Erreur. problème dans l'exécution de la requête : INSERT INTO _logbots (IP, useragent, action) VALUES ('54.224.19.6', 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)', 'lectureFiche')
Erreur. MySQL proteste : Duplicata du champ 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)-lectureFiche' pour la clef 'agentAction'
AFEHC : diccionario : LEDESMA, Marcos de : LEDESMA, Marcos de

Ficha n° 2667

Creada: 20 junio 2011
Editada: 06 julio 2011
Modificada: 20 junio 2011

Estadísticas de visitas

Total de visitas hoy : 0
Total de visitas : 270 (aprox.)

Autor de la ficha:

Rodolfo HERNANDEZ MENDEZ

Editor de la ficha:

Udo GRUB

Información:

El campo "Fuentes" esta en acceso restringido e reservado a los colaboradores del diccionario biográfico centroamericano

Para colaborar contactar los editores

Publicado en:

ISSN 1954-3891

LEDESMA, Marcos de

Sociabilidad de un escribano real y manifestaciones de poder económico y social.
760
Palabras claves :
Familia de poder, Historia social, Siglo XVII, Sociabilidades
Cargo o principal ocupación:
Escribano real
Casó:

1En 1613 con Catalina de San Millán y Herrera.

Nació:
Se ignora la fecha en Salamanca, Castilla la Vieja, España.
Murió:
Se ignora la fecha en Santiago de Guatemala.
Padres:

1Cristóbal de Ledesma y Brígida Maldonado

Resumen:

1Los escribanos reales, junto con los escribanos públicos y del número, fueron los notarios de la época colonial y realizaban sus actividades propias en una jurisdicción específica. Tenían dos funciones: notariales y judiciales. En el primer caso, autorizaban las escrituras y contratos que se celebraban entre particulares, las cuales registraban en un libro especial para el efecto. Sus funciones judiciales les permitían autorizar los actos y determinaciones de los jueces. Intervenían en cualquier caso de índole civil o criminal. Cuando se iniciaba un juicio se nombraba un escribano que autorizaba todos los aspectos de la causa. El título que se le extendía al escribano real era: escribano y notario público de las Indias, islas y tierra firme del mar océano.

2El tres de octubre de 1611, la audiencia de Guatemala examinó a Marcos de Ledesma para conocer su habilidad y conocimientos en el oficio de escribano real. En una real provisión del 14 de mayo de 1611, el rey había ordenado que se le hiciera dicha prueba, y si la superaba sería considerado su escribano y notario público de las Indias.

3Marcos de Ledesma era hijo legítimo de Cristóbal de Ledesma y Brígida Maldonado, los tres naturales de Salamanca, en Castilla la Vieja, España. Era vecino de la ciudad de Santiago de Guatemala y casado con doña Catalina de San Millán y Herrera, hija legítima de Pedro de San Millán y doña Ana Manero, naturales de la villa de Tripiana, la Rioja, España.

4Antes de que le fuera concedido el título de escribano real, en diciembre de 1608, Ledesma otorgó una escritura de censo de 200 tostones, sobre una casa de su propiedad. En agosto de 1632, el administrador del convento de la Concepción otorgó una carta de pago y la redención de dicho censo a favor del labrador Diego de Bobadilla, quien en esa fecha era el dueño de la casa. Cuando Ledesma hizo esta transacción estaba casado con Beatriz Quintero. No se encontró ninguna información adicional que confirme si se trata o no de un homónimo.
En 1613, Ledesma y doña Catalina de San Millán contrajeron nupcias y no tuvieron hijos. Ella llevó al matrimonio alrededor de 700 tostones en varios objetos personales: alhajas, joyas y telas. Marcos tenía invertidos casi mil tostones en dos esclavas, pero una de ellas murió posteriormente con lo que se vio disminuido su patrimonio.

5A causa de una enfermedad que afectó a Ledesma, por prevención, el 19 de diciembre de 1634, él y su mujer Catalina dispusieron de sus bienes por medio de un testamento. Ledesma superó su enfermedad y continuó con las actividades de su profesión, y en junio de 1635 se encontraba extendiendo una escritura de censo.

6Dispusieron que fueran sepultados en la capilla de Jesús Nazareno, de la iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes. En el entierro de cualquiera de los dos, el cura y el sacristán de la parroquia de San Sebastián debían acompañar el cuerpo, “con la cruz alta” y doce sacerdotes de compañía. También se diría una misa cantada al cuerpo presente, con diácono y subdiácono, “vigilia y reponso sobre la sepultura”. Además, debían ser convidados 12 religiosos del convento de Santo Domingo y del de Nuestra Señora de las Mercedes, a quienes se les pagaría la limosna acostumbrada por el acompañamiento. También, se oficiarían 150 misas rezadas, a tostón cada una. Este fausto en las exequias muestra que el matrimonio Ledesma-San Millán tienía ciertas posibilidades económicas y una manifestación del deseo de la búsqueda de reconocimiento social.

7Fueron miembros de varias cofradías: Nuestra Señora del Rosario, de españoles y de morenos; Nuestra Señora de la Encarnación y San Nicolás, de Santo Domingo de la ciudad de Guatemala; Nuestra Señora de los Remedios de la ciudad de México, a la cual asignaron de limosna 5 ducados para la obra de construcción de su casa.

8La casa donde vivían la compraron a doña Catalina de Zuleta. Este inmueble ya tenía cargado un censo de 500 tostones de principal, perteneciente a Pedro de Lira, regidor de la ciudad. En noviembre de 1631, Ledesma impuso otro censo de 200 tostones a favor del mismo Lira. Esta casa estaba situada en la calle que bajaba del tianguez de Santo Domingo hacia la parroquia de San Sebastián y un lugar conocido como La Joya, en una esquina, enfrente de la casa del alférez José Meléndez de Guzmán. En esta calle también vivían varios artesanos, entre ellos un sombrerero y un barbero.

9En 1634 eran dueños de una esclava negra que tenía cuatro hijos de 10, 6, 3 y 2 años de edad. Estos hijos nacieron después que compraron a la madre. En su casa tenían alrededor de 400 tostones en plata labrada de su servicio personal; así como 600 tostones en vestidos y joyas. No habían hecho una valuación del menaje, por lo que desconocían el valor de los muebles y los accesorios domésticos.

10Criaron en su casa a Catalina de San Millán, que era huérfana, y la dieron en matrimonio a Nicolás de Torquemada, oficial guarnicionero y natural de Puebla de los Ángles, con 2,117 tostones en dinero en efectivo, ropa y otros objetos para la dote. Torquemada otorgó escritura por esta dote en julio de 1633. También criaron, desde muy pequeña, a una mestiza huérfana de nombre Isabel de Rodas, quien realizaba algunos oficios doméstico de la casa. Para ayudarla, dispusieron que le dejarían 100 tostones en vestuario personal, cuando ellos fallecieran.
Dentro de las finales disposiciones de su testamento determinaron que con el valor de la venta de su casa se fundara un capellanía, en la iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes de Santiago de Guatemala, con cuyos réditos se pagarían las misas rezadas ya mencionadas, que se rezarían en la misma iglesia; y nombraron por albaceas a Pedro de Santiago de la Maza, regidor de la ciudad, y Alonso de Cuéllar, mercader; así como también lo sería el que quedara vivo cuando uno de los dos conyuges falleciera. Utilizaron este último criterio para el nombramiento de heredero, porque no tenían herederos forzosos, pues como ya se mencionó no tuvieron hijos y sus padres ya habían fallecido.

11El 4 julio de 1633, Ledesma fue fiador del procurador de la Audiencia, Antonio Cano Gaitán de Herrera, en el nombramiento de curador ad litem de Miguel González Tamariz. En noviembre de 1636, también lo fue de Juan Antonio de Aguilar, por una deuda de éste de 150 tostones correspondientes a la mitad del valor del arrendamiento de las alcabalas del corregimiento de Chiquimula de la Sierra y Acasaguastlán.

12El 8 de enero de 1641, este escribano real vendió a Bartolomé Domínguez, mercader, y a su mujer Inés Díaz, una mulata esclava de 22 años, nacida y criada en la casa de Ledesma, en 425 pesos. Esta esclava era hija de una negra, también esclava suya.

13El 17 de enero de 1647, Ledesma vendió una esclava, negra criolla, llamada Estefanía, a Bárbola de Quiñones, negra libre, viuda, de oficio pastelera, natural de la ciudad de San Salvador y residente en Santiago de Guatemala, en 400 pesos.

14Entre sus clientes, en el ejercicio de su profesión de escribano real, estaban Pedro de Lira, familiar del Santo Oficio y regidor de la ciudad; doña Ana Dubois de Salazar, viuda del escribano de Cámara, Cristóbal de Escobar; Juan Vásquez de Coronado, alcalde de la Santa Hermandad; Tomás de Cilieza Velasco, alguacil mayor; Alonso Álvarez de Vega, alférez mayor; los regidores Antonio Justiniano y Alonso de Miranda; fray José de Monroy, mercedario; Sancho de Carranza y Medinilla, alcalde ordinario, y muchos otros personajes pertenecientes a los grupos acomodados de la sociedad del reino de Guatemala. En la tercera década del siglo XVII se otorgaron ante él muchas escrituras de censo, que se impusieron sobre bienes inmuebles.

15Vemos que este escribano real en su sociabilidad tuvo varias facetas, pues convivió y realizó transacciones con varias personas del pueblo llano, y por su profesión, con infinidad de personas de la elite de Santiago de Guatemala. El mismo hecho de ser español de origen y la calidad y características de su oficio, que le permitió relacionarse con personas del grupo privilegiado, le dieron, a él y su mujer, cierto grado de comodidad económica y de prestigio social, los cuales quisieron manifiestar cuando se realizaran los actos fúnebres en el día de su fallecimiento.

Comentarios

Normas de uso

Esta es la opinión de los lectores de la AFEHC, no de la AFEHC No está permitido verter comentarios injuriantes. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema. Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.

¿No tienes una cuenta todavía?
Puedes crear una

Como usuario registrado usted podrá publicar de forma inmediata comentarios con su nombre.