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AFEHC : transcripciones : Informe sobre las causas que tienen obstruido el comercio y los medios de removerlas. : Informe sobre las causas que tienen obstruido el comercio y los medios de removerlas.

Ficha n° 3674

Creada: 23 febrero 2014
Editada: 23 febrero 2014
Modificada: 23 febrero 2014

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Autor de la ficha:

Christophe BELAUBRE

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Informe sobre las causas que tienen obstruido el comercio y los medios de removerlas.

Este informe ha sido publicado originalmente por el Anuario de Estudios Centroamericanos en 1983 por el historiador Victor Hugo Acuña quién lo encontró en el Archivo General de Indias y lo hizo transcribir por sus asistentes de investigación señores Alfredo Aymerich y Rodolfo Robert. La transcripción original no ha sido modificada (al menos que se señale en las notas). Lo volvemos a publicar con un aparato crítico más completo con la idea de extraer más información de corte analítica sobre el pensamiento económico y político de ciertos sectores comerciales de Guatemala. Los subrayados en el texto son nuestros. El informe esta organizado de manera muy racional con puntos enlazados entre sí un sistema original de presentación que subraya una cierta evolución de las mentalidades de dichos hombres y un fuerte deseo de pedagogía para que las ideas estén tomadas en cuenta por los autores de la política colonial en España. Pudimos comprobar también que los autores del informe se sirvieron de la casi totalidad del trabajo hecho por el Br. Tacalmabida (al menos que uno de los escritores del informe sea este Br. Tacalmabida o que los tres, Juan Miguel Rubio y Gemmir, José de Aycinena y Sebastian Melon hayan querido firmar el documento con este seudónimo) que se publico en la Gazeta de Guatemala en 1803 y el Mercurio de España en 1804 y que lleva el título siguiente: Apuntamientos, estadísticos del Br. Talcamabida sobre la agricultura, industria y comercio de este reyno. Del punto 3 al 18 el informe se publico en la Gazeta de Guatemala fol. 294-298, del punto 18 a 23 en el numero siguiente, fol. 301-303, del 36 a 38, fol. 320-323, el punto 39 esta en fol. 328-329, (los puntos 40 a 42 no se publicaron), punto 43 a 45 del fol. 337-339. La versión impresa tiene además algunos cambios de estilos menores. La ventaja de la versión publicada en la Gazeta de Guatemala es la posibilidad oferta de analizar algunas reacciones que los lectores enviaron al editor Simón Bergaño y Villegas quien los publicó.
Palabras claves :
Comercio, Guerra, Informe, Puertos
Autor:
Juan Miguel Rubio y Gemmir, Jose Ayzinena, Sebastian Melon
Fecha:
1798-06-02
Paginas:
34
Texto íntegral:

1
Exelentisimo Señor

2[al margen: El Consulado de Guatemala evacua el informe que se le pidió por Real orden de primero de Mayo de 97. Sobre las causas que tienen obstruido el comercio y los medios de removerlas].

3La Real orden que por el Ministerio de Vuestra Exelencia se comunico a este consulado en fecha 1 de Mayo anterior, le presenta una ocación favorable y al mismo tiempo lisongera, para reunir en un punto los diversos deberes de su instituto, y acreditar á Su Majestad ó que los ha llenado todos, ó que los conoce, y que está dispuesto á llenarlos.- El Rey desea se le informen las causas que tienen obstruido este comercio, y los medios de removerlas. Questión importante, testimonio del zelo paternal que anima á su glorioso autor, y a Vuestra Excelencia por cuyo órgano se comunica: y questión que resuelba con tino, y madures por medio de buenos, y sólidos principios puede traer la felicidad a un Reyno en quien concurren las mejores proporciones para ser felis, y que no se aprovecha de ninguna de ellas.

42. Quando el monarca se digna consultar á sus subditos en qualquiera materia és una alevosia faltarle a la verdad: mucho mas quando la consulta recae sobre los puntos mas delicados de la economia, que tienen estrecha afinidad con el gobierno, y de quienes depende el bien, y la prosperidad de los pueblos.
El consulado al preguntarle su Rey y su protector, quales serán los medios de que este comercio se levante, y engrandesca dirá aquello que alcansa según sus luces, y lo dirá con aquel modo de libertad ingénua que es el idioma de la lealtad, y del amor en los buenos vasallos1. Vuestra Exelencia á cuya superior comprensión se dirigen estos párrafos, les dará el justo valor que se merecen por sí mismos y por quien los escribe. Pueden algunos de los hechos no estar bien comprobados: pueden algunas de las observaciones ser menos exactas, y haber algún descuido en la aplicación de los verdaderos principios económicos2; pero todo lo ha dictado el mas puro patriotismo: y Vuestra Exelencia en honor de las buenas intenciones, mirará con indulgencia los yerros.

53. Las provincias comprendidas baxo la denomination de Reyno de Guatemala componen una área de mas de 74D leguas geograficas de camino de tierra desde los linderos que por el Oeste le separan de Nueva España, hasta los que lo dividen por el Sureste del distrito de Veraguas, se cuentan ochocientas. En esta bastisima estension de tierras, todas fertiles, y frondosas como despues se dirá, [entre paréntesis: S.14 y 15] parece increible, que á penas se numeren dos millones de habitantes, y por desgracia és asi, segun los padrones recientemente hechos en este Arsobispado, y sus tres Diosesis sufraganeas.

64. Aunque se conceda que estos padrones no son exactos, y que por esta inexactitud se aumenten algunos millares de almas a el expresado numero, siempre resultará una prodigiosa desproporción entre las tierras, y sus habitadores. Con dolor lo asevera el consulado: exceptuando algunos parajes donde el comercio sostiene, y fomenta la población, en todo el resto del Reyno, el sol no alumbra mas que campos aridos: llanuras deliciosas y montanas siempre floridas; pero desiertas. Si la población es una de las reglas facíles, y sencillas para jusgar de la prosperidad relativa de un Pays [Sic] qual será la que gose Guatemala, deducidas de estos ciertisimos principios?

75. Se dice que en otro tiempo fue mas poblado este Reyno. Algunos escritores ponderan la gran multitud de gentes de que estaban llenas estas provincias, y es creíble que fuere asi segun la calidad de sus terrenos. Pero contrayendonos a epocas mas inmediatas, y de las quales hay mas seguras noticias, lo cierto es que de cincuenta años a esta parte, sin haber decaido la población en quanto a los indios, ha decrecido mucho, respecto a los españoles, y demas castas. En 1740 habia de aquellos 93 D tributarios: en el dia hay 114 D. La afluencia de los Españoles no es necesario decir que ha sido mayor en este Reyno, como en todos los de America, despues de abierto el comercio libre.

86. Antes de esta sabia concesion, que dio nuevo ser á las colonias, y estrecho mas, y mas sus vinculos con la Metropoli; Guatemala en el tiempo de los galeones, hacia poco comercio directo con ésta, por que tenía que llevar sus frutos hasta Vera-Crus en distancia de mas de 400 leguas y traer en otra igual los retornos. Sin embargo su trafico interior en aquel entonces era mas activo que al presente. Sus costas del sur estaban pobladas: haciase la navegacion de aquel mar, llevando al Perú los frutos de estas provincias: todavía hay monumentos que acreditan la considerable extracción que se hacia para aquellos reynos de asucar, de hierro, de cacao, y de otros renglones igualmente preciosos.

97. De todos ellos el mas principal, el que daba nombre, y celebridad á Guatemala y sus provincias, el que hacia su verdadera, y solida riquesa era el cacao, [enmendado: Llevándose] navios carga dos de solo este fruto, que se consumia en toda la Europa; no habia entonces quien entrase á la competencia de el, con este Reyno, y él fue quien extendio el gusto, y el uso del chocolate, que ahora es un alimento de primera necesidad en el antiguo, como en el nuevo continente. Pudieran alegarse innumerables testimonios en prueba de la estimatión que todavia conserva el cacao del Guatemala, sobre el de las otras partes donde despues se ha extendido su cultivo. Los escritores estrangeros, aun los que se precián de mas instruidos sobre el comercio de America, todavia estan en la inteligencia de que el cacao llamado caracas se lleva de Guatemala, invirtiendo los tiempos, y los nombres3.

108. A el comercio de galeones sucedió el de Registros4. En esta época debe fixarse la grande alteracion que sobrevino á este Comercio, y en especial a el de sus cacaos. Ya en otras diferentes partes de America se había propagado su beneficio y la mayor facilidad para la extractión por la comodidad, é inmediacion de sus Puertos, hiso que Guatemala, no pudiendo competir, cediesé sus derechos. Antes expendía su fruto con grandes ventajas, aun recargado de precio por los penosos transportes, por que no tenia concurrentes. Despues que los tuvo desmayó, y era natural que sucediese asi segun todas las circunstancias. ¿Como hubiera podido luchar con una compañía exclusiva y poderosa, según vino a ser la de Caracas, que fuera de tener sus cacaos a la lengua del agua, reunia todas las ventajas de este genero de establecimientos, a que un particular no puede aspirar por escases de fondos, y de recursos5?

9. Otras causas concurrieron á el quasi total exterminio de los cacaotales en algunos parages de las costas del sur. Se sabe que los Flibustiers hicieron en ellas sus entradas, talaron, y saquearon sus campos, y sus poblaciones, poseidos de aquel frenesi que les dio osadia para tantas empresas desesperadas, y arrójo para superar obstaculos, superiores a las fuerzas de el comun de los hombres. Desde entonces la Marina del sur se abandonó en este Reyno: las gentes que poblaban las orillas del mar, se internaron y aunque estos accidentes fuesen temporales, y tubiesen remedio, lo cierto és que no se aplicó oportunamente, ó por indolencia ó por escases de recursos.

1110. Llegado el tiempo en que las otras colonias supieron aprovecharse de las ventajas de su situación y de su suelo, cayó Guatemala en un mortal parasismo. Dexaronse perdidos en el campo los excelentes frutos, cuya extraccion, aunque en pequeñas cantidades, aumentaba la masa de la riqueza: y el cacao llegó á sufrir igual suerte. Su decadencia fué mas lenta, y por grados quasi insensible; pero al fin desaparecio totalmente de nuestro comercio, y las fertiles provincias que le producen, antes ricas, pobladas, y abundosas, vinieron a el miserable estado en las veemos.

1211. Abandonados los cacaotales, se llevó todas las atenciones el Añil, fruto noble, que soporta los crecidos fletes de tierra, y que hasta el presente no ha tenido competidores de empeño, como ya los empiesa á tener. Desde sus principios fue uno de los ramos considerables de la exportacion de este Reyno: pero subordinado, y no exclusivo, como en la actualidad. Se extraia en grandes proporciones para el Perú, y para Mexico, de donde pasaba á España por segundas, y terceras manos, y todavía dexaba utilidad. Las Antillas no habian aún adoptado este fruto; eran pequeñas las cantidades que se llevaban de las otras partes de este continente, y tenia mucha estimación por que llegaba á escasear en terminos, que los tintoreros se veian precisados á suplir con otros ingredientes que no daban permanencia á los colores. Pero despues con los vageles de registro, y ahora con el comercio libre, el del Guatemala lleva en derechura á Cadis sus añiles embarcados por el golfo Dulce, quando una guerra, como la presente, no le cierra este unico conducto, y le reduce á el mismo antiguo estado de enviarlos por Nueva España, aunque ya no como antes para expenderlos en aquel Reyno6.

1312. En 1740 se regulaba la cosecha anual de la tinta por 4 D quintales. Subio poderosamente en las expresadas circunstancias y en el dia se computa por 3.500 zurrones de a 250 libras un año con otro. Si por una parte ha sido visible este aumento por otro ha acarreado crecidicimos daños [entre parentesis: S 32]. Exhaustos de todo, los campos que dan el añil no sirven para ninguna otra cosa. Aun los alimentos de primera necesidad és preciso suministrarselos de otra parte; y éste orden, que parece debiera servir para enlasar mutuamente unas provincias con otras por medio de los cambios reciprocos, causa por el contrario miseria de todas. Las distancias, lo fragoso de los caminos impiden la comunicación. Cada pueblo está aislado, por decirlo así, dentro de sí mismo, y no tiene ninguna relación, con los que le rodean. En donde se cosecha el jiquilete se carece de pan; donde hay abundancia de granos faltan otros muchos artículos que se adquiririan por medio de ellos, si se allanasen los indicados obstáculos. Ellos mismos hacen que no se ponga cuidado en aumentar las cosechas: y ¿para qué se aumentarían, si el año que el fruto exede del consumo regular es indispensable abandonarlo a que lo reasuma la tierra, ó sirva de pasto a las aves?

1413. Basta la pintura anterior para formar idea del mesquino estado de este Reyno; idea que se rectificará mas adelante, y con el todo de las noticias que se iran aplicando. De ellas resultará que no hay verdadero comercio, por que no puede merecer este nombre el [enmendado: cenido] trafico de las tintas, y el retorno de su producido en efectos: que no hay tráfico interior: y por consiguiente que no puede haber agricultura, ni estado, ni poblacion, ni fuersa publica. Estas cosas se hermanan de tal modo, que á la una se siguen las demas, y faltando la una faltaron todas.

1514. Un Reyno, Senor Excelentisimo, de tan basta [sic] extension [entre paréntesis: S 3] un Reyno que si no es el mejor de quantos posee el Rey en estos dominios, reune quantas proporciones son imaginables para aventajarse sobre los mejores: un Reyno donde se dan con profucion los frutos mas [enmendado: esquisitos] de todos los climas, y que por ambos mares tiene cómodos Puertos para extraherlos: éste Reyno, pues, debiendo ser de los mas opulentos, es el mas miserable de la America, y no es menester para comprobar esta verdad mas que tender la vista sobre los objetos preciosos que pudieran enriquecerle, y que hallamos con los pies, ó que brota la misma Naturaleza en tierras donde la mano del hombre no se ha dignado todavia de baxarse á cogerlos.

1615. Las producciones de estos payses, si hubiesen de [enmendado: clasificarse] formarían un catálogo impertinente7. Las principales, las que están á la vista de todo el mundo, mesclando las de la naturalesa con las del arte, son el oro, plata, cobre, hierro, añil, grana silvestre, café, thé, achiote, brasil, palo morado, palo de campeche, guayacan, mangle, cedro, zarse, pimienta de chiapa, cebadilla, cacao, bainillas, tabaco, coxambre, conchas de nacar, y carey, balsamo liquido dambar, azeyte de María, sangre de drago, lacre negro, age para barnís, otro gran numero de gomas, brea, alquitran, trementina, lona, asufre, salitre, asucar, cañafitola, contrayerba, mechoacán, xalapa, y otras drogas medicinales y sobre todo las manufacturas de algodón de solo las cuales pudiera haserse una quantiosa extraccion para los Reynos de Nueva España y la Nueva Galicia. [entre paéntesis: S.75].

1716. De todas éstas producciones, á qual mas ricas, si una mano industriosa supiese darlas su justo valor, solo la tinta añil es quien lo tiene. Se le [enmendado: puede] agregar algun poco de zarsa parrilla, y en menos cantidades el balsamo. Todo lo demas se desperdicia, y de aqui la causa de la miseria general.

1817. ¿Pudiera caber en la imaginación que un Reyno que abastecia de cacao á la Europa, á Mexico, y al Peru, y de un cacao privilegiado por la naturalesa, esquisito sobre quantos producen los otros climas, hubiese de mendigar este mismo fruto, pagarsele a sus vecinos a un precio exorbitante, y carecer muchas veces de él? Esto ésta sucediendo a Guatemala, donde en 180 leguas de costa del sur desde la conchagua á San Antonio, no había hace cincuenta años mas que haciendas de cacao, gruesas, pobladas, capases de abastecer á la mitad de Europa. Sus dueños por lo comun Indios, estaban ricos, y gozában de todas las comodidades correspondientes á su clase: en prueba de lo qual hay tradición de que muchos de ellos se servían en vaxilla de plata; genero de luxo tan raro entre estas gentes, como entre los Espanoles del tiempo de Witisa.

1918. Si el consulado pretendiése numerar a Vuestra Excelencia todas las causas una, por una, ya principales, y ya secundarias que concurren á mantener esta miseria, á aumentarla de día, en día, y hacer que ni ella, ni sus efectos se conozcan con aquella íntima [enmendado: persuasión], que induce á buscar el remedio, haria un volumen abultado, y cansaría mas de lo preciso su superior atención. Dirá no obstante algunas; apuntará otras: y en toda esta exposición se señirá de modo que sea obscuro por sobrada concision, ni peque en el extremo de la prolixidad. Desea informar plenamente a Su Majestad cumpliendo su soberano precepto; pero no en terminos de que en vez de instruccion recibe molestia del informe.

2019. Hay ciertas causas que son comunes á éste, y otros distritos de la América, de las quales, como de las particulares ó locales conviene hablar con separación.

2120. Entre las primeras debe contarse como capital, la misma feracidad de los terrenos de que se ha hecho [enmendado: mención] [entre paréntesis: S.S. 14 y 15]. Los escritores juiciosos, que han investigado la rason porqué hay en esta parte del mundo tantas naciones salvages, la han encontrado natural, ó por lo menos verosimil en la expresada ferasidad. La historia de los hombres acredita que tanto son ellos mas laboriosos, quanto es mas ingrata la tierra en que viven. El comercio empesó por unos Estados pobres por su suelo; pero con recursos para hacer valer el trabajo de su [enmendado: industria]. En el día las Naciones de Europa, que ocupan los terrenos mas esteriles, son los mas comerciantes, y por una consequencia precisa las más ricas. Sin salir de España, la Viscaya, y la Cataluña donde la Naturalesa no prodiga sus tesoros tan á manos llenas como en la Andalucía y las dos Castillas, son las dos provincias mas industriosas, mas pobladas, y respectivamente mas opulentas de todo el Reyno. La necesidad, que és la madre de la industria, no tiene como exercer su poderoso imperio en estos payses. En torno de una chosa de cañas, se coge liberalmente quanto conduce para mantener la familia que la habita: las siembras, y las plantaciones no han menester ningun trabajo: donde quiera, y como quiera, se dá el plátano, y el maíz, dos articulos que llenan, y satisfacen todas las necesidades de la gente del Pueblo. No hay estas ventajas en Europa, donde si la tierra se dexase algun tiempo sin cultivo, no produciria mas que encinas y otros arboles esteriles8.

2221. De este mismo principio nace la indolencia que ha parado en proberbio hablando de los indios; y por él mismo se convence que no es hija de la Naturalesa, sino de las circunstancias, que son tales y de tanta fuersa, que á el Esparciata mas rigido, lé harían indolente. El indio lo es porque tiene pocas necesidades, y medios facilisimos de ocurrir á ellas: lo es por que no tiene deseos, que no se vean satisfechos al mismo [enmendado: punto] que los consive: lo es por que viviendo baxo un cielo apasible, [enmendado: donde] no es excesivo el calor, ní los yelos ofenden, la desnudes le es tan habitual como a nosotros el vestido: lo es porque ha nacido en una triste cabaña vio a su Padre vegetar y morir, sin curarse de mas adquisiciones, y él imita este exemplo paternal, á que le induxo el mismo genero de vida que se le obligo a guardar desde su infancia: lo es finalmente, por que mamó con la leche la desconfiancia ásia[sic] las otras clases de hombres con quienes vive: se conoce débil, y tema por su suerte: no alcanza la rason de aquellas cosas que sele propone por su bien: y [enmendado: como] no tiene idea de un estado mas felis que el que disfruta, se imagina que es su enemigo quien intenta sacarle de él, y se hace sordo a las sugestiones mas saludables9.

2322. Esta pintura de la condition de los indios, no es tan universal que no admita muchas excepciones, segun la diferencia de temperamentos, y de costumbres. Por no haber hecho ésta distinción los que han hablado sobre ellos, por haber querido medir por un mismo nivel a el Peruano quasi automato, y á el laborioso habitante de la Verapas, por haberse intentado hacer sistemas sobre los indios como el que hiso Descartes respecto de los animales, por éso se ha disparatado tanto a costa de esta numerosa, y desgrasiada porcion de la especie humana10. Fuera de reglas generales, que siempre la experiencia [enmendado: falsifica] quando se las dá un sentido, demasiado extenso, lo cierto es que los indios son los que en estas partes llevan todo el peso de los trabajos publicos; y en las provincias donde hay alguna policia, ellos son los encargados de ella, y de los abastos, y de todo lo que es para nuestro regalo, y comodidad, sin que participen de ninguna de estas ventajas.

24A la vista de su condicion miserable, que no les da necesidades, ni deseos [entre paréntesis; S. 21] debe admirar que se dediquen á ningun genero de trabajo : ¿para qué le emplean sino les ha de rendir ningun probecho sino ha de servir para mejorar su suerte, ó para asegurarles una vejes tranquila? El hombre no se afana, sino por alguno de estos poderosos alicientes, ó por el del honor que no le es menos en las almas bien educadas. Ninguno de ellos conoce el indio, y ésto le hace peresoso, asi para los exercicios del cuerpo, como para los del espiritu. Si su peresa fuese un resultado de las reflexiones que hiciese sobre su existencia, y la dificultad de mejorarla se pudiera decir que su decision a estarse mano sobre mano, y a no inquietarse por nada era muy prudente, y probaria que sabía calcular: a la manera que el abandono de una heredad suele probar que su dueño conoce sus intereses, por que la experiencia le ha hecho ver que ésta heredad cultivada, no le [enmendado: recompenza] las anticipaciones que invirtió en ella, ni su tiempo ni sus cuidados.

2523. De estas ciertisimas observaciones se deduce que el indio por si mismo, y mientras no tenga algun estimulo eficas que mueva, y aguije sus potencias, no amará el trabajo, y será indolente por hábito, como todos los hombres lo son por naturaleza. O es menester darle nuestras necesidades, ó dexarle vegetar, sin que haya diferencia alguna escencial entre el que se llama bravo, y el que se llama civilisado, sino en que aquel vive errante, y no paga tributo, y éste le paga, y es sedentario. Entodo lo demas, politicamente hablando, son iguales las condiciones de los dos. Aquel se mantiene de la casa [sic], y la pesca que las montañas, y las riveras [sic] del mar, y de los rios le prodigan sin ningun esfuerso: este hace un agujero escabando la tierra, introduce en él un grano de mais, y este grano le produce trecientos sin mas beneficio, ni cultivo. Lo mismo es un dia que otro para un indio salvage: lo mismo es para el civilisado ni aquel, ni este se impacientan por lo venidero: gosan de lo absolutamente preciso para la vida, y no apetecen más: ...Tales son los hombres por todas partes, hasta que sus mutuas necesidades, naciendo por su orden progresivo las unas de las otras, han producido el comercio que les ha enlasado con estrechos vinculos, sacudiendo su peresa, y uniendolos, y hermanandolos: á pesar de los Mares y de las distancias.

2624. Se conoció desde el descubrimiento de la America, que el Indio abandonado á sí mismo, nada haría para su felicidad, ni para la de sus nuevos señores, si estos no se tomaban el trabajo de amaestrarlo, dirigirle, y velar sobre él para que no volviese á caer en su antigua inertia. En efecto las colonias en manos de solo los indios nunca hubieran prosperado: nunca hubiera podido introducirse un cambio reciproco, entre las producciones: de su suelo, y las de la Metrópoli, si se hubiése confiado en que ellos solos las [enmendado: beneficiarían], hasta ponerlas en estado de cambio, o de exportación. De aquí el origen de las encomiendas, contra las quales se declamó en su tiempo [entrerrenglonado: tanto] como ahora se declama contra los repartimientos. Es verdad que en lo uno, y en lo otro se advirtieron monstruosos abusos. Algunos de ellos, comprobados de modo que no dexan lugar á la duda, hacen extremecer. Pero las encomiendas ya no existen. En los parrafos siguientes se demostrará que los repartimientos subsistiendo al actual orden de las cosas, son necesarios11.

2725. Trayendo a la memoria la condition del indio sin necesidades, y sin deseos [entre parentesis: S. 21.22. y 23] se inferira por ella que es menester un agente estrano para hacerle trabajar. Lejos del consulado el pensamiento detestable de valerse de la coaccion, o de la violencia para este politico objeto! Pero el indio no es de suyo inclinado al trabajo: si por otra parte se le dificultan los medios de exercitarle, se queda en la inaction con la mayor indiferencia, por que no necesita hacer esfuerzos para mantenerse [entre parentesis: S.20] En este caso la misma abundancia es un mal por que le ocasiona el defecto de circulation que hace perder su valor a los frutos, y ocasiona miseria.- Los repartimientos no son otra cosa que aquellos preparativos, anticipaciones, o habilitaciones que en todas [enmendado: partes] requiere el cultivo, aun el de granos, que es el mas [enmendado: sencillo] que se conoce. El pueblo agricultor para dedicarse a la labransa, y no distraer su atencion de ella, ha menester que se le nabilite, ya de los instrumentos precisos, ya del vestido, ya de otros articulos indispensables. Si es tan pobre, y de tan escaso de recursos que su subsistencia depende de la cosecha futura, es menester que reciba adelantadas las habilitaciones y las pague a su tiempo con el producto de ella. En este caso estan algunos lugares de Castilla, y en el mismo estan quasi todos los pueblos de indios, con la unica diferencia de que aquellos buscan, y solicitan la habilitacion por que aman el trabajo y a estos por que huyen de el, hay que ponersela en la mano, sin lo cual no trabajarfan como de presente lo estamos viendo.

2826. Mirados los repartimientos baxo este [enmendado: aspecto] favorable, nadie desconocerá su utilidad. Son un trato mutuo entre el que habilita, y el que es habilitado, mediante el qual aquel entrega su dinero, ó sus efectos, y éste se obliga á satisfacerlo, pasado cierto tiempo con otros efectos, ó frutos.- Por medio de este trato florecía la agricultura, y la industria entre los indios de aquel modo que puede florecer en donde el trabajo no es nacido de inclinación, ó de genio, sino de continua vigilancia de parte de los interesados en que progresase, por que en ello consistia su utilidad, y el pago de sus anticipaciones; medio á la verdad forsado, y víolento, pero presiso mientras no discurra otro mas suave, y natural. Cesaron los repartimientos, y cesó el trabajo de los indios. Un solo hecho informará a Vuestra Excelencia de ésta verdad, en cuyo apoyo pudieran citarse innumerables, así de este como de otros payses de la America.

2927. Varias provincias de las inmediatas a esta Capital le abastecían de hilos, con los quales, se mantenían muchas familias, y se mantenían un numero considerable de telares. En un papel impreso por los años de 1742 se asegura que escaseandose entonces los hilos habían llegado a contarse hasta 600 telares parados, por donde se dexan conocer quantos mas serian en años regulares lo que hubiere corrientes. Con la falta de los repartimientos han faltado quasi de todo punto los hilados de aquellas provincias: Ellas se han empobrecido y despoblado, y en la capital ha decaido considerablemente el ramo que daba la subsistencia mas pingüe, y mas asegura á una gran parte de su vecindario. En tal termino han llegado a escasear los hilos, y quando viene alguna pequeña porcion, se agólpa tanta gente á surtirse de ellos, que se ha hecho preciso adoptar el medio de que uno de los alcaldes ordinarios los recoja y deposite en su casa, cuidando por si mismo de distribuirlos para impedir los desordenes que solía ocasionar la demasiada concurrencia de compradores12.

3028. Los repartimientos, nunca autorisados por las leyes, aunque en el espacio de siglo y medio tolerados por el gobierno fueron invención de los Alcaldes Mayores; util, como va dicho para sus Provincias, y mas util, para ellos mismos que abusaban sin freno de esta tolerancia. Un Alcalde Mayor, por lo comun joven, provisto para este empleo por cinco años, que venía a la America con un trén mayor que el que en terminos habiles podía soportar su sueldo, que dexaba un empeño considerable en España, y contraía algunos otros antes de la toma de posesión, y que en poco tiempo, pagadas sus deudas y concluido su quinqueneo, se hallaba con un crecido caudal, era preciso que le adquiriese por medios ilicitos, causando extorciones á los pueblos; y los repartimientos eran la capa que ocultaba esta iniquidad. Pero es preciso considerar que la misma calidad, y duración de su empleo era un fuerte estimulo para inducir a los Alcaldes Mayores a éstas crueles rapiñas, un joven acostumbrado a gastar con profusión, que teme hallarse a los cinco años sin medios para mantener su boato, y que por otra parte se vé acosado de deudas, es preciso que si se le presenta [enmendado: la ocasion] se aproveche de ella ¿Y quantas ocasiones no le brindará una provincia, de donde los recursos á la superioridad son remotos, y donde man da como Jefe absoluto, teniendo á su disposicion todas las voluntades?

3129. Por estos justos motivos se prohibieron con el mayor rigor los repartimientos en el articulo 12 de la Intruccion de Intendentes. El remedio, si es permitido decirlo asi, ha traido peores consequencias que la enfermedad principal. Los Alcaldes Mayores indotados, si no reparten, se valen de otros arbitrios para sostenerse con el brillo que requiere su empleo, y estos arbitrios, no reverten por ningun sentido en beneficio de las provincias.

3230. Hay un espediénte instituido en este supremo gobierno á virtud de Real orden sobre dotar á los Alcaldes Mayores sin perjuicio del herario. A el Consulado, no le corresponde dar su voto sin ser consultado en esta delicada materia; pero dirá por la afinidad que tiene con la que esta tratando, que la competente dotación de aquellos empleados y el proportionarles sus ascensos en premio de la buena conducta que observen en sus primeros destinos, son los mejores medios para ebitar los antiguos y los presentes abusos, y que adoptados ello no puede haber mayor inconveniente en que los repartimientos vuelvan a tolerarse. La necesidad lo exige: y el que examine á buena luz el estado actual de la America, y la condicion de sus naturales, no podra menos de confesar esta verdad, consequencia de las sentadas anteriormente.

3331. En el articulo citado de la Intrucion [sic] de Intendentes para Vuestra Excelencia, condenando los repartimientos se declara la soberana intention de que los indios como los demas vasallos trafiquen con libertad, y busquen sus habilitaciones de quien se las proporciona con mas conveniencia; intencion justa, piadosa, y digna del recto ánimo de su inmortal autor. Pero las reglas generales en Economia política no son adaptables á todos los casos, ni respecto de todos los hombres. La variedad de temperamentos, de climas, de caractéres, y de pasiones, destruye los planes mejor concertados. Descripta la condicion actual de los indios, no es dificil inferir de ella misma que no tendran amor al tráfico, puesto que no le tienen á el trabajo. De consiguiente no es creible que se mueban por si mismos á solicitar sus habilitaciones: ¿Ni quien, sino su Alcalde Mayor se las pudiera conceder en el actual estado de las cosas13?

3432. En algunas de estas provincias no hay mas sugeto visible que el Xefe de ellas: y en todas, ó las mas, las distancias de los pueblos [entre parentesis: mismos] de los indios a las cabeseras donde suelen residir los comerciantes y los hombres de gran caudal, que pudieran habilitar, retraen de hacerlo. Por otra parte ¿quien se animará a tentar esta negociación, sabiendo que el indio necesita de toda la vigilancia, y zelo de sus superiores para que trabaje algunas horas del día, y que mientras no se le apura, y estrecha por todos los medios imaginables es imposible cobrar de el lo que una ves se le adelanta? El Alcalde Mayor lo consigue con su autoridad, ó con su maña, y asi es que solo el habilita por que solo él es quien puede cobrar.

3533. Quando hubiese sugetos pudientes establecidos en los campos, y los pocos que hay en el Reyno no se hallasen avecindados en las cabezeras de los partidos; y quando estos mismos sugetos estuviesen dotados de aquel espiritu sublime que por los intereses publicos hace descuidar de los personates, seria en este caso facil, y hacedera la execution de aquella sabia ley, que escusana los perjuicios de los repartimientos, y traeria otras incalculables ventajas. Pero tiene tambien contra si, la indole y calidad de un gran numero de los pobladores de estas colonias, que por punto general desconocian sus mismos intereses, aunque sean tan claros, y perceptibles, que se palpen por decirlo así con las manos.

3634. Se dice de los extrangeros que a qualquiera parte donde vayan llevan su patria consigo: el que hace fortuna en un pays, en él fixa su residencia. Procura [enmendado: hermosearle]: le introduce las manufacturas de su nacion, y en él vive, y muere sin apurarce las manufacturas de su nacion, y en él vive, y muere sin apurarse por volver a su patria. El caracter de los españoles es muy diferente: los mas de los que [enmendado: vienen] a las colonias se muestran como extrangeros en ellas: aunque vivan veinte años en una habitación, no plantarán un arbol, para que les de sombra delante de su casa: no toman afición a la tierra: quieren abandonarla en quanto han asegurado un medio descente de subsistir y de aqui proviene en gran parte la frialdad con que miran qualquiera empresa, cuya utilidad representa algo distante a sus ojos, creyendo siempre que en el corto tiempo que han de permanecer aqui, no han de llegar a disfrutarla14.

3735. Sostiene esta indiferencia, y este mal entendido patriotismo, el actual estado del comercio interior, y los pocos recursos que ofrece para ensanchar las ideas, y extender las convinaciones mercantiles. Todo hombre aspira a enriquezerse, y á llegar brevemente al fin de la carrera que se propone. En las Colonias, donde viene de antiguo haserse con rapides las fortunas, todos desean seguir esta suerte, y [enmendado: piensan] alcansarla imitando los pasos de los mayores, sin considerar qual, y quanta es la diferencia de los tiempos y de las coyunturas. Antes el comercio estaba en pocas manos, y las dexaba grandes probechos: ahora que aquel se ha extendido deben tambien ser proporcionales las ganancias, y cada ves serán estas menores si el numero de negociantes es mayor, y no se aumentan [enmendado: proporcionalmente] los articulos mercantiles, ó comerciables. De no ser estas verdades bien conocidas proviene el desafecto a los planes nuevos de dar extension a la Agricultura, a [enmendado: la industria] y al comercio que es la base de estas dos columnas del edificio político.
Faltan nociones, y conocimientos sobre aquellas reglas fixas y seguras mediante las quales las Naciones comerciantes han subído a la cumbre del poder. No hay la unión necesaria, y por consiguiente no pueden emprenderse aquellas obras grandes, que a un particular no le es posible costear, y que son indispensables para dar impulso al comercio.

3836. Resulta de todo lo dicho desde el parrafo 20 que la despoblación15, la fertilidad de las tierras, la indolencia de sus habitantes, la prohibición de los repartimientos, la indole de [enmendado: los] colonos, y la escases de los conocimientos economicos, son causas de la obstruccion de este comercio. Pero como estas causas concurren igualmente en algunos otros Reynos de la America, y sin embargo de ellas prosperan mas que él del Guatemala, es preciso decir con separación quales son las particulares, ó locales, que obran en este con exclusión de los demas, para desender despues a los remedios de unas, y otras.

3937. La primera que se presenta natural y sencilla, és la posición topográfica de la Ciudad Capital, situada en tierras interiores, lexos del mar, y hasta la presente sin río alguno que la facilite su tráfico con él, ó con las provincias. Del Puerto de Acajutla por el lado del sur dista quarenta leguas, y ochenta por el norte del embarcadero del Golfo Dulce. Las empresas maritimas se miran con tibiesa, por que no se está a la vísta de los elementos que les sugiere, y perfecciona. La navegación es propria [sic] de los costeños, y nunca ningun pueblo interior ha sido nautico. Así como a la orilla del agua se facilita todo, los hombres son marineros, la necesidad hace constructores, y sobra gente para la maniobra, y gobierno de los buques, por que en éstos exercicios se amaestraron por la practica, y no han tratado en otra cosa desde que nacieron, así por el contrario á un pueblo interior que quiera dedicarse a la navegación, todo se le dificulta, y mucho mas quando encuentra los Puertos, como sucede en este Reyno, segun salieron de las manos de la naturaleza, abandonados, yermos, con esquisitas maderas de construcción en todos sus contornos; pero sin quasi un hombre que sepa hacer uso de ellas. Hubo un tiempo en que Guatemala tubo su Marina en un pie regular por el mar pacífico. En la Barra de Iztapa quince leguas distante de la antigua Capital, [enmendado: construyo] el conquistador Arvarado dos [enmendado :decentes] flotillas, en una de las quales hizo su viaje al Perú, y en la otra salio en demanda de las imaginadas islas de la Especeria. Desde la misma capital hasta aquella barra se hiso camino de rueda, segun consta de los libros del Noble Ayuntamiento. Pero despues, sea por la causa indicada en él [entre parentesis: S.9], o por otras que faltando documentos, y noticias, no es posible congeturar, la expresada marina del Sur se deshiso; y lo que és mas extraño, por uno de aquellos accidentes que la naturalesa suele obrar con el transcurso de los tiempos, quando la mano del hombre no la contiene, el expresado puerto de Iztapa se cegó: a lo menos así se ha creído hasta ahora que estan practicando diligencias exquicitas para descubirle. Sino se consiguiere, sería una desgracia incalculable para estas provincias, ahora que empiésan a conocer sus recursos, y quieren aprobecharse de ellos! por que el comercio del sur es quien debe hacerlas florecer, y su [enmendado: situación] las convída a él, con decididas ventajas sobre el del norte16.

4038. A la distancia de los puertos se agrega como segunda causa capital la asperesa de los caminos, que son tales que imponen pabor a los mismos que todos los días trafican por ellos. En el transito para el golfo, por donde se dirigen las tintas del comercio de Cadis, hay especialmente una montaña cuya descripción no puede oirse sin una especie de horror. De aquí lo subido de los fletes que no se aumentan en rason de las distancias, sino en rason de lo mas, o menos fragoso de los caminos, del peligro a que se expone el arriero de perder en ellos sus mulas, y de hacer pequeñas jomadas multiplicando el tiempo y los gastos, con corta diferencia son identicos los caminos interiores de unas provincias, á otras, o por mejor decir, no son caminos, sino sendas, veredas, encrucijadas, montañas cuya tima se pierde de vista, despeñaderos, y precipicios horribles en algunos parages. Esta es la causa poderosa de hallarse entorpecido el trafico interior, [entre paréntesis: S. 12] ó por mejor decir de que no haya ninguno. ¿Qué importa que las tierras sean fertiles si estos obstaculos obstruyen, ó cierran las salidas, falta la concurrencia de compradores, los transportes son costosos, y el fruto tiene un precio tan baxo, que no puede compensar los gastos hechos para su beneficio? En este caso, exediendo el costo a los productos, el mismo cultivador conoce que la abundancía le es ruinosa; abandona su exercicio, ó le emplea solo para procurarse lo precisamente necesario; y las tierras que habiendo trafico, y comercio mantendrian centenares de almas, apenas proveen de pasto á algunos ganados. Los hombres poco instruidos atribuyen la miseria publica a la despoblacion, y a la indolencia universal. Tal ves se equívocan toman do el efecto por la causa, y no remontando á los verdaderos principios de la destrucción. A la tierra que dá con que pagar nunca le faltan brasos. La facilidad de venta, y el buen precio serán siempre un atractivo poderoso que exitará á aumentar la cantidad de los frutos, y hacer nuevos esfuersos para multiplicar las producciones. Pero faltando esta facilidad, el ingenio desmaya, ó se abandonan los objetos que no prometen pronta salida para dedicar toda la atención á los que la prometen. La deliciosa provincia de Nicaragua ofrece un exemplo palpable de esta verdad. Era una de las que abastecían de cacao a la Europa, y de las que mas se enriquecían con este ventajoso comercio. Al presente su cosecha annual de este fruto se regula en 5 mil tercios con los quales proveé a su consumo, y à el de las provincias de Comayagua, San Miguel y San Salvador. Si algun año el producto de las cosechas exede algo mas del regular consumo, este exedente se desperdicia porque no tiene salida, [entrerren glonado: y por la calidad del mismo fruto] no puede conservarse mas tiempo. En este caso se hallan todos los labradores de este Reyno, exeptuando los de añil, de que despues se hablará. La abundancia resulta en su prejuicio: y en vano se cansan los patricios zelosos en promover nuevos ramos de agricultura, y de industria, mientras su producto no se pone en nivel con la extracción, y antes de aumentar articulos, no se piensa en darlos valor por medio de las buenas, y comodas salidas. Donde no hay estas, no hay comercio de consiguiente no hay población, no hay Estado. La provincia de Nicaragua sería de las mas infelices, si atenída á la corta utilidad de sus cacaos, y á mantener sus haciendas en pie, sin poder pensar en aumentarlas, no hubiese dado incremento al giquilite, que por lo pronta, y segura salida, ofrece mejores, y mas bien fundadas esperanzas.

4139. El mismo incremento del añil, sus circunstancias, y la calidad de su cultivo, deben contaxse entre las causas de la obstruccion de este comercio. E1 fruto es sumamente precioso; y el consulado en lo que va á decir no intenta revajar su utilidad, ni disminuir su producto; pero es constante que las ciertas y conocidas ventajas de este trafico hacen retraer de emprender otros, y circunscriben la esfera de las convinaciones mercantiles.
Se puede asegurar resueltamente que si este Reyno no produxera el giquilite, el cacao, el algodon, y sus demas frutos exelentes no estarian como ahora desperdiciados, y sin valor. La industria hubiera hecho mas progresos: y el tiempo y el teson, habrían allanado los obstaculos, que de pronto parecen insuperables. No se hubiera abandonado el comercio del sur se habría facilitado el del Norte: y en ves de un solo articulo exclusivo, tendriamos diferentes de igual, o mayor utilidad, que extenderían generalmente la abundancia nacida de las causas arriva dichas, aumentaria la poblacion, acrecentana la fuersa, animaría el trabajo y la circulacion, y extendiendo la esfera y el movimiento del comercio, excitaria la actividad, y multiplicaria las subsistencias. El cultivo del añil excluye las tierras imposibilitandolas para otras siembras, y para pastos: queda dicho esto dicho en el S. 12 y ahora deben añadirse una rason que le da nueva fuersa. Un obrage de giquilite atrae á sus contornos una plaga de insectos voladores que persiguen, desmejoran, y ahuyentan los ganados. Por otra parte el dueño de una de estas haciendas creería perderse si apartaba de ellas la menor atencion, ó la dividia entre otros frutos por pequeñas porciones. De esta errónea [entrerrenglonado: creencia], que no puede atribuirse sino á ignorancia de los primeros principios de la Economía rural, proviene la escases de viveres en las provincias donde por estar el tráfico mas floreciente en un articulo tan principal, debiera haber mas abundancía de todas las cosas. Agregase á estos vicios el mas considerable, el que por si solo bastaría para que no hiciese nunca mayores progresos este Reyno; por mas que todas las tierras produxecen el giquilite con iguales ventajas, y para todas ellas fuese el consumo ó la salida con proporción á la cosecha. El beneficio de esta yerva requiere oficinas, maquinas, anticipaciones anuales y periódicas, gastos crecidos de todo genero que no son compatibles con la pobresa del Pueblo. Es preciso pues que el añil esté en pocas manos, y manos pudientes. No hay necesidad de probar que este es un mal en politica, y un desorden en economía, y que es como la rais de otros muchos males, y desordenes. Las riquesas no son de ningun provecho á la multitud quando es un corto numero el que las posee. Nadie se persuadiría que 700D pesos sea mejor que esten en una sola persona, y no distribuidos entre cien familias, como por el contrario todo el mundo conoce que las grandes propiedades en tierras son aun mas ruinosas que las que consisten en dinero, ó empleos. A pesar de estos vicios anexos á el añil debe merecer, y merecerá siempre las primeras atenciones en este Reyno: és el fruto favoríto de algunos de sus climas, como de otros lo es el cacao: és la columna unica que sostiene este misero edificio, amenasado de una total ruina, y sí ella viniese a faltar, sin estar antes bien apuntalado, caéria en tierra sin humano remedio, y no seria posible volver a levantarle. Tiene en el día este ramo de comercio infinítas ventajas con proporción a otros tiempos, y hay afición á él por que estas se conocen, y se ven todavía sus buenos efectos á pesar de la competencia de Caracas, y de las Islas. Pero mañana la de Santo Domingo se alsará con él: las proporciones de su fertil suelo son notorias: y aun quando este Reyno sostenga la concurrencia con Caracas, con la Nueva Orleans, con Santo Domingo y con las otras Antillas, por rasones naturales debe decaer su exportación, y talves vendrá a ser ninguna con el tiempo si subsiste el entorpecimiénto del trafico interior por las distancias y lo fragoso de los caminos [entre paréntesis: S. 38]. Algunos se imagínan que la naturaleza con la bondad del fruto asegura a Guatemala las utilidades que de presente recibe de él; opinión extraña, absurda, desmentida por un exemplo quasi en todas sus partes identico. Nuestros cacaos son los mejores del mundo, y sin embargo estan por los suelos: otro tanto puede suceder á el añil, y no hay necesidad de muchas razones para convencerlo: por que no son quimericas las anteriores reflexiones, sino prácticas nacidas de hechos que estamos viendo, aunque no paramos sobre ellos toda la consideración que conociera para prevenir en tiempo el funesto golpe que nos amenasa.

4240. La conclusión del artículo presente es que sin perder de vista las otras producciones esquisitas de este Reyno, que en manos industriosas bastarían para hacerlo felis, la del giquilite debe atenderse por todos los medios posibles. Sufre no obstante éste que en el día es el único ramo del comercio, tales trabas, embarasos, é impedimentos, así respecto del cultivador, como del negociante, que deben contarse entre las causas de la obstrucción general. De las segundas se hablará en los parrafos 61, y 62. Las primeras se apuntarán en el siguiente.

4341. La feria de [enmendado: tintas], que un tiempo se celebró en Apastepeque, y San Vicente hoy se ha transferido á San Salvador, capital de la provincia de su nombre: antes atraía una muchedumbre de compradores: al presente atraé a muy pocos, ó quasi á ningunos, porque se sabe que no consiste, sino en una vana formalidad, en un aparato inutil por si mismo, y ruinoso por sus efectos. Se reduce la feria, que por ningun lado que se le mira meresca semejante nombre á una junta o congregación de los hacendados, y comerciantes, [enmendado: presidida] por el Xefe de la provincia para señalar, ó abrir precios al fruto. Aquellos piden que se señalen altos: éstos piden, como es natural, que sean baxos: se leen, ó se pronuncian bellos discursos por una, y otra parte cada una de ellas abunda en su sentido; y con presencia de todo, ó sin presencia de nada de esto, por que una casualidad muchas veces resuelve la dificultad, se proponen los precios, que el superior gobierno ha de aprobar después, a cuyo efecto se le consulta. Se dice que en este señalamiento, no se lleva el objeto de privar á el cosechero de la libertad de vender como pueda, ni a el negociante de comprar como le acomode, síno unicamente el de asegurar los derechos reales fixando su adeudo y simplificando su cobro. Sea como quiera de la intensión, lo cierto es que la feria es una verdadera traba, y no de aquellas que estancan el genero, sino de las que lo hacen mal vender, ó mal comprar por que el provecho, ó el daño suele ser reciproco. He aquí en que consiste. A la cosecha de tintas preceden las anticipaciones anuales, que contribuyen á establecerla: el cosechero, que solo lo es de giquilite, carece de viveres, generos, efectos y de todo lo demas indispensable, asi para preparar la tierra, como para reparar, y renovar los utiles y maquinas que se consumen por el uso. Hay un Montepio en San Salvador establecido con el objeto de facilitar estas anticipaciones, ó por mejor decir no le hay: le hubo. En el día su fondo es imaginario: quasi desde los primeros años de su erección se distribuyó el total de él segun su destino; pero con tales vicios y tan mal metodo en su manejo, y dirección, que no ha sido posible reintegrarle, ni lo será en mucho tiempo: está pues exhaustivo enteramente, y la provincia tiene sobre sí un gravamen que la reducirá á la mayor miseria, si de una ves se la intentase arrancar17. Le rezta al cosechero el recurso de las habilitaciones, que se hacen por medio de aquellos tratos mutuos de que sé habló en el S. 25. El habilitador, ó capitalista, que pactó cobrarle en tintas al precio de feria, ó con algun aumento, ó rebaxa de este precio, según las circunstancias, gana si el señalamiento es alto: por la inversa pierde, ó gana el cosechero, y siempre ésta perdida, ó ganancia de qualquier lado que se imagine, resurte en daños de los campos. Si perdió el capitalista se retrae a el otro año de habilitar: y sí el hacendado, se desmaya, se debilita, las cosechas se disminuyen y los campos se empobresen, y se despueblan. Son mil veces mayores los perjuicios cuando el cosechero aflixido viendo su ruina proxima ó por el mizmo señalamiento de precios, ó por que la cosecha no ha correspondido a sus esperansas, apela á la superchería y el fraude á que le induce la necesidad y el riesgo en que se mira de perecer su recurso. Entonces adulterada la calidad del fruto ó mesclado el bueno con el mediano, y el malo para equilibrar las ventas, y los pagos, falto la confianza, y la buena fee entre el habilitado, y el habilitador, entro la desunion entre estas dos clases de hombres, iguales en el destino de hacer felis al Reyno por su misma felicidad, y que debieran mirarse como hermanos, y prestarse un mutuo socorro. Aún hay otro inconveniente de la mayor consideración. El Monte gosa el privilegio de prelación para el cobro de su haber y de aqui resulta para el cosechero un perjuicio, irreparable. El capitalista, con este conocimiento, no habilita a riesgo de perder su dinero por aquella injusta preferential se hacen las habilitaciones por segunda, y tercera mano ¡Quantos daños encadenados de un mismo precipicio! -Todos ellos se evitarian Exelentícimo Señor y su remedio es el mas obio, y sencillo que se conoce: la libertad bien entendida, esto es, la inexistencia absoluta de todo obstaculo. Libertad a el productor de la materia primera para que la expenda como le acomode, calculando, y convinando la ocasión, el tiempo, y el lugar en que podra darla mas valor. Libertad al comerciante, ó al primer expendedor, para que compre con su dinero en donde le tenga mas cuenta, y de quien le venda á mejor precio. Esta probado que la feria de San Salvador es un obstaculo para los progresos del añil. No lo es menos para la agricultura en general, la feria de ganados, cuya multiplicación es uno de los principios mas seguros conocidos de la Economia usual.

4442. Ha habido, y hay instruidos expedientes voluminosos sobre qual deba ser el parage donde se celebre la feria de ganados. Ultimamente se declaró por este Gobierno que sea en Chalchuapa, un pueblo distante cinco jornadas de la Capital, y una más que Jalpatagua donde se hacia hasta ahora. Sobre esta simple jornada se han [enmendado: suscitado] questiones entre los ganaderos, y negociantes abastesedores, por que la experiencia ha acreditado que en ella consiste la mas ó menos considerable mortandad de las reses, á causa de ser de tierra esteril, [enmendado: pedregosa], sin aguas, ni pastos, fatal por consiguiente para unas manadas numerosas que traen hasta aquel sitio andadas mas de docientas leguas de buenos y de malos caminos. El abasto de la Capital y el objeto de esta feria, ó llámese mejor concurrencia de vendedores, y compradores: éstos van de ella, y aquellos vienen de las Provincias de Nicaragua, y de Honduras. En calidad que han de vender precisamente en aquel parage, y no en otro, á cuyo fin han de hacer constar las cabesas, que sacaron de sus Haciendas, y entrar con otras tantas en la feria, ó acreditar competentemente su mortandad en el transito, só pena de una rigurosa persecución. A el comprador se le obliga á concurrir á el abasto de la capital con un 75/100 del numero de reses que compraba, hasta este último año en que por el mismo superior gobierno se han hecho algunas modificaciones á esta regla, y toman dose diferentes providencias relativas á precaber la excases de carnes que [enmendado:amenazaba], y de que á pesar de ellas está todavia amenazado este publico. Las provincias han clamado, y claman por la destrucción de la feria, sin que se encuentre causa alguna para que la hayan sufrido tanto tiempo, sino la poderosisima de la necesidad: el no tener otro recurso principal sino sus ganados, y el haber de venderlos en la capital ó por no series permitido llevarlas á otra parte, ó por que en ninguna otra encontrarian por mayor una salida tan facil, y expedita18.

4543. Asombra Señor Exelentisimo ver mas tierras fertiles, y espaciosas, yermas por otras partes, y baldias, ricas y abundantes de buenos pastos, como son todas las que se contienen en esta provincia y sus adyecentes, no dar el ganado preciso para abastecer a una Capital de veinte y cinco mil almas, y tener que mendigarle de largas, y penosas distancias.
Pero todavia asombra mucho mas que se quiera, á pesar de ésto mantener [entrerrenglonado: la carne á precios baratisimos], a costa de los criadores, y de las mismas provincias que la suminístran. En Guatemala no se han penetrado aún, ni se comprenderá en muchos años la ciertisima maxima, de que la barates de los viveres, no es lo que mas conviene al menudo pueblo. Escases, y carestia es miseria; pero abundancia y carestia siempre es opulencia. De ignorarse estos conocidos principios dinama el empeño de que no se haga novedad en la quota de carne que se ha venido dando por un real, a pesar de la diversidad de circunstancias que la exigen; y del mismo empeño nace la escases que en el dia se esta sintiendo, y se sentirá mucho mas a la vuelta de pocos meses19.

4644. A principios del siglo anterior, quando la provincia de Soconusco, Suchitepeques, Escuintla, y Guasacapam con los grandes productos de sus cacaos estaban en sus dias de gloria, el Valle de Guatemala y sus contornos, rebosaba de ganados, y de haciendas de criadores numerosisimas. Dabanse un tiempo quarenta libras de baca, y se creyó que la miseria llegaba a su ultimo colmo, quando en la expresada época no podian darse mas de catorce. Así se [enmendado: presentó] entonces à la Magestad de Felipe tercero, quien por su Real cedula despachada en Valladolid à 22 de Diciembre de 1605 se sirvió pedir informe sobre las causas de esa decadencia.

4745. Si se pregunta á los criadores actuales, que suelen abastecer á algunos pueblos de estas inmediaciones por que en ellos venden á mejor precio que en la Capital. ¿Qual es la causa por que sus haciendas no prosperan? responden á una vos que los ladrones. En efecto los campos estan infectados de esta plaga, hija natural de todo el conjunto de causas reunidad que conspiran á hacer miserable éste Reyno. A la falta de medios de subsistir, se sigue la despoblación, se sigue la infelicidad del Pueblo, su abandono, y el desarreglo de sus costumbres. Tienen las viciadas, y corrompidas éstas gentes de color por el antiquísimo habito de vaguear adquirido desde la infancia, y por no tener mucha parte de ellas en que exertisarse, aunque lo apetescan, quando llegan à mayor edad. El consulado pudiera hacer una pintura lastimosa, pero cierta, de la relaxacion, del desorden: à caso sobre la superficie de la tierra no hay una plebe peor morigerada que la del Guatemala, y así debe ser, segun todas las circunstancias que en ella concurren20. Es indispensable que donde escasean los medios de subsistir, haya gente holgazana viciosa, pronta para todos los delitos, y sin principios de rubor. En ninguna parte hay menos desordenes que en donde la plebe está ocupada: y la Holanda es buen exemplo de esta verdad, de la qual asevera un escritor suicio que en onse años vivió en ella, no vio executar ninguna pena de ultimo suplicio, Moscovi es un lugar de pas desde que Pedro I hiso industriosos á los moscovitas21. El pueblo que encuentra facilmente cómo ganar la vida no tiene tentación de quebrantar las leyes: y como la osiosidad es la rais de todos los vicios, asi la aplicación al trabajo es la fuente de las virtudes domesticas, y mantiene la sencilles de las costumbres, que son su origen, y principio.

4846. Ayuda, y favorece los robos de ganado la misma extención de las haciendas, vastas, sin resguardo, y cuidadas por un simple mayordomo, y sirvientes que a veces son complices. ¿Como no ha de haber ladrones sí brinda la ocasion á cometer los hurtos, y la necesidad, ó las malas costumbres inducen tambien a ellos22?

4947. Se remediarian en alguna parte estos daños, si el comercio esterior, aun en su mesquino estado actual, fuese tan activo como pudiera serlo. Pero tiene tambien impedimentos de la mayor consideración, y uno de ellos es el contrabando que le quita su merito, y su fuerza principal, causando mas estragos a la sordina, que los que a rocas descubierto pudiera causar un enemigo cruel, y poderoso.

5048. En la mitad del siglo anterior quando los soldados de Cromwel adquirieron á Jamayca, debe fixarse la fatal epoca del contrabando23. Primero éstos soldados sedientos de rapiña, y acostumbrados en sus guerras civiles á derramar sangre, se dieron a la pirateria, y desvastaron á su salud las costas del Nuevo-Mundo. Despues que por su misma ferocidad, y por sus inauditos arrojos desaparecieron estos monstruos de sobre la has [sic] de la tierra, los immensos fondos que habían acopiado en sus diferentes expediciones, y correrias, depositados en Jamayca, que era el centro á donde iban á parar los despojos, y el botin de estos Reynos, y los del Perú, sirvieron para echar los cimientos de una nueva opulencia, por medio del comercio prohibido, y para hacer de aquella isla un almacen que surtiese a todas nuestras posesiones. Corrió con prospera suerte desde los principios éste establecimiento, y á fines de aquel siglo tomo un grande incremento el contrabando y [enmendado: creció] con rapides. Durante la guerra de succesion estubo desmayado, ó menos activo. Luego volvió á lebantarse con nueva emulación, y se sostiene hasta el presente, aunque en este intermedio haya sufrido algunos reveses por la vigilancia de nuestro gobierno, que siempre que ha conocido el mal ha procurado atajarle. La astucia de los Ingleses ha sabido siempre triunfar de las dificultades, y embarasos, que oponia á sus intenciones pérfidas, la severidad de nuestra Legislación. Quando se prohibió la entrada en los puertos de America a todo Buque Extrangero, con qualquiera pretesto que la solicita se, apelaron á la fuersa ayudada del artificio, e interesaron á sus baxeles de guerra en éste comercio dandoles un cinco por ciento de los efectos que conduxesen. Despues, á esta violacion del derecho publico tan escandalosa, y tan manifiesta, ha sucedido otra mas perjudicial, aunque no tan chocante, por que es mas secreta. Acercanse los barcos ingleses a nuestras costas eligiendo los puntos menos frecuentados de ellas, ó los parages, cayos, y arrecifes totalmente abandonados: echan en tierra un hombre que sabe la lengua, y avisa su llegada: por desgracia siempre encuentran de nuestra parte, quien acude con toda diligencia á su reclamo: y de este modo se hacen las negociaciones, por medio de las quales consigue la Gran Bretaña llamar ásia su seno las riquesas de nuestro continente.

5149. En todos tiempos ha sido éste Reyno de los que han pagado á Jamayca el tributo mas quantioso. Los establecimientos ingleses en el río de Walis, y en la costa de Mosquitos, son el segundo depósito de las mercaderias de aquella isla, y de ellos se introducen por las provincias de Honduras, y Nicaragua y por el puerto de Omóa, exerciendo á un tiempo algunas veces el contrabando, y la piratería, de que se han visto repetidos exemplos. A mediados de este siglo, se sentian los funeztos efectos del comercio clandestino por los dos primeros parages: que sus habitantes no le podían impedir por que entraban hasta sus casas á sacarles los frutos: y que el caudal de las Minas de Comayagua, las mas abundantes de este reyno, se extraviaba por aquel conducto24. ¿Que sucedería en el dia Exelentisimo Señor, teniendo facilitada la comunicacion, por medio de nuestros mismos establecimientos, y sin necesidad de internarse por los rios, calas, y ensenadas de la costa? Para dar alguna luz sobre esta importante materia, le parece al consulado tomarla de mas antiguo, y hacer una breve historia de nuestros establecimientos de Honduras, ya sostenidos en buen auge, ya abandonados, y ya vueltos a fundar de pocos años á esta parte.

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50. La población de Españoles en las costas de Honduras, ó de Hibueras, es tan antigua como su descubrimiento. Fundo Francisco de las Casas a Truxillo en 1524, y si hemos de dar entero credito á las relaciones de aquellos tiempos, llegó a ser una de las colonias mas florecientes de esta America, y a hacer un comercio considerable, independiente del resto del Reyno, y de su capital. Sufrió algunos accidentes, que obligaron á trasladar la silla epyscopal, y la cabesa del Gobierno a la Ciudad de Comayagua, donde oy recide25; pero siempre Truxillo conservó su nombre, su población, y su riqueza, hasta fines del siglo anterior en que los Holandeses la saquearon: y sea por el rigor de los mismos enemigos, ó por que los habitantes no quisieron volverla a poblar, desde entonces quedó totalmente abandonada, y sobre las ruinas de la misma colonia brotó la naturaleza un monte de espesos arboles, y arbustos, cuyas exhalaciones, juntas con el veneno de las aguas detenidas, hacen mortifero un clima que se tubo algun dia por mas saludable que el de Campeche26.

5351. Quedaron desiertos aquellos lugares por espacio de un siglo, y los Ingleses se aprovecharon de esta deserción para echar los cimientos Mosquitos. Sus principios, y sus consequencias son notorios. Penso nuestro Gobierno cuando logró arrojarlos de ella que era conveniente sostener estas posesiones para que pudieran en nuestras manos tener igual utilidad que en las de los enemigos, y se cometieron con esta errónea creencia muchos desaciertos políticos enlasados unos de otros. En primer lugar se permitió quedar algunos ingleses en Rio-tinto, y en Brufils27 [sic], imaginandose que se haraían españoles fieles, y que procurarian destruir el contrabando, no siendo otro el objeto que los habia inducido á establecerse en aquel remoto lugar, luchando contra la naturaleza del clima, y condenandose a vivir desterrados de todo humano, y racional trato, sino asegurarse la rapida fortuna que promete este tráfico indigno. En segundo lugar se determinó restablecer á Truxillo para que fuese cabesa de las otras pequeñas colonias, Gracias a Dios, Roatán y Rio-Tinto. Como de una verdad nacen otras, así se encadenan de unos en otros los yerros quando se asienta por cierto un principio falso. Se buscó la antigua Truxillo, y hasta ahora hay opiniones sobre su verdadera situación. Lo cierto és que las circunstancias son muy diferentes, y que si en su tiempo prospero aquellas colonia, ahora en ves de prosperar atraé sobre si la ruina de toda la provincia de Honduras, y con ella, sino se le va a la mano, atraera la de todo el Reino.

5452. No se consideró que ya Honduras no es aquella provincia que dexaron descripta los escritores del siglo XVI cuya felicidad en multitud, y bondad de gente, en fertilidad, y frescura maravillaba, segun dice uno de ellos28. En su presente estado excita la comparacion; ninguna hay mas despoblada, mas yerma, ni mas de todo quanto desolada. Ya no produce aquellos cacaos, asucar, trigo, y demas frutos de que se cuenta que hacia una copiosa extraccion. No hay mas que desventura, y soledad en todas sus campiña, pobladas solamente de guacales, espinos, sabandijas, e insectos ponsoñosos. Hay [enmendado: desiertos] de cincuenta, y de mas leguas, mansion de tigres y criadero de vívoras. En el transito de Truxillo á Comayagua, que á jornadas regulares no se cuentan menos de catorce, hay solo tres pueblos, y esos de ladinos llenos de miseria. A penas se come pan por que es muy poco el trigo que se cosecha en toda la provincia: de cacao la surte Nicaragua: la unica subsistencia de aquellos naturales es el ganado vacuno, que crían en pequeñas porciones, y traen a vender a la feria de que se habló en el S. 43. el de cerda en uno, á otro Pueblo, como el de Sulaco, que á penas tendrá docientas almas de comunion; y las Minas de los Partidos de Tegucigalpa, Yoro y Opoteca, que mantienen algunos operarios, aunque no tantos como correspondía, mediante la notoria abundancia, y finura de sus metales.

5553. Segun ésta breve descripcion no se alcansa por donde el Restablecimiento de Truxillo pudiera haber sido util á aquella Provincia, a menos que por medio de colonias de gentes Laboriosas, y robustas se hubiera tratado al mismo tiempo de darla impulso, y fortalesa: No habiendose llevado esta idea, sino solo la de habilitar aquel Puerto, dexando en su miseria los lugares para los quales debiera ser provechoso, resultaron de éste mal convinado plan inconvenientes que se sentirán mucho tiempo. Vinieron a Truxillo los nuevos pobladores, seducidos del falso alhago que atraé a todos los Españoles a las indias, pensando que en qualquiera parte de ellas anda de sobra el dinero, y las fortunas se hacen con rapides. Es un absurdo imaginarse que el Asturiano mas vigoroso, acostumbrado a todo el rigór de las estaciones, trasladado a la America quiera seguir su genero de vida patriarcal y campestre. Las circunstancias, no el clima, ni su mayor o menor distancia respecto del sol, [enmendado: causan] las transformaciones prodigiosas que se ven en estos paises de índole, de costumbres, y de caractéres. Por otra parte los colonos traidos a Truxillo padecieron las mayores miserias en tanto que pudieran levantarse casas, ó ranchos provicionales donde irlos colocando. Expuestos a las inclemencias de un sol ardiente, en una costa desamparada, y salvage, en un temperamento extraño para ellos y tan mortifero como lo es el de todas las costas de esta America, donde la industria del hombre no ha triunfado todavía de la naturaleza, con malos alimentos, y peor abrigo, éste conjunto de causas originó la muerte de un gran numero, y el desfallecimiento de otros, que si salvaron la vida de su rigor contraxeron enfermedades habituales, y penosas. Se fundo Truxillo á pesar de estos contratiempos, y no habiéndose abatido los bosques que le circundaban, su atmósfera sin ninguna ventilación es tan ponsoñosa, como buenamente pude creerse. Hallaranse aquellos colonos enfermisos, y valetudinarios, con ración por el Rey; y no tuvieron ningun aliciente que les hiciese aplicar á la Agricultura, de la qual les retraia tambien el estado de su salud, y las dificultades de allanar unos terrenos donde no habia entrado la mano del hombre en el espacio de un siglo, y tanto mas trabajosos de desmontar, quanto es mayor su frondosidad, y mayores por consiguientes los estorbos, y las malesas. Desde aquella epoca hasta la presente se les continua trayendo los bastimentos de la Havana por cuenta de la Real Hacienda; y sin agricultura, sin comercio, sin medios algunos de subsistir, és facil considerar en qué pueden exercitarse unos colonos que tienen en su mano la [enmendado: ocasion] de darse al contrabando, de que los mismos barcos de la Habana son los inmediatos agentes, y á que les excita su escases de recursos, y la facilidad de hacerle sin ningun riesgo, por que los mismos despoblados, y montañas favorecen la clandestinidad, y la fomentan29.

5654. Mas aún en contra de Truxillo, aquella nueva colonia, debiendo servir de cabesera de las otras tres, de residencia de un comandante, de las Caxas Reales, de Presidio, y de la Caxa de armas para rechazar cualquiera insulto, como el que sufrio por Abril del año anterior, necesitaba guarnición, tropas, y era preciso que se las suministrase la provincia30. Despoblada ésta, y miserable, segun se há descripto, ¿que perjuicios no debieran seguirsela de ésta saca de hombres, fuere por temporadas, ó por años? Obligose á las milicias de Comayagua, de Moro, y de Olancho a hacer el servicio en la costa. El clima de las primeras fatigas arrebató una porción de ellas que perecieron á el rigor de su ambiente mortífero, y continuandose á pesar de ésto en hacer reclutas periodicas, ó embiarce milicianos forsados para alternar en el servicio, las deserciones son frecuentes, y lo son mucho mas las fugas, buscando los infelices su refugio en otro pays por no sufrir un gravamen tan penoso y que suele pagarse con la vida, como la experiencia lo demuestra.

5755. Truxillo pues ha aumentado la [enmendado: despoblación] de la provincia de Honduras, está causando al Real Erario crecidos desembolsos de que formas podia reintegrarse31, sin ser útil por ningun aspecto al Reyno, ni al Estado: y para colmo de males ha multiplicado los contrabandos, facilitando su introduccion, y su expendio. El consulado lo represento así á este gobierno en 29 de octubre de 96. y ultimamente en 27 de Febrero de este año a solicitud de su Síndico: el Ministro Don Miguel Bataller, que acaba de ser fiscal de esta Audiencia, aseguro lo mismo en varios expedientes, con especialidad en el instruido sobre la navegación del rio Motagua: y el publico a la vista de este contagio, que infesta las mejores provincias, y no dexa segura á la capital, hace autor de él a Truxillo, y á los barcos de la Habana que le proveen de vienes32.

5856. Sin embargo, hay todavia otros conductos como el rio de Tabasco y el de Polochic en la provincia de Verapas, por donde se hacen las introducciones clandestinas; pero particularmente por el de San Juan en la provincia de Nicaragua son mayores, mas quantiosas, en rason de su mayor población y de la mayor facilidad de consumo. Pudiera el consulado referir a Vuestra Exelencia exemplos dolorosos de estas verdades, que no servirían de otra cosa que de entristecer el piadoso animo del Rey, amante de sus vasallos, y que siente como suya propia qualquiera de sus perdidas. Los ingleses inteligentes en las ensenadas, calas, y rios de la gran Laguna de Nicaragua, de acuerdo con los indios, y zambos independientes que habitan toda la costa llamada de Mosquitos, hacen el trafico prohibido por los medios indignos apuntados en el S. 49. y algunos malos españoles les ayudan, y á sí mismos se perjudican perjudicando a su patria. ¿Como podía prosperar el comercio mientras tenga contra si este enemigo capital que le mina, le corte la principal sustancia dejandole desangrado, y sin fuerzas33?

5957. Toda la provincia de Nicaragua está al presente inundada de géneros Ingleses introducidos clandestinamente por el rio de San Juan, y si esto sucede ahora, siendo preciso luchar contra mil embarasos que opone la naturalesa a su navegacion, ¿que sucederá cuando ésta se ponga corriente conforme á la gracia concedida a Don Juan Zavala por Real Ornansa de 20 de Febrero de 1796? Entonces se podra decir que se le han allanado á el enemigo todos los estorvos, y que podrá hacer a salvo las negociaciones, lebantandose con el comercio absoluto de aquella fertil Provincia, y por relacion de quasi todo el Reyno34.

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58. Agregarse a estos inconvenientes otro digno de la mayor atención; y que no debe perderse de vista si se quiere que saiga de su mesquino estado este comercio. No hay en el unión porque las limitadas empresas á que se ha ceñido, hasta ahora no la han necesitado. No hay aquel motivo sin el qual los mejores pensamientos se ahogan, y las tentativas que requieren espiritu, y teson, no se llevan á efecto. Es menester reunir los ánimos, amaestrarlos darles lecciones para que concurran a la felicidad comun por medio de la suya propia; en una palabra, es necesario enlasar los intereses de las provincias con los de la Capital, ahora como separados, ó muertos, para que resulte el bien del Reyno del de todas, y cada una de sus partes. Si la provincia de Nicaragua, que es una de ellas, se desune, y rompe el vinculo que debe ligarla con su cabesa, és preciso que cada esta desunion en prejuicio de ambas: de ella por que esta con muy poca diferencia en el mismo estado que la provincia de Honduras, pobre, respectivamente despoblada, y ya se han dicho los funestos efectos que se experimentan de haberse habilitado el Puerto de Truxillo entre paréntesis: S. 53 54 y 55. no tendra recursos para poderse sostener por si sola, y apelará á el contrabando como medio mas facil, y expedito, ya que por la ocasion, y la necesidad, y ya por que los Ingleses no dexaran de aprovecharse de esta coyuntura felis que se les presenta para dar [enmendado: mayor J impulso á sus almacenes de Jamayca. Finalmente cederá en perjuicio de la Capital, por que siendo pequeño el comercio que en el día puede hacer; segregarla una parte es arruinarla totalmente, es imposibilitar mas, y mas que pueda aspirar a lebantarse por medio de aquellos ensayos pequeños que son precursores de las empresas grandes, y para las cuales se necesita la unión de todas las provincias con su capital, y de la capital con todas sus provincias.

6159. ¿Que podrá hacer este mesquino comercio, siendo su suerte tal como se á pintado, y teniendo á demas otros impedimentos que ayudan á entorpecerle, y a deteriorarle? En una guerra como la presente todo está en inaccion. La proximidad de los establecimientos enemigos á el seno de Honduras, hace que no se determine á venir a él ningun registro. El añil no tiene salida: estan detenidas las tres cosechas de éste fruto: los cultivadores perecen, y los comerciantes no ganan. Uno, u otro solamente se arroja á dirigir alguna porción para Vera-Crus sufriendo los fletes de quatrocientas leguas de tierra, y adeudando nuevos derechos en aquel Puerto. Los demas esperan la pas, y entre tanto tienen hechas treguas de giros, y de negociaciones. En el año anterior de 96, apresaron los enemigos una fragata Hondureña cargada de tintas por valor de mas de medio millón de pesos: un bergantin que salio del mismo destino el propio año, está detenido en La Habana con su cargamento: otra fragata con igual carga ha corrido la misma suerte despues de algunos contratiempos que sufrio por preservarla de la desgracia de la primera: en la plasa de Cadis están á demas de esto estancadas crecidos intereses de este comercio. Dies años de pas no le bastarían para rehacerse de éstas perdidas.

6260. Otros impedimentos aún que son de la mayor consideración agregados á los anteriores. Para la exaccion del derecho de Alcabala, y demas en quanto á los frutos, y efectos de ultramar, se aumentan éstos un veinte y cinco por ciento sobre sus principales precios. Si se examinara el origen de esta ][enmendado: practica] no se encuentra causa alguna rasonable á que atribuirle. Por el artículo 21. de reglamento para el comercio libre se manda que en Santo Tomas de Castilla y Omoa se ha de aumentar sobre los mismos precios, á fin de cobrar la contribucion, solo un cinco por ciento. Aun para las plasas, y puertos mayores se señala, según el mayor, ó menor comercio que hacen desde ocho hasta veinte por ciento; pero en ninguna llega a 25. Las Reales ordenes posteriores al Reglamento, en especial la de Agosto de 1784, la de 6 de Diciembre de 86, la de 26 de Febrero de 1789, m y la de 15 de Mayo del mismo año, manifiestan con la mayor claridad y presicion las intenciones benignas de Su Majestad en quanto á aliviar este pobre comercio, y á este Reyno, por lo mismo que en su estado actual no hay otra colonia mas dígna de la soberana commiseracion. Ha concedido el Rey diferentes gracias a los Puertos de Omoa y de Truxillo. El espiritu de ellas, no puede ser otro, que el de que se extienda á todo este Reyno, y particularmente á su capital, que es la primera plasa de comercio del Reyno, y el primer puerto por decírlo así, en donde se cumplen los Registros. Truxillo y Omoa no son mas que unos lugares de descarga como sucede respecto del Callao en quanto á el comercio de Lima. Su despoblacion, y su interperie no podran nunca hacerlos plasas de mercado, como en el dia no lo son, de manera que subsistiendo en este estado, no habiendo en ellos ningun consumo, ni trafico, y viniendo los registros completos á cumplirse a Guatemala, nó solo son ningunas aquellas gracias dispensadas por Su Majestad, sino que contra sus Reales intenciones se exigen á este comercio unos derechos crecidicimos en la unica aduana en que se [enmendado: devengan], quebrantandose literalmente el espíritu de las mismas gracias, y lo que es mas digno de atención en articulo 21. del expresado reglamento, cuyas palabras no admiten interpretación ni replica.

6361. Todavia es de mas ruinosos efectos la traba que sufre el añil en quanto a los mismos derechos. Su Majestad que con tanto zelo ha procurado siempre evitar el [enmendado: recargo] de este fruto para fatilitar su extraccion y con el mismo fin le ha libertado de todo derecho á su entrada en los puertos de España oirá con admiración que aquí se le hace sufrir Alcabalas, quantas veces pasa de una manos a otras, sin salir del Reyno. Este abuso es reciente. La antiquisima practica del comercio, y de las Reales Haciendas, está contra él: no cuenta mas antiguedad que la de la creacion del Montepío, cuyas perniciosas consequencias se han demostrado. Los efectos ultramarinos no adeudan mas que una Alcabala, mediante el aumento de uno por ciento á el que antes se exigía, y que se substituyó á la llamada Alcabala de reventa de las tiendas: aumento injusto, violento, y excesivo, como el consulado lo representará a Vuestra Exelencia con separación; pero en fin, en el dia asi se cobra, y el comercio ultramarino, con una sola alcabala satisface al Real Haber quanto le pertenece. No se alcansa rason por donde el añil, no deba tener el mismo privilegio: el añil, el articulo de la primera consideracion mirado como el unico que sostiene este Reyno, y su comercio.

6462. Tambien es digno de la mas seria atencion el deplorable estado de los Almacenes de las Bodegas del Golfo. Los robos son frequentes en ellas, sea por negligencia de sus administradores, ó por otros motivos [entrerrenglonado: dignos], de un serio escarmiento. Es imposible que puedan ir hombres de providad a aquellos destinos, clima pestilante, destierro, y con un sueldo limitado. Asi no es estrañar que se come tan fraudes, que se oculten las extracciones y hurtos, ó por lo menos que se ponga poco cuidado en la custodia de los [entrerrenglonado: intereses] del comercio. Desde 1787, en que las Bodegas empesaron a administrarse por cuenta de la Real Hacienda, se han visto repetidos los expresados excesos. Antes corria el comercio con esta administración, propia de el, que como interesado se valia de sugetos de su confiansa: y primero estubo a cargo de particulares, a titulo de encomienda pero nunca como ahora se experimentaron los robos, y fraudes de que todo el publico hace causantes a los mismos empleados del Golfo35.

6563. Con todo lo expuesto, Exelentisimo Señor, le parece al consulado que desempeña la primera parte de la real orden que motiva este informe. Ha dicho las causas diferentes que influyen en las Colonias de América para que no prosperen la Agricultura, la Industria, ni los conocimientos que dan explendor a los [enmendado: pueblos] traficantes. Ha dicho en particular los obstaculos que tienen obstruido este comercio, locales unos, y emanados otros de las mismas causas. La destruccion de estas solo puede remitirse al tiempo, que insensiblemente obra en politica las mayores mudansas, invierte las costumbres, y altera todas las cosas sublunares. En cuanto a los obstaculos que hay que vencer en este Reyno para dar impulso a su trafico interior y a su comercio, por el orden de parrafos con que los ha querido explicar, dira el consulado tambien los remedios que por de pronto se le ofrecen, sin perjuicio de representar a Vuestra Exelencia por separado sobre todos, y cada uno de ellos, siempre que lo crea necesario en desempeño de su instituto.

6664. Los parrafos primeros desde el numero 3 al 5 pintan la despoblacion del Reyno, y en los numeros 53. y 59. se describe en particular la de algunas de sus provincias. Es un axioma que los hombres no serán nunca más numerosos sino son más felices. Lo es tambien que la poblacion sigue necesariamente a los medios de subsistir, y que se aumenta en razon de la felicidad, y seguridad de estos medios. De los que se tomen para que la Agricultura, y la Industria florescan resultara en consequencia de esto la mayor poblacion, efecto de la comodidad general, por que teniendo buena venta los frutos, se doblan, y quadriplican las cosechas, y los cultivadores; y lo mismo que de las producciones agrarias, sucede respecto de las artes, y de todas las obras de la mano, y del ingenio.

6765. Se emplean algunos numeros desde el 6. hasta el 10. el 17. y parte del 39, en hablar de la antigua opulencia que daban a este Reyno sus preciosos cacaos, de las ventajas de su cultivo, y de los perjuicios que se siguen de haberle abandonado. La inversa de esta ultima proposicion, es decir, las utilidades que resultaran de restablecer le no necesita de pruebas. Recobrarian su adormecido espiritu todas estas fertiles provincias: la indolencia del indio se pondría en accion: se abriria un manantial de riquesa inagotable, y abundante: todo tomaria vida, y ser, a impulsos de un comercio felis, cuyos provechos, recayendo sobre la tierra la harian cada vez mas productiva, multiplicarian los consumos, y todas las clases de la sociedad participarian del aumento de los recursos que procura la abundancia. Al consulado le parece esta materia tan interesante, tan digna de la soberana atencion de Su Majestad y de la Vuestra Exelencia que no puede* menos de estenderse sobre ella, con tanto mayor complacencia, quanto al mismo tiempo que mira la importancia de restablecer los cacaos, se persuade que no hay, cosa mas facil, ni mas [enmendado: sencilla] que la execucion de estos pensamientos.

6866. Hay en las caxas de Comunidades de todo el Reyno mas de 300 D pesos, o existentes, 6 puestos areditos con un breve plaso; caudal detenido, muerto, e inutil [entrerrenglonado: para los indios] que no sacan de el inmediatamente ninguno de aquellos beneficios, para cuyo destino se erigio este fondo. Aunque todo el se diese a usura, y redituase una cantidad competente, el numerario se aumentaria, pero a falta de un administrador activo que le supiere distribuir se iria amontonando en las areas, ó pasaria de mano en mano asi el capital como los reditos, sin dexar provecho alguno a los Pueblos, y mucho menos a los individuos. De aqui proviene que el trabajo de comunidad le mira el indio como una gabela que tiene que satisfacer, del mismo modo que el tributo, sin que se imagine que es para su bien, sino para el uso de los que le mandan, y a quienes le es preciso dar obediencia36.

6967. No se imagine Vuestra Exelencia que el consulado quiera echar mano de estos sagrados fondos, ni darlos un destino que no sea analogo a su mismo instituto, mejor que el de ponerlos a usura pupilar como ahora se acostumbra. Conoce este cuerpo le infelicidad de los indios: conoce que ella es en mucha parte la causa de la miseria general: que la America prosperaria, si ellos prosperasen; y que esto no se lograra nunca mientras con nuestras necesidades no se les comuniquen nuestras costumbres. Pero al mismo tiempo ve con dolor que su estado es cada dia mas lastimoso, que en ves de dar algunos pasos asia [sic] la lus parece que se condensan mas, y mas sus tinieblas; y que no hay otro medio para que insensiblemente vayan dexando sus perniciosos habitos, sino el de darles amor a el trabajo, y que este les rinda una utilidad correspondiente, para que extendiendose sus gozes aprendan a convinar, y aumentar sus comodidades.

7068. Los causales de comunidad repartidos entre ellos mismos, con el objeto de renovar los cacaos, seria para todos sus pueblos una fuente perenne de riquesas. Figurese que a cada uno se le dan ciento, ó dos cientos pesos – no en plata, sino en cacao para que entre todos hagan un Cacaotal comun: que al segundo tercero, quarto año se vuelve con igual fin a repartir la misma suma: y que se cuida con zelo sobre su buena inversion, sobre que se hagan con metodo las plantaciones, y no se pase el tiempo oportuno de los desyervos. Sin exageracion Senor Exelentisimo, se puede asegurar que con un capital de quinientos pesos y el ligero trabajo de quatro, ó seis dias al ano, cada Pueblo de los situados en climas favorables se hallara con un cacaotal de 20 D. pies, que le producira mas de mil pesos annuales.

7169. Este producto pudiera dividirse en porciones, una para el fondo comun que tendria de este modo un prodigioso aumento, y otra para los Indios en particular, a fin de que vieren efectivas las utilidades de este nuevo trabajo, le tomasen amor, y no le considerasen como una carga, ó imposicion mas sobre las que ya padecen. El provecho en la mano, y no remoto, ni pequeño sino pronto, y considerable, exitaria sus deseos, su codicia, y la causa de su peresa que talves no consiste sino en que ven en el poco valor de su trabajo, y que nada pueden conservar, se iria destruyendo lentamente.

7270. Con los crecidos ingresos que tendrian las Caxas de Comunidad nacidos presisamente de este ramo se podria hacer un fondo aparte, sin tocar a los antiguos y destinar su producido en primer lugar a la erección de Escuelas de primeras letras, objeto de tanto interes asi para el estado como para la Religion, y tan recomendado por las leyes: en segundo a facilitar en los pueblos aquellos auxilios, que pueden atajar los estragos de una peste, ó cercenar sus fuersas: una pequena Botica: un facultativo a lo menos en cada cabesera de partido: en tercero a reedificar las iglesias arruinadas en quasi todos los Pueblos a fabricar cabildos decentes, y hospederias, ó ranchos en los caminos de preciso transito a alguna distancia de las poblaciones; por que aunque estas obras, y las demas de policia encargadas en los articulos y de la Instruccion de Intendentes son de comodidad publica, y no hay rason para que las costee unicamente el fondo de los indios; pero lo cierto es que estos utilisaron en ella, mas que nadie, y acabadas que sean podran reintegrar su fondo con usura, con una moderada contribucion que exijan de los pasajeros en las hospederias, y cabildos, como ya se practica en algunos lugares de este Reyno.

7371. La sencilles con que a primera vista se presenta este grande proyecto, indica que no es de aquellos que requieren esfuersos, ni trastornos, y que no pueden executarse por complicados. La unica dificultad que aparece es la de encontrar quien se encargue de la practica que tome este cuidado con zelo, con patriotismo, y de quien se puede presumir que no abusara de la confianza para [enmendado: estorsionar] a los Pueblos, y posponer la utilidad de estos a la suya propia. El consulado ocurre a esta dificultad, Señor Exelentisimo, conducido de las puras, y desinteresadas intenciones: el mismo se hechara con gusto sobre sus hombros este trabajo, si Su Majestad considera que es propio de su instituto, y que podra desempenarle con asierto. Por medio de sus diputados, 6 de comisionados instruidos, a los quales asalariara competentemente, hara recorrer los Partidos para que se hagan las nuevas plantaciones; para avivar con la persuacion, y con la suavidad la indolencia de los Indios, para que se desyerve en los tiempos oportunos, y para estar en la mira de todo lo que diga relation con el felis excito de este importante plan en todas sus partes. Si a el consulado se le confian las cantidades precisas para invertir en cacao, y acudir a los primeros gastos de las siembras, respondera de ellas, y dara las cuentas correspondientes valiendose de los mismos comisionados, que seran sugetos de toda su satisfaccion, y seguridad. La Real Audiencia es Administradora de los bienes de Comunidades: para simplificar el plan en lo posible convendria que el consulado se entendiese con el señor Jues de censos a quien se comisionase para los libramientos, recibir las cuentas, velar en lo posible por su parte, y noticiar de tiempo, en tiempo al Tribunal los efectos que se vayan experimentando.

7472. Vuelve a decir el consulado Señor Exelentisimo que este pensamiento reune las dos grandes ventajas que rara ves se encuentran en los proyectos economicos, conocida utilidad, y sencilles. Si a Vuestra Exelencia mereciese el mismo concepto, si le [enmendado: consideras] el digno de ser elevado a los pies del trono, y consigue la soberana aprobacion, no se lebantara de un golpe este Reyno de su mortal letargo; pero dara un paso por de pronto seguro y agigantado asia [sic] su convalecencia, y se podra esperar con el tiempo y el nuevo orden ie las cosas que de el se pueden seguir, que al fin se engrandesca hasta el ultimo punto, como sus incomparables proporcio nes se lo prometen.

7573. El plan anterior es reducido a aumentar los cacaos en el Reyno. [enmendado: para] habilitar los perdidos todavia existentes, del tiempo en que gosaron de su explendor, es preciso acudir a la primera causa, que despues de las expressadas se cree consumo, y acelero su ruina. Los Alcaldes Mayores que hacian anteriormente la visita anual de los cacaotales, exigian por cada pie de arbol vivo cierto derecho, que se prohibio del todo por que se creyo execivo. Tal ves habia en realidad este exeso respecto de la cantidad; pero lo cierto es que despues de la total prohibition no se ha hecho una visita de los cacaos, y el Indio que para [enmendado: tenerse] media hora en pie necesita una sobrestante que se lo obligue, viendo por otra parte la poca utilidad que le rendian, los abandono, y en el dia ni los cultiva ni permite que entren otros a cultivarlo, aun conservandoles la propiedad, ó pagandosela por su justo precio. Es menester para todas las convinaciones economicas en estos payses contar con la indole, y condition de sus naturales, y con las causas poderosas de que dinama su peresa [entre parentesis: S. 20 y 21]. Si el derecho de visita era execivo puede modificarse, some tiendo esta modification a la Real Audiencia, que establesca un Arancel equitativo, conforme a las circuns tancias de cada territorio. De lo contrario es imposible que ningun Alcalde Mayor se mueva a hacer la visita de los cacaotales: Como se detereminarfa ahacerla [enmendado: atravesando] una vasta probincia, sufriendo las incomodi dades que son consiguientes, erogando gastos, y exponien dose a perder la salud, y la vida, sino se promete ninguna utilidad de este trabajo extraordinario, si su sueldo no le alcansa para mantenerse con una regular desencia, y si le esta prohibido con el mayor rigor qualquiera otro recurso? No se hacen las visitas, e si se dice que se hacen, no tiene en elias ninguna parte el interes, ni el zelo; y el Indio sin la vigilancia de su superior no se mueve. Es pues indispensable restablecer aquellas con la conveniente moderacion, 6 dexar a estos en su inertia. El consulado suplica a Vuestra Exelencia por lo que se interesa en el bien comun, y por la relation que tiene esta materia con las de su Instituto, que se sirva, si estas reflexiones le parecen ciertas, hacer segun el objeto de ella lo que mas sea de su Superior Agrado y conforme a las soberanas intenciones de Su Majestad.

7674. Otro tanto dice respecto de los repartimientos; cuyo asunto ha tocado en los numeros desde el 24 hasta el 33. Siendo tal la feracidad de estos terrenos, como se ha descrito en el parrafo 20 y tal por la misma causa la indole de los Indios [entre parentesis: 21. y 22.] solo se puede acudir a estos inconvenientes introduciendo entre ellos la necesidad de las producciones de otros climas, que motive la de los cambios reciprocos. Esta necesidad resultara del conjunto de circunstancias que sucedan al mayor comercio, y a la mayor población ; mas para el efecto, no teniendo el indio por ahora ningun motivo que lo estimule a trabajar, es preciso darsele por medio de un agente extrano, y los repartimientos son este agente, que les hara sacudir la peresa, volver a sus labores antiguas, y les pondra en estado de no necesitar de el a vuelta de algun tiempo.

7775. La situation de la Capital de este Reyno, que en el numero 38. se ha dado por causa del entorpecimiento de su Comercio, por la poca aficion con que se miran las expediciones maritimas no tiene por ahora humano remedio, a menos que se le proportione algun accidente de aquellos que no entran en las convinaciones de los hombres. La ruina de la antigua Capital era una ocasion favorable, si una mano politica hubiere dirigido la translation: el parage en donde se hiso esta tiene para el comercio menos ventajas todavia que el de aquella: las desgracias funestas que sucedieron a esta catastrofe terrible, se lloran aun, por que estan recientes y no se olvidaran en mucho tiempo. Sin embargo, poblandose las costas, descubriendose por las del sur algun Puerto en estas inmediaciones, y poniendose corriente la navegacion del rio Motagua, aunque no tenga Guatemala todas las ventajas de un puerto de mar, podra de algun mo do participar de elias. Habitadas las costas, y en especial los parages inmediatos a los embarcaderos, la necesidad hara marinos. Para descubrir el puerto de Iztapa, u otro en sus cercanias, que pueda servir para el comercio de Nueva Galicia, Californias etcetera, expreso el consulado a Vuestra Exelencia en 3 de Octubre de 96. que habia comisionado a dos de sus individuos, y en fecha 28 del ultimo Abril, ha noticiado que ya se esta practicando la primera exploration. No es el descubrimiento de tanta importantia, que sin el no pueda desde luego empezarse el expresado comercio por los puertos de Sonsonate, y Realejo, conocidos, seguros, y excelentes, aunque aparta dos de la Capital. Lo que ahora debe llamar la primera atencion es la construccion de barcos: las maderas abundan; pero los constructores escasean. El consulado hara por veneer estos obstaculos, siguiendo las intenciones beneficas de Su Majestad, que diferentes veces ha manifes tado sus deseos de que la marina del Sur se restablezca en este reyno, habilitando el astillero de- Realejo. Con este objeto en Real cedula de 15 de Junio de 1699, concedio franquicias de todos derechos por dies anos a el que construyese en el una fragata de 300 toneladas, y navegase con ella hasta el Callao. Con el mismo en 22 de Febrero de 1718. Franqueando el trafico que se habia prohibido de los frutos del Peru con los de este Reyno declaro Su Majestad que en caso de ofrecerse dos 6 mas comerciantes para, el uso de esta permision era su voluntad fuese preferido el que se obligase a fabricar navio en Guatemala. Que [enmendado: perspectiva] tan risuena se ofrece a este comercio, si aprovechandose de la Real gracia ahora acabada de conceder, con fecha de 28 de Junio de 1797. a solicitud del consulado que informa, emprende la navega cion de la Mar del Sur para prover las Californias y provincias internas! Fuera del contrabando directo con la Metropoli [enmendado: por] las escalas, y transbordos de efectos de efectos Europeos en Sonsonate, y el Realejo, podra hacer una quantiosisima extraction de las preciosas producciones, asf de sus climas como de sus artefactos! Las ropas de algodon fabricadas en estas provincias seran apretiadas en algunas de Mexico, y en todas las de la Nueva Galicia. Quanto impulso tomaran en breve tiempo estas manufacturas, ahora que con rapides se van perfec cionando por el zelo de la Real Sociedad que las fomenta con premios, con todo genero de estimulos, y dedica sus mayores ornatos a facilitar la abundancia de las materias primas, para que los ramos de la Industria que dependen de ellos adquieran el incremento posible! Por una parte la sociedad cuidando del aumento y de la perfection de los texidos, y por otra el consulado dandolos salida y consumo, sin lo qual nunca prosperarfan, trabajando de consierto, y por una misma causa, aunque por medios, y conductos diferences, pueden dar a todo el reyno la vida que ahora le falta, y lebantarle sobre lo mas opulento de esta America. Entonces sera tiempo de poblar las costas del Sur, quando ya sean palpables las ventajas de este nuevo comercio, y elias se poblaran por si mismas sin necesidad de traer colonias de otros payses: entonces podra restablecerse la Marina, que alexara a los Enemigos, corsarios en la guerra y contrabandistas en la pas, de unos parajes donde jamas debieran haber parecido, y donde al presente dan la ley, por que no tienen quien refrene su orgullo.

7876. La Navegación del rio Motagua es el primer asunto que debe desidirse para determinar si este comercio puede ser mas de lo que es por el lado del Norte. El consulado para no molestar con repetitiones la Superior atención de Vuestra Exelencia se refiere en esta parte a lo que le tiene representado en diferentes fechas, y por última en la de 3, de Abril de 97. Ha sufrido contradicciones este importantisimo proyecto, como la sufren todas las cosas utiles. Por fin decidido el Gobierno que se exercite por cuenta de la Real Hacienda, y no por medio de la compañia de accionistas que a su sugestion ideo el consulado. Lo que importa es que se haga, qualquiera que sea el executor pero lo cierto es que si en Europa las obras Reales se dificultan, se dilatan; se hacen costosas, y nunca se acaban bien, en estos payses con mas rason, por que escasean todos los arbitrios, falta el dinero, los operarios no se encuentran; y es muy de temer, que si la obra se empiesa a costa de Su Majestad se quede empesada, y a las primeras dificultades se interrumpan por no haber un interes inmediato, y activo, como le tuviera la companía para vencerlas todas, y acavar su empresa.

7977. Todavia es problematico que el rio de Motagua no sea navegable, a pesar de los reconocimientos del Ingeniero Porta, pero lo sera si el comercio quiere que lo sea, lo sera si se empeña en ello el patriotismo; lo sera si se le agrega el interes particular, y publico unido uno y otro para trabajar de consierto. Que imposibles no allana [sic] quando quiere la mano del hombre, que construye Navios de alto bordo, y hace correr caudalosos canales por encima de las montañas mas eminentes? Si el Motagua no se puede navegar con barcas de a 200 tercios, se podra con canoas de a 20. Lo que conviene al estado, y en particular a este Reyno, es que las salidas se faciliten, por que quantos mas gastos se ahorraran al comercio mas se acrecentan los recursos del territorio37.

8078. Quando absolutamente no sea navegable; o las circunstancias obliguen a [enmendado: desistir] de este proyecto, el consulado tomara a su cargo el allanar o mejorar a lo menos el camino del Golfo descripto en el numero 39. [enmendado: Mientras] no se verifique una de estas dos obras es inutil pensar que el comercio con la Metropoli se adelante, sino por el contrario, en cada ves se atrase mas. Y qualquiera de ellas que se vea acabada bastara para dar salida a todos, o las mas de las producciones de este Reyno, numeradas en el S. 15; especialmente el palo de tinte, de que abundan las montañas proximas al Golfo, quisa superior a el de la Laguna de Terminos, de que siempre estan llenos los Almacenes de Bacalar, podria entrar desde luego en la competencia con el del Brasil, adquiriendo asi la Metropoli un articulo nuevo, necesario a sus fabricas, y propio de sus dominios.

8179. Para facilitar el tráfico interior el consulado en cumplimiento de su instituto, hara quanto esta des parte, y penda de sus facultades. Desde el año de 1795 promovio expediente, a representacion de su diputado en San Miguel, sobre habrir un puente en la inmediacion de Osulatan, pueblo de aquella juridiccion, y distante dose leguas, camino de ruedas, de la capital de su nombre. Quedo este pensamiento sin efecto por entonces, por haber faltado el Piloto que se encargaba de formalisarle, y despues por no haberse encontrado quien lo substituye. Sus utilidades son demostrables. Hallado aquel Puerto no tiene obstaculo alguno la navegacion, costeando, hasta Escuintla, o Amatitan, cerca de esta capital. San Miguel es una escala ventajosa para la comunicacion por mar con toda la provincia de Nicaragua: y al mismo tiempo es como garganta de las otras provincias, Gracias, Comayagua, y Tegucigalpa. A todas ellas se podra abastecer comodamente, así de efectos extraños, como de las producciones locales de que por lo común carecen, granos, arinas y toda suerte de viveres; con lo qual tomaran tambien incremento las siembras en las Alcaldías de Chimaltenango, Totonicapam, y Quesaltenango, donde ya se ha visto, especialmente en la primera, que con haberse aumentado un año la saca de harinas para los primeros ensayos de la navegacion del Motagua, crecieron al siguiente las siembras de granos de tal modo; que exediendo la cosecha al consumo, huvo que dexarlos abandonados en al campo.

8280. Para beneficiar a los cosecheros de añil sera tambien muy importante el expresado proyecto. Se dixo en los parrafos 12 y 40 que las tierras que producen el giquilite carecen de todos los articulos indispensables para la vida. En efecto sucede comunmente en ellas, valer una fanega de trigo dose, y hasta 14 pesos; 20 y hasta 30 una res regular, 4 pesos la arroba de un queso mas propio para cebar cerdos que para sustentar hombres: y subir hasta dose pesos la fanega de maís, aunque el de tres, suele ser un precio corriente en algunos tiempos. De esta carestia dinama que a el jornalero miserable se le de un mal salario, y peor alimento: que suban los costos de las operaciones agrarias, y que no pueda pensarse en mejorar la calidad del fruto, por que no rinde unas utilidades proporcionadas a las fatigas, y gastos que se invierten en su beneficio.

8381. Las provincias prontas, y efectivas que exige este preciodo ramo de comercio, en la actualidad unico, y que debera ser siempre uno de los principales en este Reyno, en cuanto a la mejora de calidad y demas puntos tocados en los numeros 41. y 42 no tendrian oportuno lugar en este informe. Asi el consulado reserva esta materia que requiere por si sola la mayor atencion, y no estar ofuscada, o embuelta con otras para representar sobre ella a Su Majestad par separado con la [enmendado: detention,] y madures posible. Entretanto solo dira que conoce la utilidad de que la llamada feria de San Salvador se suprima, y no encuentra mayor inconveniente que deba suspender esta justa determinacion. Si el señalamiento de precios solo tiene como va dicho el objeto de asegurar los derechos Reales; la tinta añil los paga a su salida de Cadis, y alii no se pregunta a que precio fue comprada, sino que se la regulan, y exigen por tarifa uniforme, lo mismo un año que otro, como sucede respecto de la grana, y demas frutos procedentes de America. Lo mismo puede hacerse en la aduana principal de este Reyno; y la unica dificultad que al efecto se presenta consiste en la formacion del Arancel Fixo, que ni perjudique a el Real Haber, ni agrave al comercio. Si Su Majestad viene en aprobar este metodo, como el consulado se lo suplica, puede comisionar a el Gobernador, para que de acuerdo con el Administrador de Alcabalas, y oyendo a el que informa, o una Diputacion de sus individuos, se procede a formar el expresado arancel, con lo qual se ocurren a los inconvenientes de la feria, y se quita esta traba a la Agricultura, y al comercio.

8482. No pedira otro tanto el consulado respecto de la feria de ganados de que habia en el parafo 43, porque conoce que este es un punto de policia de que esta entendiendo el [enmendado: Gobierno], y no es su animo excederse de los limites que la Real cedula de su creacion le proscribe; pero si hara presente, sin salir de su instituto, sino al contrarios cumpliendo uno de los primeros deberes de el, que para destruir la plaga de ladrones que infesta las Haciendas de ganado, y no las dexa prosperar, no se presenta un remedio mas saludable que el establecimiento de una Acordada con las mismas facultades, y jurisdiccion que la de Nueva España. Si en aquel Reyno se cree conveniente y necesario este tribunal, con mucha rason en este, donde los bagabundos son mas, por lo mismo que los medios de subsistir son menos. Asi lo propuso a este gobierno el Fiscal Don Miguel de Bataller, y el consulado lo repite a Vuestra Exelencia persuadido de que el pensamiento es de grande utilidad, y de que en las circunstancias presentes no se encuentra otro mas suave que poder substituirle. Los mismos Hacendados, en cuyo inmediato beneficio resultara este establecimiento, estan prontos a entrar a la parte de los gastos que origine su formacion. Resta solo que Su Majestad tenga a bien aprobarlo; y en este caso el consulado, convocando junta de Hacendados, podra proceder de acuerdo con el Gobierno para que sin dilacion, y sin trámites judiciales se ponga en execucion este util pensamiento.

8583. Por todas las rasones expuestas desde el numero 49, hasta el 60, y por las demas a la superior comprenzion de Vuestra Exelencia no pueden ocultarse, implora este cuerpo de Su Majestad que se sirva decretar el abandono de Truxillo, y la revocacion de la gracia que habilita la ciudad de Granada como puerto [enmendado: menor] para la navegacion del rio de San Juan. Todo el comercio de la Capital lo pide: y si se quiere que salga de su miseria, que prospere, y se rompan las cadenas que le tienen sugeto, estas dos providencia son indispensables. Sin ellas qualquier otro pensamiento por benefico que sea no puede arrancar de rais el mal, y solo servira para dilatar mas y mas, su curacion. En vano trabajara el consulado, si sus esfuerzos solo han de servir para que un enemigo perfido se aprobeche de ellos, sin satisfacer por eso su insaciable codicia. En vano se dedicara a reunir sus individuos, para hacer que todos concurran a la felicidad comun, si unos se le segregan, o se les brinda por otro lado con proporciones, que a primera vista dislumbran aunque en la realidad sean poco 6 nada seguras. Y en vano por ultimo en ten tar a la Capital hacer la felicidad de las provincias, concurriendo elias a la suya propia, si cada una gira por separado, y se rompe el circulo de union que por sus mismas necesidades debe ligar unos con otros, y a todos con su cabesa.

8684. No se destruira el contrabando con estas dos providencias, pero se disminuira, ó por lo menos no ira cada dia en mas aumento. A el contrabando solo se le pueden quitar sus brios quando haya una Marina respetable que le persiga en ves de abrigarle, como ahora lo suele hacer: quando el comercio de las colonias con la Metropolí tan activo que abundando todas las costas, no se de lugar a la tentacion de apetecer las prohibidas por la escases, ó carestia de las que no lo son: y quando unidos todos los consulados de America, cada uno en su respectivo distrito y con un mismo fin se animen y empeñen a exterminar esta plaga devoradora por medio de buenos y fieles Guarda-Costas, que atiendan a todos los puntos de introduccion, y tengan mas interes en decomi sar un contrabando que en entrar a la parte de su producto.

8785. Las vexaciones que sufre el comercio por los excesivos derechos que se le hacen pagar, mediante el afoso arbitrario por un veite y cinco por ciento (entre parentesis: S. 67[entre parentesis: S. 62], se remediaran facilmente con que Su Majestad mande guardar el articulo 21 del reglamento del 22 de octubre de 1778 y que cese el abuso de cobrar alcabalas porreventa de las tintas dentro de este Reyno. Es doloroso que para hacer guardar las leyes, y leyes tan claras, y terminantes como las citadas sea preciso acudir a la fuente de donde dimanan, pero es preciso hacerlo asi, por que aqui se les da una siniestra inteligencia, ó no se las quiere obedecer, sin alcansarse rason para esto, sino la oposicion que se pretende haber entre los intereses del comercio, y los de la Real Hacienda; error antiguo, y de todos los errores a caso el mas[entrerrenglonado: funesto]. De el proviene que el consulado no tenga toda la protencion que cabiera, y que sus reverentes representaciones sean algunas veces desatinadas, ó refutadas, como sucedio en el negocio de la [enmendado: placentina], en el de contrabandos, en el de Motagua, y esta sucediendo todos los dias en las frecuentes luchas que la jurisdiccion consular tiene con la ordinaria, para sostener los justos derechos, y prerrogativas que Su Majestad ha querido conceder a este Cuerpo. Sobre todos estos particulares, que aqui no hacen mas que anunciarse, expondra a Vuestra Exelencia lo que crea propio de sus deberes, con la conveniente justificacion, a su oportuno tiempo.

8886. De todo lo expuesto, Exelentisimo Señor, se infiere que el consulado, si ha de Uenar como debe los preciosos objetos de su instituto, tiene mucho que hacer, tiene que hacerlo todo, puesto que todo se halla en embrion, ó en bosquejo. Adelantar la Agricultura en todos sus ramos, mejorar el cultivo, y beneficio de los frutos, introducir las maquinas, y herramientas mas ventajosas facilitar la circulación interior. Construir buenos caminos, y establecer rancherias en los despoblados, para la mutua comunicación, y comodidad de los transportes… hacer navegable alguno de los rios inmediatos de la Capital y en suma quanto paresca conduncente al mayor aumento y, extensión de todos los ramos de cultivo y trafico… Tales son las obligaciones de este cuerpo, tales son los encargos que se ha dignado hacerle Su Majestad en la Real Cedula de su ereccion [entre parentesis: artículos 22. y 23.]; obligaciones que se contienen en pocas palabras; pero cuyo desempeño requiere un conjunto de circunstancias que rara ves concurren unidas, y que solo el tiempo, el Zelo, y el teson pueden ir proporcionando.

8987. Con los escasos fondos que de presente tiene el consulado, no puede dedicarse a ninguna empresa costosa. Por esto llevado de su buen deseo habia acordado informal a Su Majestad que no encontraba mayor inconveniente en que el derecho de averia se aumentase, hasta uno por ciento segun Vuestra Exelencia se lo propone. Pero considerando despues los actuates atrasos del comercio; las gabelas de que esta recargado, y las rasones que sus Diputados expusieron, habiendo pedido audiencia para el efecto, ha modificado su anterior acuerdo, resolviendo que se podra hacer el aumento expresado; pero por un tiempo corto, y prefixo, que puede ser el de tres años, contandose desde el primero siguiente a la paz; como todo aparece del expediente creado sobre este asunto que se dirige a Vuestra Exelencia en esta misma fecha.

9088. El mayor ingreso de estos tres años sera suficiente para cubrir la deuda que tiene sobre sí, por no haber habido ninguna especie de exportacion durante la actual guerra, y dexara algun sobrante para crear un regular fondo si Su Majestad por un efecto de su justificacion, se digna mandar que vuelva al comercio de quien es propio, y al consulado que le representa, el ramo de Bodegage, caso de no tener efecto la habituacion del rio Motagua, por el medio de la companía de accionistas propuesta. De justicia le pertenece esta Administracion, de que ha sido despojado sin ella y con unos perjuicios incalculables para todo el comercio por los frecuentes robos que sufre, y por las demas causas dichas en el S. 62.; sobre las quales como sobre otros puntos que conducen a aclarar este negocio, el consulado queda instruyendo expediente para dar cuenta con el a Su Majestad e informar a su Real Animo del conocido derecho que le asiste.

9189. De intento ha suspendido para este ultimo lugar dos cosas ecenciales, una de ellas dependiente de lo que ya va experesado sobre las mejoras que puede admitir este Reyno, y otra contenida en la misma Real orden que motiva el presente informe; es a saber, la primera sobre el ramo de minería, su estado y medios de que prospere: la segunda sobre remover las causas que hacen mortifero el clima del Puerto de Honduras, y sus adyasedentes. En cuanto a la primera estan perdidas noticias a los principales interesados, a los Mineros de mas nombre que hay en la actualidad. En quanto a la segunda, tambien se han solicitado informes del comandante interino de Omoa, que ya le ha evaquado, y de los dos yngenieros ordinarios Don Jose de Sierra, y Don Antonio Porta que no los han dado todavía. Con lo que resulte de unas, y otras diligencias, el consulado instruira a Vuestra Exelencia y no perder a de vista ningun o de esto recomendables objetos, los quales por la inmediata conexion que tiene con la felicidad publica, merecen toda su atencion, y todo su zelo.

9290. Finalmente, Exelentisimo Señor, si el Reyno de Guatemala, no ocupa en los Dominios de America el lugar que pudiera: sí hasta ahora es pobre: si su comercio, en el vasto sentido de la palabra es quasi ninguno: si su población es limitada, es infelis, la causa principal es aquella misma que hasta de pocos años a esta parte ha tenido abatidas y sin giro a las Colonias, la causa que motivo el sabio reglamento de 78, y la que ha dictado las Reales ordenes posteriores dirigidas a destruir las antiguas trabas, origen de la miseria de estos deliciosos payses. Ahora que ya no existen muchos de aquellos impedimentos: ahora que Su Majestad se digna informarse de los que han quedado con un vivo deseo de removerlos: ahora por ultimo que todo concurre a el bien, y a el alivio de los Pueblos, a su proteccion, a su fomento, a aniquilar hasta la memoria de aquellos tiempos obscuros en que una política bastarda no creia conservar sino destruir, en que ignorados los primeros elementos de la ciencia economica, se hacia consistir el comercio en lo que el mas detesta y abomina: ahora, pues este Reyno empiesa a despertar de su adormecimiento; y si antes por que no conocia sus verdaderos intereses los tenia postergados; ahora que los conoce los amara, y de este solo conocimiento le resultara su dicha. Pero el remediar los males inveterados no es obra de un momento. Un Reyno exhausto de todos los auxilios de la industria, y del arte, dilatadisimo en fecundos terrenos; pero sin dinero, y sin gente, que puede hacer que no sea sostenerse, y poco a poco, y de un modo insensible irse lebantando? Su opulencia ha de ser efecto de muchas concausas, desde ahora preparadas, y después de algún tiempo reunidas? El consulado es una de ellas; y desempeñando como corresponde su instituto, al presente en pequeño, y después mas en grande, quando su consistencia, y sus fondos lo permitan, hara la felicidad de Guatemala por medio de su comercio, que aumentara su poblacion, dando impulso a su Agricultura y a su industria. Nuestro Señor prospere a Vuestra Excelencia muchos años Nueva Guatemala, Junio 2 de 1798. Exelentísimo Señor Juan Miguel Rubio y Gemmir [rubricado] Jose Ayzinena [rubricado] Sebastian Melon [rubricado] Exelentísimo Señor Don Francisco Saavedra [nombre]

93Notas de pie de páginas

941 El uso de la expresión « Luces » en un texto de 1798 llama la atención sobre la difusión y el uso del concepto en los discursos oficiales.

952 Hay un clara voluntad aquí expresa de usar ciertos conocimientos de economía política para dar cuenta de la situación del Reino de Guatemala.

963 Mas allá del detalle es interesante señalar que los comerciantes de Guatemala se enteran de dicha realidad comercial por medio de periódicos y/e libros de extranjeros (Posiblemente ingles o francés) que les llegan, que leen y vuelven a usar en sus escritos.

974 Los navios de registros eran embarcaciones aisladas que navegaban fuera de las rutas habituales establecidas para las flotas y al margen de éstas pero con autorización o sea provista de un registro. Es una modalidad de transporte que existía desde el siglo XVI pero que adquirió una cierta fuerza en el siglo XVIII. La fecha clave fue el año de 1739 cuando la navegación en « registros sueltos” pierde su carácter de accidentalidad para pasar a convertirse como el único modo de comerciar con las Indias. Véase Luis Navarro García, Luis Suárez Fernández, Historia General de España y América: los primeros Borbones. América en el siglo XVIII, Volume 11, (Madrid: Ediciones Rialp, 1983), pág. 226. En el Reino de Guatemala este nuevo régimen se instauró a partir de 1744. En 1781 se autorizó a los puertos de Omoa, Trujillo y Santo Tomás de Castilla para que comerciaran directamente con la Metropoli. Voir Héctor Pérez Brignoli, Historia General de Centroamérica, De la ilustración al liberalismo , (Madrid: FLACSO, 1993), pág. 61.

985 Se trata de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas creada por el Rey y por parte de Guipúzcoa, Francisco Munibe e Idiakez, conde de Peñaflorida el 17 de noviembre de 1728. Fue una compañía muy exitosa, parecida a otras compañías creadas por los ingleses o los holandeses, que durará hasta 1785 aunque los últimos tiempos carecieron del empuje inicial. Véase Arantzazu Amezaga Iribarren, « La Real Compañía Guipuzcoana de Caracas. Crónica sentimental con una visión historiográfica. Los años áuricos y las rebeliones (1728-1751) », Sancho el Sabio, 23, 2005, págS. 167-208.

996 En este punto se menciona que el comercio exterior y el sector agrícola de exportación del Reino de Guatemala esta en grave crisis. Desde octubre 1796 los contactos comerciales con la metrópoli estaban totalmente paralizados como consecuencia del bloqueo marítimo que Inglaterra había impuesto a las colonias hispanoamericanas en el contexto de la guerra contra España. Manuel Chust, 1808: La eclosión juntera en el mundo hispano, (México: FCE, 2007), págs. 15.

1007 Esa preocupación no esta sin relación con la presencia en Guatemala del naturalista José Longinos Martinez, cuya influencia política y social ha sido notable durante su estancia en la capital.

1018 Esas ideas son típicas del pensamiento mercantilista del siglo XVI y XVII y son bastante preconcebidas sin mayores fundamentos. Según ellos sólo el comercio y la navegación permiten la acumulación de la riqueza aseveración que demuestra la falta de influencia de los fisiocratas. En Europa el ejemplo holandés cuya agricultura es muy adelantada en el siglo XVII demuestra una gran capacidad a desarrollar actividades comerciales.

1029 Esta descripción provoca una reacción de parte de uno de los lectores de la Gazeta de Guatemala. Se trata de una carta dirigida al señor bachiller Talcamábida y firmada por El Indio Llap. El lector considera que en los apuntamientos estadísticos “_hay cosas muy ciertas pero no todas son agradables_”, que el autor “_pinta a los pobres Indios con los colores mas feos que puede” y critica el hecho que no esta mencionado por ejemplo lo industrioso que son los indígenas de San Bartolome de los Llanos: “ (…) Allí no solo cultivan los indios buenas milpas, sino que trabajan el mamey, y el algodón. Del mamey hacen mecates, y otras curiosidades poco comunes_ (…)”.

103
fn10. Si la Iglesia puso todas las obras de Descartes en el Indice de la Inquisición, sus obras son conocidas, sus ideas penetraron gran parte de la europea cristiana para cruzar el Altantico. Una penetración que no hubiera sido posible si Descartes hubiera sido un adversario de la fe católica. Véase Norman Hampson, Histoire la pensée européenne. 4 Le siècle des Lumières, (Paris : Seuil, 1972), pág. 21. Esta alusión hace referencia a la quinta parte del “Discours de la méthode “ (págs 55-59) , en el tomo I de la edición Garnier de Ferdinand Alquié. Pero puede ser también una referencia a la carta del 23 de noviembre de 1646 al marqués de Newcastle – p. 690-696 de la edición Alquié – porque Descartes retoma la cuestión, de manera quizás más precisa o completa que en el “ Discours … “ ( “ Pour ce qui est de l’entendement ou de la pensée que Montaigne [ dans l’ “ Apologie de Raymond Sebond “ ] et quelques autres attribuent aux bêtes, je ne puis être de leur avis ... “ ). En realidad lo que esta en juego es la cuestión de la inmortalidad del alma. Si se atribuye una forma de pensamiento o de sentimiento, de animales entonces tienen que tener un alma. Si tienen un alma, es inmortal como la nuestra. Y si se reconoce un alma a los animales superiores porque negarla a los hostras ? ( “ “ ... si [ les bêtes ] pensaient ainsi que nous, elles auraient une âme immortelle aussi bien que nous; ce qui n’est pas vraisemblable, à cause qu’il n’y a point de raison pour le croire de quelques animaux, sans le croire de tous, ... “ ). Las posiciones de Descartes fueron interpretadas de manera más extrema por Malebranche, por quien un gato que maulla en realidad sólo “rechina” – como la polea de una maquina sin suficiente aceite … La famosa carta al marqués de Newcastle que citamos arriba no es exento de contracciones, puesto que Descartes atribuye pasiones a los animales ( esperanza – temor – alegría ) ... Sobre la cuestión del papel del animal en la tradición filosófica occidental véase el libro fundamental de Elisabeth de Fontenay publicado en 1999 : “ Le silence des bêtes. La philosophie à l‘épreuve de l’animalité “ .

10411 Los comerciantes piden el cese de la prohibición de los repartimientos lo cual había sido decidido por real cédula del 8 de mayo de 1759 para labores del campo, fábricas y obras públicas y confirmado cuando se crearon las Intendencias en el Reino. Dicha prohibición vigente en Nueva España desde el siglo XVII se había discutido también en el Reino de Guatemala entre 1661 y 1663. Les comerciantes argumentan en su favor porque consideran que es la única manera de « hacer trabajar » a los indígenas. Victor Hugo Acuña da la definición siguiente del reparto de mercancías: « una forma de comercio forzoso mediante el cual, en alianza con corregidores y alcaldes mayores el capital comercial guatemalteco expoliaba a las comunidades indígenas ». En la Historia General de Centroamérica dirigida por Héctor Pérez Brignoli se da la definición siguiente: « Adelanto de bienes realizado por el Alcalde Mayor entre los tributarios de los pueblos de indios sujetos a su administración. A cambio los indígenas quedaban obligados a entregar la cosecha de sus futuras producciones agrícolas, o entregar productos artesanales. Constituyó un mecanismo de explotación impuesto a la población autóctona. Sobre la real cédula de prohibición véase Luis Navarro García, Luis Suárez Fernández, _Historia General de España y América_… op. cit., pág. 550. Véase Severo Martínez Peláez, La patria del Criollo, (Mexico: Ediciones en Marcha, 1992), pág. 524-526.

10512 La argumentación en favor del restablecimiento del repartimiento es insistente y por eso sospechosa. Los comerciantes eluden el problema del contrabando ingles que representa un factor posiblemente más fuerte para explicar el declino de la actividad textil en la capital del Reino de Guatemala. Mas allá del hecho que los comerciantes estaban directamente interesados en fomentar este tipo de práctica diversos estudios llaman la atención sobre la importancia del repartimiento como medio de acceso al mercado colonial de la población indígena. Jeremy Baske incluso invita a cuestionar el hecho que la coacción haya sido sistemática y enfoca hacia muchos casos de indígenas que eran voluntarios.

10613 Como la expresión « Luces » es interesante señalar que los autores argumentan tomando en cuenta los principios de la « economía política ». El término economía política fue introducido por primera vez por Antoine de Montchrestien en 1615, y se utilizó para el estudio de las relaciones de producción. En España es precisamente en 1798 que se publico un libro especialmente dedicado a la economía política de una región: véase Ignacio de Asso, Historia de la economía política de Aragón, Zaragoza, 1798. Para José Cecilio del Valle quién utiliza la expresión en septiembre de 1812 en el “Discurso pronunciado en la Junta General de la Sociedad Económica de Amigos del País” “(...) _si debe haber ciencias favoritas y privilegiadas, ¿ Cuál es la que puede presentar títulos más grandes que los de la economía política?_”. Citado por Adolfo Bonilla Bonilla, Idea económicas en la Centroamérica ilustrada, 1793-1838, (El Salvador: FLACSO, 1999), pág. 4.

10714 La conciencia criolla esta aquí claramente expresa. Hay ciertos prejuicios favorables hacia los extranjeros y es interesante señalar que el « español » esta considerado como un extranjero.

10815 A partir de este punto la Gazeta de Guatemala sigue publicando parte del ensayo pero con una pequeña nota seguramente firmada por Simón Bergaño y Villegas quien no esconde su malestar ante dichos apuntamientos: “(…) _Los lectores de larga vista juzgaran de lo que sobra o falta en estos apuntamientos, que por ahora ha parecido continuar con el párrafo siguiente, dejando una lacuna de muchos pliegos_”. Véase Biblioteca Nacional de Guatemala, Gazeta de Guatemala, Tomo VII, Núm. 316, Lunes 15 de agosto de 1803, fol. 320.

10916 Hay que ver detrás de esa idea la influencia del comerciante Juan Bautista Irisarri quién esta entonces buscando fomentar el comercio por medio del puerto de Acajutla por todos los medios posibles.

11017 La idea de fundar un Montepío era del Presidente de la Audiencia Matías de Gálvez quien llegó a Guatemala en abril de 1779. Espera con esa médida quebrar el monopolio de los comerciantes guatemaltecos.

11118 El comercio de la carne sigue siendo una temática poco estudiada en la época colonial. Sobre este comercio y las ferias véase el listado de cabezas de ganado negociado en diferentes año entre 1732 y 1799 que hemos empezado a elaborar : http://www.afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action*fi_aff&id*3242 .

11219 Desde la tesis clásica del historiador francés Ernest Labrousse buena parte del conocimiento de la economía de Antiguo Regimen se hace a partir de los precios lo que implica un problema de fuentes y de interpretación de dichas fuentes. Según este informe el precio de la carne esta mantenido a un nivel bajo por el oligopolo de algunos comerciantes de la capital que controlan dicho mercado lo cual mantiene esta actividad económica atona y sin novedades. Los autores critican dicho sistema y parecen allí influenciado por su conocimiento de la historia europea la cual conoce en la segunda parte del siglo XVIII un periodo de expansión económico vinculado con una subida generalizada de los precios. Lastimosamente no hay ningún tipo de precios registrados. Sólo es un argumento dado en función de un conocimiento empirico del mercado de la carne. Véase Ernest Labrousse, Esquisse du mouvement des prix et des revenus en France au XVIIIe siècle, Paris, 1932. Sobre el comercio de la carne en Guatemala véase José del Valle, Memoria sobre el abasto de la carne en Guatemala, (Guatemala: Imprenta de la Unión, 1832); Francisco García Peláez, Memorias para la historia del antiguo reyno de Guatemala, Volume 2 (Guatemala: Establecimiento tip. de L. Luna, 1852), pág. 248-252 (Artículos “abasto de carne” y “Feria de Lagunilla) ; Oscar Guillermo Peláez Almengor, La Nueva Guatemala y el abasto de carne, 1776-1786, Estudios, Revista de Antropología, Arqueología e Historia, Tercera época, N° 3, (noviembre 1996).

11320 Sobre el uso de este término « plebe » en el discuso de la elite colonial véase Christophe Belaubre, “Le peuple de la ville de Guatemala (1780-1821): gestation et naissance d’une communauté de citoyens”, Nuevo Mundo Mundos Nuevos, mis en ligne le 31 mars 2011, consulté le 28 janvier 2013. http://nuevomundo.revues.org/61186 .

11421 Se trata de Pedro el Grande (1672-1727) había hecho muchos esfuerzos para construir ciudades de tipo occidental como Saint Petersbourg (Principios del siglo XVIII) y ha dotado Rusia de una industria de construcción naval. A finales del siglo XVI este príncipe había hecho justamente un viaje a Holanda donde trabajo como obrero y se interesó más que todo en los ingenieros europeos en particular en Inglaterra.

11522 Los comerciantes de Guatemala no relacionan los robos de ganado con la situación de un mercado de la carne de la capital completamente cerrado por algunas familias “proveedores” cuya política favorece la implantación duradera de los cuatreros que por sus robos de ganado contribuyan en regular el mercado en favor de las familias más desfavorecidas de la ciudad.

11623 El Almirante Paine tomo la isla en 1655 después de haber despojado Santo Domingo. El fraile irlandés Tomas Gage murió allí frente a Kingston en uno de los barcos ingleses.

11724 El contrabando se practicaba con tanta frecuencia que hasta el gobernador de Honduras Alonso Fernández de Heredia estuvo comprometido en un asunto de este tipo. Véase Luis Pedro Taracena Arriola, Ilusión minera y poder político: la Alcaldía Mayor de Tegucigalpa, siglo XVIII (Tegucigalpa: Guaymuras, 1998), pág. 216.

11825 La fecha no se conoce. En la Historia General de Centroamérica se habla de un traslado alrededor de 1570. Véase Julio Pinto Soria, Historia General de Centroamérica, El régimen colonial, Tomo II, (Madrid: Sociedad Estatal Quinto Centenario, 1993), pág. 171.

11926 Sobre el puerto de Trujillo véase el ensayo de Elizet Payne, El puerto de Truxillo. Un viaje hacia su melancólico abandonado, (Honduras: Editorial Guaymuras, 2007). El trabajo esta más que todo enfocado hacia el siglo XVIII. La tesis de Payne confirma el juicio de los comerciantes al poner en evidencia la fragilidad del puerto frente a los embates económicos y demográficos. De hecho la parte de la colonia del siglo XVI que quedo despoblada se transformó en cloaca que favoreció la propagación de la malaria y es posible que los negros traídos hayan contribuido a mantener en el puerto brotes de fiebre amarilla.

12027 Se trata de Bluefields.

12128 Es posible que sea Juan López de Velasco o Francisco López de Gómara (1554). Véase Francisco López de Gómara, Francisco, Historia General de las Indias, (Barcelona: Editorial Iberia, 1966).

12229 Sobre este intento de revitalizar la antigua ciudad de Trujillo véase Rodolfo Hernandez Mendez, “Proyecto de Colonización en Guatemala, 1787-1880, Guatemala, Tesis de grado para licenciado, octubre de 1995, pág. 5-23 ; Troy Floyd, La Mosquitia, un conflicto de imperios, Centro Editorial, San Pedro Sula, 1990, pág. 145. La orden real de repoblamiento es de 1787 según Rodolfo Hernández Mendez aunque Domingo Juarros señala la fecha de 1789 que podría ser la de la llegada del grupo mayor de migrantes. Sobre los colonos que llegaron: se trata de un grupo de 1386 colonos procedentes de las Islas Canarías, Galicia y Asturias (Rodolfo Hernández Mendez menciona 1398 colonos y 210 familias). El primer grupo llegó en julio de 1787 con 60 familias y 306 personas en el bergantín Sagrada Familia. Véase sobre todo a Elizet Payne, _El puerto de Truxillo_…, pág. 98-117.

12330 Los ingleses solían descargar en las costas hondureñas a los negros capturados en el Caribe. En esta época los ingleses acaban de ganar la “Guerra Caribe” (1795-1796) y muchos negros habían sido capturados en la Isla de San Vicente. Los primeros garífunas desembarcaron en Roatán el 12 de abril de 1797 lo que podría corresponder a la alusión de los comerciantes.

12431 Hacia el año 1798 Rodolfo Hernández Mendez señala que la Real Hacienda gastaba 100.000 pesos al año en mantener a los negros haitianos. Véase Rodolfo Hernández Mendez, “Proyecto de Colonización”… op. cit., pág. 7.

12532 Es interesante señalar aquí el apoyo que los comerciantes dicen tener con el fiscal Miguel Bataller para denunciar el proyecto de colonización y sus consecuencias. Ese oficial real ara oriundo de la provincia de Granada en España donde rera abogado cuando fue nombrado el 14 de marzo de 1788 a fiscal del crimen de la Audiencia de Guatemala. Llegó el 12 de abril de 1790 y se quedo hasta 1797 trasladado entonces a Fiscal del Crimen de México. Véase Mark A. Burkholder y D.S. Chandler, Biographical Dictionary of Audiencia Ministers in the Americas, 1687-1821, (Westport: Greenwood Press, 1982), pp. 37 ss. Seis de sus niños nacieron en Guatemala y no cabe duda que Miguel Bataller estaba bien integrado en la sociedad criolla.

12633 Según el historiador Ralph Lee Woodward el Consulado combatía con todas sus fuerzas el contrabando. El número de casos atendidos variaba mucho: entre 1793 y 1797 hubo 58 casos mientras que a fines del siglo XVIII y principios del XIX, ese número aumentó, de tal manera que entre 1803 y 1815 se atendieron unos 50 casos por año. Para Nicaragua Gustavo Palma Murga señala que la mercancía introducida via el Río San Juan provenia de Cartagena.

12734 Es seguramente el mismo comerciante que elaboró en 1800 un informe muy completo sobre el estado del comercio en Nicaragua pero es bastante difícil decir quién es precisamente: véase “Descripción por menor de la Provincia de Nicaragua, por don Juan Zavala; año 1800” in Relaciones Históricas y Geográficas de la América central, Madrid, V. Suárez, 1908.

12835 Estas bodegas eran estratégicas y no es sorprendente que aparezcan mencionadas en este informe. Estuvieron durante muchos años a cargo de los Dominicos los cuales cobraban 1000 pesos a cada barco que quería almacenar allí sus mercancías. Véase Milagro Ciudad Suárez, Los Dominicos en el Reino de Guatemala, pag. 171. En 2 de diciembre de 1766 hubo ceción y traspaso del arrendamiento de las Bodegas del Golfo de Don Juan de la Barzena a Don Josef Castañedo.Véase AGCA, A1.20, Leg. 920, Exp. 9413, Folio 158-159.v.

12936 Esa critica hacia los fondos de cajas de comunidades de los indígenas es bastante frecuente sin embargo los oficiales reales se oponían a las pretensiones de los comerciantes de podar usar este dinero para financiar sus actividades comerciales.

13037 Véase sobre este tema : Erección de la Compañia de Navegación del Rio Motagua .

Fuentes :

ARCHIVO GENERAL DE INDIAS GUATEMALA 895 2 de Junio de 1798