investigación Históricas de la América Central, de la Universidad de Costa Rica2. Esperamos que la información que a continuación se presenta, en la nueva sección de padrones, sea de utilidad a los investigadores centroamericanos y centroamericanistas interesados en temas demográficos, étnicos, religiosos, sociales y culturales, entre otros intereses. La fuente es sumamente rica por lo cual se les insta a utilizarla.

Descripción del padrón

2A pocos meses de declararse la independencia del Reino de Guatemala, la corona ordenó el levantamiento de un censo o padrón del puerto. De manera que, el último comandante colonial de la ciudad, don José María Palomino y sus subalternos, se dieron a la tarea de contabilizar la población de Truxillo y de los espacios que en ese momento constituían su jurisdicción y que incluían la ciudad y sus barrios inmediatos, 7 caribales, un poblado de negros ingleses, otro compuesto por negros franceses y mulatos, uno solamente de mulatos; además de la población que habitaba en haciendas dispersas, compuesta en su mayoría por mulatos.

3El total de los habitantes anotados en el padrón es de 3.575 personas, la lista reveló algunos errores en el conteo. A esto se incluye la tropa de la guarnición de Truxillo que en 1821 se componía de 110 soldados, según lo indica el padrón, no obstante, la información sobre estos no se detalla. De manera que se infiere que la tropa estaba compuesta en su mayoría, de mestizos y mulatos reclutados por las milicias de Olancho, Tegucigalpa, Olanchito, Yoro, Gracias y Comayagua.

4En primer término, se empadronó la ciudad de Truxjillo, es decir, su núcleo central compuesto por 38 familias de españoles acompañadas por sus allegados o protegidos, criados y esclavos, para un total de 191 personas. Sin duda la ocupación del espacio principal estaba en manos de estos funcionarios y comerciantes hispanos, lo que revela una distribución espacial privilegiada. Así, el núcleo urbano español era la sede de los españoles, grupo compuesto por las autoridades civiles, militares y los comerciantes, se localizaba en la parte alta de la ciudad, en la que se encontraban los principales edificios cívicos, religiosos y defensivos.

5 A sus alrededores, tanto hacia el este como hacia el oeste, estaban los llamados caribales, o sitios poblados en su gran mayoría por población negra caribe3. Estos, a pesar de que constituyeron los grupos poblacionales más recientes en Truxillo y su entorno, — llegaron en 1797 – fueron los más numerosos, por lo cual, puede asegurarse que el área incluida en el padrón fue el sitio desde donde irradió y se expandieron años más tarde, los negros caribes, o garífunas por la costa norte de Honduras, Guatemala y Belice. La información sobre los caribales es muy importante ya que no sólo incluye todos los datos demográficos anotados arriba; sino que permitirá estudiar sus nombres, grupos de edad, condición religiosa, entre otras cosas.

6Como se observa, este documento es una recopilación precisa de todos los habitantes del área mencionada. En particular el uso del término “calidades” que hacía referencia a la noción moderna de la etnia a la que pertenecían o a sus condiciones frente a los otros4. En esos casos la “calidad” remite a los españoles, negros ingleses, negros franceses, negros caribes, o bien a los naturales, y, como se observa hay una valoración que podríamos llamar “étnica”, puesto que contempla características fenotípicas junto con una denominación cultural, como puede ser el adjetivo “francés, inglés o caribe”. También hace referencia a la población mulata que aunque no refiere a su procedencia u orígenes, pudo haber sido resultado de mezcla racial en periodos precedentes y que antecedió a la llegada de los grupos colonizadores de Truxillo de 1787 en adelante.

7Llama además la atención, que los términos tan usuales en otros padrones o censos como “ladino”, “mestizo” o “pardo” no sean utilizados en este documento. Resultado, sin duda de la particular etnicidad existente en este puerto. A la vez, la palabra “moreno” es frecuente en este texto en varias denominaciones entre ellas “moreno” (solo), “moreno francés” y “moreno inglés” que podría ser un sinónimo de “negro francés” y o “negro inglés”, pero no hay absoluta certeza de esto. Podría también pensarse que el término “moreno” aduce a cierta mezcla local del grupo originario con otro5. Respecto al término “moreno”, Euraque señala que la palabra no fue usada en los censos, aunque en el presente padrón, es de uso frecuente6. Aún así estamos de acuerdo con este investigador cuando sugiere se le debe dar mucha atención a los conceptos y palabras utilizadas en los censos y padrones7.

8Aunque el objetivo del padrón era otro, — contabilizar a la población con fines político económico —, este documento identifica a cada persona al anotar nombre y apellido a cada uno de sus miembros; aspecto que trasciende los tiempos y que permite localizarlos.

h4. La población de Truxillo y su jurisdicción en 1821
La población del casco urbano de la ciudad
En 1821, la población del casco central de la ciudad comprendía un total de 38 familias de españoles, con sus empleados, esclavos y allegados que totalizaban 191 personas. De ellas, el grupo español era de 110 personas, lo que representa el 57.5% de la población. Estaban dedicados 15 de ellos a las actividades comerciales y 13 eran funcionarios de la corona. El resto lo comprendía un 18,8% de mulatos, 18,8% morenos —esclavos—, 1,5% indígenas8, y 3% de negros caribes, como se observa en el siguiente gráfico:

9Gráfico 1
Población del casco urbano de la ciudad por grupos étnicos

Población del casco urbano de la ciudad de Trujillo por grupos étnicos
Población del casco urbano de la ciudad de Trujillo por grupos étnicos

10Fuente: AGCA. A1 (4), leg. 99, exp. 1159 (1821)

11La mayoría de la población de la ciudad se ubicaba entre los 1 y 30 años en el núcleo urbano. Además, el grupo de población entre los 30 y los 50 años sumaba en porcentaje 35,9%. Como es de esperarse, el menor porcentaje de la población ocupaba el 15%, es decir los de mayor edad ubicados entre los 60 y 80 años.

12A la vez, en el padrón hubo un marcado interés por señalar la filiación religiosa de la población. En el caso de los habitantes en el interior de la ciudad, la gran mayoría eran católicos y, de 191 personas únicamente 8 fueron anotadas como infieles y corresponden a 3 caribes, 3 indígenas y 2 morenos.

13Otro punto que llama la atención de la población en el interior de la ciudad es el que corresponde a los esclavos, el padrón señala 35 esclavos, es decir un 18.32% de la ciudad. Es necesario mencionar sobre la existencia de un esclavo indígena llamado Manuel de siete años y sin bautizar, en manos del español don Antonio Jurado, empleado de la corona en Truxillo. ¿Cómo se pudo haber esclavizado este pequeño? Si la información expresada en la fuente es verídica, este sólo pudo haber sido el resultado de alguna incursión a territorio indígena sin conquistar, en este caso, posiblemente, a la zona donde habitaban los indígenas xicaques o bien producto del tráfico de esclavos indígenas con los zambos y mosquitos.

14Si se amplía el análisis a los barrios, la composición de la población varía notablemente: 243 son mulatos (98.7%), – catalogados como criados–, dos españoles y un indígena.

15Como se observa, los mulatos libres eran sirvientes de las familias hispanas, de la ciudad. Probablemente este fue el sustrato más antiguo de la población, debido no sólo a que su número era bastante importante en los alrededores (98.7%) y a que era mano de obra libre, sino que todos ellos se reportan como católicos y tenían nombres hispanizados. Además, esta es la única población en donde se anota el oficio de sus habitantes, como se observa en el siguiente gráfico:

16Gráfico 2
Vecinos y gente de color que habitan en la afueras de Truxillo. 1821

17

 Vecinos y gente de color que habitan en la afueras de Truxillo. 1821
Vecinos y gente de color que habitan en la afueras de Truxillo. 1821

Fuente: AGCA. A1 (4), leg. 99, exp. 1159 (1821)

18 Continuando con la lógica del padrón, hacia el este de la ciudad y siempre en sus cercanías, se localizaban algunos habitantes un tanto dispersos entre Quebrada Chorro y Río Negro. Esta población de mayoría negra francesa (91.6%) posiblemente fue la ubicación original de los milicianos llegados de Haití, con sus familias. De ellos, se contabilizaban en 1821, 1 coronel, 2 capitanes, 12 soldados, 3 cabos, 1 tambor y 1 catalogado simplemente como miliciano. Por su lado, otra población ocupada por morenos franceses fue el Coco, ya en decadencia en 1821, debido a su escaso número (11 personas) y a su edad; en realidad la edad promedio era de 34 años.

19La tradición que unía a los hispanos con los milicianos hizo que estos negros franceses hayan sido colocados en las inmediaciones ya que cumplían importantes funciones en casos de ataques ingleses y otro tipo de peligro. De manera que, se puede observar que la ubicación de los distintos grupos étnicos no fue espontánea sino que fue un plan regulado para mantener con alguna estabilidad a pobladores de tan diversos orígenes.

Los caribales: sus características y distinciones

20La mayor posibilidad de relaciones interétnicas e interraciales se dio en Truxillo y sus cercanías (barrios) y no en los caribales, más alejados — a excepción de Cristales — donde la mayoría de sus habitantes fueron contabilizados como negros caribes9. Respecto a la población total, los negros caribes estos constituían el 64% de la población de Truxillo y sus alrededores, como se observa en el siguiente gráfico:

21Gráfico 3
Población de los caribales respecto al total. 1821

 Población de los caribales respecto al total. 1821
Población de los caribales respecto al total. 1821

Fuente: AGCA. A1 (4), leg. 99, exp. 1159 (1821)

22En general, los negros caribes no entraron en grandes contradicciones con los hispanos, y, aparte de la ración diaria que les daban, la cual constituía un gasto adicional a la Real Hacienda, servían en los trabajos del puerto como marineros y en la construcción de las obras civiles y militares. Otras actividades consistían en la pesca de carey, el comercio clandestino, pero la mayoría eran soldados y labradores según lo señala el citado padrón10. A principios del siglo XIX la Gazeta de Guatemala informaba que los negros caribes tenían establecida una pescadería de carey en Truxillo, sembraban algodón y eran transportistas y pequeños comerciantes de bienes ilícitos.

23 La población más grande de los negros caribes fue el caribal Grande de Guadalupe, localizado hacia el oeste de la ciudad. Y aunque contaba con 240 familias y 3 de negros franceses y mulatos, la población negra caribe del 99.2% del total. La información indica que el 57.6% eran hombres y 43.5% eran mujeres; Su comportamiento religioso señala un 58.9% de católicos y un 41.8% de infieles; este último dato rebela aún un alto número de infieles a más de dos décadas de su llegada a Truxillo. Estas condiciones podrían estar condicionadas por la escasez de sacerdotes en la costa, la incomprensión de su lengua11, y a la resistencia de los mismos de olvidar sus antiguas tradiciones.

24 El caribal del Carmen tenía 55 habitantes incluidos en 15 familias de caribes; 52.7% de hombres y 47.2% de mujeres. Por su lado, San Juan contaba con 198 personas de las cuales, el 41.9% eran hombres y el 59% eran mujeres. Llama la atención de que este caribal tuviera más cantidad de negros caribes infieles, 51.5% que católicos, mientras que San Pedro tenía un 53.8% de negros caribes católicos y un 46.1% de infieles. A su vez, San Antonio tenía un 52.8% de católicos y 47.16% de infieles. Por su lado, el caribal más cercano a la ciudad, el de Cristales tenía 424 pobladores, de los que el 45.5% eran infieles. En fin, llama la atención que los caribales tenían todavía una abundante población no bautizada, lo que indica en cierta medida la pervivencia de sus tradiciones originales.

25Por su lado, el caribal de San Juan se componía de un 41,9% de población masculina, mientras que la femenina correspondía a un 59%. El caribal de San Pedro tenía 91 habitantes; de ellos el 45% eran hombres y un 54,9% eran féminas. Finalmente, en el caribal de San Antonio había 52,3% de mujeres con un 48,1% de hombres. En general, se observa aquí una mayor concentración de la población negra caribe y un equilibrio entre hombres y mujeres.

26 Un resumen de la población de los caribales lo encontramos en el siguiente cuadro12 :

27Gráfico 8
Población de los caribales de la jurisdicción de Truxillo. 1821

 Población de los caribales de la jurisdicción de Truxillo. 1821
Población de los caribales de la jurisdicción de Truxillo. 1821

Fuente: AGCA. A1 (4), leg. 99, exp. 1159 (1821)

28Por otro lado, todo indica que los morenos franceses y los negros caribes tendieron a relacionarse mejor que con los negros ingleses. Posiblemente esto se deba a la cercanía que estos grupos tuvieron en sus orígenes, una cultura y lenguas semejantes, de tal forma que, la antropóloga Nancy González ha encontrado familias de negros caribes o garífunas con antecesores haitianos13. En el caso del padrón en estudio sólo se han encontrado 5 morenos franceses habitando el caribal Grande de Guadalupe; como fue el caso de Casimiro Dupanti con un hijo moreno francés y otro catalogado como negro caribe.

El poblado de Campamento Viejo

29Conocido como Campamento Viejo, este era el poblado más viejo de la zona, donde los españoles albergaron a los fugitivos negros ingleses provenientes de Río Tinto o de otros sitios bajo dominio británico. Establecido originalmente como un sitio para negros ingleses, en 1821 esta población se encontraba habitada por 194 personas; de ellos 88 (45.3%) eran mulatos y 71 (36.5%) eran morenos, lo que indica más del 80% de la población eran mulatos y morenos; mientras su población original había disminuido a un 9.7%. Los acompañaba un mínimo porcentaje de negros franceses con un 8.2%. Lo anterior podría señalar que una población en crisis como la señalada es más abierta a la penetración de otros grupos en su interior; aún en esas condiciones la información no reveló la existencia de familias mixtas. Por tanto, a diferencia de los caribales, Campamento era un sitio de gran diversidad étnica pero en decadencia.

La población de las haciendas, valles dispersos y la villa de Sonaguera

30Como se anotado con anterioridad, la diversidad étnica la hemos encontrado en los barrios cercanos a Truxillo, en Campamento Viejo; no así en los llamados caribales. A este estudio se suma la gran mayoría mulata existente en estos últimos sitios; entre ellos Ilanga, Chacalapa, Cuyulapa, San José de Pires, Rodeo, Aguacate, Coco, localizados al sur del puerto, dirigiéndose al valle del río Aguán:

31Cuadro
Población dispersa de la jurisdicción de Truxillo. 1821
_ Sitio _ ETNIA _ NÚMERO DE FAMILIAS _ HOMBRES _ MUJERES _ TOTAL
Terreno Mulatos 2 6 2 8
San José de Pires Mulatos y blancos 2 4 4 8
Chacalapa Mulatos 2 5 5 7
Rodeo Mulatos 1 4 3 7
Aguacate Mulatos 1 3 3 6
Hacienda del Coco Mulatos 1 12 6 18
Hacienda de Ilanga Mulatos y 1 esclavo 1 16 16
Inmediaciones del Rodeo Mulatos 4 12 4 16
Sabana de San Pedro Mulatos y 1 esclavo 4 19 4 23
Chacalapa Mulatos 1 15 9 24
Cuyulapa Mulatos 1 4 5
Sierra Mulatos y 1 indio 8 33 14 46
Total general 77 239 178 417

32Elaboración propia con base en la fuente: AGCA A1(4), leg. 99, exp. 1159 (1821)

33 Al observar la población de los sitios dispersos y alejados de la ciudad, se ha de comprobar que la mayoría de sus habitantes eran mulatos, con escasos habitantes blancos y un indígena14. Aunque no se indica la religión es de suponerse que esta categoría se omite en este caso, dado que la población en su totalidad era católica. Otro asunto interesante es que en las haciendas y sitios dispersos, la mayoría de los habitantes eran hombres, es decir, un 57,3%, en el tanto, las mujeres correspondían a un 42,6%.

34La población de Sonaguera fue un importante poblado originado en el siglo XVI, como un sitio intermedio en la ruta entre el valle del Aguán, Olancho y Comayagua. Su localización también sirvió de refugio a los habitantes de Truxillo desde antaño, en momentos en que el puerto estaba en peligro, así como, los tratos ilícitos de sus habitantes mulatos evidencian tempranos intereses comerciales de estos grupos.

35Se podría suponer que la población mulata es la más antigua de la zona comprendida en el padrón debido a que, a diferencia del puerto, sus habitantes mostraron mayor estabilidad poblacional. Los documentos coloniales testimonian que Sonaguera era un sitio de “ladrones y contrabandistas”, aunque este padrón de 1821, señala que sus habitantes eran “labradores y zarzeros”. Sonaguera contaba con un total de 230 habitantes15, por lo que constituía la tercera población más grande de la jurisdicción, antecedida por el caribal Grande de Guadalupe (947), la propia ciudad de Truxillo y sus barrios (437) y el caribal de Cristales (424). Es de suponer que la presencia de una fuerte población mulata, hispanizada en las haciendas y valles dispersos, así como en Sonaguera, haya sido el resultado de varias generaciones de antiguos pobladores y de gente con contacto en los valles de Olanchito, Yoro y Olancho. Con base en la población de Olanchito y sus alrededores, Darío Euraque sostiene que, “La herencia africana colonial pregarífuna se fue, no sólo negando, sino menospreciando desde la cumbre del poder, incluso por mulatos libres, descendientes de cimarrones16”.

Diversidad étnica y segregación

36 La confluencia de diversos grupos étnicos en las postrimerías del siglo XVIII en Truxillo es un asunto que llama poderosamente la atención de muchos interesados. Como resultado de dicho contacto, se han podido detectar los comportamientos de cada uno de los grupos étnicos actuantes en el padrón de 1821. Estos datos, en cierta forma “congelados” en el marco de cifras rígidas, permiten sin embargo analizar la dinámica de la población aquí contemplada. De manera que, es posible identificar a los negros ingleses, negros franceses, negros caribes, mulatos, españoles, morenos e indígenas y su comportamiento dentro de su propio grupo y con sus vecinos.

37De acuerdo con Barth en un régimen colonial:

38“… los individuos conservan ciertos derechos a una protección uniforme que abarca grandes núcleos de población y extensas regiones. Esto permite una proximidad física y oportunidades de contacto entre personas de distintos grupos étnicos no obstante la ausencia de un entendimiento común entre ellos, y por esta razón, se elimina indudablemente una de las presiones que operan normalmente en las relaciones interétnicas17”.

39Ciertamente los regímenes coloniales tienden a aglomerar a su población con diversos fines; entre ellos como mano de obra, milicias, trabajos artesanales, servicios, transporte. A pesar de la afirmación de Barth, en la mayoría de los casos la segregación ha sido marcada por las condiciones “étnicas” de los individuos, por lo que se procede a elegir a los pobladores con características homogéneas. Esto se aprecia en el padrón, en la separación de los españoles, negros ingleses, negros caribes y negros franceses, especialmente, segregados desde el principio en poblaciones separadas. Sumado a ello, tal como lo señala Díaz Polanco, “Durante los más de tres siglos de colonización española, la fuerza de trabajo se encuentra — si se nos permite el término — etnizada. Si con ello queremos hacer referencia a la adscripción sociocultural de la fuerza de trabajo explotada, particularmente de indios y esclavos18”.

40No fue así en grupos más “diluidos” e hispanizados como los mulatos por ejemplo, a quienes encontramos tanto en las cercanías de Truxillo, como en Campamento, Sonaguera y en las haciendas dispersas del valle del Aguán. Lo anterior tampoco indica que no existiesen contactos entre los diversos grupos, dado que existían múltiples espacios de interacción. De ahí que, “… las distinciones étnicas no dependen de una ausencia de interacción sociales; por el contrario, generalmente son el fundamento mismo sobre el cual están construidos los sistemas sociales que las contienen19 …”

41Por otro lado, ¿cómo surgen las condiciones para la presencia de semejante diversidad étnica en Truxillo ? En primer término se dieron a raíz de los cambios geopolíticos en el ajedrez del Caribe; es decir, la lucha entre las potencias por hacerse de territorios isleños y las respuestas de los sectores más afectados en dichos conflictos: numerosos grupos de origen afro-americano, resultado de la trata de esclavos y de la mezcla con grupos indígenas antillanos. En segundo término, se sumaba la necesidad del régimen colonial de poblar una zona de frontera que ponía en entredicho su soberanía frente al imperio inglés. En tercero, — y derivado del anterior —, la urgencia de consolidar defensiva y económicamente una región despoblada con mano de obra traída desde el exterior. Esta mano de obra fue en Truxillo, de carácter voluntario — los colonos hispanos —, e involuntario — los grupos de negros franceses y caribes —. De manera que, la diversidad presente en el puerto en la antesala de la independencia política de Honduras, fue el resultado de intereses y de grupos, que, voluntaria o involuntariamente coincidieron en determinado espacio, otorgándole con ello semejante particularidad.

42Así la diversidad étnica que encontramos en estos espacios debe relacionarse con la explotación de mano de obra “ etnizada ”, como sugiere Díaz Polanco. En primer término, existía un grupo principal que — también desde una posición etnizada —, mantiene el dominio sobre el resto. Dominio que, al parecer ejercía con diversos matices de acuerdo con el tipo de alianza con cada grupo étnico. En concreto, los negros franceses habían recibido el favor de los hispanos a través de una alianza originariamente política con los españoles, que podría traer múltiples repercusiones si no eran cumplidas. Su utilización como mano de obra al servicio de las milicias locales, bajo el mando de oficiales hispanos y su localización segregada pero cercana a la ciudad hizo que, de alguna forma, los negros franceses se situaran en mejores condiciones que los negros caribes, por ejemplo. Además, los negros franceses, a pesar de su diferencia lingüística — aunque pocos hablaban español —eran católicos.

43Por su lado los negros caribes fueron apartados a los arrabales costeros, creándose una nueva categoría poblacional de segregación: el caribal20. A diferencia de los negros franceses, la alianza de los negros caribes con el grupo dominante fue el resultado de un acuerdo que garantizaba la subsistencia a cambio de trabajo en múltiples actividades requeridas por la nueva ciudad. Así, los negros caribes se destinaron no sólo a labores de construcción, transporte y agricultura; sino que también participaron en las milicias locales. Al igual que los negros franceses venían de una tradición de enfrentamiento frente a las potencias dominantes por lo que constituían un grupo con el que se tenían de acordar reciprocidades. No obstante, a diferencia de los negros franceses, los caribes les superaban en número y más de un 40% de ellos no se habían bautizado al catolicismo.

44En fin, la segregación aplicada por el grupo dominante a tan variada gama de grupos, posiblemente tuvo que ver con las relaciones de interdependencia, pero también con la ocupación del medio y el uso de recursos como el agua, tierra, madera, flora, fauna, entre otros. Esto, como es de esperarse es difícil de determinarse en el padrón, no obstante es una cuestión esencial para comprender el papel de cada grupo en la sociedad trujillana.

45De igual manera no es posible encontrar en el padrón las diferencias culturales entre los diversos grupos. Sin embargo es sabido que estas pueden persistir a pesar del contacto interétnico y de la interdependencia21. Es posible deducir que algunos rasgos culturales fueron utilizados por los actores como señales de diferencia, otros en cambios eran “…pasados por alto y en algunas relaciones, diferencias radicales son desdeñadas y negadas22”. Todo ello tiene que ver con el sentido de pertenencia, que en forma manifiesta cada grupo exhibe como indicación de identidad, como puede ser el vestido, el lenguaje, forma de vivienda y forma de vida23. Así mismo como hay otras manifestaciones o valores básicos como las normas de moralidad y excelencia.

46 En fin, ¿cuáles fueron las perspectivas de sobrevivencia de cada grupo? Esta es una pregunta que sólo puede dejarse planteada ya que el padrón no ofrece todas las respuestas. Sin embargo, sí existen algunas evidencias que señalan la pervivencia o la crisis de determinado grupo. Como grupo, fueron los negros caribes los más exitosos, debido a múltiples razones; tanto en número como en persistencia cultural. De manera que, siguiendo a Barth: “… los grupos étnicos persisten como unidades significativas sólo si van acompañados de notorias diferencias en la conducta, es decir, de diferencias culturales persistentes. Hay situaciones de contacto reguladas pero también un conjunto de sanciones que prohíben la interacción interétnica en otros sectores, aislando así ciertos segmentos de la cultura de posibles confrontaciones o modificaciones24”.

47 En su gran capacidad de reproducción, los negros caribes no sólo legaban sus genes a nuevas generaciones sino que dejaban su particular cultura; fruto del éxodo y de la mezcla. En el caso del padrón, la evidencia deja ver que más del 40% de los negros caribes eran infieles. Con ello, el documento revela un aspecto interesante: el hecho de que los infieles conservaban aún sus nombres originarios y en escasísimas ocasiones tenían un nombre hispanizado-católico. Otro asunto que muestra el texto es la convivencia de católicos e “infieles” en la misma unidad familiar. En esos casos, hijos de padres católicos podían ser infieles, o hijos católicos, podían tener padres infieles; es más había parejas donde la mujer era católica y padre infiel y viceversa. ¿Cómo se explica tanta convivencia? Se ha mencionado ya las dificultades para bautizar a la población negra caribe debido a la falta de sacerdotes. No obstante, esta no es la única explicación, es más, estas conductas podrían tener más relación con sus estrategias de sobre vivencia que con la actitud del grupo dominante.

48 Si bien la diversidad étnica es una característica primordial derivada del padrón, este señala otro aspecto importante: la endogamia existente en cada uno de los grupos étnicos, con escasísimas expresiones de exogamia. En el caso de los caribales, como células de exclusión — y de persistencia —, las familias estaban compuestas desde un 100 a un 98% por su propio grupo. Sí se ha encontrado una familia de negros franceses y caribes compuesta por el padre, un hijo negro francés como su padre y otro negro caribe — posiblemente como su madre — quien no aparece en el padrón. Otra familia exogámica era la compuesta por un mulato, cuya mujer era negra francesa, en el citado caribal Grande de Guadalupe. Se debe aclarar que en el resto de los caribales no se ha encontrado evidencia de familias multiétnicas. En el caso de los negros caribes, esto confirma lo que aseguró Nancy González: “Aparte de breves referencias a la “amistad” entre los caribes y otros grupos del litoral, no hemos encontrado evidencia documental para sugerir que los caribes se comprometieran en alguna política de matrimonios interraciales a gran escala25”. Aunque sugiere una probable mezcla con negros franceses.

49Por otro lado, ¿cuál fue el comportamiento de las minorías? La evidencia muestra que el comportamiento de los grupos pequeños como los españoles, negros ingleses y negros franceses fue de escaso contacto con sus vecinos de otra etnia. Es más, la evidencia del padrón señala que los negros franceses y negros ingleses no constituían grupos étnicos al final del periodo colonial. En el caso de los primeros, estos eran el 4% de la población, mientras que los segundos no llegaban ni al 1% de la misma. Sumado a ello, su escasa natalidad y poca estrategia reproductiva con grupos más numerosos, fue mermando su condición étnica, tanto desde el punto de vista biológico como cultural.

50Los mulatos tampoco optaron por relaciones fuera de su grupo. Tal fue el caso de los barrios de Truxillo, donde el padrón señala sólo un mulato casado con una española. Así mismo, se puede observar en las familias de mulatos ubicadas en las haciendas y valles del Aguán en las que no se ha detectado relaciones fuera de su grupo.

51En fin, el aumento artificial que tuvo el puerto en las últimas décadas del siglo XVIII contribuyó a crear una población étnica y socialmente muy variada. En particular los negros caribes llegaron a consolidarse como el grupo étnico más numeroso, con un gran sentido de pertenencia e identidad gracias a que resguardaron sus tradiciones, lengua, religión, entre otros. No obstante, las crisis económicas y los conflictos políticos posteriores a 1821, alteraron notablemente su población por lo cual su comportamiento fue más vulnerable y tendieron a la migración. Estos fenómenos son propios de los puertos en especial de aquellos en condiciones de desventaja y de dependencia, tanto económica como demográficamente. Bien lo decía Braudel para el Mediterráneo del siglo XVI; “La fuerza de estos centros de atracción, a veces efímeros, es tanto mas comprensible cuanto que los pueblos marineros, lo mismo en el Mediterráneo que en otras partes, son esencialmente vagabundos, propicios a las emigraciones y a las mudanzas26”.

Fuentes

52- AGI. Audiencia de Guatemala, 805 (1797-1799). – AGI. Guatemala, 391, Fl. 583 (1741). – AGI. Secretaría_Guerra, 7245, Exp. 43 (179). – AGCA. A3.16 (4), Leg. 194, exp. 2025. “Compañía de caribes de Roatán”. (1797). – AGCA. “Padrón de Truxillo. 1821”, A1 (4), leg. 99, exp. 1159 (1821). – AGCA. A1 (4), leg. 150, exp. 1436, 1798. – AGCA. A1 (4), Legajo 106 (1801). – APT. “Registros de matrimonios”. 1858. – Gazeta de Guatemala, tomo VI, No. 185, fl. 293 (15 de noviembre de 1802).

Bibliografía

53- Barth, Fredrik. Los grupos étnicos y sus fronteras, México: Fondo de Cultura Económica, 1976.

54- Braudel, Fernand. El Mediterráneo y El mundo mediterráneo en la época de Felipe II, México: Fondo de Cultura Económica, 1999.

55- Cardoso de Oliveira, Roberto. Etnicidad y estructura social, México: Ediciones de la Casa Chata, 1992.

56- Devoto, Fernando. Historia de la inmigración en la Argentina, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2003.

57- Díaz Polanco, Héctor. “Formación nacional y cuestión étnica”, Boletín de Antropología Americana, No. 19, jul. 1989.

58- Euraque, Darío. “200 años de categorías raciales y étnicas en Honduras, 1790-190s”, Tercera Conferencia Internacional, “Población del istmo centroamericano”, San José, (Costa Rica), noviembre del 2003.

59- Euraque, Darío. “Negros y mulatos en la evangelización y civilización de los pueblos indígenas de Honduras, ca. 1750-1860”, Ponencia al VI Congreso Centroamericano de Historia, Panamá, julio, 2002.

60- Fernández Hernández, Bernabé. El gobierno del intendente Anguiano en Honduras (1796-1812), Sevilla: Universidad de Sevilla, 1997.

61- Gámez, José Dolores. Historia de Nicaragua, desde los tiempos prehistóricos hasta 1860 en sus relaciones con España, México y Centroamérica, Managua: Tipografía El País, 1889.

62- Geggus, David. Haitian, Revolucionary Studies, Bloomington and Indianapolis: Indiana University Press, 2002.

63- González, Nancie. “Nueva evidencia sobre el origen de los caribes negros con consideración sobre el significado de la tradición”, Mesoamérica, No. 12, año 7, dic. 1986, pp. 331-356.

64- Leyva Héctor. Documentos Coloniales de Honduras, Choluteca: Obispado de Choluteca: 1991.

65- Marcos Martín, Alberto. España en los siglos XVI, XVII y XVIII, Barcelona: Crítica, 2000.

66- Mack, Taylor. Ephemeral Hinterlands and the Historical Geography of Trujillo, Honduras, 1525-1950, Tesis, PHD, Louisiana State University, 1997.

67- Newson, Linda. El costo de la conquista, Tegucigalpa: Editorial Guaymuras, 1992.

68- Pastor Fasquelle, Rodolfo. “Historia e identidad de los garífunas sobre la ubicación simbólica de Yarumal”, Astrolabio, No. 2, nov. 1998, p. 14-20.

69- Payne Iglesias, Elizet. El puerto de Truxillo. Un viaje hacia su melancólico abandono, Tegucigalpa: Editorial Guaymuras, 2007.

70- Rubio Sánchez, Manuel. Historia del puerto de Trujillo, Tegucigalpa: Banco Central de Honduras, 1975, tomos I y II.

71- Saavedra, Pegerto. “Las grandes tendencias comarcales en la evolución de la población gallega (de comienzos del XVII a mediados del XIX) I”, Minius, Vol. I, 1992.

72- Squier, E.G. Apuntamientos sobre Centroamérica, particularmente sobre los Estados de Honduras y San Salvador: Su geografía, topografía, clima, población, riqueza, producciones, etc., etc., Y el propuesto camino de hierro de Honduras, Paris: Imprenta de G. Gratios, 1856.

73- Young, Thomas. Narrative of a residence on the Mosquito Shore with an account of Trujillo, and the adjacent islands of Bonacca and Roatán, and the vocabulary of the Mosquitian language, London: Smith, Elden and Co., 1842.

Notas de pie de página

741 AGCA. “Padrón de Truxillo. 1821”, A1 (4), leg. 99, exp. 1159 (1821). Para este mismo año en Honduras sólo es conocido el padrón de Tegucigalpa; lo que hace que se constituya único en su género y de valiosa información para la población de la costa oriental de Honduras.

752 CIHAC. Actividad de Investigación “Población, etnia y sociedad en el puerto de Truxillo. Análisis del padrón de 1821”, del 1 de agosto al 31 de diciembre de 2003.

763 Caribal Grande de Guadalupe, San Juan, San Antonio, San Pedro, del Carmen, Limonal y Cristales.

774 La pertenencia a un grupo étnico, de acuerdo con Barth se detecta con las siguientes características: a. Es un grupo que se auto perpetúa principalmente por medios biológicos, b. comparte valores culturales fundamentales, exteriorizados en formas culturales unitarias explícitas, c. constituye un campo de comunicación e interacción, d. posee un grupo de miembros que se autoidentifican y son identificados por otros como pertenecientes a una categoría distinguible de otras del mismo orden. Citado por Roberto Cardoso de Oliveira, Etnicidad y estructura social, (México: Ediciones de la Casa Chata, 1992), pag. 20.

785 El uso del término “moreno” está por estudiarse más a fondo, ya que algunos suponen este no se usó en los padrones o censos sino en forma más tardía. Véase al respecto, Darío Euraque, “200 años de categorías raciales y étnicas en Honduras, 1790-1990s”, Tercera Conferencia Internacional “Población del istmo centroamericano”, (San José, Costa Rica, noviembre de 2003), pág. 20.

796 Loc. Cit.

807 Ibíd.

818 Se ha anotado páginas arriba que para la época en estudio no había población indígena en Truxillo, pero en este padrón es de notar que aunque sólo se indican seis indígenas hombres. Posiblemente su presencia se debió a incursiones de españoles en pueblos indígenas no conquistados y al tráfico de indígenas con los zambos mosquitos.

829 Otros espacios de relaciones interétnicas se dieron en las haciendas dispersas localizadas al sur.

8310 AGCA. A1(4), leg. 99, exp. 1159 (1821).

8411 En 1800 se comisionó a fray José Antonio Bonilla del Colegio de Propaganda FIDE, quien entendía la lengua francesa a bautizar a los caribes ya que en otras ocasiones los había confesado, instruido y casado. Gazeta de Guatemala, 28 de febrero de 1800.

8512 Este caribal cuenta con 5 negros y morenos franceses y 1 mulato.

8613 Véase David Geggus, Haitian, Revolucionary Studies, (Bloomington and Indianapolis: Indiana University Press, 2002), pág. 191.

8714 Sobre este aspecto llama la atención que dos indígenas encontrados en el padrón lleven el nombre de Juan Cartago y Eusebio Cariay, ocupados como criados en la ciudad de Truxillo y en la hacienda del Coco, respectivamente. Su apellido de origen toponímico podría sugerir que estos naturales provenían de la provincia de Costa Rica, por cierto difícil de probar.

8815 Recordemos que Anguiano había contado un total de 1,500 habitantes ladinos en Sonaguera en 1801.

8916 Véase Euraque, Darío. “Negros y mulatos…”, pág. 20.

9017 Véase Fredrik Barth, Los grupos étnicos y sus fronteras, (México: Fondo de Cultura Económica, 1976), pág. 46.

9118 Véase Héctor Díaz Polanco, “Formación nacional y cuestión étnica”, Boletín de Antropología Americana, No. 19, jul. 1989, págs. 49-64.

9219 Véase Fredrik Barth, , Los grupos étnicos y sus fronteras, pág. 10.

9320 Este espacio etnizado, contradictoriamente, le adjudicó a los negros caribes un sentido de territorialidad y de identidad que los protegió en el largo plazo.

9421 Loc. Cit.

9522 Ibíd., pág. 15.

9623 Ibíd., pág. 16.

9724 Véase Fredrik Barth, Los grupos étnicos y sus fronteras, pág. 16.

9825 Nancy González, “Nueva evidencia sobre el origen de los caribes negros con consideración sobre el significado de la tradición”, Mesoamérica, No. 12, año 7, dic. 1986, pp. 331-356., pág. 334.

9926 Fernand Braudel, El Mediterráneo y El mundo mediterráneo en la época de Felipe II, (México: Fondo de Cultura Económica, 1999), pág. 193.

100

Para citar este artículo :

Elizet Payne, « Presentación del Padrón de Truxillo de 1821 », Boletín AFEHC N°38, publicado el 04 octubre 2008, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=2046

Comentarios

Normas de uso

Esta es la opinión de los lectores de la AFEHC, no de la AFEHC No está permitido verter comentarios injuriantes. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema. Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.

¿No tienes una cuenta todavía?
Puedes crear una

Como usuario registrado usted podrá publicar de forma inmediata comentarios con su nombre.