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AFEHC : articulos : “Me dediqué a hacer carbón, porque a eso veníamos”. La figura del carbonero y la deforestación en los robledales de altura en el cantón de Dota, Costa Rica. 1950-2012 : “Me dediqué a hacer carbón, porque a eso veníamos”. La figura del carbonero y la deforestación en los robledales de altura en el cantón de Dota, Costa Rica. 1950-2012

Ficha n° 4095

Creada: 21 octubre 2015
Editada: 21 octubre 2015
Modificada: 21 octubre 2015

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Autor de la ficha:

Christophe BELAUBRE

Publicado en:

ISSN 1954-3891

“Me dediqué a hacer carbón, porque a eso veníamos”. La figura del carbonero y la deforestación en los robledales de altura en el cantón de Dota, Costa Rica. 1950-2012

El artículo analiza la producción de carbón en los bosques de robledales de altura del cantón de Dota, Costa Rica. Se profundiza en el auge y la dinámica de esta actividad durante la segunda mitad del siglo XX y su relación con la demanda energética nacional. Asimismo, se hace una valoración del impacto que provocó en los bosques de la región y los principales elementos que llevaron a disminuir la producción. Por último, se estudian las actividades económicas en las que se incorporaron los antiguos carboneros como el turismo rural y el cultivo de frutas de altura.
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Palabras claves :
Carbón, Bosques, Deforestación, Turismo rural, Frutas, Siglo XX
Autor(es):
Roberto Granados Porras y Juan Félix Picado Blanco
Fecha:
Septiembre de 2015
Texto íntegral:

1

Introducción

En la última década, la Historia Ambiental presentó un desarrollo prominente en Costa Rica y América Latina en general. En este marco, proliferaron una serie de investigaciones sobre la contaminación ambiental, la deforestación, el uso de las aguas, el uso del suelo y la relación sociedad-naturaleza en aspectos de la vida cotidiana. Asimismo, temáticas como la conflictividad socioambiental y el metabolismo social han recibido una especial atención por parte de los historiadores. En su mayor parte, estos trabajos han sido innovadores y aportan nuevos elementos de discusión para repensar la forma como la Historia y las Ciencias Sociales han entendido las dinámicas sociales y naturales en el largo plazo.

2 Al amparo de esta tendencia historiográfica, los temas del uso de la energía y los bosques cobraron especial interés en los últimos años para distintos sectores de la sociedad costarricense, pero asimismo, para la investigación académica. En este sentido han aparecido diferentes estudios que se han concentrado en el análisis de los recursos forestales y su aprovechamiento. En esta línea se destaca el trabajo de Anthony Goebel Mc Dermott, publicado en 2013, el cual trata el tema de la explotación forestal y el régimen ambiental en Costa Rica desde 1883 hasta 1955. Este autor expone que durante su período de estudio existió un intenso uso de bosque mediante la exportación de maderas principalmente. Es importante también citar el trabajo Teoría y métodos para una Historia Ambiental de Costa Rica, a cargo de Patricia Clare (2013). En esta compilación también se abordaron temas como la relación sociedad/naturaleza y el uso del bosque en cuanto a la producción de energía. Estos estudios refuerzan el aporte de investigaciones clásicas sobre los bosques, escritas en las décadas de 1980 y 1990, como los trabajos de Emilio Vargas y Silvia Rodríguez sobre el recurso forestal en Costa Rica (1988), así como el estudio de Anabelle Porras y Beatríz Villarreal sobre la deforestación en Costa Rica y sus impactos de tipo social y económico (1993).

3En relación con lo anterior, el objetivo del presente artículo es analizar el oficio del carbón en los bosques de robledales del cantón de Dota, durante el período 1950-2012. El tema se deriva de una investigación de Maestría en Historia Aplicada de la Universidad Nacional de Costa Rica, donde se valoró el aporte del carbón a la cuota energética nacional y cómo este figuró dentro de las principales actividades económicas de esta región.

4 La zona de estudio contó con la particularidad de poseer abundante madera de roble ( Quercus copeyensis ), que fue la más común para la producción de carbón. Como algunos carboneros no contaron con propiedades, optaron por alquilar fincas, extraer la madera y dejarlas en la condición idónea para zonas pasto. Esta dinámica fue común durante la década de 1960.

5Con estas características la dinámica socioeconómica de los carboneros se caracterizó de la siguiente forma: estaban los dueños de propiedades que tenían acceso a la madera y los no propietarios, que alquilaban terrenos únicamente para extraer madera y producir carbón. En esta dinámica económico-social surgió la figura del intermediario que se llevó la mayor parte de ganancias en esta cadena productiva. Estos comerciantes controlaron el mercado urbano del carbón, pues la mayoría de productores no tenían acceso a vehículos o redes comerciales alternas. Consecuencia de lo anterior, el carbonero a pesar de tener su oficio no percibió altas ganancias, pues estuvo inmerso en un constante juego de mercado donde el intermediario se llevó la mayoría de réditos económicos. La decadencia de la actividad llegó a inicios de la década de 1990, donde la mayoría de ellos incursionaron en otras actividades económicas como el turismo.

6Con el desarrollo del presente artículo, se pretende demostrar la importancia de una actividad que identificó a la comunidad durante más de medio siglo, creció con varias generaciones, heredó una figura representativa, pero prácticamente desapareció de la cotidianidad. El período de la investigación abarca 1950-2012 por diferentes razones. La primera de ellas es por el crecimiento que presentó la actividad carbonera en este período, donde se llegaron a cifras considerables en toneladas de carbón producidas. La segunda se originó a raíz de las distintas acciones que hicieron a la producción decaer y prácticamente desaparecer de la escena local. Y la tercera es por las fuentes; entre ellas la oral, pues algunos de los carboneros narraron las distintas circunstancias que enfrentaron durante este ciclo productivo.

7Para realizar la investigación se contó con la fuente oral y trabajos publicados sobre el tema del carbón. De la fuente oral se obtuvo historias de vida que demostraron las distintas etapas por las que pasó el ciclo carbonero. De las publicaciones, principalmente del texto de Lucio Pedroni, que elaboró para el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) en 1991 y tituló “Sobre la producción de carbón en los robledales de altura de Costa Rica” se presentan diferentes datos que analizan la actividad carbonera con respecto al crecimiento en toneladas producidas y el impacto que provocó en términos de deforestación en los robledales de altura. De este trabajo en particular, se presentan diferentes datos durante el artículo.

“Nosotros los carboneros somos como aves de rapiña, sacando lo que los madereros han dejado botado”. Producción, mercados y declive del ciclo carbonero.

8La producción de carbón vegetal figuró como una actividad económica de gran importancia para los habitantes de la zonas altas del cantón de Dota1. Su desarrolló respondió a la demanda energética en los centros urbanos de Costa Rica como San José y Cartago principales mercados del carbón. La comercialización se realizó por intermediarios que llegaron a la zona y colocaron el producto en dichos lugares. Esta actividad presentó su mayor desarrollo entre 1950 y 1990, período de mayor producción. Después de 1990 la actividad disminuyó por factores ligados al agotamiento de las maderas, una mayor presión consecuencia de las políticas ambientales a nivel nacional y por el aumento en el empleo de otras fuentes de energía para labores domésticas e industriales como la electricidad.

9Las técnicas productivas no sufrieron mayores modificaciones durante el período de estudio. Se realizó en un hoyo en la tierra, con distintas medidas de acuerdo a los requerimientos del productor. Las maderas preferidas fueron las llamadas duras, como el roble ( Quercus copeyensis ) y encino ( Quercus ilex ). Para obtener un buen carbón se requería de una faena extenuante, que iniciaba en horas de la madrugada. Primeramente se preparaban herramientas básicas como el hacha y el cuchillo, y posteriormente se emprendía la caminata que llevaría carboneras, cuando la distancia aumentaba, se realizaban campamentos donde se vivía por varios días2.

10En cuanto a la técnica de elaboración de las carboneras, Azarías Leiva narró lo siguiente:

11“Para hacer una carbonera, queda bien de dos metros de ancho y uno de hondo. Entonces uno pone una cama de leña. Después ya se comienza a echarle leña gruesa, puede echarle tucas redondas, leña verde y de cualquier clase. Puede ser de encino o de otra madera. Y una vez que esté cargada, entonces uno pone la última capa de encima. La última cama uno la [llena] bien con leña menuda y después le pone monte y la sierra. La primer cama lleva dos durmientes a lo largo para que la leña no quede en el puro suelo y atrás se le ponen dos estacas; adelante otras dos. Atrás se le ponen tizones de otra carbonera que le hayan quedado a uno, se le pone ahí a la par de la otra leña. Entonces, al prenderse esos tizones agarra fuerza y se quema todo ¡se hace el carbón3!”.

12Los carboneros necesitaron de mano de obra familiar para reducir los costos, para ello se incorporó a los niños dentro del ciclo productivo que se les encargaba de trasladar maderos livianos junto con pasto seco hasta la carbonera; mientras que sus padres realizaban labores más fuertes como la corta de maderos de mayor diámetro. Los niños también se encargaron del majado de las carboneras, técnica que se utilizó para llegar a un quemado efectivo. En el momento que las carboneras se encontraban en su punto, también colaboraron en el proceso de limpieza y empaque de sacos. La cantidad de sacos dependía del tamaño de la carbonera y el tipo de madera que se utilizara4. Según datos estimados para la segunda mitad de la década de 1980, en la zona se fabricaron las dos terceras partes del carbón vegetal del país; es decir, un equivalente a 4000 toneladas de carbón por año5. En la siguiente imagen se observa una carbonera en La Chonta de Dota. Al fondo se aprecian los robledales y el proceso de quemado alrededor del hoyo.

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Hoyo para carbonera en La Chonta de Dota
Hoyo para carbonera en La Chonta de Dota

El precio del carbón varió considerablemente durante el período de estudio. En 1955 el intermediario pagó de 3 a 5 colones por saco. Mientras que el productor tenía que dejarle al dueño de la finca un colón por saco de alquiler de la propiedad. El siguiente testimonio de don Edwin Vega habla sobre el precio y aspectos de la cotidianidad del carbonero: “a cinco colones que los vendiéramos, había que pagar un colón por saco del derecho de la leña y le quedaban 4 colones a uno, ¡Era apenas pa vivir! Cuando eso no había corriente, ni radio, ni se pagaba agua6”. Es evidente que la ganancia del producto se la llevó el intermediario. Estos lo compraban y lo vendían en cajuelas, obteniendo ganancias de 10 o más colones por saco.

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bq. “Se vendía por saco, cuando eso a cinco pesos el saco, de eso hace más 40 años. Aquí llegaban camiones o después ya lo llevábamos a Cartago. Había una señora que lo compraba, entonces ella pagaba un camioncillo para que se lo llevara, Socorro Vega, de Cartago. Ella lo compraba para venderlo en cuartillos a la gente, para cocinar. Después ya resultando que compramos un carrillo, entonces lo llevábamos propio, ya no había que pagar el flete. Y se lo llevaba a entregarlo a Socorro Vega7”.

15Edwin Vega fue carbonero durante nueve años. Explotó el bosque en su propiedad, pero también alquiló terrenos para extraer madera y convertirla en carbón, de su oficio mencionó:

16“Yo me dediqué nueve años a hacer carbón, trabajé aquí en una finca que era del finado Salvador Cordero y en la finca del Finado Millo Mata y en la finca del finado Guido Quirós, acá arriba en el alto [Jardín de Dota]. Yo tuve varios compañeros, mis hermanos y Tista Quirós… yo trabajé de peón y también propio. A Tista, yo llegué a jalarle unos ochenta sacos. La mayor parte era de leña caída, de leña vieja que llama uno. En tiempos de antes volteaban las montañas, hacías abras; mucha de esa leña estaba ya podridona. Pero pa carbón si servía. Botábamos árboles pero ya los muy viejos, que se van a secar y todo eso8”.

17Su labor como carbonero a tiempo completo culminó a mediados de 1970, cuando ingresó a trabajar en la finca La Lucha, que pertenece a la familia Figueres donde se jubiló hace pocos años. En 1991 se llevaron a cabo varios estudios para demostrar las características productivas del carbón en los robledales de altura de Costa Rica. Se debe mencionar que la mayoría de estos robledas se encuentran en las zonas altas del cantón de Dota donde se llevó a cabo la mayor producción de carbón. El estudio realizó una comparación entre 23 carboneras de tierra y 11 hornos de carbonización metálicos transportables, donde se concluyó que el método tradicional conducía a una mayor explotación del bosque y no generaba ganancias atractivas9.

18Aunque la producción de carbón se mantuvo en la región durante la década de 1980, la contribución porcentual energética para el país fue de 0.5 por ciento en 1988. Según Pedroni, el consumo de carbón en 1986 fue de 6000 toneladas por año, que se utilizaron principalmente por los restaurantes y los hogares. De esas 6000 toneladas, la producción total de carbón para la zona comprendida entre El Empalme y Villa Mills fue de 4000 toneladas, región comprendida entre de las reservas forestales de Río Macho y Los Santos10.

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Carbonera en proceso de quemado en La Chonta de Dota
Carbonera en proceso de quemado en La Chonta de Dota

20Según contempló el “Plan Nacional de Energía 1986-2005”, era necesario buscar fuentes alternas de energía en el país, para amortiguar la pérdida de divisas causada por la importación de petróleo. Entre sus objetivos estaba producir carbón vegetal mediante la construcción de hornos para abastecer el mercado interno y realizar exportaciones. A conclusiones similares llegó el Banco Mundial en 1989, que señaló tres opciones técnicamente factibles y económicamente viables para la utilización de residuos forestales: (1) exportación de carbón; (2) sustitución de los derivados del petróleo en el calentamiento directo (combustión directa) en aplicaciones industriales; (3) sustitución a pequeña escala de los derivados del petróleo en los calentadores, usando gasificadores producidos localmente11.

21El estudio señaló que en 1983 el 52.15 por ciento de los ingresos obtenidos en la Reserva de Río Macho y el 21.64 por ciento en la de Los Santos se debía a la producción de carbón. El 41 por ciento de la población de la zona entre El Empalme y la Trinidad de Dota se dedicaba exclusivamente a esta actividad. La investigación enfatizó que hasta que no existieran otras alternativas económicas para los carboneros, no era socialmente factible prohibir con fines conservacionistas la producción de carbón en la reservas12. Pero el estudio fue claro al señalar que:

22“…si la producción de carbón continuaba sin control, como hasta ahora, las consecuencias a largo plazo sobre la cobertura boscosa de las reservas serán ciertamente negativas. En efecto, el método tradicional de fabricar carbón en hoyo de tierra cubierto de monte, o sea utilizando helechos, bambú, arbustos y regeneración natural, no implica solamente la tala de árboles maduros y sobremaduros, sino también la destructuración de la regeneración natural13”.

23De acuerdo con Pedroni, en un período de 30 años, desde la apertura de la carretera Interamericana hasta 1972, se cortaron aproximadamente 374000 árboles de roble para hacer carbón. En ese mismo año, desde la zona de El Empalme hasta División se producían semanalmente 6000 sacos de carbón de 50 kilogramos. De acuerdo con lo anterior, en esa época se transformaban en carbón anualmente entre 87800 y 116200 m3 que correspondía a un volumen aproximado de 120-300 hectáreas de bosque14.

24Después de la fundación de las reservas forestales de Río Macho y Los Santos muchos pobladores tuvieron que emigrar de la zona producto de la limitación de su principal actividad económica. Para 1980, después de haberse declarado la fundación de las reservas, la producción de carbón fue de 101527 libras semanales, es decir 2300 toneladas por año. Esa cantidad equivalía a una producción de 12900-17100 m3 de leña, que fue similar a un volumen de 17-43 hectáreas de bosque15.

25Según Pedroni, a finales de la década de 1980 entre El Empalme y Villa Mills se producían unas 4000 toneladas de carbón por año. Dicha cantidad correspondía a 22500-29800 m3 de leña, un volumen total de madera de 30-75 hectáreas de bosque. A inicios de la década de 1990 el autor argumentó: “se debe concluir que en la última década, la presión sobre el bosque debido a la producción de carbón, ha aumentado nuevamente y casi se ha duplicado16”.

26Aunque muchos de los carboneros entrevistados argumentaron que ellos se dedicaban exclusivamente a limpiar propiedades y aprovechar la muerte natural de bosque, esto no fue generalizado, algunos carboneros admitieron que: “Cuando la reserva de madera muerta se agota, el carbonero prefiere utilizar los árboles vivos que desplazarse a áreas lejanas, de acceso más difícil, para excavar un nuevo hoyo de carbón17”.

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Zona carbonera del cantón de Dota
Zona carbonera del cantón de Dota

28Lo anterior se puede contraponer con la posición de un carbonero de Jardín de Dota, quien argumentó: “…nosotros andábamos por todo lado, no estaba eso de forestales, no había problema. Acá no se deforestó en el tiempo del carbón ¡no! Acá esto se deforestó muy anteriormente18”. Los excarboneros achacan los problemas de la deforestación a los madereros, ya que para ellos su daño no fue visible. La mayoría concuerdan que las maderas que utilizaron estaban botadas y no las que estaban en pie. Veamos el siguiente ejemplo:

29“La mayoría era de madera estaba botada, porque a nosotros los carboneros, nos han culpado mucho que hemos deforestado y ¡no! Yo considero que nosotros los carboneros somos como aves de rapiña, sacando lo que los madereros han dejado botado…por ejemplo, vinieron los españoles aquí a Quebradillas, y en torno de tres meses explotaron donde Maruja, donde Jorge Gamboa y parte donde Carmelo Retana…era cuando estaba lo del apogeo de la duela para hacer barriles, para envejecer licor en España, de eso hace como unos cuarenta y restico de años…ellos buscaban roble y encino…otra clase de madera no. Figúrese que después se metieron los carboneros, y estuvieron años de años. Y cuando después se vino el apogeo de la venta de leña a las cooperativas se comenzó a sacar leña de ahí…como uno era tan lerdo, como era tantísima la leña que había se le metió fuego [para hacer potreros][19]”.

30La posición anterior es coincidente en la mayoría de los carboneros entrevistados, pues mencionaron que ellos no necesitaron deforestar para llevar a cabo su producción. Virgilio Prado, otro carbonero alude:

31“En un tiempo sacábamos poquillos [de carbón], había mucha madera botada. Acá llegaban a llevarlo, los vendíamos en sacos, en ese tiempo el precio era una limosna. El carbón se lo vendíamos en ese tiempo a Edwin Ovares, era de San José, los carboneros mayores eran de San Jose20”.

32Algunos carboneros son enfáticos en resaltar que no utilizaron madera en pie para fabricar carbón y hablan poco sobre cualquier otro daño que pudieron causar, como la corta del sotobosque o la eliminación de la regeneración natural del bosque21. Posteriormente, las áreas que se utilizaron para la producción de carbón, se convirtieron en zonas agropecuarias para el cultivo de mora, hortalizas y pastos. Muchos de los carboneros dejaron esta actividad y se dedicaron a la agricultura con énfasis especial en el cultivo de mora, o inclusive, algunos incursionaron en el turismo.

Y después del carbón…

33Después del ciclo carbonero, llegaron algunas modificaciones en los sistemas de producción local. Por ejemplo, el caso de Virgilio Prado Cruz que al pasar de los años se especializó en el cultivo de mora, donde alcanzó un promedio de más de 100 kilos semanales en temporada alta de producción (época seca de enero a abril). También le otorgó seguimiento a la ganadería de leche dedicada a la producción de queso.

34Don Virgilio se considera un productor de Mora, pero menciona que algunos de sus hijos se dedican a trabajar maderas para la construcción de cabañas: “tienen un aserradero y construyen cabañas. La madera la compran en distintas partes, en la finca tienen maderas para explotar, sobre todo ciprés22”. Además, cuenta con una numerosa familia y todo el trabajo de la finca lo realiza con este tipo de mano de obra. También se dedica a la producción de papa destinada para la venta y la subsistencia familiar23.

35Juan Bautista Quirós fue un prominente carbonero en Jardín de Dota, que abandonó esta actividad para dedicarse de lleno a la agricultura. Cabe resaltar que la mayoría de carbón que produjo don Juan Bautista, lo elaboró en terrenos donde compró la madera. Después de la década de 1970, su finca se especializó en la mora; pero argumenta que dicha siembra entró en un proceso de disminución hasta decaer por completo. Veamos la descripción que realiza de su propiedad:

36“Esta finca yo la adquirí en 1964 como comprador directo. En la actualidad produzco arracache y cebollino. Lo vendo por kilos y por rollito. Cebollino se producía tamaño poco, porque había un señor que lo compraba para exportación, pero en un momento se paró la exportación, yo perdí como 5000 kilos, un viejillo de La Cima perdió más de 10000-12000 kilos; párese y se ¡paró! Y ahora estoy recomenzando otra vez de tres matillas que me encontré a reproducir la semilla. Son poquillos los rolliyos, tal vez treinta o treinta y cinco rollitos por sema. Mora tenía ¡pero se me perdió! Como se perdió toda la mora aquí en el alto Jardín. Sembré mucha papa. La finca la trabajo yo sólo, con un pion que me ayuda dos veces por semana24”.

37Este productor posee una relación notable con el bosque. Conserva fragmentos de éste que protegió con el paso de los años:

38“Tiene [la finca] menos de la tercera parte de bosque primario, son como dos manzanas de bosque. La finca estaba así desde que la tomé. Acá produje madera de ciprés y cuando exploté el ciprés, le vendí la leña a CoopeTarrazu25”.

39Actualmente, en su finca cultivan legumbres y tubérculos, productos que son vendidos a intermediarios que los llevan hasta el Valle Central. Los siguientes casos reflejan como la extracción de carbón se sustituyó paulatinamente para dar paso a otras más lucrativas como el turismo. El primero de ellos fue Jorge Alejandro Serrano. En su propiedad se dedicó a la ganadería, extracción de carbón, poste y leña, actividades que declinaron para darle paso al turismo. En su finca promueve la regeneración del bosque con veintitrés hectáreas en protección, pero no dejó su faceta de agricultor, dado que se dedica a la producción de frutas de altura. Jorge relata la forma en que sus hermanos colonizaron las tierras durante la década de 1950, que hoy en día es su finca:

40“Esto era de un hermano mío, yo le compré los derechos a él hace 50 años. Éramos toda una familia, ellos vinieron y acarrilaron toda la finca y comenzaron a voltiar en 1958, y comenzaron a venir hacer las abras y entre los hermanos denominaban un pedazo de terreno para cada uno. La propiedad tiene la mitad de bosque. Las variedades son roble y encino, el resto son maderas blancas. Yo no reduje el bosque, ya lo habían voltiado. Se han ido dejando los árboles que habían en el potrero se han ido dejando todos, solamente lo limpiamos por debajo para que quede ahí sirviendo26”.

41En la actualidad posee un negocio familiar que fomenta ingresos considerables, aunque dedica parte de su propiedad a la producción de frutas de altura como la mora y ciruela. En cuanto a su actividad como empresario del turismo relata:

42“Bueno en este momento me dedico a recoger moras, a la producción de ciruela y en parte el turismo. Tenemos aquí esta sodita y después tenemos senderos en la montaña y pequeñas cabinas. Hace aproximadamente veinte años que dejé de trabajar en carbón que era en lo que trabajaba antiguamente. La experiencia es un poco difícil, porque uno tiene que cambiar la forma de hacer las cosas, entonces ya va a trabajar en otro trabajo que no es conocido. Nosotros recibimos los [turistas] que vienen de los hoteles. Aquí, el Hotel Dantica fue el primero que nos mandaba gente, entonces con ese comenzamos hacer la clientela. Ahora, ya vienen de otros lugares, de empresas turísticas que vienen hacer tures [tours] entonces pasan aquí, tenemos senderos de 600 metros27”.
El negocio de don Jorge es una importante fuente laboral, pues lo trabaja con mano de obra familiar y la soda es atendida por su esposa. Estos cambios en el sistema de producción son notorios en esta comunidad, pues en otras regiones del cantón, el turismo no alcanzó el desarrollo de San Gerardo; o ni tan siquiera se originó.

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Jorge Alejandro Serrano antiguo carbonero de Jaboncillos de Dota
Jorge Alejandro Serrano antiguo carbonero de Jaboncillos de Dota

44En esta misma línea se encuentra Rafael Ángel Granados Salazar, quien fue carbonero durante un período de veinte años. Su padre tuvo una propiedad en 1955 en el Jardín de Dota la cual vendió en los años sesenta para llegar a realizar denuncios en la zona de Jaboncillos de Dota, aprovechando que la frontera agrícola estaba abierta y que todavía no se había declarado ninguna zona protegida en el lugar. Después de adquirir los denuncios, la familia de don Rafael comenzó a dedicarse al ofició del carbón el cual llevaron a cabo durante más de veinticinco años. En relación con su oficio como carbonero mencionó que:

45“Yo hice carbón como veinte años. Se apiaba madera del bosque primario, eso es lo que hoy está sembrado de mora…roble y encino que era lo que abundaba en esa parte de montaña. Hace como 25 años dejé de hacer carbón. Yo he considerado que el carbón es uno de los oficios más crueles que hay; menos rentables y más destructivos que pueden haber ¡más dañinos! Se ocupa mucho bosque para hacerlo, y la ganancia que se le saca al carbón es miserable; el que saca la ganancia es el comerciante como en cualquier producto que se siembre28”.

46Después de abandonar el oficio de carbonero, pues como aludió, fue un oficio muy poco rentable, se dedicó al cultivo de frutas de altura como la mora y ciruela. Aunque se sabe que estos productos pasan por ciclos de crisis prolongadas. Son golpeados por las variaciones climáticas y en especial en la zona de Jaboncillos de Dota, donde las temperaturas pueden llegar a los 5o centígrados en algunas épocas del año. En cuanto a su labor como agricultor, don Rafael relata:

47“Papa, Ciruelas, Mora y naranjilla me dedico actualmente. De papa produzco para el gasto y alguito más, unos treinta quintales al año. Las ciruelas son 100 árboles, a veces producen, a veces se quedan, producen unos 80 o 100 kilos por año. La mora tenemos como cuatro hectáreas de mora, es variable lo que produce, últimamente ha estado muy malo la producción. Cuando la mora está buena produce unos 200 kilos por semana por ahi29”.

48En la actualidad, posee un restaurante a la vereda del camino, el cual mantiene abierto en distintas épocas del año. Además, posee una relación estrecha con el bosque, ya que su propiedad contiene un reservorio de dos hectáreas de bosque secundario. Don Rafael alude que el “bosque en esta zona es sumamente fértil30” producto de la exuberancia que alcanza en esta región del cantón.

49Es notable como los carboneros dejaron su oficio para dedicarse a otras actividades más “rentables”. En todos los entrevistados existe un común denominador: su estado de salud. La mayoría abandonó el oficio por este tipo de problemas, que siguen arrastrando más de dos décadas después de haber abandonado las carboneras. Entre los problemas más notorios destacan son los respiratorios y reumáticos.

50Además, todos los carboneros coinciden en que fue un trabajo físicamente agotador31, donde la rentabilidad del producto se lo llevó el intermediario. Las ganancias fueron pocas en comparación con la inversión que se debía realizar. Otro elemento que los carboneros debían de sortear fueron los factores climáticos, pues si la carbonera se realizaba en la época lluviosa se corría la posibilidad de que el producto no finalizara con la calidad esperada. Contrario a la época seca, donde todas las condiciones de quemado se hacían factibles para obtener un producto de calidad. Estos fueron los elementos que tuvieron que manejar los habitantes del cantón de Dota, que durante décadas se dedicaron a la producción de carbón.

Consideraciones finales

51El desarrollo de la producción de carbón coincidió con el auge de la demanda energética costarricense durante la segunda mitad del siglo XX, que se caracterizó por un alto consumo de fuentes de energía de origen vegetal. Esta situación estimuló el surgimiento y vinculación de un número considerable de habitantes con la actividad carbonera. La alta disponibilidad de maderas tanto en pie como caídas posibilitó el auge de la activad, a pesar de que muchos carboneros argumentaron que ellos no talaron el bosque, la necesidad de maderas los llevó a desforestar principalmente los robledales de altura, generando una constante presión hacia los bosques.

52Dentro de la dinámica socio-económica analizada la principal característica se derivó de la relación entre los compradores de carbón y los productores. Los intermediaros como los llamamos en este trabajo, se apersonaron a la región y compraron el carbón a bajo costo y lo colocaron en los puntos de venta de San José y Cartago hasta en 100% más del precio original. Esta dinámica fue frecuenta durante la segunda mitad del siglo XX, es decir, que la mayoría de carboneros vieron el oficio como un sustento económico y no como un negocio que podía generar ingresos económicos considerables.

53Aunque la actividad persistió durante la segunda mitad del siglo XX, entró en decadencia durante la década de 1990 por varios motivos. Uno de los principales se derivó de los pocos ingresos que producía este negocio. La mayoría de las ganancias se destinaron para el pago de alquileres de las fincas, que en su mayoría eran cedidas con el objetivo de limpiarlas y abrir nuevas zonas de pastos. Pero la actividad encontró su fin cuando las leyes forestales limitaron el acceso a las maderas y la mayoría de los robledales se declararon como reservas forestales. Esta situación obligó a la mayoría de carboneros a buscar otros empleos como los trabajos agrícolas, pero otros optaron por darle una reconversión a su finca que se enfocó a la protección de los recursos naturales y realizar algunos proyectos de turismo rural, que sigue siendo la principal fuente de empleo de antiguos carboneros. En la actualidad, se sigue produciendo carbón bajo técnicas controladas con el ambiente. Las maderas provienen de residuos industriales o de maderas blandas como el ciprés ( Cupressus ) que abundan en la región, pero se realiza más por tradición que por negocio.

Bibliografía

54Anthony Goebel Mc Dermott, Los bosques del “Progreso”. Explotación forestal y régimen ambiental en Costa Rica: 1883-1955 (San José, Costa Rica:
Editorial Nuevas Perspectivas, 2013).

55ITCO, Memoria Anual de 1963 (San José, Costa Rica: Instituto de Tierras y Colonización, 1963).

56ITCO, Memoria Anual de 1964 (San José, Costa Rica: Instituto de Tierras y Colonización, 1964).

57Lucio Pedroni, Sobre la producción de carbón en los robledales de altura de Costa Rica (Cartago, Costa Rica: Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, CATIE, 1991).

58Patricia Clare Rhoades, (Ed.) Teoría y métodos para una Historia Ambiental costarricense (San José, Costa Rica: Editorial Nuevas Perspectivas, 2013).

Entrevistas

59Azarías Cerdas Leiva. Jardín de Dota. Lunes 28 de marzo de 2010.
Edwin Vega. Jardín de Dota. Sábado 6 de febrero de 2010.
Eusebio Hernández. EL Cedral de León Cortés. Sábado09 de mayo de 2009.
Jorge Alegrando Serrano Chávez. Jaboncillos de Dota. Sábado 12 de febrero de 2011.
Juan Bautista Quirós. Jardín de Dota. Viernes 29 de enero de 2010.
Rafael Ángel Granados Salazar. Jaboncillos de Dota. Sábado 12 de febrero de 2011.
Virgilio Prado Cruz. Jardín de Dota. Viernes 8 de mayo de 2009.

60Notas al pie de página

611 Cuando se habla de la zonas altas del cantón de Dota se refiere a las comunidades de Jardín, La Chonta, La Cima, Copey, La Trinidad y Tres de Junio.

622 Entrevista con Azarías Cerdas Leiva, Jardín de Dota, lunes 28 de marzo de 2010.

633 Entrevista con Edwin, Vega, Jardín de Dota, sábado 6 de febrero de 2010.

644 Entrevista con Eusebio Hernández, EL Cedral de León Cortés, sábado 09 de mayo de 2009. La mano de obra familiar, contribuyó a disminuir gastos en el proceso de producción y venta, ya que muchos productores de carbón solamente se dedicaban a esta actividad. Veamos lo que menciona este productor al respecto: “en la mañanita y en la tarde, había que irlo majando, majando y majando [refiriéndose a la carbonera] hasta que sale arriba, a según fuera la carbonera duraba ocho días. Cuando ya comenzaron a servir de algo me llevaba a los hijos, servían pa juntar carbón, pa jalar helecho, pa arrimar leña, entonces ya algo iban hacer”. Los paréntesis cuadrados son del autor.

655 Véase Lucio Pedroni, “Sobre la Producción de Carbón en los Robledales de Altura de Costa Rica”, en Informe Técnico No. 178 (Turrialba, Costa Rica: Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, CATIE. Programa de Producción y Desarrollo Agropecuario Sostenido. Área de Producción Forestal y Agroforestal. Proyecto Silvicultura de Bosques Naturales. Publicación Patrocinada por la Cooperación Suiza al Desarrollo, COSUDE, 1991), pág. 2

666 Edwin Vega, sábado 6 de febrero de 2010.

677 Eusebio Hernández, sábado 09 de mayo de 2009.

688 Edwin Vega, sábado 10 de febrero de 2010. Aunque algunos carboneros, como el anterior, mencionan que no causaron mayor daño al bosque se sabe que también emplearon maderas que se encontraban en pie, principalmente roble y encino.

699 Lucio Pedroni, “Sobre la Producción de Carbón en los Robledales de Altura de Costa Rica”, pág. vi. Fue notorio que los productores de carbón no se enfrentaron a un cambio tecnológico, pues los altos costos de los hornos trasportables lo impidieron.

7010 Lucio Pedroni, “Sobre la Producción de Carbón en los Robledales de Altura de Costa Rica”, págs. 1-2. A inicios de 1960, se externaba la preocupación sobre el impacto que el bosque de la Reserva Forestal de Río Macho estaba recibiendo producto de la actividad carbonera. En 1963, en la memoria anual del ITCO se señaló: “La destrucción cobró fuerza; más ocupantes invadieron los bosques de roble, más gente se dedicó a preparar carbón y madera, hasta tal punto que el Parque Nacional desapareció en su totalidad y se invadieron zonas a más de diez kilómetros de la carretera”. El Parque Nacional que se menciona se creó en 1945 en los siguientes términos: “Por decreto No 197 del 29 de agosto de 1945, se declaró Parque Nacional la faja de robledales a ambos lados de la Carretera Interamericana [Sur]”. Según la memoria del ITCO, fue en esa faja donde con mayor intensidad se destruyó el bosque. Véase ITCO, Memoria Anual de 1963 (San José, Costa Rica: Instituto de Tierras y Colonización, 1963), págs. 40-41. En 1964, el ITCO en pos de solucionar el daño producido por la actividad carbonera, propuso: “Por la conveniencia de reforestar algunas zonas de la Reserva de Río Macho, especialmente las cercanas a ambas orillas de la Carretera Interamericana [Sur], que han sido taladas en forma despiadada e irracional por personas que se ocupan de la producción de carbón, se pensó en instalar un vivero en ese sitio, para lo que se hicieron los estudios y planeamientos necesarios, pero posteriormente esta idea fue desechada, y se decidió que la producción de los árboles requeridos se llevaría a cabo en el vivero instalado en El Alto”. Véase ITCO, Memoria Anual de 1964 (San José, Costa Rica: Instituto de Tierras y Colonización, 1963), pág. 30. Los paréntesis cuadrados son del autor.

7111 Pedroni, “Sobre la Producción de Carbón en los Robledales de Altura de Costa Rica”, págs. 1-2.

7212 Pedroni, “Sobre la Producción de Carbón en los Robledales de Altura de Costa Rica”, pág. 2. Para la fecha, la producción de carbón según Pedroni se realizó con el aprovechamiento de la mortalidad natural del bosque primario, aunque también se talaban árboles en bosques, charrales y potreros.

7313 Pedroni, “Sobre la Producción de Carbón en los Robledales de Altura de Costa Rica”, pág. 2.

7414 Pedroni, “Sobre la Producción de Carbón en los Robledales de Altura de Costa Rica”, págs. 7-8.

7515 Pedroni, “Sobre la Producción de Carbón en los Robledales de Altura de Costa Rica”, págs. 7-8.

7616 Pedroni, “Sobre la Producción de Carbón en los Robledales de Altura de Costa Rica”, págs. 7-8.

7717 Pedroni, “Sobre la Producción de Carbón en los Robledales de Altura de Costa Rica”, págs. 7-8.

7818 Entrevista con Juan Bautista Quirós, Jardín de Dota, viernes 29 de enero de 2010.

7919 Juan Bautista Quirós, viernes 29 de enero de 2010.

8020 Entrevista con Virgilio Prado Cruz, Jardín de Dota, viernes 8 de mayo de 2009.

8121 El siguiente ejemplo de Azarías Cerdas, muestra que los carboneros también tuvieron que emplear madera en pie para poder satisfacer la demanda de carbón. Además, se describe como se combinó el carbón con la producción de poste: “Después se vino el negocio del poste para cercas, y el roble fue el especial, el encino no sirvió. Alternando con el carbón, porque uno volteaba un roble de esos y las primeras tucas las hacía en poste y lo demás lo tiraba en la carbonera. Eso del poste se vino como en el cincuenta, ese poste se vendía aquí, para cercas de acá, porque aquí había terratenientes que nunca habían cercado sus fincas, eran grandes. Pero cuando ya se empezó a que un hijo quería una parte, el otro, entonces comenzaron las cercas. Nosotros hicimos mucho poste”. Azarías Cerdas Leiva, lunes 28 de marzo de 2010.

8222 Virgilio Prado Cruz, viernes 8 de mayo de 2009.

8323 Virgilio Prado Cruz, Jardín de Dota, viernes 8 de mayo de 2009.

8424 Juan Bautista Quirós, viernes 29 de enero de 2010.

8525 Juan Bautista Quirós, viernes 29 de enero de 2010.

8626 Entrevista con Jorge Alegrando Serrano Chávez, Jaboncillos de Dota, sábado 12 de febrero de 2011.

8727 Jorge Alegrando Serrano Chávez, sábado 12 de febrero de 2011.

8828 Entrevista con Rafael Ángel Granados Salazar, Jaboncillos de Dota, sábado 12 de febrero de 2011.

8929 Rafael Ángel Granados Salazar, sábado 12 de febrero de 2011.

9030 Rafael Ángel Granados Salazar, sábado 12 de febrero de 2011.

9131 Azarías Cerdas, antiguo carbonero de la región narra las acciones cotidianas de la faena de un carbonero: “…la vida del carbonero era levantarse muy temprano, a las cuatro de la mañana ya se iba camino al trabajo, con la alforja al hombro, la pala, el hacha, el sacho si había que hacer el hoyo, el cuchillo, las mentadas cuñas y el mazo, que era lo que servía para reventar las tucas. Con toda esa herramienta se llegaba al amanecer a la carbonera, fuera a sacar el carbón o a cortar madera para hacerla”. Azarías Cerdas Leiva, lunes 28 de marzo de 2010.

Para citar este artículo :

Roberto Granados Porras y Juan Félix Picado Blanco, « “Me dediqué a hacer carbón, porque a eso veníamos”. La figura del carbonero y la deforestación en los robledales de altura en el cantón de Dota, Costa Rica. 1950-2012 », Boletín AFEHC N°66, publicado el 04 septiembre 2015, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=4095

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