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AFEHC : articulos : Prensa ilustrada y cultura pública en la centroamerica de inicios del siglo XIX : Prensa ilustrada y cultura pública en la centroamerica de inicios del siglo XIX

Ficha n° 2444

Creada: 23 junio 2010
Editada: 23 junio 2010
Modificada: 01 septiembre 2011

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Autor de la ficha:

Ethel GARCÍA BUCHARD

Editor de la ficha:

Patricia VEGA JIMÉNEZ

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Prensa ilustrada y cultura pública en la centroamerica de inicios del siglo XIX

El siglo XIX es testigo de una serie de transformaciones para las sociedades hispanoamericanas como resultado de la convergencia de un conjunto de factores, los cuales a su vez se convirtieron en fuerzas generadoras de nuevas mutaciones. En este artículo interesa analizar las formas de coexistencia entre las antiguas y las nuevas concepciones acerca de lo político y lo público que están presentes en la prensa que se editó en la sociedad centroamericana de las primeras décadas del siglo XIX, especialmente en el Amigo de la Patria, publicación a cargo del intelectual José Cecilio del Valle, editada en la ciudad de Guatemala a inicios de la década de 1820.
Palabras claves :
Prensa, Periodismo, Libertad, Político
Autor(es):
Ethel García Buchar
Fecha:
Junio de 2010
Texto íntegral:

1
h4. Introducción

2Contrariamente a lo que ocurrió en muchos países europeos, donde la Ilustración había aportado cambios profundos en el lenguaje, los imaginarios y las representaciones, en Iberoamérica estas transformaciones siguieron el ritmo de los procesos de emancipación. Es en este contexto revolucionario que los valores y conceptos antiguos van dejando de tener consenso general y en este proceso adquieren mayor ambivalencia.

3Desde esta perspectiva es necesario identificar las modalidades que asumió este proceso de cambio e inflexión en las sociedades iberoamericanas y, al mismo tiempo, explicar cómo estas transformaciones se convirtieron en fuerzas generadoras de diversas mutaciones. Algunas de estas novedades tienen que ver tanto con la incorporación de nuevas formas de comunicación y sociabilidad, que a su vez contribuyeron a transformar el espacio público y que en las sociedades iberoamericanas aparecieron tardíamente y cargadas de ambigüedades1. Esto es explicable si se considera que los atributos identitarios y los rasgos culturales varían lentamente y sus principales supuestos no se dejan de lado simplemente porque algunos consideren que representan la mejor solución a los problemas, como era la opinión predominante entre los círculos ilustrados2.

4En este texto interesa analizar ese proceso de transición hacia una nueva cultura política en la Centroamérica de las primeras décadas del siglo XIX, identificando las formas de coexistencia entre las antiguas y las nuevas concepciones acerca de lo político y lo público que estuvieron presentes en las discusiones y propuestas políticas y se plasmaron en la prensa centroamericana del período.

5Es el caso de El Amigo de la Patria, publicación a cargo de José Cecilio del Valle3 y editado en la ciudad de Guatemala durante los años de 1820 y 1822. Lo anterior con el objetivo de explicar los cambios en la idea de publicidad y opinión pública, la importancia que se le atribuía a la educación en la cultura pública ilustrada al igual que las ideas de gobierno y administración que se discutían y se presentaron al lector en las diversas páginas de esta publicación periódica.

La Ilustración y la libertad de imprenta en el Reino de Guatemala

6Desde principios del siglo XVIII la imprenta se convirtió en un instrumento de transmisión de ideas y valores y, aunque en primera instancia actuó reforzando los esquemas tradicionales de comunicación, en el proceso se fueron incorporando ideas y prácticas que en sí mismas aportaban elementos de ruptura.

7El primer órgano de prensa oficial en el Reino de Guatemala salió a la luz pública durante los primeros días del mes de diciembre de 1729 con el título de La Gazeta de Guatemala y daba cuenta de los sucesos ocurridos en las diversas provincias del Reino, registraba datos estadísticos sobre comercio, población y administración y también publicaba las disposiciones emitidas por las autoridades coloniales y los demás órganos corporativos. También se podían encontrar ricas descripciones sobre las festividades cívicas y religiosas realizadas en las poblaciones del reino de Guatemala3.

8Si se considera lo anterior salta a la vista que esta publicación no se ubicaba en el campo de la opinión sino en el de la información útil y necesaria. En otras palabras, formaba parte de lo que se conoce como publicidad, que en sociedades tradicionales constituía un aspecto de lo público, sobre el cual los órganos de poder tenían la potestad para ejercer una estricta vigilancia y control. Desde esta perspectiva el acto de imprimir era considerado un privilegio y constituía uno de los pilares sobre los cuales se afianzaba la institucionalidad y la autoridad. Aunque la moralidad y utilidad estuvieron presentes entre los criterios básicos para autorizar una publicación, esta prerrogativa era siempre personal y con la aparición de los periódicos se convirtió en uno de los requisitos necesarios para obtener el derecho de imprimirlos4.

9Al decretarse que la libertad de imprenta era un derecho individual y universal, como resultado del constitucionalismo gaditano se abrieron espacios para la creación de una opinión pública cuyo centro de interés era el bien común. Pero también hay que reconocer que si bien hubo elementos de ruptura en este proceso, es evidente la persistencia de la continuidad. De ahí que se considere al liberalismo del siglo XIX como una “frontera móvil” entre las sociedades corporativas y las sociedades modernas, individualistas y propietarias. De esta forma, se debe considerar a la Ilustración como un grupo de cápsulas o puntos de inflexión, y al pensamiento ilustrado como una propuesta compartida por los diversos sectores de la elite y la diferencia radicaba en la modalidad y aspectos que privilegiaban5.

10En este sentido, es necesario considerar que, al contrario de las interpretaciones hasta ahora aceptadas sobre el impacto generalizado de las Reformas de Cádiz, las tendencias historiográficas recientes apuntan hacia la búsqueda de una incidencia diferenciada6. En el caso centroamericano se ha identificado dos posiciones; por un lado, los absolutistas, quienes creían en la necesidad de la centralización del poder como un paso necesario al momento de establecer prioridades en la acción social y económica. En la otra posición se ubicaban los constitucionalistas, que se desarrollaron al ritmo de los paradigmas liberal y republicano y abogaban por la necesidad de reducir la coerción en asuntos sociales y económicos, partiendo de la idea de que los beneficiarios de la legislación debían ser sus agentes7. Pero en el medio no se puede dejar de considerar a todo una gama de posiciones con tonalidades y énfasis diversos.

11Al iniciar la segunda década del siglo XIX salieron a la luz dos publicaciones periódicas que configuraron el espacio ideal para la discusión en torno a las nuevas ideas, la divulgación en el Reino de Guatemala de las novedades ocurridas en torno al proceso gaditano y también informar acerca de los sucesos acaecidos en los territorios coloniales. Estos órganos de prensa tenían como título El Editor Constitucional y El Amigo de la Patria_ y fueron editados por los intelectuales y políticos centroamericanos Pedro Molina y José Cecilio del Valle respectivamente.

12El Editor Constitucional era una publicación semanal cuyo primer número apareció el 28 de julio de 1820 y circuló con este nombre hasta el número 13. A partir del número 14 se le denominó El Genio de la Libertad hasta el 10 de diciembre de 1821, fecha en la cual cesó su tiraje8. El Amigo de la Patria se publicó entre el mes de octubre de 1820 y hasta marzo de 1822. Se reproducía en la imprenta de don Manuel de Arévalo, uno de los impresores más importantes de la ciudad de Guatemala. En sus páginas se publicaban aspectos relacionados con el gobierno y la administración, al igual que trabajos sobre economía política y estadística, entre otros9.

El tránsito de la publicidad a la de opinión pública

13Uno de los elementos de ruptura que surgieron con la modernidad y, al menos jurídicamente con la Constitución de Cádiz, es que el pueblo va dejando de ser considerado una comunidad perfecta, unida por vínculos morales recíprocos y organizada jerárquicamente en sociedades corporativas independientes entre sí, y es vista como una comunidad política constituida por la asociación voluntaria de individuos libres e iguales en derechos. En este nuevo contexto constitucional y liberal, el orden de la publicidad coexistía con el interés por ofrecer información útil y se mezcló con las metas reformadoras y educativas de los ilustrados y con la invocación a la opinión soberana10.

14En este apartado interesa analizar la coexistencia y convergencia existente entre las antiguas y las nuevas concepciones acerca de lo público y la publicidad en la prensa ilustrada del Reino de Guatemala, con el fin de explicar la especificidad centroamericana del proceso de transición hacia la modernidad que inician estas sociedades durante las primeras décadas del siglo XIX.

15En el primer número del El Amigo de la Patria publicado el 16 de octubre de 1820 se consideraba a la Ilustración como la fuente de donde debía fluir toda la riqueza y, por lo tanto, “… el primer bello de las sociedades políticas: el ornamento más grande de los pueblos11”.

16Desde esta perspectiva, la instrucción y el aprendizaje, tanto del agricultor como del artesano y el comerciante, constituyen elementos necesarios en todo proceso de trabajo. De esta forma, para lograrlo era indispensable inspirar el entusiasmo por las ciencias al igual que el elogio de quienes las cultivaran. Atendiendo a este principio se afirmaba lo siguiente:

17“Para que el hombre trabaje, es necesario que aprenda á trabajar. No hay trabajo que no exija aprendizaje. El labrador necesita las luces de los Agronomos, las de Youny, y Duchamel, las de Toaldo y Sandaho. El artesano debe instruirse en los principios de su Arte, estudiar la teoría que lo ha formado y exercitarse en la aplicación de sus máximas. El comerciante debe unir con los elementos del cálculo, los conocimientos igualmente necesarios de la Geografía, física y política12”.

18
Todo lo anterior con la pretensión de hacer el servicio más distinguido a los hombres útiles y a los ciudadanos productores, concurrir al descubrimiento de nuevas riquezas y hacer a los pueblos el presente de más valor, sosteniendo los derechos y manifestando las necesidades del público13. También buscaba dar luces al gobierno publicando órdenes y decretos, señalando tanto sus bondades como los abusos cometidos en su ejecución.

19Al analizar esta propuesta se puede dar cuenta del tipo de público meta pero también es posible identificar hasta qué punto sus objetivos se reducían al plano de la información útil o si trascendían al nivel de la opinión pública. Lo anterior con el fin de explicar los criterios de selección de los temas y los problemas que se discutían al igual que entender su secuencia y lógica de aparición.

20En las secciones permanentes publicadas en cada uno de los números del periódico, se destacan asuntos desde los relacionados con las ciencias, pero también cuestiones referidas al buen gobierno y a la elección de los representantes a las Cortes al igual que los mecanismos de representación que deberían implementarse.

21En el apartado sobre las Ciencias se publicaron diversos estudios en los cuales se reflexionaba acerca de la utilidad del conocimiento científico y la necesidad de que fuesen visualizadas como el camino más directo para vencer la ignorancia y alcanzar la felicidad de los pueblos. Es claro el interés por difundir la razón pragmática en una sociedad tradicional, considerada desde esta perspectiva como fuente de irracionalidad. En este sentido se insistía en que toda nación ignorante era una nación envilecida y, tarde o temprano subyugada.

22Con el fin de romper con las barreras que imponía la ignorancia se proponía todo un programa de reformas que contenía varios puntos claves, a saber: en primer lugar, sustituir al antiguo sistema de estudios, estimulando la aplicación de la ciencia y el hábito de estudio; en segundo lugar, establecer una imprenta en cada Intendencia, costeándola por suscripción o con el fondo de propios y de las comunidades y publicar en ellas periódicos que se conviertan en cartillas elementales de Economía política; en tercer lugar, estimular la creación de Sociedades Económicas; en cuarto lugar, instituir las sociedades de labradores, las cuales ya comenzaban a plantarse en Europa con gran suceso y, por último, multiplicar las escuelas y rectificar las establecidas, aplicando el método que más se aproximara al de Lancaster y también premiar el mérito de los Curas benéficos que se distinguieran en la ilustración de los indios14.

23Se destaca aquí la centralidad que se le atribuía a la reforma económica en todo proceso de cambio social; lo anterior a partir de las organizaciones corporativas existentes pero otorgándoles nuevas funciones y un mayor protagonismo. Es claro también el énfasis y el valor que se le atribuía a la instrucción y a la divulgación de la información útil15. Desde esta perspectiva se entendía como público al pueblo, pero no al pueblo en abstracto, sino al conjunto de los habitantes de una ciudad o localidad y, al mismo tiempo, lo que se hacía o se decía a la vista de todos, en otras palabras lo que en sentido moderno se considera como publicidad.

24En términos generales, se observa que, si bien es cierto no se trascienden totalmente los esquemas tradicionales, se va produciendo cierto desplazamiento en los temas de interés, los cuales iban desde aquellos que giraban en torno al dogma religioso y estaban orientados a fortalecer las “buenas costumbres” y fomentar el espíritu público, hasta aquellos que fueron modulando los elementos fundamentales de lo que posteriormente sería la “República de las Letras”. En este nuevo esquema el concepto de servicio al público fue transformando su significado e implicaba ya contribuir a la divulgación de las ciencias e impulsar su aplicación a la administración con el objetivo de lograr un buen gobierno.

25Encontramos también que los intereses se fueron desplazando desde las ciencias hasta la política. Se observa que en los apartados que se inscribían bajo el título de Gobierno se incluyeron artículos orientados a ilustrar a las autoridades. Pese a la variedad de los temas que fueron tratados a lo largo de los cuarenta y ocho números publicados en El Amigo de la Patria, se destacó el interés por la legislación y la necesidad de diseñar un Código Legislativo16 que sirviera de base para configurar una nueva comunidad política integrada por la asociación voluntaria de hombres libres17. También están presentes en los diferentes números del periódico las discusiones y conflictos que se generaron sobre las nuevas formas de representación que se abrieron con la Constitución de Cádiz y en las cuales salieron a flote las tensiones entre las nuevas y viejas concepciones acerca de lo público y de lo político.

La siguiente es la manifestación de los electores del partido de Guatemala a los habitantes de la capital y los pueblos que los nombraron, en respuesta a las acusaciones que se les hiciera con relación a la existencia de vicios en el proceso de elección de los representantes por la provincia de Guatemala y sobre todo, la presión ejercida por algunas de las familias influyentes de Guatemala. En estas denuncias se decía que:

26“Lo que deseamos nosotros es que se acabe el espíritu de familia y le subyugue el espíritu público: el Bien general del pueblo de Guatemala: el Bien más universal de la América, ídolo de nuestros afectos, objeto de nuestros pensamientos18”.

27Otro tema que está presente como una preocupación recurrente es la importancia que se le atribuía al conocimiento sobre el territorio como un factor necesario para la buena administración. En los números comprendidos entre el doce y el quince del tomo primero se publicaron varios artículos que se referían a la importancia de la estadística para conocer el estado de la población, la riqueza y las fuerzas del país y, sobre todo, su valor como el mapa grande de los gobiernos y la carta donde el hombre público debía fijar sus ojos para hacer las combinaciones que deberían servir de base a todo sistema de administración que busque la felicidad y la prosperidad de los pueblos19.

28
h4. Prensa y el papel de la educación en el proyecto ilustrado

29Ante la pregunta que algunos se hacían acerca del secreto de la felicidad de los pueblos, las respuestas Valle respondía de lo siguiente: “Ilustradlos, civilizadlos, formad las potencias del pensamiento, ponedlos en aptitud de adquirir las luces útiles, los principios provechosos20”.

30Al hacer una valoración del progreso alcanzado por los países europeos como resultado de su desarrollo científico, José Cecilio del Valle consideraba que mientras la ciencia social se adelantaba y la ilustración hacía progresos, los pueblos eran menos esclavos y esto a su vez se expresaba en una Europa cada día más bella y luminosa. En contraste,

31“Nosotros seguimos entre tanto en ignorancia casi absoluta de las producciones mas hermosas. El comerciante continúa plagándonos de Curias, de febreros, de Salas, de Novelas y otros libros que protegen el error ó no permiten ver la verdad. Las obras maestras llegan á Guatemala al cabo de un siglo, quando se han publicado otras mas magistrales, ó hecho descubrimientos mas prodigiosos. La Europa es en el siglo 19; y la América comiensa el 1821”.

32
Una de las primeras medidas que proponía en El Amigo de la Patria, con el fin de vencer este retraso y atacar la ignorancia, era acercar a los comerciantes y a los sabios, de manera que los segundos dieran luces a los primeros y para lograr lo anterior se le otorgaba un lugar central a la prensa ilustrada. En este sentido se recomendaba lo siguiente:

33“Que los Periodistas de América den noticia de las obras grandes que publiquen en la Europa: que pongan en movimiento el resorte único que lo dá á los comerciantes: que prometan plata á los que buscan este metal: que dando á conocer el mérito de los libros den esperanzas de consumidores á los que no calculan otra cosa en las meditaciones profundas del lucro. Este es uno de los medios de cooperar á la ilustración de la patria22”.

34
Además de la confianza en la fuerza transformadora de la educación es importante destacar la función que se le atribuía a la prensa como el enlace entre la voluntad reformadora presente en los diversos círculos sociales y políticos y la sociedad en su conjunto. En este sentido es notorio el papel central que se le atribuyó a los “sabios” o “letrados “, quienes conformaban la “República de las Letras” y, al mismo tiempo, el peso de las elites comerciales y políticas en toda sociedad corporativa.

35Lo novedoso en este caso es la búsqueda de un entendimiento entre ambos actores, los comerciantes y los letrados, lo cual a su vez implicó la posibilidad de un encuentro entre la ciencia y la política y, por esta vía, contribuir a transformar a los miembros de la República de las Letras en los hombres de la palabra y de la pluma; en otras palabras, en los formadores y representantes de la opinión pública23.

36También se destaca la valoración de la prensa como un complemento de la educación formal, aún cuando se deban considerar las limitaciones que presentaba su acceso en una sociedad disgregada y jerarquizada, como la existente en el reino de Guatemala al momento en que se publicaba El amigo de la Patria.

Cultura pública y buen gobierno

37En el primer número de El Amigo de La Patria correspondiente al año de 1821, se publicó un artículo escrito por Valle en el cual expresaba sus esperanzas en el efecto transformador de la Constitución de Cádiz, promulgada en el año de 1812 y restablecida en 1820, al igual que en la fuerza de la razón para generar impulso a un proceso de reforma que muchos consideraban urgente y necesario.

38Al respecto Valle afirmaba lo siguiente:

39“Terminó el año de 1820; y comienza el de 1821. En el primero se publicó y juró la Constitución. En el segundo se irán acordando los decretos y medidas que exige su cumplimiento….. La ilustración se irá extendiendo gradualmente: el espiritu público se irá formando del mismo modo; y quando se dé á todas nuestras necesidades la atención que reclaman, el sistema de la razon se irá plantendo con la circunspección que exige la transición de un gobierno á otro24”.

40Es necesario hacer una distinción entre las propuestas ilustradas y la aparición de nuevas formas de sociabilidad, que a su vez planteaban el problema de la correlación de fuerzas y el reto de introducir cambios en la cultura pública prevaleciente y que hasta ahora se había organizado en torno a Dios y el Rey, en un extremo, y al público en el otro.

Considerando lo anterior, la visión de comunidad que se proponía era la de un cuerpo político natural, constituido por un centro desde donde partía y hacia donde retornaba la vida. Todo ello a través de un movimiento que la derramaba hacia todos sus miembros; de manera que, bq. “Si aquel se entorpece; y sólo evitan tan funestos efectos su permanencia y continuidad con las ocupaciones, o servicios que mutuamente se venden, o se prestan unos á otros; por manera que el precio de las cosas permutables en la vida social es como el fluido de la sangre del cuerpo humano, la qual corriendo siempre, y sin cesar por todas sus venas, o ramificaciones, conserva y alimenta su vida25”.

41Es clara la idea “organicista” de sociedad que aún prevalecía y en la cual se comparaba a la sociedad con el cuerpo humano, formado por diversos miembros y gobernados por una misma cabeza. Por o tanto, la constante identificación de los males sociales con fenómenos orgánicos como el debilitamiento, la corrupción y la descomposición eran imágenes frecuentes y su uso aumentaba en la medida en que la situación política amenazaba con la disolución de los vínculos sociales preexistentes26.

42Coexistiendo con esta visión organicista, al promulgarse la Constitución de Cádiz se fue perfilando una nueva etapa fundamentada en el constitucionalismo; de manera que, mientras la aspiración al gobierno libre se amparaba en la reivindicación de las viejas libertades y de la antigua legitimidad del reino; también abrieron espacios para la discusión en torno a los conceptos de representación, soberanía nacional y división de poderes27.

43Como resultado de lo anterior se fueron desarrollando lógicas diferentes: por un lado, aquella en la cual la aspiración al gobierno libre tomaba la forma de una nostalgia de las antiguas instituciones representativas. Esta añoranza significaba para algunos la conquista de una nueva libertad y, para otros, tuvo un carácter utópico ya que buscaba el regreso a una Edad de Oro en la cual existía una armonía perfecta entre el Soberano y su reino. En el otro extremo se ubicaban aquellos que entendían por comunidad a toda asociación integrada por individuos iguales.

44La convergencia entre ambas posiciones estaba fundada en la ambigüedad de un lenguaje político común que remitía a imaginarios diferentes28. Esta ambigüedad también se expresaba en la idea de Constitución y los imaginarios a los cuales remitía. Mientras unos mantenía la idea de una Constitución como las “leyes fundamentales del reino, los otros pensaban en un texto nuevo, que sería el pacto fundador de una nueva sociedad basada en la razón.

45Se puede identificar en algunos de los textos de El Amigo de la Patria esta ambivalencia en los conceptos y en los valores con los que los hombres de la época se explicaban a sí mismos la forma como se gobernaban y las finalidades de una buena administración Con la Constitución de Cádiz, la división de poderes se convirtió en uno de los postulados que sustentaba la nueva propuesta de organización del poder y la soberanía única del monarca, ahora moderada por la representación del reino a través de unas Cortes renovadas. El vocabulario dualista propio de la Revolución Francesa y su modernidad de ruptura se iba imponiendo en el discurso y se expresaron en las oposiciones entre lo antiguo y lo nuevo, las tinieblas y la luz, el despotismo y la libertad, la ignorancia y la ilustración.

46Esta dualidad aparecía en las reflexiones que desde las páginas del Amigo de la Patria se ofrecía a los habitantes del Reino de Guatemala en el año de 1820 y en las cuales se afirmaba que,

47“Nuestra Constitución tiene caracteres grandes que la distinguen de las que rigen a otras naciones. El Gobierno, tomando en cuenta la voz en toda su acepción, se compone de tres poderes, legislativo, ejecutivo, y judicial. Los agentes del legislativo son los ciudadanos que eligen diputados a Cortes, los diputados que en las Cortes proponen las leyes, los Consejeros que dan dictamen al Rey para dar o negar la sanción a las leyes, y, el Rey que da la sanción. Los agentes del Ejecutivo son los ciudadanos que eligen individuos de la Diputación provincial, los individuos electos, los Jefes políticos, los Intendentes, los Consejeros que consultan en asuntos gubernativos, los Secretarios y el Rey. Los agentes del poder judicial son los Jueces de Letras, los magistrados, de las audiencias y los ministros del Tribunal Superior de Justicia. Fijar las cualidades que debe tener cada uno de estos agentes de los tres poderes deduciéndolas de los derechos y deberes que les designa la constitución es problema del más alto interés29”.

48Pese a la novedad de los conceptos aún persistía el peso de las propuestas provenientes del constitucionalismo, en coincidencia con las vertientes absolutistas en lo que se refiera a la creencia en los fundamentos históricos de la sociedad y difieren en cuanto a que los primeros abogan por la necesidad de la representación de la sociedad en donde la soberanía de la Nación reemplaza a la del Rey, aunque no la eliminaba completamente. De lo que se trata es de la constitución de un nuevo pacto social que permita la formación de una sociedad nueva fundada en el derecho natural. En este proceso el papel de las Cortes de Cádiz y de la prensa patriótica resultó crucial para la culminación y divulgación del cambio semántico que se estaba generando30.

49La seguridad de que la base de la legitimidad del poder descansa en su representatividad es lo que explica la insistencia en el valor de la legislación y la codificación, sobre todo si se considera que el principio de todo Código Legislativo era convertir en socios a todos los individuos que integraban una sociedad, haciendo prevalecer una idea de justicia cuya obediencia y legitimidad derivara de la aceptación. En este sentido se consideraba que un Código que tuviera este carácter sería justo y duradero, en caso contrario sería injusto y desaparecería en el momento en que hubiese ilustración31.

50Nos encontramos con una concepción pactista en la cual la Constitución era concebida como la expresión del pacto social. Desde esta perspectiva en El Amigo de la Patria se consideraba que todo Código Legislativo debía ser la expresión del principio grande de la sociedad o compañía, y de las consecuencias que se derivan de ese principio32; lo cual facilitaría el paso hacia ese necesario proceso de homogeneización que se requiere para dar el salto hacia la modernidad. Se afirmaba que un Código Legislativo,

51“Debe ser formado para el bien general de todos, por que todos son compañeros ó socios, y no hay compañía ó sociedad cuando lo útil es para unos y lo gravoso para otros. Debe ser la expresión clara y lacónica de la voluntad del Poder legislativo por que no es una teoría científica de lo que debe aprenderse sino una manifestación sencilla de lo que debe ejecutarse. Estos son los caracteres grandes que deben distinguir a un código formado por la sabiduría para el bien universal de los pueblos33”.

52En el número correspondiente al 9 de diciembre de 1820 José Cecilio del Valle señalaba que la Recopilación de Indias no fue un código en su verdadera acepción, al contrario,

53“Es una compilación de extractos de Cédulas expedidas en distintos tiempos sobre casos diversos, es una aglomeración de leyes hacinadas sin el orden que debían tener, de leyes justas en diversos puntos; pero deducidas en otros de principios equivocados, de leyes que estimulan a la adquisición de nuevas tierras y no toman igual interés en la población de las adquiridas; de leyes que en un aspecto presentaban al indio como el ser más privilegiado, y en otro no le permitían montar una caballería, le tenían en pupilaje y mandaban que se le llevase de grado o por fuerza a los trabajos de las minas. De leyes que procuraban establecer las poblaciones en derredor del oro y de la plata, sobre montañas estériles, descuidando las costas y los campos fértiles. De leyes que por una parte recomendaban el comercio recíproco de las provincias, y por otra cortaban las relaciones que debían unirlas. De leyes que inclinaban a la explotación de minas y no daban igual atención a la industria y la agricultura. De leyes minuciosas en puntos fútiles y bastante omisas en asuntos del más alto interés. La Recopilación de Castilla tampoco es un verdadero Código, ya que no forma un todo organizado. En cambio, las Siete Partidas son de clase muy distinta, ya que se aproximan más a formar un todo34”.

54Además de las leyes dictadas por la sabiduría, se señalaban otros elementos considerados fundamentales para en un buen gobierno, a saber: un conjunto de ciudadanos formados por la educación al igual que la existencia de funcionarios imparciales y bien informados. Lo anterior los pueblos son los que trabajando y sudando formaban las rentas que mantienen a los funcionarios. Ellos son los que uniendo fuerzas individuales integraban la fuerza pública que sostiene el orden. De esta manera,

55“Quando un gobierno presenta el quadro de lo que ha trabajado y el plan de lo que piensa trabajar, los pueblos se penetran de gozo, estrechan los vínculos de union con los que gobiernan, les dan su confianza; y esta confianza es el elemento primero de un buen gobierno35”.

56Lo anterior exigía el conocimiento del territorio y sus riquezas por parte de quienes ejercieran la función pública. Se insistía en que,

57“Un gobernador ilustrado y benéfico tiende la vista por la provincia encomendada á su zelo: observa su posición y figura, su extensión y forma geológica, los mares que la circunscriben y los ríos que la fecundan, las clases de industria á que la llama su situación y las relaciones que pueden dilatar su existencia. Reconoce todos los pueblos: pide conocimientos á todas partes; y rico en observaciones, iluminado, como el foco donde se unen los rayos de luz, trabaja el plan de su gobierno: lo contempla noches y días: calcula los obstáculos que pueden embarazarlo y prepara los arbitrios que deben allanarlo36”.

58En este sentido se consideraba la división de provincias y secciones administrativa debía hacerse considerando el territorio, población y su contribución y combinando estos tres elementos con imparcialidad y sabiduría se prevendrían los males que podrían ocasionar una distribución irracional de territorio y también se lograría acercar a todas las Provincias en torno a un centro común37. En el caso del Reino de Guatemala este conocimiento era prioritario, sobre todo si se considera que,

59“Sus pueblos no son equidistantes del Gobierno. Comayagua, León, Tegucigalpa son á distancia muy grande. Cartago es á cuatrocientas leguas; y la energía del Gobierno en su actual sistema es preciso que se debilite atravesando espacios tan dilatados38”.

60Uno de los principales lemas de los ilustrados era la importancia que le atribuían a la necesidad de una fuerte vinculación entre prosperidad económica y buen gobierno. Sin embargo, se insistía en que éste, no debería ser individualista; al contrario, se debía fomentar la organización corporativa, ya fuese reformando las existentes o creando nuevas y asignar un papel preponderando a los ayuntamientos y también a los consulados de comercio y de minería en el fomento de la prosperidad económica.

61En este sentido los estudios que se publicaron en El Amigo de la Patria, en su mayoría escritos por su editor, iban orientados a lograr ese necesario encuentro entre la ciencia y su aplicación en la implementación de una reforma económica que, en última instancia, abriría las puertas a la felicidad e ilustración de los pueblos. En un extenso estudio acerca de la importancia de la minería en la economía de las sociedades americanas y la necesidad de la protección del gobierno en estas tareas se afirmaba lo siguiente:

62“La minería tiene derecho a protección más distinguida debido a que se ve más afectada que la industria y la agricultura. Siembra el labrador y el valor de sus frutos se fija por su voluntad. Hila y teje el artesano y el valor de sus telas es señalado por su libre consentimiento y el de los que tratan con él. En cambio, trabaja el minero y el precio de sus metales es señalado por la ley y es uno solo tanto para la época de abundancia como de baja producción y para las diferentes regiones. Y es la misma para Tegucigalpa donde la minería no tiene auxilio y para Guanajuato donde se le franquean en abundancia39”.

63A pesar de presentar rasgos geográficos similares Nueva España acuñaba millones mientras que en Guatemala solamente se producían pequeñas cantidades. Esto obligaba a considerar otras causas que pudiesen influir en esta situación, entre las cuales se destacaba el honor y reconocimiento que se les otorgaba a los mineros en México, donde se habían establecido escuelas para su instrucción, se les proporcionaba los brazos que requerían para los trabajos y se les facilitaba fondos para sus explotaciones.

Conclusiones

64Se destaca como una característica del período la coexistencia entre las antiguas y las nuevas concepciones acerca de lo público y la publicidad en la prensa de las primeras décadas del siglo XUIX, tanto en el Reino de Guatemala como en el resto de las sociedades iberoamericanas. Y es claro el énfasis y el valor que se le atribuía a la instrucción y a la información útil para obtener bien común. Además de la confianza en la fuerza de la educación para alcanzar la felicidad de los pueblos, que sirve de inspiración a toda propuesta ilustrada.

65También se destaca el papel que se le asigna a la prensa ilustrada como el enlace entre la voluntad reformadora de la elite y la sociedad en su conjunto. Sin embargo, pese a lo novedoso de la propuesta, los mecanismos que se señalan para lograr tales fines no hacen más que reflejar algunos de los rasgos de una sociedad que se intenta reformar y no necesariamente transformar.

66En las propuestas para el logro del buen gobierno y en los estudios acerca de la legislación que se publicaron en El Amigo de la Patria se puede observar la prevalencia de dos lógicas diferentes. Es clara la concepción pactista, al considerar que todo código legislativo debía ser la expresión del principio general de la sociedad y, por lo tanto, uno para todos. Pero también es fuerte el peso que se le asignaba a las organizaciones corporativas en la reforma social que se proponía como el camino para salir de la ignorancia y dar felicidad a los pueblos.

67También se destaca en los textos la relación entre buen gobierno y prosperidad económica, uno de los principales temas de los ilustrados. Pero este buen gobierno no puede ser individualista; al contrario, se debía fomentar la organización corporativa, asignando un papel preponderando a los ayuntamientos y consulados de comercio y de minería en el fomento de la prosperidad económica.

68En síntesis, en la mayoría de los escritos se buscaba lograr ese ansiado encuentro entre la ciencia y su aplicación con el fin de alcanzar una verdadera reforma económica que, en última instancia, es lo que abriría las puertas a la felicidad y a la ilustración de los pueblos, finalidad última de todo buen gobierno.

69Notas de pie de página

701 Francois-Xavier Guerra, y Annick Lempériére, Los espacios públicos en Iberoamérica. Ambigüedades y problemas. Siglos XVIII-XIX, (México: Centro Francés de Estudios mexicanos y centroamericanos y Fondo de Cultura Económica, 1998), pág. 14.

712 Carlos Meléndez, La ilustración en el antiguo Reino de Guatemala, (San José: EDUCA, 1974), pág. 35.

723 Se han escrito muchas biografías de José Cecilio del Valle, quien nació en la ciudad hondureña de Choluteca en el año de 1780 y murió en la ciudad de Guatemala en el año de 1834. La primera que se conoce fue escrita por Ramón Rosa por encargo especial que le hiciera el Presidente Marco Aurelio Soto (1876-1883).

734 Carlos Meléndez, La ilustración en el antiguo Reino de Guatemala, págs. 58-61.

745 Annick Lempériére, “República y publicidad a finales del Antiguo Régimen. Nueva España” in Francois-Xavier Guerra, y Annick Lempériére, Los espacios públicos, págs. 66-72.

756 Dorinda Outram, La Ilustración_ (México: Siglo XXI, 2009), pág. 11.

767 Víctor Peralta Ruiz, Margarita Eva Rodríguez García, “Criollismo y Patria en la Lima ilustrada (1732-1795)”, (Buenos Aires: Miño y Dávila Editores, 2006), pág. 348. “Nuevo Mundo Mundos Nuevos, Reseñas de libros y CD roms, 2007, Recuperado el 10 de junio de 2010, Puesto en línea el 24 juillet 2007. URL de http://nuevomundo.revues.org/index7691 .

778 Adolfo Bonilla Bonilla, Ideas económicas en la Centroamérica ilustrada 1793-1838, (San Salvador: FLACSO, 1999), págs. 51-53.

789 Con motivo de la conmemoración del Centenario de la muerte de don Pedro Molina, entre los años de 1953 y 1954, fueron editados por primera vez todos los números del Editor Constitucional_ y del Genio de la Libertad_, en tres volúmenes. El Editor Constitucional_ se imprimía en la Oficina de don Ignacio Beteta. En este mismo lugar se recibían las suscripciones para los habitantes de la ciudad de Guatemala, mientras que en las provincias del Reino se realizaban en las administraciones de correos de cada localidad.

7910 El Amigo de la Patria. Escritos del Licenciado José Cecilio del Valle, (Guatemala: Editorial José Pineda Ibarra, 1969). Esta compilación recoge en dos tomos todos los números publicados y corresponde a una segunda edición. Anteriormente se había realizado una reproducción parcial publicada por los descendientes de Valle.

8011 Annick Lempériére, “República y publicidad a finales del Antiguo Régimen. Nueva España” in Francois-Xavier Guerra, y Annick Lempériére, Los espacios públicos, pág. 72.

8112 José Cecilio Valle, El Amigo de la Patria. Escritos del Licenciado José Cecilio del Valle, (Guatemala: Editorial José Pineda Ibarra, 1969). El Amigo de la Patria (16 de octubre de 1820), pág. 1.

8213 El Amigo de la Patria, (16 de octubre de 1820), pág. 1.

8314 El Amigo de la Patria, (16 de octubre de 1820), págs. 2 y 3.

8415 El Amigo de la Patria, (18 de noviembre de 1820), págs. 96 y 97.

8516 Carta de Jeremías Bentham a Valle sobre el periodismo y el papel de la prensa.

8617 Al respecto véase el tomo I, número 8, fol. 99, del Amigo de la Patria_ (9 de diciembre de 1820), págs. 125-131, en el cual se afirma que todo código legislativo debe ser la expresión del principio grande de la sociedad o compañía. Véase también el tomo I, número 10, fol. 115, del Amigo de la Patria_ (23 de diciembre de 1820), págs. 145-154.

8718 Al respecto de la discusión en torno a la libertad de los antiguos y los mordernos véase a Alain Touraine, Que es la democracia_, (México: Fondo de Cultura Económica, 1994), págs. 38-42.

8819 El Amigo de la Patria, (3 de noviembre de 1820), pág. 56.

8920 En los números comprendidos entre el 1 y el 6, del tomo II se incluye información sobre el estado de las poblaciones y el valor de las tierras de la provincia de Guatemala y del número 9 al 11, se continúa esta serie con textos sobre las riquezas que ofrecen los territorios de la provincia de Guatemala.

9021 El Amigo de la Patria, (5 de julio de 1821), pág. 88.

9122 El Amigo de la Patria, (28 de marzo de 1821), pág. 287.

9223 El Amigo de la Patria, (4 de abril de 1821), pág. 288.

9324 Renán Silva, “Prácticas de lectura, ámbitos privados y formación de un espacio público moderno. Nueva Granada a finales del Antiguo Régimen” in Francois-Xavier Guerra, y Annick Lempériére, Los espacios públicos, pág. 81.

9425 El Amigo de la Patria, (12 enero de 1821), pág. 155.

9526 El Amigo de la Patria, (23 diciembre de 1820), pág. 152.

9627 Francios-Xavier Guerra, Modernidad e independencias: Ensayos sobre las revoluciones hispánicas, (Madrid: MAPFRE, 1992), pág. 335.

9728 Jorge Mario García Laguardia, Los orígenes de la democracia constitucional en Centro América, (San José: EDUCA, 1971), pág. 154.

9829 Para una discusión en torno a la libertad de los antiguos y los modernos véase a Alain Touraine, ¿_Qué es la democracia_?, (México: Fondo de Cultura Económica, 2000), págs. 38-42.

9930 El Amigo de la Patria, (11 de noviembre de 1820), pág. 73.

10031 Juan Francisco Fuentes, y Javier Fernández Sebastian, Diccionario político y social del siglo XIX español, (Madrid: Alianza Editorial, 2000), págs. 413-428.

10132 El Amigo de la Patria, (23 de diciembre de 1820), pág. 148.

10233 El Amigo de la Patria, (9 de diciembre de 1820), pág. 125.

10334 El Amigo de la Patria, (9 de diciembre de 1820), pág. 125.

10435 El Amigo de la Patria, (9 de diciembre de 1820), pág. 127.

10536 El Amigo de la Patria, (12 de enero de 1821), pág. 156.

10637 El Amigo de la Patria, (7 de mayo de 1821), págs. 1 y 2.

10738 Al respecto véase la correspondencia cruzada entre Valle con intelectuales europeos y americanos entre los cuales se encontraban Jeremías Bentham y Alexander Von Humboldt, in Cartas autógrafas de y para José Cecilio del Valle, (México: Editorial Porrúa, 1978).

10839 El Amigo de la Patria, (22 de mayo de 1821), pág. 22.

10940 El Amigo de la Patria, (7 de marzo de 1821), págs. 252 y 253.

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Para citar este artículo :

Ethel García Buchar, « Prensa ilustrada y cultura pública en la centroamerica de inicios del siglo XIX », Boletín AFEHC N°45, publicado el 04 junio 2010, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=2444

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