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AFEHC : articulos : La cartografía colonial de Centroamérica y el topónimo ‘mosquito’ : La cartografía colonial de Centroamérica y el topónimo ‘mosquito’

Ficha n° 2582

Creada: 05 marzo 2011
Editada: 05 marzo 2011
Modificada: 16 enero 2013

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Autor de la ficha:

Karl OFFEN

Publicado en:

ISSN 1954-3891

La cartografía colonial de Centroamérica y el topónimo ‘mosquito’

En su importante libro, The Anglo-Spanish Struggle for Mosquitia de 1967, el historiador estadounidense Troy Floyd afirma que “el evento más importante para la historia centroamericana fue la ocupación inglesa [puritana] de la costa de Cabo Gracias a Dios” en 1633 (pág. 18). Según Floyd el evento activa la llegada de Africanos a la costa oriental de Centroamérica y también la formación de un pueblo Afro-indígena denominado “zambos-mosquitos,” un pueblo vehementemente opuesto a la autoridad española, centroamericana y nicaragüense durante los siguientes tres siglos (algunos dirían hasta el día de hoy). Es cierto que los mosquito y su formación étnica están entrelazados con sus relaciones comerciales con los europeos del norte en los siglos XVII y XVIII, incluyendo los ingleses puritanos, pero conocemos muy poco de los detalles de tales relaciones en los primeros tres cuartos del siglo XVII. De hecho ni siquiera sabemos de dónde o como viene el nombre mosquito. Los ingleses y los españoles no usaron tal nombre al referirse a un grupo étnico hasta los 1670s y 1690s respectivamente, aunque historiadores (como el mismo Floyd) confunden la situación al referirse a los zambos-mosquitos por tal nombre mucho antes de que pueda ser confirmado en los documentos históricos. Entonces, aunque tenemos muchas historias del siglo XVIII sobre el origen del pueblo mosquito—y aunque no son todas compatibles—tenemos poca evidencia de la primera mitad del siglo XVII. Propongo examinar el origen del nombre mosquito—y un poco del origen étnico del pueblo mosquito—a través de mapas europeos del siglo XVI y XVII. Si tomamos en cuenta que los puritanos de la isla Santa Catalina (Providencia) incorporaron sus conocimientos geográficos y cartográficos a los mapas de las indias occidentales, podemos contemplar dos conclusiones que se apoyan mutuamente. Primero, aunque el nombre étnico mosquito no aparece en los documentos históricos (incluyendo los de los puritanos), sí aparece como toponimia en algunos mapas del siglo XVI (y en documentos de los puritanos). Segundo, aunque los colonos puritanos hicieron por lo menos dos mapas de la costa centroamericana que no se encuentran hoy día, ellos contribuyeron información geográfica que si fue incorporada en los mapas de los cartógrafos de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales. Comparando los mapas del siglo XVI con unos del siglo XVII es claro que la toponimia antecede a la llegada de los puritanos. La interacción europeo-indígena es la razón por la cual la toponimia mosquito fue asignada al pueblo Afro-indígena zambo-mosquito—denominación que luego se convertiría en la toponimia asignada a toda la gente que hablaba el idioma mosquito y que se pensaron como mosquito. La importancia del argumento no es la resolución de una cuestión anticuaria sino que implica una profundización histórica de las relaciones iniciales entre los indios de la costa al sur del Cabo Gracias a Dios, los africanos que se establecieron al norte del mismo Cabo y los ingleses y los holandeses de Santa Catalina en las primeras décadas del siglo XVII, argumento que permite interpretar la gran evidencia cartográfica histórica disponible pero hasta ahora dejada en la negligencia.
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Palabras claves :
Mosquitia, Colonia, Toponimia, Cartografía, Mapas
Autor(es):
Karl Offen
Fecha:
Marzo de 2011
Texto íntegral:

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Introducción

2Los mapas logran mostrar lo que un registro escrito puede oscurecer u ocultar1. Sin embargo, descubrir lo que un mapa revela casi siempre exige tener alguna información sobre qué lo motivó, para quién se hizo y cómo se elaboró. Para responder estos interrogantes se suele formular una serie de preguntas. ¿Visitó el cartógrafo alguno de los lugares representados? ¿De dónde proviene el conocimiento del cartógrafo? ¿Qué resalta el mapa? ¿Qué excluye? ¿Fue el mapa impreso o dibujado a mano? ¿Qué relación existe entre ese mapa y otros anteriores? En la práctica, cuestionar de esta manera un mapa requiere analizarlo a la luz de documentos escritos y de información sobre el cartógrafo que lo elaboró. A pesar de la existencia de una forma de investigación histórica que por lo general nos aparta de nuestro tema central de estudio, para una parte del mundo cuya documentación es limitada e irregular — como Centroamérica en general y la región caribeña del istmo, en particular — los mapas son un recurso histórico invaluable que no se puede desconocer.

3Uno de los objetivos primordiales de este artículo es mostrar el valor de someter los mapas a una indagación histórica. Lo hago en parte analizando la toponimia de distintos mapas elaborados en los siglos XVI y XVII puesto que en ellos se hace referencia a la palabra ‘mosquito’ (con sus distintas formas de escritura) a lo largo de la costa del Caribe y en la plataforma marítima del noreste nicaragüense, lo mismo que a un solitario “Pueblo de Indios” que empezó a aparecer representado en 1631. Actualmente, por supuesto, el término regional ‘mosquito’ se refiere a un grupo étnico mosquito (también miskito o miskitu2) y a los Cayos Mosquitos (o Cayos Miskitos) ubicados cerca de la costa. Pero ¿cuándo apareció por primera vez este topónimo en los mapas que ilustran la parte oriental de Centroamérica? ¿A qué lugares, cosas o pueblos hacía referencia? ¿Cómo podría la cambiante ubicación de o referencia a este topónimo ilustrar los procesos vividos? ¿Qué podemos aprender de este tipo de investigación? Abordemos primero esta última pregunta.

4El corpus de trabajo utilizado por el geógrafo e historiador William Davidson, que incluye su espléndido Atlas de mapas históricos de Honduras, ilustra de manera vívida lo que se puede lograr al analizar los topónimos de un mapa. Según Davidson, los topónimos o nombres de lugares ubicados en un mapa tienen una importancia clarísima para quienes elaboran y leen mapas, y aportan múltiples formas de evidencia oculta tras los nombres de lugares específicos.

5La historia de un determinado período sería más difícil de entender si no se contara con mapas. Los mapas proporcionan información histórica en un formato diferente y, sobre todo en virtud de los topónimos, complementan los relatos escritos. … Conocer sobre el origen de un topónimo, quién lo ideó, cuándo se aplicó y por qué se escogió, obviamente aporta mucho a nuestra comprensión de la historia de una localidad3.

6En el caso de Davidson, el análisis sistemático de topónimos ha permitido establecer la cronología y direccionalidad de viajes europeos específicos hacia y a lo largo de la costa norte de Honduras —lo cual sitúa la documentación escrita en un nuevo contexto—, sugerir las rutas de viaje de cronistas o expedicionarios, delinear la extensión territorial de diferentes pueblos indígenas hondureños en los períodos prehispánico y colonial, y proponer nuevas fechas para mapas existentes sin fecha establecida, entre otras cosas4.

7El presente artículo investiga las primeras representaciones cartográficas del istmo para establecer dos puntos que guardan relación entre sí. En primer lugar, el topónimo ‘mosquito’ aparece inicialmente en mapas del siglo XVI para representar un río cuya latitud parece coincidir con el actual Rio Wawa. Este hecho sugiere dos posibilidades: a) un contacto a lo largo o en la desembocadura de este río con un pueblo indígena que tenía ese nombre o cuyo nombre fue contaminado y escrito como ‘mosquito’, o b) un topónimo carente de connotación étnica pero luego seguramente asociado con una población indígena que residió allí y que llevaba el mismo nombre. Como veremos, el topónimo del río desaparece en la mayoría de los mapas hacia 1600, pero luego reaparece para denominar los cayos cercanos a la costa, ubicados 45 km hacia el este de la actual Awastara (Fig. 1). Para 1630, algunos escritores holandeses e ingleses identifican estos cayos como ‘mosquitos’ pero el lugar sigue siendo desconocido para los españoles hasta ese momento. Esto nos lleva a mi segundo punto: el nombre ‘Cayos Mosquitos’ se asoció con los indígenas que los frecuentaban. Lo anterior podría indicar que los cronistas europeos asociaron a los indígenas con el topónimo; pero puesto que el término apareció primero en tierra y para denominar un río que luego resulta ser adyacente a un lugar interesante y único, Indisch dorpjen (Pueblo de Indios), yo diría que el uso de la palabra ‘mosquito’ en esta parte del mundo indica que hubo contacto europeo con un pueblo indígena y/o que la palabra es una deformación de uno de los vocablos usados por dicho pueblo.

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Fig. 1.  Mapa del nororiental de Nicaragua y Honduras c. 1630s
Fig. 1. Mapa del nororiental de Nicaragua y Honduras c. 1630s

9El lector se puede estar preguntando sobre una posible asociación con el insecto, particularmente porque el topónimo ‘mosquito’ no es exclusivo del lado este de Nicaragua. Según el Diccionario Oxford de Inglés (OED), la palabra mosquito usada en inglés para denominar al insecto es de origen español – portugués y no fue muy usada antes del período isabelino y la exploración de las zonas tropicales de América5. Como lo señalo más adelante, el hecho de que el topónimo aparezca primero en los mapas españoles podría sugerir su uso para referirse al insecto. Esto sin duda es posible, pero yo estaría en contra de esa afirmación por algunas razonas. La costa caribeña de Nicaragua no se caracteriza por una alta incidencia de mosquitos (o zancudos), especialmente si se compara con las áreas continentales protegidas de los constantes vientos que soplan desde el mar. Más aún, mi experiencia indica que en Cayos Mosquitos hay muy pocos insectos, por no decir que ninguno, lo cual sugiere que el nombre del lugar no obedece a la presencia de este insecto6.

10Aunque discuto aquí muchos mapas publicados antes y después de la década de 1630, la idea central del artículo es la relación inicial entre los Indios Mosquito y los puritanos ingleses que se establecieron en Santa Catalina o en la Isla de Providencia entre 1629 y 1641. Los documentos existentes de origen puritano no hacen referencia a ningún pueblo indígena en particular. Sin embargo, como lo señalo más adelante, en ellos se asocia a los indígenas con los nombres de los lugares donde fueron encontrados. Así, a pesar de que los documentos no lo registran, es probable que en su lenguaje cotidiano los navegantes puritanos se refirieran a los “Indians of ye Musquitos” o a los “Indians of Cape Muskeetoe”. Sabemos, por ejemplo, que los puritanos hicieron un puesto fronterizo en lo que llamaban “ye Musquitos” o cayos, y exploraron la región desde lo que llamaron Monkey Bay (luego llamada Bluefields ) al sur, hasta Caratasca y más allá en el norte; también sabemos que al menos un navegante se refirió al promontorio ubicado cerca del actual asentamiento indígena mosquito de Awastara como “Cape muskeetoe” (Fig. 1). Sabemos que los puritanos establecieron relaciones comerciales con indígenas hablantes de lengua miskita (no con otros) con quienes interactuaron en los cayos y en “the Cape”, lugar que hacía referencia a gran parte de la zona terrestre cercana a Cape muskeetoe y Cabo Gracias a Dios7. Como lo sostengo más adelante, la naturaleza de la relación entre los puritanos ingleses y los Indios Mosquito es un elemento clave para la decodificación de los mapas coloniales del siglo XVII.

11Después de esta introducción, el escrito se divide en cinco secciones. En la primera presento mi investigación describiendo la génesis de mi proyecto y explicando cómo se me ocurrió pensar en mapas y topónimos y en su importancia para una reconstrucción histórica. La segunda sección resume brevemente el debate sobre el origen del nombre étnico mosquito y el pueblo mosquito en general. En la tercera parte discuto los primeros topónimos ‘mosquito’ en el noreste de Nicaragua a partir de mapas elaborados en el siglo XVI y comienzos del XVII. En la cuarta sección, la principal, discuto un mapa bastante curioso y muy poco conocido cuyo nombre abreviado en español es “Las Islas y Tierra Firme del Caribe” elaborado por Hessel Gerritsz, cartógrafo jefe de las Compañías Holandesas de las Indias Orientales y Occidentales hasta que murió en 1632. Publicado en 1631, este extraño mapa grabado en lámina de cobre revolucionó la manera como los europeos veían, entendían y representaban las tierras y los mares de la cuenca caribeña. El mapa de Gerritsz también ilustra bien el valor de situar las interacciones europeas con América Central en un contexto del mundo Atlántico en el que las ideas, el conocimiento y las representaciones circulaban entre imperios, naciones y pueblos para brindar información sobre tipos específicos de actividades y sucesos. La quinta sección discute varios mapas ingleses elaborados en la segunda mitad del siglo XVII para resaltar la importancia constante del pueblo mosquito en el intercambio de los ingleses con Centroamérica y el poder que tienen los mapas para ilustrar este hecho.

Origen del proyecto

12A comienzos de la década de 1990 empecé a estudiar y a escribir sobre diferentes aspectos históricos tanto de los indígenas miskitos como de la geografía de la región oriental de Centroamérica8. Para el año 2000 mi interés por los mapas había crecido y empecé a analizarlos durante mis visitas a diversos archivos y bibliotecas en el Reino Unido, España, Colombia, Guatemala, Nicaragua y Estados Unidos. Fue entonces cuando noté por primera vez algo muy interesante en la Carta Particolare del India Occidental escrita por Robert Dudley en 1647 (Fig. 2). A pesar de su origen inglés, Dudley vivió en Florencia (Italia) desde 1605 hasta su muerte en 1649. Estando allí trabajó durante 12 años en la elaboración de su monumental atlas marino Dell’ Arcano del Mare [Secretos del Mar] publicado por primera vez en Florencia entre 1646 y 1648. En 1661, Antonio Francesco Lucini (grabador del atlas anterior) y Jacopo Bagnoni publicaron una edición póstuma. Esta segunda edición contenía cartas de navegación diferentes pero que también habían sido dibujadas o grabadas antes de la muerte de Dudley. Curiosamente, la versión que tengo de la Carta Particolare pertenece a la segunda edición de 1661; pero como Burden señala, la copia que se conserva en la British Library es un raro ejemplo del mapa de 1646 que aparece en la segunda edición9. Por lo tanto, es de suponer que lo que aparece en la Figura 2 fue dibujado y grabado antes de 1646.

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Fig. 2.  Detalle de Robert Dudley
Fig. 2. Detalle de Robert Dudley

14Si miramos más de cerca lo que es actualmente el oriente de Nicaragua, vemos la aparición de varios topónimos interesantes (Fig. 3). Casi en la misma latitud del actual Río Wawa hay un río rotulado “R. di Musquitas” (Río de Musquitas). Al sur del mismo hay un círculo identificado como “Villago d’Indiani” (Pueblo de Indios). Siguiendo los indicadores de latitud de Dudley, el pueblo estaría cerca de la actual Karata o quizás al lado de la Laguna de Wounta. ¿Son estos indicadores de latitud confiables? La latitud era relativamente fácil de medir en el siglo XVII; la ubicación que Dudley le da a Santa Catalina es bastante exacta (aunque la forma de la isla no lo es). Tal vez más importante aún es que el mapa ubica con bastante precisión los cayos cercanos a la costa y los rotula “Mosquitos”, un acierto que muchos mapas posteriores no lograron. ¿De dónde provenía la información de Dudley y por qué identificó una sola población indígena (la única en todo el mapa)? ¿Qué puede decirnos este mapa sobre esta parte del mundo en la primera mitad del siglo XVII? En 1594, y teniendo apenas 20 años, Robert Dudley viajó a la región del Orinoco ubicada al norte de Suramérica pero estaba lejos de conocer la parte oriental de América Central10. En otras palabras, la información no pudo haberla obtenido de su conocimiento de primera mano y tuvo que provenir de otra parte. Las opciones son básicamente tres: otros mapas, documentos escritos o información transmitida de boca en boca.

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Fig. 3.  Segundo detalle de Dudley, Carta Particulare
Fig. 3. Segundo detalle de Dudley, Carta Particulare

16Antes de continuar debo explicar que ni el nombre étnico ‘mosquito’ ni sus distintas formas de escribirlo se usaban en esa época, o al menos no están registrados en ningún documento histórico. La relación explícita entre la palabra ‘mosquito’ y un grupo humano no aparece escrita en ninguna lengua hasta 1671. A continuación discuto el primer uso del término étnico ‘mosquito’; pero lo que cabe enfatizar aquí es que los topónimos de Dudley en un mapa de 1646 aparecen antes de que el término étnico sea mencionado en algún documento histórico.

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Fig. 4.  Detalle de Willem Jansz. Blaeu
Fig. 4. Detalle de Willem Jansz. Blaeu
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18Mi entusiasmo inicial por el mapa de Dudley duró poco a pesar de que, como lo menciono más adelante, he vuelto a valorar las cualidades especiales del mapa. Poco después descubrí que el mapa elaborado en 1635 por Willem Jansz Blaeu y titulado Insulae Americanae in Oceano Septentrionali, cum Terris adiacentibus también incluía una referencia a un Indisch dorpjen (Pueblo de Indios) aunque no incluye un Río de Musquitas11 (Fig. 4). Sin embargo, sí contiene el nombre “Mosquito” para designar los cayos pero la ubicación de los mismos no está tan bien informada como la del mapa de Dudley; esto significa que la fuente de información utilizada por Dudley para ubicar los cayos fuente distinta a la de Blaeu. No obstante, después de husmear un poco más durante varios años, estaba dispuesto a creer que en ningún otro mapa anterior al elaborado por Blaeu en 1635 se había hecho referencia a “Pueblo de Indios” en el oriente de Centroamérica y que ése era el primero en usar el nombre ‘mosquito’ en alguna porción terrestre o marítima de la región central del continente americano. Pero hubo dos cosas que me llevaron a cuestionar esta conclusión. La primera fue el interrogante “Y si así fuera, ¿qué?”; ¿qué nos revelaba o ayudaba a comprender la existencia de esta referencia en un mapa europeo? ¿Y si el mapa de Blaeu fuera el primero en hacer referencia a un Indisch dorpjen en algún lugar cercano a la Laguna de Karata, qué? ¿Y si hiciera referencia a los Cayos Mosquito, qué? El segundo freno a mi entusiasmo lo sentí después de ampliar mi lectura sobre la historia de la cartografía. Me di cuenta de que para afirmar que el mapa de Blaeu era el primero en mostrar una población indígena en el istmo centroamericano o en usar el topónimo ‘mosquito’ debía saber cómo habían cambiado a través del tiempo los mapas de Blaeu representativos de las Antillas, de dónde provenía su información y por qué a alguien le interesaría ubicar un único pueblo indígena en el istmo. Pues bien, resulta que me había equivocado de nuevo. El topónimo no sólo aparece un siglo antes en más de un mapa (para denominar el río) sino que el mapa de Blaeu copió muchas cosas —entre ellas el “Pueblo de Indios”— de un prototipo anterior de mapa de las Antillas elaborado por Hessel Gerritsz.

19Explico aquí en detalle este recorrido lleno de divagaciones para enfatizar el hecho de que indagar en mapas buscando pistas históricas es una tarea difícil, potencialmente incompleta y sujeta a cambios radicales. Sólo ahora, después de 20 años de trabajo en temas históricos y geográficos sobre el oriente de Centroamérica, me siento seguro de haber estudiado el número suficiente de mapas, archivos y documentos históricos sobre cartografía para sustentar la tesis general planteada en este artículo.

¿Qué hay detrás de un nombre?

20La actual región nororiental de Nicaragua está llena de preguntas históricas sin respuesta. No tendría sentido tratar de organizarlas pero entre las más básicas está el origen del nombre étnico ‘mosquito’. La población miskita asciende a unas 300.000 personas en el nororiente de Honduras y el oriente de Nicaragua. Hay aún más en la diáspora, desde Miami, Florida y Port Arthur, Texas, hasta las principales ciudades de Nicaragua y Honduras. Ha habido, por supuesto, numeroso esfuerzos por identificar el origen del nombre étnico ‘mosquito’ y una amplia gama de sugerencias que van desde la creencia que el nombre data de tiempo inmemoriales hasta una asociación de la palabra con el insecto, pasando por supuestos fonéticos tales como la contaminación de la palabra inglesa musket o la francesa mosquet, o la forma infinitiva del verbo ‘pescar’ en lengua miskita o miskaia (pronunciada mis-kei-ya). Muchas de estas sugerencias son plausibles pero ninguna tiene documentación histórica que la respalde. Yo y muchos otros hemos señalado que el nombre étnico ‘mosquito’ está relacionado con topónimos regionales, como los evidentes en el mapa de Dudley que hemos mencionado. Sin embargo, este sería el primer intento por relacionar la toponimia del mapa de Dudley con las anteriores y por conectarlas todas con las actividades y los escritos de los pobladores de la Isla de Providencia. En otras palabras, este es el primer esfuerzo sistemático de presentar evidencia escrita y cartográfica para sustentar la hipótesis de que el nombre étnico y el de lugar están íntimamente relacionados y que son anteriores al mestizaje indígena con africanos12.

21Ciertamente, la asociación del topónimo con los indígenas y luego con los amerindios afrodescendientes conocidos colectivamente como mosquitos es bastante fuerte en la historiografía centroamericana. Pero el tema y particularmente el origen del nombre étnico mosquito ha sido analizado desde un enfoque presentista, en investigaciones muy pobres y bajo supuestos raciales sobre el origen del pueblo mosquito. A fin de abrir un camino en medio de este imaginario intelectual y popular, debo aclarar tres hechos importantes que a menudo pasan desapercibidos en la discusión sobre el nombre étnico mosquito y sobre el origen del pueblo mosquito en general13.

22En primer lugar, en ningún documento escrito ni mapa conocido aparece un uso explícito del término étnico mosquito —bajo ninguna de sus distintas formas de escritura a través de la historia: Moskito, Musketo, Mosketo, Muschetos, Musqueto— hasta su primera mención en inglés en Jamaica en 1671. En respuesta a una pregunta hecha por los comisionados reales, el Gobernador de Jamaica afirmaba que:

23On the coast of this main [Central America] live the Musketo Indians, and about Cape Gratias a Dios others, who are not subjects to the Spaniards, but have a very good country in their possession, where our people not seldom trade for turtle-shell, and some other commodities, and find them very kind and friendly, but bitter enemies to the Spaniards14.

24Esto ocurre a finales del período colonial y aparece después de varios mapas en los que figuran topónimos relacionados. Libros muy conocidos, como el titulado A new voyage round the world escrito por William Dampier, popularizaron el término indígena ‘Moskitos’ aunque el autor visitó la región hacia 1671 y, en todo caso, su libro solo se publicó en 1697 (véase abajo). Otros relatos de piratas ampliamente leídos, como el de Alexander Esquemelin llamado De Americaensche zee-roovers, demuestran que el autor interactuó con el pueblo mosquito ubicado cerca de Cabo Gracias a Dios en 1671 pero nunca se refiere a los indígenas con un nombre étnico15. En otras palabras, las fuentes de información conocidas escritas por piratas hacen referencia al pueblo mosquito pero ninguna menciona un nombre que los designe anterior al que aparece en el documento de Jamaica de 1671.

25En segundo lugar, ninguna fuente española hace referencia a un grupo étnico mediante un nombre relacionado con ‘mosquito’ hasta 1704, aunque sí se registra el término empleado por los indígenas sumo o mayangnas para referirse al pueblo mosquito ( guaian y su plural guaianes ) a comienzos de la década de 1690. Entre tanto, la primera referencia española al pueblo mosquito asume explícitamente que su origen estuvo asociado con náufragos africanos en 1641 o 1652 quienes, según los diversos relatos del siglo XVIII —puesto que no existen relatos contemporáneos— fueron acogidos, rescatados o sometidos por los pobladores indígenas de la costa16. Esta explicación y el nombre étnico fueron representados posteriormente por primera vez en un mapa español en 1716 por el gobernador de Nicaragua, D. Sebastian de Aranciuia Isasi, y enviados en una carta al rey de España por D. Ambrosio Thomas de Santaella, miembro de la Audiencia de Guatemala17.

26En tercer lugar, los primeros contactos entre ingleses y amerindios hablantes de lengua miskita que se hayan documentado y sustentado tiene que ver con la colonia puritana establecida en la Isla de Providencia entre 1629 y 1641. Sin embargo, en los documentos existentes solo hay referencias tales como “ye Musquitos, which are certaine little Islands, 14 leagues from ye Cape” (Los Musquitos, unas pequeñas islas situadas a 14 leguas del Cabo) y “Cape muskeetoe”, pero a la vez se hace mención de “the Indians of the Cape” (los Indios del Cabo18). El hecho de que este período de permanente contacto entre indígenas e ingleses no haya dejado evidencia escrita del nombre étnico ‘mosquito’ explícitamente, junto con la aparición relativamente tardía de la palabra en fuentes escritas tanto en inglés como español, ha dado pie para pensar que la población miskita es un pueblo posterior al contacto, es decir, una población que se originó después del mestizaje entre africanos y amerindios, particularmente en los Cayos Mosquitos. De hecho, los primeros autores españoles se refirieron inicialmente a este grupo humano como ‘zambos’. Aunque los relatos españoles varían, todos parecen coincidir al afirmar que los zambos-mosquitos “han tenido su origen de unos Negros que aviendose perdido muchos años ha en un Nabio en las islas que llaman de Mosquitos que estan inmediatas a las costas del Norte se mesclaron con las indias infieles que las avitavan19 …”. En varias fuentes españolas se hace referencia aunque de distinta manera a estos pobladores como zambos-mosquitos, zambos y mosquitos, o indios mosquitos y zambos.

27Tales relatos españoles sostienen que el pueblo mosquito tuvo su origen después del mestizaje afro-amerindio. Esta fue la información que llegó a los primeros académicos del siglo XX, particularmente a aquellos que confiaron plenamente en las transcripciones del Archivo General de Indias y el Archivo de Simancas encontradas en los numerosos volúmenes recopilados por el intelectual costarricense don Manuel M. de Peralta20. Por ejemplo, Eduard Conzemius —antiguo trabajador ferroviario de Luxemburgo que más tarde se convirtiera en etnógrafo— usó ampliamente la información recogida por Peralta y se refirió a los mosquitos como “sumos transformados” o indígenas mayangnas mezclados con africanos. Esta posición también fue acogida por intelectuales más recientes como Mary Helms y Linda Newson y sigue siendo la opinión dominante entre la mayoría de académicos centroamericanos hasta hoy. No obstante, lingüistas como Ken Hale han demostrado que la lengua miskita y varios dialectos mayangna se separaron varios cientos de años antes de que llegaran los europeos, lo cual sugiere que los hablantes de lengua miskita que se mezclaron con africanos en la primera mitad del siglo XVII no pudieron ser mayangnas21. Más aún, los puritanos ingleses de la Isla de Providencia claramente interactuaron con hablantes de lengua miskita ya que muchos de sus vocablos (mas no de las lenguas mayangna, ulwa o pech) aparecen en sus documentos; entre ellos encontramos “tilboa” para danto ( tibla en lengua miskita), “dishway” para quequisque (una contaminación del término miskito duswa ), “tomarin” para achiote ( maring en miskito) y “dete” para vainilla ( diti en miskito22). De igual forma, observadores posteriores como Hans Sloane, quien conoció a algunos líderes miskitos en Jamaica en 1689, confirman la cercana relación con los puritanos ingleses de la Isla de Providencia y no hacen referencia alguna a una herencia de mezcla entre los indígenas mosquito23. El punto es que los ingleses de la Isla de Providencia y de Cabo Gracias a Dios interactuaron de manera amistosa con estos indios mosquitos pero nunca se refirieron a ellos por ese nombre y nunca sugirieron que tuvieran herencia africana.

28Cabe mencionar que la documentación aún existente sobre el asentamiento de los puritanos es limitada. Aunque los colonizadores también interactuaron con indígenas del Darién, Panamá, tampoco se refirieron a ellos con ningún nombre. De hecho, la documentación puritana no habla de ningún pueblo indígena usando un nombre étnico sino más bien mencionando su lugar de residencia. Por lo tanto, los mosquitos fueron llamados “Indios del Cabo” mientras que los indígenas Pech de Guanaja, una de las Islas de la Bahía, fueron llamados “ye Inhabitant Indians of the Iland of Guanaho24”. Por su parte, los ingleses puritanos también se refirieron a “ye Canibull Indians” a quienes saquearon al menos dos veces en busca de maíz en lo que llamaron las “Islas del Maíz”, origen del nombre de estas tierras25.

29El debate sobre el origen del nombre étnico ‘mosquito’ se ha complicado aún más por el presentismo de varios autores que han asociado las palabras miskito o zambo con pueblos y actividades anteriores a su uso en los registros históricos. Un ejemplo único pero revelador de esta situación es el relato que hizo el historiador Troy Floyd del tristemente famoso saqueo de Granada en 1665 por piratas ingleses radicados en Jamaica. Al describir este ataque en el que tres piratas conocidos como los Capitanes John Morris, Jackman y Morgan (se discute si se trataba del famoso Henry Morgan aunque Floyd asume que sí) realizaron asaltos en Méjico y Honduras, Floyd afirma que los asaltantes “stopped off at the Mosquito Coast, probably Cabo Gracias, where [they] picked up twenty Sambo-Miskitos and their dugouts” (se detuvieron en la Costa Mosquito, probablemente en Cabo Gracias a Dios de donde se llevaron a 20 zambos miskitos y sus canoas) antes de dirigirse aguas arriba por el Río San Juan hacia Granada. Floyd cita la entrada del famoso Calendar of State Papers (CSP) en la que Sir Thomas Modyford, gobernador de Jamaica, escribió un relato sobre la expedición del Duque de Albemarle. Pero hay abundantes errores en el relato de Floyd. El término inglés “Mosquito Coast”, por ejemplo, sólo se usó en el siglo XIX y no aparece en el documento del CSP. Los términos afines ‘Costa de Mosquitos’ y ‘Mosquito Shore’ se usaron en español y en inglés respectivamente pero sólo hasta el siglo XVIII. En 1665 esta zona todavía se conocía como Taguzgalpa en español y tenía otros nombres en inglés, holandés y francés, ninguno de los cuales era sinónimo de la palabra mosquito o mosquitia. El texto original del CSP dice que los ingleses, después de pasar por Roatán y saquear Trujillo “came to the [Cayos] Mosquitos, where the Indians are hostile to the Spaniards, and nine of them willingly came with them” (llegaron a los [Cayos] Mosquitos donde los indios son hostiles con los españoles, y nueve de ellos venían voluntariamente con ellos). Luego ellos “anchored at Monkey Bay near [the] Nicaragua River [Río San Juan], up which they went in canoes” (anclaron en Monkey Bay cerca del Nicaragua River [Río San Juan] y subieron por él en canoas) hasta el Lago Nicaragua. La fuente nunca hace referencia a los “20 zambos miskitos” ni a las “canoas” que Floyd menciona, así que no tenemos manera de saber realmente si estos miskitos que acompañaron a los invasores ingleses tenían herencia de mezcla o no, aunque podemos asumir que eran miskitos. En resumen, un lector casual de este famoso y decisivo libro —traducido al español en 1990— habría asumido que los términos ‘miskito’ y ‘zambo-miskito’, al igual que el topónimo “Mosquito Coast”, se usaban comúnmente en 1665 cuando en realidad no era así[26]. Este tipo de descuido histórico y actitud presentista desafortunadamente circula aún más en las fuentes secundarias y la imaginación popular, y es muy difícil de deshacer. Justin Wolfe hace una crítica similar pero más sofisticada sobre la historiografía nicaragüense en su ensayo publicado en el número 43 del Boletín de la AFEHC27.

30He sostenido repetidamente en mis propias publicaciones que para el siglo XV los indígenas hablantes de lengua miskita vivieron en el margen oriental de la Laguna de Caratasca y, hacia el sur, al menos hasta el Río Wawa. Los africanos involucrados en las actividades corsarias de los colonizadores de la Isla de Providencia efectivamente llegaron a la costa cercana a Cabo Gracias entre 1635 y 1641 y se mezclaron con los mosquitos. Aunque me siento cómodo al aceptar que la etnogénesis miskita tiene sus raíces en contactos permanentes con europeos y africanos que comenzaron en la década de 1630, los registros evidentemente no respaldan la hipótesis según la cual los mosquitos surgieron solo después del contacto y el mestizaje con africanos.

Los primeros topónimos ‘mosquito’

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Fig. 5.  Primer mapa con topónimio R: de Moschitos (Mosquito
Fig. 5. Primer mapa con topónimio R: de Moschitos (Mosquito

32El primer mapa en el que se usó el topónimo ‘mosquito’ en la región nororiental de Nicaragua tiene que ver con el trabajo del cartógrafo y cosmógrafo español Alonso de Santa Cruz. En 1525 Santa Cruz zarpó con Sebastián Cabot hacia Brasil y Argentina. Cuando regresó a Sevilla en 1530 empezó a trabajar para el Consejo de Indias y la Casa de la Contratación. Esta última era la institución cosmológica líder del imperio español y en ella se coleccionaban, interpretaban y prestaban mapas e información geográfica a los capitanes de barco. Fue en esta época y con cartas de navegación adquiridas en la cuenca atlántica que Santa Cruz inició su famoso Islario general de todas las islas del mundo dirigido a la S. C. R. M. del rey don Phelipe nuestro señor por Al° de Santa Cruz su cosmographo mayor ; que culminó en 1542. Aunque este mapa es bien conocido y es uno de los más sofisticados de la época, carece de referencia alguna al topónimo ‘mosquito’. No obstante, la “ Carta del Seno Mejicano, Tierra Firme y América del N. sobre el Atlántico, hasta los 44° N ” que data de 1536 y está relacionada con Santa Cruz, sí lo menciona (Fig. 5). El mapa original se conserva en el Archivo Histórico Nacional de Madrid y fue reimpreso en el Atlas de mapas históricos de Honduras de Davidson y en los Mapas Españoles de América, Siglos XV-XVII editados por Jacobo Stuart Fitz-James y Falcó Alba. Se cree que el mapa fue dibujado por Santa Cruz puesto que fue encontrado entre sus papeles; además, según Alba, al respaldo del mapa dice “Golfo y costa de la nueva esp.na De los papeles que trugeron de Sevilla de Alonsa de Santta Cruz28”. Alba afirma que algunos académicos le han asignado al mapa una fecha todavía anterior pero que él encuentra “bastantes caracteres de éste y le atribuimos la fecha más moderna, de 1536, en que ya había comenzado a ejercer de Cosmógrafo29”.

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Fig. 6. Copia exacta del mapa de Santa Cruz de 1536
Fig. 6. Copia exacta del mapa de Santa Cruz de 1536

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Fig. 7.  Detalle de Carta de Las Antillas Seno Mejicano y Costas de Tierra Firme
Fig. 7. Detalle de Carta de Las Antillas Seno Mejicano y Costas de Tierra Firme

35Una copia exacta de este mapa, con fecha aproximada de 1530, fue publicada por el Congrés International des Américanistas en 187930 (Fig. 6). La calidad de este mapa es mucho mejor que la del original y nos permite examinar los topónimos de la zona caribeña de Centroamérica con mayor claridad (Fig. 7). Con este nivel de detalle es fácil ver un “R: de Moschitos” justo al sur de un “c: de gra de dios” y al norte de un “R: grande”. Se puede afirmar casi con certeza que este es el primer mapa que muestra el topónimo ‘mosquito’ marcando un lugar en el oriente de América Central. Dado que el topónimo no aparece antes, su existencia aquí indica que nuevos viajes españoles habían generado nuevos conocimientos geográficos aunque dichos viajes no se pueden identificar plenamente. No obstante, este mapa o el conocimiento que lo generó seguramente circularon más allá de la península ibérica ya que el manuscrito anónimo de un portolano o cuaderno de bitácora de origen italiano de alrededor del año 1540, que se conserva en la British Library, también incluye un “Río de Moschitos31” (Figs. 8 y 9). Este hallazgo está contenido en un impresionante mapamundi constituido por secciones separadas, todas compaginadas en un libro de 16 × 21 cm aproximadamente. Evaluar en qué medida este mapa es una copia parcial de aquel de 1536 atribuido a Santa Cruz requeriría un estudio adicional, pero el hecho de que la palabra “Moschitos” esté escrita de la misma manera indica que el autor italiano anónimo tuvo acceso al mapa anterior o a sus fuentes.

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Fig. 8.  Anónimo, Portolano
Fig. 8. Anónimo, Portolano

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Fig. 9.  Detalle de Portolano
Fig. 9. Detalle de Portolano

38Una carta de navegación mucho más conocida que el mapa de Santa Cruz de 1536 o el mapamundi anónimo de 1540 sería el mapa de 1562 titulado Americae sive quartae orbis partis nova et exactissima descriptio. Dibujado por Diego Gutiérrez y grabado por el holandés Hieronymus Cock, este mapa revolucionó la forma de ver y concebir el Hemisferio Occidental. El enorme mapa se puede ver en línea, en alta resolución, en los sitios web de la Biblioteca del Congreso y de la British Library32. Estos son los dos únicos lugares del mundo que tienen el mapa. Diego Gutiérrez sucedió a su padre en el cargo de cartógrafo principal de la Casa de Contratación en 1554 y tuvo acceso a todo el conocimiento geográfico y cartográfico del imperio español, que incluía los documentos de Santa Cruz y otras cartas de navegación que enriquecieron y actualizaron el Padrón Real, o mapa oficial de los descubrimientos hechos por España en el Nuevo Mundo. La complejidad del Americae sive quartae orbis partis de 1562 de Gutiérrez exigía habilidades en el arte de grabado en cobre aún no disponibles en España en esa época y en consecuencia fue publicado en Amberes, una decisión bastante inusual en un momento en que la Corona española hacía hasta lo imposible por guardar sus secretos cartográficos. John Hébert, jefe de la División de Geografía y Mapas de la Biblioteca del Congreso, especula sobre la intención de España al imprimir y por lo tanto al hacer público este extraordinario mapa para mostrar a las demás potencias europeas el alcance de sus conquistas en América33. Independiente del propósito exacto del mapa, un detalle en el oriente de Nicaragua (Fig. 10) muestra claramente un topónimo “R. de Mosquitos”, el primero escrito de esta manera particular.

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Fig. 10.  Detalle de Diego Gutiérrez
Fig. 10. Detalle de Diego Gutiérrez

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Fig. 11.  Pilote Pastoret, Portolano
Fig. 11. Pilote Pastoret, Portolano

41El topónimo del río continúa apareciendo en las siguientes décadas en distintos mapas elaborados en diferentes escuelas de cartografía en Francia, España y los Países Bajos, pero luego desaparece alrededor de 1600 —con la rara excepción del mapa de Robert Dudley mencionado anteriormente. El primero de esos documentos es la fantástica pero inconclusa Carta de navegación 41 de 1587 del manuscrito Egerton 1513 que se conserva en la British Library (Fig. 11). Tony Campbell ha demostrado que este manuscrito, adquirido por el British Museum en 1851, contiene 78 cartas náuticas inconclusas dibujadas en papel con tintas negra, marrón, roja y verde, que cubren casi la totalidad del mundo. Los mapas fueron dibujados por al menos dos cartógrafos diferentes de la Escuela Dieppe en Francia y están asociados con Pastoret, pero Campbell sostiene que se trata de una lectura equivocada de un nombre ya ilegible34. La colección le debe mucho a un atlas de 1556 elaborado por Guillaume Le Testu y ambos combinan lo conocido y lo fantástico para crear un imaginario geográfico extravagante. Para nuestros propósitos, podemos asumir que el topónimo “R: de mosquitoos” que allí aparece (Fig. 12) no representa información geográfica nueva.

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Fig. 12.  Detalle de Pastoret, Portolano
Fig. 12. Detalle de Pastoret, Portolano

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Fig. 13. Juan Martínez
Fig. 13. Juan Martínez

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Fig. 14.  Detalle de Martínez
Fig. 14. Detalle de Martínez

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Fig. 15.  Arnoldo Florencio Langren
Fig. 15. Arnoldo Florencio Langren

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Fig. 16.  Detalle de Langren
Fig. 16. Detalle de Langren

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Fig. 17.  Juan de Oliva
Fig. 17. Juan de Oliva

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Fig. 18.  Detalle de Juan de Oliva
Fig. 18. Detalle de Juan de Oliva

49El mapa de 1587 ( Carta del Seno Mejicano y del Océano Atlántico Septentrional ) elaborado por el español Juan Martínez también muestra un “R: de mosconitos” (Fig. 13 y 14). Martínez trabajó para la Casa de Contratación y fue miembro líder de la Escuela de Cartografía de Sevilla durante el reinado de Felipe III. Entre tanto, el holandés Arnoldo Florencio Langren produjo su Delineatio Omnium Orarum Totius. Aus Tralis Partis Americae (Fig. 15). El popular e icónico mapa “lateral” de Suramérica logra captar gran parte del istmo; uno de sus detalles muestra un “R. de Mesquitos” al sur del “C. de gratias a dios” (Fig. 16). Finalmente, el manuscrito de una carta de navegación del año 1596 titulada Atlas Náutico del Mundo elaborada por el cartógrafo catalán Joan de Oliva (alias Riezo) también contiene un “rio de mostaitos” en tinta roja (Fig. 17 y 18). ¿Qué podemos aprender del uso continuo del topónimo “Río de Mosquito” de este festín cartográfico de mapas olvidados pero estupendos del siglo XVI? Sin estudiar mucho más, probablemente muy poco. Es factible que todos estos mapas deban su uso de este topónimo al primer mapa de 1536 diseñado por Santa Cruz y que los mapas diseñados después del mapa de 1562 ciertamente hayan copiado el topónimo del Mapa de América de Diego Gutiérrez. Los distintos cartógrafos probablemente cambiaron la manera de escribir el término para ajustarse a sus propias convenciones nacionales o a su capricho. En este caso, las variaciones de escritura quizás no revelen nada.

50Obviamente, es imposible saber a ciencia cierta de dónde vino el nombre originalmente pero hay mucha evidencia (que se escapa al alcance de este artículo) de que los Indios Mosquito conocieron a los españoles mucho antes de volverse aliados cercanos de los ingleses. Por ejemplo, las palabras en lengua miskita asa, ispara y sumuru se derivan de las palabras españolas hacha, espada y sombrero, respectivamente. A pesar de las numerosas palabras inglesas que se arraigaron posteriormente, éstas parecen haber entrado al léxico miskito antes de un contacto permanente con los ingleses. Otros ejemplos amplían el espectro de posibilidades, desde el cuarto viaje de Colón a lo largo de la costa nororiental de Honduras y el oriente de Nicaragua en 1502 y la serie de entradas de misioneros españoles desde Trujillo hasta la región de Cabo Gracias en la década de 1620, hasta las numerosas ocasiones de encuentro con los españoles en el mar o a lo largo de los Ríos Patuca y Guayape que drenan las minas de oro del Valle de Olancho35. Sin embargo, la evidencia clave que sustenta la hipótesis de que el topónimo “Mosquito” se refiere a o tuvo su origen en un pueblo indígena del mismo nombre proviene del mapa de 1631 elaborado por Hessel Gerritsz y del registro en documentos que lo contextualizan.

El mapa de Gerritsz y su “Indisch dorpjen”

51En 1631, el cartógrafo holandés Hessel Gerritsz dibujó un nuevo mapa de la cuenca caribeña cuyo nombre abreviado en español sería “Las Islas y Tierra Firme del Caribe36” (Fig. 19). Basado en el acceso privilegiado que tuvo Gerritsz a los materiales cartográficos de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales (por su sigla en inglés, WIC) y en su conocimiento de primera mano de la región, su mapa representó un avance significativo en el estilo Pascaert establecido por la familia Blaeu y los antiguos maestros holandeses. De hecho, el mapa se convirtió en el prototipo a seguir por los cartógrafos holandeses posteriores, desde Blaeu, Hondius, Janssonius y Doncker hasta Goos, Montanus y van Keulen37. Como veremos, este mapa aparentemente aportó información para la elaboración de la Carta Particolare del India Occidental de Robert Dudley que se muestra en la Figura 2 y de otro mapa importante diseñado por Johannes Vingboons alrededor de 1655. La imagen de media resolución que la British Library me ha permitido reproducir aquí es una de las tres únicas copias que se conocen en el mundo y la única en su género —hasta donde yo sé— disponible en la World Wide Web38.

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Fig. 19.  Hessel Gerritsz
Fig. 19. Hessel Gerritsz

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Fig. 20.  Detalle de Gerritsz
Fig. 20. Detalle de Gerritsz

54Si hacemos una aproximación, podemos ver que el mapa es importante para nuestros propósitos por dos razones principales (Fig. 20). La primera, como se mencionó anteriormente, es que este mapa es el primero en hacer referencia a un Indisch dorpjen o Pueblo de Indios, ubicado al sur del promontorio que los Puritanos llamaron “Cape muskeetoe”, aproximadamente en el lugar donde hoy se encuentra la comunidad miskita de Awastara (que significa ‘pino grande39’). La segunda razón es que este mapa es el primero que conozco en el que se da el nombre de “Mosquitos” a unos cayos cercanos a la costa, sin importar su localización. ¿De dónde obtuvo entonces Gerritsz esta información específica?

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Fig. 21.  Hessel Gerritsz
Fig. 21. Hessel Gerritsz

56Hessel Gerritsz nació alrededor de 1581 en Assum, Holanda del Norte. En 1607 se trasladó a Alkmaar donde trabajó como aprendiz de Willem Jansz Blaeu, quien lo aventajaba 10 años en el arte de la cartografía. Para 1610 ya tenía su propio taller de grabado. Como testimonio de su destreza como grabador y diseñador de mapas, Gerritsz fue nombrado cartógrafo oficial de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (VOC) en 1617 y luego de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales (WIC) en 1621. Esto le permitió tener acceso privilegiado a cartas de navegación, capitanes de barco y prácticos holandeses. Cuando el distinguido director de la WIC, Joannes de Laet, publicó su innovadora Nieuwe Wereldt ofte Beschrijvinghe van West-Indien (Historia del nuevo mundo o descripción de las Indias Occidentales) en 1625, a Gerritsz le fue encargada la tarea de dibujar los 10 mapas que la conformaban, uno de los cuales era el titulado Nova Hispania, Nova Galicia, Guatimala (Fig. 21). El hecho de que esta carta náutica sea tan diferente al más reciente trabajo del cartógrafo titulado “Las Islas y Tierra Firme del Caribe” (Figs. 19 y 20) evidencia la cantidad de material nuevo que Gerritsz acumuló entre 1625 y 1632, año en que falleció. Con todo, en términos tanto del texto como de las cartas de navegación, Philip Burden describe el libro y los mapas de Laet como “la descripción más exacta de las Américas disponible en su momento [y] podría decirse que la más refinada de las publicadas en el siglo XVII40”.

57Quizás insatisfecho con sus propios mapas para el libro, Gerritsz decidió emprender en 1627 la iniciativa de un enorme proyecto de producción de un manual de navegación para la totalidad de las Américas con mapas detallados y vista de las costas. Kees Zandvliet afirma que Gerritsz se valió de los manuscritos de instructivos de navegación de origen español e inglés y que habló con “decenas y posiblemente cientos de capitanes y prácticos” de la WIC; incluso llevaba un libro en el que registraba sus entrevistas, el cual se encuentra en los archivos de la WIC41. Todos estos hombres tenían mucho qué contarle; los cinco años transcurridos entre 1629 y 1633 fueron un período “de fuerte actividad y excelentes resultados para la WIC” puesto que cientos de barcos y de hombres cruzaron las aguas del Atlántico42. Tal vez lo más importante es que el propio Gerritsz viajó a bordo del Zutphen a Brasil y las Antillas entre finales del otoño de 1628 y el verano de 1629.

58Aunque Gerritsz no visitó la costa centroamericana, para marzo de 1629 estaba en plena travesía hacia el norte pasando por las Antillas Menores. En mayo, el Zutphen pasó cerca de Isla de Vaca (Île à Vache) por la costa sur de Haití, el 7 de mayo pasó por las Islas Caimán y luego hizo un recorrido alrededor de Cabo Corrientes, hacia el extremo occidental de Cuba. Para julio, el barco y su tripulación estaban pasando por la costa norte de Cuba, cerca de La Habana —hecho confirmado a partir de la información detallada sobre el norte de la isla, registrada en “Las Islas y Tierra Firme del Caribe” (Fig. 19). El viaje de regreso a casa se emprendió en octubre y se culminó al final del mes. A pesar de que desconocemos la ruta de regreso seguida por el Zutphen, sabemos que esta carta de navegación por la línea costera de Virginia que se observa en la Fig. 19 es muy avanzada para la época y que Gerritsz también incluyó una inscripción en la parte superior derecha del mapa en la que describe cómo llegar a las Bermudas43 (Fig. 19). Es probable que durante su viaje de regreso Gerritsz se haya detenido en las islas Bermudas (ocupadas entonces por los ingleses) puesto que los holandeses y los ingleses mantenían buenas relaciones en ese momento, particularmente en las aguas del Atlántico44. Retomemos entonces nuestra pregunta: ¿De dónde obtuvo Gerritsz información sobre el Pueblo de Indios y los cayos denominados ‘mosquito’ que aparecen en la Fig. 20? Me atrevo a pensar que la obtuvo de marineros ingleses que —justo en el momento en que Gerritsz estaba en el Caribe— habían “descubierto” las islas de San Andrés y Santa Catalina en 1629 y cuyo conocimiento e información condujo a la creación de la Compañía de la Isla de Providencia. Gerritsz tuvo suficiente oportunidad de conocer a algunos de estos hombres en altamar o en las Bermudas.

59El origen de la Compañía de la Isla de Providencia se remonta a 1628 cuando Robert Rich, —Conde de Warwick, principal patrocinador de los corsarios ingleses y mecenas del esplendor de los Puritanos— envío tres barcos en misión corsaria a las Indias Occidentales45. Cuando la pequeña flota llegó a San Andrés, a 200 km de la costa nicaragüense, desembarcaron en la isla 30 hombres que se dedicaron a sembrar tabaco. Puesto que las semillas y los implementos agrícolas no eran de interés para la expedición corsaria, es probable que ésta hubiera recibido instrucciones de Warwick ordenando buscar islas disponibles para la colonización. Aparentemente los navegantes ingleses no habían visitado Santa Catalina ni San Andrés antes, pero las islas ya eran conocidas para los piratas holandeses y franceses y estaban relativamente bien ubicadas en muchos mapas impresos, empezando por la Carta universal elaborada por Diogo Ribeiro en 152946 . Después de salir de San Andrés, Daniel Elfrith —uno de los capitanes de la expedición, quien había estado navegando más ampliamente por la cuenca del Caribe desde 1607— visitó Santa Catalina antes de tomar rumbo hacia las Bermudas y hacer el recuento de sus descubrimientos al gobernador Philip Bell. El gobernador escribió entonces en marzo de 1629 una carta a un primo suyo en Warwick —Sir Nathaniel Rich— anunciándole el descubrimiento de dos islas cerca de la costa de Centroamérica. Con esta información se creó la Compañía de la Isla de Providencia47. Lo que Bell no dice en esa carta pero que seguramente Elfrith sí mencionó al llevarla a Inglaterra es que Santa Catalina estaba ubicada cerca del continente y que él había establecido contacto con los amigables indígenas que allí vivían.

60Las buenas relaciones entre ingleses e indígenas mosquitos empezaron a más tardar cuando Daniel Elfrith regresó a Santa Catalina en el otoño de 1629. Lo sabemos porque Elfrith exploró los Cayos Mosquitos, la región continental más adyacente a ellos y envió de regreso a Inglaterra varias plantas que pudieran servir de mercancía. Los miembros de la Compañía lo elogiaban por su “Industrie in procuring plants from ye Maine” (laboriosidad en la consecución de plantas del continente), entre ellas el “tomarin”. Como se mencionó antes, tomarin es la palabra miskita para achiote. Los expedicionarios descubrieron el gran potencial de este colorante vegetal y le ordenaron a Elfrith que “se encargara de cultivarlo” y de “conseguir tanto como pudiera negociándolo [con los indígenas] o traficándolo48”. El conocimiento que Elfrith tenía de las costas también resultó en el descubrimiento del lino (silkgrass, un tipo de flax), una planta fibrosa de la familia de las bromeliáceas que la compañía consideró una muy “buena mercancía49”. Entre tanto, la mayoría de los ingleses que se quedaron en San Andrés, incluyendo al Capitán Sussex Camock, posiblemente visitaron a los Indios Mosquito cuando dejaron la isla, cosa que ocurrió bajo circunstancias desconocidas pero antes de que Elfrith regresara a finales de 1629. Cuando el Capitán Camock fue delegado por la Compañía de la Isla de Providencia para iniciar una colonia en Cayos Mosquitos y en la región continental en 1633, recibió instrucciones de llevar consigo a Edward Williams y a Nathaniel Marston puesto que ambos estaban “acquainted with the Several natures and languages of the Indians, have received courteous usages in many parts of their Country, have large promises of future Entertainment, and Commerce, and are engaged to return unto them50” (familiarizados con la manera de ser y las lenguas de los Indios, habían recibido buenas costumbres en muchas partes de su país, tenían un futuro promisorio en el entretenimiento y el comercio, y también el compromiso de regresar). Esto indica que ambos hombres ya habían visitado a los Indios Mosquito con el Capitán Camock cuando éste salió de San Andrés, o que se habían unido a Elfrith en su recorrido inicial por la costa (1628) o en su viaje de reconocimiento (1630).

61¿Qué tiene que ver todo esto con el mapa de Gerrritsz y en particular con su decisión de ubicar un único ‘Pueblo de Indios’ en el continente centroamericano? Aunque a manera de conjetura, creo que hay fuertes indicios de que Gerritsz se enteró de los viajes realizados por los ingleses a través de los marineros con quienes habló e incluso por boca de piratas holandeses, que pueden haber sido quienes ayudaron al Capitán Sussex Camock a salir de San Andrés pues él no tenía barco. También es posible que Gerritsz hubiera oído hablar de los descubrimientos a través del Capitán Camock o de sus hombres, cuyo trayecto en aguas caribeñas él siguió. Pudo también haber conocido estos descubrimientos ingleses en las Bermudas en su viaje de regreso. Si los marineros ingleses no fueron su fuente de información, entonces ésta provino de navegantes holandeses cuyo rastro se perdió en los registros históricos. Aún así, ¿por qué decidió Gerritsz señalar un único Pueblo de Indios, el único topónimo de esta naturaleza en todo el mapa? Creo que la respuesta tiene que ver con el lugar donde Elfrith descubrió la planta de lino (silkgrass).

62El lino de la región nororiental de Nicaragua corresponde a la planta bromeliácea Nidularium karatas (L.), cuyo nombre le fue dado por el mismo Carolus Linnaeus en 175351. No es claro cómo Linnaeus adquirió una muestra de la planta pero creo que el hecho se originó en el pueblo miskito de Karata o en la laguna de Karata donde la planta abunda. La palabra miskita para lino es kara y en lengua miskita el sufijo –ta significa punto o lugar en la desembocadura de un río. Por lo tanto, el nombre Karata significa “lugar donde crece la planta de lino”. Linnaeus quiso rendir homenaje al nombre del pueblo latinizándolo: ¿cómo más podría explicarse el nombre de la especie Nidularium karatas (L.)? Es probable que Karata estuviera ubicada en el lugar donde Elfrith vio por primera vez la planta y a los amistosos indígenas que entretuvieron a los ingleses Edward Williams y Nathaniel Marston. No es coincidencia que el actual pueblo de Karata también esté ubicado aproximadamente en el mismo lugar del Indisch dorpjen del mapa de Gerritsz. La latitud aproximada del topónimo Pueblo de Indios es 13° 40’, ubicación que coincide perfectamente con un área entre la actual Laguna de Wounta y el Río Wawa, región cercana a Karata. Probablemente Elfrith también obtuvo el tomarin o achiote de los Indios Mosquito y por esa razón le dio el nombre “Cape muskeetoe” al cabo en honor a ellos. Como los navegantes puritanos lo documentaron después, estos mismos indígenas visitaban con frecuencia los cayos cercanos a la costa o “ye Musquitos” para cazar allí la tortuga verde. Dado que ni los Cayos Mosquito cercanos a la costa ni “Cabo Muskeetoe” habían sido identificados hasta la fecha en un registro escrito, deberíamos asumir que el nombre de estos lugares fue asignado en honor a los indígenas que los marineros ingleses, y tal vez holandeses, habían encontrado allí. Esta idea es reforzada por hecho de que el topónimo ‘Río de Mosquitos’ que aparece en los mapas del siglo anterior, lo mismo que en el mapa posterior de Dudley, está cerca del lugar donde Gerritsz decidió ubicar su Indisch dorpjen.

63¿Existen otras posibles fuentes de información para los mapas de Gerritsz? ¿Pudo algún marinero inglés u holandés haberle mostrado un croquis de la costa? ¿Pudo él haber obtenido esa información de una carta o ruta de navegación española? Por supuesto, la respuesta en ambos casos es sí pero ninguna de las dos alternativas resulta convincente. Por ejemplo, sabemos que la famosa bitácora (Rutter: libro de navegación) de Daniel Elfrith en la cual da instrucciones sobre cómo llegar a Cabo Muskeetoe desde San Andrés y Santa Catalina no incluía información acera de la costa nicaragüense hasta que él la incorporó en 1631 específicamente para apaciguar a los directores de la Compañía de Isla Providencia, ciertamente después de que se publicó el mapa de Gerritsz52. Por su parte, los colonos puritanos sólo dibujaron dos mapas conocidos de la región costera durante su permanencia en Santa Catalina y el continente; ninguno de esos mapas sobrevivió y además Gerritsz no habría tenido acceso a ninguno de ellos53.

64Si Gerritsz tuvo acceso a mapas o bitácoras españolas capturadas —y se especula que así fue—seguramente esos documentos no contenían información sobre la costa o la plataforma marítima del nororiente de Nicaragua. Los oficiales españoles que había en Cartagena y Centroamérica escucharon hablar por primera vez de la colonia inglesa en Santa Catalina en 1635 y sólo después de que algunos ingleses fueron capturados en Portobelo. Después de esta desagradable sorpresa, Francisco de Murga, gobernador y capitán general de Cartagena, envió al Capitán Gregorio de Castellar y al ingeniero militar Juan de Somovilla Texada a destruir la colonia inglesa en julio de 1635. Este esfuerzo militar fracasó pero se llevó con él algunos prisioneros ingleses de San Andrés en el viaje de regreso a Cartagena. Fue de estos hombres que los españoles escucharon hablar por primera vez de una “ysla de Mosquitos”, pero no pudieron ubicarla en ningún mapa.

65Bajo órdenes de Murga, en octubre de 1635 el Capitán Castellar y el ingeniero Somovilla Texada regresaron a la región con algunos de los prisioneros ingleses para que sirvieran de prácticos con el propósito de destruir la colonia inglesa que se había asentado en ‘ysla de Mosquitos’. Salieron de Cartagena en dos barcos con 40 soldados, con rumbo a:

66la dicha ysla de Mosquitos y visto que della no abia mas noticia por no estar puesta ni demarcada en ninguna carta de marear de las que daba un prisionero que entre otros avian traido los dichos capitanes don Gregorio y Joan de Somovilla Texada de la Ysla de San Andres donde estavan poblados el cual dijo estar la dicha ysla de Mosquitos diez y seis leguas del cabo de Gracia de Dios en quince grados y medio de algura [sic] y que te[n]ia por cierto avria ydo alla el dicho pirata con la pressa que hizo por ser de ella y que aunque la ylsa era muy pequeña y sin ningun fruto todavia se sustentavan en ella con el fomento y ayuda que los yngleses de Santa Catalina les daban contratando con ellos y que estaban retirados alli por no estar debajo del dominio de los dichos yngleses de Santa Catalina con la qual rrelacion determinaron yr en busca de la dicha ysla de Mosquitos54.

67Más tarde, Murga dice que lo único que sabía con certeza era que los piratas que habían estado atemorizando la costa del Reino de Nueva Granada (Colombia y Panamá) “eran de la Ysla de Santa Catalina y por unos prisioneros que fueron aprehendidos llegue a saber que se alojaba en la ysla de Mosquitos, norueste, sudueste, con el Cabo de Gracia de Dios que es en la costa del desaguadero de Nicaragua, junto a la misma ysla de Santa Catalina55”. En resumen, los oficiales y marineros españoles no habían oído hablar de una ysla de Mosquitos, ni ese lugar estaba demarcado en ningún mapa al que ellos tuvieran acceso.

68El limitado conocimiento geográfico que los españoles tenían de esta región no cambió en la década de 1640. Después de su exitoso ataque a la colonia inglesa in 1641, el general español Francisco Díaz Pimienta buscó la ysla de Mosquitos porque temía que algunos colonos y esclavos africanos se pudieran escapar:

69Hice que se embarcase un piloto Yngles con Don Gregorio Castellar y que desde San Andres pasase al Cavo de Gracias a Dios y me trujese descripcion de la tierra puertos y surjideros de aquel paraje como lo hizo porque si fuera necesario ir a hecharlos de lo que es tierra muy grasa y contigua con la Nueva España no se ayan de mendigar noticias como en esta jornada me a sucedido que por no haver hallado hombre que la tubiese cierta de las canales y arrecifes de la isla me fue necesario guiar los navios embarcado en una chalupa sondando por la proa de la capitana56.

70Y con esta afirmación, el general se disculpó. Aunque sus instrucciones fueron apoderarse de todas las islas ocupadas por los ingleses, el General Díaz informó que la misión no se podía cumplir a cabalidad hasta que los españoles estuvieran mejor informados sobre lo existente en las aguas costeras. Todo ello indica que Hessel Gerritsz no compartió la información geográfica sobre la cuenca caribeña occidental en general y la costa nororiental de Nicaragua en particular que obtuvo de fuentes españolas.

La continua importancia cartográfica de los Indios Mosquito

71Los cartógrafos europeos copiaron la ubicación que Gerritsz le dio al Indisch dorpjen en lo que restaba del siglo XVII. Sin embargo, la mayoría también copió su localización equivocada de los Cayos Mosquitos. Pero unos pocos siguieron el ejemplo de Dudley y ubicaron con mayor precisión dichos cayos más cerca del continente, al noroccidente de Santa Catalina o la Isla de Providencia. Esta ubicación más exacta sugiere un nuevo conocimiento geográfico seguramente difundido por navegantes al servicio de la Compañía de Isla Providencia. Entre los primeros mapas holandeses que mostraban una mejor ubicación de Cayos Mosquitos —que, por lo demás, fueron copiados del mapa de Gerritsz— hay uno (Fig. 22) elaborado alrededor de 1655 por Johannes (Joan) Vingboons, antiguo colaborador de Gerritsz. El mapa sigue fielmente la carta de navegación de Gerritsz en la mayoría de sus detalles pero cambia la ubicación de los Cayos Mosquito para estar más en línea con la localización de “Cape muskeetoe” en el mapa de Dudley (Fig. 23; véase también Fig.1).

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Fig. 22.  Joan Vingboons
Fig. 22. Joan Vingboons

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Fig. 23.  Detalle de Vingboons
Fig. 23. Detalle de Vingboons

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Fig. 24.  Compilación de Figuras 20, 3, 23
Fig. 24. Compilación de Figuras 20, 3, 23

75En realidad, si comparamos detenidamente los mapas de Gerritsz, Dudley y Vingboons (Fig. 24) podemos observar un patrón evolutivo que nos obliga a revaluar el mapa de Dudley. Al comparar el mapa de Gerritsz con el de Dudley podemos ver que en este último se vuelve a incluir el topónimo ‘R: di Mosquitos’ —es el único mapa del siglo XVII que lo hace. Dudley también cambia de posición el nombre ‘Mosquitos’ para ubicar los cayos con más precisión que el mapa de Gerritsz. Puesto que este es el primer mapa que refleja dicho cambio, se podría asumir que Dudley tuvo acceso a fuentes de información sobre esta parte del mundo diferentes al mapa de Gerritsz. Sospecho que tuvo acceso a información conocida por los marineros de la Compañía de Isla Providencia ya que optó, de manera deliberada y poco convencional, por incluir de nuevo en su mapa el nombre ‘R: di Mosquitos’ y que él sabía que los cayos están más cerca de la costa y el sur de Cabo Gracias a Dios que del lugar donde Gerritsz los había ubicado. Al considerar de nuevo el mapa de Dudley —pero esta vez a la luz de todo lo dicho anteriormente— se refuerza la conexión entre Río de Mosquitos, Pueblo de Indios y Cayos Mosquito; en mi opinión, los topónimos se derivan del pueblo indígena y no al contrario. Por otra parte, al comparar los mapas de Gerritsz y Dudley con el de Vingboons se aprecia una evolución aún más exacta de la representación cartográfica de la región. Sabemos que Vingboons copió en detalle el mapa de Gerritsz pero que decidió corregir la ubicación de Cayos Mosquito. No es claro si copió el mapa de Dudley o si sabía de esta ubicación más correcta, pero cabe resaltar que en la mayoría de los mapas conocidos de la segunda mitad del siglo XVII elaborados por cartógrafos como Sanson, Visscher, van Keulen y otros se decidió respetar la localización dada por Gerritsz —lo cual indica que Vingboons tuvo acceso a fuentes de información o tomó decisiones que otros no.

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Fig. 25. Robert Morden, and William Berry
Fig. 25. Robert Morden, and William Berry

77En la segunda mitad del siglo XVII, los mapas ingleses ilustran cada vez más la importancia de los Indios Mosquito para los intereses ingleses en la región. Un ejemplo bastante evidente es el mapa diseñado por Robert Morden y William Berry en 1673 titulado A New Map of the English Plantations in America ( Nuevo mapa de las plantaciones inglesas en América ) (Fig. 25). Jeanette Black ha sostenido de manera convincente que este es “uno de los primeros mapas publicado con el propósito expreso de representar todas las colonias inglesas-americanas, desde la Bahía de Hudson hasta Guyana”. Comenta que a primera vista parecería una copia del mapa “América” elaborado por John Ogilby en 1671 pero que “en realidad es mucho más sofisticado en el detalle y contiene muchos más nombres de lugares, lo cual indica que la información para diseñarlo fue obtenida de una fuente distinta y mejor”. Algunas leyendas sobre el mapa dan testimonio de su propósito. En él aparecen riachuelos que alimentan la Laguna de Términos en Méjico, al igual que un texto que dice: “En diciembre de 1670, Panamá fue tomada por los ingleses y estuvo bajo su dominio durante 28 días”, haciendo referencia a la incursión de Henry Morgan en el istmo. Para Black, esto “explica en cierto modo por qué se publicó el mapa en primera instancia”; el London Gazette le hace publicidad al mapa y resalta el hecho de que ilustra las principales poblaciones, puertos, ríos, etc., al igual que la posición privilegiada del Istmo de Panamá para el intercambio comercial con las Indias Orientales57”. Por otra parte, una leyenda que Black no menciona dice: “Cape Gratias d. Dios Inhabitants speak broken English” (Los habitantes de Cabo Gratias d. Dios hablan un inglés alterado) (Fig. 26). Aunque no se refiere a ellos con un nombre, el mapa explícitamente incluye a los Indios Mosquito como parte de la propaganda cartográfica que inspira y justifica una mayor expansión de los ingleses en la cuenca del Caribe58. Aunque el mapa de Morden es un esfuerzo explícito por demostrar que los Indios Mosquito eran aliados de los ingleses, se podría afirmar que el mapa anterior de Dudley sirvió para el mismo propósito: mostrar que en pleno centro de la América española vivía un pueblo indígena que tenía buenas relaciones con los ingleses.

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Fig. 26.  Leyenda Cape Gratias d. Dios Inhabitants speak broken English
Fig. 26. Leyenda Cape Gratias d. Dios Inhabitants speak broken English

79La primera referencia cartográfica al pueblo ‘mosquito’, y no simplemente a un lugar llamado así o al topónimo ‘Pueblo de Indios’ se encuentra en un mapa elaborado por Herman Moll en 1697 titulado “A Map of the Middle Part of AMERICA” (“Mapa de la parte media de AMERICA59”) (Fig. 27). Moll era un cartógrafo de origen alemán que trabajaba en Londres; solía frecuentar cafés donde departía con Daniel Defoe y William Dampier. Dennis Reinhartz ha demostrado que Moll y sus amigos aventureros y literatos “compartían una visión [que] llegó a influenciar las políticas y la opinión pública británica60”. El mapa de Moll fue diseñado para acompañar la primera edición de la obra A new voyage round the world [Un nuevo viaje alrededor del mundo] de William Dampier en la que varias veces se menciona a los “Moskitos” y se demuestra su valor para los ingleses. Un detalle del mapa sugiere que los Indios Mosquito habitaban la costa nororiental de Honduras, pero la localización exacta del nombre pudo haber sido simplemente la opción que tuvo el cartógrafo por razones de espacio disponible (Fig. 28). Los “Moskitos” son la única mención de un grupo étnico en todo el mapa.

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Fig. 27.  Herman Moll
Fig. 27. Herman Moll

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Fig. 28.  Detalle de Moll
Fig. 28. Detalle de Moll

Conclusiones

82Los mapas históricos constituyen un recurso importante para la investigación de procesos históricos en el oriente de Centroamérica donde la documentación escrita es escasa y los procesos culturales iniciales no han sido bien entendidos, pero donde (contrario a la intuición) muchas verdades históricas parecen tener raíces muy profundas. Este artículo ha pretendido mostrar el valor que tienen los mapas históricos para investigar los orígenes del pueblo mosquito en los registros cartográficos e históricos explorando los orígenes y la evolución del topónimo ‘mosquito’ en los mapas regionales que muestran el noreste de Nicaragua y su plataforma marítima. Mediante un análisis de la historia de la cartografía centroamericana y de la evidencia documental que la contextualiza, este artículo sostiene que la presencia del topónimo regional ‘mosquito’ demuestra un contacto importante entre los Indios Mosquito y los europeos que empezó a comienzos del siglo XVII y fue anterior al mestizaje con el pueblo africano.

83En mi investigación he encontrado que el topónimo ‘mosquito’ aparece por primera vez en 1536 en un mapa de la región para identificar un río. Aunque su uso continuo a lo largo del siglo XVI es probablemente irrelevante, su aparición en los mapas de comienzos de siglo XVII para representar los cayos cercanos a la costa señala que el uso anterior del topónimo tuvo su origen en un pueblo indígena que vivía en ese lugar en ese tiempo. He argumentado que la clave para entender esta historia regional y cartográfica es la ubicación del topónimo Indisch dorpjen cerca del llamado Río de Mosquitos y del promontorio identificado como “Cape muskeetoe” por el Capitán Daniel Elfrith, importante navegante de la cuenca del Caribe de comienzos del siglo XVII. La identificación de esta curiosa población indígena o “Indisch dorpjen” fue tan importante que Hessel Gerritsz decidió incluirla en su revolucionario nuevo mapa de la extensa cuenca del Caribe —el único nombre de este tipo en todo el mapa— ya que los ingleses habían establecido recientemente contacto pacífico con los Indios Mosquito que habitaban ese mismo lugar. Parece una extraordinaria coincidencia que Gerritsz haya obtenido información sobre este Indisch dorpjen justamente en el momento en que los ingleses exploraban con determinación la costa nororiental de Nicaragua en busca de nuevos productos vegetales. Allí encontraron la “planta del lino” (silkgrass) cuyo nombre científico indica que es originaria de Karata, una población bien ubicada geográficamente que parece coincidir con el “Indisch dorpjen”. La ubicación que le dio Gerritsz a un ‘Pueblo de Indios’ en su mapa da fe del valor que los europeos del norte le daban al conocimiento que tenían los indígenas de los productos y artículos regionales y su potencial apoyo en la lucha protestante contra España que se estaba dando en aquel momento. Mapas posteriores del siglo XVII muestran que los cartógrafos ingleses destacaban el nombre ‘mosquito’ como una forma de propaganda; por lo tanto, no es descabellado pensar que en los mapas anteriores se haya hecho lo mismo.

84A pesar de una historiografía que muestra a los Indios Mosquito como un pueblo sometido al dominio colonial inglés, el registro histórico describe un panorama muy distinto, particularmente antes de 1720. A comienzo de la década de 1630, por ejemplo, los ingleses dependían más de los indios que éstos de aquellos. De hecho, los puritanos ingleses de la Isla de Providencia tuvieron que hacer un gran esfuerzo para apaciguar a los Indios Mosquito y ganarse su confianza. En un caso particular, el número de tortugas verdes se redujo de manera tan peligrosa en Cayos Mosquito que los colonos pensaron forzosamente en impedir que los indígenas acabaran con ellas. Pero los administradores de la Compañía invalidaron esta opción argumentando que preferían compensar la reducción de suministros de alimentos y asumir los costos que correr el riesgo de dañar las buenas relaciones que la colonia tenía con los Indios Mosquito. Los inversionistas de la compañía escribieron:

85Lamentamos que la Tortuga deba desaparecer en los Muskeetoes, y si los indios pudieran sin descontento ser apartados de su cacería, sería de nuestro agrado poder suplir el deterioro con más viandas en nuestros barcos, pues evitar forzosamente que los indios tengan acceso a ella dañaría la buena correspondencia que hay entre nosotros y ellos. Nos concierne tanto la preservación que solicitamos estrictamente que todas las personas que trabajen en botes o barcos les prodiguen a todos un buen trato y los animen a intercambiar y comerciar con nosotros61.

86La especial deferencia de los ingleses y posteriormente de los británicos hacia los Indios Mosquito para satisfacer sus intereses políticos y económicos más amplios se convirtió en el fundamento de la relación anglo-miskita. En resumen, los ingleses (y quizá los holandeses antes que ellos) se interesaron mucho en establecer relaciones mutuamente benéficas con los Indios Mosquito en el continente y en los cayos cercanos a la costa; por lo tanto, darle un nombre a una de sus poblaciones importantes era una maniobra cartográfica decisiva.

87El análisis histórico y topográfico de mapas olvidados no puede resolver todos los interrogantes de la historia pero indudablemente dicho estudio complementa aproximaciones más convencionales. Para la región Mosquitia y otras de Centroamérica que han sido por lo general mal entendidas, los mapas y su estudio constituyen un recurso invaluable para comprender hechos y procesos que los documentos no logran explicar.

88Traducción de inglés a español de Emma Cristina Montaña R.

89Notas de pie de página

901 La investigación de este artículo fue apoyada por el J. B. Harley Research Fellowship in the History of Cartography, London en el 2003; por el Helen and John S. Best American Geographical Society Library Fellowship, University of Wisconsin, Milwaukee; y por el National Endowment for the Humanities y John Carter Brown Library Fellowship en el 2009.

912 Hoy el pueblo escribe su nombre miskitu, pero en este artículo prefiero usar el nombre más común en las historias de orígen inglés y español de la época colonial.

923 William V. Davidson, Atlas de mapas históricas de Honduras; Honduras, An Atlas of Historical Maps, traducción de Jamie Incer Barquero con ayuda de Jorge A. Fiedler y Lillian Levi (Managua: Fundación Uno, 2006), págs. 4-5.

934 Además del libro de Davidson Atlas de mapas históricas de Honduras véase también su colección de ensayos; William V. Davidson, editor, Etnología y etnohistoria de Honduras: Ensayos (Tegucigalpa: Instituto Hondureño de Antropología e Historia, 2009).

945 Comparar con el francés mousquitte (usage 1601-3), mousquite (1611), el alemán Moskito (finales del siglo XVI) y holandés muskiet (1695); véase Oxford English Dictionary (2010) http://www.oed.com

956 Es possible que autores europeos hubieran confundido bocones (sand fleas) o niguas (chiggers) con el insecto zancudo, frecuentamente mencionado en fuentes históricas. Pero, las niguas y los bocones son insectos muy diferente fisiológicamente, las molestias que causan a la gente son diferente y por supuesto no vuelan.

967 Karen Ordahl Kupperman, Providence Island, 1630-1641: The Other Puritan Colony (Cambridge: Cambridge University Press, 1993); Karl Offen, “Puritan Bioprospecting in the West Indies and Central America”, en Itinerario 35, no. 1 (2011), en imprenta.

978 Algunos de mis escritos están en castellano en el World Wide Web, véase Karl H. Offen, “Ecología Cultural Miskita en los años 1650-1850”, en Wani 30 (2002), págs. 42-59 http://www.enlaceacademico.org/uploads/media/Wani_30.pdf ; Karl H. Offen, “Los Zambo y Tawira Miskitu: Los Orígenes Coloniales y la Geografía de la Diferenciación Intra-Miskitu en el Oriente de Nicaragua y Honduras”, traducción de Blanca Estrada Cousin, en Revista de Temas Nicaragüenses no. 21 (2010), págs. 39-82 http://www.temasnicas.net/rtn21.pdf ; y Karl Offen, “El mapeo de la mosquitia colonial y las prácticas espaciales de los pueblos mosquitos”, en Mesoamérica 50 (2008), págs. 1-36 http://www.mesoamericarevista.org/publicacion50.htm .

989 Philip D. Burden, The Mapping of North America: A List of Printed Maps, 1511-1670 preamble de Tony Campbell (Rickmansworth, Herts, England: Raleigh Publications, 1996), págs. 338-41. El mapa de 1646 está publicado en Davidson, Atlas de mapas históricas de Honduras, págs. 60-61. Se considera Dudley “By far the greatest of early English chart-makers”; Edward William O’Flaherty Lynam, British Maps and Map-Makers 3rd, Rev ed. (London: W. Collins, 1947), pág. 28.

9910 El joven Dudley de 21 años viajó con tres barcos a Trinidad y la boca del Río Orinoco en 1594 y volvió por via de Puerto Rico hasta Inglaterra en 1595; véase George F. Warner, editor, The Voyage of Robert Dudley … to the West Indies, 1594-1595 (London: Hakluyt Society, 2nd ser., 1899. Reprint, 1967; 1991).

10011 Willem Jansz. Blaeu, “Insulae Americanae in Oceano Septentrionali, cum Terris adiacentibus”, en Toonneel // des Aerdrycks, // ofte // Nieuwe Atlas, // Dat is // Beschryving // van alle Landen; // Nu nieulcx uytgegeven, // Door // Wilhelm: en Iohannem Blaeu. Amsterdami; // Apud Guiljelmum // et Iohannem Blaeu. // Anno MDCXXXV (Amsterdam: Wilhelm and Johannes Blaeu, 1635). Notar que el mapa comparable de Blaeu de 1630 no tiene referencia a un “Indisch dorpjen”; Willem Blaeu, “West Indische Paskaert”, (Amsterdam, 1630), British Library Maps S.T.A. (Atlantic North) 2B (7). Véase también Johannes Keuning, “Blaeu’s Atlas”, en Imago Mundi 14 (1959), págs. 74-89; y Burden, The Mapping of North America, págs. 288-91 y 305.

10112 Dos eruditos han hecho breve mención de algunos mapas para discutir el origen del término étnico mosquito, pero no han hecho un esfuerzo por conectar la información de los diferentes mapas o por llegar a conclusiones sobre sus detalles. Tal vez más importante todavía, estos expertos no muestran los mapas; véase Götz von Houwald, Mayangna: Apuntes sobre la historia de los indígenas Sumu en Centroamérica; Contribuciones a la Etnología Centroamericana , traducción de Edgard Arturo Castro Frenzel (Managua: Fundación Vida, 2003), pág. 240; Germán Romero Vargas, Las sociedades del Atlántico de Nicaragua en los siglos XVII y XVIII (Managua: Fondo de Promoción Cultural-BANIC, 1995), pág. 124.

10213 Como he expuesto estos puntos en mis escritos anteriores, los lectores con curiosidad pueden consultar las referencias en la nota de pie número 9 arriba.

10314 “En la costa de estas tierras [Centroamérica] habitan los Indios Musketo, y en Cabo Gracias a Dios otros, que no están sometidos a los españoles y tienen a su haber un territorio muy bueno donde nuestra gente no pocas veces intercambia caparazones de tortuga y otros artículos, y parecen muy amables y amistosos pero fieros enemigos de los españoles”. “The governor of Jamaica answers to the inquiries of his majesty’s commissioners [1671]”, en Journals of the Assembly of Jamaica, editado por Alexander Aikman (London, 1709), Apendice, pág. 23.

10415 Aunque el pirata flamenco Alexander Esquemelin visitó la costa caribeña de Nicaragua en 1670 y claramente describe sus interacciones con el pueblo mosquito, nunca se refiere al pueblo con un nombre étnico. Está claro en las traducciones de ingles y español así como en el original holandés también; Alexandre Olivier Exquemelin, De Americaensche zee-roovers behelsende een pertinente en waerachtige beschrijving van alle de voornaemste roveryen en onmenschelijcke wreedheden . . . (Amsterdam: J. ten Hoorn, 1678). En la primera edición moderna de ingles basada en el -original holandés, Esquemelin discute el pueblo mosquito y la region Mosquitia en el capítulo ocho; Alexander O. Exquemelin, The Buccaneers of America, traducción de Alexis Brown, introducción de Jack Beeching (Mineola, NY: Dover Publications, 2000), págs. 219-225.

10516 Véase la discusión más detallada en Offen, “Los Zambo y Tawira Miskitu”, http://www.temasnicas.net/rtn21.pdf , o el artículo original; Karl H. Offen, “The Sambo and Tawira Miskitu: The Colonial Origins and Geography of Miskitu Differentiation in Eastern Nicaragua and Honduras”, en Ethnohistory 49, no. 2 (2002), págs. 319-372.

10617 Véase Karl Offen, “Edge of Empire”, en Mapping Latin America: A Cartographic Reader , editado por Jordana Dym and Karl Offen (Chicago: University of Chicago Press, 2011), págs. 88-92; Karl Offen, “Creating Mosquitia: Mapping Amerindian Spatial Practices in Eastern Central America, 1629-1779”, en _ Journal of Historical Geography_ 33, no. 2 (2007), págs. 254-82.

10718 Vincent T. Harlow, editor, “The Voyages of Captain William Jackson (1642-1645)”, en Camden Miscellany XIII (1923), pág. 25; British Library, Sloane 758, Nathaniel Butler, “A Diary, from February 10th 1639 of My Personal Employments”, June 2; Stanley Pargellis and Ruth Lapham, editores, “Daniell Ellffryth’s Guide to the Caribbean, 1631”, en William and Mary Quarterly 3rd ser 1 (1944), págs. 312 y 313. Para comprender la calidad de los documentos existentes de la colonia puritana de la Isla de Providencia véase Offen, “Puritan Bioprospecting”, y el ensayo bibliográfico de Kupperman, Providence Island, 1630-1641 , págs. 371-78.

10819 “Carta a la Audiencia de Guatemala sobre los establecimientos de los ingleses en la costa, 1704,” en Colección de Documentos Referentes a La Historia Colonial de Nicaragua (Managua, 1921), pág. 5.

10920 Manuel M. de Peralta, editor, El Río San Juan de Nicaragua. Derechos de sus ribereños en las Repúblicas de Costa Rica y Nicaragua según los documentos históricos (Madrid: Librería de M. Murillo, 1882); Manuel M. de Peralta, editor, Costa-Rica, Nicaragua y Panamá en el siglo XVI: su historia y sus límites, según los documentos del Archivo de Indias de Sevilla, del de Simancas, etc. recogidos y publicados con notas y aclaraciones históricas y geográficas , (Madrid: Librería de M. Murillo, 1883); Manuel M. de Peralta, editor, Costa-Rica y Colombia de 1573 á 1881: su jurisdicción y sus límites territoriales, según los documentos inéditos del Archivo de Indias de Sevilla y otras autoridades (Madrid M. Murillo: París, 1886) ; Manuel M. de Peralta, editor, Límites de Costa Rica y Colombia; nuevos documentos para la historia de su jurisdicción territorial (Madrid [M.G. Hernández], 1890) ; Manuel M. de Peralta, editor, Costa Rica y Costa de Mosquitos. Documentos para la Historia de la jurisdicción territorial de Costa Rica y Colombia (Paris: [Acabóse de imprimir para la Legación de Costa Rica], 1898). Muchos de estos textos son accesibles en Google books.

11021 Mientras que esta posición es evidente en las publicaciones de Ken Hale, la referencia específica que tengo tiene su origen en una conversación que tuvimos en Bilwi, Puerto Cabezas en 1995, antes de su lamentablemuerte en 2001; véase por ejemplo Ken Hale, “El Ulwa, Sumo Meridional: Un Idioma Distinto?”, en Wani 11 (1991), págs. 27-50; Ken Hale, “La Naturaleza de la Lengua Miskita y Las Principales Dificultades para Aprenderla”, en Wani 6 (1987), págs. 23-30.

11122 Véase Offen, “Puritan Bioprospecting”.

11223 Anon., Certaine Inducements to Well Minded People, Who Are Heere Straitned in Their Estates or Otherwise: Or Such as Are Willing out of Noble and Pub[L]Ique Principles, to Tran[S]Port Themselves, or Servants, or Agents for Them into the West-Indies, for the Propagating the Gospel, and Increase of Trade (London: University Microfilms International, 1645?), págs. 2, 5 y 7; Offen, “Puritan Bioprospecting”.

11324 British Library, Sloane Ms. 758, Nathaniel Butler, “A Diary, from February 10th 1639 of My Personal Employments,” Oct. 15.

11425 De 1643 los ingleses llamaron estas islas Corn Islands, “from ye abundance of maize or Indian wheate, there usually planted by ye barbarous natives”; véase Harlow, “Voyages of Captain William Jackson,” pág. 26; Offen, “Puritan Bioprospecting”.

11526 Troy S. Floyd, The Anglo-Spanish Struggle for Mosquitia (Albuquerque: University of New Mexico Press, 1967), pág. 30; “Examinations of Capt. John Morris, Jackman, and Morgan taken before Sir. Thos. Modyford, Governor of Jamaica, Spanish Town, 20 Sept. 20 1665”, Calendar of State Papers, Colonial Series, págs. 360-61. For the Spanish translation of Floyd’s book, véase Troy S. Floyd, La Mosquitia, un Conflicto de Imperios, traducción de Gypsy J. Silverthorne Turcios (San Pedro Sula, Honduras: Centro Editorial S. de R.L., 1990). Sobre el nombre Taguzgalpa véase William V. Davidson, “Acerca de topónimo Tegucigalpa/Taguzgalpa, y su regionalización”, en Etnología y etnohistoria de Honduras: Ensayos (Tegucigalpa: Instituto Hondureño de Antropología e Historia, 2009), págs. 81-96, y sobre la transformación del concepto geográfico Taguzgalpa a la Costa de los Mosquitos y la Mosquitia véase Offen, “Creating Mosquitia”. Los puritanos ingleses también se refieren al Bluefields de hoy como Monkey Bay, véase Fig. 1 and Offen, “Puritan Bioprospecting”.

11627 Justin Wolfe, “Contra la corriente nacional: ideologías posindependistas de la formación del estado e identidades políticas locales, 1798-1858” , en Boletín de la AFEHC 43 (2009), consultado el 3 de marzo de 2011.

11728 Alonso de Santa Cruz, “[Carta Del Seno Mejicano, Tierra Firme Y América Del N. Sobre El Atlántico, Hasta Los 44° N.]”, en Mapas Españoles de América, Siglos XV-XVII, editado por Jacobo Stuart Fitz-James y Falcó Alba (Madrid: Academia Real de Historia, 1536), pág. 45.

11829 Santa Cruz, “[Carta Del Seno Mejicano]”, pág. 45; y véase también E. W. Dahlgren, editor, Map of the World by Alonso De Santa Cruz 1542 (Stockholm: Royal Printing Office, 1892).

11930 “Carta de Las Antillas Seno Mejicano y Costas de Tierra Firme y de la América Setentrional [1530]”, en Congrés International des Américanistas – Session de Bruxelles, 1879 American Geographical Society Library, University of Wisconsin- Milwaukee Libraries.

12031 British Library Add. Mss. 21592, ca. 1540, “Portolano [New Spain, Florida, Central America, West Indies, and Northern South America]”, parts 17-18, panel 3.

12132 De la Biblioteca del Congreso véase http://memory.loc.gov/cgi-in/query/h?ammem/gmd:@field%28NUMBER+@band%28g3290+ct000342%29%29 , y de la British Library véase http://www.bl.uk/magnificentmaps/map3.html .

12233 Como anota Hébert en su ensayo en el sitio de web de la Biblioteca del Congreso de los EE.UU., “Spain, The United States, and the American Frontier: Historias Paralelas”, la existencia de solo dos copias del mapa de Gutiérrez hace dificil de entender la propuesta original del mapa o cómo circulaba en su tiempo. Hébert argumenta que el mapa fue preparado para negociaciones diplomáticas entre España y sus competidores por el control del territorio y Comercio, véase http://www.loc.gov/rr/hispanic/frontiers/gutierrz.html .

12334 Tony Campbell, “Egerton Ms 1513: A Remarkable Display of Cartographical Invention”, en Imago Mundi 48 (1996), págs. 93-102.

12435 Véase el artículo de Mark Bonta, “‘Tierra del oro y del talento cuna’: Causas y consecuencias del destino que se manifestó en los mapas hondureños de William V. Wells” , en Boletín de la AFEHC 48 (2010).

12536 El título completo del mapa original de 1631 es “De Eylanden ende Vasteladen van Westindien op de Noordzee: curiooslijck betrocken, met Octroy van de Hoogh Moghende Heeren de Staten Generael der vereenighde Nederlanden:  ende den E. E. Heeren Bewindhebberen de Geoctroyeerde west Indische Compagnie ghedienstigh opghedraghen, door Hessel Gerrits”. En ingles sería “The Islands and Mainlands of the Westindia on the North Sea: precisely drawn with the permission of the Most High Gentlemen of the States General of the United Netherlands: and obligingly dedicated to the Governing Gentlemen of the Octroyed West Indian Company, by Hessel Gerrits”.

12637 Burden, The Mapping of North America, pág. 293.

12738 Las otras dos copias del mapa de Gerritz están en los Países Bajos en Algemeen Rijksarchief, Den Haag, and The Bodel Nyenuis Collection, Universiteitsbibliotheek, Leiden; Burden, The Mapping of North America, págs. 293-94. El permiso que recibí de la Biblioteca Británica para poner el mapa en la web está condicionado en que su calidad no sea más de 72 dpi.

12839 Tener en cuenta que hasta el siglo XIX la s larga fue escrita como ſ en el alfabeto Romana y se deriva de la cursiva medieval del romano antiguo s. Así, de este modo los términos del mapa de Gerritsz se leen Indiſch dorpjen y Moſquitos .

12940 Burden, The Mapping of North America, pág. 267. Véase también Günter Schilder, “The Netherland nautical cartography from 1550 to 1650”, en Revista da Universidade de Coimbra (1985), págs. 97-119; separata http://books.google.com/books?id*Lfsw3SW3RcoC&printsec*frontcover&source*gbs_atb#v*onepage&q&f=false

13041 Kees Zandvliet, Mapping for Money: Maps, Plans and Topographic Paintings and Their Role in Dutch Overseas Expansion During the 16th and 17th Centuries (Amsterdam: Batavian Lion International, 1998), págs. 165-68, y Kees Zandvliet, “Mapping the Dutch World Overseas in the Seventeenth Century”, en The History of Cartography: Cartography in the European Renaissance , editado por David Woodward (Chicago, University of Chicago Press, 2007), pág. 1450.

13142 Cornelis Ch. Goslinga, The Dutch in the Caribbean and on the Wild Coast 1580-1680 (Gainesville: University of Florida Press, 1971), pág. 227.

13243 El texto sobre Bermuda se lee: “Plaets van de Bermuda in de Pascaert. De Bermuda is gheleyt omtrent op de streeck soo als die wordt beseylt van bÿ Anguilla ende Sombrera uytlopende: Maer die ghene de het Canael van Bahama uytcomen (welcke veeltÿts door de stroom herd tom Oost ghevoert worden) moghn, is het dat sÿ genootsaeckt syn op de trá van de Bermuda te comen daer na uytsien als sÿ met haer steck in desen sÿn N. en S. met Saona”. En ingles sería “Place of Bermuda on the Map. The Island of Bermuda lies just off area, as it will be sailed from Anguilla and the peninsula? of Sombrera: but for those who will leave the channel of Bahama (which often because of current will come around from the east), it may be necessary to head for the center of Bermuda [and] to look for it when they are with their boat? ( steck ) between N and S of Saona”.

13344 Paul E. Kopperman, “Ambivalent Allies: Anglo-Dutch Relations and the Struggle against the Spanish Empire in the Caribbean, 1621-1641”, en The Journal of Caribbean History 21, no. 1 (1987), págs. 55-77.

13445 Sobre la colonia puritana en la isla de Providencia véase Kupperman, Providence Island, 1630-1641, y Offen, “Puritan Bioprospecting”.

13546 Ricardo Padrón, “Charting Shores”, en Mapping Latin America, págs. 33-37; Offen, “Puritan Bioprospecting”.

13647 “Capt. Bell to Sir Nathaniel Rich, March 1629”, en The Rich Papers: Letters from Bermuda 1615-1646, editado por Vernon A. Ives (Toronto: University of Toronto Press, 1984), págs. 313-25.

13748 The National Archives, Londrés (en adelante TNA), Colonial Office (en adelante CO) 124/1, Company to Capt. Dan. Elfrith, 10 May 1632, folios 41, 41v.

13849 TNA, CO 124/1, Company to Governor and Council, 10 May 1632, folio 31v.

13950 TNA, CO 124/1, Company to the Governor and Council, 10 April 1633, folio 45; TNA, CO 124/2, Minutes, 22 May 1633, pág. 101; Kupperman, Providence Island, 1630-164, pág. 95; TNA, CO 124/1, Commission from the Company of Providence Island to Capt. Sussex Camock, 1 July 1633, folio 56; TNA, CO 124/1, Instructions to Capt. Sussex Camock, 1 July 1633, folios 56-58.

14051 Carl von Linné [Linnaeus], Species plantarum ... (Holmiae: Impensis Laurentii Salvii, 1753), pág. 285. Véase también la página web del Missouri Botanical Gardens, http://www.tropicos.org/Home.aspx .

14152 Los editores de la reimpresión del rutter de Elfrith expresan este punto, véase Stanley Pargellis, and Ruth Lapham, “Introduction to Daniell Ellffryth’s Guide to the Caribbean, 1631”, William and Mary Quarterly 3rd ser. 1 (1944), págs. 273-79.

14253 En 1634, los inversionistas de la Compañía de la Isla de Providencia agradecieron a Samuel Axe por el “Platt that you have transmitted”; TNA, CO 124/1, Company to Cap. Samuell Axe, London, 30 July 1634, folio 70. En 1635, the misma Compañía recibió otro mapa de Thomas Heath porque la secretaria de la compañía, William Jessop, mandó a Heath una carta que decía “My Lord has received your drawing of the coast and (it has been presented to the King)”; British Library, Add. Ms. 63854A, #149, W. Jessop to Mr. Heath, 30 March 1636, pág. 204. De hecho el Rey Charles I jusificó su decision de conceder permiso a los colonizadores a “right themselves”, es decir el derecho de cometer actos legales de piratería con el fin de recuperar pérdidas por parte de un ataque español que fracasó el año anterior; TNA, PRO, CO 124/2, Court Minutes, 29 Jan. 1636, pág. 240. Véase también Karl Offen, “Edge of Empire”, en Mapping Latin America, págs. 88-92.

14354 Archivo General de Indias (en adelante AGI) Santa Fé 40, Relación de Gregorio de Castellar y Juan de Somovilla Texada, Cartagena, 15 Dic. 1635, folios 43-48; citación de folios 44-45v.

14455 AGI Santa Fe 40, Francisco de Murga, Cartagena, 5 Agosto 1636, R. 2, N. 34.

14556 AGI Santa Fé 223, Gral. Francisco Díaz Pimienta a Felipe IV, Cartagena, 11 Sept. 1641, sin páginas.

14657 Jeannette Dora Black, editor, The Blathwayt Atlas: A collection of 48 manuscript and printed maps of the 17th century relation to the British overseas empire in that era brought together about 1683 for the use of the Lords of Trade and Plantations, 2 tomos (Providence: Brown University Press, 1970), II, págs. 43, 44 y 45. Véase también Philip D. Burden, The Mapping of North America II: A List of Printed Maps 1671-1700, preamble de Seymour I. Schwartz (Richmansworth, Hertfordshire: Raleigh Publishers, 2007), págs. 33-35.

14758 Para más discusión sobre este punto véase Offen, “Creating Mosquitia”.

14859 Herman Moll, “A Map of the Middle Part of AMERICA”, en A new voyage round the world . . . ., por William Dampier (London: printed for James Knapton, at the Crown in St Pauls Church-yard, 1697), mapa entre págs. 24 y 25. Véase también Burden, The Mapping of North America II, págs. 446-47.

14960 Dennis Reinhartz, “Shared Vision: Herman Moll and his Circle and the Great South Sea”, en Terrae Incognitae 19 (1987), pág. 1. Véase también Mathew Restall, “Imperial Rivalries”, en Mapping Latin America, págs. 79-83.

15061 “We are sorry that the Turtle should faile at the Muskeetoes, and if the Indyans might without discontent be diverted from hauntinge thither, we should like it well be we had rather supply the decay thereof by a fuller victualling of our ships, then forcibly restrain the Indyans from coming thither, lest it should breake off the good correspondencey that is betwixt us and them. The preservinge doth so much concerne us that we doe strictly require all persons repairing thither in boats or ships to afford them all good usage and encouragment to trade and commerce with us”; TNA, CO 124/1, Company to Capt. Bell, 20 April 1635, fol. 76.

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Para citar este artículo :

Karl Offen, « La cartografía colonial de Centroamérica y el topónimo ‘mosquito’ », Boletín AFEHC N°48, publicado el 04 enero 2011, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=2582

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