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AFEHC : articulos : Los partidos políticos en Costa Rica: un acercamiento histórico : Los partidos políticos en Costa Rica: un acercamiento histórico

Ficha n° 3777

Creada: 20 octubre 2014
Editada: 20 octubre 2014
Modificada: 23 octubre 2014

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Autor de la ficha:

Daniel GONZALEZ CHAVES

Editor de la ficha:

José Edgardo CAL MONTOYA

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Los partidos políticos en Costa Rica: un acercamiento histórico

Los partidos políticos costarricenses han cumplido funciones muy diferentes en Costa Rica a través de los años y en distintos períodos, aunque rara vez han sido una plataforma ideológica coherente como en la mayoría de países, influenciados y afectados por características endémicas muy particulares de esta nación, tales como el personalismo, el caudillismo, el “centrismo” o temor a lo que se percibe como “extremos” y un pragmatismo desideologizante. El siguiente artículo examina la dinámica y evolución del sistema de partidos a lo largo de la historia costarricense desde el surgimiento de las primeras agrupaciones partidarias hasta la actualidad.
Palabras claves :
Partidos políticos, Historia, Ideologías, Bipartidismo
Autor(es):
Daniel González Chaves
Fecha:
Marzo de 2014
Texto íntegral:

1

Introducción

2El desgaste del sistema de partidos ha quedado manifiesto en elección tras elección desde el año 20021. Algunos partidos han sido más exitosos que otros en reconocer esto generando espacios de apertura para la participación de la sociedad civil, la juventud y de simpatizantes que no necesariamente desean tener una militancia activa; casos del Partido de Acción Ciudadana (PAC) y del Frente Amplio (FA), así como explotando muy exitosamente estrategias alternativas de comunicación como las redes sociales que llegan más fácilmente a sus electores más afines: jóvenes y personas de clase media. Otros se han concentrado más en realizar campañas tradicionales y apoyarse en la militancia partidaria fiel, lo que resultó poco sabio, como fue el caso del Partido de Liberación Nacional (PLN) y del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC). Esto sumado a que algunos partidos se enfocaron en la campaña sucia y el ataque directo al rival haciendo uso de estrategias bastante agresivas como las realizadas por el PLN y el Movimiento Libertario (ML). En segunda ronda el PLN nuevamente pareció intentar esta estrategia cargando baterías de campaña sucia contra el PAC, esta vez sin el menor éxito, más bien quizás surtiendo un efecto contrario.

3Esta reformulación es inexorable y el desgaste que han mostrado ciertas agrupaciones al lado del crecimiento de otras demuestra que las dirigencias de algunos partidos no han sabido acometer y adaptarse a esos cambios mientras otras más bien los han aprovechado. El paradigma de hoy ha cambiado notablemente su naturaleza y utilidad, y los partidos están evolucionando hacia nuevas formas – algunos más fácilmente que otros – de participación electoral y representación de la ciudadanía.

Marco jurídico

4El sistema electoral costarricense está regido por el Código Electoral. Su diseño y estructura responde a la lógica de un sistema partidista muy rígido en donde los partidos tienen monopolio de la democracia representativa. Las reformas hechas al código han sido muy tímidas y poco relevantes. La ley electoral establece que sólo siendo candidato postulado por un partido político se puede acceder a un puesto de elección popular, por lo que en Costa Rica no existe tal cosa como candidaturas independientes o apartidarias2. Sumado a esto, los partidos políticos no están obligados a realizar elecciones primarias para ningún cargo3. Los que lo hacen (que a la fecha sólo han sido tres; el PLN, el PAC y el PUSC), lo hacen usualmente para escoger candidato a presidente solamente, no para ningún otro cargo como las candidaturas diputadiles que son definidas por las Asambleas Superiores (Nacional en el caso de los partidos de esta envergadura, provincial en la de los partidos regionales) de cada agrupación4. En este sentido la ciudadanía tiene poca o ninguna posibilidad de intervenir en la selección de los candidatos a ocupar puestos de elección popular5. Además, en Costa Rica se vota por listas parlamentarias cuyo orden es determinado por las asambleas de los partidos por lo que no hay elección directa de diputados6. Algo similar ocurre con las elecciones municipales respecto a la elección de regidores.

5Las elecciones son supervisadas por el Tribunal Supremo de Elecciones que es independiente de los demás poderes del Estado y sus magistrados son electos por el Poder Judicial.

6Existe además la llamada “deuda política” que es la contribución estatal que se da a cada partido político según la proporción de votos recibidos en las elecciones. Es asignada por el Tribunal Supremo de Elecciones, el cual además supervisa y controla los gastos acometidos, supervisando que se cumplan los requisitos legales como la presentación adecuada de los comprobantes y facturas. Al ser esta deuda proporcional, los partidos más votados reciben más ingresos mientras los partidos minoritarios pueden no recibir nada. Algunos críticos consideran que esto dificulta mucho a los partidos más pequeños poder hacer propaganda o pedir préstamos bancarios, lo que produce una especie de círculo vicioso.

7Otro aspecto a considerar es el de las coaliciones. La legislación costarricense establece una gran cantidad de trabas y requisitos muy rigurosos para una alianza o coalición de partidos incluyendo un plan de gobierno común aprobado por las asambleas de los partidos que las componen, y que duran solamente para el proceso electoral en cuestión teniendo que reformarse de querer mantenerse unida para cada elección7. Esto ha provocado que desde hace décadas las coaliciones sean poco frecuentes en Costa Rica8 y la mayoría de partidos participa solos, con los problemas que esto puede traer en cuanto a dispersión del voto y dificultad de alianzas tras las elecciones, en especial en el Congreso.

8En síntesis, el sistema de partidos costarricense es viejo y obsoleto, no corresponde a la nueva realidad de la ciudadanía y tiene severas deficiencias democráticas. Si bien puede decirse legítimamente que Costa Rica es la democracia más antigua de Latinoamérica9, la única que no ha tenido gobiernos autoritarios o golpes de estado en más de 60 años, lo cierto es que dicha democracia requiere una reforma sustanciosa para tornarse más acorde a los tiempos, más participativa y más representativa también. La democracia costarricense está pensada desde la lógica de la época en que se redactó el Código Electoral, durante la cual los partidos políticos eran estructuras determinantes del país y el 90% de la población se encontraba felizmente afiliada a uno10. Donde familias enteras heredaban de generación en generación la lealtad partidaria y la militancia política era como la religión de pertenencia o el equipo de futbol del que se era aficionado; parte de la identidad del tico. Hoy en día eso ha cambiado notablemente y la gran mayoría de la población no se considera partícipe de un partido político. Estos han evolucionado hasta convertirse más en catalizantes de las simpatías ciudadanas, herramientas o canalizadores si se quiere, del voto ciudadano crítico e independiente. Se requieren reformas que permitan modernizar el sistema de partidos y hacerlo más acorde a estas realidades.

Breve historia de los partidos

9La política costarricense fue, desde el origen del país, eminentemente personalista11. Las primeras elecciones se realizaron en 1825 para escoger al Jefe de Estado (como se denominaba entonces al gobernante del país) y las primeras en que participarían partidos políticos serían las de 1890. Es decir, por casi un siglo no hubo partidos políticos en los procesos electorales costarricenses.

10Costa Rica estuvo dominada mayormente por los liberales desde su salida del Imperio de Iturbide tras el final de la guerra civil donde los monárquicos fieles a éste fueron derrocados hasta la era de las Reformas Sociales iniciadas en los cuarentas. Al período entre 1870 y 1940 se le conoce como “el Estado Liberal”. Durante este período los liberales tuvieron hegemonía casi completa del sistema político y el país era dominado por una poderosa burguesía de intelectuales liberales y masones que a menudo se ponía de acuerdo entre sí para la selección del presidente, relegando los comicios a un papel secundario y legitimador12. Los enfrentamientos entre facciones, golpes de estado, represiones de opositores y demás se daba entre bandos de liberales13, a diferencia de la mayoría de países latinoamericanos en donde la lucha –en muchos casos violenta- fue entre liberales y conservadores. En Costa Rica los conservadores estuvieron casi completamente relegados del poder político y sus esfuerzos por tomar el poder fueron a menudo infructuosos o muy breves pues, entre otras cosas, los liberales tenían control del Ejército14. Ante este panorama, los partidos políticos de este periodo tuvieron un protagonismo secundario al ser en la mayoría de los casos simples estructuras caudillistas. El primer partido político fundado en Costa Rica fue el Partido Convención Constitucional, de corta existencia, y le seguiría una gran cantidad de otros partidos como el Civil, el Nacional, el Republicano y el Liberal Progresista, etc., todos partidos de difusa ideología liberal cuyas diferencias entre sí eran meramente personalistas. De hecho dos partidos de relevancia en la historia del país; el Republicano Nacional y el Unión Nacional surgen ambos del mismo grupo de intelectuales liberales apodados (por su egocentrismo) “El Olimpo” y opositores al gobierno de Rafael Iglesias. El Partido Republicano se formó casi expresamente para combatir los esfuerzos de Iglesias por reelegirse continuamente (de hecho buena parte de su base provenía de los clubes antireelecionistas fundados a lo largo de todo el país), pero la oposición moderada liderada por Ascensión Esquivel Ibarra se separaría del Republicano fundando el Partido Unión Nacional (PUN) que obtendría la presidencia en parte gracias al apoyo de Iglesias. Como podemos ver, nuevamente, las luchas interpartidarias en este período serían por razones caudillistas y personalistas y no ideológicas como era común en la mayor parte de Latinoamérica, especialmente entre conservadores y liberales.

11El primer partido ideológico costarricense fue Unión Católica. Como su nombre lo indica, era un partido conservador que pretendía defender los intereses de la Iglesia frente a las reformas liberales tradicionalmente anticlericales y también apoyaba la incipiente doctrina social eclesiástica. Se opuso con éxito a la candidatura del liberal Rafael Iglesias pero las manipulaciones del gobierno de don José Rodríguez Zeledón15 (que apoyaba a Iglesias) y de la poderosa burguesía liberal impidieron su triunfo anulando las elecciones y realizando una fuerte represión, para luego repetir los comicios donde resultó vencedor Iglesias. Poco después se prohibiría crear partidos políticos que usaran creencias religiosas en su propaganda (prohibición vigente hasta la fecha) por lo que la Unión Católica se disolvió.

12Otros partidos ideológicos serían: el Partido Independiente Demócrata de Félix Arcadio Montero que se proclamaba como un partido no personalista y que buscaba perpetuarse en el tiempo más allá de caudillos (lo que no sucedió), el Partido Reformista del padre Jorge Volio que sería el primer partido socialcristiano del país y, quizás el más relevante; el Bloque de Obreros y Campesinos, futuro Partido Comunista Costarricense, cuyo impacto en la política del país reverbera hasta la fecha.

Durante este período surgió una de las características más endémicas de la política costarricense y su sistema de partidos que perdura hasta nuestros días; la desideologización real de los mismos y su caudillismo. Con excepción de la izquierda, los partidos políticos tendrían ideologías cosméticas y elásticas. La ideología oficial de los partidos sería siempre un tema secundario, altamente voluble y modificable según la elección y el líder de turno. En el período previo a la guerra civil del 48 un mismo partido; el Republicano Nacional, llevaría al poder a presidentes tan disímiles ideológicamente como Ricardo Jiménez Oreamuno; liberal y humanista recordado por su cercanía a las clases más humildes16, León Cortés Castro; reconocido simpatizante del fascismo, antisemita y anticomunista radical que fue cercano a la comunidad alemana de admiradores del nacionalsocialismo17, y Rafael Ángel Calderón Guardia; socialcristiano y gran reformador social del país que fue aliado del Partido Comunista que Cortés de previo persiguió ferozmente.

13Tras el 48, como veremos, la desideologización partidaria se mantuvo, aunque fue un poco más discreta.

La guerra del 48: Origen del bipartidismo

14Las reformas sociales impulsadas por el gobierno de Calderón Guardia (1944-1948) en alianza con el Partido Comunista Vanguardia Popular liderado por Manuel Mora y con apoyo de la Iglesia Católica dirigida por Víctor Manuel Sanabria, empezaron a tensar la situación política del país y a dividir a la población en partidarios del gobierno y sus opositores. Las reformas que incluían un pionero Código de Trabajo, un capítulo de Garantías Sociales en la Constitución y la Caja Costarricense de Seguro Social que brindaba servicios de salud universal y aseguramiento obligatorio para todos los trabajadores provocaron de inmediato el estallido de la reacción por parte de los sectores más duros y conservadores de la oligarquía. Esto por si mismo podría ser subsanado con el respaldo popular suficiente y de actores políticos de peso como la Iglesia y los sindicatos, pero una serie de situaciones fueron sumándose a la tensión como acusaciones de represión política a opositores, la persecución de minorías étnicas de italianos, alemanes y japoneses tras la declaración de guerra al Eje en 1944 y la intervención estadounidense que veía con malos ojos la alianza de Calderón con los comunistas.

15En 1944 el calderonismo se reelige con Teodoro Picado como candidato del Bloque de la Victoria (conformado por republicanos calderonistas y comunistas) que vence a León Cortés que se había pasado al opositor Partido Demócrata. Recién electo Picado se anunció la candidatura de Calderón para 194818. Para estas elecciones la oposición fue unida tras haber realizado una convención entre los principales partidos; Unión Nacional que postuló al periodista Otilio Ulate como precandidato, el Partido Demócrata cuyo nominado fue el acaudalado empresario Fernando Castro Cervantes y José Figueres del recién fundado Partido Social Demócrata (que, a pesar de su nombre, no tenía realmente ningún vínculo con la socialdemocracia europea ni era miembro de la Internacional Socialista, de hecho fue fundado por disidentes del Partido Demócrata cortesista al que perteneció Figueres). Ulate emergió de la convención y participó contra Calderón en unas elecciones muy duras y polarizadas entre oficialismo y oposición, donde incluso hubo hechos de violencia. Ambos bandos se acusaron de fraude electoral y el presidente Picado pidió al Congreso (que tenía mayoría oficialista) anular las elecciones presidenciales donde, se afirmó, había ganado Ulate. El parlamento no anuló las elecciones legislativas donde el oficialismo había sido ganador, y de hecho el Partido Comunista lograría la bancada más grande de su historia hasta ese momento; nueve diputados, que nunca lograron ejercer por el estallido de la guerra civil. Dicha cifra para la izquierda no se volvería a dar hasta el año 2014 en que el Frente Amplio obtiene nueve asientos en la Asamblea Legislativa.

16La guerra tendría tres bandos principales: el Movimiento de Liberación Nacional liderado por Figueres con apoyo de Estados Unidos y la Legión del Caribe (guerrillas internacionales anticomunistas), el bando comunista y el gobierno de Picado con apoyo de voluntarios calderonistas que, aunque aliados a los comunistas, pelearon de manera separada. Deseoso de evitar mayores derramamientos de sangre, Manuel Mora negocia la paz con Figueres en el llamado Pacto de Ochomogo. Figueres se comprometía a mantener las garantías y reformas sociales si los comunistas se rendían. Los calderonistas se rindieron después cuando Picado claudicó tras el acuerdo de la Embajada de México. Calderón y su familia parten al exilio en México, así como Manuel Mora. Muchos calderonistas y casi todos los comunistas son enviados a prisión por lo que ambas fuerzas políticas quedan proscritas. Figueres asume el poder de facto por año y diez meses para luego entregarlo a Ulate para que ejerciera su gobierno por cuatro años. Durante este período se dieron incluso ejecuciones extrajudiciales por razones políticas como la muerte de varios dirigentes comunistas en el asesinato del Codo del Diablo19.

17Sería la guerra del 48 el evento que dividiría por siempre la historia costarricense. Sólo la independencia de España y la Campaña Nacional de 1855 han tenido tanta relevancia en la historia patria. Después de ese día y por décadas la población costarricense quedaría dividida en dos bandos principales de difícil definición, ya que los términos que pueden usarse; calderonistas vs liberacionistas, calderonistas vs figueristas, o liberacionistas vs antiliberacionistas (pues en la oposición a Liberación Nacional habría grupos muy variados y no sólo calderonistas) resultan en todos los casos limitados. Así mismo, denominar “figuerismo” al bando vencedor es un error pues también hubo diversos sectores y aún dentro del Partido Liberación Nacional existirán, hasta la fecha, diferentes tendencias internas diferentes al figuerismo.

18De este conflicto nace el Partido Liberación Nacional fundado por Figueres en 1951 para participar en las elecciones presidenciales de 1953, primeras tras la guerra civil y una vez finalizado el gobierno de Ulate. Sería, entonces, el PLN uno de los símbolos más emblemáticos de la guerra civil. Esto se ha convertido en cierta forma en una bendición y una maldición para el partido. Su relevancia lo ha puesto en los libros de historia y lo convirtió, hasta le fecha, en la más poderosa fuerza política del país. Como suele suceder con aquellos partidos que lideran grandes revoluciones y cambios sociales históricos; como el Congreso Nacional Africano en Sudáfrica, el Partido Laborista de Israel, el Partido del Congreso de India, la Concertación en Chile, el peronismo argentino o el PRI en México, el PLN se transformó en uno de los símbolos del país y en el partido más estable, duradero y estructurado con una base partidaria afianzada de muchas décadas. Ni siquiera el calderonismo ha podido igualarlo pues ha migrado de partido en partido con el paso de los años y la última fuerza política en ser receptora del calderonismo, el PUSC, se derrumbó tras la caída del bipartidismo y los escándalos de corrupción de sus expresidentes. Esto aún no sucede al PLN (si bien ha sido golpeado por ambos factores). No obstante, al mismo tiempo, todas estas características que le dan una innegable fortaleza, lo han convertido en un dinosaurio de la política costarricense, en el más tradicional de los partidos en buena medida anclado a su glorioso pasado revolucionario hace largo tiempo olvidado por las nuevas generaciones. Para los votantes jóvenes la guerra del 48 es historia antigua y sus mentes sólo asocian al PLN con escándalos de corrupción y políticas neoliberales. Esto puede verse tanto en todos los estudios estadísticos del tema20, en donde la gran mayoría de electores jóvenes votan o por el FA o por el PAC y muy pocos menores de 30 años lo hacen por el PLN o el PUSC21, e incluso por mediciones más empíricas como el hecho de que el fuerte del PAC en las últimas elecciones fueron las redes sociales, que las juventudes del PAC y del FA son en general mucho más numerosas y activas que las del PLN, o que en la FEUCR (la mayor federación estudiantil costarricense) los partidos estudiantiles ligados al PLN como Reacción y Juntos han sufrido siempre graves derrotas y no han logrado llegar al directorio estudiantil, a diferencia de partidos que han sido extraoficialmente vinculados al PAC, al FA y al PT.

19Otro problema que tiene el PLN es que le resulta casi imposible atraer el voto indeciso23. El PLN depende enteramente de su dirigencia y de sus electores tradicionales, a diferencia de otros partidos que son más eficaces logrando obtener el voto crítico e independiente que no es fiel a ningún partido y que se decide a última hora. Finalmente, otra debilidad clara del PLN y que deriva de la guerra del 48 y de su largo historia de seis décadas es el arraigado antiliberacionismo presente tanto en la derecha, el centro y la izquierda, o en personas apolíticas. Probablemente sea esta es la razón por la que el PLN siempre pierde en segundas rondas; los electores de todos los demás partidos tienden a unirse contra el candidato liberacionista casi indistintamente de elementos ideológicos. Si bien esto podría variar en el caso de una segunda ronda entre un candidato del PLN y uno de un partido considerado en el extremo ideológico, Solís ganó en segunda ronda con tantos votos que esto sólo se explica porque recibiera buena cantidad de apoyo de seguidores, no sólo del PAC, sino también del ML, PUSC, FA y otros partidos que ideológicamente no solo no tienen relación sino que son en algunos casos enconados rivales.

20Según Alvarado Quesada24, el país pasó por un período de partido dominante entre 1953 y hasta 1982, a partir del cual se puede hablar propiamente de bipartidismo. Si bien a raíz del triunfo de Luis Guillermo Solís se dijo a menudo que se habían roto sesenta años de bipartidismo, esto es debatible. Bipartidismo implica “dos partidos” como su nombre indica25, y antes de la creación del PUSC no fue el caso. Entre 1953 y 1982 nos enfrentamos a un escenario de un partido (el PLN) y un grupo de diversas coaliciones de oposición que se le enfrentaban, en ocasiones sin éxito. Es decir, durante este período histórico ningún partido por si sólo era capaz de derrotar al PLN, siempre que esto se logró fue por medio de alianzas políticas de oposición.

21Las primeras elecciones tras la guerra fueron muy poco democráticas y no puede hablarse realmente de que estos comicios fuesen libres y transparentes. El recién fundado Tribunal Supremo de Elecciones anuló la candidatura presidencial del PUN, el partido entonces oficialista, que postulaba al diputado Mario Echandi, aunque este partido pudo presentar candidatos diputadiles. El Partido Republicano estaba también anulado, pero se permitió la creación de un partido llamado “Republicano Independiente” a nivel provincial de San José que postulara candidatos al Parlamento. La izquierda era totalmente ilegal pues la Constitución de 1949 prohibía la inscripción de partidos comunistas y castigaba con cárcel el militar en uno. Además, los calderonistas estaba dispersos y sus líderes no habían renunciado a obtener el poder por las armas pues de hecho en 1955 hubo un intento de invasión militar por parte de fuerzas calderonistas apoyadas por gobiernos aliados como el de Somoza en Nicaragua. Ante tan caótica situación se celebraron comicios donde Figueres venció con 64% de los votos (el segundo porcentaje de apoyo más grande de la historia después del de Solís en 201426) al único otro candidato fue Fernando Castro Cervantes del Demócrata.

22La primera derrota del PLN se daría en 1958 gracias a dos factores coyunturales. Para empezar el PLN fue “dividido” a las votaciones pues, tras las primarias, el candidato perdedor Jorge Rossi y sus seguidores se separan del partido y fundan el Partido Independiente. En segunda lugar, que el candidato del PUN, Mario Echandi, prometió permitir el regreso de Calderón y su familia de ganar las elecciones logrando así el apoyo de los calderonistas. Echandi venció al candidato del PLN, Francisco “Chico” Orlich, con 46% sobre 42. Rossi obtuvo 10% y es claro que, sin su escisión, el PLN habría vencido. Este gobierno también demarcaría el ocaso del PUN que poco a poco iría desapareciendo de la escena política y menguando ante la reorganización del calderonismo. Es claro que los calderonistas le dieron el triunfo a Echandi sólo por su promesa de perdón a Calderón, pues el Partido Republicano incluso obtuvo más diputados que el PUN, además Echandi intentaría de nuevo ser presidente en el futuro con magros resultados (en una de estas ocasiones27 sufriría una derrota humillante, empatando con el candidato de izquierda).

23Aunque pareciera que Echandi nunca comprendió o quizás nunca quiso aceptar este hecho, pues él no era calderonista (de hecho fue opositor en los años cuarenta) y a menudo apoyaría a candidatos de la derecha no calderonista como Jorge González Martén (1978) y su sobrino José Manuel Echandi28 (2006) candidatos cuyo apoyo electoral sería testimonial. Además, otra evidencia de que el peso del PUN en las elecciones de 1958 fue de votos prestados del calderonismo fueron las elecciones de 1962 en donde hubo tres candidatos: Por el PLN Orlich, por el PRN Calderón Guardia quien había regresado al país (e incluso era diputado) pues Echandi cumplió su palabra y por el PUN el expresidente Otilio Ulate. Orlich venció con 50%, pero lo más notable fue que Calderón obtuvo muchos más votos que Ulate (35% contra 13%) un apoyo ínfimo si tomamos en cuenta que Ulate era el candidato oficialista. A diferencia de Echandi, Ulate si pareció comprender esto, pues para las próximas elecciones se aliaría con su antiguo enemigo Calderón y creando la Coalición de Unificación Nacional entre el PUN y el PRN.

24En las elecciones de 1958 la izquierda seguía siendo ilegal pero el disidente liberacionista Enrique Obregón funda el Partido Acción Democrática Popular que, por ser socialista pero no marxista, no fue abolido por la Asamblea Legislativa aún cuando en él militaban varios conocidos dirigentes de Vanguardia Popular como el mismísimo Manuel Mora.

25Unificación Nacional vence al PLN en 1966 llevando al poder al profesor José Joaquín Trejos, salido de la academia, poco conocido y que nunca había ejercido cargos políticos. No hubo candidatos alternativos pues el PADP de Obregón fue ilegalizado para este proceso. Quizás por esto, al haber solo dos candidatos, estas fueron las elecciones más reñidas de la historia donde Trejos venció por apenas 4000 votos sobre el liberacionista Daniel Oduber y con minoría en la Asamblea. Por cierto que estas elecciones tienen ciertos paralelismos con las de 2014 pues Solís también era un profesor universitario poco conocido y sin cargos de elección popular previos y también resultó electo presidente pero con minoría en el Parlamento.

26El PLN lograría ganar las elecciones por dos períodos consecutivos con Figueres en su tercer y último gobierno en 1970 y con Oduber en 1974. Estas últimas fueron particularmente traumáticas para la oposición pues, mientras en las de 1970 se mantuvo la alianza calderonista-ulatista que apoyó a Mario Echandi (quien, aunque perdió, lo hizo con un margen de 41% bajo 54% de Figueres, a quien nadie esperaba derrotar de todas formas) para las del 74 hubieron exhaustivas negociaciones para lograr unificar a la oposición en contra del PLN. Rodrigo Carazo, quien había perdido las primarias contra Figueres en 1969 y se había salido del PLN fundando su propio partido, resultó victorioso en unas elecciones primarias opositoras pero su triunfo fue mal recibido y al final la mayoría de partidos opositores fueron separados. Los resultados fueron un total fracaso. Oduber cosecharía 43% de los votos, Fernando Trejos Escalante (primo de José Joaquín Trejos) de Unificación tendría 30%, Carazo y Jorge González Martén tendrían 10% cada uno. Era claro que la oposición unida hubiera derrotado a Liberación por amplio margen pues juntos Trejos, Carazo y Martén sumaban 50%.

27Si bien el PLN ya había previamente vinculado su ideología con el socialismo democrático pues el propio Figueres se consideraba socialista utópico y se había nutrido del Partido Social Demócrata (aunque su nombre era una coincidencia histórica pues no fue oficialmente miembro de la IS) sería con Oduber con quien el PLN se afiliaría directamente con la socialdemocracia, e incluso Oduber mismo sería vicepresidente de la IS29. Durante el período de partido dominante (1953-1982) la oposición al PLN (en general de ideología liberal entremezclada difusamente con el socialcristianismo calderonista) representada por las diversas coaliciones de centroderecha solía contraponer su ideología promotora del liberalismo económico como más favorable a la riqueza y la empresa privada que el socialismo del PLN. Tampoco era poco común que el fantasma del comunismo se usara en campaña acusando al PLN de ser un partido izquierdista, a lo que la propia dirigencia liberacionista respondía a menudo recordando la vieja alianza “caldero-comunista”.

28Los resultados de 1974 fueron la primera vez desde fundada la Segunda República que un mismo partido gobernaba dos veces consecutivas. La población costarricense, y en especial la oposición, comenzaron a temer que podía generarse un sistema de partido único sin alternancia, que pondría fin a la democracia costarricense real. Es decir, muchos temían que el PLN, de ganar una tercera vez, se tornaría una fuerza invencible que se enquistaría en el poder por tiempo indefinido. Quizás por esto para las elecciones de 1978 las conversaciones entre la oposición si fructificaron y se formó la Coalición Unidad. Ésta alianza electoral estaba constituida en principio por el Partido Unión Nacional de Echandi, el Partido Nacional Independiente de González Martén, el Partido Renovación Democrática fundado por Carazo, el Partido Unión Popular fundado por José Joaquín Trejos cuando fue expulsado de su partido Unificación Nacional al haber criticado fuertemente a la bancada unificacionista por cogobernar con el PLN y no ser verdadera oposición, el Partido Republicano Calderonista liderado por el hijo de Calderón Guardia (ya fallecido), Rafael Ángel Calderón Fournier, y el Partido Demócrata Cristiano, uno de los más pequeños del país cuyo apoyo electoral era similar al de la izquierda. Para estas elecciones ya se había reformado el artículo 98 de la Constitución que prohibía a los comunistas formar partido, pero estos fueron excluidos de las conversaciones de la oposición y formaron su propia coalición llamada Pueblo Unido.

29Carazo venció de nuevo en las primarias opositoras sobre Miguel Barzuna, pero esta vez la coalición se mantuvo unida. Aunque luego Echandi y Martén, que apoyaban a Barzuna, dejaron la coalición junto a sus partidos y Martén fue candidato por PNI con el apoyo de Echandi, esta salida no tuvo ningún impacto electoral. Carazo ganaría las elecciones de 1978 y, para muchos, sería el único presidente de izquierda que tendría el país. Su gobierno asolado por una crisis financiera, la guerra en Centroamérica y el boicot de Estados Unidos como represalia por su apoyo a los sandinistas a quienes les permitía operar en el norte, fue uno de los más impopulares de la historia, aunque hoy su figura ha comenzado a ser rescatada, en especial por sectores progresistas más revisionistas a la tradicional interpretación dada por Washington y el liberacionismo.

30La Coalición Unidad era una fuerza muy variopinta. Los cuatro partidos que la formaban eran ideológicamente disímiles. Esto tendría un impacto en el futuro Partido Unidad Social Cristiana que emanó de dicha alianza. Por un lado el partido de Carazo, Renovación Democrática, fue fundado por exliberacionistas de ideas muy izquierdistas, algunos de ellos firmantes de la “Proclama de Patio de Agua” que era criticada por la derecha como marxista y por los sectores más conservadores del PLN como demasiado izquierdista incluso para un partido socialdemócrata (es quizás por su conocido anticomunismo que Echandi no fue capaz de apoyar a Carazo), así, RD era un partido claramente socialista incluso más a la izquierda que el PLN. Luego estaba Unión Popular fundada y liderada por Trejos quien era un liberal de la vieja escuela aunque de gran sensibilidad social como la mayoría de liberales costarricenses, y su partido tenía una gran cantidad de liberales de la Academia en su dirigencia. El Partido Republicano Calderonista era heredero directo del calderonismo, una tendencia personalista más que ideológica aunque tradicionalmente ligada con el socialcristianismo que caracterizó a Calderón Guardia, y el Partido Demócrata Cristiano liderado por el médico Jorge Zamora quien provenía de una familia calderonista, quizás el que tenía la ideología mejor definida pero que a la vez era el más pequeño de todos y con menor arrastre electoral.

31La Coalición Unidad se fusionaría en el Partido Unidad Social Cristiana en 1983 y, hasta la fecha, las diferencias internas se heredaron. Aunque oficialmente democristiano, el PUSC tenía un poderoso sector calderonista liderado por Calderón Fournier (su padre había muerto en 1970), un influyente sector liberal en buena parte liderada por Miguel Ángel Rodríguez y un sector más izquierdista cercano al socialismo cristiano y heredero del caracismo en el cual militaron figuras como Óscar Aguilar Bulgarelli y Rodrigo Madrigal Nieto. Cabe destacar que una parte importante de los sectores de la izquierda socialcristiana migraron al PAC30 o a otros partidos progresistas y una parte importante del sector liberal migró al Movimiento Libertario a partir del descalabro electoral del PUSC en el 2006.

32Tras dos gobiernos consecutivos del PLN (Monge de 1982 a 1986 y Arias de 1986 a 1990) el PUSC vence en las elecciones de 1990 con Rafael Ángel Calderón Fournier. Acá se puede dar por inaugurado el bipartidismo, aunque desde antes ya se había estado forjando y los acuerdos entre el PLN y la Coalición Unidad en sede legislativa para lograr jugosos tratos mutuamente beneficiosos y que servían a los intereses de una u otra fuerza a modo de intercambio ya eran comunes31.

El bipartidismo se entroniza

33Entre los cincuentas y principios de los ochentas se tuvo en Costa Rica un enorme partido político, el PLN, que sólo fue vencido en tres ocasiones, y en todas ellas gracias a las alianzas y coaliciones de fuerzas políticas opositoras. Durante este período el PLN tuvo seis gobiernos; Figueres (dos veces), Orlich, Oduber, Monge y Arias, y la oposición tres: Echandi, Trejos y Carazo. De no ser por el temor que pareció quedar impregnado en la mente del costarricense32 de que si un partido gobernaba más de dos veces seguidas se podría crear un gobierno autoritario, quizás las alianzas que llevaron a Trejos y a Carazo al poder habrían sido imposibles. Araya llamó a esto “la regla no escrita” de la política costarricense y la nombró como culpable de su derrota en 2014.

34Es a partir de 1983 que podemos hablar de verdadero bipartidismo. Aunque el PUSC pierde en 1986, entre éste y el PLN ambos partidos obtienen más del 90% de los votos, el PUSC además fue capaz de gobernar dos períodos consecutivos (el de Miguel Ángel Rodríguez de 1998-2002 y el de Abel Pacheco de 2002-2006) algo que hasta entonces se pensaba sólo el PLN era capaz de lograr.

35Pero, entronizado el bipartidismo se entronizó también el neoliberalismo33. Fue durante este período bipartidista que se aplicaron de la manera más excesiva e ilimitada las políticas neoliberales de consenso de Washington, cuyos primeros precedentes moderados se empezaron a dar en el gobierno de Monge, pero que realmente fueron inaugurados por Arias en su primer período. Los Arias provenían de una acaudalada familia tradicionalmente liberal e incluso el futuro ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, hermano del presidente Óscar Arias, había apoyado a José Joaquín Trejos de Unificación Nacional en 1966. Arias no contó con el apoyo de Monge (quien sería su enemigo a posteridad) ni de Figueres, y era visto por la dirigencia tradicional del PLN como un outsider que además tenía un pensamiento liberal y capitalista incompatible con la ideología socialdemócrata. Arias logra imponerse en las primarias aún en contra del figuerismo y el mongismo que tenían un peso enorme en el partido, mediante su carisma personal y su posición contestataria de búsqueda de la paz opuesta a la política internacional de “halcón” de Monge (un feroz anticomunista) que había tensado las relaciones con la Nicaragua sandinista.

36Si bien el inicio de la arremetida neoliberal se da con Arias y su ideología claramente liberal y pro mercado, sus sucesores no serían muy diferentes; Calderón Fournier (1990-1994), José María Figueres Olsen del PLN (1994-1998), Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002), Abel Pacheco (2002-2006), el segundo gobierno de Arias (2006-2010) y Laura Chinchilla (2010-2014) irían consolidando el modelo económico neoliberal. De estos presidentes quizás el más moderado fue Pacheco cuyas políticas económicas y fiscales retuvieron temporalmente la embestida, y quien incluso no sometió a votación durante su periodo el Tratado de Libre Comercio con EE.UU. negociado por su administración.

37Durante esta etapa histórica sólo los dos partidos grandes realizaban verdaderas elecciones distritales (pues todos los partidos costarricenses, como requisito de ley, debían renovar sus estructuras desde las asambleas y comités distritales). Los partidos pequeños cumplían este trámite extrayendo firmas del padrón o en actividades discretas, en especial porque los controles del TSE eran mucho menores. Tampoco realizaban primarias, conocidas como “convenciones nacionales” pues estas solo las hacían el PLN o el PUSC, y eran verdaderas fiestas electorales donde las tendencias se medían. Procesos abiertos donde cualquier ciudadano empadronado podía votar con el único requisito de dar la adhesión, y que estaban acompañados de una extensa y a menudo agresiva precampaña. En un escenario bipolar las precampañas podían darse el lujo de ser agresivas, pues para el precandidato perdedor y sus seguidores no había futuro político en caso de salirse del partido. Esto es muy diferente del actual sistema multipartidista costarricense en donde casi por cualquier diferencia los dirigentes de un partido político pueden irse del mismo y fundar uno nuevo, declararse independientes o darle la adhesión a otro partido. Por ejemplo, para las elecciones de 2014 el candidato liberacionista Araya obtuvo la adhesión de Luis Fishman del PUSC, la bancada entera del PASE y varios diputados del Movimiento Libertario, algo que en otra época habría sido impensable.

38Otra característica de este período eran los acuerdos frecuentes entre los dos partidos tradicionales. Si bien los partidos minoritarios como Fuerza Democrática o ciertos partidos locales como el Unión Agrícola de Cartago podían ejercer cierta influencia “bisagra” en el plenario definiendo votaciones a favor de uno u otro bloque, las dos bancadas del PLN y del PUSC que usualmente reflejaban el apoyo electoral y abarcaban el 90% del pleno legislativo, eran casi imparables si tomaban una decisión conjunta. Esto llevó al denominado “Pacto Figueres-Calderón” entre el presidente Figueres y el líder de la oposición, el expresidente Calderón Fournier para apoyar diversas iniciativas como la apertura bancaria34. Figueres Olsen fue también quien impulsó algunos de los más duros Planes de Ajuste Estructural del FMI, y su sucesor, Miguel Ángel Rodríguez, tendría el apoyo de la fracción opositora del PLN para aprobar el “Combo Energético” que privatizaba el Instituto Costarricense de Electricidad y que provocó protestas sociales como pocas veces se han dado en la historia.

39En síntesis, durante este período cuando uno de los dos partidos pasaba a la oposición y el otro al gobierno, los controles y la fiscalización eran laxos y permisivos y los acuerdos, en muchos casos cuestionables, eran comunes. Esto ha hecho que voceros de los dos partidos tradicionales a menudo califiquen el actual multipartidismo de “ingobernabilidad”. El mismo expresidente Calderón Fournier ha dicho públicamente que a él le gustaría volver a un sistema bipartidista pues es el modelo que permite lograr acuerdos (recordemos que Calderón mismo fue condenado por corrupción a raíz de uno de estos acuerdos bipartidistas llamado Caso Caja-Fischell). Si bien el multipartidismo costarricense actual puede ser algo excesivo y dificulta la gobernabilidad, también tiene como ventaja que los controles políticos son más fuertes y partidos de oposición son más combativos y realizan denuncias de irregularidades éticas en la gestión más comúnmente que en tiempos bipartidistas.

40La izquierda ha tenido una vida convulsa a lo largo de toda la historia del país, siendo electoralmente marginal entre 1948 y 2014. Sólo parece haberse recuperado recientemente, quizás como parte de un cambio que ya se ha dado en toda Latinoamérica en donde las opciones de izquierda son capaces de atraer a una buena porción del electorado. Fue el bando que salió peor parado de la guerra del 48, pues incluso el calderonismo se recuperaría rápidamente. Ilegal entre 1949 y 1978, aunque diversos partidos lograron burlar la prohibición como el PADP de Obregón o el PASO de Marcial Aguiluz que formaron partidos socialistas pero no comunistas a pesar de que en ellos militaba la vieja dirigencia de Vanguardia Popular. Aún después de su re-legalización los porcentajes de apoyo que recibió la izquierda fueron similares a los que recibía con sus partidos “extraoficiales” del período 48-78. Las razones de esto han sido apuntadas como distintas y variadas35 como, por ejemplo, una sociedad conservadora, una prensa arraigadamente anticomunista36, el hecho de que Costa Rica fuese por décadas el único Estado de Bienestar de Latinoamérica en donde el acceso a servicios públicos como salud, educación, electricidad, etc., estaban universalizados y corrían por el Estado, y un código de trabajo pionero que hacía innecesaria la lucha de las clases más pobres por reivindicaciones sociales que en otros países no se soñaban37.

41Pero una de las causas principales sería sin duda los constantes cismas internos y conflictos mucho más personales que ideológicos, la izquierda ha tendido a dividirse en especial después de sus mejores apoyos populares. Por ejemplo, la coalición Pueblo Unido conformada por una poco amistosa alianza de partidos38 que a menudo peleaban entre si en procesos de elecciones sindicales y estudiantiles, se dividió con un cisma radicalmente enemistoso tras las elecciones de 1982 en donde tuvo su mejor resultado a esa fecha (cuatro diputados) y aunque distintos grupos usarían el nombre desaparecería para los noventas. Sería reemplazado por Fuerza Democrática, partido que no era oficialmente de izquierda pero en el que militaban reconocidas figuras izquierdistas como José Merino, Célimo Guido y Gerardo Trejos, y que se dividió catastróficamente por luchas entre su eterno candidato Vladimir de la Cruz y los antes mencionados, irónicamente después de que tras el protagonismo de los diputados de ese partido en las protestas populares contra el llamado “Combo Energético” las encuestas posicionaban a Fuerza Democrática a dos puntos porcentuales del PUSC.

42Irónicamente, mientras en la izquierda las diferencias ideológicas de las facciones en pugna eran a menudo mínimas pero llevaban a conflictos irreconciliables que causaban una atomización, en los partidos de la derecha como el PLN y el PUSC sucedía al revés; las diferencias ideológicas podían ser abismales entre sectores, tendencias y precandidatos, pero estos rara vez provocaban una ruptura importante. Así por ejemplo dentro del PLN coexistían desde los Arias y su tendencia conocida como arismo claramente liberal y de derecha, hasta figuras como Rolando Araya o José Miguel Corrales de la vieja vanguardia socialdemócrata. En el PUSC también convivían sectores de variada ideología como hemos mencionado antes.

43Las luchas internas de los dos partidos tradicionales de este período nunca fueron tan graves. Miguel Ángel Rodríguez, del “ala liberal” del PUSC enfrentó a Calderón Fournier por la candidatura presidencial en las primarias de 1989, siendo derrotado. Luego Rodríguez enfrentaría a José Joaquín Trejos Fonseca (hijo del expresidente del mismo nombre) en las primarias de 1993 en donde se sacó a relucir la filiación ideológica liberal (o neoliberal) de Rodríguez por sobre los principios socialcristianos, mientras que en la convención de 2001 Pacheco (cercano a Rodríguez) venció al candidato del calderonismo Rodolfo Méndez Mata quien tenía pleno apoyo de Calderón, y en las primarias de 2013 el candidato calderonista Rodolfo Hernández vence a Rodolfo Piza quien provenía del ala liberal y ejerció la presidencia de la CCSS durante el gobierno de Rodríguez39. Es decir, las luchas entre el calderonismo y el sector liberal han sido parte intrínseca de la política interna del PUSC hasta la fecha.

44En el PLN las luchas de tendencias no han sido menos duras, aunque por lo general fueron menos ideológicas. Las tendencias dentro del PLN suelen ser personalistas. Además, no es poco común que los precandidatos perdedores de las internas se separen y formen partidos nuevos40, como lo hicieron Jorge Rossi (Partido Independiente) y Rodrigo Carazo. José Miguel Corrales vence a Walter Coto en las primarias de 1997 y es candidato en 1998 donde pierde frente a Rodríguez, y Coto fundaría la coalición Cambio 2000 por la que sería candidato sin mucho éxito en 2002. En 2005 Antonio Álvarez Desanti se retira del PLN tras perder en las distritales y acusar fraude electoral fundando el partido Unión Para el Cambio con resultados testimoniales. Para las elecciones de 2010 Rolando Araya, quien había sido candidato del PLN en 2002 perdiendo en ambas rondas ante Abel Pacheco funda el partido Alianza Patriótica41 sobre la base del Partido Acción Democrática Alajuelense convirtiéndose en candidato por este partido aunque terminaría apoyando a Ottón Solís del PAC, y en 2013 el también excandidato Corrales funda Patria Nueva para participar en las elecciones de 2014 siendo su candidato pero, nuevamente, el respaldo es bastante bajo.

45En realidad sólo ha existido un partido en la historia fundado por un disidente del PLN que en verdad tuvo impacto electoral y fue el Partido Acción Ciudadana. Pues incluso en el caso de Carazo, su partido Renovación Democrática tuvo poca fuerza hasta que formó parte de una coalición junto al calderonismo. El PAC fue fundado y liderado por Ottón Solís, salido del liberacionismo habiendo sido diputado y ministro en gobiernos del PLN. Nunca fue precandidato oficial pero su nombre se rumoreó varias veces como un aspirante presidencial fuerte dentro de las filas liberacionistas. El nacimiento del PAC demarcó el fin del bipartidismo con un sorpresivo apoyo electoral en el 2002 del 26% y una bancada de un tamaño similar a las del PUSC y el PLN, algo inesperado y que nunca antes había sucedido en la historia del país desde que existía el bipartidismo. Las razones de por qué el PAC logró ese éxito creciente al punto de que eventualmente ganaría las elecciones, cuando ningún otro partido de fundación similar logró imitar dicho fenómeno, son muchas y complejas. Alvarado Quesada42 considerada que el tema ético, que fue tomado por el PAC como uno de sus principios más fundamentales, pudo ser una de las causas tras su éxito, mientras que Sánchez Campos43 apunta a que el PAC tuvo la ventaja de presentar la propuesta más atractiva justo en el momento apropiado, lo que le permitió capitalizar el sentimiento disconforme con el bipartidismo que precisamente se quebraba en el 2002.

46Además el PAC se benefició de que los escándalos de corrupción de los expresidentes Figueres Olsen (PLN), Calderón Fournier y Miguel Ángel Rodríguez que se destaparon en el período 2002-2006, medraron aún más el respaldo popular de los partidos tradicionales, eso sumado al tema del TLC que el PAC oponía mientras que el expresidente Óscar Arias candidato del PLN favorecía, dividió a la opinión pública en torno al mismo, lo que permitió al PAC cosechar la mayor victoria electoral a la fecha en primera ronda cuando obtiene el 41% de los votos en 2006 perdiendo por apenas unos 18.000 ante Arias.

La Costa Rica multipartidista y sus retos

47El apoyo al bipartidismo y su respaldo popular se fue erosionando más y más tanto por los escándalos de corrupción como por su tendencia a cogobernar y por la aplicación descarada del modelo neoliberal. Las viejas heridas del 48 iban quedando cada vez más olvidadas, especialmente en las generaciones más jóvenes para quienes la lucha de sus abuelos en el bando “mariachi” o “perico44” en 1948 les resultaba tan lejano en el tiempo como la gesta patriótica de Juan Santamaría y no les movía o apasionaba gran cosa. En este período empieza a darse una nueva polarización. Ya no la vieja de liberacionistas contra calderonistas, sino de progresistas contra neoliberales. Es decir, la población crítica y contraria al proceso de liberalización económica y privatización del modelo y la que lo apoyaba empiezan a chocar cada vez más. Esta tensión tuvo su máxime simbolismo en la lucha contra el TLC, primero en la elección presidencial de 2006 donde el principal candidato a favor; Oscar Arias, y el principal candidato en contra; Ottón Solís, prácticamente quedaron empatados en las urnas. Pero el TLC no sería definido por la presidencia sino por un referéndum convocado en el año 2007 donde el voto opción sí superó a la opción no 52% a 48%, es decir, se demostró que en tema de modelo de desarrollo económico el país estaba bastante polarizado.

48Como dijimos antes, en las elecciones de 2002 se da el primer quiebre del bipartidismo. Casi de forma espontánea pero tras severos cuestionamientos al modelo tras el impopular pacto Figueres-Calderón y las protestas del Combo ICE. El PAC genera un fenómeno nunca antes visto convirtiéndose en una verdadera tercera fuerza. Hasta entonces siempre existió un “tercer partido”, usualmente la izquierda ya fuera primero Pueblo Unido y después Fuerza Democrática, pero que canalizaban alrededor del 4% de los votos y una bancada de unos dos o tres diputados. El PAC obtuvo en el 2002, la primera vez que participó en elecciones, 26% de los votos frente a 31% del PLN y 38% del PUSC, obligando por primera vez a ir a una segunda ronda electoral. Dirigentes del PLN como Luis Alberto Monge culparon al PAC de haber causado la derrota de Rolando Araya al haber dividido el voto liberacionista, sin embargo, con el paso del tiempo se comprobó que el PAC tenía unas bases propias y estables que se mantuvieron a través del tiempo.

49Otra consecuencia del surgimiento del PAC es que prácticamente anuló a la mayoría de partidos minoritarios. Fuerza Democrática quedó fuera del Parlamento y también el Partido Integración Nacional de Walter Muñoz que hasta entonces se avizoraban como las principales alternativas al bipartidismo, pero que el PAC se presentó como una opción mucho más atractiva45. FD desaparecería poco después y el PIN se convertiría en un partido menos que testimonial, prácticamente anecdótico que ha postulado a su candidato cinco veces y sin obtener cargos de elección popular relevantes ni siquiera municipales. Muñoz fue el menos votado en las elecciones de 2014.

50Las elecciones de 2014 despejaron muchas posibles dudas que se tenían sobre el PAC. Por ejemplo, si era una estructura que giraba en torno al “ottonismo” (el respaldo a Ottón Solís Fallas) y si sobreviviría a que éste no fuera su candidato, pues Solís Fallas rechazó serlo por cuarta vez. También se realizó la primera primaria real46 y no se sabía si las heridas que se abren en precampaña podrían ser sanadas. Sin embargo, tras la convención y declararse ganador Luis Guillermo Solís Rivera contra lo que vaticinaban las encuestas que le daban 5% de apoyo, muy por debajo de la favorita Epsy Campbell, los demás precandidatos y el líder histórico del partido Ottón Solís le dieron la adhesión a Solís Rivera y estuvieron activos en la campaña. En ambas primarias del PAC votaron poco más de 20.000 personas, realmente una cantidad muy pequeña y muy por debajo de las que votan en las primarias del PLN y el PUSC (que suele superar las 100.000 personas). No obstante como menciona Vargas47, debe tomarse en cuenta que estas primarias del PAC se realizan sin transportes gratuitos o subsidiados y sin el pago de propaganda electoral como en los partidos tradicionales, por lo que en ellas vota el núcleo más duro y fiel de la dirigencia. El votante pacsista en general es diferente al fiel seguidor liberacionista y socialcristiano48, es mucho más crítico y volátil, y está menos dispuesto a ser miembro activo del partido y afiliarse formalmente (requisito para votar en una primaria) o incluso a decirlo abiertamente al ser consultado en las encuestas, por lo que se limita en buena medida a dar un voto crítico y silencioso el día de las elecciones, de ahí que el PAC a menudo sorprenda con resultados inesperados que no habían sido medidos por encuestas o procesos internos previos. Este pudo ser el talón de Aquiles de Araya que subestimó al PAC por las encuestas y las primarias. Eso sumado a que la estrategia de comunicación y redes sociales de los rojiamarillos ha sido señalada como una de las más exitosas hasta ahora49. Aún así, la debilidad principal del PAC está en las zonas costeras (las provincias de Limón, Guanacaste y Puntarenas) donde sufrió graves derrotas quedando en tercer y hasta cuarto lugar en algunos casos por debajo de los otros tres partidos principales. Esto quizás se compense por el hecho de que ganó en el área metropolitana que es la más poblada, pero le salió caro en cuanto a su elección de diputados. El elector del PAC típico es de clase media, con estudios universitarios, de área urbana y con acceso a redes sociales, de ahí que tuvo su fuerte entre el votante joven, el voto en el extranjero50 y el de la Gran Área Metropolitana51. De no corregir ese problema y acercarse al elector de clases populares el PAC corre el riesgo de tornarse en un partido elitista y con dificultades de obtener mayoría en la Asamblea en futuros gobiernos.

51Después del PAC, por mucho tiempo fue el partido Movimiento Libertario el más relevante de los partidos emergentes en ascender en la palestra política. Este partido fue fundado en los años noventas por liberales salidos del PUSC y liberales independientes sin partido. No tuvo mucha relevancia siendo un partido minoritario de peso similar a FD, PIN y el partido fundamentalista cristiano Renovación Costarricense en esa década. Sólo obtuvo un diputado en el período 1998-2002; Otto Guevara Guth. En un principio el partido mantuvo posturas muy radicales y polémicas dentro de la sociedad costarricense. Se manifestaba abiertamente a favor del matrimonio igualitario para parejas homosexuales y de los derechos de este colectivo en general, de la legalización de las drogas, de la dolarización, la eliminación de todos los emblemáticos monopolios estatales y el recorte en impuestos e inversión estatal en salud y educación públicas.

52En aquella época los partidos minoritarios no esperaban ganar la presidencia y podían darse el lujo de tener propuestas extremistas, pues su aspiración principal era obtener muchos diputados. Un partido como el ML podía atraer votos para engrosar su bancada legislativa de comunidades como la GLBTI y los usuarios de drogas sin preocuparse en ese momento porque fueran demasiado escandalosas. Cuando se rompió el bipartidismo en las elecciones de 2002 (que el ML pasó de un diputado a seis en la Asamblea) los partidos emergentes empezaron a concebir que podían obtener la presidencia de la República y esto causó que muchos variaran considerablemente sus posturas para atraer el electorado moderado. El ML no solo no fue la excepción, fue quizás el que más se preocupó por ello modificando drásticamente sus posiciones de una campaña a otra.

53Tras expulsar del partido a los sectores más críticos de Guevara, acusados de ser “radicales extremistas”, el ML cambió sus posiciones más y más, dejando de lado la total eliminación de los monopolios públicos por la apertura y aceptando la contribución estatal a partidos políticos que antes rechazaban. Guevara se posicionó a favor del CAFTA, pero los electores que favorecían ese tratado y los poderosos grupos detrás del impulso a su aprobación como las empresas más adineradas le apostaron a Oscar Arias quien tenía más posibilidades de ganar. Aún así el ML obtuvo seis diputados de nuevo. Para el 2010 las encuestas mostraban a Guevara como una opción presidenciable real. Algunas incluso lo colocaban por encima de Ottón Solís del PAC y solo por debajo de Laura Chinchilla. Como era costumbre ya, Guevara realizó campaña sucia contra Chinchilla y contra el PLN en general, atacando a la figura de José Figueres, quizás en un intento por atraer el voto calderonista y socialcristiano tradicionalmente antifiguerista. El PUSC se había desangrado tras los escándalos de corrupción que involucraron a sus dos expresidentes y una parte importante de dirigentes, políticos de larga trayectoria, votantes y bases socialcristianos se habían pasado al PAC lo que pudo explicar el crecimiento del partido en 2006. También adujo que tras haber expulsado a los “radicales” se había convertido en un partido liberal más que libertario52, modificando sus posturas en muchos temas incluyendo el proponer la “mano dura” contra la delincuencia, único partido que tenía esa postura en Costa Rica donde la tradición civilista en general suele ver mal las alternativas violentas.

54La campaña agresiva de Guevara no le funcionó. Fue bajando en las encuestas y el temor a una segunda ronda entre Guevara y Laura Chinchilla que pudiera producir un gobierno de extrema derecha motivó incluso adhesiones políticas de artistas, escritores, y hasta de otros candidatos a favor de Ottón Solís quien logró mantenerse en segundo lugar con 25% de los votos, perdiendo ante Chinchilla que logró 45% de respaldo y Guevara en tercer lugar con 20%. A pesar de mantenerse en segundo lugar estas elecciones fueron consideradas un fracaso para el PAC que redujo notablemente su bancada de 17 a 11 diputados y su apoyo a la papeleta presidencial descendió casi a la mitad. Guevara posicionó los resultados como un triunfo por el aumento en votos (había obtenido 8% en 2006) y por el crecimiento de su fracción que pasó de 6 a 9. Cabe destacar que en todos los períodos legislativos el ML ha perdido diputados que se separan de la fracción y se declaran independientes.

55Para las elecciones de 2014 Guevara fue candidato por cuarta vez. Nuevamente las encuestas lo colocaban entre las tres primeras opciones y, como ya era tradicional, Guevara recurrió a la campaña sucia, enfocándose en atacar especialmente a José María Villalta, candidato de la izquierda, calificándolo de toda clase de epítetos peyorativos y asociándolo con prácticamente cualquier “régimen totalitario” de izquierda, pero especialmente con Venezuela, Cuba y Nicaragua. También atacaba, aunque con menor ferocidad, a Johnny Araya del PLN y Luis Guillermo Solís del PAC (quizás preventivamente pues las encuestas no lo mostraban como una amenaza). Esta estrategia, de nuevo, fue un rotundo fracaso y Guevara sufriría una derrota humillante quedando en cuarto lugar tras Solís, Araya y Villalta, habiendo gastado mucho más en campaña de lo que podría recuperar con deuda política y con la segunda fracción más pequeña de su historia (4 diputados) incluso menor a la del PUSC. Para esta campaña el giro ideológico y programático de Guevara se acentúo aún más asegurando ser socialcristiano y defender los principios de la doctrina social de la Iglesia, de nuevo sin mucho rédito entre los socialcristianos.

56El Frente Amplio se fundó en el año 2005 por el exdiputado de Fuerza Democrática José Merino del Río, figura muy querida y admirada dentro de la izquierda costarricense. Originalmente un partido provincial, obtuvo un asiento legislativo para el propio Merino en el período 2006-2010. Para las elecciones siguientes se logró inscribir a nivel nacional, pero su candidato Eugenio Trejos (rector del ITCR y coordinador de la opción NO en el referéndum del TLC) fue uno de los menos votados. Aún así consiguió un curul para José María Villalta quien, aún siendo diputado único del FA, se convirtió en uno de los más activos, combativos y populares del país. Como candidato presidencial las encuestas lo colocaban en los primeros lugares, incluso en algunas apareció de primero, algo impensable para un candidato de la izquierda. Araya y Guevara centraron sus baterías en su contra con una campaña millonaria que satanizaba a Villalta. Lo que estos partidos parecieron no preveer era que los votos que perdiera Villalta por la campaña sucia no se pasarían a ellos sino a la opción más cercana, la que siempre había sido el “plan b” para muchos progresistas; el PAC. Eso sumado a que una encuesta de la Universidad de Costa Rica mostraba que Solís era el que tenía mayores posibilidades de ganarle a Araya en segunda ronda53.

57Otro factor a considerar es que las encuestas mostraban que la mayoría de simpatizantes de Villalta habían votado previamente por el PAC, por lo que la “campaña del miedo” de Guevara y Araya sólo logró que algunos de estos votos regresaran. El PAC, inteligentemente, no atacó al FA y además hizo una campaña en donde criticaba a los otros tres partidos por pelearse entre sí en vez de presentar propuestas.

58Según el historiador Iván Molina54, un problema que enfrentó el FA fue haber hecho un programa de gobierno dirigido a un elector de izquierda de ideología muy específica y aspirando en principio sólo a tener más diputados, pero ante el inesperado respaldo Villalta se vio forzado a moderar el discurso en aras de atraer a un elector que se le aproximaba y que no se identificaba ideológicamente como izquierdista, lo que provocó insuperables contradicciones entre discurso en debates y campaña y posiciones antiguas, planes de gobierno y declaraciones de personalidades provenientes de la vieja izquierda del partido.

59Finalmente las elecciones mostraron sus resultados sorpresivos. Solís lograba el 30% de los votos, Araya quedaba en segundo lugar con 29%, Villalta de tercero con 17% y Guevara en cuarto con 11%. Una segunda ronda debería realizarse con los dos primeros, pero Araya partía con clara desventaja. Entre otras cosas, más allá de los cuestionamientos que podían tener los liberales y los frenteamplistas hacia la figura de Solís (especialmente su pasado liberacionista) y aunque para los segmentos más ortodoxos de ambos grupos su figura era irreconciliable, lo cierto es que Solís fue más que capaz de atraer el voto de las partes más moderadas del electorado de todos los demás partidos (algo reconocido por el Comité Ejecutivo del FA). Incluso es probable que atrajera casi todo el electorado socialcristiano especialmente tras la adhesión del expresidente Pacheco y por la histórica rivalidad hacia el PLN, de una parte del electorado liberacionista descontento con la candidatura de Araya55 y por su puesto de una gran masa de electores deseosos de cambio y que adversaban el muy impopular gobierno de Laura Chinchilla.

60Araya por su parte intentó todas las formas posibles para crear ventaja sobre Solís. Acusó al PAC de tener militantes de extrema izquierda como hizo con el FA y se acercó a los grupos integristas cristianos con posturas ultraconservadoras tratando de mostrarse como el candidato cristiano y acusando al PAC de ser un partido a favor del aborto y del matrimonio homosexual56.

61Araya renunciaría a la campaña sorpresivamente justo a la mitad del período antes de la segunda ronda. Esto tomó por sorpresa a la dirigencia. Afirmó que la decisión se debía a falta de fondos y que todas las encuestas le vaticinaban un rotundo fracaso. La Constitución prohíbe a los candidatos renunciar así que su nombre seguiría en la papeleta y se debería realizar una elección. Araya fue sumamente ambiguo al respecto, el Comité Ejecutivo del PLN prosiguió la campaña a nivel de bases y el propio Araya empezó a cuestionar su renuncia y mostrarse más activo y entusiasmado días previos a las votaciones, asegurando que estaba esperanzado con el movimiento de las bases. Solís por su parte prácticamente ignoró la renuncia y prosiguió la campaña con publicidad y visitas pueblo a pueblo. Finalmente se dio el resultado consabido: la mayor victoria electoral en la historia costarricense con más de 1.300.000 votos (78% frente al 22% de Araya), muy por encima del millón de votos que Solís se había fijado como meta para que su mandato tuviera legitimidad.

Conclusiones

62Es claro que en el período postbipartidista actual el candidato tiene más peso que el partido. No sólo es algo que podemos dilucidar porque así lo muestran los estudios de la UCR56, sino por evidencias empíricas. El FA con Eugenio Trejos es el menos votado en 2010, pero con Villalta asciende a tercer lugar, Hernández como candidato del PUSC se mantiene en segundo lugar en los sondeos de opinión y tras renunciar y ser sustituido por Piza el PUSC desciende al quinto lugar como ha sido ya común desde 2006, Solís Rivera logra la primera victoria del PAC claramente siendo él como individuo más popular que su partido si nos basamos en el voto para diputados y más popular que Ottón Solís57 cuando no hay TLC de por medio.

63No obstante esto, no cabe duda de que el partido también tiene un peso importante. Un partido con una estructura estable y consolidada y con experiencia en procesos electorales también es un factor importante para ganar. Solís Rivera siendo prácticamente desconocido y sin nunca haber tenido un cargo político relevante tenía un apoyo marginal en las encuestas del 5%, pero muy por encima del respaldo que obtenían políticos de larga y conocida trayectoria, exdiputados y excandidatos presidenciales como José Miguel Corrales y José Manuel Echandi quienes se lanzaron por partidos nuevos. Es decir, el sólo hecho de ser candidato del PAC le dio a Solís Rivera una ventaja frente a otros candidatos incluso más conocidos y la posibilidad de ser invitado a los principales debates de los medios, algo estratégico pues muchos electores se decidieron por él a raíz de su intervención en los debates.

64Más aún, sólo un partido nuevo obtuvo representación legislativa; Alianza Demócrata Cristiana de Cartago, que había sido fundado por Mario Redondo, exdiputado del PUSC y expresidente de la Asamblea (por lo que es probable que tuviera ya una base de seguidores importante en su provincia). Todos los demás partidos nuevos o recién fundados fallaron en su esfuerzo por lograr un asiento parlamentario. Esto demuestra que las estructuras de los partidos siguen siendo cruciales, especialmente para la llegar al Congreso. En 2006 varios disidentes de partidos políticos importantes fundaron partidos; el exministro socialcristiano José Miguel Villalobos funda Alianza Democrática Nacionalista, Álvarez Desanti funda Unión para el Cambio, el expacsista Humberto Arce funda Unión Patriótica y el también expacista Juan José Vargas funda Patria Primero, todos fracasos electorales que no lograron cargos de elección ni apoyos significativos en las urnas, aún cuando estaba todavía fresco el recuerdo del fenómeno PAC que cuatro años antes había sorprendido a todos. El único partido que ha tenido un respaldo electoral importante siendo un partido totalmente nuevo es el PAC, que en su primera participación consiguió un tercio de los votos. Tal fenómeno no ha sido aún replicado nunca pues aunque el crecimiento del FA de 2010 a 2014 fue asombroso, ya había participado en dos elecciones previas (primero como provincial y luego como nacional) por lo que no podría considerarse un partido nuevo o recién fundado.

65Algunas características se mantienen aún en los partidos políticos costarricenses casi desde su misma génesis:

661. Las ideologías son secundarias. Es común que el líder o caudillo de turno tenga más peso en un partido y la dirección del gobierno que la ideología oficial del partido o la Internacional a la que pertenece. Un mismo partido puede tener dentro de su ceno sectores y figuras con diferencias ideológicas muy heterogéneas. Los de izquierda tienden a ser más uniformes, pero incluso dentro del FA (quizás porque está teniendo el tamaño y las dimensiones de un partido mayoritario) pueden verse ya este fenómeno, si bien sigue siendo un partido más homogéneo, de todas formas su candidato en 2014 trató de mostrarse más centrista.
2. El electorado tico promedio es centrista, teme y desconfía de los extremos ideológicos y suele votar por opciones (al menos superficialmente) moderadas. Las campañas han usado el anticomunismo desde los años cuarentas, e incluso durante la Guerra Fría era común que se acusara al PLN de ser comunista y promover la lucha de clases y el estatismo. A Ottón Solís del PAC se le acusó también de ser “chavista” y recibir apoyo de Venezuela, y evidentemente fue un argumento usado contra Villalta en campaña. La derecha tiene el mismo problema como sabe Guevara en sus desesperados esfuerzos de quitarse la imagen ultraderechista que no han dado resultado. Algo similar ocurre con los partidos cristianos como Renovación Costarricense y Restauración Nacional de ideología ultraconsevadora que reciben un apoyo electoral del 1% aún cuando la población evangélica costarricense suma cerca del 11%, es decir, no logran el apoyo salvo de sectores extremistas religiosos.
3. El “voto útil” se mantiene. El tico puede votar pro-algo y anti-algo. Antiguamente fue calderonismo vs anticalderonismo y luego liberacionsimo vs antiliberacionismo. Tras la caída del bipartidismo el neoliberalismo (o lo que se concibiera como tal) se convirtió en el que desataba las pasiones del voto “anti” algo (elecciones de 2006, referéndum). Esto se mantuvo en 2014 pues según diversos sondeos, por ejemplo, muchos electores votaron por Araya en primera ronda por temor a que ganara Villalta y sin duda el apoyo masivo de Solís respondió a muchos factores, incluyendo claro ésta su propia persona, pero también al voto antiliberacionista y/o antiarayista.
4. Las campañas sucias no funcionan. Estas se han usado antes sin éxito; Rodríguez lo usó contra Figueres y Guevara contra Chinchilla, por ejemplo. Si bien las mismas pueden afectar negativamente a algunos candidatos (como claramente afectó a Villalta si bien no tanto como probablemente deseaban y no tuvo efecto en Solís) son un arma de doble filo que se devuelve y golpea a los partidos que las implementan, como descubrieron Araya y Guevara. El tico en general no es confrontativo y suele ver las campañas sucias como contrarias al espíritu costarricense cortés, pacífico y conciliador.
5. Finalmente, el tico le teme a un gobierno autoritario o poco democrático. Eso se refleja en que se mantiene la prohibición no escrita de que un mismo partido gobierne tres veces consecutivas. Aún cuando hubo dudas de si ante la caída del bipartidismo alguna fuerza de oposición tendría la capacidad de derrotar al PLN, se demostró que si fue posible.

67Los partidos políticos costarricenses seguirán ejerciendo una influencia importante en la sociedad costarricense. Las reformas que busquen reducir su influencia (listas abiertas, candidaturas independientes, voto preferencial de diputados, etc.) aún están lejos y a pesar de sus problemas y descrédito dentro de ciertos sectores de la sociedad las elecciones son aún un evento importante para la mayoría de ticos, que se enorgullecen de ser la democracia más antigua de América Latina.

68Notas de pie de página

691 Véase Fernando Sánchez Campos, Partidos políticos, elecciones y lealtades partidarias en Costa Rica (España: Universidad de Salamanca, 2007).

702 Véase Gerardo Naranjo Hernández El régimen electoral de Costa Rica 1953-2006 (San José: Universidad de Costa Rica, 2009) y El Código Electoral en Costa Rica: http://www.tse.go.cr/pdf/normativa/codigoelectoral.pdf

713 Véase Gerardo Naranjo Hernández El régimen electoral

724 Véase Franklin Carvajal ¿Quién legisla en Costa Rica? (San José: Informe Estado de la Nación. 2013).

735 Véase María José Cascante La competencia electoral en Costa y Nicaragua; diferencias multinivel (España: Universidad de Salamanca).

746 Véase Hugo Picado León Proceso de selección de candidatos a presidente y diputados en el PLN y el PUSC (1990-2006) (España: Universidad de Salamanca).

757 Capítulo V del Código Electoral de Costa Rica (San José: Tribunal Supremo de Elecciones, páginas 43 a 45).

768 Desde la disolución de Pueblo Unido y la fusión de la Coalición Unidad en el PUSC ambas en los ochentas, ninguna coalición relevante ha tenido injerencia en las elecciones. Solo se han dado en algunos comicios coaliciones minúsculas por parte de partidos minoritarios de extrema izquierda que no obtienen diputados.

779 Véase Deborah J. Yashar. Guerra civil y estado de bienestar, los orígenes del sistema competitivo de partidos de Costa Rica (CIEPLAN).

7810 Semanario Universidad (29 de enero de 2014).

7911 Véase Iván Molina Jiménez, “Elecciones y democracia en Costa Rica, 1885-1913” en European Review of Latin American and Caribbean Studies (2001).

8012 Véase Iván Molina Jiménez, “Elecciones y democracia”…

8113 Véase Eduardo Oconitrillo. La política electoral. Costa Rica en el siglo XX (Costa Rica: Editorial Universidad Estatal a Distancia, 2004).

8214 Véase Mercedes Muñoz Guillén. Papel del ejército durante la dominación liberal en Costa Rica (1870-1914) (Centro de Investigaciones Históricas de América Central, 1987).

8315 Originalmente conservador que contó con el apoyo de la Iglesia en su candidatura pero que luego rompería con ésta y apoyaría a candidatos liberales.

8416 Véase Iván Molina Jiménez, Ricardo Jiménez (San José: Universidad Estatal a Distancia, 2009).

8517 Véase Jacobo Schifter, Lowell Gudmundson y Mario Solera, El Judío en Costa Rica (San José: Universidad Estatal a Distancia, 1979).

8618 Véase Eugenio Rodríguez Vega (editor). Costa Rica en el siglo veinte (San José: Universidad Estatal a Distancia, 2004).

8719 Véase Manuel A. Solís. El 48 como desborde trágico (San José: Universidad de Costa Rica, 2008).

8820 La Nación (8 de diciembre de 2013).

8921 Semanario Universidad (29 de enero de 2014).

9022 Semanario Universidad (29 de enero de 2014).

9123 Véase Carlos Alvarado Quesada. Transición política en Costa Rica y el Partido Acción Ciudadana Revista Nuevo Mundo (2007).

9224 Véase Hugo Picado León Proceso de selección de candidatos a presidente y diputados en el PLN y el PUSC (1990-2006)

9325 Si contamos solo las elecciones de sufragio directo.

9426 Las elecciones de 1982, en donde como candidato del derechista Partido Movimiento Nacional, obtendría 3% de los votos y este partido desaparecería de la escena política.

9527 José Manuel Echandi, ex defensor de los Habitantes y antiguamente miembro del PUSC sale de este partido y refunda el PUN de su tío abuelo, pero obtiene un apoyo mínimo y solo un curul (para él). Poco después de asumir entraría en conflicto con la dirigencia de su partido y renunciaría a este, fundando uno nuevo llamado Avance Nacional para ser candidato doble a presidente y diputado en 2014 esta vez con resultados aún peores.

9628 Véase Alberto Salom Echeverría El Partido Liberación Nacional y la socialdemocracia (San José: Centro de Estudios Democráticos de América Latina, 1991).

9729 La importancia de los socialcristianos dentro del PAC es notoria, tan así que el primer gabinete de este partido nombrado por Luis Guillermo Solís tiene a muchos de ellos. Después del propio PAC la mayoría de ministros provienen del PUSC y sólo uno (el de Seguridad) del PLN.

9830 Véase Roberto Salom Echeverría. Los procesos de corrupción y las perspectivas de la democracia en Costa Rica Revista Nueva Sociedad

9931 Recuérdese que la Guerra Civil de 1948 estalló por el deseo del calderonismo de perpetuarse por tercera vez en el gobierno.

10032 Conforme el PLN giraba más y más a la derecha dejaba huérfano a una gran cantidad del electorado socialdemócrata y progresista que no se sentía representado. Este nicho electoral fue inteligentemente capturado por el PAC que para todos los efectos prácticos se convirtió en el partido que cumplía el rol de centroizquierda.

10133 Irónicamente la banca había sido nacionalizada por el padre de Figueres Olsen, José Figueres
fn34. José León El fantasma de la izquierda en Costa Rica. Revista Amauta (2014).

10235 Sánchez Campos. 2007.

10336 Deborah J. Yashar. Sin fecha.

10437 Vanguardia Popular, Movimiento Revolucionario del Pueblo y Partido Socialista Costarricense para ser exactos.

10538 Aunque Hernández eventualmente renunciaría a su candidatura siendo sustituido por Piza.

10639 Pero que a diferencia de la izquierda, estas rupturas por lo general no tienen impacto en la estructura del partido.

10740 Alianza Patriótica fue fundada también por el exliberacionista Mariano Figueres (hijo de José Figueres y hermano de José María Figueres Olsen), quien asumió el liderazgo tras la salida de Araya. Sin embargo AP tampoco tendría peso electoral y se limitaría ha respaldar las candidaturas del PAC.

10841 Carlos Alvarado Quesada. 2007.

10942 Sánchez Campos, Partidos políticos, elecciones y lealtades partidarias en Costa Rica.

11043 Los calderonistas son apodados “maricahis” según algunas versiones por la cercanía de los Calderón con México y según otras versiones por los trajes tipo poncho que usaban durante la guerra, mientras los liberacionistas son apodados “pericos” por el color verde que los identifica por lo que a menudo visten ropa verde durante actividades electorales.

11144 Sánchez Campos, Partidos políticos, elecciones y lealtades partidarias en Costa Rica

11245 En 2009 el PAC realizó una convención nacional entre tres candidatos; Ottón Solís, Epsy Campbell y Román Macaya, pero esta fue cerrada y sólo votaron quienes se inscribieron previamente lo que no permitió realmente medir la fuerza del partido. La de 2013 fue abierta a todos quienes quisieran votar mientras dieran la adhesión en el momento de emitir el voto.
fn46 Luis Paulino Vargas, Convención PAC ¿una opción por la renovación y el cambio?. Soñar con los pies en la tierra (blog). 2013.
fn47. El Financiero. 12 de junio del 2014.

11348 El apoyo en redes si reflejo un resultado similar al de las urnas.

11449 La mayoría de costarricenses en el extranjero son profesionales con estudios universitarios o técnicos desempeñándose en carreras bien pagadas o estudiantes de centros de educación superior.

11550 En tiempos bipartidistas el PLN era fuerte en las áreas metropolitanas y el PUSC en las costeras o periféricas. Actualmente esto se ha invertido, el PLN se tornó fuerte en la periferia y el PAC (que prácticamente reemplazó al PUSC) en las urbanas.

11651 Es decir dejando la ideología libertaria anarcocapitalista por el liberalismo clásico.

11752 Es muy probable que esto fuera cierto. Un escenario de segunda ronda Araya-Guevara hubiera beneficiado a Araya pues el voto progresista concibe a Guevara como un personaje de extrema derecha que erradicaría las ayudas sociales y haría cambios irreversibles al Estado de Bienestar. Mientras un escenario Araya-Villalta podría tener un efecto similar entre los segmentos conservadores y liberales de la población quienes ven a la izquierda como una genuina amenaza a temer y el fantasma de Hugo Chávez pesa aún en sus mentes. Solís tenía la ventaja de ser un socialdemócrata moderado que no espantaba a la derecha y que no entusiasmaba a la izquierda pero que esta tampoco lo adversaba.

11853 Véase Iván Molina Jiménez, Anticomunismo e izquierdas. (Costa Rica La Nación, 2014).

11954 La rivalidad histórica entre el “mongismo” y el “arismo” ha provocado que gran parte de la base y mandos medios liberacionistas, especialmente aquellos cercanos a los Arias, no apoyen a los Araya que son sobrinos de Luis Alberto Monge y emanados de su tendencia, así como feroces críticos de Arias. Tanto Rolando Araya en 2002 como su hermano Johnny en 2014 sufrieron la misma suerte; derrota tanto en primera como en segunda ronda.

12055 El PAC, como la mayoría de partidos progresistas del mundo, está a favor de los derechos de la comunidad GLBTI. Incluso su jefa de fracción y luego ministra de gobernación Carmen Muñoz es abiertamente lesbiana. El PAC favorece el proyecto de sociedades de convivencia que legaliza las uniones del mismo sexo pero no el matrimonio. En el tema del aborto el candidato se mostró a favor de este en casos de violación, aunque no es la posición oficial del partido que sobre el tema no tiene una postura uniforme, aunque en general la mayoría de sus dirigentes se han manifestado a favor del aborto en esos casos, inclusive Ottón Solís.

12156 Según encuesta de CIEP, la mayoría de votantes ticos se basan en los debates, los programas de gobierno y la figura del candidato, antes que el partido o la tradición familiar. Esto es particularmente fuerte en los que votaron por Solís y Villalta. Sólo en el caso de Araya la mayoría de sus votantes afirmó que lo hicieron por apoyo al partido y no al candidato.

12257 Luis Guillermo Solís Rivera contaba con un carisma personal, una calidez humana y una gran capacidad intelectual que sus rivales le reconocían. Además no tenía ningún cuestionamiento ético en el pasado, era visto casi como un outsider de la política al no haber ejercido cargos de elección popular y era una persona de clase media cercana al pueblo y de carácter humilde con grandes dotes de comunicación; todo lo opuesto a su antecesor candidato Ottón Solís Fallas quien era percibido por buena parte de la población como alguien hosco, malhumorado, terco, que además provenía de una rica familia y que había ejercido varios cargos como ministro y diputado por lo que era concebido como un político tradicional. Indistintamente de si la percepción popular de Solís Fallas era justa o no, fue incapaz de proyectarse como alguien cercano a la gente y de conectarse fuera de sus leales seguidores, por lo que a menudo aparecía con muchas opiniones desfavorables entre los sondeos de popularidad, lo opuesto de Solís Rivera.

Para citar este artículo :

Daniel González Chaves, « Los partidos políticos en Costa Rica: un acercamiento histórico », Boletín AFEHC N°60, publicado el 04 marzo 2014, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=3777

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