Erreur. problème dans l'exécution de la requête : INSERT INTO _logbots (IP, useragent, action) VALUES ('54.225.9.188', 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)', 'lectureFiche')
Erreur. MySQL proteste : Duplicata du champ 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)-lectureFiche' pour la clef 'agentAction'
AFEHC : transcripciones : Relación de la causa que se sigue en este Santo Oficio contra don Miguel Hidalgo y Costilla : Relación de la causa que se sigue en este Santo Oficio contra don Miguel Hidalgo y Costilla

Ficha n° 4012

Creada: 27 julio 2015
Editada: 27 julio 2015
Modificada: 27 julio 2015

Estadísticas de visitas

Total de visitas hoy : 0
Total de visitas : 41

Autor de la ficha:

Christophe BELAUBRE

Relación de la causa que se sigue en este Santo Oficio contra don Miguel Hidalgo y Costilla

El título completo del documento es : "Relación de la causa que se sigue en este Santo Oficio contra don Miguel Hidalgo y Costilla, cura de la congregación de los Dolores en el obispado de Michoacán, natural de Pénjamo. La fecha es posterior a 20 de mayo de 1811.
1263
Palabras claves :
Informe, Causa, Santo Oficio, Hidalgo
Autor:
Ramón Casaus y Torres
Fecha:
1811-05-20
Texto íntegral:

1(Informe del padre doctor Casaus; folio 26).— En 13 de diciembre del mismo año se pasó orden al padre doctor fray Ramón Casaus, para que informase sobre lo que observó en el viaje que hizo a Celaya en orden a la vida, porte, conducta, y sentimientos cristianos de este reo, y en 20 del mismo diciembre; Que aunque tenía formado muy mal concepto de este cura, por lo que públicamente se decía de su vida escandalosa, y de la comitiva de gente villana que come, y bebe, baila, y putea perpetuamente en su casa; no quiso oír particularidades de su modo de vivir, cuando se ofrecía ocasión de poderlas sacar a don Diego Bear y Mier, cura del Armadillo, que tenía mucho conocimiento de él.

2De algunas palabras preñadas con que se explicaba, escandalizado, infirió, que le habían oído hablar mal de las religiones, y principalmente de nuestro gobierno, daba a entender, que éste no, siempre se lamentaba de la ignorancia en que estamos, y superstición en que vivimos, como engañados de los que mandan.

3Que yendo un día del pueblo de San Felipe para la hacienda del Cubo, el citado Bear, decía ¡Qué diferente compañía ésta de aquélla! ¡Parece, que toda aquella gente se había olvidado de su fin! Que esto lo decía con motivo de las conversaciones sobre la muerte etcétera. Que sin duda podría informar más menudamente dicho cura Bear sobre dicho reo, tenido por sabio, y aplaudido de aquella canalla que vive a sus expensas.

4Que el mismo podría decir sobre el escándalo, y sacrílega irrisión de que allí habían bailado los vicarios con el santo óleo colgado al cuello; que en la misma casa se festejaban con máscaras con las vestiduras y ornamentos parroquiales; y en la Nochebuena los ministros escondieron en el altar la ostia consagrada para que la buscase el padre consagrante, como si se la hubieran robado y con esto hacía reír a la gente.

5Que estas eran las especies que les dio a entender; pues el horror, y pena, que le causaron, le retrajeron de saber otras; que no dudaba de que esto estaría ya denunciado al Santo Oficio, y por lo mismo huía de la indagación. Y finalmente que el citado cura Bear le refirió, que algunos habían proyectado meternos en contestaciones delicadas sobre cosas de los gobiernos, y de la Francia, por ver cómo lo rebatía.

6(Testigo 3. don Diego Bear; folio 31).— En vista de este informe se mandó librar comisión al comisario de San Luis, y con efecto, en 13 del siguiente enero se libró, para que como más inmediato al lugar de la residencia de Bear, lo examine, y ratifique en forma, lo que así ejecutó 1° y 3 de febrero del mismo; y sin embargo de haberle hecho prolijamente las preguntas deducidas del procedente informe, solamente dijo:

7Que se acordaba haber oído decir; sin saber quién, ni cuándo, que un eclesiástico que en una ocasión llevaba el santo óleo al cuello, se puso a bailar en casa de este reo; y que sabía con certeza que no fue por irrisión, sino por olvido, o por ignorancia, que así mismo había oído conversaciones a este reo, y a otros, no contra las órdenes religiosas, sino contra el cumplimiento de las obligaciones de los religiosos en particular; y finalmente, que en conversaciones había oído disputar, sobre si era mejor el gobierno republicano, que el monárquico; pero que no se acordaba a quién, cuándo ni en qué lugar; y que no había oído al cura Hidalgo contra las máximas religiosas; ni tampoco sabía que en su casa se putease.

8El comisario informó, que creía que este testigo no habría faltado a la verdad; aunque le parecía que estimaba mucho a este reo, y lo alababa por su literatura, y trato que con él tenía.

9

Fuentes :

Mario Cifuentes, “Fray Ramón Casaus y Torres: una revisión documental y bibliográfica (1765-1844)”, Tesis de licenciatura inédita, Guatemala, 2014, pág. 325-326 (anexo 2).

“Gaceta del Gobierno Imperial de México”. 17 de agosto de 1822. DOC. Nº. CLXXXVI