Erreur. problème dans l'exécution de la requête : INSERT INTO _logbots (IP, useragent, action) VALUES ('54.163.157.48', 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)', 'lectureFiche')
Erreur. MySQL proteste : Duplicata du champ 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)-lectureFiche' pour la clef 'agentAction'
AFEHC : articulos : Gozar y vivir la vida en Santiago de los Caballeros de Guatemala. Siglo XVIII : Gozar y vivir la vida en Santiago de los Caballeros de Guatemala. Siglo XVIII

Ficha n° 3780

Creada: 21 octubre 2014
Editada: 21 octubre 2014
Modificada: 28 octubre 2014

Estadísticas de visitas

Total de visitas hoy : 0
Total de visitas : 389

Autor de la ficha:

Beatriz PALOMO

Editor de la ficha:

Patricia ALVARENGA VENUTOLO

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Gozar y vivir la vida en Santiago de los Caballeros de Guatemala. Siglo XVIII

Basándose exclusivamente en documento de archivos conservados en la rica sección de pleitos civiles y criminales, este artículo estudia la manera en que el pueblo llano se divertía en la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala en el siglo XVIII. A partir de varios ejemplos de diversiones ( Danza, Comedia, Teatro, Peleas de gallo,...) se analiza cómo la autoridad tiene una postura ambivalente ante la diversión, especialmente cuando es posible sacar beneficio económico y político de ella.
Palabras claves :
Danza, Sexo, Genero, Lotería, Comedia, Teatro, Peleas de gallo
Autor(es):
Beatriz Palomo
Fecha:
Marzo de 2014
Texto íntegral:

1

Introducción

2Pensar la época colonial implica rezo, encierro, trabajo forzado, la ronda, pero, ¿sólo eso? Una vez más la diosa fortuna me ha favorecido con el hallazgo de un documento que protesta fuertemente contra los abusos que ocurren bajo el manto de la noche en la muy noble y muy leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, fue la chispa que encendió mi curiosidad sobre la manera en que el pueblo llano se divertía en dicha ciudad. La información vertida en este ensayo, aunque heredera de tradición iniciada por el filosofo Gramsci y los historiadores Darnton y Ginzburg, a una escala más reducida, proviene casi exclusivamente de documentos de archivo con la intención de evitar transpolar realidades de otras comarcas.

3La pulsión a la diversión parece estar inscrita en el genoma humano, mientras que el ejercicio de poder dirigido al control de este impulso natural, es una construcción social del patriarcado. Según Gaspar de Jovellanos “El celo indiscreto de no pocos jueces se persuade a que la mayor perfección del gobierno municipal se cifra en la sujeción del pueblo y a que la suma del buen orden consiste en que sus moradores se estremezcan a la voz de la justicia y en que nadie se atreva a moverse ni céspitar al oír su nombre1; es notorio que esta actitud infectó también al “Nuevo Mundo”.

4Veremos también cómo la autoridad tiene una postura ambivalente ante la diversión, especialmente cuando es posible sacar beneficio económico y político de ella.

La mayoría de veces las disposiciones emanadas por la Real Audiencia son una respuesta a quejas expresadas por vecinos o por las autoridades eclesiásticas, de manera que el 26 de enero de 1761 se produce el documento que expresa:

5“por cuanto la inicua libertad con que se ha introducido en esta ciudad el pernicioso detestable abuso de conducirse de noche varios vecinos, los más de ínfima plebe , mujeres a caballo, vagando con ellas por las calles con la mayor desenvoltura hasta el extremo de pasiarse con tal disposición en las tabernas, para que las bebidas que notoriamente abusan, proporcionan con más que magestable seguridad sus excesos… debiendo desarraigarse del todo una corruptela en que provienen entre otras gravísimas, y cuasi inevitable perjuicios, el culpable abandono de los hombres, el del bien visto recato de las mujeres, y el mal ejemplo que produce ver en una capital , donde residen tantos ministros de justicia, sin pronta y severa punición , semejantes desajustes —— manden “que ninguna persona de cualquier estado y calidad que sea, con ningún motivo ni pretexto ….. pueda llevar a caballo mujer alguna ni andar con ellas en ésta forma por la ciudad y sus barrios, bajo las penas siguientes: españoles $500 de multa y dos años de presidio que se duplicarán por su insolencia, a las mujeres de la misma distinción cuya calidad excluye sin particular causa, la imposición de otro castigo , cien pesos de multa que se les exigirán a sus maridos y aplicarán todos por mitad a penas de cámara y gastos de justicia . A los mulatos, pardos, zambos y mestizos, gentes de esta clase y color mezclado; cuatro años de presidio a ración y sin sueldo en el (fuerte) de San Fernando de Omoa y a las mujeres de iguales mezclas y nacimientos 6 meses de reclusión en las casas nuevas. Todo esto se aplica sin juicio al momento y por el hecho mismo de su aprehensión. En cuyo acto se darán igualmente perdidos los caballos2. Lo primero que resalta es el escándalo que produce que algunas mujeres no vayan en la grupa sino que manejen ellas mismas a la bestia. No escapa a este análisis la expresión de “inicua” libertad que según el diccionario de la Real Academia Española significa, contrario a la equidad, pero también malvado e injusto. Pero eso es sólo el comienzo, la libertad conduce a pasear y visitar tabernas, abuso de la bebida y finalmente el mayor pecado, el sexo recreacional. Es interesante constatar que al inicio del documento expresa que son personas de las más ínfima plebe, sin embargo, para componer esos “desajustes” mandan que “que ninguna persona de cualquier estado y calidad que sea, con ningún motivo ni pretexto . . . pueda llevar a caballo mujer alguna ni andar con ellas en ésta forma por la ciudad y sus barrios”, lo que implica que miembros de todos los estamentos y calidades, incluso mujeres casadas en compañía de sus esposos, participaban de esta costumbre, cotidianamente.

6 En cuanto a las penas, la autoridad sigue la ley en el sentido de adjudicar, por la misma falta, sanciones diferenciadas según la calidad de las personas involucradas. La alarma se produce porque los tres pecados sociales capitales, el juego, la embriaguez y la danza, siempre terminaban o casi siempre terminaban en el más temible de todos: el sexo recreacional. Estos pecados eran cometidos por todos los grupos socioraciales de la ciudad.

7Es de entender la desazón de las autoridades porque en un ambiente opresivo cualquier actividad en apariencia inofensiva “degenera” en escándalo público y violencia. Por otra parte, la Corona sabía que las “fiestas” promueven la cohesión social y el sentirse parte de algo, recibiendo algún favor real, para celebrar un acontecimiento. Un ejemplo es el nacimiento del príncipe Baltasar en 1624, cuando se decretó un indulto para los presos por deudas insolventes, que demostraran su pobreza3.

Las fiestas reales

8Eran una oportunidad para hacer que los súbditos de la Corona, principales y gente ordinaria, participaran en los sucesos importantes relacionados con la dinastía reinante, declarando “Fiesta Real”, los nacimientos, matrimonios, entronización y defunción de los miembros de la familia reinante.

9La coronación del Rey Don Carlos II fue celebrada el 3 de noviembre de 16764 con “mayores regocijos”. La Corona deseaba que en todos los rincones del imperio se celebrara dicha coronación en un esfuerzo de integración de los pueblos americanos al reconocimiento de la figura real como omnipresente y significativa. Se gastaron 4000 mil pesos de a ocho reales en dicha celebración5.

10Es interesante observar en qué se gastó el dinero. Iluminación: Según la cuentas fueron 183 pesos y 5 reales en cera labrada, hachas de brea y quintales de ocote para iluminar la ciudad. Sonido: El estruendo de la celebración fue garantizado por un árbol con diferentes figuras con 300 bombas y otro con 300 bolas con bombas. En cada esquina de la plaza, un torito con 40 bombas y una pila con 4 bombas. La música fue interpretada por clarines, atabales y chirimías. Finalmente el buen ver: El cabildo ordenó camisas, corbatas, sombreros, medias, zapatos banderas, para los clarines6.

11Esta corporación era la encargada de darle relevancia a dichas fechas y por lo tanto se ponía mucho cuidado y esmero en su planificación y celebración, lo que se refleja claramente en la función de 1701. Después de la muerte de Carlos II por Cé-dula Real, se dispone que la ciudad levante pendones y que se celebre la proclamación de Felipe V. Se ordena que “sin la menor dilación se encargue al mejor de los pintores de esta ciudad un retrato de Felipe V que se copie exactamente de uno de los pocos que han venido de España”. Tiene que estar listo para el día de la inauguración y por este importante trabajo se ofrecen 25 pesos. La imagen del nuevo monarca se paseará por la ciudad y posteriormente se colgará en la sala mayor del ayuntamiento7.

El desfile promete ser imponente. La noche anterior se encenderán hachas de cera en los corredores del ayuntamiento y de las casas, tarea encomendada a don José Fernando de Córdova. El aseo de los corredores y de la plaza, estará a cargo de los alcaldes ordinarios. Durante el desfile sonarán trompetas y clarines, atabales y otros instrumentos musicales. El mayordomo de propios debe costera dos garnachas para los dos porteros del cabildo, quienes estarán vestidos de damasco carmesí y medias del mismo color. Durante el acontecimiento se tirarán 150 pesos de a ocho reales desde el teatro por regocijo8. Se puso cuidado en invitar especialmente a la gente importante como lo era el dean de la Catedral para que asistiera a la fiesta.

12Al paso del pendón real, que era llevado por el regidor, montado a caballo, el pueblo gritaba ¡Viva¡ 3 veces, mientras que el Maestre de Campo, Don Joseph de Aguilar tiraba reales a la multitud9. Tres veces se gritaba ¡silencio! y después de una pausa, ¡oíd¡ Goathemala, también tres veces. Don Felipe V Rey de las Indias, ¡VIVA¡ ¡VIVA¡ ¡VIVA10¡ Para la jura del príncipe se preparan 5 comedias11”.

13En la misma tónica, el año 1715 fue testigo de la celebración del casamiento de Fernando con Isabel Farnesio, hija del Duque de Parma. Esta fiesta se financió con 600 pesos, y pretenden celebrar “con el mayor lucimiento que sea posible, en medio de la cortedad en que se hayan, sus propios y rentas”, se fija la fecha para el 4 y 5 de diciembre12. Estas fiestas se celebraban en la plaza central al igual que las del poder espiritual.

Fiestas religiosas

14Las fiestas religiosas también se celebraban con gran pompa y eran ocasión de sacar el pendón real y discutir el orden de los desfiles: quién iba a pié y quién a caballo, quien tenía el derecho de usar la golilla y quién no. Una fiesta importantísima era la de Corpus Cristi13. En 1701 el cabildo presupuesta 200 pesos para dicha fiesta14. Para asegurar la tranquilidad de las calles se destinan 200 pesos para el pago de las rondas de las calles y 50 pesos para el altar que se pone en la esquina del cabildo.

15Las fiestas patronales también se tomaban en cuenta. El 20 de abril de 1703 se celebra la Fiesta de San Francisco de Padua, luego Sta. Cecilia, el 5 de noviembre, que se saca el pendón real15. En 1709, la madre abadesa del convento de Santa Theresa, pidió limosna al cabildo para la celebración de la fiesta de dicha Santa16.

16Sin embargo, las fiestas continuaban después de la fiesta oficial; las personas proseguían con celebraciones mundanas que estaban también reglamentadas, aunque la ciudadanía se apartaba gustosamente de los reglamentos, donde cabía la ingestión de bebidas embriagantes.

Bebidas embriagantes

17El problema del consumo excesivo de bebidas embriagantes refleja el conflicto entre la moral y las buenas costumbres y el ingreso económico. Tanto en las culturas de la antigüedad americana como en Europa se consumía bebidas que alteran la conciencia. Por una parte la actitud de la iglesia española frente a la ingestión de bebidas embriagantes fue totalmente ambivalente, “los españoles de cualquier condición social o económica cerraban filas alrededor de la vid hecha vino y compartían una cosmología que identificaba esa bebida con la sangre de Cristo (…) ¿Cómo poner en duda su bondad si Jesús convirtió el agua en vino durante un banquete de bodas17?”. Por otra parte consideraban la ingesta de bebidas como el pulque o la chicha un vicio que había que erradicar, sin considerar los elementos socioculturales de la antigüedad americana; “en el Tratado de Idolatrías cuenta el párroco que los indios le ofrecen pulque nuevo ‘al dios que se les antoja’ y lo ponen en su altar con mucha veneración y lo acompañan con incienso y velas encendidas y derraman un poco en señal de sacrificio18”.

18La distribución y consumo de pulque era una tradición establecida desde antiguo : Ya en 1691, Mathias de Salazar, indio principal de la cofradía del pueblo de Almolonga, pidió licencia para expender pulque y le es denegada, por lo que presenta un memorial argumentando que “Hace 35 años que se estila que en la Plaza Mayor se venda por los indios naturales de nuestro pueblo un agua nombrada “Pulque” … por ser el sustento y trato de pasar las indias principales, … para dicha cofradía que de ello se mantiene y celebra la festividad. ” Subrayan que el pulque es necesario para curar a los enfermos que padecen de dolor en el costado y tabardillo. Solicitan que corra la referida licencia para que 40 indias, que es el número de las pulqueras, vendan esta bebida en las fiestas19. Así mismo en Santa Catarina Mártir piden licencia para vender pulque en el Barrio de Sto. Domingo y San Antonio20. Las autoridades culpaban a la embriaguez de todos los males de esta tierra, aunque los mismos españoles la promovían cuando pagaban a los indígenas ocupados en los trapiches, parte de su salario en licor. El obispo Pedro Cortés y Larráz exclamó con exasperación que los indios podían hacer licor de hasta las piedras y a pesar de las múltiples disposiciones para evitar este “vicio21”, la costumbre prevalecía. En medio de todo esto, la Corona acorralada entre la moral y la ganancia, opta por la segunda por lo que decidió estancar la chicha y convertirla en su monopolio en 175322.

19Los estancos de aguardiente funcionaban bajo el sistema de arrendamiento a particulares llamados estanqueros o asentistas. Las mujeres como Felipa Acevedo23 que pagaron por el derecho de vender chicha y aguardiente legalmente, continuaron haciendo negocio, pero las que no podían pagar por ese derecho, lo hacían en la clandestinidad.

20Las y los pobres se siguieron arriesgando porque la ganancia lo valía. Podemos constatar a través de los juicios criminales que la pobreza no respetaba las diferencias socioraciales: Ángela de Torres, española de Santiago, fue acusada de fabricar aguardiente24. Otra española María Calvillo de 46 años casada con Juan Burgos, vecinos de la calle del Juicio fueron acusados de contrabandear aguardiente25. Asimismo Juana Vivar española o castiza hija natural de Ana de Vivar, es perseguida por vender aguardiente clandestino en su taberna, debajo del portal de las Panaderas26.

21A una mestiza, por fabricar licor hechizo le quebraron las vasijas, le embargaron la casa y bienes y le impusieron 100 pesos de multa27, y a la indígena Juana Juras, por vender aguardiente adulterado la conducen a la cárcel28. Hay una causa contra Lorenzo Julián, indio del pueblo de Barme Beccera, Ana Granadeña y Ana Huertas vecinas de la calle de Chirimetera, todos por fabricar chicha. En el cateo les destruyeron las ollas durante las rondas29.

22La constante persecución a las chicheras era el resultado no del apego a la ley sino de la intención de eliminar a la competencia: El alcalde y gobernador indio de Comalapa, fue acusado de vender, bebidas prohibidas30. El problema social era que todos los otros vicios estaban acompañados de la embriaguez: Manuel Sipac de Patún, después de beber chicha en una casa de zarabanda muere ahogado31.

Juegos de apuestas

23Es razonable pensar como cita Santizo Pedoglio, que el paso de una vida guerrera a una pacífica, abrió las puertas para que las personas tuviera mayor tiempo de diversión, esto se marcó en el siglo XVII cuando la guerra de pacificación había terminado.

Casas de Juego

24Los habitantes de Santiago no sólo eran aficionados al juego sino que les en-cantaba apostar. Debido a los excesos de juego en las provincias americanas, Carlos V ordenó que se prohibiera jugar a los naipes y otros juegos de azar más de diez pesos de oro en un día de 24 horas, como es usual advierte que se van a aplicar penas contra las personas y bienes de los transgresores32.

Ya a mediados del siglo XVI, Felipe Rangel, solicita permiso para establecer una casa de juegos de mano y un tablero de la suerte33. En 1707 el Virrey de Nueva España pide informe al Capitán General de Guatemala, sobre la posibilidad de establecer casas de juego34. Años más tarde el Alférez Martín de Guerra solicita licencia para abrir un salón de juegos de naipes35. El estanco de Naipes principió a funcionar en la Nueva España en 157236 , funcionaban igual que en España. Se vendía el derecho del estanco en cada provincia obligándose el comprador a pagar la tercera parte de las ganancias. El arriendo era por dos años. Las barajas se despachaban envueltas en un papel y selladas. Inmediatamente surge la necesidad de combatir la impresión de naipes falsos; se determinó una multa de 1000 pesos en oro a los infractores. El monopolio de la fábrica de naipes estaba en México, pero no se alcanzaba para cubrir la demanda, las barajas se vendían a 3 o 4 reales cada una.

25La venta distribución y juego de naipes funcionó en Guatemala también como un ramo estancado bajo la jurisdicción del Real Estanco de naipes. La baraja española estaba compuesta por 40 o 48 cartas numerales, del 2-9 en los ramos de Oros que representaba el comercio, las copas el clero, las espadas el ejército y bastos la agricultura. Eran pintados a mano hasta que en el siglo XV apareció la xilografía. “La pasión por los juegos de entretenimiento y de azar estaba generalizada en España de los siglos XVI y XVII.…Se apostaba a los dados, naipes, damas y ajedrez… Se gastaba dinero en vestidos, mujeres y caballos, pero donde más se derrochaba era en los juegos de azar37”. Había también casas de juego abiertas las 24 horas “proveía de todas las comodidades a los jugadores, incluyendo en dónde hacer sus necesidades en el mismo cuarto de juego38.

26Los juegos de dados, taba y naipes, son juegos de apuesta que se jugaba has-ta en las calles. Los jugadores y los espectadores acompañaban esta diversión con bebidas para combatir el estrés y mantener una mano firme, hasta que todo el cuerpo perdía firmeza, se suscitaban descontentos, especialmente porque había personas que hacían trampa: “El Naipe marcado “G” de guardar, era naipe de tocamientos raspados y bruñidos” se marcaban minuciosamente con lápiz, la uña o un alfiler39. En cuanto a los dados “el Buscón” confiesa: Tenía mis principios de fullero y llevaba dados cargados con nueva pasta de mayor y de menor40.

27Estas artimañas, al ser descubiertas, provocaban “peleas con armas cortas de donde vienen las frecuentes heridas como las pedradas que suelen tirarse y malos sucesos de mayor monta… el descamisarse unos a otros”. Solicitan para combatirlos 200 azotes y dos años de destierro “a quien aprendiesen ebrio ya en juegos o con piedras. Castigados al ser arrestados en el poste del cabildo, con vergüenza en la argolla ya con azotes más o menos hasta 50. La referida pena se extiende a los plebeyos pardos que se aprehenda a las veces delinquiendo en algunas de las maneras referidas41”.

28Las implicaciones sociales de estos establecimientos eran múltiples y peligrosas para el estatus quo; para exasperación de Francisco Ximenez en las casas de juego los españoles se “se mezclaban, como iguales, con negros, indios y mulatos42”. Por su parte la plebe jugaba donde podía. De manera que en 1763, los alcaldes de la ciudad de Guatemala, pidieron a la Audiencia la promulgación de medidas para evitar la propagación de juegos de envite: “Aunque inmediatamente se pusiese en libertad, es indispensable el castigo para que “aterrados por el castigo, no hubiese reincidentes43”. Para hacer una redada se necesitaba que el denunciante jurara que diría la verdad e indicara en qué casa se jugaba, las multas impuestas a los jugadores eran distribuidas entre el denunciante, la Real cámara y obras piadosas44.

29Los severos castigos tienen poco efecto, años más tarde, se descubre que en la casa de Bernardino Gálvez, alias “lengua de hueso” están jugando dados. Nuevamente, el jefe de la ronda solicita que les den un castigo que sirva de escarmiento y a los demás de freno. El escribano que acompaña a la ronda certifica que en el cateo de la casa encontraron muchas cartas de baraja. Apunta que el problema es que los hombres dejan sus oficios y a sus familias ya que pasan días y hasta semanas jugando. “Esto originan riñas y desnudeces en las mujeres de estos y necesidades en los hijos45.” Lo de las “desnudeces” es en serio, pues algunos hombres empeñaban prendas de vestir de sus mujeres, “una mantilla con valor de 8 pesos, con la esperanza de recuperarla la noche siguientes. Si las mujeres reclamaban, se les daba dos días de cárcel a los culpables46.” El mismo año de 1757, el alcalde ordinario recibió denuncias que en la casa de Francisca Graciana en el Barrio de Candelaria se mantiene juegos de dados47.
A mediados de siglo las autoridades disponen ponerle fin al problema y por Real Cédula del 31 de julio de 1745 se prohíbe toda clase de juegos de suerte48 y de envite49. En este mismo sentido en 1759, escandalizados por el monto de las apuestan en la que probablemente las autoridades también participaban, se prohíbe hacer apuestas excesivas en los Palenques; al mismo tiempo se ordena que no sean admitidos esclavos e hijos de familia50.

30Jugar juegos de azar incontrolablemente y apostar, es reconocido hoy en día como una adicción, en el siglo XVIII esta inclinación era un pecado. Abrumada por estas circunstancias María González, viuda de Felipe Méndez pide que a sus hijos se les evite frecuentar casas donde se juegan naipes51. Los jugadores mismos se dejaban certificar para que se les impidiera jugar ciertos juegos. “El alférez Don Pedro de Gálvez, se comprometió ante el escribano Antonio Zavaleta, a no jugar a naipes, a juegos como pintar, parar, primera, maribuya, veintiuno, hombre .. . tampoco jugaría dados, tablas ni perinola52” La consecuencia de no cumplir con su compromiso era el pago de multas que oscilaban entre 50 pesos y 4,000 pesos por cada vez que rompiera su compromiso53.

31Algunos lavaban la culpa de su ya esperada reincidencia y se comprometían a pagar cada vez que fallaran 4000 pesos, una altísima suma, distribuida de la siguiente manera: 1000 pesos para la archicofradía del Santísimo Sacramento de la Catedral, 1000 pesos para el hospital real de San Juan de Dios y sus religiosos y 1000 pesos para el convento de religiosos de San Francisco y curiosamente 1000 pesos para la persona que lo denunciara54.

32Vigilar la pureza de las costumbres era una misión resultante de la unión de Cruz y Espada, batalla estrepitosamente perdida según lo asientan las denuncias y juicio de personas que han pecado contra la moral y las buenas costumbres. Una de las preguntas que se hacía a los testigos en los juicios de residencia de los alcaldes mayores era “Si hubo amancebamiento, dio mal ejemplo u omitió algunos de los castigos de los pecados55.

33El amancebamiento era tanto pecado como delito. Los curas insistían en que las relaciones se santificaran, mientras que las autoridades civiles perseguían a los infractores cuando había denuncias formales, por ejemplo: En 1696, el alcalde acudió a la morada de una mujer, cuyo nombre queda reservado, y aprendió a Gregorio Romero por estar en amistad con dicha mujer. El Capitán; don Lorenzo Montufar advierte que si no la deja lo mandará al Castillo de San Felipe56.

34También se sigue causa criminal contra Francisco Duque por adulterio y concubinato, por más de veinte años, con María Dionicia de Herrera57. Abundan los casos registrados en los tribunales, debido a que el divorcio como lo entendemos hoy, no existía en aquella época. Las personas separadas que fundaban otra familia estaban amancebadas o sostenían una “mala amistad”.

35Ahora trataremos un tema espinoso, la prostitución. En contraste con la isla Española y la Nueva España, la prostitución en Guatemala no estaba regulada por el Estado sino por la “iniciativa privada” en la época que nos ocupa. Como su ejercicio no vertía renta alguna para el Estado, son pocas los casos que he encontrado en que una mujer es enjuiciada por dicha actividad. Uno de los raros casos es el de Gregoria Vázquez, quien se encuentra prisionera en la casa de recogidas, ofrece fianza para que la liberen. Las autoridades la califican de meretriz y mujer pública, quien a pesar de las amonestaciones persiste en el vicio y escandalosa vida. No la dejan salir aunque está enferma, porque ella es un peligro para muchos hombres; a pesar de que ofrece pagar una caución. Ella dice ignorar la causa de su prisión, pues nunca se le acusó formalmente de nada y por lo tanto su prisión es ilegal. Finalmente algún personaje persuadido por la ilegalidad de la situación o la “caución” que ella ofreció, la pone en libertad58.

36
Sin embargo hay que recordar que eran siempre las más pobres las que recurrían a esta línea de trabajo para mejorar sus ingresos. Este flagelo social aumentaba en los períodos de crisis. Un funcionario muestra su preocupación porque la escasez de maíz, fomentara la prostitución59.

37Como ya manifestamos, las acusaciones de prostitución, son raras e indirectas, Juana Colindres, por ejemplo, “tiene la costumbre de emborracharse y a deshoras de la noche solicita amistad ilícita a los hombres, por lo que ha estado presa varias veces60” la acusación es por escándalo público. En 1792 se acusó a Petrona Jiote por tener una “casa de citas60“ y una mujer que se encuentra en la cárcel, no puede salir libre hasta que pruebe que no es de mala vida61. Como estado patriarcal, el gobierno si se ocupaba de las necesidades “primarias” de sus milicianos como lo demuestra un expediente que registra la nómina de milicianos con sus respectivas especialidades profesionales, ahí aparece el oficio de “seductora” entre los miembros la tropa62. Las mujeres bajo sospecha de prostituirse eran vistas como delincuentes, de manera que cuando se alza la voz en contra del trabajo forzado de las indígenas, el padre Pineda aconseja que las “las mulatas que necesiten mejorar su conducta fueran enviadas como cocineras para la tropa en lugar de las indígenas63”. Así mismo se sospechaba que las mujeres de castas libres combinaban la venta de vino o chicha con la prostitución, por esta razón, se les negaba li-cencia para abrir taberna, a Catalina Aldana se le dio licencia porque era anciana64.

Fiestas populares

38Es importante subrayar que los juegos organizados y las “Diversiones ciudadanas” pertenecen al ambiente urbano de ciudades como Santiago de los Caballeros, donde residían ministros de justicia y otros funcionarios reales que como manifestaba Jovellanos “…las clases pudientes, que viven de lo suyo, que huelgan todos los días o que al menos destinan alguna parte de ellos a la recreación y al ocio, difícilmente podrán pasar sin espectáculos, singularmente en grandes poblaciones”.

39Sin embargo, los grupos decididos a divertirse son difíciles de controlar. Aquí no hablaremos de la diversión y fiestas celebradas tras el encierro del claustro ni en las casas privadas, sino en el ambiente público ocupado por aquellos carentes de espacio para convertir sus celebraciones en privadas. En el siglo XVIII, con el advenimiento de la Ilustración que considera fundamental la libertad y la diversión para el progreso de los pueblos, Jovellanos se queja que la gente de los pueblos de España no se divierte por la obsesión de ciertas autoridades de controlar a la población. “En consecuencia, cualquiera bulla, cualquiera gresca o algazara recibe el nombre de asonada y alboroto; cualquiera disensión, cualquiera pendencia es objeto de un procedimiento criminal, y trae en pos de sí pesquisas y procesos y prisiones y multas, y todo el séquito de molestias y vejaciones forenses” lo que claramente se ejercía en el Reino de Guatemala.

Danza

40En las culturas antiguas de este continente, la danza era ceremonial, pero la dominación española les dio una connotación negativa por lo que si algo perturbaba a las autoridades españolas era la afición de los indígenas por la danza y la música. Sistemáticamente destruyeron los instrumentos musicales nativos, aunque algunos sobrevivieron.

41La frecuencia con que se efectuaban bailes indujo a un funcionario español a determinar que: “Uno de los principales motivos de la pobreza de los indios del Va-lle, es la cantidad de dinero que expenden en las danzas y bailes de plumas—- y vestidos que usan en sus fiestas65 y las zarabandas que continuamente tienen, por cuya razón quedan debiendo y implicados en algunas cantidades en los alquileres en dichas plumas y vestuarios. Se causa perjuicio a su majestad en la recepción de sus tributos que deberían dichos indios hacer por los tiempos de San Juan y Navidad. Los rezagos que se hacen por las deudas que tienen. Por tanto solo los pueblos que no deban tributos pueden tener sus danzas. Tampoco pueden llegar a la ciudad en feria alguna so pena de 200 azotes la 1a. y la 2a. destierro de sus pueblos y cárcel66.

42En realidad no era sólo la población indígena la que apreciaba la música. El Obispo, según cuenta el fraile y cronista Antonio de Remesal, “de Cuba se trajo para Guatemala una orquesta de negros para sus servicio67”. Pero también había música en la comedia ejecutada por El maestro de música Miguel Torres, quien en 1769 demandó a Francisca Javiera de la Torre, por el valor de ciertos servicios musicales y acompañamientos de comedia, en diciembre de dicho año68.

43En 1783, el Capitán General, don Josef de Echeverría, publica un bando para combatir el uso excesivo de disfraces y máscaras: “la plebe usa arbitrariamente con motivo de las procesiones y convites y otros diferentes fines menos honestos, hasta 15 días continuos”. Manifiesta que no está bien, por diferentes razones. Primero gastan mucho en el alquiler de estos trajes y después no quieren retronar a sus oficios. Segundo; por la noche hacen concursos de bailes en los barrios y cometen “excesos y muy frecuentes quimeras (riñas), y heridas, para los cuales van preparados con armas” Después no se identifica a los agresores porque llevan máscaras.

44Por tanto manda prohibir el uso de disfraces y máscaras sin el debido permiso bajo pena de 30 azotes y dos meses de presidio. Dice que “se aplicará irremisiblemente a los contraventores de cualquier clase y condición que sean69”, pero en realidad son los de la ínfima plebe los que reciben los azotes y se les cobra cincuenta pesos, que no tienen por lo que se les aplica a obras públicas, de lo contrario pasarán dos meses de cárcel.

45Otra manera de divertirse era alborotar el hormiguero con la publicación de pasquines que se pegaban en los muros bajo el manto de la noche: a principios de siglo se publica una orden de excomunión a los que pongan pasquines con versos satíricos: “Ahora se ha desparramado un cuaderno que contiene más de 130 coplones antecediendo a ello muchos numerosos de sátira en prosa, cuyo autor “haciendo alarde de las sutilezas de su ingenio en macular, desacreditar y deshonrar a muchísimas personas, seculares y eclesiásticas70”.

46Ya dese 1525, la real orden del 10 de enero reza “…que ninguna persona de cualquier estado, oficio y condición jugase dados, naipes y otros juegos prohibidos, bajo penas ya establecidas en caso de infracción.

Peleas de Gallos

47Como todos los “pecados” están eslabonados, el juego de naipes servía para cerrar una jornada comenzada con las peleas en una gallera y en el que la pasión y el vicio llevaban, cuando se cerraba aquella a seguir las apuestas hasta muy entrada la noche71.

Las Peleas de Gallos, que según estudios antropológicos, tienen una fuerte carga de identidad masculina, se legalizaron para la Nueva España en 152772. En las casas de pelea de gallos se hacían apuestas que excedían las moderadas cantidades. Por lo tanto las autoridades pensaban que: “Siendo esta actividad una honesta diversión no debe admitirse “gente sospechosa”, esclavos ni hijos de familia73, que asumo significa menores de edad.
La Real Lotería

48Convencidos que el afán de apostar era invencible, la Corona aprovechó este rasgo y crea la real lotería, ideada por Don Francisco Xavier de Sarría; se puso en funciones en 1770, año en que se crea una nueva renta para la Corona. En la primera lotería 50 personas ponían 20,000 pesos cada una para crear un fondo de un millón de pesos. Se descontaba 14 mil pesos, cinco para el Monarca y los restantes 860,000 pesos se dividían en 5,000 porciones o premios de distintos valores que se jugaban 3 veces al año. A veces se dio el 2% de la parte de ganancia para el hospicio.

Comedia

49Agustín de Rojas dice que los Reyes Católicos, conquistada Granada, fundaron la comedia y la Inquisición74. En 1534 se publicó la pragmática de trajes, contenida en la ley 1. ª, tít. XII, lib. VII de la Nueva Recopilación, comprendiendo expresamente a los comediantes de ambos sexos, músicos y demás personas que asistían en el teatro a cantar y tañer.” Por lo tanto era una actividad reglamentada. Jovellanos insiste en la relación que hay entre la libertad y la prosperidad de los pueblos, …Un pueblo libre y alegre será precisamente activo y laborioso. Aconseja la creación de espacios de sociabilización como cafés “que arreglados con buena policía son un refugio para aquella porción de gente ociosa que, como suele decirse, busca a todas horas dónde matar el tiempo75”. En la práctica las clases populares usaban todos los espacios a su alcance para disfrutar, tanto en las casas privadas, vigiladas intensamente por las autoridades tratando de pillar a las castas en actos ilícitos, como en las calles.

Corridas de Toros

50Ya a fines del siglo XIII se ejercitaba este arte por personas viles, por lo que la Reina Isabel mostraba cierto rechazo a dicha actividad pero con el paso del tiempo la afición aumento, al mismo tiempo que fue tomando una forma más reglamentada y el prestigio de la actividad subió, y entraron a la oficialidad al ser reglamentadas, por la Ley 57 Tít. XV, parte I de la Recopilación de Leyes de Indias. Se construyeron en varias capitales plazas para las corridas y se empezó a destinar su producto a la conservación de algunos establecimientos civiles y piadosos. En Guatemala se llevaban a cabo en la plaza central, las corridas oficiales, pero las espontáneas, en plena calle.

51Los toreros fueron profesionalizándose “sacándola de la esfera de un entretenimiento voluntario y gratuito de la nobleza, llamó a la arena a cierta especie de hombres arrojados que, doctrinados por la experiencia y animados por el interés, hicieron de este ejercicio una profesión lucrativa y redujeron por fin a arte los arrojos del valor y los ardides de la destreza76”.

Las fiestas taurinas fueron trasladadas a América y el Reino de Guatemala no fue la excepción El 11 de septiembre de 170177, el cabildo decreta que en las tres noches siguientes se celebren corridas de toros, se reservan 100 pesos para pagar a 6 toreros. De las luminarias se encargará el maestre de campo, Don José Agustín de Estrada. Dispone que se encarguen 6 toreadores de a caballo y tres de pié “decentemente vestidos” y para eso se aplican los 100 pesos.

52Asimismo se destinan 200 pesos para fuegos, 300 pesos para dulces78. Durante ese lapso se arrendarán locales por los 7 días del negocio, por mayor y por menor, para recuperar los gastos para la fiesta. Don Juan Palomo, el mayordomo de la ciudad declara que se necesitarán sesenta toros para los 3 días79.

Reflexiones finales

53Esta es finalmente una reflexión acerca de las maneras que la gente de los grupos subalternos buscaba abstraerse de la dura realidad y construyen, en sus des-gracias, espacio de diversión. Tanto las apuestas como el consumo de bebidas embriagantes permiten pasar la vida sin pensar en el futuro, que de todos modos estaba sellado.

54La participación en las fiestas reales, religiosas y populares les proveía de una identidad común que permitía la convivencia, pero también la explosión de frustraciones y agresiones que se traducían en riñas cotidianas y acciones que solían pasar impunes por la mera cantidad en que se producían, dejando al estado, que era abusivo y entremetido, incapacitado para ejercer la primera función de todo estado patriarcal, el control de la población.

Bibliografía

55DÍAZ DEL CASTILLO, Bernal , Historia verdadera de la conquista se la Nueva España, (Madrid: Espasa Calpe, 1968).

56JOVELLANOS, Gaspar Melchor de, Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos y diversiones públicas y sobre su origen en España. http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/p371/02426175322804839644424/p0000001.htm#I_2_

57QUEVEDO, Francisco de, Historia de la vida del buscón llamado Don Pablos. (Barcelona: Planeta, 1982).

58REMESAL, Antonio O.P. Historia de las Indias Occidentales de Chiapa y Guatemala. 2a. (Editado por Biblioteca “Goathemala” de la sociedad de Geografía e Historia. Guatemala, Guatemala: Tipografía Nacional de Guatemala, 1932).

59SANTIZO PEDOGLIO, Angela, El estanco de naipes en el reino de Guatemala, (Guatemala: Universidad del Valle de Guatemala, 1986).

60XIMENEZ Francisco, Fray, Historia de la provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala de la Orden de Predicadores. (Editado por Sociedad de Geografía e Historia. 4 vols. Guatemala: Tipografía Nacional, 1971).

61Notas de pie de páginas

621 Discurso económico sobre los medios de promover la felicidad de Asturias dirigido a su Real Sociedad por Don Gaspar Melchor de Jovellanos.

632 Archivo General de Centro América (AGCA), A1.22, Leg. 4563, Exp. 39098 Año 1761 Acorda-do por la Real Audiencia, en 26 de Henero de 1761 Prohibiendo que se conduzcan mujeres por delante a caballo e imponiendo las multas y penas que se expresan.

643 AGCA, A.1.23, Leg.1515, fol. 226 Año 1629.

654 AGCA, A1.2.9, Leg. 4012, Exp. 30625,

665 AGCA, A1.2.9, Leg. 4012, Exp. 30625, 3 de noviembre de 1676.

676 AGCA, A1.29, Leg. 4012, Exp. 30625, Año 1676

687 AGCA, A1, Leg.1786, Exp. 11780, Año 1701

698 Esto se planificó en reunión extraordinaria del Cabildo el 28 de marzo de 1701.

709 Bambas: era una moneda antigua que se solicitó para dicho efecto, que en una fuente estaba.

7110 AGCA, Libro de cabildo 1701, fol. 58.

7211 AGCA, Libro de cabildo, 29 de octubre 1711.

7312 AGCA, Libro de cabildo, 1715, fol. 200.

7413 Se planifica la fiesta de Corpus Cristi el 19 de mayo de 1701.

7514 En 1703 fueron 200 pesos y en 1704, 202 pesos.

7615 AGCA, Libro de cabildo, 1717.

7716 Sonia Corcuera de Mancera, Voces y silencio de la Historia, (México: Fondo de Cultura Económica, 2005), pág. 528.

7817 Sonia Corcuera de Mancera, Voces y silencio..., pág. 529.

7918 AGCA, A1, Leg. 151, Exp. 2952, Año 1691.

8019 AGCA, A1.21, Leg. 151, Exp. 2952.

8120 AGCA, A1.22, Leg. 1508, fol.153, Año 1755.

8221 Francisco García Peláez, Memorias, Tomo 2, págs.. 228-233 y Tomo 3, pág. 712.

8322 AGCA, A3, Leg. 2357, Exp. 34714 y A.1,2, Leg. 3089, Exp. 29530, Año 1721.

8423 AGCA, A.22, Leg. 35142, Exp. 2604, Año 1750.

8524 AGCA, A.22, Exp. 2996, Leg. 15, Año 1773.

8625 AGCA, A.22, Exp. 2.852, Leg. 151, Año 1771.

8726 AGCA, A.22, Leg. 150, Exp. 2835, Año 1770. Inventario de bienes incluía: 8 lienzos de 3 cuar-tas, imágenes de santos y un crucifijo de bronce.

8827 AGCA, A.22, Leg. 151, Exp.2852, Año 1771.

8928 AGCA, A.22, , Leg. 145, Exp. 2959, Año 1772.

9029 AGCA, A1.21.3, Leg. 193, Exp. 24246, Año 1755.

9130 AGCA, A.22, Leg. 149, Exp. 2768, Año 1767 y Gaspar Melchor de Jovellanos, Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos y diversiones públicas y sobre su origen en España ; colección hecha e ilustrada por D. Cándido Nocedal.

9231 Recopilación de Leyes de Indias, Libro VII, Título II, ley I (1943), pág. 352.

9332 AGCA, A1.68.8, Leg. 148, Exp. 2813, Año 1557.

9433 AGCA, A1.68.8, Leg. 503, Año 1707.

9534 AGCA, A1.68.8, Leg. 5555, Exp. 48135, Año 1723.

9635 Recopilación de Leyes de Indias, Libro VIII, título 23.

9736 Angela Santizo Pedoglio, El estanco de naipes en el reino de Guatemala, (Guatemala: Universidad del Valle de Guatemala, 1986), pág. 10.

9837 Angela Santizo Pedoglio, El estanco de naipes...pág. 11 y Francisco de Quevedo, Historia de la vida del buscón llamado Don Pablos, (Barcelona: Planeta, 1982), pág. 169.

9938 Francisco de Quevedo, Historia de la vida del buscón …,pág. 111.

10039 Francisco de Quevedo, Historia de la vida del buscón …,pág. 111.

10140 AGCA, A1.68.8, Leg. 4563, Exp. 39099, Año 1763.

10241 Véase Francisco Ximenez, Fray, Historia de la provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala de la Orden de Predicadores, editado por Sociedad de Geografía e Historia, 4 vols. (Guatemala: Tipografía Nacional, 1971) ,pág. 198.

10342 AGCA, A1.68.8, Leg. 4563, Exp. 39099, Año 1763.

10443 Angela Santizo Pedoglio, El estanco de naipes...pág. 43.

10544 AGCA, A.22, Leg. 145, Exp. 2667, Año 1757.

10645 Angela Santizo Pedoglio, El estanco de naipes...pág. 46.

10746 AGCA, A.22 Leg. 145, Exp. 2668, Año 1757 ; Prohibición de fabricar chicha fuera del Estanco.

10847 AGCA, A1.24, Leg. 6090, Exp. 55221, Año 1746.

10948 Según el DRAE, envite: En algunos juegos de naipes y otros, apuesta que se hace pagando, además de los tantos ordinarios, cierta cantidad a un lance o suerte.

11049 AGCA, A.22, Leg. 1508, fol. 320.

11150 AGCA, A1.311, Leg. 2770, Exp. 39950.

11251 AGCA, A1.20, Leg. 1459, Fol.77 citado en Angela Santizo Pedoglio, El estanco de naipes...pág. 43.

11352 Angela Santizo Pedoglio, El estanco de naipes...pág. 42.

11453 Angela Santizo Pedoglio, El estanco de naipes...pág. 42.

11554 Juicio de Residencia a Joseph Aldana AGCA, A1.30, Leg. 4715, Exp. 4080, Año 1755.

11655 AGCA, A1.20, Leg. …. Exp. 2485, Año 1696.

11756 AGCA, A1.15, Leg. 4214, Exp. 33.477, Año 1771.

11857 AGCA, A1.15, Leg. 4183, Exp. 33211, Año 1755.

11958 AGCA, A1.2(1), Leg. 305, Exp.2070, Año 1749.

12059 AGCA, A.22, Leg. 144, Exp. 2651, Año 1756.

12160 AGCA, A.22, Leg. 171, Exp. 3406, Año 1792.

12261 AGCA, A1.15, Leg. 5909, Exp. 50461, Año 1750.

12362 AGCA, A1.20, Leg. ….. Exp. 57500.

12463 AGCA, A.1.11, Leg. 6057, Exp. 53743, Año 1796.

12564 AGCA, A1., Leg 1786, Exp. 11.780, fol 155, 8 de junio de 1703.

12665 La danza era tan importante para los indígenas y los trajes tan costosos que no podían usarlos solo una vez, lo que abrió espacio para que mujeres como Cecilia Ovando alquilara “vestidos de baile o regocijo de indios”. AGCA, A1.20, Leg. 1407, Exp. 9898, Año 1711.

12766 AGCA, A1.20, Leg. 1508, fol. 20(221) Año 1742, Testamento del 17 de mayo. Escribano Diego Leonardo de Valenzuela

12867 Antonio Remesal, (O.P.), Historia de las Indias Occidentales de Chiapa y Guatemala. 2a. Editado por Biblioteca “Goathemala” de la sociedad de Geografía e Historia. (Guatemala, Guatemala: Tipografía Nacional de Guatemala, 1932), Tomo 1, XVII.

12968 AGCA, A1.20, Leg. 5907, Exp.50248, Año 1769.

13069 AGCA, A1.15.90., bandos. 17 de noviembre de 1783, fol.108.

13170 AGCA, A1.20, Leg. 1786, Exp. 1178, (40, en lápiz 24) Año 1701.

13271 Angela Santizo Pedoglio, El estanco de naipes...pág. 27.

13372 Angela Santizo Pedoglio, El estanco de naipes...pág. 28.

13473 AGCA, A1.22, Leg. 1508, Fol. 23 (1590).

13574 Expresamente en su viaje entretenido.

13675 Gaspar Melchor de Jovellanos, Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos y diversiones públicas y sobre su origen en España.

13776 Gaspar Melchor de Jovellanos, Memoria para el arreglo... op. cit.

13877 Libro de cabildo de 1710.

13978 Libro de cabildo de 11 de septiembre 1710.

14079 Libro de cabildo de 31 de octubre 1710.

Para citar este artículo :

Beatriz Palomo, « Gozar y vivir la vida en Santiago de los Caballeros de Guatemala. Siglo XVIII », Boletín AFEHC N°60, publicado el 04 marzo 2014, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=3780

Comentarios

Normas de uso

Esta es la opinión de los lectores de la AFEHC, no de la AFEHC No está permitido verter comentarios injuriantes. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema. Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.

¿No tienes una cuenta todavía?
Puedes crear una

Como usuario registrado usted podrá publicar de forma inmediata comentarios con su nombre.