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AFEHC : articulos : La actividad crediticia en el Reino de Guatemala: Los censos y la garantía agraria, 1581-1626. : La actividad crediticia en el Reino de Guatemala: Los censos y la garantía agraria, 1581-1626.

Ficha n° 2110

Creada: 30 diciembre 2008
Editada: 30 diciembre 2008
Modificada: 13 abril 2013

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Autor de la ficha:

Rodolfo HERNANDEZ MENDEZ

Editor de la ficha:

Gustavo PALMA MURGA

Publicado en:

ISSN 1954-3891

La actividad crediticia en el Reino de Guatemala: Los censos y la garantía agraria, 1581-1626.

El conocimiento y comprensión de la problemática actual de la tierra en Guatemala requiere de estudios históricos que indaguen sobre los antecedentes más remotos de la tenencia de la tierra. El estudio de los censos, como forma de financiamiento para la agricultura y otras instancias económicas de la sociedad del Reino de Guatemala es obligado para conocer el desarrollo de las formas de apropiación de la tierra. El desconocimiento de este mecanismo de crédito conduce irremediablemente a una percepción distorsionada de la realidad, cuyos efectos se traducen en interpretaciones burdas de la forma cómo se fue formando la relación entre los diversos actores históricos y sociales en sus funciones de agentes económicos. En este pequeño trabajo se pone de manifiesto la importancia de uno de los medios a los que ciertos sectores de la población del Reino de Guatemala recurría para obtener dinero prestado o algún bien raíz para fomentar sus ingresos por medio del trabajo en el campo. Los censos, en su modalidad común para el período de estudio, fueron una tabla de salvación para muchas personas que poseían algún bien raíz y querían obtener dinero para satisfacer alguna necesidad urgente. Es innegable que esta misma necesidad perentoria de numerario puso en riesgo sus propiedades, y lamentablemente muchos prestatarios perdieron, tal vez, el único medio de subsistencia o de respaldo y ayuda para afrontar las vicisitudes de la vida cotidiana. Por el lado contrario, también fue un medio que utilizaron los miembros de los sectores privilegiados para engrosar su riqueza y la cantidad de sus posesiones, y medrar aún más a costa de las personas que por una u otra razón no pudieron cumplir con las exigencias de pago de los créditos que les fueron concedidos.
Palabras claves :
Censo, Préstamo, Tenencia de la tierra, Mercado de tierras
Autor(es):
Rodolfo Hernández Méndez
Fecha:
Diciembre de 2008
Texto íntegral:

1En el siglo XVI la obtención de préstamos para diversos usos tuvo una función destacada en la conformación de la economía de las sociedades americanas. Sabido es que las expediciones de conquista fueron financiadas parcialmente por medio del crédito. Muchos inmigrantes y funcionarios peninsulares que se trasladaron a América pudieron realizar su viaje por medio de la adquisición de dinero al crédito que les permitió cubrir su pasaje y llevar cierta cantidad de numerario que utilizaron para asentarse en las tierras invadidas.

2Además, el comercio, la minería, la agricultura, la ganadería y el sector inmobiliario requirieron para sus actividades ciertas cantidades de dinero que obtuvieron prestadas. Por medio del dinero obtenido en préstamo se pudo hacer frente a muchas necesidades relacionadas con el consumo y gastos extraordinarios que surgieron por alguna enfermedad, una mal negocio realizado, el pago de una dote frente al matrimonio de una hija, o el ingreso de un miembro de la familia en la vida religiosa; satisfizo también el cumplimiento de ciertas necesidades espirituales para salvar el alma del infierno, tal como la fundación de dotaciones piadosas.

3El crédito influyó en la estructuración de la problemática agraria de Guatemala. Los préstamos en dinero que muchas personas obtenían para diversos usos fueron garantizados con bienes raíces, especialmente las propiedades rurales. Durante el período colonial muchos labradores y dueños de tierras, grandes y pequeños, se endeudaron más allá de sus posibilidades de pago y perdieron sus propiedades, las cuales pasaron a manos de quienes les concedieron los préstamos. Los factores negativos y eventuales comunes de la agricultura, plagas y meteoros, contribuyeron en dichas pérdidas de propiedades agrarias, pues impidieron el desarrollo normal de las cosechas.

4A pesar de la importancia de este medio de financiamiento de las actividades económicas y sociales del Reino de Guatemala, no se han realizado investigaciones específicas sobre los diversos tipos de financiamiento y endeudamiento durante los tres siglos de dominio español, que den cuenta sobre las vicisitudes de la población en la lucha diaria por la sobrevivencia.

5Las diversas formas del crédito fueron las obligaciones, los juros y los censos. El censo consignativo ocupó un lugar privilegiado entre estas formas de crédito. Esta forma de préstamo era una relación contractual entre dos partes, una de ellas entregaba cierta cantidad de dinero en metálico y la otra se comprometía a pagar una renta anual con un interés fijo. La garantía que se daba en esta transacción eran bienes raíces de diversa índole. El plazo para pagar el principal era indefinido, con lo cual se trató de evitar caer en las prohibiciones legales del préstamo a usura1.

6Este censo se diferenciaba de los juros por la clase de deuda, pues para el censo la deuda era privada y para el juro era pública o con el Estado. La diferencia con la obligación era en el plazo de la imposición, pues en ésta el tiempo era menor a un año y en el censo era ilimitada, además de que la obligación estaba ligada a la prestación laboral y el censo a la “hipoteca” de bienes raíces2.

7Son muchos los aspectos que hay que desvelar para conocer y explicar las peculiaridades del crédito durante el período colonial de Centroamérica. Importa saber si los comerciantes y los eclesiásticos tuvieron la exclusividad en la concesión de préstamos; cuándo empezó esta actividad crediticia y cuáles fueron sus peculiaridades en los aspectos sociales, económicos y jurídicos; así como identificar los grupos sociales que más utilizaron este tipo de financiamiento. Estas pocas y limitadas interrogantes pueden mover a más de algún historiador interesado en conocer esta problemática sobre los préstamos, con lo cual coadyuvará a la ampliación del conocimiento histórico de Centroamérica colonial.

8En tal sentido, este pequeño trabajo es un avance de una incipiente investigación sobre la actividad crediticia y sus actores sociales, económicos y jurídicos. Resulta interesante saber que en la historiografía guatemalteca sobre Centroamérica existe una ausencia de estudios sobre el préstamo concedido por medio del censo consignativo, así como sobre los censos reservativo y enfitéutico, y otras formas de crédito. Los trabajos que aluden a ellos son escuetos, sin ninguna profundidad y muchas veces con ciertas inconsistencias históricas3. Hay otros trabajos recientes que hacen apreciaciones más amplias, desde diferentes ángulos temáticos, sobre las dinámicas de los censos. Tales son los casos de estudios sobre los dominicos y algunas unidades productivas4. El estudio de los censos tiene que ir obligadamente adosado al de las fundaciones piadosas, especialmente las capellanías, por cuanto estaban fundamentadas en donaciones de bienes, muebles e inmuebles, a las entidades locales de la Iglesia Católica (monasterios, cofradías y otras) y para obtener el beneficio en numerario era necesario imponer a censo los bienes raíces donados5, con lo que se garantizaba el cumplimiento de los deseos de los donantes. Por esta razón y en el transcurso del tiempo, las organizaciones religiosas se constituyeron en los principales agentes financieros en la época colonial.

Formas de crédito

9Los censos fueron un tipo de contratación que disimulaba el préstamo, bajo un contrato de venta, por medio del cual “se compraba y vendía el derecho a una pensión anual; esta pensión representaba, en realidad, el interés percibido.” Eran préstamos a largo plazo, a veces redimibles, anulables y vitalicios, también podían ser irredimibles y perpetuos6.

10En el Reino de Guatemala solamente se aplicaron los censos al quitar o redimibles, no existieron los perpetuos. El censo redimible era desconocido en el siglo XV y apareció “con las prácticas bancarias y agiotistas basadas en la circulación del numerario”, que se introdujeron en España durante el reinado de Carlos V. A partir de esa época, “los teólogos fray Tomás de Mercado y el doctor Martín de Azpilcueta” plantearon el problema de la legitimidad de dichas operaciones (las prácticas bancarias y agiotistas basadas en la circulación del numerario). En la última tercera parte del siglo XVI la práctica y uso de los censos se generalizó en toda España, lo mismo sucedió con los juros, que eran títulos de renta sobre la Real Hacienda. En ese tiempo “se llegó a acusar este tipo de inversiones de alejar a demasiada gente de la vida económica activa e incitarla a vivir de rentas7”.

11Las clases de censos están relacionados con los elementos reales: el censo consignativo tiene la característica de que se deriva de un capital; el censo enfitéutico se caracteriza por un inmueble entregado con dominio útil; el censo es reservativo cuando la garantía, dada por el censualista, se entrega con dominio pleno. En todos los casos el tiempo de la imposición era indefinido.

Censo Consignativo

12La forma más usada fue el censo consignativo el cual consistía en la entrega de una cantidad de dinero (préstamo) a la persona que pedía prestado, la cual se comprometía a dar una pensión anual (intereses). La persona que daba el dinero se le llamaba censualista y quien lo recibía y se obligaba al pago de la pensión era el censuario o censatario. La operación del préstamo quedaba garantizada por la imposición del censo sobre una garantía, que casi siempre era una propiedad inmueble que pertenecía a quien pedía prestado.

13El censo consignativo fue el resultado de algunas modificaciones hechas al censo que se usó en la Edad Media para el traspaso de bienes raíces. Para utilizarlo en la inversión de capital y obtener una renta sobre el mismo, se eliminó el requisito de realizar el traspaso de una propiedad del censualista al censatario. Como ya sabemos, mediante el censo consignativo el prestatario vendía al prestamista el derecho de recibir réditos anuales sobre una cantidad que éste le entregaba y que se imponía mediante un gravamen en una propiedad del prestatario, que también recibía el nombre de censo8. El prestatario tenía la obligación de pagar réditos o intereses anuales al prestamista y, en el caso de incumplimiento, este último tenía el derecho de confiscar la propiedad.

14Hasta 1534, la pensión del censo consignativo se podía establecer en frutos o en dinero, a pesar de que la legislación eclesiástica la establecía en dinero. El pago en frutos dio lugar a muchos abusos por parte del censualista, lo que movió a que las Cortes de Castilla, en 1528, impugnaran el pago de una fanega de trigo como rédito. En Castilla, antes de 1534, el monto de la pensión la fijaba el censualista dentro de un rango del 10% y el 16.67% (entre 10,000 y 6,000 maravedís al millar, respectivamente) En aquel año se legisló sobre que las pensiones de los censos al quitar fueran pagadas solamente en dinero y con una tasa de 7.14% (Catorce mil al millar).

15En 1608 el rey Felipe III emitió una real cédula por medio de la cual prohibió los contratos de censo y juros al quitar cuya pensión fuera superior al 5%. En 1705, por orden del rey Felipe V, los réditos de los censo se rebajaron al tres por ciento9.

16Este tipo de censo fue tolerado por las autoridades. Los beneficios de este contrato eran similares a los del mutuo10, pero como el préstamo estaba oculto bajo un contrato de compraventa, el carácter usurario no estaba manifiesto11.

El censo enfitéutico

17El censo enfitéutico fue el resultado de la evolución del Ager Vectigalis. En el Derecho Romano, es el derecho especial de propiedad perpetua que poseían las personas abstractas sobre las tierras. Alcalá-Zamora y Cabanellas dicen que en un principio significó el fundo (propiedad inmueble rústica) que arrendaba una ciudad, una corporación religiosa o el Estado, por tiempo ilimitado. En esta clase de arrendamiento el arrendatario pagaba una renta anual a cambio del derecho real que tenía sobre la tierra. En las provincias, el Ager vectigalis era la tierra que estaba sujeta a un contribución inmobiliaria que se llamaba vectigal12.

18Según Wobeser, el censo enfitéutico se basa en la enfiteusis romana que consistía en la trasmisión del dominio útil de un bien raíz, con la reserva del directo, y el derecho de recibir anualmente una pensión o canon, en reconocimiento de señorío13.

19Este tipo de censos, con garantía de bienes raíces rurales, fueron muy escasos a partir de la segunda mitad del siglo XVI14. Para el caso del Reino de Guatemala durante el siglo XVIII solamente hemos encontrado dos referencias en el Archivo General de Centroamérica, AGCA.; para Centroamérica, en el siglo siguiente fue el censo por antonomasia.

20Una referencia es la solicitud de ejecución15 por el atraso en el pago de los intereses de un censo enfitéutico. Juan Antonio de Urzilla, procurador de causas del Ayuntamiento de la ciudad de Guatemala, presentó la escritura del censo sobre un solar, situado en el paraje llamado La Joya, en la jurisdicción de la dicha ciudad, que se vendió a Antonia Martín del Cerro, en 100 pesos a “Censo Enfiteusis”, a favor de los propios de la ciudad. La solicitud de la ejecución se debió al atraso del pago de los intereses, que llegaba a la cantidad de 32 pesos y 4 reales (un retraso de 6 años y 6 meses). La ejecución exigía la enajenación de todos los bienes de la mujer16 para cubrir la deuda.

Censo reservativo

21Desde la perspectiva actual, muchos autores consideran a este censo como arrendamiento de bienes inmuebles17. Sin embargo, hay que tomar en consideración sus características esenciales para saber que no era un simple arrendamiento, tal y como se especula, sino un arrendamiento sui géneris, con una posibilidad real de venta del inmueble.

22De acuerdo con Esquivel Obregón18, el censo reservativo al quitar, o redimible, fue una relación contractual por medio de la cual una persona transfiere a otra una finca con el dominio útil y directo, y se reservaba solamente para sí el derecho de recibir una pensión hasta cuando le fuera pagada la cantidad estipulada en el contrato.

Los censos en el Reino de Guatemala

23Como decíamos, este trabajo es un avance de una investigación mayor y contiene la información que hasta el momento hemos recopilado de varios documentos del AGCA.

24Los censos al redimir y quitar fueron los instrumentos de crédito más comunes que se utilizaron en la Centroamérica colonial para obtener el financiamiento necesario para realizar diversas actividades, productivas o de consumo. A continuación se mencionarán los censos cuya garantía fueron bienes raíces rurales, aptos para la agricultura y/o la actividad pecuaria, que se registraron en el ayuntamiento de la ciudad de Guatemala19.

25Son 37 escrituras de censo registradas ante el escribano de cabildo Alonso Rodríguez, entre el 9 de noviembre de 1618 y el 28 de mayo de 1626, y que fueron emitidas del 8 de junio de 1581 al 26 de mayo de 1626. No es posible identificar, en todos los casos, el tipo de censo.

26Para ilustrar el mecanismo de registro a continuación analizaremos dos, el primero y el último, que corresponden a las escrituras con las fechas mencionadas arriba.

27El primer caso corresponde al censo de 4,000 tostones, cuyo censualista fue el Hospital Real de la ciudad de Guatemala. El encargado de dicho hospital, Fray Andrés López, se presentó ante el escribano del cabildo de dicha ciudad, Alonso Rodríguez el 9 de noviembre de 1618, con la escritura de censo emitida por el escribano público Luis Aceituno de Guzmán, el 8 de junio de 1581. En el registro el escribano de cabildo hizo constar que los censatarios fueron Alonso Martín Calagraño, Elena de Paredes, su mujer, Francisco de Paredes, Antonio de Benavides y Ana López de Urízar, mujer de éste. La garantía estaba constituida por varias propiedades: una estancia, tres casas, una “porción” de tierra sembrada de trigo, un molino y un censo. La estancia había sido de Antonio de Paredes, llamada Coatán. Lindaba con varias estancias situadas en la costa del “mar del sur”. Entre ellas estaba la estancia de Juan Méndez de Sotomayor, Antonio de Almeida, Andrés Martín y la que había sido de Sancho de Barahona. Una casa era de Calagraño y lindaba con un solar de Leonor de Paredes y con la casa de Luis Aceituno, y estaba enfrente del Colegio de Santo Tomás de Aquino. Otra de las casas era de Leonor de Paredes que lindaba con el monasterio de las monjas de la Concepción, con la casa de Juan Hurtado de Mendoza y con la de Antonio de Valderrama. La tercera casa era de Francisco de Paredes, que lindaba con la de Jerónimo de Castellanos y con la de Juan de Dueñas. Las tierras y “la milpa” de trigo eran de Alonso Martín y Francisco de Paredes y lindaban con la milpa del Tesorero y la milpa de Luis Aceituno. El molino era de doña Ana de Paredes, y se encontraba sobre el río de Jocotenango. El censo era de mil pesos de minas de principal, cargado sobre los bienes de Juan de Rojas. Este censo se impuso sobre una estancia que había sido de Sancho de Barahona, y las cuatro estancias de Sebastián Sánchez y Alonso Martínez20.

28Segundo caso. Este registro corresponde a la escritura de censo emitida por el escribano público, Alonso Rodríguez el 26 de mayo de 1626. El censualista era el alguacil mayor de corte, Tomás de Cilieza Velasco, y el censatario Pedro de Yrure. El capital fue 340 tostones y la garantía un obraje de añil, con todo lo conexo, con 18 caballerías de tierra. El obraje estaba en jurisdicción de Guazacapán, entre Nancinta y Pasaco y lindaba con el río de Los Esclavos. El registrador era el mismo escribano Alonso Rodríguez, y dicha escritura fue asentada el 28 de mayo de 162621.
A continuación presentamos los 37 censos que ya se mencionaron, poniendo de manifiesto solamente la fecha de emisión de la escritura, el censualista, la garantía y el lugar donde se encontraba ésta.

Tabla N° 1: Los censos y sus garantías

29
Fecha escritura CENSUALISTA GARANTÍA LUGAR

1
1581/06/08 Hospital Real Varias estancias, tres casas, porción de tierra sembrada de trigo, un molino y sobre un censo. Chipilapa y Coatán. Iztapa e Itzcuintepeque

2
1595/07/22 Dotación del Arcediano Diego de Carbajal Su casa de habitación y cinco sitios de estancia. Dos caballerías de tierra. Amatitlán. Petapa. Mixco.

3
1597/10/06 Convento de Monjas de esta ciudad. Una casa y tierras y labranza de trigo. Mixco.

4
1604/04/17 Cofradía del convento de la Concepción. Una casa , un obraje de añil con 3 pilas y 8 caballerías de tierra. Otro obraje de añil con 16 caballerías de tierra. Masagua. Mistlan.

5
1607/11/12 Francisco de Mesa Un pedazo de tierra de 2 caballerías Petapa.

6
1608/11/21 Juana de la Cruz Un obraje de tinta, con 2 pilas de remojo y 2 de batir, con 70 caballerías de tierra. Costas de Siquinalá e Iztapa.

7
1609/06/01 Hijas menores de Esteban de Castro. Labor de trigo y 4 caballerías de tierra con troje y otras 2 caballerías de tierra. Mixco.

8
1611/01/07 Francisco de Mesa Un obraje de añil con 2 caballerías de tierra y otro obraje con 9 caballerías Guazacapán.

9
1611/04/26 Cofradía de la Concepción Varias caballerías de tierra con un obraje de añil. Guazacapán.

10
1611/05/04 Hijas menores de Esteban de Castro. Un obraje de añil y 24 caballerías de tierra y una estancia de ganado mayor Petapa.

11
1612/11/07 Jerónimo de Aldana Un obraje de añil y 12 caballerías de tierra. Xicalapa

12
1613/11/12 Catalina de Santa Gertrudis Estancia de Ganado mayor y un obraje de añil y 3 caballerías de tierra en un “potrero de tinta”. Costa de Texcuaco.

13
1613/11/16 Lucía de Mondragón e Isabel de Angulo. Dos obrajes de añil, con 16 caballerías de tierra. Jurisdicción del pueblo de Siquinalá.

14
1615/02/03 Ana de San Francisco Una labor de “pan llevar” y 4 caballerías de tierra. Pueblos de Pinula y Mixco.

15
1616/02/09 Alonso Alvarez de Vega Obraje y medio de añil y 20 caballería de tierra. Un rastro de estancia de ganado mayor, junto al obraje y medio, y el ganado vacuno que contenía. Además, una casa. Yztapa. Barrio de San Sebastián.

16
1616/03/10 Baltasar Pino de Aberes Una labor y tierras de pan llevar de 7 caballerías. Sumpango. Santiago de Guatemala.

17
1616/09/20 Convento de monjas de Santa Catalina Una labor de 8 caballerías, 2 caballerías de tierra y otras 2 caballerías que servían de potrero. San Martín Jilotepeque

18
1617/01/07 Capellanía del Bachiller Espinoza Un obraje y estancia de ganado mayor, con 24 cab. de tierra. Santiago de Guatemala.

19
1617/01/07 El Bachiller Espinoza Un obraje y 50 caballerías de tierra. ¿?

20
1617/07/05 Cofradía de la Concepción Un obraje de añil y una estancia con 40 caballerías de tierra. Masagua.

21
1617/08/30 Pedro Calvo de Uzeda Un sitio de estancia y 6½ caballerías de tierra. Valle de Petapa

22
1619/01/07 Pedro de Lira Un obraje de añil, un sitio de estancia con 24 caballerías de tierra, 10 negros esclavos y sobre el ganado de la estancia. Además una casa. Escuintepeque

23
1619/02/20 Pedro de Lira Una estancia y un obraje de añil, con 4 caballerías de tierra, y sobre 13 esclavos. San Miguel. San Salvador.

24
1619/12/30 Pedro de Lira Tres estancias y un obraje con 14 caballerías de tierra. San Salvador.

25
1621/02/10 Colegio de la niñas * Una labor de trigo y 3 caballerías de tierra Petapa

26
1621/08/03 Convento de Santa Catalina Mártir Dos sitios de estancia y tres obrajes de añil y 29 caballerías de tierra y 850 cabezas de ganado. Guazacapán.

27
1621/09/00 Francisco de Mesa Su casa de habitación y sus solares, y una labor de 2 caballerías de tierra. Barrio de San Sebastián.

28
1623/07/10 Convento de Nuestra Señora de la Merced. Un sitio de estancia de ganado mayor con 14 caballerías de tierra. Un obraje. Una estancia. San Salvador. Zacatecoluca y Tecoluca.

29
1623/07/29 Diego Pérez Un obraje de añil con 13 caballerías de tierra. Gueymango.

30
1623/08/07 Colegio de las doncellas Un “herido de molino” con 4 caballerías de tierra. Patzun y Tecpán Atitlán.

31
1623/11/09 Convento de monjas de la Concepción. Una estancia con un obraje y varias caballerías de tierra. Un trapiche de “hacer azúcar” y un obraje de añil. Una hacienda. Tejutla. Quezaltepeque Chalatenango.

32
1624/06/27 Convento de monjas de la Concepción Dos molinos con sus tierras lo anexo a ellos. Santiago de Guatemala.

33
1624/07/19 María de Ossa Maldonado Un obraje de añil y 10 caballerías de tierra. Guazacapán.

34
1624/10/07 Bartolomé Sanchez Tirado Una casa y 8 caballerías de tierra. Valle de Mixco.

35
1624/10/26 Convento de monjas de la Concepción Un obraje de añil con 25 caballerías de tierra. Un “sitio de estancia de ganado mayor”. Guazacapán.

36
1624/11/05 Alonso Alvarez de Villamil 4 solares y “unas casas”. Unas tierras Patulul

37
1626/05/26 Tomás de Silieza Velasco Un obraje de añil con 18 caballerías de tierra. Guazacapán.

30El análisis de los datos que contiene este cuadro puede hacerse desde diversas perspectivas. Se desprende que los eclesiásticos, aunque no tuvieron exclusividad en la potestad de realizar préstamos sí lo fueron mayoritariamente, y muchas personas que en lo particular ponían su dinero a disposición del mercado, lo hacían desde la posición privilegiada de su status social o bien de sus cargos. Tales son los casos de las monjas Juana de la Cruz, Catalina de Santa Gertrudis y Ana de San Francisco. O bien Pedro de Lira que era regidor del Ayuntamiento de la ciudad de Guatemala y familiar del Santo Oficio, que prestó 3,400 tostones a Pedro Díaz y Nicolás Sánchez, de San Miguel, quienes incluyeron en la garantía del préstamo a 13 esclavos. Las cofradías echaban mano de los fondos de las obras piadosas. Así vemos que la Cofradía de la Concepción tomó prestados 3,000 tostones de la capellanía fundada por Alonso Núñez, y 1,132 tostones y 2 reales de la capellanía de Isabel López. Otro tanto hicieron los monasterios y conventos. En menor número los censualistas individuales también están presentes; sin alguna relación eclesiástica evidente aparecen Baltasar Pino de Aberes (Amberes), que era un indio de Sumpango, María de Ossa Maldonado que era viuda, y Lucía de Mondragón quien era hija legítima de Juan Andrés de Mondragón y de doña Isabel de Angulo, tutora y curadora de su hija.
Se debe recordar que en estos cuadros están presentes solamente aquellos censos cuya garantía fueron raíces rurales, que representan el 15% de los 240 censos anotados, (véase nota 19)
Aquí está una muestra de la riqueza de los datos que contienen las escrituras de censos, que fueron solamente una de las formas de obtener préstamos en el mercado “financiero” del Reino de Guatemala, y que invitan al investigador a realizar estudios serios desde las visiones, teóricas y metodológicas de la Historia cultural, de las mentalidades, la historia del Derecho y otras, aplicando criterios o formas específicas para abordar la problemática tales como la microhistoria y la prosopografía.
En el cuadro siguiente presentamos los mismos censos; con la fecha de emisión de la escritura, el censualista, el censatario y el monto del préstamo o Principal.

Tabla N° 2: Censualistas, censatorios y principales

31
Fecha escritura CENSUALISTA CENSATARIO PRINCIPAL

1
1581/06/08 Hospital Real Alonso Martín Calagraño y Elena de Paredes. 4,000 tostones

2
1595/07/22 Dotación del Arcediano Diego de Carbajal Nuño Saez Marroquín y su mujer María de Zarate 5,000 tostones

3
1597/10/06 Convento de Monjas de esta ciudad. Diego Ramírez, Marcos Ramírez y María de Esquivel. 1000 pesos de minas

4
1604/04/17 Cofradía del convento de la Concepción. Francisco de Escobar 3,000 tostones

5
1607/11/12 Francisco de Mesa Tomás de Salazar 2,000 tostones

6
1608/11/21 Juana de la Cruz Jerónimo de Carranza y María su mujer. 1000 tostones

7
1609/06/01 Hijas menores de Esteban de Castro. Diego López de Melgar y María, su mujer. 900 tostones

8
1611/01/07 Francisco de Mesa Gonzalo Ga. Pacheco 2,000 tostones

9
1611/04/26 Cofradía de la Concepción Juan de Morales 1,132 tostones y 2 reales

10
1611/05/04 Hijas menores de Esteban de Castro. Francisco García y su mujer Juana 2,000 tostones

11
1612/11/07 Jerónimo de Aldana Julián Troche 2,000 tostones

12
1613/11/12 Catalina de Santa Gertrudis Bartolomé de Buen Año y María Ruiz, su mujer. 1000 tostones

13
1613/11/16 Lucía de Mondragón e Isabel de Angulo. Juan de Aguirre Mondragón e Inés de la Paz, su mujer. 3,000 tostones

14
1615/02/03 Ana de San Francisco Juan Guadrón y su mujer, Juana de la Jara 1,000 tostones

15
1616/02/09 Alonso Alvarez de Vega Juan Ruiz de los Ramos 6,000 tostones

16
1616/03/10 Baltasar Pino de Aberes Andrés de Vides 1,200 tostones

17
1616/09/20 Convento de monjas de Santa Catalina Cristóbal Sánchez Luna y Juan de Viedma, su mujer. 1000 tostones

18
1617/01/07 Capellanía del Bachiller Espinoza Alonso de Sierra 2000 tostones

19
1617/01/07 El Bachiller Espinoza Sancho de Carranza y doña Ana de Angulo 4,000 tostones

20
1617/07/05 Cofradía de la Concepción Andrés Fernández de la Paz. 3,000 tostones

21
1617/08/30 Pedro Calvo de Uzeda Francisco Alvarez 1,800 tostones

22
1619/01/07 Pedro de Lira Juan Dominguez e Isabel García, su mujer. 5,000 tostones

23
1619/02/20 Pedro de Lira Pedro Díaz de Ayora y Nicolás Sanchez 3,400 tostones

24
1619/12/30 Pedro de Lira Juan Rodríguez Godoy 2,300 tostones

25
1621/02/10 Colegio de la niñas Convento de San Agustín 1,000 tostones

26
1621/08/03 Convento de Santa Catalina Mártir Rodrigo de la Barrera e Inés de Saravia, su mujer. 4,000 tostones

27
1621/09/00 Francisco de Mesa Pedro Fernández Conquero y su mujer, Ana. 2,000 tostones

28
1623/07/10 Convento de Nuestra Señora de la Merced Francisco de Miranda en nombre de Juan Rodríguez Godoy 2,350 tostones

29
1623/07/29 Diego Pérez Francisco de Ayllón Agraz 1,200 tostones

30
1623/08/07 Colegio de las doncellas Alonso López de Córdova y su mujer Ana Jerez. 500 tostones

31
1623/11/09 Convento de monjas de la Concepción. Tomás de Silieza Velasco en nombre de Juan Bermudez Salvago. 4,000 tostones

32
1624/06/27 Convento de monjas de la Concepción Fernando de Cubillas 2,000 tostones

33
1624/07/19 María de Ossa Maldonado Francisco de Saldaña y María Muñoz de la Paz, su mujer. 2,000 tostones

34
1624/10/07 Bartolomé Sanchez Tirado Juan Muñoz 1,200 tostones

35
1624/10/26 Convento de monjas de la Concepción Juan de la Presa y su mujer María de Guevara. 3,000 tostones

36
1624/11/05 Alonso Alvarez de Villamil Lucas Gaitán e Isabel López, su mujer. 1,000 tostones

37
1626/05/26 Tomás de Silieza Velasco Pedro de Yrure 340 tostones

32Los registros de estos censos contienen la información fundamental de las escrituras de los mismos. Sin embargo, no contienen indicios sobre cómo se invirtió el dinero obtenido del préstamo, si fue para el consumo, para cubrir otras necesidades o bien para financiar las actividades productivas de las actividades agrarias o pecuarias de las garantías. Tampoco las mismas escrituras de los censos contienen esos datos. Por lo tanto, no se puede afirmar que el dinero prestado fue invertido en las fincas que sirvieron de garantía, aunque las escrituras sí exigían que éstas fueran conservadas y atendidas de la mejor manera posible, y el censatario se obligaba a realizar las reparaciones necesarias y velar porque la producción de la hacienda o la tierra tendiera siempre a crecer. Lo que no tiene lugar a dudas es la importancia de estos financiamientos y la figura del censo reservativo en la configuración de la tenencia de la tierra.
Para ilustrar lo dicho en este trabajo, referente al Reino de Guatemala, he aquí los enlaces siguientes de dos escrituras de censo, consignativo y reservativo, respectivamente, y un registro de censo en el ayuntamiento.

33censo consignativo
censo reservativo
registro de censo

34Notas de pie de página

351 Para conocer los pormenores de la concepción de la usura y su desarrollo a través del tiempo, así como su aplicación a los instrumentos de crédito, hay que leer el magnífico trabajo de Gisela von Wobeser, “La postura de la Iglesia Católica frente a la usura”, discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia, 10 de noviembre de 1992. Este trabajo también incluye información valiosa sobre el surgimiento del censo consignativo.

362 Ramón Sánchez González, “El Crédito Rural: Los Censos (Estudio del préstamo censal en la comarca toledana de la Sagra en el Setecientos)”, en Revista de Historia Económica, Año IX. n° 2 (1991), págs. 285-313; p. 285.

373 Tal es el caso de Miles Wortman, Política y Sociedad en el Reino de Guatemala, Banco Centroamericano de Integración Económica (Tegucigalpa, 1991), quien se refiere a esta actividad financiera como préstamos e hipotecas, proporcionados por la Iglesia Católica, con los cuales compraba o mejoraba las propiedades a una tasa de interés del 5 por ciento; p. 61. Asimismo, Elizabeth Fonseca Corrales, cuando se refiere a la propiedad eclesiástica, manifiesta que la historia de ésta en la historiografía centroamericana, en algunas obras se cita, de manera muy tangencial, el papel que la Iglesia pudo haber desempeñado, como «banquero» en la época colonial, “Economía y Sociedad en Centroamérica (1540-1680)”, en Julio Pinto Soria (ed.) Historia General de Centroamérica tomo 2, El Régimen Colonial, p. 113. Esta autora, cuando aborda el tema de las capellanías, en dos pequeños párrafos, solamente indica que el principal de éstas eran los bienes muebles o inmuebles que donaban los fundadores y que la persona que los tomaba a censo recibía el nombre de inquilino, pág. 116.

384 Aunque no es muy reciente, el trabajo de María Milagros Ciudad Suárez, Los Dominicos, un grupo de poder en Chiapas y Guatemala. Siglos XVI y XVII, (Sevilla: Escuela de Estudios Hispanoamericanos de Sevilla, 1996), Capítulo VI, págs. 257-288, aborda aspectos de las actividades financieras de los dominicos, los censos y su relación con las fundaciones piadosas, especialmente la capellanía, y se fundamenta teóricamente sobre los trabajos de Gisela von Wobeser sobre las fundaciones piadosas y el censo consignativo; Edgar Chután y Joel Hernández en su trabajo de tesis de licenciatura en historia por la Universidad de San Carlos de Guatemala, Unidades Productivas Agrarias en el Valle de Petapa, 1570-1680, (Guatemala: Escuela de Historia, 2000), hacen mención de dos formas de crédito: las obligaciones (págs. 69-70) y el censo (págs. 75 – 76), tratados como notas de pie de página; Rodolfo Hernández y Lucky Ramírez en La Orden de los Dominicos en el reino de Guatemala, 1535-1700, Dirección General de Investigación, (Guatemala: Escuela de Historia, USAC, 2000), también estudiaron las generalidades y algunas especificidades de los censos y las capellanías. Estos autores realizaron su análisis desde las fuentes de primera mano del Archivo General de Centroamérica y el Archivo Histórico Arquidiocesano de la ciudad de Guatemala.

395 Las obligaciones y los censos fueron los figuras jurídicas más utilizadas en las transacciones financieras para obtener beneficios de las donaciones de bienes raíces de las fundaciones piadosas . Los juros y los depósitos lo fueron para el caso de las donaciones en metálico.

406 Hernández y Ramírez, La Orden de los Dominicos, pág. 66.

417 Hernández y Ramírez, La Orden de los Dominicos, pág. 66.

428 Wobeser, “La postura de la Iglesia”, pág. 7.

439 Adolfo Ballester Martínez, “Los censos: concepto y naturaleza”, UNED. Espacio, Tiempo y Forma, Serie IV, Historia Moderna, t. 18-19. 2005-2006, págs. 35-50. Este autor dice que el censo reservativo no tiene la misma tradición legal que los censos consignativo y enfitéutico y, siempre, sus disposiciones estaban ligadas a éstos. Así, toda la legislación sobre los censos no hace distinciones sobre las particularidades de cada uno; págs. 38 – 39.

4410 Mutuo. Se le llama así, también empréstito o préstamo de consumo, al contrato en que una parte entrega a la otra una cantidad de cosas que esta última está autorizada a consumir, con la condición de devolver, en el tiempo convenido, igual cantidad de cosas de la misma especie y calidad. Manuel Ossorio, Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales, 1ª ed. Electrónica. (Guatemala: Datascan, S. A., s.f.)

4511 Wobeser, “La postura de la Iglesia”, pág. 7.

4612 Ossorio, Diccionario.

4713 Wobeser, “La postura de la Iglesia”, pág. 7.

4814 José Luis Rodríguez de Diego, “Hacia una catalogación y mecanización de un importante fondo documental: los censos”, Anabad, XXXII (1982), núm. 3, pp. 293-306. Este autor denomina perpetuos a los censos enfitéuticos, pág. 295.

4915 La ejecución es la exigencia de determinada deuda mediante el procedimiento ejecutivo, de tramitación más rápida que el juicio ordinario, Ossorio, Diccionario.

5016 AGCA., A1.15, Leg. 2369, Exp. 17921, 20 folios. 1707. Véase también: AGCA., A1.20, Leg. 776, Exp. 9269, folios 186v-191, 1772. Protocolo de Carlos de Figueroa.

5117 Miguel Ángel Sedano Ruiz, “Situación financiera del convento de San Bernardo y su Inversión en el otorgamiento de depósitos: Siglo XVII”, Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, s.f.

5218 Esquivel Obregón, Apuntes para la Historia del Derecho en México, tomo III, pág. 380, en Ciudad Suárez, Los Dominicos, pág. 273, n. 46.

5319 Protocolo de Alonso Rodríguez, Archivo General de Centroamérica, AGCA., A1.20, Leg. 1247, Exp. 9738, 465 folios. Años 1616-1633 (del registro). Hay aproximadamente 950 escrituras registradas, de las cuales solamente se han analizado 240, los primeros 83 folios.

5420 AGCA., A1.20, Leg. 1247, folios 37v.- 38v., 9 de noviembre de 1618.

5521 AGCA, A1.20, Leg. 1247, fol. 83v.

56

Para citar este artículo :

Rodolfo Hernández Méndez, « La actividad crediticia en el Reino de Guatemala: Los censos y la garantía agraria, 1581-1626. », Boletín AFEHC N°39, publicado el 12 diciembre 2008, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=2110

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Comentario enviado el Thursday 12 de February de 2009 por Christophe BELAUBRE

Para seguir el debate inconcluso del papel de los censos en la economía agraria, se puede decir que pocos son los trabajos de historiadores centroamericanos que han intentado explorar el tema de la rentablidad de las haciendas.Sin embargo en su tesis sobre la ciudad de Guadalajara, Thomas Calvo muestra que las propiedades rurales eran más sensibles a estas obligaciones que las urbanas; muestra cómo en los archivos aparecen muchas haciendas que eran embargadas de esta manera.

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