Erreur. problème dans l'exécution de la requête : INSERT INTO _logbots (IP, useragent, action) VALUES ('54.80.219.137', 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)', 'lectureFiche')
Erreur. MySQL proteste : Duplicata du champ 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)-lectureFiche' pour la clef 'agentAction'
AFEHC : transcripciones : Relación del reconocimiento geométrico y político de la Costa Mosquitos por el ingeniero Antonio de Porta y Costas : Relación del reconocimiento geométrico y político de la Costa Mosquitos por el ingeniero Antonio de Porta y Costas

Ficha n° 3622

Creada: 27 octubre 2013
Editada: 27 octubre 2013
Modificada: 27 octubre 2013

Estadísticas de visitas

Total de visitas hoy : 0
Total de visitas : 309

Autor de la ficha:

Christophe BELAUBRE

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Relación del reconocimiento geométrico y político de la Costa Mosquitos por el ingeniero Antonio de Porta y Costas

Este documento ha sido recopilado por Manuel Serrano y Sanz y publicado en Madrid en 1908 junto con diversas relaciones que tratan del Reino de Guatemala. Porta y Costas compila mucha información sobre la economía costeña, analiza las debilidades y puntos fuertes de cada establecimiento, presenta reflexiones políticas inspiradas del pensamiento reformador propio de los Borbones.
1037
Palabras claves :
Reconcimiento, Mosquitos, Informe, Población indigena
Autor:
Antonio de Porta y Costas
Paginas:
1790
Texto íntegral:

1M.I. S. don Bernardo Troncoso.

21. Luego que obtube la orden del antecesor de V. S. M. I. el M. I. S. Estacheria, librada en 6 de Junio de 1789, para descubrir en la costa cierto terreno mas ventajoso que el del establecimiento del Cabo, de que S. S. estava informado tener mejores proporciones para fundar una floreciente colonia, proyectó el comandante don Pedro Brizio, en 4 de Diziembre, que para su mas pronto cumplimiento me embarcase en la goleta de guerra San Bruno, del mando del teniente de fragata don Miguel Palacios, cuya idea nunca adopté por la razón que después expuso este comandante, de ser opuesta aquella estación. Abandonado, pues, este proyecto, emprendi mi viaje en una piragua del governador mosquito don Carlos Antonio de Castilla, de que me servi hasta rio Grande; mas allí adelante hasta mi regreso hube de sufrir la incomodidad de otra menos capaz. Y conociendo por experiencia, repetidas veces constante, el carácter codicioso é interesado de los yndios incultos que havitan la costa, me pareció indispensable proveerme de algún surtimiento de efectos que poder regalarles y darles al fiado, en cambio de otros de que con facilidad hazen acopio; que es el sistema á que la nación ynglesa los tenia adictos, sin el qual es imposible contemporizar con ellos. Instruido de estas razones, el comandante me franqueó de los reales almacenes, á mi costa, quanto pareció necesario, y de lo que en ellos no se encontró huve de proveerme del mejor modo posible. Estos efectos juntamente con mi preciso equipage hize embarcar á bordo de la piragua, y di la vela el dia 8 de Enero ultimo, llebando conmigo dos soldados veteranos y uno miliciano para mi asistencia, y también un bacaleño que me sirviese de ynterprete. Tomé el rumbo lo que es la dirección que sigue la costa. El viaje fue penosísimo, tanto por lo recio de los vientos contrarios, quanto por lo incomodo del buque; no obstante, con el favor de Dios huve de dar cumplimiento á la orden, reconociendo por menor todos los puestos que en el expuesto distrito se encuentran avitables, y observando las proporciones é improporciones que ofrecen, y el genio y carácter de sus avitantes: sobre que ingenuamente voy á exponer mi sentir, refiriendo de todas mis observaciones, asi geométricas como políticas, aquella parte que me parezca digna de ponerse en la alta comprensión de V. S. M. I. y comenzando por el Establecimiento del cabo de Gracias á Dios.

32. Está situado en 14°55,/ N. de lasitud observada, y 292°30// de longitud del meridiano de Tenerife, sobre un banco de arena volante que forma la ensenada de este nombre con un brazo del rio Segovia, y a su rivera, cuya situación no tiene mas elevación que un pie y medio sobre la superficie de las aguas en la plena mar; goza de una bella temperie y saludables vientos, no obstante los quales, todo el año se ve infestado de molestísimas plagas seis meses; carece de agua dulce y es preciso suplirla con la de cazimbas, y tanto esta como la manantial son saludables, aunque ingratas.

43. El puerto que forma la ensenada esta resguardado de los vientos Lestes; es capaz de abrigar bastante numero de barcos menores; su fondo es fango suelto y limpio, pero insensiblemente se va inutilizando, porque las fuertes avenidas del rio van dejando un deposito de troncos, ramas, etcétera, que forman unas balseras que parecen yslotes, y por consiguiente disminuyendo el fondo de tal manera, que no es difícil de entender que dentro de pocos años la mayor parte de el seno acia la punta del L. se reduzga á un manglar; en cuyo tiempo los barcos que aora fondean a media legua de distancia de la población, se verán precisados á dar fondo á mucha mayor, y tendrán, por consiguiente, mucho menos abrigo.

54. En esta distancia de siete á ocho leguas de circunferencia es el terreno de las mismas circunstancias del de la población, sin mas diferencia que en algunas partes parece que se afirma, porque asi lo representa la corrupción de ojas y troncos que forma una superficie de tierra engañosa, ó una especie de abono, la qual no llega á tener de grueso dos pulgadas; por cuya razón no se encuentra en todo este distrito una quarta de tierra de pan llevar. A la poca elevación del terreno es preciso, por consiguiente, ser unas tierras anegadizas que la mayor parte del año están inundadas, y por donde quiera se encuentran abundancia de esteros y lagunas metidas entre manglares, y aunque hay algunas sabanas espaciosas, inutilizan las mas las frecuentes inundaciones. Hay abundancia de madera de mangle blanco, poco del colorado, y mucha manaca; mas todo de tan mala calidad que promete poca duración á los edificios que con ella se construyen. Ya se ve que un terreno de tan malas circunstancias no es capaz de compensar con sus frutos los gastos que precisamente irrogaría su agricultura. Esta improporcion obliga a aquellos havitantes á poner sus siembras, milpos y platanares, á tres, quatro y mas dias de incomodo y molestísimo camino rio á arriba; y alrededor de sus casas tan solamente tienen algunos arboles frutales, con el obgeto de ocultarlas y preservarlas de los vientos, que todo el año son frecuentes y recios.

65. A pesar de las inundaciones producen las savanas abundante yerba a proposito para pacer ganado bacuno y caballar, mas uno y otro es tan escaso, que en todo el distrito del rey Jorge apenas havra arriba de diez bacas y sinquenta caballos; y esto procede de que en las frecuentes hambres que experimentan, ya por su natural dezidia, ó ya por la infecundidad de la tierra, se coman quanto encuentran, sin reservar los caballos.

76. No obstante las expuestas improporciones, no puede abandonarse este puesto, tanto por el asilo que puede dar su puerto á nuestros buques, quanto porque seria franquear esta puerta al comercio clandestino, que muy cómodamente podría internarse hasta toda la provincia de Nicaragua, mediante el qual se extraerían las maderas y demás producciones de que abunda.

87. Todos los Zambos havitantes en esta comarca son partidarios del rey Jorge, de cuia dominación, govierno y jurisdicción se tratará á su tiempo.

Sandibay ó Sandivel.

98. Está situada esta población á distancia de siete leguas del cabo de Gracias, inmediata á la laguna del mismo nombre; su terreno es igual aquel en todas sus circunstancias y producciones é improporciones. La laguna es incomoda por ser tan poco el fondo de su barra, que en baxa marbara cualquiera piragua.

109. Aqui havita el rey Jorge una parte del año, y las restantes en un sitio llamado Dancin, rio Segovia arriva. Tiene consigo dos yngleses, de los quales, el uno, llamado Samuel, manifiesta una intención doble, que haze sospechosa su asistencia en aquel puesto, porque es quien domina el animo del rey, y se percibe ser muy opuesto á la nación española, contra la qual frecuentemente vierte entre los yndios especies perjudiciales.

1110. Todos los havitantes de uno y otro sitio tienen sus chácaras á la falda del monte y á las riveras del rio, buscando á mucha distancia terreno a proposito; quando por ser mucha y los tiempos contrarios, no pueden conducir los frutos, padecen desesperadas hambres que los precisan á abandonar sus casas y situar sus familias en los montes, rios y playas, para que con el asilo de la pesca, caza y frutos silbestres, poderse sustentar; á cuya miseria es consiguiente que estos barbaros jamas tienen domicilio fixo.

1211. Todos los sambos de este distrito, que se extiende desde el Cabo hasta aqui, y los de la laguna de Perlas, son partidarios y dependientes del rey Jorge. Este es opuesto á la nación española. Tiene por rivales al almirante Gualtin, al general Machín, y al biejo Maltis, que forman un partido contrario; y aunque repulsan la dominación del rey, no por esto abrazan enteramente nuestro partido.

1312. El carácter de este personage es un hombre amulatado, de un aspecto igualmente agradable que formidable; naturalmente grave, de tal juanera que con sola su presencia infunde respecto en sus subditos, que le tratan con quanta sumisión cabe en su barbarie, sin atreverse á estar tocados, ni sentados delante de el, cuyo trato sostenido dura mientras no ay brindis, que llegando este ya son todos iguales, y representa el tanto como uno de tantos. Goza sobre todos sus dependientes y partidarios una autoridad y jurisdicción enteramente despótica, ni hay mas ley que su gusto, ni á su gusto oposición. De nada experimenta falta, porque es con propiedad dueño de vidas y haciendas, de que resulta que si alguna cosa nesesita, la toma del primero que la tiene, sin que este tenga derecho á negarla; y si en alguno se experimenta desagrado, tiene muy prontamente sobre sí el castigo. De la misma manera que es dueño absoluto de los bienes de sus dependientes, lo son estos de los suyos, porque tienen derecho á todo lo que sobra del gasto de su casa.

1413. Este despotismo no se limita á solo los bienes, sino que se extiende hasta despojarlos de sus mugeres é hijas, apropiándoselas quando y como le acomoda; de manera que ámi llegada sustentaba
en su casa hasta onze concubinas, de las quales la primera es siempre la predominante.

1514. El que tiene la fatalidad de caerle en desgracia no tiene segura la vida mientras le obedece, y de aqui se origina la pluralidad de partidos, porque cada uno de estos que se ven como proscriptos, forma el suyo agregando descontentos y declarándose su rival; en este estado se acabó la dependencia y se muda enteramente la subordinación en insolencia y en dicterios.

1615. Cada uno de estos cabezas de partido, que se intitulan arbitrariamente Almirantes, Generales, Coroneles, etc., se abrogan respecto de sus partidarios el mismo despotismo que del rey Jorge se ha dicho acia los suyos.

1716. El estilo de comunicar sus ordenes es entregar su bastón al que ha de practicarlas, mediante cuyo carácter son siegamente obedecidas y mas prontamente executadas.

1817. Vltimamente, como es rey de los sambos, le reconocen cuantos individuos de esta casta ha vitan la costa y rios; de manera que en un mismo sitio cuyos havitantes sean zambos é yndios, son de su devoción aquellos, aunque estos no.

Tupapi.

1918. Dista de Sandibay catorse leguas, y veinte y una del Cabo; está situada en una espaciosa sabana distante del mar una legua, sobre un terreno algo colorado y mesclado con cascajo menudo; produce abundante yerva de todas especies, por cuya razón franquea proporción para cria de ganados mayores, aunque inútilmente, por falta de ellos, pues quando el governador solo tiene una baca y quatro caballos y dos burros, se deja entender que ganado tendrán sus dependientes. Produce también pinos de mediana altura; mas como aquel clima es extremamente árido, poco lugar tiene la agricultura; con cuya experiencia los indios fundan sus chácaras con tres, quatro y mas dias de camino, á la falda de la montaña mas vezina y en las riveras del rio Vava; mas esta diligencia nunca basta á que todos ellos, con inclusión del governador, dexen de carecer de comestibles la mayor parte del año.

2019. Aqui recide el governador don Carlos Antonio de Castilla; este es un hombre en cuyo semblante se ven perfectamente delineadas la hipocrecia, el dolo, la infidencia é ingratitud, que son sus vicios dominantes. Con ningún agasajo está satisfecho, porque por mucho que se le haga, aun mas piensa queraerese, llegando esta ingratitud á tanto grado que siendo notorio á todo el mundo que su obsequio ha sido el obgeto del arzovispo virrey, y del governador y obispo de Comayagua, ó de Nicaragua, tubo la libertad de decirme que nada deve á los españoles. Es inconsecuente en sus tratos, de tal manera que yerra el concepto quien espera que cumplirá mañana lo que oy ha prometido, de que tengo harta experiencia; cuyo carácter le hace odioso entre los suyos, de que resulta tener solamente á su devoción á un coronel zambo de nombre y de nación, y á un capitán yndio, con sus respectivos partidarios. De aqui procede que las poblaciones circunvecinas le profesan una subordinación aparente, pues aunque en el exterior le reconocen, son en el interior de la devoción del general Chismi, almirante Benado y otros gefes que por sus inconsecuencias le son desafectos, y forman un partido opuesto, el qual abrazan sus mismos hermanos, cuyas continuas desavenencias amenazan malas resultas.

2120. Todos los partidarios son adictos á su sobrino el almirante Alparis, su mas irreconciliable enemigo, el que tiene su residencia en Arenas Blancas, de cuya situación se tratará abajo.

2221. Contra éste manifiesta una emulación ambiciosa, porque le disgusta en extremo que tenga idea de presentarse á León con el designio de bautizarse, y tiene celo de que se le agazage como a el, lo qual me consta de experiencia, porque en aquellos dias havian recivido uno y otro ciertos regalos del obispo y governador, y no pudo ocultar la envidia de los que recivio el sobrino, ni el celo de que aquellos señores hagan tanto aprecio del, que solicitan reconciliarlos, y mediante el empeño con que S. S. as lo emprenden, me encargó que á mi transito por Arenas Blancas hiciese lo posible por establecer su reconciliación.

2322. Pocas acciones de christiano se le reconocen, pues no lo parece sino es en tener una sola muger y una cruz en su casa, y en resar la doctrina quando su muger quiere enseñársela. Clama por un ministro, mas no tiene arvitrios para defenderlo de la hambre común.

2423. Me instó porfiadamente para que del surtido que llebaba, y de que me avia visto obsequiar á el y á los yndios, le dexase alguna parte que darles al fiado; por cuya razón y porque la piragua iba muy embarazada, después de haber dado á su muger lo que para si quiso, entregé á el mucha parte de lo que llebaba, que lo distribuyese entre los demás.

Caleta Barrancas.

2524. Dista de Tupapi tres leguas, y veinte y quatro del Cabo; á media legua de distancia, en dos casuchas, vive un yngles casado con una mestiza también ynglesa. Esta y toda su familia se han criado y nacido aqui; fue expulso en la evacuación, y después se ha buelto sin licencia. Tiene consigo á la suegra, dos hijos de veinte á veinte y quatro años, tres esclavos y quatro yndias. Se exercita en la pesca de tortuga y carey, que vende en Blewfield, para cuyo trafico tiene un guairo y algunos pipantes. El terreno es el mismo que el deTupapi. De su carácter é intención baste decir que es el mismo del Samuel que se ha dicho asiste al rey; por tanto, combendria expulsarlo segunda vez.

Rio Valpasisa.

2625. Dista de la Caleta catorce leguas, y treinta y ocho del Cabo; forma barra capaz en plena mar de dar entrada á balandras pequeñas. A un quarto de legua hace una pequeña ensenada a propocito para abrigar dichos buques. Aqui ay tres casuchas en que avitan un yngles mestizo, aqui nacido y criado, casado con una yndia; tiene dos esclavos también casados con yndias, cuyos tres matrimonios constan de diez y seis personas. Fue expulso igualmente que el de la Caleta; es carpintero de rivera, y con sus criados travaja en componer piraguas de los yndios. Se le percibe una bella índole, y no le observé ni oy cosa alguna sospechosa á nuestra nación; por tanto y porque es útil á los yndios, como se ha dicho, y esta ligado con ellos, no parece combeniente bolverle á expulsar. El terreno, hasta en las casas, es todo anegadizo.

Gualatara, ó Rio Grande.

2726. Dista de Valpasisa doce leguas y cincuenta del Cabo; tiene igual barra que aquel; á quatro leguas arriva yace en su. rivera la sabana de Arenas Blancas,’ que’ se ha dicho ser la residencia del almirante Alparís. Consta esta población de veinte y seis casas, y en distancia de una legua acia arriba ay otras seis poblaciones, cada una con diez ó doce casas, todas circundadas de pinos de extremada magnitud. Ay aqui muchas sabanas muy pobladas de pastos para ganados mayores, aunque se carece enteramente del bacuno y ay poquissimo del caballar. Todo este terreno es de finissima y blanquissima mezcla de tierra; no produce grano alguno, ni rayses (1) comestibles, razón que obliga á los ha vitantes á tener sus chácaras, seis, ocho, y mas leguas rio arriva, en sus riveras y alrededor de barias lagunas que forma. Esto no obstante no experimenta este Almirante tantas hambres como el governador. Hay aqui muchas piraguas, pipantes y dorises de todos tamaños, con que hacen su trafico á Blewfields. Este gefe es absoluto y despótico; tiene consigo tres yngleses, uno de los cuales es del mismo genio del Samuel y profesa contra los españoles el mismo odio, administrando á los yndios iguales sugestiones.

2827. Este Almirante me recivió con mas de veinte yndios sobre las armas, porque hubo dos ó tres de ellos que haviendome visto tomar el rio, le informaron que venia un oficial del rey de España con el designio de llevarle preso ó muerto; sin embargo de esta demostración entré á su sala, en donde le hallé decentemente vestido, con vn sombrero de plumas, botas y espada, ostentando su bastón. Vi un personage de agradable, aunque grave presensia, que en el modo de proponer sus razones manifestaba una índole sencilla y un animo despejado. Atendió mis satisfaciones, que admitidas hizo inmediatamente castigar con cincuenta palos á cada uno de los chismosos. Traté con el largamente, confirmando siempre el buen concepto que á mi llegada formé de su carácter, porque en todo descubría una racionalidad generosa y desembarazada en el modo de proponer sus resentimientos de su tío. Dispuse, en fin, abrazar su amistad, y tratamos que á mi regreso se vendría conmigo, con el designio de reconciliarse, y aun acompañarme hasta el Cabo.

2928. Estas recomendables prendas le hacen en extremo amable á los suyos y le grangean mas y mas partidarios, que por lo común lo son todos los desafectos á su tio. Aqui paré ocho dias, y hasta aqui me serví de la piragua del governador Castilla, transbordando mi equipage y demás á otra menor que me franqueó el Almirante, y de que me serví hasta mi regreso asi Cabo. Entrada de la laguna de Perlas por el Norte. Dista de el rio Grande ocho leguas, y cincuenta y ocho del Cabo; tiene doce leguas de longitud, y en su latitud es irregular, porque forma varios estrechos, ensenadas y recodos; abunda de bajos y canalizos, por cuya razón, aunque la barra admite pequeñas balandras y guairos, no es de provecho la laguna para estos buques, por el frecuenté peligro de bararse. Acia el mediodía tiene otra entrada que por su poco fondo es solamente útil para piraguas y pipantes. Acia la parte del Leste es todo el terreno bajo y anegadizo, y por consiguiente infecundo; al contrario, por el Mediodía y Oeste es alto, de arena fina mezclada con tierra negra, en algunas partes colorada, en gran manera fértil, porque produce abundantissimamente toda especie de granos y raices comestibles. Toda esta fertilidad está ociosa por la suma desidia de sus havitantes, que se contentan con tener solamente su mas preciso sustento. Hay una isleta de una legua de longitud y media de latitud, tan abundante de caza, mayormente de puercos monteses, que en la de un dia traen á sus casas la carne que consumen en una semana.

3030. Abundan aqui tanto el ganado bacuno y caballar, que estos solos yndios tienen mas de ellos que juntos todos los demás de la costa.

3131. Al principio de la laguna hay una población. Aqui tiene el almirante Alparis una como casa de recreo, en que reside la mayor parte del año. No muy distante y siempre á la rivera, hay otras dos poblaciones en que havitan dos coroneles hermanos del almirante; cada uno de ellas se compone de la familia y parientes de cada uno de los coroneles.

3232. Al extremo de la laguna hay otros cinco pueblecitos de Zambos, dependientes del rey Jorge, bajo el govierno del capitán Sisa; los subalternos que hacen cabeza de ellos son hijos y sobrinos de este, con títulos de general, almirante, coronel, etc. Separada de estos pueblos hay una casa de una mestiza ynglesa que tiene consigo cinco hijos de ambos sexos, de menor edad, y quatro ingleses y dos esclavos.

Laguna de Blewfieldes.

33Está situada en la latitud observada de 11°52 Norte y en la longitud de 292°25 del meridiano de Tenerife. Dista de la laguna de Perlas doce leguas; setenta del Cabo; tiene tres leguas de longitud y otras tantas de latitud; entra en ella por quatro distintas bocas el rio de este nombre (que se interpreta el escondido), el qual tiene su origen en la provincia de Nicaragua. Tiene dos entradas la laguna, y en ambas barra; la principal es de bastante fondo para embarcaciones de mas de doscientas toneladas, las quales con toda comodidad y seguras de todos vientos pueden anclarse en gran parte de la laguna, que es capaz de dar asilo á muchos buques, aunque estos no pueden arrimar á la población, que está al otro extremo opuesto, por impedirlo muchos bajos que la inutilizan para barcos de este tamaño, como igualmente la otra entrada, la qual solo es útil para piraguas y pipantes.

3434. Esta toda circumbalada de bosques, muy útil para la abundancia de madera, palma y bejuco que produce. Todo de buena calidad para construir casas pagisas y en donde quiera que se corte hay toda comodidad para conducirlo por agua donde se necesite. Hay excelente tierra para construir texa y ladrillo, y en los cayos, caracoles conchas y otros mariscos de que se puede sacar muy buena cal. Y, últimamente, hay poca plaga y las aguas, aires y temperie son igualmente saludables que agradables.

3535. Los yndios Oluas havitan las riveras del rio y suben con pipantes hasta las montañas de Chontales, cuia nabegacion, aunque es larga (de diez días), y trabajosa, porque se pasan muchos saltos, y asi que reman contra muy rápidos raudales, la emprenden gustosa y frecuentemente, porque en toda ella encuentran plátanos y caza abundantemente, y retornan muchas trozas de coabillas y de otras clases, y piraguas, y pipantes de enorme tamaño, los quales venden en cambio de aquellos géneros de que necesitan.

3636. Aqui reside el coronel don Roverto Hogdson, cuya familia compone toda la población, como demuestra el plano. Tiene doscientos esclavos negros de ambos sexos y treinta individuos de distintas naciones: ingleses, americanos, franceses, etc., unos son marineros, otros trabajan en distintas faenas, y algunos están sin exercisio, esperando proporción de pasar á otro destino. Todos los que están por cuenta del coronel se exercitan en cortar maderas, asserrarlas y esquadrarlas; en buscar zarza, y otros exercicios de esta clase, cuyos efectos remite á Jamaica é Inglaterra, y muy pocos á Cartagena.

3737. A ocho de Febrero di fondo aqui, y le traté hasta el dia veinte y sinco, por no dexarme salir los vientos contrarios; se esmeró en mi agasajo con generosa (1) afabilidad; mas desde el principióle caractericé de homvre de segunda, porque le obserbé mucha reserba en quantos asumptos ocurrían á la conversación aserca del gobierno del Estado, del comercio y déla costa. Le penetré también una porfiada politica, cuyo obgeto ha fundado en sostener las desavenencias que hay entre yndios y zambos, y en fomentar la pluralidad de partidos, como abajo veremos.

3838. Desde mi llegada se estaba cargando de maderas una fragata ynglesa titulada Sarán Bristol, de construcion olandesa, y porte de mas de trescientas toneladas, mandada por Guillermo Russ, y por las demostraciones y aparatos del coronel me persuadí que su biaje se dirigía acia Cádiz, ó al Ferrol.

3939. Me instaba porfiadamente que supuesto que los malos temporales me impedían mi regreso, lo emprendiese hasta la Laguna de Perlas, subiendo por el rio de Aloba; cuya idea reusaba yo por estar informado ser una navegación pesadissima, por haver que arrastrar un dia entero la piragua sobre las balceras de palos y troncos que abundan en aquellos riachuelos, y tres qu artos de legua por tierra hasta introducirla en otro rio que va á dicha Laguna.

4040. El citado dia veinte y cinco amainó el tiempo y emprendí mi regreso en la piragua; mas no bien me havia hecho á la mar, repitió el temporal, que me obligó á bolver á la Laguna. Difondo junto á la fragata, y como de antemano havia establecido amistad con el capitán, pasé á su bordo; alli vi que estaba tripulada de doce yngleses. Permanecí en ella hasta el dia tres de Marzo, en cuyo intermedio presencié el cargamento hasta su fenecimiento, y vi el diario que trajo desde Bristol, los pliegos de correspondencia que para alli y Londres llebaba, y últimamente la orden del coronel para que el dia siete se hiciese á la vela para el puerto de su origen. Con esto ehtendi que los aparatos que antes fingió el coronel fueron para deslumbrarme, y los esfuersos que hiso para que adoptase mi regreso por el rio, fueron también porque no me informase yo de todo lo dicho. Cuyo pensamiento confirmé quando me refirió el patrón de mi piragua, que le havia encargado me facilitase el regreso por el rio; mas en caso de que no lo adoptase, nunca me llebase á bordo de la fragata.

4141. Yamehavian informado su escribiente y algunos marineros y negros que tiene un bergantín que trafica acia las colonias de Norte America, y una balandra que cruza á Jamayca, y otra que anualmente ba á Cartagena, y que la fragata hace un viaje anual á Bristol, cargada de maderas, carei, gomas y peletería.

4242. Últimamente, viendo que el tiempo se pasaba inútilmente y el viento no amainaba, me fue preciso adoptar á mi pesar mi regreso por el rio, en que pasé ignumerables penalidades, haciendo arrastrar la piragua, corno se ha dicho: mas qn ando sali al mar, aun estaba embrabecido, razón que me obligó á continuar la molestissima, y pesadissima faena de arrastrarla por la costa, á precio de no exponer las vidas á la voluntad de las ondas.

4343- Finalmente, de todos los puertos que he reconocido en este viage, el mas a proposito para una ventajosa colonia es esta Laguna, por muchas razones; la primera por la capacidad y abrigo de su puerto; la segunda, por la fertilidad de la tierra, que promete compensar con ventajas el costo de su agricultura; la tercera, por su saludable clima; la quarta, por la proporción que ay aqui para fomentar el comercio con los yndios de la costa y los Oluas, y aun los Chontales; sobre que es de advertir que la abundancia de maderas buenas que tiene este rio, y el carei, gomas y peletería, en que comercian los yndios, es un considerable ramo de comercio; máxime quando todo lo dan á cambio de los efectos nuestros. Y la quinta y mas fuerte razón es la proporción que franquea este terreno para una ventajosa fortificación. Sobre este punto me ocurren algunas reflexiones que supuesto el superior permiso de V. S. M. Y. voy á exponer.

4444. El coronel don Roverto Hodgson se imagina principe de este distrito, y aun dice ser señor de esta Laguna é yslas adyacentes, y se porta en todo con toda independencia, jactándose de ella, por cuya razón y sus consecuencias, sin embargo que con permiso de la corte esta aqui en calidad de governador, se debe suponer que aun está este terreno sugeto á un principe extranjero, por medio de un comercio clandestino fundado sobre las ventajas que acabo de exponer; lo qual hemos visto practicado en la fragata, lo han referido sus dependientes, y en conclusión, el mismo lo confiesa quando refiere los comisos que se le han hecho en Cartagena y Granada; sobre que es de notar que en Granada aun tiene pendiente una causa de esta naturaleza.

4545. De lo dicho se sigue que sin embargo que se supone tendrá ordenes de la corte para fomentar aquí una colonia, en nada menos que esto piensa, pues no se encuentran mas edificios que su casa pagisa y las demás casuchas de que necesita para sus esclavos, operarios, y almacenes, ni mas desmonte que el que han menester cultivar sus negros para su propia subsistencia, ni se exercita en otra cosa que en el comercio que hemos dicho.

4646. Si hubiese de exponer mi dictamen acerca del método que en toda esta costa se debería establecer para cortar el comercio clandestino que en toda ella se practica, y desterrar los buques ingleses que continuamente la infectan, sin dejar de frecuentar los yndios, tendría por conveniente que aquí se fundase una colonia sobre el mismo pie que la de la boca del rio de San Juan, cuyo gobierno se encargase á un governador español, hombre á quien su propio honor le estimulase á procurar sus adelantamientos, y que se pusiesen almacenes Reales y particulares, bien provistos de todos aquellos géneros y efectos que apetecen los yndios; estableciendo el mismo método que con ellos observaban los yngleses, en que cada particular les fiaba lo que necesitaban, y ellos pagavan puntualmente al plazo en carey, maderas, etc., lo que aun oy practica el Coronel. De esta manera los yndios que desde el rio trafican hasta los Bacatoros, como este puesto es presisa escala, se nos familiarisarian cada dia mas y mas, y exprimentarian el trato con los españoles, ventajoso sobre el que tenian con los yngleses.

4747. Ya queda dicho que para salir de la Laguna de Perlas se continuó la faena de arrastrar la piragua. En esto, pues, gasté quatro fatigadisimos dias, al cabo de los quales huve de arribar al rio Grande; al siguiente me dirigi á la havitacion del almirante Alparis, ansioso por ver logrado el empeño con que tomé su reconciliación con el gobernador Castilla, pues como hemos dicho, esperaba traerlo conmigo hasta el Cabo; mas toda esperanza se fustró, pues ya havia desistido de aquella sana intención, dando por pretesto para no acompañarme, tener que pasar á Blewfields á tratar con el Coronel cierto asumpto urgente; mas no estimando yo por bastante razón este pretexto, procuré informarme del yndio patrón de mi piragua; este, mediante mis regalos me hizo saber que con el mismo le havia pasado recado el Coronel para que no accediese aquella paz, ni emprendiese tal viaje, por serle indecoroso, pues tan gobernador es el en su distrito, como su tio en el suyo, y el comandante en el Cabo.

4848. Sin embargo de esta desazón, en tres días que aqui paré esta vez, y otros quatro a que me obligó una arrivada impelido de los vientos, aviéndome visto muchas. vezes casi sepultado en las aguas, cada vez exprimentando mayor agrado en el almirante Alparis, que dos ó tres veces me proveyó de víveres y bogadores, porque estos quando se les antojava me comían los que tenia y me dejavan solo.

4949. A pesar de contratiempos hube de arribar á Tupapi, que lo deseaba con ansia, confiado en el asilo que esperaba hallar en el governador Castilla: pero ¡ó quan en baño! pues no pareció que trataba con un christiano de quien debia esperar se pórtase conmigo del mismo modo que tantas veces ha exprimentado se portan con el los nuestros, sino con un enemigo declarado, porque me negó, quanto estubo de su parte, los auxilios de que nesecitaba; y esto con la terquedad mas agria, hasta llegar á decir que no podia obligar su gente á servir á los españoles de balde; á que satisfice haciéndole ber que jamas yo ni algún otro español nos haviamos servido de ninguno de ellos á quien no huviesemos compensado con ventajas su servicio. Aqui añadió que mejor le estaría dejar el partido de los españoles y procurar estar bien con su gente.

5050. Sírvase V. S. M. Y. permitirme que con razón me maraville como tantos caballeros del mayor carácter y relevantes talentos han podido formar de este yndio tan distinta idea, que lo han llegado á definir tan honrrosa y ventajosamente, quando de lo expuesto consta ser diametralmente opuesto su mérito; de tal manera que no me parece yerra el consepto quien quiera seguir á el partido de quien mas le regalare, abandonando ligeramente el que actualmente sigue.

5151. Mediante, pues, mi protesta, la experiencia que de mi agrado se tenia, me huvo en fin de auxiliar para continuar mi regreso, á que contribuyó mucho haver arribado á esta sazón el bergantín de guerra el Galveston, del mando del teniente de navio D. Adriano Troncoso, quien le puso una carta, diciendole que por quanto tenia que regalarle, y los malos tiempos no se lo permitían hacer alli alto, le estimaría se sirviese pasar al Gabo, en donde esperava tener la complasencia de verle y obsequiarle. Con esta novedad se embarcó en otra piragua y se vino juntamente conmigo. Ultimamente arrivamos á 10 de Abril, donde tubo la satisfacion de verse magníficamente obsequiado de] Sr. Troncoso, y combidado á explendidos banquetes, tanto á bordo como en tierra.

5252. Ya que he dado fin á mi narración y razón del reconocimiento, á costa de tantas fatigas fenecido, no pienso será irregular, antes muy consentaneo, se me permita exponer las reflexiones que aserca del sistema de la costa me ocurran, adquiridas por experiencia palpable.

Reflexiones

5353. He hallado todos los yndios y zambos resentidos y disgustados del trato con los españoles, y esto por dos razones: la primera, porque no se hallan satisfechos de los regalos que se les ha hecho en el Cabo, pues el estilo que en esto se observó fue entregarlo al rey Jorge, y gobernador Castilla, para que los destribuyesen entre sus dependientes; mas como estos gefes son adictos á la codicia, y por otra parte están dominados de barias pasiones respecto á los suyos, resulta que se han tomado para si la mayor parte, y á ellos individualmente han dado poco ó nada, y estos pocos solo á sus favoritos. Y la segunda razón es porque están persuadidos á que los españoles les engañan en sus tratos; esto piensan por otras dos razones: la primera, porque como en el Cabo se les paga á dinero los efectos que ellos venden, y no entiendan la moneda, y están avituados al estilo yngles de diez reales por un peso, y por otra parte experimentan continuas alteraciones en los precios de los almacenes del rey, de estas dos antecedencias deducen consecuencias perjudiciales a la fidelidad del trato español. Y la segunda razón es porque el comandante D. Francisco Peres Brito ha establecido la prohivicion de que puedan bender á ninguno otro que á su merced quanto traigan, y como ellos son amantes á su libertad y quisieran tal vez vender mejor á otros de quienes han recivido algún obsequio, ó que se lo pagarían mejor, les disgusta esta opreción; á que se añade que de verse precisados á vender privativamente á uno solo, se ven, por consiguiente, compelidos por su necesidad á profesar con el precio que este quiera, por infimo que sea, y efectivamente lo es mucho, pues se ha dado caso en que por un caballo regular solo ha pagado quince reales. Y aviendo embiado á venderle el rey Jorge una silla de montar nueva, y tan bien puesta que cualquiera habría dado por ella treinta pesos, y una escopeta fina inglesa que nunca seria cara por catorce ó diez y seis, pagó por una y otra tan solamente diez pesos, cuya injusticia sufren no más que obligados de la necesidad, no porque dexan de conocerla; mayormente el rey, á quien no falta discernimiento para conocer el intrínseco valor de cada cosa, y aun quando le faltase, se lo haga ver el yngles Samuel. Todas estas desavenencias son muy a gusto de los yngleses que hay entre ellos, pues se aprovechan de la ocasión para vituperar el trato de los españoles y ensalzar el de su nación, cuya diferencia saben explicar con vivacidad, de tal manera que no se controvierte otro punto en sus combersaciones ni asambleas, que este, y el poco ó ningún aprecio que aqui se ha echo del rey Jorge. De todo lo dicho se perciben las razones que á este le asisten para sernos desafecto, incombeniente que de si mismo esta brindando fatales consecuencias, y que no faltara mientras no se mude de sistema.

5454. Para atacarlo, pues, parece mui conveniente haya siempre en los almacenes reales un considerable surtimiento de coleta, camisas ordinarias y algunas finas, calsones, hachas, machetes ligeros á manera de oja de sable: pues los que hasta aqui se les ha dado, traídos de la Havana y Cartagena, no los han apreciado ni usado por ser toscos y pesados; sombreros ordinarios, anzuelos de todos tamaños; navajas de golpe, grandes y pequenas, abalorios negros pequeños; aritos de plata; cintas anchas y encarnadas, azules y plateadas; listados ordinarios; polbora y munición; cachimbas y tavaco; bretaftas contrahechas; algunos sombreros finos; zapatos y limas, y sobre todo mucho aguardiente, cuyos efectos son los que mas apetecen.

5555. Provistos assi los almacenes, combendria reglar por cuenta fixa y dias señalados (que deberían ser inmediatos á la Navidad) los regalos que se han de distribuir, no como hasta aquí se practico, sino entregando su porte á cada individuo en mano propia, para que de este modo cada uno supiese lo que se le diera y lo disfrutase agradeciéndolo al trato español.

5656. Para el comercio que con ellos debe siempre sostenerse, seria importantissimo que assi como los precios de los efectos que ellos traen son inalterables, lo fuesen también los que en su retorno se les diese, y que se les permitiese comerciar libremente con quien quisiesen de los recidentes españoles que hubiese en los establecimientos, sobre que es muy de notar que el comandante Don Pedro Brizzio, que fué el primero que allí mandó, estableció al principio el sistema que arriba queda dicho observa el actual; mas viendo los pocos progresos que se hacían, permitió vendiesen libremente, con cuyo ensancha se experimentó mayor gusto y frecuencia en los yndios.

5757. Para tener siempre estas incultas naciones á nuestra devoción, seria importantissima maxima de la mas fina política, pedirles á los principales algunos de sus hijos para educárselos, pues hay experiencia de que los dan sin mucha dificultad; de cuyo sistema se seguiría precisamente una paz inalterable, porque siempre temerían caiesen sobre sus hijos las consecuencias de qualquiera deslealtad suya. Y seria mas ventajoso este proyecto si se pudiese conseguir de cada uno de los principales un muchacho, que serian otros rehenes de la paz.

5858- Todos estos arvitrios serian muy saludables, y para que lo fuesen mas convendría extirpar enteramente su trato y frecuencia con la nación ynglesa, que se propaga por medio de muchos buques que nunca faltan en los callos de Sandibay, y rio Grande, ni en la Laguna, y callos de Perlas, máxime á el tiempo en que se pesca el carey. Esta extirpación pareceme se conseguiría estableciendo en cada uno de los establecimientos Trugillo, Rio Tinto, Cabo de Gracias, y Blewfieldes, tres ó quatro piraguas bien esquipadas y tripuladas y prontas á qualquiera expedición, y además que hubiese dos barcos menores de guerra que cruzasen la costa de extremo á extremo, con el designio de escarmentar los barcos yngleses y sostener las piraguas mientras entrasen á reconocer los rios, lagunas, calsas, y callos, para expulsar los yngleses que en ellos se encontrasen; cuya idea me párese tan importante, que mientras no se extablesca nunca podra cortarse la comunicación entre yngleses é yndios.

59Estas son, M. I. S., las cortas reflexiones que según mi modo de pensar me dicta la lealtad y el amor y celo al Real servicio. Pueden salir falibles, pero no saldrá nunca la recta intención que me obliga á proponerlas, y si mereciesen la alta aprobación de V. S. M. I. daré por suficientemente compensadas las penas y fatigas que este reconocimiento me ha costado. Trugillo, 1.° de Agosto de 1790. Antonio Porta y Costas, quenas, abalorios negros pequeños; aritos de plata; cintas anchas y encarnadas, azules y plateadas; listados ordinarios; polbora y munición; cachimbas y tavaco; bretaftas contrahechas; algunos sombreros finos; zapatos y limas, y sobre todo mucho aguardiente, cuyos efectos son los que mas apetecen.

60

Fuentes :

Véase en Biblioteca de Depósito Hidrográfico de Madrid; Noticias Hidrográficas de América Septentrional, C. 2. a , tomo III, folios 82 á 88. que ha servido para la versión del reconocimiento que se publicó por Manuel Serrano y Sanz, en Relaciones históricas y geográficas de América Central (1908), Madrid, pág. 257-286.