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AFEHC : articulos : Las fronteras mexicanas. Una revisión histórica y contemporánea a sus interpretaciones locales. : Las fronteras mexicanas. Una revisión histórica y contemporánea a sus interpretaciones locales.

Ficha n° 2587

Creada: 10 abril 2011
Editada: 10 abril 2011
Modificada: 13 abril 2011

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Autor de la ficha:

Christophe BELAUBRE

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Las fronteras mexicanas. Una revisión histórica y contemporánea a sus interpretaciones locales.

Este texto intenta un análisis de materiales históricos –de uno a dos siglos de antigüedad- y otros correspondientes a la historia inmediata, de tipo cartográfico y documental- bajo la óptica de la Historia de la Cultura, en un examen de larga duración. En esas fuentes se estudian los parámetros y contenidos de la interpretación tanto “objetiva” como simbólica que sobre las fronteras mexicanas con los Estados Unidos de Norteamérica, con Guatemala y con Belice ha tenido la Federación y los gobiernos de los estados y municipios mexicanos fronterizos, tanto del norte como del sur.
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Palabras claves :
Frontera, Discurso oficial, Historia, Interpretación contemporánea
Autor(es):
Irma Beatriz García Rojas
Fecha:
Marzo de 2011
Texto íntegral:

Introducción

1Los amplios temas que suponen la política exterior de cada país, la tensión entre la migración y la economía “nacional”, así como la carga político-cultural que impone la situación geográfica y geoeconómica de la República Mexicana, han estado presentes en el proyecto de desarrollo dependiente del exterior, en la conformación de la identidad y nacionalidad mexicanas, y se han expresado de manera particular en las áreas fronterizas del país.

2El universo de estudio se ciñe aquí a la frontera terrestre, pues este ensayo no aborda la frontera marítima que nos hace lindar con Cuba y que ha propiciado lazos específicos entre la isla y el estado de Yucatán. Esto no significa una circunscripción sólo a la “línea” geopolítica que por acuerdo— tras diferendos diplomáticos, compras y otros arreglos no exentos de disputas — con los países vecinos, ha quedado históricamente establecida y ha permitido la delimitación del territorio nacional mexicano1. Implica, en cambio, un trabajo poco explorado hasta el momento y de ninguna manera agotado aquí. Apenas se trata de una aproximación al significado geocultural, geopolítico y geoeconómico de los lugares frente a los procesos de larga duración expuestos por Fernand Braudel2 y a los que, en este caso, el gobierno federal le otorgó en el momento en que nació el Estado-nación mexicano. Y respecto a los años recientes, este texto solamente pretende explorar a partir de algunas propuestas hechas por Chartier y Foucault el discurso y las representaciones que los gobiernos estatales y algunos municipales han desplegado para con y a partir de las fronteras3.

3Las coyunturas e interpretaciones de panorámica mayor, tanto acerca del pasado como del momento contemporáneo sobre los fenómenos que acontecen en una u otra frontera han sido muy estudiadas directa e indirectamente en México, desde el punto de vista histórico, antropológico y económico, sobre todo. Desde el siglo XIX, la incipiente frontera norte entonces atrajo la atención, por ejemplo, del historiador mexicano Lorenzo de Zavala4. Desde la segunda mitad del siglo XX, haciendo uso del gran acervo del Archivo Histórico Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, Josefina Zoraida Vázquez5 ha dedicado varias obras a los antiguos límites territoriales entre México y Estados Unidos, particularmente al momento de la Intervención Norteamericana. Sus aportaciones son considerables, pero con todo, parciales, pues su objeto de estudio no ha sido las fronteras. Este mismo tema, pero con énfasis en la postura independentista o la acción colaboracionista asumida por algunas entidades en medio de la guerra, ha sido analizado por varios autores coordinados por Cecilia Zuleta y Mercedes de Vega6.

4Particularmente las relaciones diplomáticas entre México y Estados Unidos, a través de las cuales vemos el proceso de formación de las fronteras han sido estudiadas por María de Jesús Duarte Espinosa7, y, desde una perspectiva general o a partir de momentos o situaciones específicas, están los trabajos de Berta Ulloa y Lorenzo Meyer o Mario Ojeda Gómez8.

5Por su parte, David J. Weber, al explicar la complejidad del sudoeste norteamericano en su época mexicana (1821-1846) aclara el proceso bélico, político y socio-cultural mediante el cual se recorre la frontera mexicana con Estados Unidos hacia el sur9.

6Dos libros que recogen los anteriores puntos de vista y los amplían ilustrándolos con una generosa cartografía, son los de Octavio Herrera10. Desafortunadamente en una de estas obras, muchas veces no se incluye la correspondiente ficha de las cartas y la otra, carece de citas bibliográficas, si bien de todas formas son textos de indispensable consulta en esta temática.

7Una obra indispensable en una reflexión como la presente es la de César Sepúlveda quien aporta documentos sobre los puntos clave en la historia de la frontera norte a lo largo de su historia, así como reflexiones sobre el concepto de territorio y los problemas fronterizos y de límites en el marco del derecho internacional11.

8La frontera norte como fenómeno urbano ha sido estudiada por Tito Alegría y Gabriel Estrella12. Los aspectos sociales de la frontera los ha abordado Quintera, los regionales Bassols Batalla y Guillén López13, y los económico-políticos Luis Hernández Palacios14.

9A las dos fronteras terrestres que tiene México hacen referencia las obras dirigidas por Ruiz Naufal y Zertuche15, ilustradas con un buen número de mapas y planos.

10Respecto a la mucho menos estudiada historia de la frontera sur, uno de los primeros en analizarla fue Isidro Fabela16. Entre lo más reciente está el planteamiento de una historia común de México, Guatemala y Belice que hacen Manuel Ángel Castillo, Mónica Toussaint Ribot y Mario Vázquez Olivera17 considerando y coincidiendo yo con ellos, que ese proceso es resultado de un complejo proceso no solo de carácter jurídico y político, sino histórico con aspectos económicos, políticos, geopolíticos, demográficos y culturales. Este estudio se refiere también a la frontera marina. Toussaint y otros colaboradores18, abordaron la frontera sur, tomando como ejes el proceso de conformación de ese límite y los vínculos con la región en su conjunto.

11Como un proceso de dos caras que demanda una visión transfronteriza de los hechos y procesos históricos que han tenido lugar en ambas márgenes de los ríos Hondo, Suchiate y Usumacinta, Johann Von Grafenstein, Laura Muñoz y Antoinette Nelken19 desarrollan “múltiples historias” de esa frontera.

12Para comprender la formación de la frontera sur, es ilustrativo el trabajo de Peter Gerhard20. Aunque aborda por separado a cada jurisdicción, el que explique la situación del gobierno, la iglesia, la población y sus asentamientos, más las fuentes de estudio para cada una de ellas, proporciona una información muy valiosa.

13La frontera sur como espacio social de las relaciones interétnicas, particularmente con base en las vivencias sociales, culturales, históricas y etnográficas también ha sido estudiado; ejemplo: la obra de Jorge Luis Cruz Bruguete21.

14Sin embargo, cuando la autora de estas líneas llevó a cabo un estudio sobre las representaciones que el Estado mexicano ha hecho a lo largo de su historia sobre su territorio en su conjunto y en sus diversas escalas, la parte referente a la frontera mostró muchas lagunas y despertó particulares interrogantes. Una de ellas es la siguiente: ¿Qué significado cultural, político y económico y cuáles han sido las representaciones que les han dado a las fronteras sur y norte de México, cada uno y el conjunto de los gobiernos estatales y municipales que están ubicados en los límites septentrionales y meridionales del territorio nacional, cuando nace el país y ahora, en el siglo XXI?

15Como hipótesis nos planteamos que la existencia de representaciones que de las fronteras sur y norte de México, ha elaborado cada uno y el conjunto de los gobiernos de estados y municipios ubicados en los límites septentrionales y meridionales del territorio nacional, ha estado condicionada por una relación histórica entre la cultura, los intereses económicos y la política locales, nacionales e internacionales. Se trata de una relación, en los últimos años, que especialmente se ha visto marcada por el proyecto de desarrollo neoliberal y por la llamada globalización.

16El tema se desarrollará siguiendo dos líneas temáticas sincrónicas, una dedicada a la óptica de los gobiernos fronterizos sureños y otra en la que se abordarán las representaciones y proyecciones de los gobiernos fronterizos del norte22. Entre ambos, se expondrán las coincidencias acordes o no con los proyectos nacionales y las particularidades que muestren, haciendo énfasis en los discursos objetivos y subjetivos, aquellos, que se pudieran respaldar con la ciencia y la técnica, o con la observación empírica y los otros mediante símbolos, formas subjetivas emitidas por los gobiernos u otros miembros de la elite política y económica, y por lo tanto pudiéndoseles considerar como “oficiales”, pero que sin embargo, forman parte de todo un imaginario social.

17Por lo tanto, los discursos gráficos (desde los cartográficos hasta los de carácter propagandístico y mercadotécnico que complementan actualmente los discursos políticos), los “monumentales” (obra pública funcional y artística) y escritos (informes de gobierno, planes de desarrollo y discursos estrictamente políticos) que serán considerados, provienen de los gobiernos que desde 1854 se convirtieron en estados fronterizos: Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León23 y Tamaulipas, al norte de la República Mexicana, y de los de Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas, con esa ubicación al sur desde julio de 1878, al mismo tiempo que de municipios, ciudades o no, tales como Tijuana, Mexicali, Nogales, Acuña, Ciudad Juárez, Colombia, Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, al norte. Y al sur poblaciones como Unión de Juárez, Frontera, Nueva Coahuila, Frontera Echeverría, Amatenango de la Frontera, Subteniente López y Amatenango del Valle. Los septentrionales no son todos los municipios fronterizos, pero sí son los que acunan ciudades y poblaciones que comparten la línea fronteriza con Estados Unidos de Norteamérica. De la frontera meridional, se trató de trabajar con la totalidad de municipios fronterizos con Guatemala y Belice, pero son menores en cantidad aquellas poblaciones que están al borde de la frontera y la dificultad para obtener información acerca de ellas es mayor, pues ni siquiera funcionan con regularidad o definitivamente carecen de página en Internet, como sí sucede en la otra frontera.

En el origen, la frontera nacional

18Cuando nace México como nación independiente24, hereda los inciertos límites establecidos por las posesiones españolas que ascendían a cuatro millones de kilómetros cuadrados. Tan gran extensión estaba poblada de manera muy irregular, pues la población de 6.5 millones de personas se concentraba en buena medida en el altiplano, y dada la inexistente red de comunicaciones, quedaban casi inhabitados y con nulas posibilidades de contacto, los territorios norteños de Coahuila y Texas, Nuevo México y Alta California, al igual que, en dirección opuesta, los territorios de Oaxaca, Tabasco, Chiapas y Yucatán25. Esos territorios fronterizos norteños, a lo largo de la primera mitad de siglo XIX se perdieron mediante tratado, compra y guerra26. Pero desde los primeros momentos de la Independencia, en la mente de los legisladores que elaboraron el Decreto Constitucional sancionado en Apatzingan de octubre de 1814, la frontera norte mexicana estaba situada más al sur. En efecto, en ese documento no se registraron como provincias pertenecientes al país que surgía a Texas, Nuevo Santander, Nuevo México y las Californias27.

19La idea de frontera no estaba asentada claramente en documentos y no siempre en mapas. Los mapas de la nueva república — que estaban hechos en otros países, pues no había de manufactura local28— de “México & Guatimala” fechado el año de consumación de la Independencia (1821; imagen 1) y de Poirson de 1826 (conformado a partir de la información proporcionada por Humbolt), muestran con indefinición que el territorio mexicano se extendía por el norte hasta el paralelo 42°. En cambio, la “Carte du Mexique des Antilles, d’une partie des États Unis et des pays circonvoisins29”, de 1825, sí marca lo que habían sido las posesiones españolas, francesas, inglesas, danesas, holandesas y suecas, con trazos en varios colores.

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Imagen 1:  México & Guatimala, 1821
Imagen 1: México & Guatimala, 1821

21Así, en 1824 la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, redactada por el Congreso General Constituyente en “nombre de Dios Todopoderoso, autor supremo legislador de la sociedad”, mencionaba en su Artículo 2, lo que comprendía su territorio, desde la Baja y Alta California, hasta “el que se decía capitanía general de Yucatán”, pasando por “las comandancias llamada antes provincias internas de Oriente y Occidente (…) y los terrenos anexos e islas adyacentes en ambos mares”.

22Es más, esa primera Constitución dejaba la demarcación de la frontera norte a una ley que se haría “luego que las circunstancias lo permitan30”. O’Gorman, en su Historia de las divisiones territoriales, expone los avatares inmediatos posteriores de las distintas versiones del mencionado artículo 2 de la Constitución de 1824. Ahí, se puede observar cómo en la idea de frontera del naciente Estado mexicano interviene tanto el desconocimiento del territorio de parte los legisladores mexicanos, pero ante todo, la situación geopolítica y los intereses de los estadounidenses para quienes fijar formal y oficialmente sus límites con México hubiera, si no impedido, sí dificultado continuar su avance expansionista hacia el sur y occidente de sus posesiones. De esta forma, en 1828 se supone que la imprecisión legal de la frontera norte desaparecería al ratificar el gobierno de Guadalupe Victoria, el Tratado de límites que en 1819 había celebrado España con Estados Unidos31. Por parte de Washington, el tratado fue ratificado hasta 183232. En ese momento y en adelante la frontera norte mexicana era un asunto binacional, racional, de acuerdo político y consideración geográfica, con sanción científica inmutable pues se planteaba la inmediata participación de un “geómetra y un comisario” por cada una de las respectivas naciones, para “fijar la línea con más precisión” y se procedería, de acuerdo a su saber, a “señalar y demarcar dicha línea”. El registro de sus operaciones, sería hecho en “diarios” y representado en “planos” y “el resultado convenido por ellos se tendrá por parte de éste tratado, y tendrá la misma fuerza que si se estuviese inserto en él33”.

23De tal manera, cuando en noviembre de 1835 Texas decide su separación, lo hace con un argumento político-cultural que considera a su territorio con “límites” no especificados, pero donde “las actuales autoridades de la nominal (_sic_) República Mexicana” no tenían derecho de gobernar, pues Texas se consideraba desligado “moral y civilmente” a México34.

24Hacia el sur de México, la clara concepción de frontera y su consecuente fijación en la legislación mexicana era dificultada por las circunstancias geopolíticas que excluían unos territorios un día y su inclusión en otro momento. Eran también razones político-económicas por parte de los habitantes de los territorios en cuestión, como en el caso de Chiapas que pasó por un proceso cambiante entre incorporación y separación a México.
En la cartografía de la época se van haciendo los registros del proceso. El “Map of the United Status of Mexico”, de 1847, por H. S. Tanner35, incluye todavía como parte de México a los territorios de Texas y no se diga a los de Nuevo México y Alta California, que aún eran mexicanos y cuyos confines no son señalados, aunque pudieran estar colocados en la Gran Llanura Arenosa y la Apachería. Por su parte, el “Mapa de los Estados Unidos de Méjico”, publicado por John Disturnell el mismo año en Nueva York, “Según los organizados y definidos por las varias actas del Congreso de dicha República y construido por las mejores autoridades36”, ya deja fuera del territorio mexicano a Texas. Al sur, el primer mapa traza como estados colindantes con el Soconusco guatemalteco, a los estados de Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Chiapas y Mérida-Yucatán. El de Disturnell, solamente representa a Yucatán y Chiapas como los fronterizos con Guatemala y el hoy Belice.

25Entre 1854 y 1855 se trazan los nuevos límites terrestres septentrionales de México37. A pesar de ello, la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos sancionada y jurada por el Congreso General Constituyente el día 5 de febrero de 1857, no hacía alusión alguna a la delimitación del territorio nacional y, apenas en el artículo 110 referente a las atribuciones de los estados mexicanos, menciona que entre ellos pueden “arreglar sus respectivos límites”, y que en caso de “guerra ofensiva o defensa contra los bárbaros – indígenas asentados en los extremos de la nación – pueden celebrar […] la coalición38”. Empero, en este caso, no se precisa cuáles eran estos estados, ni cuál era la línea fronteriza a considerar. En cambio, sí la calidad de “bárbaros” dada a los insumisos pobladores nativos norteños39 por el geógrafo mexicano Antonio García Cubas y en múltiples ocasiones vocero del Estado mexicano40, significaba que los territorios por ellos habitados, o sea los fronterizos septentrionales, al carecer de “civilización” (occidental) eran verdaderos “desiertos41”, donde, por lo tanto, su delimitación era un proceso que primero requería de “colonización”, es decir ocupación física directa por individuos europeos o mestizos, portadores de la cultura occidental que habrían de llevar a cabo y cuyo paso inicial fue una “guerra de castas al sur” y otra contra las “naciones indias” conformadas por “indios de guerra42” al norte.

26A diferencia del caso de las tribus del norte, en la carta II del Atlas de García Cubas, no se hace referencia directa a las etnias de “la otra frontera”. Únicamente, precisa que esa región colindante con “Centroamérica43”, padece la “degeneración en algunas tribus” proveniente de “sus matrimonios prematuros, así como de su crecimiento y desaparición paulatina por su incorporación a la raza mezclada y por las pérdidas sufridas en campaña44”. En cambio, el mapa (imagen 2) de “La Bahía de Honduras” de 1775/179245, hace referencia a los “indios bárbaros” que ocupaban los límites entre las posesiones inglesas y españolas, lo que da cuenta del concepto de belicoso en que los ingleses tenían a sus habitantes y, consecuentemente, del carácter conflictivo que tenía la zona.

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Imagen 2: The Bay of Honduras, Corrected and Improved in 1792
Imagen 2: The Bay of Honduras, Corrected and Improved in 1792

28De vuelta a la frontera norte en el siglo XIX, ésta se conformó con la toma de otras decisiones y la ejecución de ciertas acciones, que van desde, por un lado el descuido del gobierno central mexicano y, por otro, el liberalismo económico reinante. En cuanto a lo primero, Weber explica muy bien cómo la Iglesia católica y el endeble Estado mexicano no se ocupó suficientemente del lejano norte, hasta que tras la intervención de los estadounidenses, los mismos “colonos de la frontera” optaron o bien oponerse a su incorporación a los Estados Unidos, o bien pusieron “en tela de juicio la incapacidad del gobierno [mexicano y de la misma Iglesia de México] para satisfacer las necesidades de la región46” y por lo tanto estar a favor del cambio. Por otro lado, Texas vio trasladar la frontera mexicana de norte a sur, a causa de la toma de posesión de empresarios que permitiera el gobierno estadounidense47, y en Alta California y Nuevo México, su desplazamiento hacia el oeste y sur, tuvo lugar en parte por las concesiones privadas de tierra que llevó a cabo también el gobierno mexicano entre 1822 y 184648. Más tarde, la interpretación de la frontera bajo el tamiz liberal propició la porosidad de la frontera, a través del establecimiento de la Zona Libre en el lado mexicano que con un trazo en rojo se puede apreciar en la imagen 3. El gobierno del estado mexicano de Tamaulipas tuvo la iniciativa al determinar con ese fin, en 1858, una faja de 20 kilómetros a largo de todo su límite norte con Arizona, mediando el Río Bravo. La frontera era vista como área de “libertad comercial plena”, donde podrían circular efectos sin pagar derechos de importación49. En 1861 esta medida fue ratificada por el Congreso Federal y perduró hasta 1887. La representación cartográfica de esta concepción es la siguiente:

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Imagen 3:Carta de la frontera del Norte de los Estados Unidos Mexicanos. Iniciativa del gobierno para la demarcación de la línea del comercio libre en la frontera del norte
Imagen 3:Carta de la frontera del Norte de los Estados Unidos Mexicanos. Iniciativa del gobierno para la demarcación de la línea del comercio libre en la frontera del norte

30También resultaba ser una “zona libre” el norte, pero para los intereses de los estadounidenses, quienes recorrían al sur las mojoneras cuando su interés económico se vería satisfecho. Es el caso de la región de Sásabe en Sonora, donde la mina Oro Blanco y los ranchos de La Tinaja y Tres Bellotas o El Bellotal, fueron objeto de denuncia por parte del estado sonorense quien defendía el territorio mexicano que estaba bajo su jurisdicción, y quien consideraba, consecuentemente, a esta frontera como un punto débil del Estado mexicano, donde se ejercía el “contrabando”, y “la mala fe”, como le dijera el gobernador Mata a la Secretaría de Relaciones Exteriores en julio de 187850.

31Es así que entre 1851 y 1882, la imprecisa frontera norte, en términos constitucionales y, en términos sociales, era una zona que, “desde el Nueces a la Sierra Madre y desde el Conchos al Pecos, constituía una sola unidad inculta y despoblada”, al decir un siglo después el diplomático mexicano César Sepúlveda51. Éste añadía que en esa región predominaba entonces el abigeato, el bandolerismo, y circulaban “aventureros, revolucionarios, filibusteros y gentes románticas52”, quienes deambulaban sin considerar ningún límite, además de que la zona contaba con la presencia de indios calificados como “depredadores” todavía en 1937 por algún estudioso de la zona53. Esta es la justificación sobre la pérdida del territorio que deslizó hacia el sur la frontera norte, que daba un miembro del gobierno mexicano, pues éste en el siglo XX no aceptó que contribuyó a su pérdida.

32Sin que con el siglo XIX haya quedado definitivamente trazada la línea fronteriza entre Estados Unidos de Norteamérica y México, pues la “doma del Río Bravo54” que incluyó el caso La Mesilla55, con la declaración de pertenencia a Estados Unidos por parte del gobernador de Nuevo México en 1853, y el de El Chamizal que no se resolvió sino hasta pasado medio siglo XX56, hay que mirar al sureste mexicano. Esta región, durante esta etapa de formación del Estado mexicano y de delimitación de su territorio, era considerado también por el Estado nación y por los gobiernos estatales, con una visión geoeconómica, como terra incógnita, donde, “pasando el paralelo 16…sólo” los indígenas “lacandones” habitaban57, según los términos despectivos que el geógrafo Antonio García Cubas utilizara al elaborar un mapa del sureste mexicano. Y donde, también como en el norte, se trataba de un territorio “desierto y desconocido58”.

33Por su parte, cuando en 1821 los yucatecos proclamaron, como sus vecinos de Tabasco y Campeche, “su independencia de España” y su unión por “afectos y sentimientos á todos los que aspiran á la felicidad del suelo americano”, no hacen ninguna indicación sobre sus límites territoriales, quizá por su carácter insular, pero también porque deseaban conservar “toda la provincia” y, en ella, valorando notablemente la organización económica existente, “todos los negocios y transacciones de la vida civil59”. Dos años después cuando Yucatán proclama su pertenencia a la República federal, jurando, reconociendo y obedeciendo “al gobierno de México, siempre que sea liberal y representativo”, lo hace en términos geopolíticos: con base en el “sistema republicano jurado y sea conforme con la situación y circunstancias de nuestra Península60”. Además, la perspectiva de los grupos yucatecos y nacionales en el poder, se fortalecería con la similitud cultural, étnica, idiomática, social e idiosincrásica entre la población del norte de Belice y la quintanarroense61.

34Con la constitución de las Provincias Unidas de Centro América en 1823, a partir de las provincias que habían formado el Reino de Guatemala, y luego con el reconocimiento de la independencia de Guatemala por parte de México, el 20 de agosto de 1824, fue necesario concebir las correspondientes fronteras, lo cual se retrasó aún cuando en 1831 dichas provincias se constituyeron en repúblicas independientes.

35Una vez llevado a cabo, dicho trazo, en opinión del Ministerio de Educación Pública del Gobierno de Guatemala, fue producto ante todo de la política exterior del “dictador Santa Anna”, quien había “arrebatado un trozo de suelo patrio”, y se había aprovechado de “las dolorosas circunstancias que vivía entonces Guatemala”, descritas entonces por Andrés Dardón62, quien tras referir apasionadamente la situación de la Unión de Centro-América, describía cómo la zona fronteriza del Soconusco era objeto de menosprecio por parte del gobierno de Santa Anna (“el Czar de México63”). O como lo refiriera el Jefe de la Comisión Guatemalteca, Manuel F. Pavón, en el “Memorándum u observaciones” de 1854, que “los enemigos de los buenos principios en algunos puntos de Centro-América [y] los enemigos de nuestra raza… haciendo la guerra á Guatemala…, todo depende de México64”.

36Los altibajos en la visión geopolítica y geocultural de la frontera, en algunos momentos se debieron a consideraciones de índole económico particular, pues por ejemplo, hubo una modificación de la línea para no afectar la hacienda del presidente guatemalteco en turno65, aunque el Artículo V del tratado especificaba que las posesiones de “los nacionales de cualquiera de las dos partes contratantes [que] queden para lo futuro en territorios de la otra”, los podrían conservar o enajenar “sin exigírseles ningún género de contribución, gravámen ó (_sic_) impuesto”. Empero, el Soconusco, rica zona productora de cacao, habría quedado “unido irremisiblemente al Departamento de Chiapas y consiguientemente a la nación mexicana66”, en septiembre de 1842, con lo que hasta la desembocadura el río Suchiate quedó establecida la frontera sureste de México.
Hasta agosto de 1882 fue firmada una convención preliminar tendiente a definir la frontera México-Guatemala, en sus distintos tramos colindantes con Quintana Roo, Campeche, Tabasco, Chiapas y lo que fuera la provincia colonial del Soconusco. De este proceso hay dos representaciones cartográficas: una que ilustra el trazo definido por dicho tratado (imagen 4) y otra que todavía hace referencia a los territorios en disputa. Este último es del ya mencionado García Cubas, quien como miembro de la Comisión de Límites entre México y Guatemala, trabajó sobre el mapa elaborado por el ingeniero Miles Rock en 1811, para remarcar “la línea arbitrariamente trazada por éste”, a partir del croquis de F. Bianconi67 (imagen 5).

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Imagen 4:  Límites de México y Guatemala, según el Tratado del 27 de septiembre de 1882
Imagen 4: Límites de México y Guatemala, según el Tratado del 27 de septiembre de 1882

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Imagen 5: Copia del croquis del ingeniero Miller Rock en el que aparece la línea arbitrariamente trazada por este
Imagen 5: Copia del croquis del ingeniero Miller Rock en el que aparece la línea arbitrariamente trazada por este

39Es así que esta frontera en el siglo XIX se concebía como área de conflictos tanto para mexicanos como para guatemaltecos, pues ambos consideraban que el territorio de Chiapas les pertenecía, tal como reafirman el historiador Enrique del Cid Fernández y el periodista Rigoberto Bran Azmitia68. O, por parte de México, el diplomático Matías Romero69.

40Años después, en 1901, al mismo tiempo que la frontera estaba constituida por “límites perpetuos70” dado “que tenían como señalamientos fundamentales a los accidentes geográficos fijados “astronómicamente” por la comisión científica mexicana71: el río Suchiate, el volcán de Tacaná, las cumbres de Buenavista e Ixbul, el canal más profundo del río Usumacinta o el del Chixoy, seguía siendo vista como lugar de indefiniciones, quizá porque también tenían alguna referencia geocultural: “el centro de la plaza” de Tenosique en Tabasco o el de la plaza de Sacluc, Petén, Guatemala72.

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Imagen 6: Plano conjunto dibujado con los trabajos ejecutados por la Comisión Mexicana de límites con Guatemala en el estado de Tabasco
Imagen 6: Plano conjunto dibujado con los trabajos ejecutados por la Comisión Mexicana de límites con Guatemala en el estado de Tabasco

42Con todo, tras firmado el Tratado de Límites territoriales entre México y Guatemala y hecho público en 1883, diplomáticamente se interpretaba a la frontera como un importante elemento para “terminar amistosamente las dificultades existentes entre los Estados Unidos Mexicanos y la República de Guatemala73”.

43Restaba la definición territorial entre lo que fuera parte de la olvidada Capitanía de Yucatán, a su vez dependiente de la capitanía de Guatemala. Desde el centro del país la frontera entre Honduras Británica y México apenas si era recordada. Durante la Colonia española tuvo lugar la ocupación de Belice por piratas, corsarios y aventureros que en buena parte entraron por el Caribe. En este mar se trazaron derroteros que se pueden observar, junto con la ausencia de límites entre los territorios de las dos potencias europeas (imagen 7). Poco a poco los ingleses ganaron terreno a los españoles asentados en Bacalar, hasta que en 1660 los primeros se establecieron en la desembocadura del río Viejo74, constituyéndose una “frontera” o “una zona tapón”: entre Chunhuhub y la “Bahía de Honduras75”.

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Imagen 7:  Carta particular de la Bahía de Honduras
Imagen 7: Carta particular de la Bahía de Honduras

45Los intentos políticos por definir los límites territoriales entre la posesión de la Gran Bretaña y México, y su consecuente interpretación, fueron condicionados por los intereses geoeconómicos. En 1763 España e Inglaterra firmaron el Tratado de París76, en el que ya mencionan límites, entre ellos los marcados por los ríos Váliz, Hondo y Nuevo. Como estos afluentes poco tiempo después cambiaron su trayectoria, las disputas hispano inglesas no cesaron, aunque en 1783, ambas potencias firmaron un Tratado de Paz en Versalles77, mediante el cual se reconocieron los límites entre sus respectivas posesiones, como se ve en el mapa imagen 8.

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Imagen 8 : Plano de los Tres ríos de Váliz
Imagen 8 : Plano de los Tres ríos de Váliz

47España por su parte, no reconocía más derechos en el territorio americano que los suyos y los de Portugal al sur del continente, de tal forma que las fronteras entre las zonas en cuestión, eran geopolíticamente inconcebibles. Por su parte, a la Corona británica solo le interesaba la explotación maderera de la región, como llegara a declararlo el mismo Parlamento78, por lo que no quería entrar en discusión respecto al derecho de soberanía sobre Honduras Británica. Sin embargo, en 1781 la Corona Británica había declarado formalmente como colonia a Honduras Británica79. Entonces el gobierno mexicano plantearía el no reconocimiento de aquella colonia si Gran Bretaña no accedía a fijar los límites80.

48A finales del siglo XIX, el proyecto ordenador y “unificador” que del territorio mexicano tenía su Estado, no soslayó las regiones sur y sureste, pero tampoco la pudo integrar plenamente al resto del país, dado el desprecio con que se miraba al sur mexicano. Durante las dos terceras parte de ese siglo los linderos entre Belice y Yucatán fueron vistos por el Estado mexicano como tierra de conflictos, escenario de guerras locales y movimientos separatistas. Cuando la llamada Guerra de Castas tuvo lugar, los habitantes europeos de la entonces Honduras Británica veían a la frontera como área de negocios pues suministraron armas y municiones y explotaron las selvas caribeñas situadas al norte del río Hondo81. En tanto, para los mexicanos que ahí habitaban la frontera era área de peligro, por lo que huyeron al norte del territorio británico82. Para el gobierno mexicano, la frontera fue objeto de protestas ante la Corona británica por la violación al Tratado de 1786, originalmente suscrito entre España e Inglaterra. Al gobierno mexicano no solo le preocupada el poco respeto a los tratados signados, sino que de facto se nulificara la endeble frontera, porque los ingleses ocuparon “la llamada “Isla” de San Pedro (hoy Cayo Ambergris) que es uno de los extremos de la ahora denominada bahía de Chetumal y que estuviera unida al continente, hasta que los ingleses construyeron un pequeño dique en el norte de dicho Cayo para separar físicamente los territorios de México y Honduras Británica y abrir un acceso directo al mar Caribe83.

49Con el fin de pacificar la región se iniciaron estudios con base en el Tratado de límites con Guatemala, firmado en 188284, y se estableció la prohibición del comercio de armas y municiones con “las tribus indias que viven cerca de las fronteras de México y Honduras85”. Ambas naciones despliegan un discurso geopolítico con un trasfondo económico y social. México cede a la potencia sajona precisamente los territorios de los “pueblos conflictivos” para que pasaran a formar parte del ahora Belice. La República Mexicana y Su Majestad Británica “convienen en hacer toda clase de esfuerzos para evitar que los indios que viven en los respectivos territorios” incursionaran de uno u otro lado86. La frontera se establecía en este caso, para controlar a los pueblos nativos, para que, con tranquilidad se pudiera continuar con la explotación de las riquezas, si bien su comercialización por parte de México, todavía continuaría con la negociación del tránsito marino a través del cayo Ambergis87. La interpretación que algunos sectores mexicanos habían hecho de la marcación de la frontera sur como pérdida de territorio nacional desaparece ante el mayor peso que el Ejecutivo porfirista le da al “orden” geopolítico que se lograba en esa frontera al rescatarla de manos de los belicosos nativos y los conflictivos británicos. Además se trata de un acuerdo mediante el cual la frontera no es algo rígido, pues mediante una Convención Complementaria firmada el 2 de abril de 1897, se organizó ad perpetuam la libre navegación de buques mexicanos en aguas territoriales de Honduras Británicas en la Bahía de Chetumal88.

Fronteras mexicanas en el neoliberalismo

50 Estas interpretaciones sobre las fronteras nacionales van a ser modificadas a lo largo del siglo XX, pero en este ensayo sólo nos ocuparemos a continuación del momento reciente, finales de ese siglo y principios del XXI porque, ya definidas del todo, hoy por hoy tal visión presenta características singulares determinadas por la “globalización” asumida como objetivo de desarrollo por el gobierno mexicano.

51A los gobiernos federales mexicanos del último tercio del siglo XX les interesó más, de facto, la frontera norte de nuestro país que la sur, debido a la fuerza adquirida por los Estados Unidos de Norteamérica a partir del siglo XIX y sobre todo en el XX. Esto se acentuó en años recientes. Los regímenes de Miguel de la Madrid (1982-1988), Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), Ernesto Zedillo (1994-2000) y sobre todo Vicente Fox (2000-2006) y el de Felipe Calderón (2006-2012), han manifestado un interés centrado en una política económica neoliberal. Ejes de esa política se expresan en la apertura de fronteras comerciales, mediante tratados como el de Libre Comercio para América del Norte89, o la práctica de difumar la frontera sur a través del Plan Puebla Panamá (PPP) —como parte del proceso de globalización inducido por los grandes capitales y las políticas de los países en ellos asentados90—a través del cual el sur-sureste de México se fundiría con Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Panamá, formando un territorio a transformarse y modernizarse en el siglo XXI, mediante la explotación “sustentable” de sus recursos, tales como hidrocarburos y los hidrológicos91.

52Pero también hay que rescatar otro significado de las fronteras proveniente del PPP y que está relacionado con el papel que México jugó a lo largo de setenta años como el “hermano mayor” de los países latinoamericanos. Es decir, entre principios de siglo XX y la séptima década del mismo, en el contexto de relaciones entre la América sajona (desarrollada) y la hispánica (subdesarrollada), México actuó como mediador en tanto potencia media. Ese rol lo perdió México con la política represiva y el freno a su desarrollo económico92 que tuvo lugar en el último cuarto de siglo. De tal suerte, que llegado el inicio del nuevo milenio, México se vio impelido a recuperar ese viejo papel equilibrador, al tiempo que había abierto su frontera norte para con Estados Unidos de Norteamérica y Canadá. Empero, esta política no se tradujo, sino en una escala reducida como veremos enseguida, en una interpretación nítida de parte de los estados y municipios fronterizos.

53La concepción de la frontera sur mexicana no cambió cuando el Plan Puebla Panamá se debilitó políticamente93, se convirtió en Proyecto Mesoamérica en 200894 y se reafirmó en 2009 en la Cumbre de Tuxtla incluyendo a Colombia. Lo único que sí se modificó fue la representación cartográfica, que de la región se tenía, que ahora adopta un carácter de logotipo publicitario y donde tiras de listones coloridos anudados al centro, adoptan la forma de Centroamérica, y descartan todo dejo de frontera95.

54Por su parte, el llamado Plan Mérida ligado al combate del narcotráfico y del terrorismo96, adoptó el nombre de la ciudad del sureste mexicano, por una concepción de control territorial ligado tanto al territorio mexicano como al centroamericano—como aportador de flujos migrantes que usan a México como puerta de entrada a los Estados Unidos—aunque explícitamente sólo se refiere a la frontera mexicana-norteamericana97. Para este plan, entonces, la frontera mexicana sur no existe, o solo está presente en función de los límites fronterizos norteños, dique a lo y los centroamericanos, en ellos incluido México.

55El complejo fenómeno de migración en el que participan trabajadores mexicanos que emigran hacia “el otro lado del río Bravo”, cuyas remesas son para México, el segundo, cuando no el primer lugar de entrada de divisas, desde antes de la creación del Plan Mérida ya significaba también la existencia de “secciones peligrosas en la frontera”, por lo que el territorio mexicano, “terreno rural, montañoso y desértico” sería objeto de “inspección no invasiva” para propiciar seguridad a los flujos y comercio legítimo y fortalecer la seguridad pública98. En la frontera sur, guatemaltecos, hondureños, nicaragüenses y salvadoreños usan al territorio mexicano para llegar al estadounidense o algunos de ellos que se quedan, sobre todo, en suelo chiapaneco a compartir penurias y construir nuevas poblaciones, propiciando la concepción y una práctica borrosa de la frontera sur mexicana.
h4. Puerta de oportunidades

En estas condiciones, los estados fronterizos del Norte de México, hoy en día, consideran el contar con una frontera hacia Estados Unidos de Norteamérica, y por ende su ubicación geográfica, como una oportunidad, una posibilidad de abrirse al exterior; un exterior constituido estrictamente por los Estados Unidos de Norteamérica, donde el Norte es también progreso y desarrollo, como veremos enseguida. Pero en cada caso, el planteamiento presenta diferencias que están en relación con las características locales.

56Baja California en su página oficial de Internet, representa su territorio (imagen 9), haciendo énfasis en su ubicación en la región noreste de la República y en la parte septentrional de la Península del mismo nombre. Aunque la distancia entre los monumentos que marcan la línea fronteriza es de 233.4 kilómetros, el gobierno bajacaliforniano encabezado por Eugenio Elourdi Walther en 2007, precisaba que su frontera tiene en total 251.9 kilómetros, debido a que la colindancia con el estado de Arizona, por el cauce del río Colorado, le otorga 18.5 kilómetros más.

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Imagen 9 : Estado de Baja California
Imagen 9 : Estado de Baja California

58Son tres las ciudades bajacalifornianas situadas en esa línea: Tijuana, Rosarito y Mexicali. Las tres, expresa el gobierno estatal, por su ubicación geográfica, son las que más alternativas otorgan para “la inversión en la industria y el comercio (más) fuentes de empleo y mejores niveles de vida99”. O bien, partiendo de la idea de que la ciencia y la tecnología, son plataformas de crecimiento más accesibles en la frontera, en octubre de 2010 el gobierno bajacaliforniano organizó un evento denominado “Tijuana innovadora 2010”, cuyo subtítulo da a la frontera el calificativo de “inteligente”, inteligencia demostrada en la exposición de conferencistas nacionales e internacionales que darían a conocer “lo que aporta esta ciudad al mundo” y las “historias de éxito de las empresas instaladas en Tijuana100”. Esa política multiplicaba la presencia de maquiladoras, que en Tijuana habían llegado a ser “reconocidas” por su aporte a la economía local y nacional101, al ponerle el nombre de “ensambladoras” a una de sus calles (imagen 10).

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Imagen 10: Placa de la calle “Ensambladoras”, Tijuana, 1998
Imagen 10: Placa de la calle “Ensambladoras”, Tijuana, 1998

60En Nogales, Sonora, ciudad donde fue establecida la primera maquiladora, parte del proyecto nacional, estatal y local de desarrollo fronterizo de los años 70, la frontera además de que es cruzada con una vía férrea paralela a la carretera, significa no tan solo una posibilidad de crecimiento, sino que la unión que se pretende con la ciudad estadounidense vecina, le ha dado identidad, como se ve en la imagen 11, donde los colores de la bandera mexicana sólo adornan y dan color al punto atractivo del logotipo de la ciudad, constituido por la representación del arco del puente fronterizo (imagen 12). En este mismo sentido, Sonora invita también a los capitales –principalmente estadounidenses- a cruzar la frontera102.

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Imagen 11 : Logotipo Arco del puente fronterizo Nogales, Sonora
Imagen 11 : Logotipo Arco del puente fronterizo Nogales, Sonora

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Imagen 12 : Foto del puente fronterizo de la ciudad de Nogales
Imagen 12 : Foto del puente fronterizo de la ciudad de Nogales

La frontera concebida así como “oportunidades” ha contribuido a que Tamaulipas haya tenido instalada una industria manufacturera que contribuía en 2007, con el 20 por ciento al PIB estatal y generaba más de 163 mil empleos, igual al 15.1 por ciento del total que generaba el sector en el país, así como una inversión extranjera directa que, en 2003, fue de 321 millones de dólares. Asimismo, sus puertos (Altamira y Tampico) y cruces internacionales (Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros) movilizaron ese año más de un tercio de la importación y exportación de productos y el valor agregado de exportación a la industria maquiladora fue de 27 mil 526 millones de pesos103. Es así, que el gobierno de Tamaulipas consideraba a su estado, a principios del 2000, como “la puerta al Tratado de Libre Comercio con América del Norte” y a sus límites en el Río Bravo, como “la frontera Nor-Poniente con Estados Unidos de Norteamérica”, que constituía un importante factor económico para “Reinvertir ingresos de operación del Puente de Comercio Mundial y conservar la concesión que [le] dio el gobierno federal104.

63Por otra parte y hasta el momento, la apertura de puertas y la implícita integración de ambos lados de la frontera, se ha acentuado con la proliferación del automóvil, que en las ciudades fronterizas llega a altos grados de dependencia105 y propicia un intenso tránsito en el cruce de los puentes fronterizos106, “puentes internacionales”, como el construido en Ciudad Acuña (Coahuila), rematado por el Bulevar la Misión, “que llegará hasta el Río Bravo […] y cruzará el Periférico Nuevo Milenio107”. Esta vía, que se planeaba construir para comunicar al condado de Del Río, Texas, y la autopista Acuña-Piedras Negras, sería fundamental para incrementar posibilidades de desarrollo de la ciudad, en el marco del proyecto “Port to Plains 2006”, que se creó en coordinación con Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, “con miras al futuro”, según decía el mismo presidente municipal.

64 El discurso desplegado por el gobierno de Coahuila, hablando de su presente y futuro, coloca en primer término a su territorio y, como parte importante de él, la “frontera de 151,572 kilómetros con Texas, entidad de los Estados Unidos de América”. Este “Gobierno de la Gente” considera que la frontera es un medio para lograr que “Coahuila sea el mejor estado del país108”. Se trata de una valoración en términos económicos que, de manera complementaria, ha inducido a Coahuila, como veremos abajo, a asumir una postura cultural sui géneris frente a la frontera que le corresponde.

65 Los gobiernos de Chihuahua109 y Nuevo León ligan la frontera a la globalización como signo del presente en el que la Información, el “cambio tecnológico […] y la competencia global” además de la regional y nacional “obligan al gobierno a emprender un profundo proceso de transformación. [...] que tiene como estrategia la vinculación con el estado vecino de Texas [y] con otras entidades federativas [a través de] relaciones internacionales con visión de futuro110”.

66Además, el desarrollo que espera alcanzar Nuevo León aprovechando su frontera, lo compromete, afirma, con “el desarrollo del noreste de México […] en el marco del pleno respeto a la soberanía del País y de los tratados suscritos por México111”.

67La frontera es entonces para Nuevo León, una dimensión comprendida en “el contexto internacional” y regional que le da la posibilidad de ser “un estado moderno, con amplia vocación industrial y [de tener] un vigoroso desarrollo de actividades educativas y culturales112”. Su frontera con los Estados Unidos es muy corta, pero el gobierno de ese estado vigente en 2007 realzaba la ubicación geográfica neolonesa en la imagen que de su paso fronterizo presenta en Internet (imagen 13). Precisa que Nuevo León “está localizado estratégicamente en el Meridiano 100”, que está situado a la “Misma distancia a las costas este y oeste de EUA”; que se encuentra dentro “del principal corredor logístico de Norteamérica ideal para exportar a EUA [pudiendo] atender el mercado local simultáneamente”; y que tanto “los puertos del Golfo de México y Océano Pacífico le quedan próximos”. En ese año señalaba que Monterrey, su capital política, “está a sólo 200 Km. de la frontera con Texas”, distancia que es poca cosa pues tiene “Acceso directo a los puentes fronterizos de Colombia … y Laredo113”, aunque este último esté en territorio tamaulipeco. Particularmente, de su cruce fronterizo ubicado en la población de Colombia, subraya su carácter de puente internacional con “Capacidad instalada: 12,000 tractocamiones por día” y sus posibilidades de crecimiento, pues indica que estaba subutilizado ya que únicamente pasaban por ahí de 1 mil a 3,900 tractocamiones por día, en un tiempo promedio para cruzar de 8 minutos114.

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Imagen 13 : Ubicación de Nuevo León
Imagen 13 : Ubicación de Nuevo León

69Para aprovechar la oportunidad que para este estado significa la frontera, el gobierno de Nuevo León conformó, en 2006, el Consejo Ciudadano de la Corporación para el Desarrollo de la Zona Fronteriza de Nuevo León, con el propósito de “mejorar y eficientizar (_sic_) la infraestructura para la logística del tránsito internacional en el norte del Estado” y de “apoyar y facilitar el comercio exterior del Estado a través del Puerto Fronterizo Colombia115”. Los “esfuerzos vinculatorios entre el noreste de México y Texas”, están fincados “en una concepción integral de la región, para consolidarla como una zona económica dinámica y altamente competitiva, más allá de las fronteras estatales y nacionales116”.

70Esta propuesta, también es concebida por Coahuila, Tamaulipas y Chihuahua, en la que incluyen “temas de cooperación para el desarrollo y el medio ambiente, la educación, la ciencia y tecnología y la cultura117”.

71En el caso tamaulipeco, el gobernador Eugenio Hernández Flores en el Plan Estatal de Desarrollo 2005-2010 privilegiaba la ubicación de su estado y su extensa frontera, que da a Tamaulipas “oportunidades potenciales de recursos”; que le han creado “un entorno de localización de inversiones de fuerte presencia en el noreste de México”, y que le han permitido “Acumular un patrimonio de amplia infraestructura económica y social”, facilitándole “una sólida interacción con la economía más grande del mundo y con los mercados internacionales de mayor flujo comercial118”.

72Ante el tránsito de inmigrantes mexicanos y aún centroamericanos por los estados fronterizos camino a EUA, la línea fronteriza mexicana se ha visto remarcada por la barda (imagen 14) que el gobierno estadounidense está construyendo, sobre todo luego de los efectos de una paranoia terrorista estadounidense que se desencadenó a partir del ataque a las torres del Word Trade Center de septiembre de 2001. Sin embargo, este es un hecho que no es mencionado como parte de la frontera en el discurso que sobre el proyecto de desarrollo han desplegado los estados fronterizos del norte.

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Imagen 14 : Barda Fronteriza en Tijuana
Imagen 14 : Barda Fronteriza en Tijuana

74Para los gobiernos fronterizos del norte mexicano, el tránsito de población no es más que una posibilidad de ingresos de divisas mediante el turismo, como empezó a ser, desde que a principios del siglo XX se terminó con la “zona libre”. Por eso en el año 2000, el gobierno bajacaliforniano resaltaba la información del Banco de México que precisaba que el 87 por ciento del total de visitantes internacionales a México había ingresado por la frontera norte del país. Los turistas que visitaron Baja California (el 26.6 por ciento, es decir, un total de 28.15 millones de personas), añadía, generaron más de 747 millones de dólares en ese mismo año119.

75También para Tamaulipas y Nuevo León, la frontera significa ingresos de divisas por el turismo que cruza por Texas, por lo que Tamaulipas se ha propuesto “promover el turismo de negocios en la frontera, la capital del estado y en la conurbación del sur del estado120”.

Frontera como oportunidades al sur

76 No todos los estados del sureste mexicano ven en la frontera posibilidades de desarrollo. De hecho, hasta el año 2007 el único estado sureño que así se expresaba era Chiapas. La concepción de la frontera para Chiapas, muestra dos vertientes fundamentales, una de carácter endógeno y la otra de matriz exógena. En cuanto al primero, ha de recordarse que tras el surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación nacional, en 1994, se evidenció internacionalmente la precaria situación del pueblo chiapaneco; su gobierno ha capitalizado esta realidad y ha buscado el apoyo de organizaciones internacionales para conservar o en su caso recuperar los recursos naturales y los derechos humanos. Así ha propiciado un turismo que podría calificarse de “político” y otro, tipo “ambientalista”. Entre éstos están sus lazos con la Green Development Foundation en 2003, o el acuerdo de cooperación, establecido tres años antes, con las regiones de la Araucanía, Bío Bío, o los proyectos turísticos “Las Palmas”, “Las Nubes”, “Escudo Jaguar” y “El Museo121”.

77En el contexto exógeno, Chiapas ha tomado en cuenta, en primer lugar a la globalización. Esta es concebida por su gobierno como un “proceso de interacción entre lo particular y lo general”, orientado a “la esfera financiera, productiva, comercial, política y cultural”. En medio de él observa “la emergencia de un sistema de multiniveles, en los que diferentes ámbitos de la política global, regional, nacional y subnacional, están en estrecha cooperación”, y no siempre de manera “asimétrica” en la “que sólo aquellos que posean tecnología de punta, poder económico, político e incluso militar, podrán beneficiarse122”.

78Así que, como efecto de la globalización, en Chiapas se han aplicado políticas económicas orientadas a la apertura de fronteras, y a la firma de acuerdos bilaterales123 y multilaterales, con un pretendido efecto de reducción “de las condiciones de subdesarrollo y de miseria existentes en grandes sectores de la población”, por un lado, y por otro, que anhelan “un proceso de desarrollo regional con trasfondo integracionista” que hará del territorio chiapaneco un “eslabón entre el sur-sureste de nuestro país y Centroamérica”, convirtiéndolo en “ejemplo de las nuevas tendencias en las relaciones internacionales”. En este contexto, es que el gobierno chiapaneco afirmaba que “el concepto de fronteras tiende a hacerse cada vez más invisible124”. Por esto decidió obviar las limitaciones que en materia de relaciones internacionales impone la Constitución Federal125 y la propia Constitución estatal126, al crear la Coordinación de Fomento de Relaciones Internacionales (CRI). Y con fundamento en la Convención de Viena de 1980 y el decreto federal del 2 de enero de 1992127, redujo de facto la existencia de la frontera, insertando a Chiapas en el ámbito político y económico internacional128.

79A partir de esas interpretaciones, la frontera geográfica sur con Guatemala pasó a ser para Chiapas la puerta de México para la región centroamericana, “un límite con una serie de países, los centroamericanos”. Desde que en 2004 el presidente Fox visitara Guatemala para formar el Grupo de Trabajo Transfronterizo Chiapas-Guatemala, “se identificaron áreas de oportunidad en ambos lados de la frontera, creando lo que se denominó ‘Región del Quetzal’, como un mecanismo de integración regional129”.

Esta frontera, la más grande de México con Centroamérica, con un largo de 650 kilómetros, para el gobierno chiapaneco es también “una frontera de hermanos que aproxima a nuestra gente en lugar de distanciarla, que la une en vez de dividirla, que acentúa semejanzas y no diferencias130”. De esto se enorgullecía el gobierno de Salazar Mendiguchia y afirmaba en 2004 que pocas fronteras en el mundo eran las “concebidas como accesos y no como valladares, como lugares de encuentro y no de confrontación131”, como lo explica la imagen 15, que representa con dos manos entrelazadas esa oficial idea.

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Imagen 15 : Imagen Chiapas solidario
Imagen 15 : Imagen Chiapas solidario

81A su vez, Quintana Roo como recibe a una gran cantidad de extranjeros, pero que no cruzan la frontera terrestre con Belice, sólo consideraba a la frontera, a mediados de la primera década de este siglo, como un trámite aduanal concretizado en el Centro Multimodal Internacional de Pasajeros del aeropuerto internacional de Cancún. Sus turistas, de alto potencial económico, son recibidos en ámbitos sin fronteras mediante los Programas de Desarrollo Mundo Maya y Costa Maya132.

82A nivel municipal, únicamente la población de Subteniente López, en el municipio Othón P. Blanco o Santa Elena133, toma en cuenta la frontera sur, pues mexicanos, beliceños y centroamericanos en general, tienen al Río Hondo como principal paso fronterizo entre México y Belice134.

83Por otra parte, la frontera sur mexicana también ha sido vista como complemento económico del desarrollo regional, al propiciar los proyectos “Zona libre” y “Galerías Maya” ya hoy día políticamente fuera del Plan Puebla Panamá o su sucesor Proyecto Mesoamérica. La Zona Libre, en construcción a finales de 2010 en territorio beliceño con capitales mexicanos, albergará casinos, hoteles, infraestructura urbana y de seguridad. Ahí se llegará por tierra, cruzando un puente sobre la frontera fluvial135, quizá el de Teniente López.

84Como complemento, también del lado beliceño, se construye el otro proyecto hotelero y comercial “Galerías Maya136”, opción para los turistas mexicanos y centroamericanos que aún viajan a Las Vegas, fortaleciendo la frontera mexicano-beliceña con una concepción meta o transfronteriza, mediante “una excelente relación comercial”, con el uso del aeropuerto de Chetumal, que está a unos 10 kilómetros, y con el atractivo complemento de Cancún137.

85 Estos proyectos, además de concebir a la frontera como una opción de desarrollo económico, coinciden en su interpretación neoliberal de la frontera, que ya se había expresado en el proyecto de vinculación regional o Declaración de Mérida, de la V Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, que en junio de 2002 se llevó a cabo en Mérida, Yucatán. Entonces todavía, enarbolaban la integración mesoamericana, y con ello los propósitos del Plan Puebla Panama138. Pero estas diluidas fronteras fueron, junto con las salvadoreñas, costarricenses, nicaragüenses, hondureñas y panameñas, adoptadas por la modernización de carreteras, de puestos fronterizos y aduanas, y concebidas (imagen 16), dentro del sistema carretero denominado Red de Carreteras Mesoamericanas (RICAM), que buscaba desde el 2002 expresamente facilitar el tránsito de mercancías en los corredores viales del Plan Puebla-Panamá.

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Imagen 16 : Principales carreteras del Plan Puebla Panama
Imagen 16 : Principales carreteras del Plan Puebla Panama

87A su vez, Campeche a partir del 2008, ha vuelto sus ojos hacia los 195 km que de frontera comparte con Guatemala. Tras recibir un reconocimiento de parte del presidente Álvaro Colom Caballeros por el apoyo brindado a los refugiados guatemaltecos139 en Campeche, el gobernador campechano Jorge Carlos Hurtado Valdez (2003-2009) se pronunció por integrar las regiones de Calakmul (mexicana) y de El Petén (guatemalteca), otorgándole a la frontera mexicano-guatemalteca un carácter promisorio. La interpretación era geopolítca y económica, y tenía como fin el conseguir un desarrollo sustentable a través del turismo ecológico y arqueológico. De esta forma, dicha frontera se fundiría en un circuito turístico entre las zonas arqueológicas campechanas –e incluso las del sur de Quintana Roo- con las del norte del país centroamericano140. A esta perspectiva se sumó el subsiguiente gobernador de Campeche, Fernando Ortega Barnés, (2009-2015), a través de su programa los “Once Campeches141”.

Frontera como peligro

88Pero las fronteras como puertas abiertas, también significan el tránsito de personas indeseables y de droga, y la introducción de armas, materiales y residuos peligrosos. Tal es la óptica de Baja California142. Esta problemática alrededor de la frontera bajacaliforniana, decía su gobernador en 2002, había propiciado el desordenado crecimiento demográfico y mayor demanda de infraestructura urbana tradicional y novedosa143.

89Esa misma frontera se ha traducido en demanda de agua en Tijuana y Playas de Rosarito144, pues su “única fuente segura” son las aguas superficiales del Río Colorado, mismas que a más de 50,000 hectáreas del Valle de Mexicali, llegan con alto contenido salino145.

90Ensenada y Tijuana, también presentan una problemática ambiental generada por la creciente expansión de la industria maquiladora146 y la ya mencionada constante afluencia vehicular en el cruce fronterizo. Esta misma faceta tiene la interpretación que de la frontera hace Tampico cuando toma en cuenta el medio ambiente147.

91Para Coahuila en los últimos años, la frontera es asimismo inseguridad. A pesar de que Coahuila presenta crecimientos en delincuencia muy inferiores al promedio nacional, el hecho de ser una entidad de la frontera norte, la hacen temer por su futuro, por lo que su gobernador planteó un proyecto de “blindaje” de la frontera, en particular en los límites internacionales de Acuña y Piedras Negras148. En la ciudad de Piedras Negras, Coahuila, que se autocalificaba como la “Mejor frontera de México”, la frontera con delincuencia tendía a crecer por “los altos índices de inmigración”, sobre todo de inmigrantes muy jóvenes que se insertaban en situación de calle149.

92La frontera como posibilidad de acuerdos y trabajo conjunto entre entidades vecinas, ha sido concebida por Nuevo León cuando esperaba disminuir la delincuencia tanto con medidas de carácter interno, como mediante una comunicación fluida y permanente con “los estados del noreste de México”, y “con autoridades de seguridad pública de gobiernos extranjeros, en particular de los Estados Unidos y especialmente con el estado vecino de Texas150. O en el caso de Chihuahua la frontera era un área de influencia por intercambios sociales y culturales que han creado problemas en materia de vivienda, salud y servicios, según se afirma en su Plan estatal de desarrollo vigente hasta el 2010151. En ese año, la concepción como peligro de la frontera para los Estados Unidos se acentuó, particularmente en el cruce entre Ciudad Juárez y Nuevo Laredo por la ola de violencia creada por los narcotraficantes.

93La frontera sur no está exenta de este tipo de interpretación. En épocas recientes, desde que Belice alcanzara la independencia y cuando la inestabilidad política y las guerras azotaban a los países centroamericanos152. Enseguida, dicha consideración se ha reforzado en México ante la llegada de inmigrantes que cruzan principalmente por el río Suchiate o por el rio Hondo, en el lado de Belice y el arroyo Azul, pequeño tramo de los 145 km. que de hecho es considerada como frontera.

94En Chiapas, para transformar esa imagen, la solución más publicitada del sexenio del gobernador Salazar Mendiguchia (2001-2007), fue su participación en acuerdos binacionales, en los que participaban no solo los gobiernos de Guatemala y México, sino asociaciones de industriales guatemaltecos y comerciantes de aquel país y chiapanecos153. El presidente municipal de Tapachula, la única ciudad del sureste mexicano próxima a la frontera, decía que en esta situación la frontera debía ser acentuada, controlada y vigilada154.

95Ante la entrada de enfermedades, narcotráfico, contrabando de maderas preciosas, mercancías y piezas arqueológicas, y el tráfico ilegal de personas por la frontera, para Quintana Roo la frontera que comparte con Belice y con Guatemala, calificada como puerta a Centro América, es asimismo un espacio “particularmente sensible” y peligroso155, que requería, decía el Secretario de Gobierno de este estado, que la frontera con Centroamérica fuera también “blindada” en sus 140 (sic) kilómetros156.

96Asimismo, en la XIII Reunión Nacional del Grupo Binacional Sobre Puertos y Servicios Fronterizos, coincidiendo el gobernador de Campeche, Jorge Carlos Hurtado Valdez y el embajador de Guatemala en México, José Luis Chea Urruela reafirmaron, una concepción compartida, la de una frontera como un peligro. Por ello el guatemalteco refirió que era fundamental reforzar los controles en las zonas limítrofes para garantizar la seguridad, porque “el narcotráfico no conoce fronteras” y los problemas a ello relativos, más los provocados por emigrantes ilegales, por el tráfico de mercancías, e incluso de armamento en la frontera sur, eran considerables. Sin embargo, una vez superada esa situación, de nuevo la frontera es concebida como “espacios de oportunidad para Guatemala y México, a través de los estados de Tabasco, Chiapas, Quintana Roo y Campeche, que es con quienes colinda directamente157”.

97.
h4. Nosotros y los otros

98Las fronteras, en términos culturales, también han representado riesgo en tanto son espacios de enfrentamiento de identidades. El nosotros-ellos, en la frontera puede oponer o bien propiciar una dinámica de interacción cultural, y de reestructuración del espacio regional. En Chiapas, desde 1987 en contra de “los otros” que llegaban ilegalmente, dio comienzo la militarización de la zona fronteriza con 4 mil soldados y mandos militares que estaban en las corporaciones policíacas chiapanecas158 situación que se agudizó a partir de mediados de los años 90 con el surgimiento del EZLN. La frontera entonces es concebida como área débil y problemática, donde organismos internacionales promovieron el respecto a los derechos humanos159.

99A principios del 2000, la visión de la frontera sur entre Chiapas y Guatemala como territorio de problema se nutrió de “otros”, los “maras”; claramente diferenciados por sus rostros y torsos tatuados. Esos jóvenes, parte de bandas consideradas como delincuentes, fueron objeto de extorsión y desprecio por parte de aduaneros y militares, y objeto de rechazo por parte de la población chiapaneca que les temía, como lo describe abundantemente Rafael Ramírez Heredia en su reportaje novelado titulado La Mara160.

100Al otro lado del país, en Baja California la idea de frontera también ha tomado en cuenta “Los problemas de seguridad pública”, creados por “otros”, entre quienes considera el gobierno local, se manifiesta un bajo nivel social, la drogadicción, el alcoholismo, la desintegración familiar, la pérdida de valores y las malas relaciones personales con su entorno, la escasez de valores, la influencia bicultural y el libre acceso a la “diversión inculta161”. Y todo ello para el gobernador bajacaliforniano, era en gran parte, producto del primer impacto entre habitantes y población inmigrante, lo que permitía caracterizar a esta frontera por un proceso de transculturación162.

101Este enfrentamiento entre la propia identidad y la influencia del exterior que tiene lugar en la frontera, a algunos estados fronterizos mexicanos los ha hecho reaccionar introduciendo símbolos de defensa. Así, la frontera norte está poblada de municipios que llevan nombres de héroes o personajes nacionales: Vicente Guerrero en Baja California, Ciudad Juárez, Zaragoza, Práxedes Guerrero en Chihuahua; Acuña, Jiménez, Guerrero, Hidalgo en Coahuila; Guerrero, Miguel Alemán, Gustavo Díaz Ordaz y Cárdenas en Tamaulipas. La frontera sur, sin descartar la idea de frontera que requiere la defensa del símbolo toponímico, es vista con más tranquilidad y combina los nombres del panteón mexicano con otros elementos: La Unión y Río Hondo en Quintana Roo, Nueva Coahuila, El Chapulín, Ramonal, el Trapiche, La Palma en Tabasco, y Frontera de Echeverría, Monte Flort, Ciudad Cuahutémoc, Bejucal de Ocampo, Amatenango de la Frontera, Unión de Juárez, Cacaotán, Metepa de Domínguez, Frontera de Hidalgo y Ciudad Hidalgo, en Chiapas.

102Es de particular mención, en este sentido, al Norte de la República el municipio ciudad Anáhuac, Nuevo León, cuyo nombre, el mismo del valle que acogió a las tribus náhuas que fundaron Tenochtitlan la principal ciudad a que se enfrentaron los conquistadores españoles y por lo tanto esencia toponímica de México. Por si eso fuera poco, esta ciudad se fundó una fecha sacra en el calendario cívico nacional163, pues celebra la victoria de las tropas mexicanas sobre las francesas en 1845, en las proximidades de la ciudad de Puebla.

103En Coahuila, por su parte, se ubica la ciudad de Piedras Negras, cuyo emblema es un águila devorando una serpiente, que recuerda el escudo nacional. Es más, reforzando tal visión, en su propio escudo, además del águila, tiene como lema la palabra “Mexicanidad” (imagen 17). Este discurso simbólico fue complementado en las instalaciones del moderno centro comercial llamado “Plaza de las Culturas164” , donde la posmodernidad comercial contemporiza, con la decoración prehispánica: réplicas de pirámides (Del Sol de Teotihuacan, estado de México, imagen 18, y la del Tajín, Veracruz), de esculturas (el Chac-mol de Tula, Hidalgo o la estela de La Venta, Tabasco165. Todo un conjunto de representaciones de las culturas tolteca, teotihuacana, olmeca, que “defienden” la frontera en Chihuahua.

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Imagen 17 : Escudo de la ciudad de Piedra Negras, Coahuila, México
Imagen 17 : Escudo de la ciudad de Piedra Negras, Coahuila, México

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Imagen 18: Pirámide del Sol, reproducción en Plaza de las Culturas, Coahuila
Imagen 18: Pirámide del Sol, reproducción en Plaza de las Culturas, Coahuila

106Por todo ello y por la experiencia histórica decimonónica de invasiones por parte de los estadounidenses, según se mencionó arriba, la frontera norte, en sus diversos discursos municipales y estatales, es representada como lugar de defensa de la Patria misma. Ejemplos que, por otra parte, claramente están expuestos en las respectivas Constituciones de Coahuila de Zaragoza, de Tamaulipas y de Nuevo León. En la Carta máxima de Coahuila se asienta que: “El territorio del Estado tiene la extensión y límites que legalmente le corresponden, siendo un deber de las autoridades y de los ciudadanos conservarlo y defenderlo166”, idea que es complementada en la fracción V del artículo 16º. Y para Nuevo León y Tamaulipas, el artículo 8º de su constitución, precisa que “son obligaciones” de sus ciudadanos alistarse en los “Cuerpos de Policía rural” o “la Guardia Nacional”, respectivamente, a fin de “asegurar y defender la independencia, el territorio, el honor, los derechos e intereses de la Patria y del Estado, así como la tranquilidad y el orden interiores167”.

107 Respecto a la frontera con Belice, el “nosotros vs los otros” estuvo condicionado históricamente por la presencia de la antigua civilización maya. Al haberse asentado ésta en toda la península de Yucatán incluyendo el hoy Belice, y parte de Guatemala y Honduras, durante la época colonial, e inclusive hasta el siglo XIX, en las percepciones de habitantes de la región e inclusive visitantes como John Loyd Stephens168 (Imagen 19), sobre la frontera sur, ha pesado la unidad “maya”, conformando un amplio nosotros fincado en el pasado y desdibujando las fronteras.

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Imagen 19:  Map of Guatemala
Imagen 19: Map of Guatemala

109 Ya en el siglo XXI, con un sentido de identidad que trata de superar el nosotros/otros y con ello las actuales fronteras del sur y al sur de México, hay que mencionar la elaboración del libro de texto Historia del Istmo Centroamericano, que el citado Plan Puebla Panamá publicó y en el que se concibe al pasado común como un punto importante en la integración de Centroamérica169.

La frontera inexistente

110 A pesar del evidente carácter de frontera que presentan los estados mexicanos situados en los extremos de su territorio, hay momentos en que la frontera ha sido ignorada. Por ejemplo, Quintana Roo en el artículo 46 de su Constitución, no menciona a Honduras Británicas o Belice como colindante con su territorio, pero sí a Guatemala. Y a ambos países sí los nombra en el artículo 128, al hacer referencia a la extensión, límites y cabeceras de los municipios.

111Tabasco es otro caso. Para el gobierno de este estado, el proyecto de desarrollo de los años recientes ha estado orientado geoeconómicamente hacia el Golfo de México, sea a partir del petróleo, sea mediante la globalización. El territorio tabasqueño que colinda con Guatemala, es una enorme reserva, decretada el 6 de agosto de 1992. Posee unas 302 hectáreas de tierras nacionales, privadas y ejidales, que pertenecen a los municipios de Jonuta, Macuspana y Centla, en el noreste del estado. Es una región de origen prehispánico170. Todavía hoy, en la región viven varios grupos mayas chontales, que junto con los demás pobladores suman cerca de 20 000 habitantes—agrupados en 6 poblaciones fronterizas—pero que no son considerados en los discursos documentales oficiales tabasqueños171. Es un caso de segregación histórica que algunos gobernantes nacionales y estatales han hecho del indígena y, por extensión, de los territorios por ellos habitados. La frontera con Guatemala para Tabasco, es apenas si mencionada, sobre todo a partir del proyecto federal del Plan Puebla-Panamá. El futuro de la ciudad capital tabasqueña, Villahermosa, estaba así más orientado a sus relaciones con Estados Unidos de Norteamérica, a través del TLC que hacia la frontera guatemalteca172.

112En cuanto a la “inexistencia” de la frontera entre Quintana Roo y Belice, hay que recordar cómo la prensa la califica: “frontera líquida”, por considerarla como un límite inconsistente y un tanto cuanto imaginario, al estar constituida por los 180 kilómetros del Río Hondo y por el tráfico de indocumentados, drogas, armas y mujeres centroamericanas que por ahí tiene lugar. Para completar esta concepción, se mencionará la existencia de centenares de cruces ciegos, o pasos sin vigilancia a pesar de que en 2008 se creó la policía quintanarroense como parte del “programa de resguardo de la seguridad interior de Quintana Roo”.

Conclusiones

113Se puede decir que en el momento en que nace el Estado mexicano, la frontera se hereda y la idea sobre ella, apenas si existía. Poco a poco ese concepto se va forjando mediante la toma de conciencia de pérdida de territorio por parte de México, y de acuerdos, conflictos bélicos y convenios entre los involucrados. Entonces la frontera era algo móvil, según conviniera a las necesidades geográficas, geopolíticas, geoeconómicas o geoculturales de las partes. En la época actual, en los discursos escritos, gráficos y monumentales del gobierno nacional y de los estados mexicanos situados al borde de las fronteras sur y norte, la frontera juega en general un papel central. La frontera está en el meollo de las condiciones y proyectos de desarrollo fundados en una economía global. Los linderos nacionales a nivel estatal y municipal han presentado a lo largo de los periodos estudiados una incoherencia simbólica y práctica, donde lo mismo existe el aprovechamiento de su ubicación geográfica, como es posible el flujo de capitales y de visitantes, turistas muy bien venidos o inmigrantes portadores de problemas. Todo ello ha propiciado una interpretación oficial de la frontera, en el sentido geoeconómico, de promesa a futuro, y de un riesgo presente.

114Ha sido y es la interpretación de la frontera, por parte de los gobiernos estatales, una expresión de la soberanía estatal de alejamiento de un ya considerado hoy por hoy, “antiguo” proyecto de Nación, y de un realce de la dimensión geoeconómica local sobre la nacional en busca de lo global. Quizá sea por esto, que el Plan Puebla Panamá no permeó el papel de mediador que como potencia media, había tenido México hacia los gobiernos estatales y municipales respecto a sus fronteras internacionales.

115Paradójicamente, en algunas de las interpretaciones de la frontera que hacen los gobiernos estatales y algunos municipales, hay una manifestación de la escala geopolítica estatal, pero también de la Nación y la Patria, tanto en nombres que llevan los lugares fronterizos sureños y norteños, como en los símbolos nacionales, históricos o culturales, que están presentes y se anteponen como escudo protector a los intereses y a la vista del otro lado de la frontera.

116Al mismo tiempo, en las referencias estudiadas sobre la frontera, hay una posibilidad no tanto de afianzamiento de la identidad local y nacional, sino, por el contrario, en un movimiento de apertura que para los gobiernos estatales significa la frontera, ésta también es concebida como una posibilidad de integración y hasta de unión física hacia otras economías y otros lugares transfronterizos, aunque al norte, el muro que levantan los Estados Unidos de Norteamérica, detenga abruptamente esas intenciones.

117La frontera también es un peligro para algunos de los estados mexicanos fronterizos. Para ciertos gobiernos, la frontera significa un peligro que se traduce en la llegada de nacionales inmigrantes, el enfrentamiento y diferenciación entre los “unos” y los “otros”. Hay también gobiernos para los que la frontera incluye el arribo de sustancias peligrosas que lleva el aire o el agua proveniente del “otro lado de la frontera”. Pero lo es asimismo, la falta de infraestructura y de servicios que se acentúa por el incremento de la población, por la subutilización de los recursos existentes y por la difusión de enfermedades físicas y sociales que, según los discursos estudiados, llevan consigo los inmigrantes que quieren o han cruzado la frontera. Aunque este hecho de igual forma, para algún gobierno estatal, tiene su contraparte positiva, en tanto otorga a la frontera una posibilidad de enriquecimiento cultural.

118La frontera nacional es tomada por algunos gobiernos estatales como proyecto para ser borrado, como una barrera para ser eliminada, y cuando de globalización se trata, como proyecto de desarrollo. Para otros, como Tabasco, apenas si es mencionada en sus proyectos de desarrollo de la primera década del siglo XX. Junto con Campeche implícitamente la niegan al saberla ubicada en lugares que aunque gritan su valor ecológico, no la incluyen en su proyecto de desarrollo.

119De igual forma, si bien en la frontera norte se ha interpuesto un muro físico, en la del sur, se ha levantado otro construido por el desprecio a sus habitantes nativos y el temor al tráfico de emigrantes indocumentados y de armas, drogas y dinero; todo lo cual lleva a una concepción de esta frontera totalmente deshumanizada. Esta interpretación, es más, se acentúa con las fuertes inversiones en materia del “turismo del juego y del azar”, casinos, y con la carencia de recursos de los municipios fronterizos, que se saben solo zona de tránsito, que cuenta poco en el proyecto de desarrollo nacional.

120 En conjunto, para todos los gobiernos fronterizos mexicanos, su idea de frontera esta plena de paradojas, revela contradicciones internas, diferencias específicas y fuerzas políticas, económicas y culturales existentes en todo México, pero también en Estados Unidos, Guatemala y Belice. La interpretación de la frontera mexicana por los gobiernos de los estados y municipios ahí situados, finalmente refuerza el imaginario político-cultural de una supremacía del Norte sobre el Sur, de lo industrializado sobre lo natural, de lo urbano sobre lo rural y de lo occidental sobre lo indígena, de lo global sobre lo local.

121

  • Se agradece la colaboración de los ayudantes de investigación Amanda Guadalupe Solís Espinoza, Anagelli Capula Diosdado y Oscar Elías García Aguilar. La autora, Irma Beatriz García Rojas, es del departamento de Estudios de Cultura Regional de la Universidad de Guadalajara.

1221 Véase para otras definiciones de frontera: Natividad Planas, «La frontière et les îles: l’archipel baléare á la époque moderne », en L’Historien en quête d’espaces, Jean-Luc Fray et Céline Péral, directeurs (Paris: Presses Universitaires Blaise-Pascal, Collection Histoires croisées, 2004), págs. 293-313.

1232 Véase Fernand Braudel, El mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II, (México: FCE, 2 t., Sección Obras de Historia, 1995).

1243 Véanse Roger Chartier, El mundo como representación. Estudios sobre historia cultural (Barcelona: Gedisa editorial, Grupo “Ciencias Sociales” 1995) y Michel Foucault, La arqueología del saber, 13ª ed., traducción de Aurelio Garzón del Camino (México: Siglo Veintiuno, 1998).

1254 Lorenzo de Zavala, Ensayo histórico de las revoluciones de México, 2 vol. (México: Manuel González Ramírez, 1831/1969).

1265 Véanse Josefina Zoraida Vázquez, “Los primeros tropiezos”, en Historia general de México, t. III, 2ª ed., obra preparada por el Centro de Estudios históricos, (México: El Colegio de México, 1977), págs. 1-84; Josefina Zoraida Vázquez, La intervención Norteamericana, 1846-1848 (México. SRE-AHD, 1997); Josefina Zoraida Vázquez y María del Refugio González, Tratados de México. Soberanía y territorio, 1821-1910 (México: SRE-AHD, 2000).

1276 Véase Cecilia Zuleta y Mercedes de Vega, editores, Testimonios de una guerra 1846-1848, 2 t. (México: SRE-AHD, 2001).

1287 Véase María de Jesús Duarte Espinosa, Frontera y diplomacia. Las relaciones México-Estados Unidos durante el porfiriato , (México: SRE, 2001).

1298 Véanse Bertha Ulloa, “Sesenta días decisivos entre México y Estados Unidos”, en El Colegio de México, Extremos de México, ( México: Colegio de México, 1971), págs. 531-58; Lorenzo Meyer, “La política de la buena vecindad: Su teoría y práctica en el caso mexicano”, en El Colegio de México., Extremos de México, (México: Colegio de México, 1971), págs. 241-55; Mario Ojeda Gómez, “Estudio de un caso de decisión política: El programa norteamericano de importación de braceros”, en El Colegio de México., Extremos de México, (México: Colegio de México, 1971), págs. 385-410.

1309 Véase David J. Weber, La frontera norte de México, 1821-1846: el sudoeste norteamericano en su época mexicana, traducción de Agustín Bárcena (México: Fondo de Cultura Económica, 1988).

13110 Véanse Octavio Herrera, El lindero que definió a la nación, (México: Secretaría de Relaciones Exteriores, 2007); Octavio Herrera, El noreste cartográfico, Configuración histórica de una región, (México: Gobierno del estado de Nuevo León, Fondo editorial de Nuevo León, Museo de Historia Mexicana 2008).

13211 Véase César Sepúlveda, La frontera norte de México. Historia, conflictos 1762-1983,2ª edición (México: Porrúa, 1983).

13312 Véanse Tito Alegría Olazábal, Desarrollo urbano en la frontera norte México-estados Unidos (México: CONACULTA Regiones, 1992); Gabriel Estrella Valenzuela, Ciudades de la frontera norte: Migración y fecundidad (Mexicali, B.C: UABC, CUCEA, 1999).

13413 Véanse Cirila Quintera Ramírez, La sindicalización en las maquiladoras tijuanenses, 1970-1988 (México: Dirección General de Publicaciones, 1990) ; Ángel Bassols Batalla, editor, Lucha por el espacio social. Regiones del norte y noreste de México (México: IIE-UNAM, 1986); Tonatiuh Guillén López, El Municipio y el desarrollo social en la frontera norte (Fundación Friederich Eder Stirtung-El Colegio de la Frontera Norte, 1995).

13514 Véase Luis Hernández Palacios, editor, Frontera norte: chicanos, pachuchos y cholos (México: UAM-UAZAC, Ancien Régime, 1989).

13615 Véase Víctor Manuel Ruiz Naufal, et al., El territorio mexicano, 2 t., t. 1: La Nación, t. 2. Los Estados (México : IMSS, 1982).

13716 Véase Manuel Ángel Castillo, et al., Espacios diversos, historia en común. México, Guatemala y Belice: la construcción de una frontera (México, SRE-AHD, 2006).

13817 Véase Mónica Toussaint, et. al., México, Guatemala y Belice. La construcción de una frontera, (México SRE-ADH, 2001).

13918 Véase Johann Von Grafenstein, et al., Un mar de encuentros y confrontaciones. La frontera Golfo Caribe en la historia nacional, (México: SRE-ADH, 2006).

14019 Véase Peter Gerhard, La frontera Norte de la Nueva España, traducción de Stella Mastrangelo (México: UNAM Instituto de Investigaciones Históricas-Instituto de Geografía, 1991).

14120 Véanse Jorge Luis Cruz Burguete, Identidades en fronteras, fronteras de identidades: reconstrucción de la identidad étnica entre chujes de Chiapas (México: El Colegio de México, 1988); Jorge Luis Cruz Burguete, “Frontera sur: contexto histórico y regional de Comitán y Las Margaritas, Chiapas”, en Relaciones, vol. 24, núm. 93 (2003), págs. 135-52.

14221 Véase el mapa general de la República Mexicana con división política que, en presentación de video, tiene el Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI) de México en la página “Nuestros vecinos”: http://cuentame.inegi.org.mx/territorio/vecinos.aspx.tema*T . Ahí, de manera dinámica se pueden señalar y observar las áreas y líneas fronterizas mexicanas vigentes al 30 de septiembre de 2010.

14322 Nuevo León separado definitivamente de Coahuila a partir de noviembre de 1868, con el nombre de Coahuila de Zaragoza, Edmundo O’Gorman, Historia de las divisiones territoriales de México, 4ª ed., (México: Porrúa, 1968), pág. 140.

14423 Iniciamos explicando a grandes rasgos el proceso de delimitación del territorio mexicano para abordar las interpretaciones que la frontera tuvo en su origen por parte de los gobiernos nacionales, porque la fijación de la frontera es asunto de los Estados-Nación.

14524 O’Gorman, Historia de las divisiones, págs. 30-34.

14625 Véanse las obras de Vázquez y Weber ya citadas.

14726 O’Gorman, Historia de las divisiones, pág. 32.

14827 Guadalupe Victoria, al asumir la presidencia, ordenó en 1824 iniciar su elaboración, García Rojas, _Historia_…, pág. 72.

14928 Dibujado por el geógrafo francés A.H. Doufour. Véase este mapa en Octavio Herrera, El noreste cartográfico. Configuración histórica de una región (Monterrey: Gobierno del estado de Nuevo León, Fondo editorial de Nuevo León, Museo de Historia Mexicana, 2008), págs., 132-33.

15029 Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos 1824, Art. 2.

15130 Para ver con precisión cuáles eran los límites establecidos, véase Luis G. Zorrilla, Monumentación de la frontera Norte en el siglo XIX (México: Secretaría de Relaciones Exteriores-Archivo Histórico Diplomático Mexicano, 1981), pág. 11.

15231 O’Gorman, Historia de las divisiones, págs. 71 y 12.

15332 “Límites Convenidos entre España y los Estados Unidos, ratificados por México”, 1832, en O’Gorman, Historia de las divisiones, págs. 214-18.

15433 Art. Segundo, “Convención de Austin”, 1835. Disponible en febrero 2007 en: http://www.inep.org/content/view/453/109 .

15534 Véase en la David Rumsey Map Collection. Cartography Associates, en http://www.davidrumsey.com/luna/servlet/detail/RUMSEY~8~1~210~20057:A-Map-Of-The-United-States-Of-Mexic .

15635 Véase una imagen de este mapa en http://www.davidrumsey.com/maps2094.html .

15736 Esos límites terrestres iban del río Gila al río Colorado y de ahí en línea recta hasta el océano Pacífico “a una legua marina al sur del punto más meridional del puerto de San Diego, que era aproximadamente la divisoria entre las dos Californias”, Zorrilla, Monumentación, pág. 13.

15837 Constitución Política de los estados Unidos Mexicanos, 1857, Art. 111, fracc. I., en José Ignacio Morales, Las constituciones de México (México: editorial Puebla, 1957).

15938 Para ver algunos de los grupos étnicos que hacia 1821-1846 vivían en Texas, Nuevo México y Alta California, véase Weber, La frontera norte. Para los existentes en territorio mexicano de fines de siglo XIX, consúltese a Antonio García Cubas, Memoria para servir a la Carta General del Imperio Mexicano y demás naciones descubiertas y conquistadas por los españoles durante el siglo XVI en el territorio perteneciente a la nación mexicana (México: Oficina Tipográfica de la Secretaría de Fomento, 1892).

16039 Así fungió de hecho, por ejemplo, a través de las cartas de la República Mexicana que él mismo elaboró, y que fueron difundidas en las diversas exposiciones internacionales en las que el país participó. Mauricio tenorio Trillo, Artilugio de la nación moderna. México en las exposiciones universales, 1880-1930, traducción de Germán Franco (México: Fondo de Cultura Económica, 1998).

16140 García Rojas, Historia, pág. 45.

16241 Enrique Florescano e Isabel Gil Sánchez, Isabel, “La época de las reformas borbónicas y el crecimiento económico, 1750-1808”, en Historia general de México, t. 2 (México: El Colegio de México, 1977), págs. 183-301, y 238.

16342 Como genéricamente califica a los países sureños vecinos. García Cubas, “Cuadro geográfico y estadístico de la República Mexicana ”, disponible en: http://www.lunacommons.org/luna/servlet/detail/RUMSEY~8~1~20083~570051:Carta-general-de-la-Republica-Mexic?qvq*w4s:/who/Garcia+Cubas,+Antonio,+1832- 1912;lc:AMICO~1~1,BardBar~1~1,ChineseArt-ENG~1~1,CORNELL~3~1,CORNELL~9~1,ESTATE~2~1,FBC~100~1,HOOVER~1~1,JCB~1~1,LTUHSS~20~20,MOAC~100~1,PRATTPRT~12~12,PRATTPRT~13~13,PRATTPRT~21~21,PRATTPRT~9~9,RUMSEY~8~1,RUMSEY~9~1,Stanford~6~1&mi*21&trs*119- 1912;lc:AMICO~1~1,BardBar~1~1,ChineseArt-ENG~1~1,CORNELL~3~1,CORNELL~9~1,ESTATE~2~1,FBC~100~1,HOOVER~1~1,JCB~1~1,LTUHSS~20~20,MOAC~100~1,PRATTPRT~12~12,PRATTPRT~13~13,PRATTPRT~21~21,PRATTPRT~9~9,RUMSEY~8~1,RUMSEY~9~1,Stanford~6~1&mi*21&trs*119 .

16443 Antonio García Cubas, Atlas histórico y pintoresco (México: Debray sucesores, 1885), disponible en: http://www.davidrumsey.com/maps2517.html , pág. 2.

16544 El mapa de Jeffreys aquí presentado es de 1792, para ver lo de 1775 véase la página de Rumsey http://www.davidrumsey.com/luna/servlet/detail/RUMSEY~8~1~2799~310048:The-Bay-of-Honduras—By-Thos—Jeffr

16645 Weber, La frontera norte de México, pág. 366.

16746 Weber, La frontera norte de México, págs. 220-43.

16847 Weber, La frontera norte de México, págs. 244-78.

16948 Esta medida fue establecida por el gobierno de Tamaulipas para contrarrestar la competencia de las ciudades estadounidenses que tenían tarifas aduanales muy bajas, César Sepúlveda, op. cit, pág. 84.

17049 Mata en Zorrilla, Monumentación, pág. 30.

17150 Sepúlveda, La frontera, pág. 83.

17251 Sepúlveda, La frontera, págs. 84-85.

17352 Gregg, en Sepúlveda, La frontera, pág. 84.

17453 “La doma del río Bravo” es el título que César Sepúlveda le da a un breve capítulo de su obra citada, abarca de 1884 a 1933, págs. 95-101.

17554 Mediante negociaciones entre los gobiernos de México y Washington, y la entrega de diez millones de pesos al gobierno de Santa Ana, la Mesilla dejó de ser parte del territorio mexicano.

17655 Sepúlveda, La frontera, págs. 103-117 y García Rojas, Historia de la visión, págs. 308-15.

17756 Fernando Zertuche Muñoz, Fernando, editor, El territorio nacional, t. I (México: Instituto Mexicano del Seguro Social, 1982), pág. 338.

17857 Véase también el mapa del estado de Chiapas, limítrofe con Guatemala o, como el autor dice, “Centro-América”, “Entrega 27” del Atlas histórico y pintoresco, por Antonio García Cubas, 1885.http://www.lunacommons.org/luna/servlet/detail/RUMSEY~8~1~20104~570072:Chiapas—Mexico,Litog-de-Decaen—?qvq*w4s:/who/Garcia+Cubas,+Antonio,+1832-1912;lc:AMICO~1~1,BardBar~1~1,ChineseArt-ENG~1~1,CORNELL~3~1,CORNELL~9~1,ESTATE~2~1,FBC~100~1,HOOVER~1~1,JCB~1~1,LTUHSS~20~20,MOAC~100~1,PRATTPRT~12~12,PRATTPRT~13~13,PRATTPRT~21~21,PRATTPRT~9~9,RUMSEY~8~1,RUMSEY~9~1,Stanford~6~1&mi*42&trs*119 .

17958 Punto 3° del “Acta “Acta de la Junta General en que Yucatán proclamó su Independencia de España”, 1821, en O’Gorman, Historia de las divisiones, págs. 218-20.

18059 Punto 4°, de la “Proclamación en Yucatán de la República Federal” 1823, en O’Gorman, Historia de las divisiones, págs. 221-25.

18160 Jorge Luis Hidalgo Castellanos, “La frontera México-Belice: desafíos y oportunidades”, en revista México diplomático, disponible en http://www.mexicodiplomatico.org/.../Frontera_Sur_Difracciones.pdf .

18261 Ministerio de Educación Pública, Guatemala (Guatemala: Centro editorial José de Pineda Ibarra, 1964), págs. 95-96.

18362 Ministerio de Educación, Guatemala, págs. 95-96.

18463 Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México presentada al Señor Ministro de Relaciones exteriores por el Jefe de la Comisión Guatemalteca-1900, (Guatemala: Ministerio de Educación Pública, 1964), págs. 101-117.

18564 Zertuche, El territorio, pág. 338.

18665 “Decreto del Gobierno. Declara agregado irremisiblemente a la República el territorio del Soconusco” 1842”, en O’Gorman, Historia de las divisiones, pág. 236.

18766 Miles Rock fue un ingeniero estadounidense que fue llamado por el gobierno guatemalteco a presidir la Comisión Demarcadora de Límites con la República Mexicana. F. Bianconi, ingeniero geógrafo, elaboró varios mapas y un Manual de esa república centroamericana, también a finales del siglo XIX. http://www.rarempas.com/gallery/19406/Commercial_Map_of_Guatemala_By_F_Bianconi_Geographic_Enginerry/Bradley.html .

18867 Enrique Del Cid Fernández, Grandezas y miserias de la vida diplomática (Guatemala: Editorial del Ejército, 1966), pág. 43.

18968 Matías Romero, Memoria presentada al Congreso de la Nación en 1871.

19069 “Tratado sobre límites…”, Art. III.

19170 De hecho, la Comisión estuvo formada por ingenieros de ambas nacionalidades, que procedieron a establecer monumentos en la frontera hasta 1893. AEMG. Legajo 2. Exp. 2 abril-mayo 1893 y 3. mayo-junio 1893. tema: Límites.

19271 En el Tratado no se indica a dónde pertenecía Sacluc; en la actualidad, ese nombre está más identificado al río que cruza por la latitud 17° 13’ 60” Norte y la longitud Este 90° 17’ 60”. La población mexicana más próxima es Comitán de Domínguez, Chiapas.

19372 Segundo párrafo introductorio del “Tratado sobre límites entre México y Honduras Británica, celebrado el 8 de julio de 1893, y Convención adicional celebrada el 7 de abril de 1897”. Disponible en febrero 2007 en http://www.sre.gob.mx/cilasur/beltrat.htm .

19473 Por entonces esos ingleses tenían como base Jamaica, Gerhard, La frontera Norte, pág. 57.

19574 Para conocer la forma en que los ingleses fueron realizando esa ocupación, véase la narración del viajero inglés Jacobo Haefkens, en Mónica Toussaint Ribot, Belice: textos de su historia, 1670-1981 (México: Instituto Mora, 2004).

19675 Con el Tratado de París, España permite a los colonizadores ingleses la explotación de los bosques. Explotaban principalmente palo de tinte o de “campeche” (Diferendo territorial, Libro Blanco, Belice, disponible en 8 febrero 2007, en http://www.minex.gob.gt/libroblancoesp/blaesp05.htm .

19776 Posibilidad reafirmada en 1783 con el tratado de Versalles y extendida en la convención de Londres de 1786.

19877 Hidalgo Castellanos, “La frontera México-Belice”, pág. 164; Fabela, Belice, pág. 271.

19978 A su vez, los naturales de Chan Santa Cruz y de Ocaiche solicitaban a aquella Corona el reconocimiento de sus tierras como entidad independiente. Gobierno de Belice, “The History”. Disponible en [http:www.belize.gov.bz], 8 de febrero de 2005.

20079 “Diferendo territorial”, Libro Blanco.

20180 Hidalgo Castellanos, “La frontera México-Belice”, pág. 162.

20281 Hidalgo Castellanos, “La frontera México-Belice”, pág. 163.

20382 Hidalgo Castellanos, “La frontera México-Belice”, págs. 162-63.

20483 Estos estudios toman como base los hechos por Félix Galindo, autor de libros sobre los asentamientos ingleses en América, Zertuche, El territorio, pág. 345.

20584 Artículo II, “Tratado sobre límites entre México y Honduras Británica, celebrado el 8 de julio de 1893, y Convención adicional celebrada el 7 de abril de 1897”, llamado también “Tratado Mariscal-Spencer”. Disponible en febrero 2007 en http://www.sre.gob.mx/cilasur/beltrat.htm .

20685 Artículo III, “Tratado sobre límites…”.

20786 Zertuche, El territorio, págs. 345-346. La firma de estos límites se hace el 8 de julio de 1893, se corrobora la antefirma el 7 de abril de 1897 y se publica el Tratado, firmado por Porfirio Díaz, el 26 de julio de 1897, “Tratado sobre Límites…”, 1897.

20887 Hidalgo Castellanos, “La frontera México-Belice”, pág. 162.

20989 El TLC empezó a funcionar en 1994 en lo básico y con amplitud en 2007.

21090 García Rojas, Historia de la visión, pág. 366. Véase Socorro Ramírez, “El grupo de los tres (G-3) ¿Proyecto neopanamericano o neobolivariano?”, en América Latina. Realidad, virtualidad y utopía de la integración, Jaime Preciado Coronado y Alberto Rocha Valencia (compiladores) (Guadalajara: Universidad de Guadalajara, Centro de Estudios Mexicano-Centroamericanos de La Embajada Francesa en México, UNAM, Universidad de Colima, UAP, UAM-X, Centro Extremeño de Estudios y Cooperación con Iberoamérica, 1997), págs. 125-49.

21191 Secretaría de Relaciones Exteriores, Plan Puebla Panamá, disponible en julio 2007 en http://ppp.sre.gob.mx/index.php?option* displaypage& Itemid*134&op*page&SubMenu** displaypage& Itemid*134&op*page&SubMenu* .

21292 Política represiva mostrada en los acontecimientos estudiantiles de 1968 y problemas económicos que desencadenaron devaluaciones y baja del PIB.

21393 Con la llegada al gobierno mexicano de Felipe Calderón Hinojosa (2007-2012).

21494 El cambio de proyectos se anunció en la conclusión de la Décima Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, celebrada en Tabasco, México, mediante la “Declaración de Villahermosa” que fue firmada por los mandatarios de Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá.

21595 Véase la imagen en: http://www.centralamericadata.com/es/article/home/Plan_Puebla_Panama_se_convierte_en_Proyecto_Mesoamerica , Fuente: BBCMundo.com, martes 1 de julio de 2008. Consultado en octubre 2010.

21696 Puesto que Estados Unidos de Norteamérica considera que México es el principal puente de entrada de droga a su país, ambos gobiernos crearon la Iniciativa Mérida o Plan Mérida o Plan México como un proyecto internacional de seguridad para combatir el narcotráfico, el crimen organizado y el terrorismo. El acuerdo fue aceptado por el Congreso de los Estados Unidos y activado por el presidente George Bush el 30 de junio del 2008.

21797 De acuerdo a “Una visión fronteriza para el siglo XXI”, hoja informativa de la Embajada estadounidense en México, “México y los Estados Unidos tienen un interés compartido en crear una frontera para el Siglo XXI que promueva la seguridad y prosperidad de ambas naciones”, que se expresó en el Plan Mérida, http://www.usembassy-mexico.gov/merida/smerida_factsheet_21stc , consultado 17 septiembre 2010.

21898 Para lo primero se ha usado “equipo biométrico a lo largo de la frontera sur de México”. Para lo segundo, “equipos caninos” capacitados para “detectar más de 19,000 olores de explosivos”, “México y los Estados…”.

21999 Gobierno de Baja California, disponible en septiembre de 2010 en |“http://www.bajacalifornia.gob.mx/portal/site.jsp (http://www.bajacalifornia.gob.mx/portal/site.jsp)”:http://www.bajacalifornia.gob.mx/portal/site.jsp .

220100 Video oficial de “Tijuana innovadora. La frontera inteligente. Tecnología y cultura”, en Gobierno de Baja California…

221101 “Plan Estatal de Desarrollo de Baja California 2002-2007”, disponible en noviembre de 2006 en http://www.bajacalifornia.gob.mx/ped/ped_3objest.htm , pág. 97.

222102 “Plan Estatal de Desarrollo de Sonora 2003-2009”, disponible en noviembre 2006, “http://www.sonora.gob.mx/portal/Runscript.asp?p*ASP\pg106.asp (http://www.sonora.gob.mx/portal/Runscript.asp?p*ASP\pg106.asp)”:http://www.sonora.gob.mx/portal/Runscript.asp?p*ASP\pg106.asp . pág. 8.

223103 “Plan Estatal de Desarrollo del estado de Tamaulipas 2005-2010”, págs. 116-77.

224104 Daniel Peña Trevino, “Informe de gobierno 2006”, disponible en febrero de 2007 en http://www.tamaulipas.gob.mx , pág. 36.

225105 Esta abundancia de automóviles se debe a la facilidad para la adquisición de unidades usadas provenientes de Estados Unidos de Norteamérica, y la presencia de desplazamientos largos, precisamente entre las ciudades fronterizas de uno y otro lado, Salomón González, “Avances de una investigación sobre la dependencia del automóvil”, en Radio Red, programa “Monitor”, 24 de febrero, 2007, 8 hrs.

226106 _Plan Estatal…Baja California_…, págs. 42 y 91.

227107 Evaristo Pérez Rivera, “Primer Informe de Gobierno del presidente Municipal de ciudad Acuña”, 2007, disponible en http://www.acuna.gob.mx/gobierno/informes/primerinforme.php .

228108 “Plan Estatal de Desarrollo de Coahuila 2006-2011. Que Coahuila sea el mejor estado del país”, disponible en enero 2007, “http://www.cohauila\planestataldedesarrollo2006-2011 (http://www.cohauila\planestataldedesarrollo2006-2011)”:http://www.cohauila\planestataldedesarrollo2006-2011 .

229109 “Plan Estatal de Desarrollo de Chihuahua 2004-2010”, pág. 5.

230110 “Plan Estatal de Desarrollo de Nuevo León 2004-2009”, disponible en noviembre 2006, en http://www.nl.gob.mx/?P*plan_desarrollo , págs. 21, 28.

231111 “Plan…Nuevo León…”, pág. 28.

232112 “Plan…Nuevo León…”, págs. 25-28.

233113 Colombia es Zona de Libre Comercio: 332 hectáreas, Gobierno de Nuevo León, “Ubicación geográfica”, disponible en marzo 2007 en http://www.nl.gob.mx/?P*ubicacion_geografica_estrat .

234114 Hasta hace unos meses, el discurso oficial sobre la ubicación geográfica de Nuevo León respecto a la frontera con los Estados Unidos, era representado con gran fuerza gráfica, en un mapa que enfatizaba la funcionalidad del puente internacional “Colombia. Hoy por hoy, ya no está disponible esa página, pero la visión sobre la frontera sigue siendo la misma, como se puede ver en la imagen 13.

235115 Consejo Ciudadano de la Corporación para el Desarrollo de la Zona Fronteriza de Nuevo León, disponible en http://www.nl.gob.mx/?P*presentacion_codefront. Colombia, en 1978 población semirural, mínima en habitantes, pero único puente fronterizo nuevoleonés, fue unida a la ciudad y municipio de Anáhuac. Fue fundada el 5 de mayo de 1933 y creada como cabecera política del Sistema Nacional de Irrigación para construir las residencias de los colonos del sistema.

236116 “Plan Estatal de Desarrollo de Nuevo León 2004-2009”, pág. 154.

237117 “Plan Estatal de Desarrollo de Coahuila 2006-2011”; “Plan Estatal de Desarrollo de Chihuahua 2004-2010”, http://www.chihuahua.gob.mx/attach/planestatal2004/Contenido.pdf . “Plan Estatal de Desarrollo del estado de Tamaulipas, 2005-2010”, http://www.tamaulipas.gob.mx/tamaulipas/ped.htm .

238118 Tamaulipas cuenta con 370 kilómetros de frontera con Estados Unidos de América, además de 420 kilómetros de litorales, 15 cruces internacionales, de los cuales 12 son carreteros, uno de chalán y 2 ferroviarios, 4 puertos marítimos, 3 de altura y uno pesquero; 5 aeropuertos internacionales, más de 13 mil kilómetros de carreteras y caminos, 34 parques industriales, disponibilidad del agua y recursos del subsuelo, “Plan Estatal de Desarrollo del estado de Tamaulipas, 2005-2010”, http://www.tamaulipas.gob.mx/tamaulipas/ped.htm ., pág. 117.

239119 “Plan Estatal de Desarrollo de Baja California 2002-2007”, pág. 111.

240120 “Plan Estatal de Desarrollo del estado de Tamaulipas 205-2010”, págs. 13 y 132.

241121 Pablo Salazar Mendiguchia, Primer y Tercer Informe de Gobierno, 2002 y 2004, disponible en http://www.cri.chiapas.gob.mx , en enero 2007.

242122 Salazar Mendiguchia, Tercer Informe de Gobierno, 2004, disponible en http://www.cri.chiapas.gob.mx .

243123 Por ejemplo el Acuerdo Regional de Cooperación entre las regiones de la Araucanía, Bío Bío, Tlaxcala y Chiapas, firmado en el 2000.

244124 Salazar Mendiguchía, “Primer Informe…”.

245125 Artículo 89.

246126 Artículo 1°. Ambos artículos limitaban el establecimiento de acuerdos internacionales, a la Federación.

247127 Decreto relativo a la ley sobre celebración de tratados, que faculta a las dependencias u organismos descentralizados de la administración pública federal, estatal o municipal para establecer convenios con uno o varios órganos gubernamentales extranjeros o con organizaciones internacionales, cualquiera que sea su denominación, ya sea que deriven o no de un tratado previamente aprobado. Coordinación de Fomento de Relaciones Internacionales (CRI) (2007) http://www.cri.chiapas.gob.mx , en enero 2007.

248128 Gobierno de Chiapas, Página web “Quiénes somos”, http://www.cri.chiapas.gob.mx/pagina.php?id*quienessomos , en enero 2007.

249129 Salazar Mendiguchia, Informe de gobierno 2004, en agosto 2006 en http://www.cri.chiapas.gob.mx .

250130 Salazar Mendiguchía, “Informe…2004”.

251131 Salazar Mendiguchía, “Informe…2004”.

252132 “Plan Estatal de Desarrollo del estado de Quintana Roo 2005-2010”, disponible en http://www.quintanaroo.gob.mx ., pág. 49.

253133 Con el nombre de Santa Elena es como aparece en http://www.maps.google.com.mx .

254134 http://mexico.pueblosamerica.com/i/subteniente-lopez/ , en octubre 2010.

255135 Mediante una inversión global de unos 50 millones de dólares, según el director del proyecto Zona Libre, Florencio Marín, Asociación de Juegos Certificados, http://www.quecasinos.com/noticias/Apuestas-en-la-frontera-Mexico-Belice.php , en septiembre 2010.

256136 Con una inversión inicial de 75 millones de dólares, a decir del primer ministro de Belice Said Muza, Asociación…, en mayo 2010.

257137 Distante unas 4 horas por carretera. Declaraciones del Secretario de Gobierno de Quintana Roo, José Luis Pech Varguez, en Corozal, Belice, en mayo de 2010, http://www.notimex.com.mx .

258138 “Declaración conjunta Mérida, 27 y 28 junio 2002. El desarrollo económico propuesto también incluiría al desarrollo agropecuario y rural, al pesquero, tecnológico y de sanidad, “Sistema de integración centroamericana”. en http://www.sica.int/busqueda/Reuniones%20Grupo%20de%20Autoridades.aspx?IDItem*1067&IDCat*9&IdEnt*401&Idm*1&IdmStyle*1

259139 Sumaban 10 000 los guatemaltecos de origen chapín, refugiados en Campeche.

260140 Reunión del presidente guatemalteco Hurtado Colom con la secretaria de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa Castellanos, y los gobernadores de Campeche, Tabasco—Andrés Granier Melo—y representantes de Quintana Roo y Chiapas, realizada en el marco de la Comisión Binacional Guatemala-México. Notimex, 5 septiembre 2009. http://www.chmguatemala.gob.gt/campeche-recibe-reconocimiento-en-reunion-binacional-guatemala-mexico

261141 http://www.notiSureste.com.mx .

262142 “Plan Estatal de Desarrollo de Baja California 2002-2007”, en noviembre 2006 en http://www.bajacalifornia.gob.mx/ped/ped_3objest.htm .

263143 “Plan Estatal…Baja California…”, pág. 111.

264144 En 2003 la demanda de agua en esas ciudades era de 3,368 litros por segundo y para el 2010 y el 2015 será de 5,064 l/s y 5,822 l/s, respectivamente; esto implica demandas adicionales de 1,696 l/s, en el 2010 y de 2,454 l/s, en el 2015, “Plan Estatal de Desarrollo de Baja California 2002-2007”, pág. 92.

265145 “Plan Estatal…Baja California”…, págs. 92 y 101.

266146 Ensenada tan solo cuenta con más de 52 parques industriales, “Plan Estatal…Baja California…”, pág. 111.

267147 “Plan Estatal…Tamaulipas, 2005-2010” pág. 131.

268148 “Plan Estatal…Coahuila 2006-2011”, capítulo IV, Presente y Futuro.

269149 Gobierno de Piedras Negras, http://www.piedrasnegras.gob.mx , y “Plan Estatal…Coahuila…”, pág. 78.

270150 “Plan Estatal de Desarrollo de Nuevo León 2004-2009”.

271151 “Plan Estatal de Desarrollo de Chihuahua 2004-2010”, pág. 12.

272152 En los años setenta Honduras Británicas da paso a Belice, casi a mismo tiempo que Quintana Roo deja de ser territorio para convertirse en estado. En septiembre de 1981, a Belice le es reconocida su independencia. Jorge Luis Hidalgo Castellanos, “La frontera México-Belice: desafíos y oportunidades”, en Revista Mexicana de Política Exterior, núm. 81, octubre 2007, en http://www.mexicodiplomatico.org/aportadiplom/hidalgo_castellanos_mexico_belice_pdf , págs. 159-160.

273153 Pablo Salazar Mendiguchia, “Tercer Informe de Gobierno”, 2004.

274154 Ángel Barrios Zea, Presidente Municipal Constitucional de Tapachula, “Segundo Informe de Gobierno municipal”, 2005, pág. 18, en diciembre 2006 en http://www.tapachula.chiapas.gob.mx .

275155 “Plan Estatal de Desarrollo”, Quintana Roo: 2005-2010, pág. 11.

276156 Eduardo Espinosa Abuxapqui, “Noticias”, en diciembre 2005 en http://www.criterios.com/modules.php?name*Noticias&file*print&sid*5931 .

277157XIII Reunión Nacional del Grupo Binacional Sobre Puertos y Servicios Fronterizos”, en agosto 2010 en http://sdpnoticias.com/sdp/contenido/2008/09/05/33083 .

278158 José Luis Cruz Bruguete, _Identidades en fronteras_…, pág. 147.

279159 Las ONG lograron en San Cristóbal las Casas que la frontera fuera motivo de la aceleración del proyecto de Apoyo a la Integración Definitiva de los ex refugiados guatemaltecos y, desde 1994, al “Refugio Guatemalteco” (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR). Universidad de Texas (s.a), “Refugiados” en febrero 2007 en http://www.eco.utexas.edu/~archive/chiapas95/1997.06/msg00322.html .

280160 (México: Alfaguara, 2004).

281161 “Plan Estatal de Desarrollo de Baja California 2003-2006”, pág. 63.

282162 “Plan Estatal de Desarrollo de Baja California 2003-2006”, pág. 36.

283163 Véase nota 117.

284164 La Plaza comercial de Las Culturas, se estrenó en noviembre de 2005, “Boletines” http://www.piedrasnegras.gob.mx/informacion%20municipal/boletines/boletines , Consultada en febrero 2006.

285165 Gobierno de Nuevo León, página de Internet.

286166 Constitución del Estado de Coahuila, Art. 5°.

287167 Art. 43º de Constitución del Estado de Nuevo León.

288168 Véase la obra en dos tomos de Stephens, Incidentes de viaje a Centroamérica, Chiapas y Yucatán, 1858. El capítulo Arribo a Belice”, en Toussaint, Belice, textos de su historia, 1670-1981 (México: Instituto Mora, 2004).

289169 Este libro contó con la colaboración de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuito de México, “Sistema de Integración centroamericana, en Toussaint Ribot, Belice, pág. 13. El segundo tomo fue impreso en San José de Costa Rica.

290170 Esa zona data el año 1000 A.C, según consta en algunos vestigios de adoratorios olmecas, y los 19 sitios arqueológicos como Aculzingo, Concepción, Frontera, Ramonal y Las Minas, que representan la zona maya más occidental. Centla contaba con importantes centros comerciales interconectados por el Usumacinta, entre ellos Jonuta, Palenque, Bonampak, Yaxchilán y algunas ciudades de Guatemala (Gobierno del estado de Tabasco, página de Internet).

291171 “Plan Estatal de Desarrollo de Tabasco. 2002-2006”, disponible en diciembre 2006 en http://www.aguatabasco.gob.mx/sedespa/PLAN%20ESTATAL%20DE%20DESARROLLO%20(completo).pdf (http://www.aguatabasco.gob.mx/sedespa/PLAN%20ESTATAL%20DE%20DESARROLLO%20(completo).pdf)).pdf .

292172 “Plan Estatal…Tabasco…”, págs. 10 y 173

293

Para citar este artículo :

Irma Beatriz García Rojas, « Las fronteras mexicanas. Una revisión histórica y contemporánea a sus interpretaciones locales. », Boletín AFEHC N°48, publicado el 04 enero 2011, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=2587

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