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AFEHC : diccionario : CAGLIERO, Giovanni : CAGLIERO, Giovanni

Ficha n° 2656

Creada: 14 junio 2011
Editada: 14 junio 2011
Modificada: 14 junio 2011

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Autor de la ficha:

Santiago GARCíA IPARRAGUIRRE

Editor de la ficha:

Arturo TARACENA ARRIOLA

Información:

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Publicado en:

ISSN 1954-3891

CAGLIERO, Giovanni

Su trabajo, labor diplomática y espíritu pastoral hicieron posible la creación de provincias eclesiásticas y erección de diócesis en América Central.
Palabras claves :
Diócesis, Delegado Apostólico, Labor pastoral
Cargo o principal ocupación:
Primer Enviado Extraordinario, Ministro Plenipotenciario de la Santa Sede ante Costa Rica, Nicaragua
Nació:
El 11 de enero de 1838 en Castelnuovo D´Asti, Italia
Murió:
En 1926 en Roma
Padres:

1Pietro Cagliero y Teresa Russo.

Resumen:

1
Juan Cagliero, habiendo quedado huérfano de padre, fue acogido por Don Bosco en su oratorio salesiano, el 3 de noviembre de 1851, terminó por unirse a su educador, llegando a ser “uno de sus más versátiles y hábiles colaboradores”. Sobresalió como buen músico y creó varias composiciones musicales. Fue ordenado sacerdote el 14 de junio de 1862 y, en 1869, fue elegido como director espiritual de la congregación salesiana, cargo que desarrolló hasta 1886. Se doctoró en teología en la Universidad de Turín en 1873 y, al año siguiente, fue designado como director espiritual de las hijas de María Auxiliadora o salesianas, congregación femenina fundada por D. Bosco en 1872.

2En 1875, D. Bosco lo envió a la Argentina, a la cabeza de la primera expedición de misioneros salesianos, logrando implantar la congregación salesiana en ese país y Uruguay. En 1877 regresó a Italia, llamado por D. Bosco, quien le encargó preparar una expedición de misioneros educadores salesianos a la India y la fundación e instalación de obras y colegios de salesianos y de hijas de María Auxiliadora en Francia (1878, 1880), Sicilia (1879), España y Portugal (1881).

3En 1883, la Patagonia septentrional y central fue erigida como vicariato apostólico y encomendada a los salesianos. Cagliero fue nominado como vicario apostólico y consagrado obispo de ella en 1884, donde trabajó por la estructuración religiosa de su vicariato y el desarrollo de la Patagonia. En 1904, promovido a arzobispo titular de Sebaste, fue llamado a Italia, y se le encomendó visitas apostólicas extraordinarias en varias diócesis en los difíciles tiempos del modernismo, movimiento intelectual y doctrinal condenado por Pío X. En las relaciones de sus visitas, Cagliero demostró “su capacidad eclesiástica para percibir los fenómenos sociales que inciden en la fe tradicional”.

4La América Central empezó a tener interés para la Santa Sede ante la apertura del Canal de Panamá. Sólo Costa Rica tenía relaciones diplomáticas con la Santa Sede a través de un ministro plenipotenciario, Manuel de Pereira, residente en París. Pero, ésta no tenía ningún representante en América Central. Fue Pío X quien decidió enviar un delegado apostólico para América Central con residencia en Costa Rica, proyecto que venía gestándose de años atrás. El presidente Cleto González Viquez pidió que el delegado apostólico fuese investido con carácter diplomático, como ministro plenipotenciario y enviado extraordinario ante Costa Rica. Para esta labor, la Congregación de Negocios Eclesiásticos Extraordinarios escogió al Arzobispo de Sebaste, Juan Cagliero, quien hasta ese momento estaba visitando unas diócesis y seminarios de Italia, durante los turbulentos momentos del modernismo? y de la reforma de los seminarios.

5La práctica pastoral y la experiencia latinoamericana adquiridas por Cagliero llevaron a la Santa Sede a destinarlo como delegado apostólico para las cinco repúblicas de América Central. Fue nombrado para el nuevo cargo el 10 de junio de 1908. Además se le invistió como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario ante la república de Costa Rica. Llegado al puerto de Limón, el 22 de agosto de 1908, logró pronto el reconocimiento diplomático como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de la Santa Sede ante los gobiernos de Nicaragua y Honduras.

6El 10 de diciembre de 1908 se apersonó en Nicaragua invitado por Zelaya, quien lo recibió con carácter diplomático. Zelaya “quería aprovechar la visita como seditivo del enorme descontento popular con su gobierno”. Además, ante su política antinorteamericana, el presidente nicaragüense debía cerrar filas y buscar el apoyo popular y de todas las fuerzas políticas. En esta visita de Cagliero, como las que hizo a las otras repúblicas centroamericanas, se palpaba el entusiasmo y la participación del pueblo, “verificando cuan arraigado estaba el sentimiento religioso, y qué postizas aparecían las constituciones anticatólicas de los estados”, como escribió Cagliero repetidas veces en sus minutas y cita Eduardo Cárdenas en su obra.

7En su trabajo, Cagliero puso especial énfasis en lograr entablar relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y los gobiernos de América Central; tener un contacto con presidentes y ministros; buscar buenas relaciones con el Estado que posibilitase la ayuda y libertad a la institución y misión de la Iglesia; conocer la situación de cada iglesia nacional y del pueblo cristiano; llevar a cabo un plan de trabajo para levantar y animar las iglesias de cada nación; suscitar mejoras y remedios, animar la acción pastoral, levantar el espíritu de obispos y sacerdotes, crear, animar y dirigir grupos y movimientos de laicos y aglutinar las elites de laicos católicos y “conformar un liderato católico necesitado de organización y de finalidades concretas, en unión con algunos meritorios obispos”; planificar la erección de nuevas diócesis y provincias eclesiásticas; posibilitar la entrada de congregaciones religiosas en las repúblicas centroamericanas y realizar misiones populares y pastorales en medio del pueblo para reavivar su fe, a tal punto que, “la misión diplomática reavivó las fuerzas latentes del sentimiento religioso de aquellas repúblicas, poniendo de manifiesto la vitalidad de las reservas espirituales de las masas y el divorcio existente entre la legislación impuesta y la realidad católica del pueblo”.

8En marzo de 1909, visitó Honduras como delegado apostólico, ministro plenipotenciario y enviado extraordinario. Regresó a Costa Rica y, el 12 de febrero de 1910, visitó El Salvador. En este país entró como delegado apostólico. Menester de Cagliero sería lograr el reconocimiento oficial y diplomático de la Santa Sede ante el gobierno salvadoreño, cosa que no logró. Permaneció en El Salvador hasta junio de 1910, pues pasó a visitar la Guatemala del presidente Estrada Cabrera.

9En 1912, hizo una segunda visita a El Salvador, Honduras y Nicaragua, dando a ésta un carácter privado y no público. Fue el de planificar nuevas provincias eclesiásticas y la erección de diócesis en cada país. A El Salvador entró el 29 de mayo, donde permaneció los meses de junio y julio. Después hizo su segunda visita a Honduras, de donde pasó a Nicaragua, república a la que llegó el 15 de noviembre, permaneciendo mes y medio.

10En Costa Rica obtuvo en 1909 que el representante de la Santa Sede fuese reconocido como decano del cuerpo diplomático. En Nicaragua, una vez que asumieron el poder los conservadores, “pudo ejercer su influencia en la fase de elaboración de las nuevas constituciónes de 1911, 1912 y 1913”.

11Su obra pastoral se encuadra dentro de la religiosidad popular de su tiempo, que es la espiritualidad y religiosidad popular cristiana del Papa Pío X: énfasis en la vida sacramental, prácticas de piedad popular, misiones populares, predicación y enseñanza del catecismo, creación y organización de círculos parroquiales y asociaciones apostólicas y la buena prensa, entre otras. Este tipo de religiosidad caracterizaba también la religiosidad y espiritualidad salesiana.

12En política, al decir de él mismo, siguió la línea de D. Bosco: “no meterse en política”, “nuestra política es la del Padre Nuestro”. Como D. Bosco es ultramontano, de espíritu tradicionalista y conservador, y educado en los principios político-religiosos del Antiguo Régimen. No se adhiere a ningún partido político y es capaz de convivir con todos, y sacar provecho de todos. Siendo tradicionalista, intransigente frente al liberalismo e integrista frente a las nuevas ideas del movimiento modernista, no mantiene una actitud hostil contra los gobiernos liberales, con quienes vive y convive, tratando de no hacer política partidista. Aunque ideológica y prácticamente está más cerca de los conservadores por ser éstos más clericales y respetuosos de la Iglesia, puede convivir con los liberales, tratando de hacer el bien y de “salvar almas”, aunque éstos eran anticlericales y sus principios condenados por la jerarquía eclesiástica.

13Al despedirlo Pío X con el nuevo encargo le dijo: “Vaya a Centroamérica y haga allá tanto bien como el que ha hecho en Patagonia y en otras partes de América”. Sobre esta misión Eduardo Cárdenas escribe: “Por lo demás, Monseñor Cagliero asumió el encargo con gran sentido pastoral, merced, entre otras razones, a sus agradables cualidades humanas. Su circunspección en los asuntos políticos, le merecieron elogios del irreligioso Zelaya, dictador de Nicaragua”. En América Central descolló por su sentido pastoral y su tacto político. Como pastor motivó y apreció el sentido religioso y la fe católica del pueblo, que lo aclamó multitudinariamente “apreciando el divorcio existente entre la legislación impuesta y la realidad católica del pueblo”.

14Llamado por Roma, fue creado cardenal el 6 de diciembre de 1915 y asignado a las congregaciones de religiosos, propaganda fide y ritos. El 16 de diciembre de 1920, se le confió la diócesis suburbicaria de Frascati, “llegando a resarcir su desastroso estado financiero”, y “desarrollando una actividad juvenil”. Murió en 1926, a los 88 años, siendo cardenal suburbicario de Frascati.

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