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AFEHC : avances : El cuento de dos ciudades: el papel desempeñado por León y Granada en la formación del Estado de Nicaragua : El cuento de dos ciudades: el papel desempeñado por León y Granada en la formación del Estado de Nicaragua

Ficha n° 2337

Creada: 03 marzo 2010
Editada: 03 marzo 2010
Modificada: 15 enero 2011

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Autor de la ficha:

Alberto NICKERSON

Editor de la ficha:

Justin WOLFE

Publicado en:

ISSN 1954-3891

El cuento de dos ciudades: el papel desempeñado por León y Granada en la formación del Estado de Nicaragua

Este ensayo aborda la rivalidad de las dos ciudades coloniales, León y Granada, que dominaron la provincia de Nicaragua y los efectos que tuvieron dichos enfrentamientos en la formación del estado. Es un intento de ir un poco más allá de la tradicional interpretación histórica que considera que el conflicto surgió de una “León liberal” peleando contra una “Granada conservadora” por la supremacía política y económica. Es estudia en particular el papel del caudillismo y de las reformas constitucionales de 1840.
Palabras claves :
Rivalidades, Urbanismo, Historiografía, Estado-Nación, Estado
Texto íntegral:

1

Introducción

2 William Curtis trae en su libro el episodio del desembarco de un extranjero en el puerto de Corinto: preguntando a tres hombres de su compañía de viaje el nombre de la capital de Nicaragua. El primero dijo Granada, los dos otros cuestionaron tal respuesta, con pretender uno que era León, mientras el otro tomo partido por Managua. La disputa escalo tal que el barco casi volcó. Curtis se percato rápidamente que la cuestión era delicada con pérdida de miles de vida y centenas de miles en moneda mal gastado en varias tentativas de llegar a una solución1.” De ser cierto o no tal episodio, la anécdota marca uno de los temas relevantes de la historiográfica nicaragüense: la rivalidad de las dos ciudades coloniales en el control de Nicaragua y los efectos que tenía en la formación del estado.

3 A pesar de la importancia de tal lucha hay pocos estudios sobre esta rivalidad2. Lo que se conoce no llego mas lejos que generalizaciones de un León liberal peleando la conservadora Granada por la supremacía política y económica. Nicaragua no es aislada en tales luchas entre ciudades. El vació de poder que dejo España da crédito a la observación de Domingo Sarmiento que “Centro América hacia de cada aldea un Estado soberano3”. A parte de tal hipérbole se encuentra la impactante realidad y lucha que los líderes políticos enfrentaban en Centroamérica, peleándose entre facciones regionales, para configurar un Estado. En el caso de Nicaragua se observa la lucha del centro económico que representaba Granada de un lado contra León al otro como sede de Gobierno y del Obispado. El poder de León provenía más de la tradición mientras que el de Granada en el privilegio y la pujanza económica4. Otra variable que se tiene que tener en cuenta para comprender el predominio del regionalismo contra la tendencia al centralismo es el papel del caudillo.

El papel del caudillo en la contienda

4Mientras Nicaragua no era inmune contra caudillos, el fondo de la lucha política era la rivalidad regional entre León y Granada. De tal suerte que las ciudades se transformaron en “pueblos caudillos5” . Cada una tenía su zona de influencia con tal que la historia de dicha rivalidad termino como historia de Nicaragua6. Historiadores rápidamente señalan tal fenómeno como principal tema de la historia nicaragüense más ponen poco énfasis en el momento del conflicto entre las dos ciudades elucidando efectos dilatorios del localismo. Mi argumento es que el localismo haya sido más evidente durante la turbulenta década de 1840 terminando con la escogencia de Managua como capital de compromiso7.

5 El localismo se torno mas pronunciado debido a las políticas de Casto Fonseca el jefe de fuerzas armadas como hombre fuerte liberal en Centro América durante tal periodo8. Bajo Fonseca, León llego a ser un reducto de liberales desplazados. Fonseca fue cada vez más impopular a la elite de Granada debido a la reorganización de fuerzas armadas en junio de 1844 en tres batallones de 2,400 hombres y un batallón de 800 hombres en Granada y Masaya. Asumiendo Fonseca el grado de gran Mariscal9. Tal reorganización era un esfuerzo de reforzar la posición de León en contra de Granada. La rivalidad regional se incremento cuando Managua decidió de cambiarse de la jurisdicción política de Granada a la de León10. El pueblo de Managua era reluctante de contribuir a la grandeza de Granada vía impuesto11. Páginas editoriales del Ojo del Pueblo hacian cambiar lectores al favor del hecho que geográficamente hablando Managua – por virtud del Lago Managua y el rió de Tipitaba- iba controlar militarmente a Granada. Las elites en Granada eran preocupadas que Managua sea controlado por Fonseca y que la elite de León se vuelva una amenaza para Granada12. Cuando Francisco Malespín, con tropas de San Salvador y de Honduras invadió a Nicaragua para derrocar a Fonseca contaba con apoyo de fuerzas de guarnición de Granada. La Guerra de Malespín significo el fin de la preponderancia de León en la política nicaragüense y llevo a la primera era conservadora de Granada.

6Durante el cerco de León en 1844 la legislatura nicaragüense fue obligada a trasladarse a San Fernando hoy Masaya. En febrero de 1846, Sandoval hacia preparación para convocar la legislatura en San Fernando para las sesiones del año. Enterando de tal propósito, Pablo Buitrago Supremo Director que fue de 1841 a 1843 envió una carta de protesta a Sandoval reclamando que la legislatura quédese en León. Los que se aliaron con Buitrago emitieron el acta de San Juan de Lima y del 23 de marzo de 1846 declarando que Sandoval socavaba el derecho de la legislatura a sesionar donde quería y apelaron a las fuerzas armadas para unirse con la esperanza de preservar la autonomía legislativa. Se evito una crisis con la elección de Managua como alternativa.

Las reformas constitucionales de la década de 1840

7Una asamblea constitutiva se formó el 12 de marzo de 1847 para sustituir la vigente constitución pero la asamblea no sesionó para deliberar antes del mediado de abril de 1848. La nueva constitución tendía a reforzar el poder ejecutivo diluyendo mandos ejecutivos y militares. Previo a esta reforma el Director Supremo no era el Comandante Supremo. Las reformas cambiaban el nombre del poder ejecutivo del Supremo Director a Presidente. Bajo la nueva constitución, se dió plenos poderes al Presidente en tiempo de crisis, como el de enviar fuerzas armadas sin aprobación del Congreso. El presidente también podía suspender derechos constitucionales, hacer prisioneros y hacer empréstito o prestamos impuestos. Además de reforzar el poder ejecutivo las reformas constitucionales amenazaron de cambiar drásticamente la configuración del proceso político. Las reformas procuraban consolidar el poder político en las manos de los pocos poderosos latifundistas imponiendo votación vía censo para cargos públicos13. La elite de Granada esperaba que las reformas constitucionales pudieran contrabalancear el poder político y militar de Trinidad Muñoz el indiscutible caudillo de León aunque era natural de Granada. Eso provocó resentimiento entre la elite de León que se opuso también a la futura forma que el Estado nicaragüense debía tomar. Las reformas constitucionales iniciaron una nueva serie de revueltas y rebeliones por dos concepciones diferentes sobre la naturaleza del Estado nicaragüense.

8Los que favorecían las reformas llegaron a ser abogados Timbucos (o sea coches gordos) y se aliaron a Granada mientras sus opositores fueron llamados Calandracas (o sea perros sin dueños) basándose principalmente alrededor de León. Esos apodos revelaron las diferencias de clase de los opositores políticos. La referencia a los proponentes de las reformas como coches gordos evidenciaba la mera naturaleza y apariencia política de la élite granadina. Las elites de Granada y de León desarrollaron dos caminos diferentes vía diversificación y latifundios, la elite granadina conseguía acumular riqueza que sus contrincantes de León no podían alcanzar. Las diferentes trayectorias económicas definían formas políticas. Desde tiempos de la colonia las más poderosas y ricas familias aristocráticas eran atraídas a Granada. León por contrario representaba una economía más basada en la clase trabajadora. Aunque miembros de la elite poseían tierras en Chinandega y Honduras, la mayoría del pueblo tenía su sustento en negocios pequeños14. De tal manera la elite de León era marcadamente menos oligárquica.

A manera de conclusión

9Siguiendo los debates de reformas constitucionales Managua fue oficialmente designado capital de Nicaragua en 11 de julio de 184615. Esa maniobra cuya intención era de eliminar la dura rivalidad entre León y Granada eligiendo una localidad cera del centro geográfico. Las contiendas aunque evidente durante la colonia se ponían más duras en la década de 1840 un periodo turbulento cuando Nicaragua pasaba por el doloroso proceso de configurar un estado. A pesar de la designación de Managua como capital, León y Granada continuaban peleando por la posición de la ciudad dominante. La rivalidad solo amaino en las décadas de 1860 con la expansión del café. Las tierras riquezas alrededor de Managua alcanzaron mayor importancia. Hacia 1893, Jose Santos Zelaya conseguía transformar Managua en un centro propio de poder económico y político y así terminó la disputa entre las dos ciudades16. Hasta hoy en día cada una mantiene su identidad y cultura, pero ya no siguen por el control del estado de Nicaragua.

Notas de pie de página

101 Parte de este artículo proviene del trabajo de Alberto Nickerson, “’The People is Justice’: Partisan Conflict, Popular Protest, and the Search for Political Order” Unpublished manuscript. William Curtis, The Capitals of Spanish America (Harper and Brothers 1888), pág. 138.

112 Veánse Charles Stansifer y Richard Millet, “Nicaragua” in Kenneth J. Grieb (ed.) Research Guide to Central America and The Caribbean (University of Wisconsin Press, 1985), pág. 56. Dos excepciones notables incluyen a David Radell “An Historical Geography of Western Nicaragua: The Spheres of Influence of León, Granada, and Managua, 1519-1965.” Unpublished Dissertation, University of California at Berkeley, 1969 y Edgardo Buitrago “León y Granada en el Destino Histórico de Nicaragua” Boletín Nicaragüense de Bibliografía y Documentación 60:1989, pág. 1-11.

123 Citado in Jordana Dym, _From Sovereign Villages to National States: City, State,, and Federation in Central America, 1759-1839 _(University of New Mexico Press, 2006), xvii. Realmente, la rivlidad entre Granada y Leon se encuentra en otras partes que ern Nicaragua. Otros paises del istmo han experimentado similares batallas : Guatemala City y Quetzaltenango, San Jose y Cartago, y Tegucigalpa y Comayagua en Honduras representan otros tres ejemplos.

134 Edgardo Buitrago, “Leon y Granada,” pág. 3.

145 Sarah Chambers, From Subjects to Citizens: Honor, Gender, and Politics in Arequipa, Peru 178-1854 (University Park: Penn State University Press, 1999), págs. 7-8. El término Pueblo Caudillo ha sido utilizado para describir Arequipa Peru debido a la falta de líderes carismáticos.

156 Claro que eso excluye la costa atlántica

167 Para una mirada hacia esa década véase Rafael Casanova Fuertes, “Hacia una nueva valoración de las luchas políticas del periodo de la Anarquía: El caso de los conflictos de 1845-1849” in Encuentros con la historia (ed.) Margarita Vannini (Managua : IHNCA) 1995, págs. 231-48; “¿Héroes o bandidos? los problemas de interpretación de los conflictos políticos y sociales entre 1845-1849 en Nicaragua” in Revista de Historia no. 2 (1992), pág. 13-16; “Orden o anarquía: los intentos de regulación protoestatal en Nicaragua. Década de 1840”. In Nicaragua en busque de su Identidad ed. Francis Kinloch (Managua: IHNCA), 1995, 277-94. Véase tambièn a E. Bradford Burns, Patriarch and Folk: The Emergence of Nicaragua, 1798-1858 (Cambridge, MA, and London: Harvard University Press, 1991), pág. 145-159.

178 Dana Munro Gardner, The Five Republics of Central America (Oxford: Oxford University Press, 1918), pág. 80.

189 Casanova, “Orden o Anarquia,” pág. 284.

1910 Mas Managua. El Ojo del Pueblo no. 14 Febrero 17, 1844; no. 20 Mayo 25, 1844.

2011 Ibid.

2112 Remitido, Ojo del Pueblo no. 11, Enero 27, 1844.

2213 Véase sobre las reformas constitucionales Antonio Esgueva (Comp.), Las Constituciones Políticas y sus Reformas, (Managua, Nicaragua: IHNCA, 2000), págs. 275-278 y págs. 286-290. Véase también, Andrés Perez-Baltodano, Entre el Estado Conquistador y el Estado Nación: Providencialismo, pensamiento político y estructuras de poder en el desarrollo histórico de Nicaragua. (Managua: Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA) de la Universidad Centroamericana y Fundación Friedrich Ebert, 2004), pág. 169-176; véase también del mismo autor “Del estado conquistador al estado nación: De la resignación a la ciudadanía” in Istmo N° 10, http://collaborations.denison.edu/istmo/n10/articulos/estado.html , consultado el 3 de marzo de 2010.

2314 Xiomara Avendaño Rojas, “Evolución económica en el Occidente de Nicaragua, 1860 – 1940”. in Revista de Historia y Ciencias Sociales, UNAN, Managua, No. 5. 2004.; Alberto Lanuza Matamoros, Estructuras socioeconómicas, poder y estado en Nicaragua, de 1821 a 1875. (Costa Rica: Serie Tesis de Grado No. 2); David R. Radell, Historical geography of Western Nicaragua the spheres of influence of Léon, Granada, and Managua, 1519-1965, (Berkeley: University of California, 1969), págs. 112-122.

2415 Remitido. Registro Oficial no. 77. July 11, 1846, 320.

2516 Sobre este aspecto véase Arturo Cruz, Nicaragua’s Conservative Republic, 1858-1993 (New York: Palgrave, with St. Antony’s, Oxford. 2002).

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