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AFEHC : articulos : Costa Rica y la Primera Guerra Mundial: las crónicas periodísticas y las consecuencias del conflicto (1914-1919) : Costa Rica y la Primera Guerra Mundial: las crónicas periodísticas y las consecuencias del conflicto (1914-1919)

Ficha n° 3993

Creada: 21 junio 2015
Editada: 21 junio 2015
Modificada: 21 junio 2015

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Autor de la ficha:

Javier AGÜERO GARCÍA

Editor de la ficha:

Eva KALNY

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Costa Rica y la Primera Guerra Mundial: las crónicas periodísticas y las consecuencias del conflicto (1914-1919)

El presente artículo tiene el propósito de caracterizar, de forma exploratoria, las crónicas, los comentarios y las consecuencias de la Primera Guerra Mundial en Costa Rica. En la primera parte se realiza un reconocimiento de lo expuesto en el material periodístico acerca del estallido, desarrollo y finalización del conflicto armado. Luego en la segunda sección, se abordan las consecuencias vividas por la población durante la Gran Guerra en el orden de la crisis que engloba la economía, la sociedad y la política. Las fuentes analizadas principalmente son periódicos de la época.
Palabras claves :
Narraciones periodísticas, Efectos, Crisis, Primera Guerra Mundial
Autor(es):
Javier Agüero García
Fecha:
Junio de 2015
Texto íntegral:

1

2“Estamos en una época de exterminio; en Europa se suman hasta las pulgas contra Alemania; de esta vez no quedará un alemán ni para semilla1…”

3Con estas palabras iniciaba un artículo publicado en El noticiero del 9 de agosto de 1914, a propósito del apoyo reclamado en favor de un médico que luchaba en contra del tifus. Lo cierto del caso era que Gerardo Matamoros preocupado por esta enfermedad transmitida por los piojos y las garrapatas, entre otros artrópodos abundantes que convivían con la gente. Llamaba la atención para que en la Costa Rica de la segunda década del siglo XX, se tomara en serio la lucha en contra de las enfermedades infecciosas. Sin embargo la noble tarea de evitar estos contagios pasa a un segundo plano, cuando se evidencia sin ambages el contexto: el de la Gran Guerra, apenas a nueve días de iniciar su fase europea el autor de este artículo presagiaba dos cosas: el exterminio atroz al ser aniquiladas hasta las pulgas y la derrota alemana. Este era el tipo de escritos que circulaba en el país del café relacionados con la catástrofe que invadió a Europa entre 1914 y 1919.

4Max Hastings señala elocuentemente que 1914 es el año de la catástrofe porque ahí inició la Primera Guerra Mundial2. El estallido de la Gran Guerra encontró su detonante más inmediato, en la mañana del 28 de junio de 1914, a partir de un conflicto generado en Sarajevo, capital de Bosnia-Herzegovina, con la muerte de Francisco Fernando, el heredero al trono austrohúngaro perteneciente a la casa de los Habsburgo. Este acontecimiento tuvo diferentes efectos en el mundo porque alrededor de la causa expansionista de los imperios centrales (comandados al principio por Alemania y Austria-Hungría), y frente a ellos los aliados (sobre todo dirigidos por Francia y Gran Bretaña), se fueron uniendo diferentes estados; a uno o a otro bando, a lo largo y ancho del globo. Al principio los devotos de una guerra liberadora y patriótica, marcharon con entusiasmo al frente, creían que iba a ser una guerra corta, que en el decir del káiser Guillermo II, concluiría antes de la caída de las hojas de los árboles en el otoño. Sin embargo la conflagración se extendió por cuatro años y tres meses y su imparto fue múltiple: inició la era de la violencia que en criterio del historiador Eric Hobsbawm:

5“…la primera guerra mundial […] marcó el derrumbe de la civilización (occidental) del siglo XIX […] los decenios transcurridos desde el comienzo de la primera guerra mundial hasta la conclusión de la segunda fueron una época de catástrofes para esta sociedad3…”

6Con este conflicto se echó por la borda lo construido durante siglos de evolución cuyo hilo conductor apuntaba hacia el progreso ininterrumpido; para Norman Stone “En 1900, Occidente, más exactamente la región noroeste de Europa, parecía tenerlo todo de su parte, como si hubiere descubierto la fórmula para acabar con la Historia4 …” Las consecuencias de la Gran Guerra cruzaron los mares hasta llegar a un país como Costa Rica, escenario geográfico del estudio de este escrito.

7En el presente artículo se aborda, de manera exploratoria, la información arrojada por los periódicos costarricenses publicados durante el período 1914-1919. Se trata antes de todo de mostrar el contenido periodístico, para luego establecer un diálogo con otras fuentes que permitan caracterizar la coyuntura; esto dentro de una óptica propia de los actores emisores de diferentes pareceres acerca de la guerra en sí, y sobre sus ecos percibidos en Costa Rica. Se eligen por tanto dos escalas de análisis: la primera, derivada de lo arrojado por los periódicos y, la segunda, basada en la interpretación de otras fuentes tanto primarias como secundarias.

8El propósito fundamental de este trabajo consiste en caracterizar las narraciones y las consecuencias del conflicto armado originado en los Balcanes en 1914, expuestas por la prensa costarricense. Esto dentro de una perspectiva contextual capaz de comprender el acontecer en medio de una crisis más amplia abordada dentro de un período de entre guerras tal y como lo ha analizado A. Botey5.

9Los subtemas analizados, a fin de ofrecer una perspectiva más amplia acerca de la problemática en análisis, son los siguientes: – Las crónicas y los comentarios periodísticos entorno a la guerra. – Las consecuencias de la guerra tanto en su estallido y su desarrollo como en la firma del armisticio.

Las crónicas periodísticas de la guerra

10“Para éste público viciado a las exageraciones y mentiras de nuestra Prensa Amarilla caen como miel sobre hojuelas, las fantásticas noticias que nos transmite el cable; pero las personas sensatas pondrán en cuarentena la mayoría de ellas, esperando que sean desmentidas, rectificadas o confirmadas.
En una batalla naval, dicen, la flota inglesa echó a pique 19 buques alemanes y ella solo perdió dos. ¿De qué serán esos buques alemanes? ¿En lugar de cañones llevaban palos de escoba? Si el cable nos dijera que la batalla Alemania perdió 19 e Inglaterra 15 o 25 lo encontraríamos natural6.”

11Así se refería un comentarista en agosto de 1914 a la exageración de los acontecimientos y al sensacionalismo en la descripción de los hechos relacionados con el inicio de la Primera Guerra Mundial. Además apelaba a la verosimilitud de las narraciones de esos momentos inéditos en la historia europea, para así apegarse lo máximo posible al hecho ocurrido.

12Asimismo los comentarios acerca de las limitaciones para ejercer el periodismo no se hicieron esperar esto a propósito de un comentario aparecido en el editorial de El diario de la tarde. Se reprochaba el hecho de que se llamara a la neutralidad cuando ya se había tomado partido por un país. La discusión se inició porque se tildaba este diario como pro alemán a lo que se responde así:

13bq.“El Diario de la Tarde, ni aliado, ni teutón ha venido a ser el exponente verdadero de la opinión costarricense, que no se inclina en absoluto a nadie que ama a la nación de Moliere y del viejo Corneille y a la blonda Teutona de Wagner y de Goethe y aborrece sólo la iniquidad y el crimen, ya se cubran con casco prusiano, ya con kepis inglés7.”

14 Esto ocurría en un escenario cuando el conflicto se había ampliado al nivel europeo, luego de que la crisis balcánica no se solucionara por los canales diplomáticos establecidos. Una vez terminado el mes de julio la arena bélica dejó de ser local con epicentro en Serbia y trascendió a un nivel mayor y en el calor de una contienda más global se vertieron diferentes pareceres. A continuación se muestra parte de una narración alusiva a la configuración de los bandos y a la movilización que daría origen a la catástrofe mayor:
bq.“Oficialmente se ha comunicado ya la noticia de que Alemania ha declarado la guerra a Rusia, y que Inglaterra, como aliada de esa última Nación, también está en guerra con los alemanes. De modo pues que tenemos ya rotas las hostilidades entre potencias europeas: Rusia, Inglaterra y Alemania8.”

15Además aparecieron las descripciones cargadas de sentimentalismo de lo acaecido en el campo propio del conflicto. La guerra recogía la herencia, al menos en parte, proceso de paz armada experimentado por los diferentes países, remontado a inicios del siglo XX; consistía a su vez en la última fase expansiva de la era del imperio, tal y como la concibe Hobsbawm:

16“…la acumulación de armamento, que alcanzó proporciones terribles en los cinco años inmediatamente anteriores a 1914, hizo que la situación fuera más explosiva. No hay duda de que llegó un momento, al menos en el verano de 1914 en que la máquina inflexible de movilización de las fuerzas de la muerte no podía ser colocada ya en la reserva9…”

17Para cuando estalló la guerra se divulgaba en Costa Rica lo siguiente:
bq. “Son alarmantes las noticias que acerca del conflicto europeo publican los cables últimamente recibidos. La declaratoria de guerra hecha por Austria y Servia [sic], es un hecho positivo, y a estas horas es probable que aquellas dos naciones se encuentren empeñadas en lucha desesperada, cuyos resultados son imposibles de preveer, dadas las condiciones de paz armada en que han vivido casi todas las grandes naciones europeas y los grandes intereses credos entré sí por cada una de las tríplices que ya hace muchos años se contemplan frente a frente, pero comprendiendo lo grave y tremendo de su respectiva responsabilidad, caso de una ruptura, han permanecido como los dos platillos de una balanza en equilibrio, han procurado mantener a todo trance, en medio de la cortesía internacional más completa10.”
Lo anterior sin dejar de lado la información relacionada con los caídos en combate: 800 serbios y 300 austríacos; solo para el inicio del conflicto11 y nueve meses después de agosto; la realidad descrita no dejaba de ser peor en el caso específico de la batalla librada en la península turca de Gallípoli, cuando hacía estragos el despliegue de los medios tecnológicos antiguos y modernos empleados por la guerra:

18bq.“[…] las tropas británicas, en la península de Gallipoli han sufrido durante tres días una serie de ataques violentísimos de la parte de los turcos, rechazándolos todos con fuertes pérdidas para el enemigo y tomándole a este prisioneros y muchas ametralladoras. Las fuerzas de los aliados ganan terreno poco a poco, aunque su avance se ve muy obstaculizado por los alambrados. Los ingleses se estaban sirviendo con muy buen efecto de granadas de mano. Amparados por la oscuridad, después de espantar un gran número de animales de transporte en dirección de las líneas británicas, los turcos hicieron seguir una acometida por un ataque de bayoneta que fue rechazado. El bombardeo naval fue continuo y durante tres días el fuego de los barcos de guerra se ha concentrado contra las defensas de la parte más estrecha del Dardanelos12.”

19Más tarde, para marzo de 1916 se hacía un recuento de lo sucedido en Verdún y se le catalogaba como la más sangrienta de las batallas. Así lo hacía notar El correo de la costa :

20bq.“El fuerte de Douaumont a cuyo alrededor se libran actualmente los más sangrientos combates de toda la guerra europea, se encuentra cuatro millas al norte de Verdún. Es uno de los fuertes que forman un anillo en torno a la fortaleza de Verdún y se halla justamente al norte del ferrocarril que se dirige a la ciudad de Metz13.”

21Sobraban los vaticinios que comentaban cuál país resultaría victorioso de la contienda, tal y como lo manifestaba El noticiero:

22“Alemania: Su solidez financiera y económica es mayor que la de Inglaterra y Francia, y permite, sin esforzar los recursos, más de un año la Guerra, pero no es el oro el que decide esta lucha14.”

23El comentario anterior se emitió apenas dos meses después del inicio del conflicto y de alguna manera evidenciaba el nivel de fascinación que existía por Alemania; aspecto que se vio confirmado a nivel internacional con el hecho de que México, en medio de su proceso revolucionario iniciado en 1910, aún se mantenía al margen y no apoyaba a ningún bloque. La noticia aludía a la necesidad de que ese país septentrional se abstuviera de romper relaciones con el país teutón; esto pese a las presiones por parte de amplios sectores de la población mexicana para hacer lo contrario:

24“La política personal del señor Venustiano Carranza, Presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, en frente del conflicto europeo, ha sido desde los primeros momentos la de mantener una neutralidad estricta. Sin embargo la opinión pública mexicana dista mucho de estar unificada en este materia, y en los últimos tiempos la luchas entre los partidarios de unos beligerantes ha sido sumamente viva y enconada15.”

25El afán de apoyar la guerra a favor de los imperios centrales, según los comentarios de la prensa, llegó al extremo de hacer explícito el repudio de Francia y de su respectiva influencia cultural; que había sido el referente por excelencia durante el siglo XIX. Se trataba de “enfermiza” a dicha cultura, tal y como consta en El comercio :

26“Ninguna causa más combatida que esa que está empeñada el imperio germano; nuestro sentimentalismo heredado de la enfermiza cultura francesa nos ha cegado hasta desconocer las virtudes de ese pueblo superior que en la lucha desigual ha asombrado al mundo, dominando a sus adversarios, con empuje de águila caudal, en el mar, en la tierra y en el cielo.
Bien sabéis que el pueblo teutón, como el espartano, no solamente ha hecho escuela guerrera. La humanidad entera recibe los beneficios de su cultura superior. Volved vuestros ojos hacia los hospitales del universo y allí encontraras el esfuerzo de sus sabios; vidas enteras se han consumado en los laboratorios al servicio de la especie. Esos que son calificados como sanguinarios saben también dar vida a Job que se revuelve en el estercolero16.”

27Siete días después se le adicionaron a los atributos subjetivos anteriores, vinculados al nacionalismo y al racismo, el augurio del triunfo alemán a partir de su presunta ventaja. Se consideraba este poder europeo como una nueva versión de la legendaria Esparta destinada a cumplir el precepto de civilizar al resto del mundo. Era este un designio de la cultura superior germánica:

28bq.“En medio de un espectáculo de fuego y sangre que nos presenta la Europa enloquecida de hoy, la figura del pueblo, de un solo pueblo viril y guerrero, se yergue de altanera, soberbia de coraje, con fulgor trágico. En frente de media Europa coaligada desafía las iras del enemigo, impasible, como si desconociera la infinita superior numérica de sus adversarios. Todo el valor de la raza teutona se ha sintetizado en esa contienda que llena de pasmo del universo. El paso del tiempo no ha amilanado el antiguo espíritu que guío las huestes de Blucher en el campo de Waterloo. El espíritu guerrero del gran imperio germano ha despertado y al despertar se envuelve en las glorias del triunfo17.”

29La narración anterior exageraba el poderío germánico. Además se contaba que un religioso estaba dispuesto a dejar Estados Unidos para enfilarse en favor del país combatiente de los imperios centrales; esto en el mismo mes en que estalló la guerra europea:

30“Por carta que hemos recibido de Filadelfia, hemos tenido noticias de que un cura de aquella Parroquia, Presbítero alemán Mayer Ef lé, está haciendo apresuradamente preparativos para ir a Alemania a defenderla de la Triple Entente que actualmente la atacan. Actos de patriotismo de esta naturaleza son muy honrosos para la nación que con tales hijos cuenta y para ciudadanos como el señor Mayer, quien no obstante su estado sagrado de Seglar, siente latir bajo su limpia sotana en corazón rebosante de patriotismo. Nuestro pésame a los franceses y demás de la triple Entente si llega el presbítero Mayer a combatir contra ellos, pues los aplastará como hormigas con sus poderosas plantas18.”

31En el mismo sentido de favoritismo alemán es de hacer notar que conforme avanzaba la conflagración bélica; se exhortaba a exportar bienes producidos en Costa Rica al imperio del káiser:

32“Es doloroso confesar que desde que estalló el conflicto europeo se ha venido imbuyendo en la conciencia de nuestro pueblo un sentimiento hostil a la causa del imperio Germano, sin hacer ver que ese pueblo, como el francés o el inglés, nos merece también un tributo de admiración y agradecimiento. En casi todos observamos una tendencia irresistible a juzgar como pura, verdadera y justa la actitud bélica de los ejércitos aliados, y a esperar que ellos absorverán [sic] o harán retroceder a sus rivales19.”

33En otro orden de cosas, la realidad más allá de lo externado por los adeptos al patriotismo era más compleja. Mientras tanto la guerra avanzaba y la Noche Buena de 1914, llegó para los ejércitos para ser celebrada en el frente de batalla puesto que como lo destaca el periodista M. Hastings:

34bq.“La proximidad de las navidades de 1914 desencadenó una reflexión profunda entre las gentes de Europa, tanto en cada nación como entre los desplazados en el extranjero […] Helene Schweida escribió desde Bremen a su novio que servía en el frente occidental: Hoy todo el mundo está muy deprimido. Se han apagado un poco hasta las expectativas de los niños, tan felices, en esta época. En todos los países, los países remitieron grandes cantidades de regalos a sus soldados: solo los envíos de la cuidad de Franckfort llenaron cincuenta vagones20…”

35
Ante estos hechos de sobra lamentables se solicitó, por parte de algunos, la necesidad de la mediación de la iglesia católica para darle un punto y final a aquella carnicería humana. Así lo aseguraba un semanario religioso en 1915:

36“…únicamente la iglesia católica inspirada con las luces del espíritu santo, conoce que la raíz de los grandes males que afligen al humano linaje está en el corazón del hombre, y hacia este blanco dirige sus poderosas armas, considerando todos los otros fenómenos como reflegísmos [sic] de orden secundario21.”

37Pero para algunos la Santa Sede no estaba sola en la gestión para llevar la paz entre los estados europeos; también el presidente de Estados Unidos se perfilaba como una figura prominente con atributos cuasi excepcionales para poner orden en la diplomacia internacional, incluso se le veía como un ser providencial desde antes de que la contienda alcanzara el rango de europeo en agosto de 1914:

38“Siguiendo con el mismo tópico, no podemos menos de enviar al Señor Profesor Wilson el gran demócrata que rige hoy los destinos de la gran nación americana, la más cordial y efusiva manifestación de nuestra gratitud, por la honrada y sincera declaración de neutralidad; en el grave conflicto europeo el cable reza así: Washington, 27- Wilson dijo: La tradición de los Estados Unidos ha sido no intervenir en las cuestiones de Europa, (eso lo dejamos para algunos lugares de América le faltó decir), y no veo por qué motivo se ha de romper ahora22.

39Como ser observará posteriormente, las expectativas encarnadas por la figura de Woodrow Wilson se mantuvieran casi intactas durante el conflicto; para cuando se firmó el armisticio de la Gran Guerra, fue recibido con gran esperanza y algarabía en Europa e incluso en el momento de la celebración de la conferencia de paz en el Salón de Espejos del Palacio de Versalles.

40En tanto en noviembre de 1918 ya se indicaba que el alto al fuego daba la posibilidad de un pronto arreglo de paz; para el año siguiente, en julio de 1919 se informaba a la opinión pública costarricense acerca de la ratificación en Weimar, de lo dispuesto por los vencedores, en donde se daba lugar el nacimiento de una nueva república luego del hundimiento definitivo del Reich.

41“París julio 9. –La asamblea Nacional Alemana, en sesiones en Weimar, ratificó hoy el tratado de paz por 208 a favor contra 115 votos23…”

42 Siempre con respecto al acontecer germánico, se informaba acerca de las sanciones impuestas en materia armamentística, además de comentarse la reacción de otros poderes como en el caso de Inglaterra y de la potencia americana.

43“De acuerdo con las condiciones de paz, Alemania no podrán durante seis meses después de firmado el tratado, seguir sus empresas en el campo de la navegación aérea fuera de sus fronteras, circunstancia que aprovechará Inglaterra para lograr de Estados Unidos de cuatro acorazados aéreos de un valor de $1500000 cada uno24…”

44 El lugar de Estados Unidos una vez concluido el conflicto fue informado a los costarricenses, el caso que se cita a continuación alude al interés del presidente de presentar los nuevos lineamientos de paz al Senado con el objetivo de su ratificación:

45“Washington. –Hoy fue presentado por el comité de Relaciones Exteriores del Senado el tratado de Paz, con un informe contenido en seis páginas escritas en máquina, en el cual se pide que se reforme el tratado y que se le hagan algunas reservas de capital interés. El final del informe termina diciendo: “Esto para preservar la independencia de americana, la soberanía de los Estados Unidos y para servir mejor los interés de toda la humanidad.” Los miembros de la comisión de la mayoría están dispuestos a sostener la conveniencia de las reformas y reservas que ellos proponen, en tanto que el dictamen de la minoría que lo firma el senador Hitchcock será también objeto de debate acalorado, pues su autor ha de declarado que lo defenderá con toda energía y actividad25.”

46 Frente a esta propuesta, que de haber sido aprobada, conferiría un papel protagónico de Estados Unidos en materia diplomática, se reproduce a continuación un fragmento que recoge el optimismo por el presidente Wilson acerca de la ratificación de la propuesta de su autoría por parte del legislativo, aunque ya diferentes senadores se oponían al tratado de paz y a la Liga de las Naciones,

47“Washington. –El Tribune en un largo artículo editorial dice que el presidente Wilson está convencido de que el 80 por ciento del pueblo americano desea ratificada la Liga de las Naciones y que el mismo pueblo verla implantada como una ley internacional, que no tener ninguna de estas leyes que obligaran a los demás países evitar una guerra futura. Por esa razón el presidente continuará haciendo propaganda por la Liga y descansará sino hasta el final de la campaña, para evitar que se le hagan enmiendas que alterarían completamente el sentido de la Liga26.”

48Así las cosas, el contenido de las noticias y de las opiniones expuestas en los periódicos daban una idea de temas que iban desde el estallido y la evolución de la guerra, hasta la búsqueda de mediadores capaces de poner fin al conflicto; pasando desde luego por las diferentes posturas que se decantaban en favor de un bando determinado.

La guerra y sus consecuencias

49 Bajo el nombre de Conferencia de París se denomina al conjunto de tratados firmados uno a uno con los responsables del conflicto. El Tratado de Versalles fue uno de ellos, su objetivo era claro: la declaración de culpabilidad de Alemania. La inmortalización de dicho tratado se atribuye sobre todo al cuadro de William Orpen en el que

50“Los artífices de la paz posan, con un semblante que denota su extraordinaria satisfacción consigo mismos, en el salón de espejos de Luis XIV, listos para pasar a la posteridad en una escena de lo más inexpresiva: bigotes sedosos, miradas graves y gestos dignos. Los observaban un marajah y un varón japonés, dando así entender el internacionalismo y la voluntad de los responsables de aquella paz. Dicen que Clemenceau comentó que estaba sentado entre un futuro Napoleón (Lloyd George) y el próximo Jesucristo (Wilson27)”.

51Más allá de este retrato idílico, los países considerados culpables fueron castigados de diferentes maneras (v.g. reducción de su territorio y límite en su armamento). No obstante los efectos de esta guerra fueron más allá de las disposiciones firmadas en un armisticio que pretendió brindar una paz verdadera.

52 Empero pese a que se firmó el armisticio en Francia, las consecuencias de la guerra en su generalidad empezaron a brotar inmediatamente conforme los conflictos posteriores arrasaban poblaciones enteras y su poder destructivo se catalogaría luego como guerras totales; por desgracia la capacidad de barrer pueblos sin distinción alguna ha ido en aumento. En este sentido Hobsbawm es contundente, cuando señala en una perspectiva de más larga duración, que los estragos de los conflictos incorporan cada vez más a la gente de a pie:

53“El contraste entre la primera guerra mundial y la segunda es sobrecogedor: solamente el 5 por 100 de las víctimas de la primera guerra mundial eran civiles en la segunda, el porcentaje se llevó hasta 66 por 100. En la actualidad, la proporción de víctimas civiles de cualquier guerra se sitúa entre el 80 y el 90 por 100 del total28…”

54El historiador británico E.H. Carr, parafraseado por J. Casanova, reflexionó en 1939 acerca del significado de la Gran Guerra en los términos siguientes “La Primera Guerra Mundial […] había transformado el orden internacional establecido y había inaugurado un período de inestabilidad política y económica de terribles consecuencias para la población29 que lo vivió…”

55Pero los costarricenses no esperaron que el conflicto se extendiera por Europa para hacer sus vaticinios económicos y hacerle frente así a las adversidades económicas; en julio de 1914 se advertía con tono de peligrosidad lo acaecido al cierre de operaciones bancarias a nivel internacional:

56“Las consecuencias que nosotros derivamos de ese rompimiento de hostilidades, serán terribles, por más que alguien en un periódico josefino, con lujo de razonamiento ideales, sostenga lo contrario. La prueba la tenemos en que ha principiado apenas la guerra entre las tres potencias antes citadas, y ya los bancos de Costa Rica, según telegramas particulares que hemos visto, han cerrado sus operaciones30.”

57 De igual forma fue en agosto de 1914, cuando en opinión de Barbara Tuchman31, el estallido de los cañones cambió el rumbo de la historia de Europa. Mientras tanto en Costa Rica se anunciaba la noticia acerca de los eventuales efectos en bancos de la ciudad de San José; pues habían recibido información vía cable acerca de la “peligrosidad de hacer operaciones financieras32.”

58 Durante el mismo mes, en agosto, se prohibía la exportación de oro de Costa Rica, era una disposición gubernamental anunciada por El noticiero:

59bq.“Se prohibirá la exportación de oro: Parece que el gobierno se ha resuelto tratar en Consejo de Ministros sobre la situación económica del país, y prohibir en alguna forma la exportación de oro, mientras dure el estado actual de guerra europea33.”

60 Esta medida buscaba preservar lo más valioso custodiado por el Patrón Oro, para A. Barquero este tipo medidas plagadas de inseguridad eran propias de esa coyuntura:

61“En el período 1914-1917 los hechos más relevantes constituyen la incertidumbre creada al mercado de exportación y la desaceleración del abastecimiento de la demanda local con bienes y servicios importados, hecho este último que empezará a incidir en la capacidad de pago del Estado, todos relacionados con la irrupción de la guerra europea (Primera Guerra Mundial34) …”

62Esta contracción tuvo consecuencias también en la modernización económica del país; pues la retardó tal y como lo sostiene F. Notten, porque entre 1914 y 1919 hubo un estancamiento en la importación de combustibles fósiles, incidiendo así en una transición lenta del carbón hacia el petróleo35.

63Como se ha observado, Costa Rica no formó parte del conflicto de forma directa, pero sufrió el duro impacto económico, social y político de la guerra. Los efectos económicos de la conflagración se hacían ver desde el mismo inicio, desde agosto de 1914, cuando se le consideraba como en un derroche que atentaba con el futuro mismo de la civilización. Mario del Valle externaba su opinión al respecto:

64“Es un horror, un horror sencillamente. Y pasma? pensar que caudal de civilización se requiere para poder exclamar con la sangre fría de estos financieros: este año de guerra cuesta a las naciones de la triple entente? catorce mil millones de dólares. Es que la sola idea de esa cifra nos lleva la imaginación, y pensamos que muy caro están pagando los pueblos europeos la sencilla e inocente tarea de poner más acá o más allá los mojones de las fronteras, que en suma, no afectará en nada, sino para empeorarla, la vida de esos millones de combatientes sin ventura36.”

65Tres años más tarde se insistía en los embates ocasionados fundamentalmente por la guerra librada en los mares. El comercio sufrió en demasía por la distorsión derivada de los bloqueos y de la decisión de los países en liza de priorizar la economía de guerra; privilegiando así la producción de armamentos y de todo tipo de vituallas necesarias para el combate. Al respecto se aludía a los efectos en Inglaterra de la guerra marítima, causante del agotamiento de las fuerzas comerciales en que se apoyaba la economía,

66“Los males ocasionados por la guerra submarina cesarán cuando la guerra acabe: pero estás estas pérdidas constituyen solo una parte de la causa de la escasez, general. La otra razón principal consiste en el inmenso tonelaje comercial requerido por la marina de guerra y el ejército, y pasarán muchos meses después de la guerra para que estos buques puedan ponerse de nuevo a disposición del comercio y la industria. Aún sin la destrucción del comercio por los submarinos, nuestra situación sería crítica. Pero las pérdidas causadas por la marina mercante del mundo, que ya era insuficiente para las necesidades mercantiles, debilitará dicen los alemanes a los aliados de tal modo que nos veremos, a hacer la paz por puro agotamiento. Sobre todo si la guerra submarina continúa en las condiciones actuales por tiempo indefinido, ello reduciría el comercio del mundo a la impotencia y así ahogaría a los países que dependen del abastecimiento de Ultramar. Y entre estos últimos términos, Inglaterra es de los que dependen más que los otros37.”

67En el entorno costarricense se comentaba el comportamiento de las exportaciones de café durante los tiempos de la guerra. Para 1916 en opinión de algunos, en principio no se tenían que ver afectados dichos trasiegos en virtud de la reducción del consumo de esa bebida en los países beligerantes; por tanto el colapso del conflicto no incidiría en el total del comercio exterior del país dado

68“El hecho de que los países americanos hayan perdido a Alemania y Austria entre sus consumidores de café, no causará ni ahora ni en el futuro un efecto notable en los precios que se cotiza ese producto, ni producirá dificultades económicas en los cosecheros de América del Sur38...”

69 No obstante un año antes de que se especulara sobre la situación relativamente favorable para las exportaciones de café descrita en este fragmento; el primero de mayo de 1915, el presidente Alfredo González Flores anunciaba a los diputados las medidas económicas a tomar ante la difícil coyuntura que sobrevenía de cara a la reducción del volumen de las exportaciones del grano de oro:

70“La exportación de café es en verdad la base de nuestro comercio exterior; la de bananos, con todo y ser expresada en su valor efectivo, casi más importante, es para la generalidad del pueblo costarricense de un interés secundario. De allí que cualquier peligro que amenace el negocio del café afecte inmediata y directamente toda nuestra economía nacional39…”

71A la luz de la información periodística se vertían diversas opiniones acerca de los duros tiempos que sobrevinieron a lo largo del desarrollo del conflicto; todos asociados al aumento de los precios, la escasez de productos de primera necesidad y las medidas aplicadas por el gobierno. Todo esto evidenciaba que el impacto producido por la distorsión de los mercados en el exterior pasaba la factura a países como Costa Rica, en ese sentido Tomás Soley Güell – connotado estudioso de la economía y de la moneda costarricenses, hombre de Estado y además defensor de la reforma de Alfredo González Flores– escribía años después de concluida la guerra que

72“El problema real ocasionado por la Guerra era de índole fiscal. Los ingresos ordinarios del Tesoro iban a descender hasta quedar muy por debajo de los Gastos ordinarios de la Administración […] La única natural y lógica, consistía en reducir los gastos y en reducir los gastos y en procurarle nuevas entradas al Tesoro, ya fuera por medio de los tributos o ya fuera utilizando el crédito40.”

73Más adelante señalaba las medidas aplicadas para paliar la crisis:

74“El presidente tenía en miras renovar el sistema fiscal, implantando la tributación directa, una activa campaña de prensa en favor de los impuestos directos41...”

75En términos hacendarios, la estructura tributaria costarricense descansaba sobre todo en los impuestos cobrados a las importaciones, que dicho sea de paso, gravaban la mayoría de los bienes manufacturados procedentes del extranjero, incluyendo artículos de consumo básico como las herramientas de trabajo agrícola. Con el descenso en el volumen de los productos importados, como efecto colateral del encarecimiento de los costos de los transportes marítimos, se derrumbaron los ingresos del Estado42. El fisco entró en apuros y esto provocó la acción del gobierno, que en este caso encontró en Alfredo González Flores una voluntad favorable a la intervención en materia económica. De acuerdo con Ronny Viales esta administración marcó el rumbo hacia lo denominado como el perfil de un “régimen de bienestar” en medio claro está de un modelo económico guiado por las exportaciones43. Como parte de ese perfil de intervención gubernamental, se fundó el Banco Internacional y las Juntas Rurales de Crédito. La primera institución encargada de ofrecer servicios financieros de naturaleza pública; pues antes de su creación solo había banca privada; en tanto que las juntas tenían una acción anexa a la del banco de capital nacional; dirigidas sobre todo a darle apoyo a los trabajadores pequeños y medianos productores del mundo rural, motor de la producción nacional44.

76En octubre de 1914, se sugerían nuevos impuestos que gravarían la cerveza y las bebidas gaseosas, debido a que la primera de origen extranjero, había subido de precio y además su consumo era alto entre la población y por ende era un sector del cual se podían tomar ingresos frescos para financiar el fisco. Al respecto el hecho de no poner impuestos a estos artículos era motivo de asombro por parte de un ciudadano

77“… que el poder ejecutivo que tanto interés demuestra por la conservación de las finanzas nacionales no haya caído en la cuenta que hay en el país manufacturas de gran consumo que no tienen absolutamente gravada la producción por impuestos de alguno, a pesar de que ya se trató una vez el asunto
Esa es la cerveza y las aguas gaseosas. Con especialidad la primera de la que se consume una gran gran cantidad, ahora que la extranjera ha subido de precio, en virtud de la guerra.
Un impuesto de medio céntimo por botella pequeña y de un céntimo por botella grande, sería una buena fuente de ingresos45.”

78 Dos años después, en 1916 se publicó una carta acerca de la forma de encarar la crisis, su signatario fue consignado con el seudónimo de Eremita y adversaba duramente la posición oficialista para crear nuevos impuestos por parte de Alfredo González Flores. Las razones expuestas por este artículo establecían que el consumo de café había aumentado merced a la expansión del consumo en Francia y a la importación indirecta realizada por el Imperio Alemán a través de los países nórdicos, esto por estar el Reich aislado del resto del comercio. Además ponía en tela de duda las razones aportadas por el gobierno en cuanto al aumento desmedido de los precios de los víveres a causa del incremento en la cantidad de las lluvias. Según el comentarista eran solo excusas brindadas por el la administración para justificar el alza exagerada de los costos. Seguía el autor diciendo que el plan de reforma atentaba en contra del consumidor porque “está gastando hoy lo mismo que antes gastaba para comer bien y suficientemente, y apenas come.” Además agregaba que: “es posible que no consiente [sic] en dejarse arrebatar esta ración de hambre por contentar los sueños de reforma que intentan llegar a práctica a paso de carga y sin preparación adecuada.” Esto se debía a que el pueblo es, sin duda, muy sufrido: “pero no es imbécil y comprende muy bien, que hasta la mejor y más anhelada reforma fracasa si no tiene base, ni recursos, ni hombre competentes para llevarla a cabo46.”

79Por esto según Eremita se requeriría frenar a ultranza las peticiones de quienes abogaban por nuevos impuestos. Se necesitaba que al país: “lleguen a gobernarlo hombres probos y sabios administradores, y no enamorados de sistemas tributarios de poderosas naciones47…”. El comentario concluía en que no se debía hacer caso a las voces de alarma alusivas a una intervención extranjera por el incumplimiento del pago del servicio de la deuda. Tampoco debía prestarse atención a las “buenas intenciones” hechas por ejecutivo de la construcción de carreteras con destino a San Ramón y a Puriscal, dado que eran solo palabras huecas.

80El comentario anterior se escribió dos años después de la rebaja salarial al sector público impuesta por el señor presidente en aras de paliar la crisis fiscal; esta medida se aplicó proporcionalmente de acuerdo con el monto del sueldo de los servidores. Empero Eremita enfatizaba en el aumento exorbitante de los precios de los productos de consumo básico. Juntas: la reducción de sueldos y la inflación; dieron mucho que decir a la opinión pública al grado de juzgar de incompetente al gobierno que había asumido las riendas en mayo de 1914.

81 Lo expuesto por Eremita debe enmarcarse en el hecho de que desde 1914 había aumentado los precios de productos como la harina, y al mismo tiempo se registraba escasez del producto, tal y como lo comentaba otra persona no convencida de las disposiciones gubernamentales en El noticiero:

82“La harina ha subido a ₡ 12,75 los 46 kilogramos (quintal) y los fabricantes de pan han bajado la pesa –con motivo de la guerra europea –y hoy ponen solamente 4 ½ onzas de masa menos para cada bollo de pan de cinco céntimos, obteniendo un rendimiento de 24 a 25 por quintal. Mañana, o en la semana entrante, pondrán como pesa fija solo cuatro onzas y suprimirán el veinte por ciento de vendaje que dan a los vendedores y que actualmente se obtiene comprando en las panaderías, directamente48.”

83 Pero no solo la harina experimentó un aumento en su precio; también lo hicieron otros productos como la manteca, el dulce; además del maíz y de los frijoles. Por eso se increpó a la Secretaría de Fomento y a la Sociedad Nacional de Agricultura con tono acre:
bq. “Qué hacen la Secretaría de Fomento y la Sociedad Nacional de Agricultura? Están bien, gracias. –Mientras tanto el pueblo de Costa Rica está padeciendo necesidades y sufriendo hambre49 …”

84Este sufrimiento, según el crítico anónimo, se acentuaba porque el país no producía trigo, pese a que se realizaban experimentos en Turrialba para cosechar este cereal noble y lo más grave era la ausencia de medidas oficiales para: a) iniciar la siembre de frijoles veraneros para la cosecha de noviembre; b) “excitar” a los propietarios a fin de cultivar el doble de su producción; y c) prohibir sin ningún tipo de titubeos la exportación de granos a Panamá, de igual manera como lo hizo Nicaragua al negarse a exportar productos para Costa Rica50.

85Según lo señalado por Barrantes, Bonilla y Ramírez, los mismos fósforos tan esenciales en los quehaceres domésticos sufrieron un incremento en su costo exagerado: entre 1915 y 1918 su precio aumentó en un 375%[51]. En criterio de los autores citados la “canasta de subsistencias” era difícil de ser adquirida por un amplio sector de la población; hecho causado en gran medida porque la estructura productiva era deficitaria y por consiguiente dependía de las importaciones. Pese a que también los productos suntuarios aumentaron su precio en su conjunto; en relación con los de consumo popular, los últimos escasearon y su costo se incrementó en más del doble. Esto además de la especulación y del acaparamiento del que fueron objeto; así esto desembocó en un deterioro de las condiciones de vida; sobre todo la de los pobres52.

86El gobierno de González Flores en sus acciones, fue incomprendido por sus contemporáneos; fue derrocado en horas de la mañana del 27 de enero de 1917 y subió al poder su Secretario de Guerra y Marina, Federico Tinoco Granados. Su mandato se extendió hasta 1919 y con él se vivió una especie de “extravagancia financiera”, que agudizó la crisis económica y monetaria debido a la gran cantidad de dinero puesto en circulación sin respaldo (emisiones inorgánicas) que empobreció sobre todo a las mayorías53. Desde la óptica de la historia económica la situación del país se agravó a partir de 1917 a causa de

87“…la vulnerabilidad de la estructura fiscal costarricense, severamente condicionada por las rentas del comercio exterior maltrecho y precipita con rudeza los efectos indeseables de la baja coyuntura, el manejo monetario espurio del gobierno de facto54 …”

88Esa pauperización se tradujo en la crisis de subsistencias y dejó al descubierto la vulnerabilidad de la sociedad costarricense, de un modelo guiado por las exportaciones caracterizado por “…un rápido aumento de las exportaciones y de las exportaciones per cápita, junto con incrementos de la productividad de la mano de obra en el sector exportador55…” Su colapso sobrevino con la Gran Guerra por el desorden y la serie de desequilibrios registrados como consecuencia de la destrucción de Patrón Oro y del desplazamiento de capitales56.

89 En otro orden de cosas, el efecto diplomático más significativo fue que el representante de Costa Rica no fue invitado a la conferencia de paz celebrada en 1919 con ocasión de firmar el armisticio de la Gran Guerra. En julio de 1919 días después de la firma en Versalles, se aprobó una moción del senador estadounidense Lafollete que inquiría acerca de la razón de la no invitación de Costa Rica “un país amistoso de los Estados Unidos” y un aliado de guerra contra de Alemania:

90“Se aprobó por unanimidad la moción Lafollete: El comité de relaciones exteriores aprobó ayer por unanimidad la moción Lafollete tendiente a que se investigue en el asunto de Nicaragua y acerca de la exclusión de Costa Rica en las conferencias de paz en Versalles57

91De acuerdo con H. Murillo, la ausencia de Costa Rica en las sesiones conducentes a la construcción del acuerdo de paz se debió a que fue el mismo Wilson, quien en una reunión preliminar, con los aliados en enero de 1919, insistió en excluir a Costa Rica de los arreglos celebrados en Francia; esto en razón de que el gobierno de Washington no reconocía a Federico Tinoco quien había subido al poder por medio de un golpe de estado a principios de 191758.

92Tinoco había sido recibido con muestras de optimismo dado que muchos estaban descontentos con la gestión económica de González Flores, quien había sido llamado a ejercer el poder, sin haber sido candidato en las elecciones, bajo el título de Primer Designado a la Presidencia en mayo de 1914. Cinco años más tarde el gobierno tinoquista cayó, producto de las protestas internas en contra de la dictadura que dieron fuego, mediante un incendio, al periódico oficialista de La Información el 13 de junio de 1919. La escalada del movimiento social fue en aumento junto con la acción atrevida de algunos revolucionarios que decidieron trasladarse a las fronteras del país y desde ahí combatir y destronar a los hermanos Tinoco.

93Todos estos elementos anteriores, aunados a la presencia de barcos de guerra de Estados Unidos en aguas costarricenses59, derivado esto de la negativa contundente de reconocimiento al régimen de Costa Rica por parte Washington en la persona creadora de los Catorce Puntos, sumieron al país en una aguda crisis. Como se anotó antes, producto de esta negativa diplomática, se le impidió al representante costarricense participar en la celebración de las conferencias de paz que pusieron fin a la a la Gran Guerra en 1919.

94Llama la atención que el gobierno de Wilson no quiso reconocer ese gobierno, pese a que luego de derrocar a González Flores, Tinoco realizara elecciones y después resultara juramentado como presidente constitucional. Tampoco la administración norteamericana permitió que Juan Bautista Quirós, quien era el primer designado a la presidencia, concluyera el período de Tinoco – que salió del país en agosto de 1919 luego del asesinato de su hermano Joaquín – hasta el 8 de mayo 1923. Quirós solo pudo gobernar veintidós días60. Además si se hila más fino la política de no reconocimiento –corolario de lo dispuesto en la Conferencia de Washington de 1907– fue aplicada por parte del gobierno estadounidense de forma selectiva61. De ahí que Costa Rica estuviera interesada posteriormente en denunciar los tratados que contenían ese orden que buscaba el ejercicio de la influencia estadounidense en Centroamérica62.

Epílogo: Un mapa a todo color para contemplar la Gran Guerra

95A escasos cuatro meses del asesinato del archiduque Francisco Fernando en manos de un joven bosnio de diecisiete años y al calor del crujir de los cañones, se publicó un anuncio en 1914 que decía:
bq. “Deseosos de complacer a nuestros asiduos favorecedores, hemos decidido obsequiar a todas las personas que se suscriban a EL NOTICIERO por un período de tres meses, uno de los mejores mapas de la guerra europea esmeradamente impreso a seis colores, acompañado de un folleto geográfico que hace más fácil la comprensión de los cables que de la gran conflagración Europea se reciben63.”

96Este obsequio cartográfico hacía ver que en Costa Rica se recibía información, vía cable, tal y como se observó a lo largo de este escrito. Las noticias trataban los acontecimientos desde el estallido del conflicto en junio de 1914 hasta la firma de la paz en 1919. Frente a esta realidad se difundieron variadas opiniones que iban desde el fomento del patriotismo más solapado hasta el más crudo; en favor o en contra de los alemanes. Sin soslayar por supuesto el amplio apoyo al presidente Wilson en su gestión por ofrecer a los europeos los Catorce Puntos; para así lograr una paz duradera.

97Sin embargo, la población de Costa Rica no fue solo espectadora de los acontecimientos de la Gran Guerra plagados de batallas, muertes y atrocidades propias de la contienda en espacios como Verdún, Gallipoli o Ypres. El país sufrió internamente el impacto del conflicto extendido durante más allá de los cuatro largos años en que se prolongó en suelo europeo. En medio de todo esto arribó al poder en 1917 un gobierno producto de un cuartelazo, encabezado por los Tinoco, a quien el presidente Wilson se negó a reconocer.

98Finalmente mientras algunos pobladores corrían afanosamente a suscribirse a El Noticiero, para la obtención de un mapa para visualizar la guerra con el valor agregado que deparaba el color; los sectores sociales populares sufrían las consecuencias de una crisis de subsistencias responsable del aumento de los precios de los artículos de consumo básico. Es de reconocer además que hasta la población infantil también fue afectada por la distorsión socioeconómica inducida por la guerra mundial. Así en 1915 un grupo de los vecinos integrantes de la Junta de Educación de la Escuela de San Marcos de Tarrazú –un pequeño caserío rural distante de la ciudad de San José en unos 70 Km. y enclavado en las montañas del sureste del Valle Central¬– manifestaba su preocupación acerca de la extrema precariedad de los niños por carecer de los implementos básicos para asistir al salón de clases. Sobre el particular se indicaba que una profesora de ese plantel de enseñanza había confeccionado presupuestos para ser

99“…enviados al Almacén Nacional [bodega del Estado] para la provisión de útiles á [sic] los niños pobres en el presente año, se verá en la imprescindible necesidad de comprar más útiles para ellos por cuanto la crisis que afecta tanto al país como el mundo entero se acentúa de un modo notable cada vez más en esta Villa; y que por último no hay dinero en la Tesorería con hacer otros gastos que aún cuando son de orden secundario no por eso dejan de ser ineludibles64.”

100No cabe duda entonces que los habitantes del mundo rural costarricense –que era la mayor parte de la población– pudieron observar la guerra a todo color por medio de su vivencia propia, aunque difícilmente adquirieran el mapa promocionado por un medio de comunicación impreso.

101El autor desea dejar manifiesto su agradecimiento a la colaboración de Christófer Bolaños Alvarado, estudiante de la carrera de Licenciatura en la Enseñanza de los Estudios Sociales y la Educación Cívica de la Universidad de Costa Rica, quien realizó trabajos relativos a la recolección de la información de los periódicos.

102
Notas al pie de página

1031 El noticiero, 9 de agosto de 1914, pág. 1.

1042 Así titula el periodista Max Hastings su libro acerca de la Primera Guerra Mundial. Véase Max Hastings, 1914 El año de la catástrofe. (Barcelona: Crítica, 2014).

1053 Eric J. Hobsbawm, Historia del siglo XX. (Barcelona: Crítica, 2000), pág. 16.

1064 Véase Norman Stone, Breve historia de la Primera Guerra Mundial. (Barcelona: Ariel, 2008), pág. 5.

1075 Ana María Botey, Costa Rica entreguerras: 1914-1940. (San José: EUCR, 2005).

1086 El noticiero, 9 de agosto de 1914, pág. 2.

1097 El diario de la tarde, 2 de agosto de 1915, pág. 1.

1108 El correo de la costa, 3 de julio de 1914, págs. 4.

1119 Eric J. Hobsbawm, La era del imperio, (1975-1914). (Barcelona: Crítica, 2007), pág. 317.

11210 ABC, Periódico para familias, 31 de julio de 1914, pág. 2.

11311 El Noticiero, 1 de agosto de 1914, pág. 1.

11412 El control, miércoles, 19 de mayo de 1915 pág. 3.

11513 El correo de la costa, lunes 27 de marzo 1916, pág. 2.

11614 El destacado es de la publicación. El noticiero, 17 de octubre de 1914, pág. 3.

11715 Boletín de México en Costa Rica, 31 de enero, pág. 2.

11816 El comercio, 14 de marzo de 1915, pág. 1.

11917 El comercio, 21 de marzo de 1915, pág. 1.

12018 El pacífico, 20 de agosto de 1914, pág. 1.

12119 El comercio, 23 de mayo de 1915, pág. 2.

12220 Max Hastings, 1914 El año de la catástrofe, pág. 387.

12321 El arca, 27 de febrero de 1915, pág. 1.

12422 El subrayado es de la publicación. Véase ABC, periódico para Familias, 31 de julio de 1914, págs. 2-3.

12523 El heraldo, 15 de julio de 1919 pág. 1.

12624 El heraldo, 28 de agosto de 1919 pág. 2.

12725 El hombre libre, 12 de setiembre de 1919, pág. 3.

12826 El hombre libre, 26 de setiembre de 1919, pág. 3.

12927 Norman Stone, Breve historia, pág. 147.

13028 Eric J. Hobsbawm, Guerra y paz , pág. 4.

13129 Julián Casanova, Europa contra Europa, 1914-1945. (Barcelona: Crítica, 2011), pág. 17.

13230 El correo de la costa, 3 de julio de 1914, pág. 4.

13331 Barbara Tuchman señala en el subtítulo de un estudio clásico publicado por vez primera en 1962, que en “treinta y un días de 1914 se cambió la faz del mundo”. Véase Barbara Thucman, Los cañones de agosto, (Barcelona: RBA Editores, 2014).

13432 El noticiero, 1 de agosto de 1914, pág. 1.

13533 El destacado es de la publicación. El noticiero, 5 de agosto de 1914 pág. 2.

13634 Véase Aníbal Barquero, “Costa Rica, ciclo económico y cambio institucional” en Jame Murillo (coordinador) Las instituciones costarricenses de las sociedades indígenas a la crisis de la república liberal. (San José: EUCR, 1989), pág. 328.

13735 Frank Notten, “La transición energética en Costa Rica y sus consecuencias, 1911-1929”, en Revista de Historia 53-54 (2006), pág. 190.

13836 Diario de la tarde, 4 de agosto de 1915, pág. 2.

13937 El correo latino, 18 de octubre de 1917, pág. 2.

14038 Actualidades, 11 de diciembre de 1916, pág. 8.

14139 Alfredo González Flores, Alfredo González Flores, su pensamiento. (San José: ECR, 1984), pág. 42.

14240 Véase Tomás Soley Güell, Compendio de historia económica y hacendaria en Costa Rica. (San José: ECR, 1984), págs. 74-75.

14341 Soley Güell, Compendio de historia económica, pág. 75.

14442 Carlos Fallas, Alfredo González Flores. (San José: ECR, 1976), pág. 82.

14543 Viales sostiene que además del intervencionismo en materia económica típico de acciones focalizadas en el crédito; también la vivienda y la salud recibieron un espaldarazo por parte del Estado. Eso sí debe aclarase que estas acciones no solo se remiten al gobierno de González Flores, pues durante los años treinta y cuarenta hubo gestiones que definieron ese régimen de bienestar encriptado en una crisis de un modelo económico. véase Ronny Viales, “El régimen liberal de bienestar y la institucionalidad de la pobreza en Costa Rica, 1870-1930” en Ronny Viales (editor) Pobreza e historia en Costa Rica. (San José: EUCR, 2005), pág. 72 y subsiguientes.

14644 Carlos Araya, Historia económica de Costa Rica. (San José: Editorial Fernández Arce, 1982), págs. 74-75.

14745 El noticiero, 24 de octubre de 1914, pág. 1.

14846 Actualidades, 11 diciembre de 1916, pág. 8.

14947 Actualidades, 11 diciembre de 1916, pág. 8.

15048 El Noticiero, 2 de setiembre de 1914, pág. 4.

15149 El Noticiero, 2 de setiembre de 1914, pág. 4.

15250 El Noticiero, 2 de setiembre de 1914, pág. 4.

15351 Emmanuel Barrantes, Hilda Bonilla y Olga Ramírez, Las subsistencias de una coyuntura de crisis: producción, consumo y nivel de vida, Costa Rica: 1905-1925. (San José: EUCR, 2011), pág. 382.

15452 Emmanuel Barrantes, Hilda Bonilla y Olga Ramírez, Las subsistencias de una coyuntura de crisis, págs. 277-382.

15553 Emmanuel Barrantes, “El Patrón Oro” y el “Bimetalismo” en Costa Rica (1896-1920): sus contradicciones” en Ronny Viales (editor) Nueva historia monetaria de Costa Rica, de la colonia a la década de 1930, (San José: EUCR, 2012), pág. 295.

15654 Barquero, “Costa Rica, ciclo económico y cambio institucional”, pág. 328.

15755 Víctor Bulmer-Thomas, La historia económica de América Latina desde la independencia. (México: Fondo de Cultura Económica, 1998), pág. 145.

15856 Victor Bulmer-Thomas, La historia económica, págs. 185-186.

15957 El noticiero, 17 de julio de 1919 pág. 2.

16058 Hugo Murillo, Tinoco y los Estados Unidos: génesis y caída de un régimen. (San José: EUNED, 1981), pág. 83.

16159 Manuel Araya, “Costa Rica en el mundo del siglo XX” en Jaime Murillo (coordinador) Historia de Costa Rica en el siglo XX. (San José, Porvenir: 1989), pág. 223.

16260 Eduardo Oconitrillo, Los Tinoco (1917-1919). (San José: ECR, 1980), pág. 231.

16361 Hugo Murillo, Tinoco y los Estados Unidos: génesis y caída de un régimen, pág. 11.

16462 Richard Salisbury, Costa Rica y el istmo, 1900-1934. (San José: ECR, 1984), págs. 93-94.

16563 Las mayúsculas son de la publicación. El noticiero, 20 de octubre de 1914, pág. 4.

16664 Libro de actas (1908-1924), Junta de Educación de San Marcos de Tarrazú, ff. 76-77.

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Para citar este artículo :

Javier Agüero García, « Costa Rica y la Primera Guerra Mundial: las crónicas periodísticas y las consecuencias del conflicto (1914-1919) », Boletín AFEHC N°65, publicado el 04 junio 2015, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=3993

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