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AFEHC : transcripciones : Carta pastoral del arzobispo de Guatemala Ramón Casaus y Torres a sus diocesanos; : Carta pastoral del arzobispo de Guatemala Ramón Casaus y Torres a sus diocesanos;

Ficha n° 4114

Creada: 14 noviembre 2015
Editada: 14 noviembre 2015
Modificada: 16 noviembre 2015

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Autor de la ficha:

Christophe BELAUBRE

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Carta pastoral del arzobispo de Guatemala Ramón Casaus y Torres a sus diocesanos;

Dicha carta pastoral se compone de 16 folios y fue publicada en la ciudad de Nueva Guatemala el 25 de mayo de 1812 seguida de nueve cartas de censura (46 folios) las cuales fueron redactadas anteriormente cuando Ramón Casaus y Torres era obispo auxiliar de Oaxaca y luchaba contra los revolucionarios Hidalgo y Allende.
1308
Palabras claves :
carta pastoral, Censuras, Hidalgo, Casaus y Torres
Autor:
Ramón Casaus y Torres
Fecha:
1812-05-25
Paginas:
62 folios
Texto íntegral:

1D, Fr. RAMÓN CASAUS y TORRES ; POR LA GRAcia de Dios y de la Santa sede Apostólica ; Obispo de Rosen ; y Arzobispo electo de Guatemala, del Consejo de S. M. &c.

2A todos sus Diocesanos: salud y gracia en en el Señor. Jesús les dixo : mirad , y guardaos de la levadura de los Phariseos , y de los Saduceos. * S. Matheo c. 16. v. 6.

3EN dos de Enero del año próximo pasado de mil ochocientos once me encargó el Exmo. Sr. Virrey de México D. Francisco Xavier Venegas la pronta impugnación del infame y heretical manifiesto de Miguel Hidalgo Costilla, corifeo y declarado de la conspiración sanguinaria contra la Religión y contra la Monarquía. Al ver el peligro de la seducción , y que el Gefe benemérito del reyno , lleno de piedad y patriotismo me convidaba á rebatir los delirios, necedades é insolentes blasfemias de aquel Herege y traidor manifiesto, me crei obligado á consagrar las vigilias de ocho dias á componer la Cartilla de Párrocos que antes reimprimí y circulé, y las adjuntas Censuras que ahora reimprimo y circulo por toda esta mi amada Diócesi.— Conociendo el riesgo que corría de bambalear el Arca santa, por la mucha estupidez y corrupción de los pueblos , donde empezó á esparcirse tan insignificante, sofistico y sacrilego papelucho , juzgué , que debia aplicar mi mano ó sostenerla , sin temer el castigo del temerario Oza ; pues que por Obispo estaba mas obligado que otro alguno ; y excitado con las espresiones mas honrosas del gran Virrey de N. E. sin nota de ingratitud á tan importante confianza, no podía resistirme á desempeñarla. Si : si : aunque hubiese tenido que sacrificar mi vida , buscado por aquel monstruo sanguinario , que se recreaba en asesinar con lentitud y ferocidad inaudita á quantos recelaba que lo impugnasen y contradixese con la pluma, ó con la espada1, ¡Quantas victimas inocentes

4[fol. 2]

5han sido sacrificadas por este odioso fenómeno de la naturaleza , ateísta sin remordimientos , hipócrita profundo sin rastro alguno de honradez ; sin mas ciencia que quatro sofisterías escolásticas ; sin mas méritos en la carrera eclesiástica y civil ¡Ah! los de 30 años, en que este enemigo de la luz, al modo de las aves nocturnas se complacía en vivir epicureamente en sus pingües curatos sin ser conocido mas que por sus escandalosas costumbres privadas; hasta que salió de su pocilga para ser en la N. E. el substituto de Napoleón, incitado por el emisario y general francés Dalmivar, quando lo hospedo en su curato, y quando sus perversas almas simpatizaron al momento para comunicarse los deseos y los medios de causar una revolución
al modo de la de los Jacobinos en Francia , la qual allanase el camino a la dominación del tirano universal , ó á la total ruina del opulento imperio de México.

6[fol. 3]

7En el indigno libelo que impugno, estan manifiestas las ideas y miras infernales del genio del mal, abortado en el nuevo mundo , con un nuevo carácter de hipocresía, y de atrocidad que excede en mucho al prototipo de Corcega. Para mayor ultrage de la Religión y daño de las
almas lo presentó el infierno con habitos talares, y le sugirió esos perversos errores , á fin de que miles de insensatos lo siguiesen con el cebo de los robos y homicidios de los pudientes, y prometiéndose todos , hasta los arrieros, sus mas favoritos, llegar a ser reyes de Mechoacan hasta Tejas.

8La contagiosa manía de subir á monarcas y emperadores ha cedido demasiado desde que se vio que un villano corso y varios carniceros y galopines de su parentela hoy se llaman magestades. Prurito y comezón espantosa que corre el globo, y se disfraza en mil formas para
poner la cabeza á los pies , y los pies donde está la cabeza; y asi trastornarlo todo.

9La religión es el mejor remedio para curar ésta peste moral y política, que á ella también la ataca por los cimientos.

10[fol. 4]

11Por eso me propuse demostrar con toda clase de argumentos los absurdos y heregías del manifiesto de Hidalgo que impreso furtivamente y esparcido hasta en las rancherías mas obscuras con profusión halucinó á cien mil salvages, y sirvió de código y de modelo á varios ignorantes eclesiásticos , que en su ya corrompido corazón hallaron por bueno y por santificante él convite de su caudillo, para no detenerse por escrúpulos de conciencia en sacrilegios , y en los demás crímenes de toda especie que bárbaramente han cometido después, con horror de la humanidad, con escándalo de las almas , y consumo vilipendio del sagrado orden Sacerdotal, y dé la Iglesia de J. C. ¡ Que dolor, y que vergüenza que unos pocos pésimos y rústicos Ministros hayan aumentado las llagas de la religion.!

12[fol. 5]

13¡que hayan hecho prevaricar á tantos pueblos con mentirosas relaciones sobre la suerte de España; y con promesas de gozes y placeres á lo mahometano, si sacudían el yugo del lexitimo Gobierno! ¡que ademas hayan pervertido la moral del Evangelio, sembrando heregias
que jamas se oyeron ni en boca de los mas feroces é inmundos heresiarcas! que por sus propias manos hayan executado fraticidios horrorosos, y hayan añadido á su rabia insultos atroces é impíos para mas afligir á las victimas, negándolas hasta los remedios y consuelos últimos que la religión dispensa á los infelices y moribundos por medio de sus sagrados Ministros2! ¡O días de horror, de confusión y de llanto! ¡ Oh! Dios mió! dad, dad a mis ojos fuentes de lagrimas, y haced que conmigo lloren los demás Sacerdotes, sobre está apostasia y traición de los diversos Judas, que han salido de las sombras del santuario,

14[fol. 6]

cubriéndolo de luto, después de haberlo llenado de escándalos! Haced ¡Señor!, que el dolor y llanto de los que han permanecido fieles en la tempestad que aun combate allí a la nave de vuestra santa Iglesia, os desagravie ; si Jesús mió; y os restituya la gloria que os han robado esos Iscariotes, hijos de perdición, los Hidalgos, Morelos, Herreras, Verduscos y demas chusma de apostatas de la religión católica y de los claustros religiosos! ¡Ah! que esos infames, imaginándose que la Inmunidad de su estado les aseguraba la impunidad de los mas execrables delitos, a todo se atrevieron. Han acabado su carrera criminosa en un cadalso, ya muchos3 : – es verdad, aunque

15[fol. 7]

16fue después de haber llenado de errores y heregias sanguinarias á los infelices puebles que los escuchaban. – Por su escandalosa conducta, y por sus máximas homicidas se han renovado en el imperio mexicano las crueldades de los antiguos Sacerdotes de Huiztilipuztli, numen de la guerra á quien inhumanamente sacrificaban victimas humanas para tenerlo propicio. – Los Ministros del Dios de paz, los Reyes católicos y los Españoles libraron á aquel suelo de tan nefandos sacrificios; y ahora unos Hijos de españoles unos que se llamaban vasallos ilustres é ilustrados del Rey Católico sucesor en el nombre y en la virtud de los Fernandos; unos Sacerdotes, cuya divisa y gloria debiera debiera ser la mansedumbre y la candad, y el zelo de la salvación de las almas, han sido los verdugos sacrificadores de sus mismos feligreses; y en vez de ir al templo á ofrecer á Dios la hostia de propiciación, el cordero inmaculado; han ido, entre las tinieblas de la noche, á matar , escarnecer, degollar y martirizar á sus mismas ovejas, en espantosas barrancas.

17Tal ha sido el Resultado y fruto infernal de las blasfemias y heregías, que Hidalgo, el abominable ex-Cura, el astuto fariseo, el saduceo inmoral y ateísta, sembró en el papelucho, que rebato, y en otros semejantes, en que no ha hecho mas que repetir los mismos delirios y furores; alegándonos por su texto ( como otras proclamas de los facciosos de otros conventiculos ) las imprecaciones y

18[fol. 8]

19y rabiosos periodos de Raynal4 contra quantos en 300 años han venido al nuevo mundo, y han sacado de la antigua esclavitud, barbarie y gentilidad á los vasallos de los Motezumas, y i los adoradores de los Demonios.

20[fol. 9]

21Jamas ha sufrido la Religión tan ignominioso ataque como este, ni el mundo ha visto igual escándalo. Nunca se oyeron antes heregias morales de esta especie, ni máximas filosóficas, ó políticas tan irracionales y monstruosas.

22[fol. 10]

23Como los fariseos atribuian á Herodes los vaticinios del restablecimiento de Israel, quien los haría conquistador; y al modo que ellos mezclaban las supersticiones e idolatrías paganas, y los errores y profanidad de los Saduceus con las practicas y ceremonias de la ley de Moyses, asi esta nueva secta de Herodes ha juntado en su insurrección las mismas miras, y aun mayores infamias, abominaciones y crueldades. Esta es la levadura de fariseísmo y saduceísmo de ese apostata vil, que ha puesto en fermentación, y ha corrompido mucha masa de aquellos pueblos.

24Encargado yo por Jesucristo , y por el órgano y conducto lexitimo de su divina autoridad y de la jurisdicción espiritual de la iglesia Católica Romana, del deposito de la fe, y de la doctrina de las costumbres, he creído necesario en desempeño de mi ministerio pasto-
ral, presentaros ¡oh hijos de mis entrañas! el antidoto, va que por nuestra desgracia el veneno cunde, y procuran algunos malevolos emponzoñados darlo á beber en copas doradas.— -Ya el Principe de les Apostóles, después de exhortar a los cristianos de todos los tiempos y payses
á que obedezcan con gusto, por Dios, y por conciencia a sus superiores, nos previene también contra los alhagos venenosos de la simulada libertada « Es la voluntad de Dios, que haciendo bien hagáis enmudecer la ignorancia de los hombres imprudentes: como libres, y no teniendo la libertad como velo para cubrir la malicia, sino como siervos de Dios. Honrad á todos: amad la hermandad: temed á Dios: dad honra al Rey, ( Epis. i. c. 2)

25Lease su segunda Epístola, en que pinta á los hijos de perdición, a los que quieren perder y pervertir á los demás, del modo que lo ha hecho el Balaam mechoacanense sufrido tanto tiempo para llegar a se el aliado por avaricia y odio, de los enemigos del pueblo de Dios.
“Tales seductores son fuentes sin agua, y nieblas agitadas de torbellinos para los quales está reservada la obscuridad de las tinieblas. Porque hablando palabras arrogantes de vanidad , atraen á los deseos impuros de la carne á los que poco antes habían huido de los que viven en error: prometiéndoles libertad, siendo ellos mismos esclavos de la corrupción: porque todo aquel qué fué vencido, queda esclavo del que lo venció… Mejor les era no haber conocido el camino de la justicia, que después del conocimiento, volver las espaldas á aquel mandamiento santo que les fué dado. Pues les ha acontecido lo que dice aquel provervio verdadero: _ternóse
el perro á lo que vomitó, y la puerca lavada á revolcarse en el cieno_. ( Epis. 2. C. 2)

26Estas palabras del mismo Dios por boca de San Pedro Apóstol, describen el carácter alhagueño pero falso de los libertinos , y demás hereges de costumbres perversas, que con voces de libertad procuran seducir á los fieles, y convertirlos en esclavos de las mayores maldades, é instrumentos de sus furores y sacrilegios. Lo mismo que intentaron los Jacobinos de Francia, lo mismo que su corifeo hoy dio Bonaparte desea hacer en todo el mundo, lo mismo que su lugar- teniente Hidalgo executó por seis meses en N. E. y aun practican otros retoños suyos; es lo que pretenden introducir en este leal y pacifico reyno los que divulgan las mismas especies sediciosas y heréticas para sublevar los pueblos incautos, ó preocupados con antipatias y rivalidades reciprocas, y con engañosas promesas de felicidad y libertad. Los tiempos son peligrosos: la ponzoña se propaga en cartas y en folletos, en proclamas y en manifiestos de los revolucionarios, que quieren con 4 declamaciones y sarcasmos alucinar y pervertir á la multitud, para que é ellos los ayude á hacer su negocio, y á llenar sus deseos de mandar y gobernar á las infelices gentes seducidas, echarles al cuello un yugo insoportable, y aprisionar después hacia su lengua y pensamiento, para que no osen quexarse, porque ellas

27[fol. 12]

28mismas los eligieron y se buscaron la dicha y libertad de ser infelices de todos modos, y sin esperanza de remedio.

29Rursus Christi gregem muniamus necesse est. Después de haber prevenido y exortado á nuestra Grey en la circular de 20. de Abril , es preciso que volvamos á resguardarla, diré con el R S. Juan Crisostomo Arzobispo de Constantinopla; y lo diré por la misma razón que el
Santo añade allí : ( orat 4. cont. Jud. n. 1.) Porque los pastores quando no hay alguna bestia que moleste, recostados á la sombra del roble, ó en su cabaña, cantan al suave son de su flauta, dejando que las ovejas á su placer pasten libremente. Mas al punto, que por “algún lado sintieren que amenaza incursión de lobos-, luego, dexando la flauta, echan mano de la honda, dexan la caña, se arman de palos y piedras y se ponen al frente del rebaño para defenderlo; y dando voces y gritos terribles, con los mismos clamores ahuyentan muchas veces la fiera, antes que acometa y disperse la grey.

30Pues otra vez es necesario alzar el grito; defender nuestras ovejas; y avisarlas a las asechanzas de los lobos mal disfrazados; que aun intentan embestirlas, y acobardar á los pastores con medios y modos ridiculos y desatinados. Y quanto mas ahulle el partido raynalista, quantos mas esfuerzos haga desde su oficina subterránea, donde se suplantan firmas, y se forjan pápeles comprendidos por todos tirulos en las censuras, que los Romanos Pontífices y particularmente el gran Benedicto XIV han fulminado5; mas insistiremos nosotros en la

31[fol. 13]

32vigilancia y en los clamores propios de nuestro ministerio pastoral. Dignos seremos asi de padecer contumelias por el nombre de Jesús y nos regocijaremos por ello, sintiendo solamente el daño que á sus propias almas causan estos Arnaldos de Brescia pintadas asi por el dulcísimo P S. Bernardo (epístola 105.) “Su boca está llena de maldición y amargura, sus pies prontos para ir á derramar sangre…Enemigos de la cruz de Christo , sembradores de discordias, fabricadores de cismas, turbadores de la paz, destruidores de la unidad, cuyos dientes viperinos son sus armas y saetas, y su lengua un dardo agudo. Vi- debitis hominem aperte insurgere in clerum.-. . .exurgere, in Epscospos, et in omnem passin eclesiasticum ordinem desaevire. veréis á este hombre (á ese Hidalgo, y á su trinca, imitadora de su frenesí y osadía feroz) vereis á estos rebeldes que son insurgentes contra el clero…insurgentes contra los Obispos , y que á cada paso se encarnizan contra la gerarquía eclesiástica… Y si la sagrada

33[fol. 14]

34Escritura avisa saludablemente, que se cojan las pequeñas vulpejas, que minan y derriban la viña: non multo magís Lupus magnus et ferus religandus est, ne

35[fol. 15]

36Christi irrumpat ovilia? ¿por ventura no se debe con mas motivo amarrar el Lobo grande y fiero, para que no acometa al redil de Christo?”

37Muchos otros testimonios de los SS. Padres, par ocularmente de S. Agustín, podrían traerse á este mismo proposito , si la brevedad de esta carta no lo impidiese por ahora.

38Concluiré pues repitiendo y copiándoos en la nota6, lo que el Supremo Consejo de Regencia acaba de dirigir á todos los Americanos, para que se aleje todo espíritu de discordia, y de rebelión absurda con los vanos pretestos de libertad, que han inventado, y aun propalan pérfidos parricidas y apostatas, enemigos de todo orden y subordinacion y mal hallados con su propia ruin existencia.

39Nada mas oportuno pudiera deciros , que lo que S. A. nos habla como amoroso Padre, interesado en nuestra verdadera felicidad, y en que la Religión se mantenga pura é incontaminado, asegurado el sosiego publico,

40[fol. 16]

41protegida la probidad y honradez de loa ciudadanos, realzado el mérito de la fidelidad y lealtad devida, conservada la unión y concordia fraternal, y alejados para siempre los minadores sordos de que os hablé antes, á quienes parece han transmigrado la hipocresía farisaica, la perversidad saducea, y el furor anti español y anti-cristiano que caracterizaban al impío Hidalgo, cuyos delirios impugné en el escrito de censuras que os acompaño; pidiendo á Dios, que sirva pira desengaño de algunos, y para fortalecer el buen espiritu de mi amada Diócesi, llena de piedad, y lealtad. Nueva Guatemala 25. de Mayo de 1812.

42Fr, Ramón; Arzobispo Electo,

43[fol. 1]

44El PÁRROCO AMERICANO CONTRA EL APÓSTATA I.° DE LOSRROCOS AMERICANOS

45MIGUEL HIDALGO COSTILLA.

46Censura primera.

47Sofista descarado y sacrilego: he visto con horror un manifiesto tuyo, en que te has propuesto manifestar á toda la Iglesia católica el desprecio que haces de sus armas espirituales, de la autoridad de sus legítimos Pastores, de las decisiones de los Concilios, de la rectitud de sus tribunales , y de la santidad de sus Leyes mas augustas; y hacernos ver á los Americanos que eres mucho peor de lo que podíamos imaginar, aun después de haber visto que excedías á los mayores monstruos. ...

48¿Y para qué? Para continuar la carrera de tus crimenes, la infamia de tu rebelión, la atrocidad de tus robos y asesinatos, el sacrilegio de tus tentativas irreligiosas é implas, y el delirio de tu ambiciosa usurpación; soñando que te aman los que te detestan; que te han elegido los mismos que te abominan; que esperan de ti libertad los que son arrastrados por ti como bestias, o autómatas para cometer maldades; proponiéndote solamente establecer la licencia desenfrenada de las costumbres, en lugar de la libertad augusta de las leyes ; el imperio de la impiedad en el trono de la religión y justicia; y la horrible perspectiva de las brutales matanzas en el Pais donde ahora mas que nunca nos prometíamos con razón las delicias de la paz, y de la seguridad con el goce tranquilo de los bienes de que la Providencia enriquece este suelo afortunado.

49

  • Envidioso pérfidamente de nuestro sosiego y abundancia tu, con la malicia propia de los demonios, sientes que los americanos estemos libres de las tormentas revolucionarias, y que no corramos el

50[fol. 2]

51mismo riesgo de naufragar , aun en la fé, que han corrido y en que han peligrado muchos países donde la usurpación de las autoridades legitimas eclesiástica y civil, ha podido Progresar favoreciendo las miras del tirano y usurpador universal, que se ha propuesto trastornar la ‘tierra, é insultar al cielo,. ..?Y de que armas te vales en tu manifiesto desatinado? ::: Es el mayor oprobrio para nuestro nombre , tratarnos como si fuésemos los mas estúpidos del universo y mas barbaros que los mismos salvajes que han creído las visiones que les fingías , y han pretendido darte autoridad temporal y espiritual sobre la America, para
establecer una religión á tu modo , y un gobierno según tu antojo. Con una docena de retruecanos y antitesis pueriles: con quatro periodos copiados quasi al pie de la letra
de las mas impías y sanguinarias declamaciones de Raynal, autor tan maligno como irreligioso: con la insolencia de un Erostrato , que busca la fama robando y profanando
los Templos : con el mismo descaro y contradiciones con que Lutero respondía á los anatemas de la Iglesia de Jesucristo: con las mismas bufonadas con que Volter protestaba ser religioso quando conculcaba la religión católica::: del mismo modo y con igual tono destemplado y de hipócrita irrisor de la verdad has pretendido en tan manifiesto acinamiento de delirios embaucar, engañar, pervertir, y seducir el candor de los pueblos y trastornar la fé de estos habitantes de todas clases y castas.

52Para confundir tu sobervia luciferina acompañada de tu suma ignorancia, y para hacer ver la inconseqüencía de tus sofisterías, bastaba la luz natural de la muger mas sencilla, que sepa la doctrina cristiana. Vosotras almas fieles, que servís al Señor con humildad de corazon, dóciles siempre á la voz de los Pastores de Jesucristo ¿necesitáis acaso de mas pruebas para ver que ese loco abanderizado, capataz de salteadores y asesinos, es un verdadero, enemigo de la religión divina que profesamos, que verlo al frente de unos monstruos rabiosos, diciendo
que de estos recibe autoridad espiritual para despreciar la espiritual jurisdicción de la iglesia, y burlarse fe la

53[fol. 3]

54excomunión fulminada ahora por los Pastores legítimos, desde mucho antes por los Concilios sacrosantos, y por los Vicarios de Cristo? ¡Un Cura y apóstata levantarse contra los Obispos, perseguirlos como lobo carnicero, querer que la grey del Señor lo ayude en sus desafueros y
y atentados, y pretender ser católico, es inaudita monstruosidad! ¡Hacerse un Cura juez de la religión, arbitro de las penas canónicas, para casarlas, anularlas, ridiculizarlas, por que quatro arrieros, y quatro viciosos militares empezaron á seguir sus banderas sacrilegas, y á fomentar su infame y sanguinaria rebeldía; es el colmo del delirio á que halla podido llegar el heresiarca mas descocado ó ignorante. Tratarnos asi á los americanos es el mayor insulto, que pueda hacerse á nuestra piedad é instrucción notorias. Pero el que halla habido quien te
crea y siga por el sendero ridiculo de tales sofismas crasos y furiosos , donde solo se ve la maledicencia de tú lengua, y la malignidad de tu corazón, será para la América un motivo de perpetuo llanto , y para ellos de confusión é ignominia indeleble.

55No apeles á que te contradixeras, si fuese cierto lo que te imputa en el edicto del Santo Oficio de la Inquisición ; por que como tu eres tan consecuente en tus maldades, no habías de admitir hoy una he regia, mañana otra; ser un dia Luterano, y otro día Nestoriano; haber creído de muchacho que había infierno, y ahora de viejo haber dicho, como Lucrecio, á tus Sectarios: fuera el miedo del infierno que turba todos los placeres y deleites de la vida humana. Costilla ha apagado aquellas llamas eternas para los forajidos y facinerosos, y les ha
preparado el paraíso de Mahoma.

56Este es el fundamento principal de tu apología ridicula y desatinada, en que valiéndote de la pluma de un meloso boyero, por toda prueba de tu catolicismo alegas siete veces el dicho convincente de: amados americanos, americanos queridos, yá veis que santo y bueno he

57[fol. 4]

58he sido en mi Parroquial! ¡que bueno, y con mis tropas! ¡qué admirable mi conducta! ¡qué exemplar mi cristiandad ! ¡qué puro en mis costumbres impuras! ¡qué Sacerdote tan inmaculado, mandando asesinar á los Sacerdotes mismos, violar los talamos conyugales, robar las doncellas , saquear los templos y las ciudades, encarcelar y matar á los padres de familia , hacer andar fugitivos y peregrinando entre fieras por los montes á tres Obispos, diciendo Misa con las manos teñidas de sangre humana para mas ultrajar la del Cordero divino; y en vista de estas tan relevantes pruebas de mi catolicismo, ¿dirá alguno, americanos queridos , y americanas mis amadas amasias?, alguna se atreverá á tildar mi conducta, mi religión, y mi patriótico ardor por hacer otras mas cosas, tales como buenas ? ¿La Inquisición europea en su origen, osará procesar á su enemigo americano?
¿Los Obispos, ni los Papas, si son europeos, se atreverán a excomulgar al beato Costilla maravilloso en obra? y palabras, y tan sabio en este manifiesto de su erudición, qué no hace mas que repetir: americanos amados?

59Pues, americano malvado, ya ven todos y todas que aunque aparentes en esta festidiosa voz la dulzura de Jacob , tus manos son las del sanguinario y reprobado Esau: tus obras son iniqüas: tus heregias practicas y especulativas, cada dia nuevas y mayores; y que de una vez has descubierto en tu manifiesto, bárbaro é impío, las mas atroces intenciones, y el ultimo objeto brutal de tu tentativa revolucionaria.

60Por partes, y por todas partes te iré rebatiendo sin repetir las frases afectadas y pedantes del escriba que hace de tu Fariseo á secretis y de redactor de los votos y aclamaciones del sinedrio de rústicos campesinos , que te han elegido por Mesias americano, para la nueva plantación de Iglesia tan católica como tu.* Por que al fin has fallado y decidido en tu conventiculo arrieril[sic] que eres el oráculo infalible en materia de religión

61[fol. 5]

62contra Inquisidores, Doctores, Obispos y Santos Padres, Papas y Concilios, Apostóles y Profetas, y aun contra Jesucristo; si te se arguye con el peso de estas autoridades. Has habilitado á toda tu doctísima Sinagoga, para que respondan á tales argumentos asi: “Cristo y demas que lo siguieron y sigan eran ultramarinos, luego su religión es de pura política y conveniencia temporal para buscar la plata que yo no quiero darles, asi nada valen autoridades venidas de allende los mares. Todo lo transatlántico es vicioso y fundido en la misma turquesa: por tanto Costilla no reconoce mas autoridad que la suya propia , ni mas Inquisición que la que él haga de las bolsas, ni mas excomuniones que las que él fulmina contra la vida y existencia civil y aun natural de los que no lo sigan en la regeneracion americana”.

63Esto es lo manifiesto en tu gran manifiesto, estampado con letras de molde , para que vea el mundo::: ¡ah! nadie, nadie ve el oprobrio de la humana razón, el escarnio de la religión y del evangelio, el conjunto de los mas enormes delirios , envueltos entre quatro sutilezas del pedantismo en los puntos dogmáticos , sobre los que apelas á contradicciones y de quatro frases robadas á Raynal , para animar el odio contra los europeos; concluyendo tu grande libro apologético de medio pliego, con la agudeza de que fueron inhumanos tus padres ó abuelos porque dexaron sus familias en España, atravesaron los mares, se expusieron á muchos riesgos, por venir á que un Hidalgo se juntase con una Costilla, del qual inhumano ayuntamiento ha resultado el inhumanísimo hijo de tales padres, que quisiera hoy beberles la sangre: : : : Bellísimo epifonema y conclusión oratoria, a que no le falta nada para ser la única verdad de tu impreso. Mi censura no recae sobre esta confesión ingenua de tu brutalidad, que se trasluce tan claramente en el libelo infamatorio

64[fol. 6]

65hasía de tus padres, y de todos los qué los han tenido españoles.

66Sigúese ahora que con mas individualidad y con las razones que la Religión ministra , demuestre que eres mas herege de lo que pensábamos, y que has incurrido en Excomuniones fulminadas mucho antes por la Iglesia de Dios contra tus procedimientos, latrocinios, usurpaciones, barbaries, errores y asesinatos.

67CONTINUACIÓN DELRROCO AMERICANO.

68Censura segunda.

69En el encabezamiento descabezado de tu manifiesto delirio nos das á los Americanos la importante noticia, de que eres Señor, y que tu vida se ha dividido en quatro periodos: 1° de Miguelillo, el hijo del Ranchero Hidalgo : 2° del Br. y Catedrático Hidalgo Costilla : 3°
del Cura de Dolores: y que la 4. a época empezada en 16. de Septiembre de 810, es ya de Señor , y no como quiera Señor, sino Señor Ladrón; y añades que eres Ladrón generalísimo. En todos los fastos revolucionarios no hay una confesión mas ingenua, hecha por algún Capataz de traidores; ni las historias de los mas famosos latrocinios, como el de Efeso, presentan otro Eclesiástico que haya tenido la descarada sinceridad de apropiarse este titulo y atributo tan singular en términos pomposos, como tu lo haces en este monumento eterno de tu rabina locura. Antes deciamos secamente al que nos robaba: eres un Ladrón;
mas ahora hablando contigo y de ti, diremos altamente, que eres un Señor Ladrón generalísimo , y que tus robos y rapiñas se entienden á todos los bienes, honores, empleos y derechos ágenos. Nadie podrá oponerse á esta primera verdad de tu manifiesto, ni merece censura teológica tan clara confesión.

70[fol. 7]

71Añades, que para tal cargo te han elegido á pluralidad de votos. .. ¿Quienes? ¿en qué asamblea? ¿con qué formalidades?... ¿Quien fué el primero que te votó y aclamó: el Herodes Americano? ¿Quien el qué en la congregacion de Dolores te hizo Señor de horca y cuchillo? ¡Quanto nos interesaba consignar en la historia de tu revolución los nombres de los primeros rancheros y jugadores que en Dolores se congregaron adoloridos y desesperados para ponerte á su frente á que les enseñases el arte de robar, saquear, matar, blasfemar, y revelarse contra el trono y el altar, sin escrúpulo de conciencia! Sin duda fué algún Estentor que gritase mas que el Estentor pintado por Homero ; y sus espantosos pulmones prevalecieron contra la gritería de los parbulos é inocentes feligreses, que veian las conseqüencias del herodiano entronizamiento.

72Pero valga la verdad , quando trato de censurar tus mentiras y errores: consta, que tu fuiste el primer elector de tus electores, que tu les diste la autoridad y titulo de asesinos y traidores para que ellos vice versa refundiesen luego en ti toda la autoridad de sus proyectos con la potestad Suprema de dirigirlos y emprenderlos ; y que cediendo cada qual , parte de su libertinage y malas intenciones en la tuya y tuyo mas aventajados, quisieron 20. tunantes que empezases tu á ser un Gefe y cabeza de una nueva sociedad de Filibustieres, y de un Reyno flamante, en que según el Alcorán proyectado, se reuniese en tu persona la supremacía de 3a
autoridad espiritual y temporal En este sentido podrás decir con verdad: el Señor D. Miguel etc. por mi gracia y la de mis rancheros y demás sequaces de mi traición, traidor primero de la America septentrional, y primer enemigo publico y armado contra la Religión, contra el Rey, y contra mi Patria; Redentor de cautivos por mi voto y el ageno , para cautivar á todo hombre libre, particularmente si es blanco etc etc.” mandamos el

73[fol. 8]
talamiento y saqueo universal.” Asi estarán mejor puestas, y con asombrosa novedad tus ordenes; por que en este tal manifiesto descubres poco tino en su cabera y tuya, dexando dudosos á los lectores venideros de sí fuiste nombrado en las Cortes generales por succesor de
Fernando VII y en algún Concilio general ó Conclave de Cardenales, por sucesor de Pío VII Vicario de Cristo; en vida de entrambos. Un generalísimo Usurpador de derechos, no excluye los del estado, ni los de la Religión, sino que los abarca y reúne en sí todos. Mas tu hallaste el arbitrio de suplentes por medio de carniceros y toreadores, primeras personas de tu apostolado, y cortesanos principales de tu Congregación de Dolores.
Quede bien asentada esta intergiversable verdad de hecho y del origen primordial de tus fueros, señoríos y prerrogativas generalísimas.

Censura tercera.

74Los primeros cinco párrafos dé tres lineas de tu grande apologético se reducen á que estás en la triste necesidad (y bien triste, miserable y funesta ) de pasar plaza de herege , quando tanto té conviene aparentar que eres católico, y que nada niegas de lo que crees, y que eres capas de morir por lo que creas verdadero. ¡ Quanta cuenta le trajo á Bonaparte mahometano en Egipto y ateísta en la revolución de Francia, hacer creer que era católico hasta las cachas, hijo humilde de la Iglesia para después perseguirla con mas astucia y rabia.
“Adormezcamos, dixo él por medio del ministro de cultos —Portalis, adormezcamos por ahora el fanatismo, el monstruo del fanatismo católico, para poderlo después sufocar mejor”.

75Adormezca yo á los Americanos ( ha dicho tu corazón en este manifiesto) mientras los despierto é irrito para la sublevación; escándalosa que les ha de repugnar

76[fol. 9]

77mas, si ven que voy contra la Religión: dígales que soy mas católico que mis Abuelos españoles, que solo lo eran farísaycamente, (asi lo significas): grite, que la Inquisición no sabe lo católico que soy , quando me acusa y llama con ese terrible comparendo , y me imputa errores contradictorios &c. . . que algún bobo, y un mil de facinerosos me creerán, y tendrán por calumnia y venganza lo que en esta y otras materias digan contra mis Europeos ó Americanos , Doctores y Universidades, Inquisidores y Obispos. De este modo podré correr con menos tropiezos la línea de revolución que he trazado., para venir después á descargar abiertamente contra la Religión y dogmas que no me acomoden.

78Desdé luego vimos que los dogmas morales como los mandamientos de la ley de Dios, son los que mas te repugnan, y te tienen mas furioso y empecatado. Ya has querido dar al traste con cinco de ellos; protestando tu católica piedad y la sumision á la Iglesia al mismo tiempo que quisieras acabar con sus Pastores y Tribunales, por que no han publicado edictos en que te canonizasen, diciendo: San Costilla ruega por nosotros: San Hidalgo libranos de todo yugo de religión y sociedad española y aun humana y natural.

79Pero como han clamado contra ti y tus delirios, contra tus atrocidades y heregías especulativas y practicas; como han avisado á la Grey del Señor de que se había aparecido un Lobo carnicero, un Javali monstruoso en el tal Cura de Dolores ( que eres tú ), el qual intentaba perder y matar temporal y espiritualmente las ovejas confiadas á su cargo: como el digno Gefe de este Reyno , el esforzado y piadoso Matatías levantó la voz también, junto á los que ama, como á hijos, á fin de que resistiesen al Tigre de Dolores ( que también eres tu mismo) que quería beber la sangre de sus semejantes, y derrivar trono y altar; por eso tu ahora los recusas á todos en el manifiesto , como á no nacidos en la

80[fol. 10]

81congregación de Dolores, y que así no saben que eras una ovejita mansa. Apelas á la prueba de tus obras antiguas y presentes, y á la piedad que ven en tí las tropas que comandas, y que tanto edificas v con los actos de fe, esperanza y particularmente de candad; dándoles exemplo
de lo que y como han de creer, con tal que no sea la religión venida de Europa , pues á esta la excluyes en este manifiesto como religión espúrea, indigna de americanos libres; enseñándoles lo que de tí han de esperar, sin pensar en si es justo ó injusto, licito ó execrable, y si será para ir via recta á los Infiernos: y mostrándoles finalmente el modo con que han de amar á Dios, robando y matando á sus hijos y redimidos, con todos los otros crímenes horrorosos, que acompañan la cabrera de tu edificante Apostolado de Satanás, comenzado en 16. de Septiembre del año 1o del siglo de los mayores delirios.

82Si , Señor Generalísimo ladrón! para saber tu catolicismo, creemos á las obras, que como Generalísimo tunante, que nos escarnece con mi papelucho, executas y estampas. La verdad increada nos enseña está regla: creed á las obras: por el fruto conoced la calidad del árbol
bueno ó malo.

83Y decidan ahora todos los Americanos, á quienes tantas lagrimas arrancan tus crueldades, infamias y errores, quanta y quan grande sea la apostólica virtud, y fé incontaminada del mayor apostata que hasta ahora ha contaminado nuestro suelo, ha despedazado nuestras entrañas, ha escarnecido y blasfemado de nuestro culto y religión, y ha perseguido y asesinado aun á los Ministros del Dios de paz, que sin duda en sus sacrificios y oraciones
clamaban por la conversión de este heresiarca y asesino. Publiquen tu santidad y religión los mismos Parroquianos, que citas, si no están del todo seducidos, y dirán de tu conducta antigüa cosas estupendas, de bayles, comedias, libertínage publico en tu casa, mancebas escandalosas, y del abondono del ministerio, particularmente en estos dos años

84[fol. 11]

85últimos; sin que hayas hecho oficio de Pastor en ellos, sino el de un taymado hipócrita en las palabras de seducción, y de un incrédulo refinado en tu manejo.
No te tildan pues injustamente los Europeos con la mancha de heregia, sino que tu, por mi desgracia paisano nuestro, te has tiznado de pies á cabeza, intus et in cute, y estás mas negro que un carbón.
Otra prueba de esta Verdad son las dos contradicciones, con que quieres excusarte. No quiero desentenderme de ellas, pues son las únicas que hay en todo el inconexó ó indigesto mamotreto, y medio en forma silogística, reducidas á estas sofisterías: si yo dixe (hace años)
que un Papa me está en los altares, estaría tal vez en los infiernos , no puede ser que yo ahora niegue que hay infierno, ergo, calumniado Costilla. 2.a Item mas: si sigo a Lutero no puedo negar la divinidad de los libros sagrados que Lutero admitía , y de donde sacaba sus argumentos: ergo yo generalísimo de rebeldes como Lutero que con tropas amenazaba al mismo Papa, que con tropas de revoltosos hereges asolaba su misma patria, luego ya tan idéntico con Lutero soy tan calumniado y tan calumniador como Lutero lo fué. . .” El llamaba Papistas y babilonios y anti-cristos á los católicos romanos que lo separaron de la comunión de la Iglesia católica romana : pues yo Costilla de Lutero llamaré á los Gachupines y á quantos me acusen de herege, hombres inhumanos y que no tienen mas religión que la concedida por Lutero á los Papas; religión de política y de avaricia.”
Estas groseras y brutales expresiones que se fabricaron entonces en la oficina de Lutero, y de las agrestes gentes del campo que lo seguían, estas mismas salen ahora de tu pluma y labios, antes luteranos y hoy día ateísticos é irrisores contumaces de nuestra divina religión, confirmando tus obras la impiedad y apostasia generalísima de tus sentimientos.
Con ignorancia y refinada malicia dices lo que no

86[fol. 12]

87dixera un Teólogo de primer año , fue que no puedes negar la divinidad de los libros canónicos, si te se acusa de seguir á Lutero que lo admitía, ¿Has olvidado que Lutero admitía solo lo que le acomodaba, variando continuamente en sus errores, y aumentándolos cada dia mas? ¿Ignoras, quando te precias de tan sabiondo, que los hereges reciben por lo común unos Libros canónicos, y niegan otros, haciendo la distinción de ellos á su arbitrio?
¿No sabes que los hereges marcionistas y encraticas cercenaban capítulos enteros, y aun negaban algunas epístolas de San Pablo?-... Si hubieses leido á Tertuliano y á Origenes en sus Libros buenos, en vez de los pésimos autores cuya ponzoña te has tragado, no aparecerías tan insensato en tal escrito. Si dieses una ojeaba á San Irineo, y á la historia Eclesiástica de Eusebio, verías que los hereges Ebionitas desechaban todas las Epístolas de San Pablo, aunque no negaban otros libros sagrados, y que los Maniqueos hacían igualmente una separación monstruosa de ellos según su monstruoso sistema. Con que no es inconseqüencia el que te se acuse de haber negado la divinidad de las epístolas á las de Corinto, aunque no
negases entonces la divinidad de las doce cartas restantes del Apóstol. Lo que yo no creeré, es lo que tan neciamente añades; que Lutero creyese la inspiración dé los Libros canónicos , ni que sacase de ellos sus argumentos. Un verdadero herege que no se sugeta á la autoridad
de la Iglesia sino que la desprecia , como él y tu , no puede tener fee verdadera de semejante inspiración, sino un arbitrario capricho en lugar de la regla infalible de nuestra creencia. Tampoco los argumentos de los hereges se pueden decir sacados de la Escritura , sino formados temerariamente con el abuso sacrilego de les textos sagrados. En la divina escritura no hay ni puede haber errores, ni argumentos que los apoyen. Si insistes en lo contrario, te ratificas en nuevos crímenes de heregía sobre los muchos otros de que debes ser juzgado y á los

88[fol. 13]

89que nada contestas , con ultrage manifiesto de la legítima autoridad eclesiástica, y con manifiesto escándalo de los fieles Americanos, á los que intentas seducir con sofismas tan
estravagantes.
Un verdadero católico se sugeta á la voz de los Pastores y Jueces de la religión; y como decía un Santo Padre, quando se le imputa crimen de heregía se presenta al Tribunal de la misma Iglesia, á fin de limpiarse de tal mancha, y acreditar su docilidad, sumisión y obediencia, que es el verdadero distintivo de un Católico. Contra los rebeldes que desprecian, según que tu publicamente lo estás haciendo, la autoridad de la misma Iglesia, ya ha fulminado nuestro divino Redentor la sentencia, de que sea tenido como gentil y publicano. Sin duda aguardarás á contestar sobre estos puntos en el Tribunal divino, esperando quizá que tus sofisterías y Tropas facinerosas engañarán ó intimidarán al Juez eterno, para que te deje ir libremente á la Iglesia triunfante con el desuello y petulancia con que has entrado á profanar los Templos de la militante, con irrisión sacrilega de las censuras eclesiásticas. No llegó Lutero á precipitarse tan pronto, ni en tal abismo; ni sus manos consagradas destilaban la sangre humana y aun Sacerdotal con que las tuyas están atrozmente manchadas. Te has empeñado en cumplir y executar quantas maldades y rebeldías han de suceder en los últimos tiempos según los vaticinios de las Santas Escrituras, accelerando la ruina y perdición de
los Pueblos que Dios reservaba para jardín hermoso de la religión en dias tan borrascosos, y para tener sus delicias con almas castas, fieles y fervorosas, que lo desagraviasen de las blasfemias é impiedades de un numero innumerable de apostatas derramados por otras regiones. Sin duda has proyectado que la religión católica no tenga este asylo; que la borrasca nos envuelva; que la nave de Pedro, que es la nave de Cristo, naufrague , desaparezca; y que un diluvio de irreligión y de calamidades cubra toda la tierra,

90[fol. 14]

91y hasta los montes mas encumbrados; y que el arca de la fee y de la virtud no tenga donde descansar, ni la paloma precursora de la serenidad , donde hallar n ramo de verde oliva, para consolar y alentar á los hombres justos—. Pero ¡oh hombre injusto, perverso, facineroso é impío de todos modos! las promesas de Jesucristo son eternas é infalibles: la Iglesia ha de triunfar: la religión ha de presentarse con rostro mas hermoso después de la tempestad; y todos los perseguidores de ella, contigo han de ser castigados con estruendo espantoso ; vuestra memoria quedará cubierta de ignominia; y vuestro nombre escrito con sangre humana en los anales de la impiedad , será pronunciado, ( mientras corren los siglos) con execración, en todos los siglos y generaciones piadosas.

Censura quarta.

92Lo único que de tu manifiesto pudiera fascinar á la turba de Boyeros, Coleadores y Flecheros que te tienen por Docto, sería tú primer sofisma va expresado, sobre que te se acusa de errores contradictorios aunque las acusaciones y tus errores sean de tiempos muy diferentes, y hoy dia mayores, mas horrorosos, é intergiversables. Tu escusa es una verdadera acusación.
San Celestino Papa confundía y condenaba á Nestorio por esta su escusa semejante, diciendole entre otras cosas en la Carta 13: “te envuelves en multitud de palabras vanas, mezclando lo verdadero con lo obscuro; y luego confundiendo ambas cosas, ó confiesas lo negado, ó intentas negar lo que confesaste.”

93De este mismo modo condenaba el Concilio alexandrino en el año de 321. Las inconseqiiencias y contradicciones de Arrio, Después S. Agustín rebatía iguales astucia de los Pelagianos; S. Flabiano las de Eutiques; Palomar las de los Wiclefistas…..&c.

94El incomparable Bosuef en su Historia de las variaciones

95[fol. 15]

96de las Iglesias protestantes, ha demostrado las perpetuas mudanzas, inconsecuencias y centradiciones de los hereges. Escucha lo que en otra parte decía con otros Obispos este Pastor, el mas sabio y mas constante en aniquilar las heregías de estos últimos tiempos: „ Que la manifiesta contradicion de sentencias y de palabras, lexos de ser escusa del error, es su prueba manifiesta”.

97En su segunda advertencia á las cartas del fanático y revolucionario Jurieu, dice este mismo eloqüente Prelado lo que puedes aplicarte para remedio de un delirio, fanatismo y espiritu de sedición mas horrible que el del mismo Jurieu : “tal es la ciencia falsa que profesa la reforma (y tales reformadores ) quando se ha imaginado penetrar los arcanos de la religión; pero ved al mismo tiempo el choque y contradiciones de sus sentencias. Guardaos, dice San Pablo, de las contradiciones de esa falsa ciencia: porque toda ciencia falsa se contradice á sí misma. Asi le ha sucedido á la reforma; y por ser falsa su ciencia, se ha precipitado en visibles contradiciones”.

98Tan profundo es el abismo en que te sumerges , quando apelando á tus contradiciones, compruebas mas y mas tus errores, é indicas otros nuevos muy manifiestos y el mismo sistema Luterano y Calviniano; quando á pesar de tu rebeldía y contumacia en puntos de religión, de tus sacrilegos procedimientos y traiciones hereticalmente sostenidas contra la doctrina constante de la Iglesia, tienes la desvergüenza de decir , que aun conservas la fé del
Bautismo. Mucho es que no añadiste también, la inocencia bautismal, quando te propones por modelo de probidad cristiana en el ministerio antiguo de Cura, y en el actual de publico asesino.

99Por el honor del Sacerdocio tan vilipendiado con tu apostasía, me dirigiré á los infelices que te han seguido, exórtandolos con las palabras “de San Cipriano Martyr” en la carta 59: “todo lo perdono; y disimulo muchas cosas

100[fol. 16]

101cosas por el deseo y voto de recoger á los hermanos. Aun los delitos cometidos contra Dios, no los examino con el riguroso juicio de la religión; casi soy delinqüente en la indulgencia con que los condeno…pero si aman la paz, dejen las armas. Si dan satisfaccion, ¿por qué amenazan? nos ponen las armas en la mano, quando piensan amedrentarnos con sus amenazas. Lexos de abatirnos al parecer, nos lebantan y encienden mas, quando pretenden para sus hermanos una paz peor que la misma persecución.”

102Ministros del altísimo , meditemos estas palabras, resistamos á las astucias del Seductor que aflige y persigue á las ovejas que Jesucristo ha encomendado & nuestra vigilancia y cuidado;- y cuya sangre, cuyas almas redimidas con el precio infinito de la sangre de este Cordero inmaculado, exigirá el Juez eterno de nosotros, si por nuestro descuido, condescendencia y mal exemplo, de lo que fuera mas horrible, si por nuestra prevaricación é infidencia cayesen en las redes de ese Apostata y en las garras de ese Tigre sanguinario.

Censura quinta.

103Lo restante del manifiesto es un texido de insolentes declamaciones en que como serpiente pisada aguzas la lengua para escupir tu rabiosa ponzoña, sin disimular en tus frases estudiadas el ultimo objeto de tu sublevación. Ya no son los pretextos quiméricos que antes alegabas; ni
suena el nombre de nuestro Rey amado á quien hacías victorear. Ya no la apariencia de mantener la Religión y la Monarquía lexitima contra los invasores externos; sino todo, furor, ruinas y desesperación de la anarquía iras escandalla. Invocas el nombre de libertad, profanandolo; substituyendo á la libertad racional del hombre, a la libertad que la gracia de jesus cristo da al cristiano sacandolo

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de la esclavitud del demonio y de la culpa, á la libertad del hombre en sociedad, que consiste en poder hacer lo que no dañe á los derechos de otro; substituyendo, digo, á esta especie de libertad merecedora solámente de tan dulce nombre, aquella libertad horrorosa pintada por Séneca con estas palabras, en la carta 14 : desdichada libertad que tiene cerca de si el hierro y eí fuego, las cadenas y la turba de bestias feroces para introducirlas en las entrañas y corazón de los hombres. Tal es la libertad carnicera que invocas para atraer á nuestro suelo las furias del abismo, á que acaben la guerra civil, ( mas bien, incivil y bárbara ) que has comenzado de padres contra hijos, y de hijos contra padres; despreciando la dominación santa, legítima y justa; blasfemando lo que ignoras; y convirtiéndote en una estrella errante y ominosa para extraviar á los incautos, formar una avenida como de olas furiosas de la mar que arrojen como espuma las heces recogidas en el fondo de su corrupción. Con estas imágenes y expresiones de los Libros santos queda diseñado lo que tu pretendes y lo que has escrito con caracteres fundidos::: No sé significar en que oficina, sino los supongo vaciados por la impiedad y fiereza con el fuego infernal que abrigaba tu rencoroso y fementido corazón.

105Americanos, mis dulces y amados compatriotas , bien sabéis para no dexaros alucinar por este Sofista tan inhumano como irreligioso; bien sabéis que todas las obligaciones del hombre y del ciudadano se derivan de estas dos principios gravados por el autor de la naturaleza en
todos los corazones, y enoblecidos divinamente por la ley de gracia: _no hacer á otro lo que no quisiéramos se hiciese con nosotros y hacer constantemente a los demas el bien que quisiéramos recibir de ellos. Que las obligaciones de cada uno en sociedad, consisten en defenderla y servirla; en vivir sujeto y obediente á las leyes; y en respetar á los que tienen autoridad legítima y son sus

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107interpretes y ejecutores. Que ninguno puede ser buen ciudadano si no es buen Padre, buen esposo, y buen hijo, buen hermano, y buen amigo, observador fiel de las leyes , interesado en la felicidad de sus semejantes, y en que sus propiedades, trabajos y todo medio de industria
equitativa, no sean usurpados, ni violados por algún malévolo: y que si lo hay en la sociedad, que se atreva á atrepellar las leyes y el gobierno establecido y jurado, es un monstruo que se declara el estado de guerra violenta con la misma sociedad digno por lo tanto de ser perseguido por todos y esteral! nado de todos modos según el orden con que fa justicia divina y humana castiga tales atentados anti sociales.
No permita el cielo que el espiritu revolucionario entre en un país en que la armonía social estaba tan bien establecida; en el que la religión brillaba, la humanidad era respetada, el hombre podía buscar por caminos honestos su subsistencia; y en el que si había males, ó
eran voluntarios en las personas particulares, ó eran y son y serán las penas y penalidades del pecado de Adán, y las tristes conseqüencias de estar justamente desterrados del Paraíso terrenal, y de no haber arribado aun al celestial y eterno que esperamos: ahí no permita Dios que con las voces engañosas é insignificantes para el Pueblo de libertad é independencia, el Pueblo Americano se forge las cadenas duras y sacrilegas en que ahora gimen desesperadas las naciones que corrieron tras la vana ilusión con que ahora nos brinda el mas insolente de los apostatas, y el mas feroz de tos Sicarios, que la anarquía haya podido abortar hasta este tiempo desventurado.

108Quantas conspiraciones se han fraguado con este grito de libertad han convertido en berdugos á los hombres ambicios. Aplicadle á ese feroz manifestador de sus delirios é intenciones sanguinarias, la reflexión sensata de Grocio, aunque protestante: “cada uno ama la libertad; pero la suya propia, y no la saludable del publico.

109Esos tales están disgustados; pero no tienen zelo por la Verdadera publica libertad, la que conserva y respeta el buen orden y la tranquilidad publica. Ese amor decantado de la libertad lo limitan casi siempre á si mismos á sus intereses privados, al desahogo de sus pasiones sór-
didas; y convierten á la misma libertad en causad pretexto de la mas espantosa tiranía: dicen que no quieren ser esclavos, pero gustan hacerlos. Las cabezas de rebelión y de guerras civiles, piensan menos en sacudir el yugo que llaman injusto, que en imponerlo ellos mis-
inos á los demás: Ut imperium evertant, libertatem preferunt : dixo con mucha razón Tácito, que conocía el corazón humano y las astucias de los ambiciosos desenfrenados: para destruir el gobierno , pretestán y aparentan libertad. Un hombre de estos aprecia en tan poco el bien y la libertad publica, que por sobreponerse á sus iguales, se hará esclavo de un tirano , por cuya fuerza habrá de ser despues oprimido. Un autor cuerdo, Justo Lipsio, que habia estudiado la naturaleza y que en este estudio no habia hallado una favorable opinión de los hombres, escribió en medio de las turbulencias de los países bajos; que si un numen superior respondiese á algún hombre de estos que ninguno de sus bienes se enagenaría, ni perdería en una guerra civil; y lo levantase sobre un alto monte para hacerle ver la desolación de su patria, habría quienes se alegrarían de presenciarla y de ver nadar en sangre á sus conciudadanos.”

110Este discurso de Grocio pone de manifiesto la perversa intención de ese ambicioso egoísta, que quiere fascinarnos con cacarear que busca nuestro bien y felicidad futura, la que podrán coger y disfrutar nuestros bisnietos, y los tartaranietos que resultarán de unos nuevos ingertos de castas que él medita, con el que nosotros nos debemos matar por querer asesinar violen falten te á nuestros conciudadanos, hermanos y padre; porque él en
la alta política liberticida para ser libertadora , ha

111[fol. 20]

112comprehendido qne no hay resistencia á sus silogismos ecolasticos, á sus declamaciones demagógicas y turbulentas y ni á las fuerzas Jacobinas que empezó á congregar, entre-sacándolas de los conductores de atajos de su congregación ¡ Qué ignominia, qué oprobio, y que infamia fuera para toda la América Septentrional, y para cada una de sus ilustres, valerosas, leales y religiosas Provincias, el que hubiese lugar á un engaño y pretexto tan descarado; y: que se creyese que un tropel de bandidos y una chusma de pérfidos y viciosos, ó de débiles é insensibles pudiera prevalecer contra la fuerza del honor y de la opinión contra la santidad de las costumbres y respeto de las leyes, contra el imperio y trono de la justicia, y contra la divinidad de la religión, que hace tres siglos une este suelo con el cielo, y nos atrae las bendiciones espirituales y temporales de nuestro buen Dios! i Que semejante generalísimo Idiota diga que sus fuerzas han de dominar á éste continente! y que tal capricho ¿y frenesí han de tener el cumplimiento que en la Trípode de Delfos éscucharía su fanatismo, ó en alguna cueva dodonea del Puebloo de Dolores le inspiró Baco; ¿no es hacer la boria y escarnio mas ridiculo é insolente de todos los Americanos, como si fuese una coogregación de los locos que hay en San Ipolito, á quienes de repente les hubiese entrado el frenesí de crearte General, de creerte Generalísimo, y de respetarte cómo á un verdadero Califa Mahometano!
¡Valientes y numerosas tus tropas para oprimir á los que dices que aborrécese!... ¡ Gran valor el que han señalado en quintas acciones, guerreras han tenido! Por todas partes fugitivos y derrotados: mordiendo rabiosos la tierra de esta patria que los arroja de su seno: muertos á millares, por tu culpa, impericia, cobardía y delirio; y decir todavía que tienes fuerzas irresistibles! Mentir asi á la faz de todo el mundo, pintarse como un Hercules con la clava, el que manejó tan mal el hisopo quando Cura, y que no sabe sino mandar asesinatos á sangre fría en

113[fol. 21]

114los que antes ha sorprendido y llevado como ovejas al matadero; son por cierto laureles gloriosos de Marte, que llenan de admiración á todos los espectadores de tales triunfos!:::

115¿Pero para que me canso en dirigir la palabra á una furia desencadenada, que acomete á traición las victimasde su encono, y no sabe hacer frente al ínfimo de los soldados que militan baxo las banderas de la Religión, y de la Patria?

116Oidme un poco vosotras, almas expuestas á la seducción con el alhago de libertad, nombre que se aplica por los perversos á la licencia y libertinage de costumbres y al desenfreno de las pasiones mas voraces; oidme, quando os repito con el grao Bosuet: “que esta voz pronunciada por los sediciosos ha oprimido á los pueblos, y trastornado los tronos, y profanado el Santuario; por que el pueblo incauto que no entiende mas que el nombre, sigue después ciégamele el impulso de los malvados que le ponderan los males presentes, y lo lisongean. con la esperanza de bienes imaginarios.”

117Con razón de ora un Magistrado extrangero (los españoles no le acomodan al generalísimo, hasta que no haya hecho una creación de nuevos entre los herradores y carniceros) decia asi en su ciencia de Gobierno: “los que se ponen al frente de los revoltosos, mas dispuestos á apropiarse la tiranía que no á quitar la que pretestan, jamas correrían á las armas, si aquel á quien llaman tirano y opresor quisiera satisfacer sus miras de establecimiento y elevación. Los facciosos protestan mil y mas veces, que ellos no dexarán las armas, si el Pueblo, cuyos lamentos aparentan sentir, no ha recibido una razonable satisfaccion por sus males; pero ni un instante solo los ha tocado el interés del pueblo, ni se han armado por su causa. En todos tiempos y lugares se ha visto los que habían atizado el fuego de la discordia aprovecharse de
la primera ocasión que fuese para ellos mismos ventajosa,

118[fol. 22]

119y volver mas pesadas las cadenas que decían querer despedazar. Siempre son malvados los que excitan guerras civiles, y procuran aprovecharse de ellas.”

120Asi se etá verificando en los países sublevados de las Américas. Quatro ambiciosos, drogueros, adeudados, tramoyistas, y sin rastro de religión, ni de honor revuelven los pueblos, para hacerse sus tiranos ó tener compañeros de sus maldades,

Censura sexta.

121Alegas por gran defensa, que en el discurso de los años anteriores te oyeron predicar sobre el infierno. * También te podrán oír predicar á el mismo infierno, pues vas á carrera abierta llevando á el, (que es lo sumo de nuestro dolor) las que eran ovejas, convertidas repentinamente por tu apostasía, seducción y furor en lobos infernales.*

122Infieres de tu predicación antiguamente anti-infernal, que ahora no puedes ser predicador del Infierno ; y que si dixiste antes que algún santo estaba en los infiernos ; lo mismo han dicho varios impíos franceses hablando de San Gregorio X. y otros de San Gregorio VII por su fortaleza apostólica en mantener las inmunidades de la Iglesia, y en resistir á usurpadores y perseguidores menos violentos é insolentes que tu, que copiaste de ellos aquella blasfemia), que si antes repetiste que había algún Santo condenado de los que veneramos en los altares, es imposible que ahora de Generalísimo (infernal) prediques que no hay infierno. Tu podrás predicar á tus bandidos lo que se te antoje y mas te convenga para llevarlos en
demediara jjj! Jos abismos; pues sabemos, que á veces los instigas, diciendoles, que el robar casas y templos, el asesinar, el revelarse contra la Iglesia y contra el gobierno legitimo, para que todo poder y los bienes de todos entren en tus manos, es el camino por donde los llevarás

123[fol. 23]

124al cielo nuevo, que tu has dispuesto con la plenitud – dé tu frenética tentativa; y que sino se podrán ir á los mas profundos calabozos de Tierradentro.

125Tu discurso y tas obras ofrecen este quadro á quien lo desentrañe y compare con alguna reflexión. Si saliera de los abismos Lutero, o qualquiera otro heresiarca á vindicarse, como tu intentas, no harían una defensa tan miserable, ridicula y contradictoria. Con mejor Lógica podía decir Lutero: “yo en mi vida monástica tuve una conducta regular y observante; pero ese cura siempre fué vicioso y taimado, y aun escandaloso en su vida privada. Yo por envidia empezé á negar solamente las indulgencia y su predicación confiada á giros; pero ese cura comparecía en la Iglesia acusado de un montón de heregias las mas detestables. Yo por odio ya a la Iglesia, al Romano Pontífice, á los Obispos , y á los Eclesiásticos seculares y regulares que me trataban como á herege, que me excomulgaban como á tal, y que declamaban contra
mi, desesperado y rabioso, en vez de humillarle, me ensobervecí mas y mas, fui negando dogmas tras dogma, contradiciendome en mis pasos y escritos; llegué por fin a tomar las armas, á casarme con una Monja, á tener una conferencia con el Diablo, y en fuerza de sus razones á abolir el Sacrificio de la Misa; pero ese generalísimo apostata ha corrido mas rápidamente que yo la carrera heretical, ha seguido con mas furia y con mayor engaño de los simples las banderas de Belfegor ó de Priapo obsceno, las de Belcebu Principe de los Demonios, y se atreve á decir que no hay demonios, para que no se espanten con tal recuerdo los asesinos, que lo siguen, y que sí no sofocasen en sus pechos toda memoria é idea de la eternidad, no podrían menos de estremecerse al oir que se les predica por bueno el odio á los Cristianos, por santo el robo aun mas sacrilego, por meritorio el fraticidio y parricidio, por loable el desprecio de toda autoridad divina y humana, y por glorioso el atentar contra el trono

126[fol. 24]

127y contra el altar. Pues juzgue el mundo, esclamaría Lutero, quien de los dos ha adelantado mas, y se puede defender menos. Digan las gentes mas estupidas, si no podía yo repetir con mas razón, que no este rematado incrédulo, que era Católico , aun que la Iglesia católica me
arrojaba de su seno, como á miembro podrido? Si las contradicciones en mis errores, la diferencia y el progreso en ellos no me salvaron de la infamia de la heregia , ¿podrán salvarlo á ese generalísimo los que ha acumulado en ese folleto , y los practicados en su misión mahométana?.... El cielo fuera para mi, si el Juez eterno hubiese de sentenciar por comparación á los malvados.”

128Espero que respondas a esta prosopopeya, que la verdad pondría en los labios de un Lutero, si saliese del abismo á hacer su apología comparándose contigo.

Censura Séptima.

129Te lamentas (con los gemidos del cocodrilo) de que has dexado la poltronería y comodidades de tu vida privada por salir á alborotar y conmover á la Nueva-España; a llenar de tumulto y sedición á los Pueblos, y á encender las Teas de la discordia y del odio fraternal para conseguir el gran proyecto de destruir á unos por medio del odio, y de recobrar la dominación absoluta, y despótica, que te corresponde por generalísimo nombrado por ti
y ‘ante-ti para levantar el estandarte de la rebelión y de la impiedad, y establecer la anarquía generalísima, que te conviene; por que á rio revuelto ganancia de pescadores y de pecadores. Este es el sentido genuino de tu lamentación; á la qual añades que si no te ayudan todos los picaros en este plan de rebolucion, tu posteridad y la suya, y tus descendientes presentes y futuros, habidos y por haber_, no recogerán el fruto de tu empresa, ni la masa de
rapiña total que quieres transmitirles con el cetro, y la corona real y sacerdotal, á que aspiras, para bien de tan

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131benemeritos americanos, herederos por Lo Hidalgo y por lo Costilla de la verdadera hidalguía formada y amalgamada con el odio de un generalisimo, su primer troneo, á todos los Españoles y demás, que no entren en tal sistema de usurpación.

132La exposición y paráfrasis, no caldaica, ni hebrea sino muy española y clara de tus despropósitos ambiciosos, bastan para que qualquiera racional se avergüenze de verlos estampados en tu manifestó. .

133Ignominia eterna cayera sobre nuestro nombre, y seriamos mas estúpidos que los hótenteles, si no entendiesemos tu lenguage, y si nos dexaramos alucinar, estando todo de manifiesto el plan furioso de tu furiosísima ambición.

Censura Octava.

134El horror y el silencio de los sepulcros se presente á mi imaginación y estremece mi corazón, al considerar: ¡ qué sería de nosotros, americanos honrados; qual vuestra suerte, ilustres y amables americanas; guanta vuestra desgracia temporal y eterna! ¡oh dóciles y tranquilos Indios y mestizos! quanto vuestro infortunio, ¡ oh castas útiles y laboriosas!, sí hubiese podido prevalecer el crimen, progresar la impiedad é irreligión, y atizarse mas el fuego con el odio mas execrable é injusto, que se haya visto jamas en la tierra!..... ¿ Y si todos hubiéramos caído baxo el jugo de tan feroz ultrajador, de tan insensible tirano, de un descarado impostor y heresiarca? .. Con su apatía generalisima para hacer todo genero de mal sin remordimiento alguno, reduciría este hermoso suelo, estas fertiles campiñas, estos ricos minerales, estas ciudades bellas,; estos templos magníficos, estas casas religiosas de edificante piedad, estas mansiones pacificas de buenos y laboriosos ciudadanos, estas chozas felices en su pobreza ó
medianía; en una palabra, este Palacio suntuoso que para la virtud y para el execicio seguro de la religión católica

135[fol. 26]

136ha formado nuestro buen Dios, lo convertiría todo, en breves momentos, en un montón de escombros y ruinas, de hediondez, de prostitución, de muertes, y de crimines, este monstruo que parece querer ser el genio generalisimo del mal pues que tantos ha sabido causar en
tan pocos instantes de su revolución carnicera.

137Mirad _ por un momento la perspectiva horrorosa que se abrió á nuestros ojos, y que se dibuja con sombras aun mas negras en este escandaloso manifiesto. En èl se vé , que intenta, el que las pasiones feroces y el interés personal armen á unos ciudadanos contra otros que la codicia, la ambición, la venganza, el deseo, de dominar cubran de delitos la sobrehaz de esta tierra afortunada; que las fortunas y bienes de los ciudadanos, el honor y el reposo de las familias, el candor, honradez y belleza de las americanas, la libertad y la vida de todos
los hombres, y de todas castas, fuesen abandonados (todos estos bienes) al capricho de los mas brutales, y al imperio de las pasiones mas desesperadas. La belleza tendría mas prisiones y tormentos que entre los grillos de los Musulmanes, entregada á discrecion de unos barbaros
en su origen y modales, en su educación y pensamientos; y Carniceros en el trato que darían á las infelices victimas, que semejante generalísimo déspota daria por premio á sus atentados, y por entretenimiento á su brutal lacivia.

138El tal Priapo sabría muy bien hacer, y aun acompañar con bendiciones de Párroco el serrallo generalísimo, y la generalísima casa de prostitución, análoga á su carácter
nuevo y costumbres viejas, y conveniente á sus planes, á fin de embrutecer mas á los brutos que le restasen para esclavos.

139No habría entonces medio dé defenderse, ni contra sus conciudadanos caníbales ni contra los estrangeros, que al modo de Buitres viniesen volando á clavar sus picos y sus garras en nuestras entrañas abiertas y palpitantes. Callaría la justicia, ó huiria, de este suelo profanado

140[fol. 27]

141por un apostata, La Religión escarnecida y ultrajada por él, desde el santuario tomaría su vuelo para no volverse á dexar ver de unas gentes, que habían permitido el predominio del que era el mayor borrón del mismo Santuario. Si quedaba algún rastro de virtud en el transcurso de pocos años, bien podría esconderse pronto en los sepulcros para hallar asilo y concordia entre las cenizas yertas de nuestros mayores profanadas, y aun turbadas en su reposo por la violación y algazara de unos descendientes desnaturalizados. La confusión, la barbarie, la estupidez de tales dominadores sepultarían no solo la virtud, sino también las artes y las ciencias, y los residuos que quedasen de humanidad, conviniendo nuestra Patria no solo en paramo, sino en el antiguo caos de confusión y desorden.

142Desengañémonos, (ya que en el cuerpo político, como en el cuerpo humano no se conoce todo el precio de una salud perfecta sino con la privación ); desengañémonos digo, una, y mil vezes y para siempre con la experiencia dolorosa de las alteraciones y privaciones, de los sustos, congoxas y ansias mortales que ha causado en nuestro cuerpo politico esta efervesencia de una porción de sangre dañada y rencorosa, y la exorbitancia de humores corrompidos. Desde el borde del sepulcro habernos podido aprender mejor, que el mundo moral no puede mantenerse sano y con orden, sino por medio de la autoridad legitima que hace vivir y observar las leyes, que con ellas anima todos los resortes del gobierno, que inspira la virtud, que protege la religión, que contiene y enfrena las pasiones y las hace servir al bien publico.

143Me deleito en continuar las reflexiones que me ministra un docto Eclesiástico que previo y quiso precaver la ruinosa revolución de Francia; pues que escribo contra un Eclesiástico ignorante y feroz que quiere envolvernos en desastres rebolucionarios, mas espantosos que
los de aquella sacrificada nación. * Un Gobierno reconocido y que tiene por apoyo la justicia y la verdadera

144[fol. 28]

145religion, hace que cada ciudadano esté sugeto á la cabeza del estado, que ocupe en la sociedad el lugar que le conviene, y que el justo equilibrio entre la libertad y una sumisión racional proporcionen á cada uno todas las ventajas de la sociedad civil. Asi se esclarecen las
tinieblas, las artes, las ciencias y el comercio nacen de esta feliz armonía. La actividad y la industria, fuentes de la abundancia, seguras de recoger los frutos de sus trabajos v derraman en el seno de la nación y común familia, sus propias riquezas, y proveen á las necesidades
de todos los miembros del Estado. Estos se dan la mano, se ayudan mutuamente y se sostienen desde un extremo á otro, casi sin advertir la reciprocidad de esta efusión benéfica. Los mas débiles, el indigente ó menesteroso, el huérfano, y aun el niño recién nacido encuentran armada en su favor y común defensa toda la fuerza publica en las manos de un Principe lexitimo, y de los que en su nombre manejan las riendas del Estado; velando por la publica felicidad y seguridad de todos; encadenando solamente á la injusticia, ambición y violencia de los perversos. Nuestra divina Religión que inspira, manda y asegura la autoridad de los que gobiernan legitimamente, y la obediencia y subordinación de les subditos, ha puesto en las conciencias de los cristianos la basa solida é inalterable de unos y otros, la que no podrán derrivar los malévolos, sino desquiciando primero los cimientos de la misma Religión.

146Siendo la autoridad lexitima del Principe y del Gobierno establecido la vida, la salud y la salvación del Estado, deben todos los Ciudadanos por el verdadero amor de la Patria reunirse para hacer frente á sus perturbadores.

147Añado conn el gran Bosuet en su política estas palabras tan oportunas en el presente caso, en que un nuevo Rabsaces nos intenta perder y seducir con armas y con papeluchoé “Semejantes conspiradores que quieren

148[fol. 29]

149desunir los intereses de la autoridad y de la obediencia, son unos públicos enemigos. Rabsaces aparenta compadecerse del Pueblo para sublevarlo contra Ezechias: que Ezechias no os engañe, sino tratad con migo lo qué no es es útil y venid á mi: que cada uno comerá de sú viña y de su higuera y beberéis las aguas de vuestras cisternas: hasta que yo os traslade á una tierra semejante a la vuestra… Adular asi al Pueblo para separarlo de los intereses de su Monarca y gobierno, es hacerles á todos la guerra mas cruel; y es añadir la seducción con la sedición á todos los otros males. Detesten pues los Pueblos á todos los Rabsaces, y a quantos aparentan que los aman, al mismo tiempo que se sublevan contra su Rey. Nunca se ataca y hiere tanto al cuerpo como quando el golpe se dirige contra la cabeza, por mas que las otras partes no se resientan por el pronto”.

150Detestemos pues, y abominemos para siempre, ¡ oh Americanos¡ á este Rabsaces que nos viene con las mismas ficciones y promesas, con iguales blasfemias é insolencias al mismo tiempo que publica en este manifiesto , que sus tiros se dirigen contra nuestro Rey amado, contra el Gobierno y autoridades establecidas, contra las cabezas respetables de las familias, contra los augustos Pastores de la Grey del Señor, y contra todos los buenos que no quieran aprobar y seguir el partido desesperado de su iniquidad é irreligión.

151¡ Que afrenta é ignominia para él , tal atentado ¡ ¡Qué dolor y que amargura para nosotros los Párrocos, él que él y algunos otros Curas hayan hecho abortar este escándalo y desolación de la abominación de entre las mismas respetables sombras que cubren el Trono del Cordero inmaculado en la Tierra; y que esa sentencia de saqueo y de muerte, de rebelión y apostasía y hayan pronunciado labios teñidos con la sangre de Jesucristo, y la han firmado manos ungidas con el crisma divino, y consagradas al ministerio de paz, de beneficencia y caridad

152[fol. 30]

153Heroica ¡.... ¡Santo Dios! ¿Quien contubo los rayos de vuestra indignación contra las manos y la lengua de tan monstruosos apostatas?.... Tal vez las lagrimas y ruegos de los que hablan de ser victimas de esos mismos tigres… Repitámoslo cien veces: tal vez la paciencia heroyca y la acendrada caridad de esos inocentes conciudadanos, que tan brutalmente ha empezado él á sacrificar, ha detenido el torrente de divina indignación y venganza, que desde los cielos, donde ellos sin duda están, hubiera descargado sobre el pais donde eran perseguidos, y que quedo manchado con su sangre.

154I Oh Sacerdotes del Altísimo! Lloremos , lloremos entre el bestibulo y el altar, no tanto la prevaricación menos culpable de varias gentes del campo, como la escandalosísima apostasía de varios que eran compañeros en nuestro ministerio de paz y de reconciliación de unos hombres con otros , y de los hombres frágiles y pecadores con Dios misericordioso. No cesen de llorar las pupilas de nuestros ojos, porque este horrible atentado, es de temer que Dios lo vengue, trasladando su viña y religión sacrosanta á otras gentes y paises, donde no se diga, ni se oiga que hay Sacerdotes asesinos y perseguidores de sus hermanos é hijos en Jesucristo, y aun de los mismos Sacerdotes… ¿Creerá la posteridad , si es fiel y religiosa, lo que ha sucedido en nuestros dias; y quien ha sido el autor de nuestras calamidades; y quienes los
atizadores de las discordias y guerras civiles? ¿Podrán persuadirse, ni pudiéramos nosotros imaginarlo, que un Sacerdote, desde un rincón despreciable de la Nueva España, haya salido con ayre y trage de guerrero feróz en sus designios, y vil y cobarde en las operaciones militares, amenazando á todo un reyno tan floreciente, y queriendo que ¿ sus papeluchos insultantes baxasemos todos la cabeza, y siguiéramos el estandarte impío de su rebelión frenética y de su diabólica apostasia?.... La religión católica sufrió en su cuna tres siglos de cruel

155[fol. 31]

156persecucion, y al fin de ellos, regada con la sangre de tantos Mártires alzo brillante su cabeza divina, descansó de las fatigas pasadas y disfruto de la paz y serenidad que el Cielo le dispensó por mano de Constantino. Mas aquí esta misma católica religión, después de trescientos años de apacible tranquilidad, proporcionada y mantenida con el zelo de los Reyes católicos, Vireyes y Magistrados escogidos , y con el alto saber y caridad admirable de los Pastores Eclesiásticos y de sus cooperadores y á mis ministros; esta misma religión se vé turbada en la posesión de tan larga paz, se mira amenazada, combatida, ultrajada, y quasi nadando ya en sangre de sus hijos,... ¿Y quien es el Neron, el Dioclecíano, ó el Juliano apostata, que empieza á causar este trastorno y daño?... El que fué Cura de Dolores, quien ha publicado en este manifiesto el edicto sangriento de persecución contra los Cristianos, si
son Europeos, y contra los Americanos, que amen y tengan compasión de los cristianos, y no abjuren el precepto divino de amar á nuestros próximos, de honrar á nuestros mayores, de respetar y obedecer las potestades lexitimas, de estar sometidos, según lo intima San Pablo,
á los Obispos, que el Espíritu Santo ha puesto para gobernar su Iglesia Santa, y para velar sobre la salvación de las almas, apartándolas de los pastos venenosos, y avisándolas de las intenciones perversas de los lobos descubiertos, ó encubiertos con piel de mansedumbre que con palabras blandas arrojan las saetas mas agudas para perdernos temporal y eternamente. Edicto de persecución contra los que no queramos agraviar, ni maltratar, ni infamar, ni injuriar, ni deshonrar, ni robar, ni matar á nuestros hermanos y padres. Edicto de persecución contra los Americanos, publicado por Hidalgo, si los sobremos en sus necesidades, si los ayudamos en sus trabajos, si en sus angustias los consolamos, si los amparamos en sus peligros y persecuciones , y si usamos de todos los oficios y beneficios de la divina caridad con los mismos que mas

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158de justicia los merecen .y .reclaman. Manifiesto, ó Edicto de vengativa, proscripción y persecución, salido de una obscura cueba y firmado por un Cura obscurísimo en todos sentidos , y Generalísimo en todas maldades ¿Y contra quien? ¡Cielo justo! ¿Contra quien? ¿Y con que autoridad? ¿y por qué causa? ¿y en qué ocasión?... Quando la humanidad afligida podía encontrar su asilo en este suelo, que no conocía hasta el presente ley mas estrecha, ni mas dulce que la de amarse, ni crimen mas vituperable que el no amarse bastante; que por tantos años ha procurado estrechar los vincules de la sangre con los vínculos de la amistad y confianza intima, los lazos de la sociedad común con los sagrados y divinos de la religión verdadera. ¿Quien no hubiese deseado antes pertenecer á esta familia americano española? ¿Quien no hubiera volado á este clima dichoso, y especialmente quando el uracan de las rebotaciones corría por otros juntos, del globo?.... ¿Y quien no quisiera huir de este mismo
suelo, si el inhumano Tamerlan hubiese conseguido sus depravados intentos? ¿Quien no desampararía en tan caso una tierra que devoraría á sus habitantes? ¿ Quien no preferiría vivir en los arenales de la Libia, ó en las cuebas de los montes mas fragosos, que entre tales Tigres con cara de hombres y españoles, y con el carácter profanado de cristianos? ¿Quien no escogería morir primero mil veces entre las bayonetas de los impíes satélites de Napoleón, que no entre las manos consagradas del Nerón Hidalgo? ¡Qué monstruo!..,. ¿Y este de donde ha recibido esta misión, encargo o institución infernal de ladrón, asesino y apostata, para afligir aqui á la iglesia y perseguir al Estado?.... Del mismo de quien la recibieron los, antiguos tiranos y el moderno Atila; del mismo de quien, alguna vez seccionaron los heregés haber recibido sofismas y armas para perseguir los dogmas católicos: del mismo de quien Lutero recibió alientos para esperar que se le abriría un pórtalo ó agujero por donde derramar sangre y hacer matanzas, en todo el orb

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160¡Y contra quienes aguza el apostata Hidalgo Costilla sus cuchillas en semejante manifiesto de su rematada demencia y barbarie?.... Contra los que viven con nosotros, duermen en nuestras casas, comen en nuestras mesas, forman la sociedad de nuestros Pueblos y Ciudades,
reconocen un mismo Rey y Gobierno, oran en nuestros templos, tienen una misma fe y bautismo que nosotros , aman y adoran á un mismo Dios, bendicen y aclaman con nosotros á la verdadera Madre de Dios; se postran con nosotros á los pies de Jesucristo, reciben en sus Sacramentos las mismas gracias y consuelos que nosotros, alzan con nosotros sus puras manos al cielo, é invocan á los Angeles y Santos , y esperan por ultimo vivir y reynar eternamente con nosotros en la Patria de los bienaventurados.

161¿A quienes ¡Dios justo y terrible ¡ á quienes ha declarado como enemigos, este apostata inhumano y enemigó de todos?... A los mismos que nos han dado esta Patria; pues que Patria según su etimología se deriva de Padre; y según la justicia natural y el derecho de todas las gentes, solo del Padre la reciben los hijos: á los mismos que en la parte principal han edificado nuestras casas, templos y ciudades: á los mismos que con su industria, sudores y afanes han promovido y arraigado nuestras fortunas , el bien estar y la seguridad de la comun
Patria: á los mismos que han fomentado las minas, suyas y de sus hijos y hermanos; que han cultivado los campos suyos y nuestros; que han excitado el trabajo de los inferiores cultivadores, pagándoles su sudor moderado encendiendo en ellos el deseo racional de vivir con mas previsión de las futuras necesidades, y persuadiéndoles que no se abandonen á la indolente ociosidad, ni se duerman en los brazos de lá pereza destructora.

162‘¿A quienes ¡Ira de Dios! se atreve este mordaz infamador y heresiarca llamar enemigos nuestros?.... A los mismos que construyeron y erigen al Altisimo altares y templos magníficos, no del todo indignos de la infinita

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164grandeza de nuestro buen Dios: á los mismos que han hecho y hacen tantas fundaciones piadosas para mantener el culto divino y sus ministros sagrados, para socorrer á los miembros ilustres de Jesucristo que son los pobres, y para sustentar á las Esposas inmaculadas del mismo Jesucristo que con sus ruegos y lagrimas aplacan la ira de Dios tan provocada por nuestras culpas y por esta inaudita apostasía de tan vil canalla. Segun el Corifeo de esta chusma soez, fueron y son enemigos nuestros nuestros mejores Amigos, tantos ministros y empleados beneméritos, tantos Xefes y demás honrados Españoles que han conservado y conservan con el amor á este suelo y á esta Patria el entusiasmo sagrado para que no sea presa de garras estrangeras ni inficionada con errores y alevosías, como las presentes de este infame perseguidor. Para él fueron y son y serán eternamente enemigos irreconciliables los Sacerdotes seculares y regulares, y los Illmos Obispos Principes de la Iglesia, zelosos de la honra del Señor, que nos traxeron y conservan pura la luz del Evangelio, que regaron y riegan esta viña del Dios de Sabaoht con sus sudores apostólicos, con sus lagrimas paternales, y hoy día muchos con el sacrificio de su reposo y vida, y con la sangre de sus venas heroicas….
¿Y quien mira á estos nuestros Padres en la fe, como enemigos en ese Edicto sacrilego?;... Asi me prestase Jeremías la eloqüencia patética de su Cap. 20, en que pinta la maldad de Phassur hijo de Emmér Sacerdote, que lo maltrató y puso en una obscura cárcel, echándolo en el zepo, siendo él Ministro y Profeta del verdadero Dios… ¡Phassur de la Nueva España encarcelador y tirano de los Profetas y Ministros de Jesucristo! contra tí se dirige también el anuncio profetico del Santo Jeremías sobre el juicio y .castigo de Dios, que caerá sobre ti, y sobre quantos son instrumentos y executores de estas tropelías sacrilegas, de que se avergüenza nuestro suelo. “Eh aquí, dice el Señor, que yo te entregaré al asombro, al

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166miedo pavoroso, á toda suerte de desgracias y á una muerte espantosa , á ti y á todos tus amigos; y caerán al cuchillo de sus enemigos , y tus ojos lo verán Y tus Phassúr, y todos los Moradores de tu Casa ireis en cautiverio y morirás con rabia tuya y con execración de todos, y mucho mas de los mismos á quienes anunciaste mentiras y promesas alhagüeñas, para perderlos con mas certeza.., Van ya ellos regando con su sangre el camino del cautiverio eterno en que tu con engaños has precipitado sus almas7.

167Tales son los bienes que les has prometido con impudenda infernal, y mayor que la de Phassur en ese manifiesto, á fin de que sean tan perversos como tú, y lleven adelante la empresa de destruir á todos sin distinción alguna de buenos ó de malos; pues que á todos asestas tus tiros homicidas, calificándolos de enemigos con mas generalidad que los antiguos tíranos llamaban asi á los cristianos, porque indica hicieron causa de persecución la contingencia del yacimiento de los que abrazaban el cristianismo.

168[fol. 36]

169I Y asi es como has cumplido con e1 precepto del Salvador, quien encareciendo la ley de la caridad para con los próximos, quiere en cierto modo anteponer la deuda que debemos al próximo, á la ofrenda y sacrificio que se debe á su suprema Magestad? ¡En tantos años de odio contra los españoles, quando ibas soplando mas y mas en tu pecho este incendio; abominable y disponiendo su explosión, (si ya no has sido siempre un incrédulo rematado, aun cuando predicabas, como nos cuentes graciosamente en tu papel, sobre las penas de los condenados ) será posible que al acercarte, al altar, jamas te ocurriese este mandato del Señor, de dexar el sacrificio, é ir á reconciliarte con tu próximo, sin distinción de suelo ni origen, si lo tenias agraviado? Y ya que nos dices que todavía temes á los Diablos; ¿qué responderas al juez Soberano en el ultimo dia de los siglos, quando ha de juzgar y galardonar á los buenos principalmente por las obras de caridad y misericordia ; y ha de juzgar y castigar á los reprobos por las de su inhumanidad y falta de compasión? ¿Contestarás entonces á vista de todo el mundo, que tus méritos son, el no haber tenido caridad ni benevolencia, haber detestado las obras de piedad y hermandad, haber aborrecido á tus hermanos y padres,
haber enseñado esta misma doctrina á tus feligreses y á otras gentes idiotas, que allí se presentarán manchadas con la sangre de los que tú barbara y diabólicamente declaraste por enemigos? Por cierto, será gran timbre y escusa responderle á Jesucristo loque aqui en tu papel nos das á

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171entender descaradamente con frases medio solapadas; que tu miras como perdidos para tu gloria y para nuestra buena ventura los trescientos años que has tardado en venir al nuevo mundo, y el no haber sido el primer hijo del primer español que pisó estas playas, para haber sido el primer parricida, ahogando con su sangre la raza y la religión que traía de Europa.

172Ahondar las consecuencias delirantes que comprendes en pocas palabra me ha obligado al mas penoso sacrificó en representarme imagenes mas horrorosas que quantas puedas ministrarnos los hechos mas crueles y escandalosos que han manchado las páginas de la historia. Solo se templa mi horror y tormento con abrir mis entrañas y dilatar mi corazón, diciendo en nombre de todos los americanos, á todos los españoles europeos, y á quantos profesan la ley de Jesucristo_ y á quantos hombres busquen nuestro amparo; que en nuestro pecho compasivo, benéfico, liberal y caritativo encontrarán siempre unos sentimientos diatmetralmente opuestos á los que tal apostata de la religion y de la humanidad ha estampado en un papelucho, tan despreciable por sus sofismas, como escandaloso, impío, brutal y feroz en sus intenciones.

Censura nona, sobre la Excomunión.

173Lo que mas le duele, punza y escuece al Generalisimo apostata, es el que puedan las gentes tenerlo por excomulgado. Para evitar este golpe que lo desconceptuaría aun entre sus mas allegados Baqueros , no encuentra otra salida que despreciar la excomunión , por venirle de
autoridad eclesiástica europea ; y dar á entender por el mismo motivo de origen europeo , asiático y africano que los concilios celebrados en las otras tres partes del mundo, que los Pontífices Romanos, y enfin toda la Iglesia

174[fol. 36]

175de Jesucristo (que tan excomulgado lo tiene en ínnumerables cánones y declaraciones) no ha podido herirlo con este dardo tremendo y pena la mas terrible porque es nativo de un rancho o Pueblo de Tierradentro.

176S. Epifanio ya nos contó, quan mal le había sentado la sentencia v de deposicion y censura al herege Mar ción. Sabemos por Eusebio, que el herege Pablo Samosateno hizo la mayor resistencia á iguales declaraciones. S. Cornelio y S. Cipriano nos instruyen, quauto les dolió esta pena de excomunión; los Hereges Novato y Felicísimo, á Basilides y á Marcial, procurando declinar la sentencia proferida. Origenes nos refiere de sí mismo , quan de mala gana se conformó con igual sentencia de excomunión, que le fulminó su Obispo Demetrio. En estos y otros hechos encuentro la pena qué á dichos Hereges les causaba esta pena eclesiástica, y el anhelo por que se alzase sin obligarlos á mudar de sentencias; pero no veo la irrisión y desprecio , por el motivo que ha discurrido el excomulgado Hidalgo. Solo en la execrable obra de Lutero intitulada: Captividad babilónica, (como Costilla llama en su declamación captividad, ú opresión en términos aun mas insolentes) encuentro que el dicho heresiarca despreció la excomunión, por que se había publicado sin su consentimiento, y contra su voluntad-, lo qual era tiranía. No le ocurrió la agudeza del nuevo sofista; que él era Alemán, y el Papa era Italiano; ó que el Concilio de Trento no se celebró en su Parroquia , para que debiese respetar sus censuras y decisiones.

177Sin error torpísimo en la fe no se puede negar á los Pastores de la Religión la potestad de excomulgar á sus subditos , siempre que su prudencia y conciencia les dicten ser conveniente dicha pena para reprimirá los culpados, y contener los crímenes ó escándalos. El Apóstol S. Pablo, sin consultar á Nerón ni á Diocleciano, excomulgó al incestuoso de Corinto y lo entregó á Satanás. S. Juan Crisostomo nos refiere que San Babila, cuyo zelo elogia

178[fol. 39]

179arrojó de la Iglesia, á un Principe homicida. S. Ambrosio por igual motivo executó 1q .mismo con el Emperador Teodosio. San Atanasio excomulgo al Gobernador de la Provincia de la Libia y y San Basilio hizo lo mismo, y dice: que ni fuego , ni agua, ni hogar, ni mesa teman con él los fieles y que era una gran nota de infamia para el reo, que las cartas de excomunión se leyesen en todas partes : y que sí el reo se hubiese obstinado ( aun quando esta pena no lo hubiese herido visiblemente , como las plagas á Faraón ) mas grave y acerva pena le hubiese preparado para en adelante.

180Omito, como no necesarios por ahora otros muchos hechos, que ponen en claro, qual ha sido el exercicio de esta potestad de excomulgar que reside en los Obispos; y qual es el espíritu de la Iglesia de Dios en fulminar la mayor de las penas, sin que se haya esperado ni pedido el beneplácito de los reos, aunque fuesen verdaderos Generalísimos. Quanto menos pues podrá escusarse nuestro apostata, que en el necho mismo de intitularse Generalísimo, y de haber abrazado con tal intento por su antojo la profesión de las armas, está excomulgado en el Derecho Canónico, es infame y queda irregular, pierde los privilegios del Sacerdocio, y merece otras penas corporales aflictivas? Y esto sin que intervinieran los otros crimenes de infidencia y perjurio ; de robo y saqueo de los Bienes eclesiásticos; de profanacion y violacion sacrilega de los Templos y Monasterios;, de percusión y encarcelamiento de personas eclesiásticas ; de homicidios; de heregías, y diseminación o propagación de doctrinas heréticas contra la moral de Jesucristo y preceptos naturales; pues que cada uno de estos crímenes por si solo lleva pena de excomunión sin que haya necesidad de que se declare, ó publique de nuevo determinadamente-.

181Se puede asegurar, que apenas hay capitulo, de excomunion en todos los Concilios, y Decretes ó Bulas Pontificias, en que no haya incurrido ipso facto este aposta

182[fol. 40]

183haciéndose mas indigno de la demencia de la religión por su desvergüenza y contumacia en proseguir su carrera criminosa, y en intentar con infames papeles la seducción y ruina de estos habitantes.

184Sin las antiguas sospechas en punto de heregía sobre que ha sido acusado y citado ante el Tribunal del Santo Oficio, resulta ahora por su rebeldía la confirmación del mismo crimen , y el estar incurso en las muchas penas canónicas que los Romanos Pontífices tienen establecidas
contra los desobedientes y despreciadores de la autoridad de este Santo Tribunal. Para eludir sus censuras y jurisdiccion, acumula nuevos errores y heregias condenadas por la Iglesia universal en los Valdenses, Wiclefistas, Husitas y otros hereges del mismo jaez, que han querido hacer dependiente la autoridad espiritual y temporal de circunstancias y dotes personales ; como si Jesucristo hubiese aligado el uso y manejo de las llaves del cielo a las prendas locales y materiales , ó á las virtudes de sus ministros y como si Dios hubiera mandado obedecer á los superiores solo quando sean unos Santos, y nativos del país á los subditos… Errores, Heregias y delirios condenado por la Yglesia y renovados escandalosamente por Hidalgo

185Si acaso por su ignorancia en la ciencia de la religion, aun en materias tan sabidas como esta, él huviese soñado que la excomunión dé un Obispo y la de la Inquisición era injusta, (aunque tan equitativa e ímparcial) debiera temblar por el exceso de su sobervia y oir las palabras del gran Pontífice San Gregorio: “El que está baxo la mano ó potestad del Pastor, tema ser ligado ó excomulgado justa, ó injustamente; ni reprenda con temeraria osadía el juicio de su Pastor, no sea que aun quando haya sido ligado injustamente, la culpa que antes no había se produzca por la misma sobervia de su hinchada reprensión”. Esta misma es fe doctrina de imcomparable S. Agustín, increpando el orgullo de los donatistas. Lo esode S. Nicolao primero Papa, instruyendo a los eclesiásticos de Costantinople.

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187El pretexto alegado por este apostata está reprobado mucho antes en la condenación de las proposiciones 91.92. y 93. de Quesnel. Nuevo motivo para que recaigan sobre su cabeza nuevos anatemas.

188Intenta escudarse con una nota ridicula pegada al fin del manifiesto , en que dice no haber él visto en los papeles contra Pepe Botellas excomuniones de los Obispos de España contra los traidores.

189De que él no las haya visto, no se infiere que no las haya habido. Se deduce si, que él ve muy poco de lo que debía ver, y que para la luz de la verdad sus ojos son como los de la lechuza para la luz del sol. Se inferiría entonces, que quanto él no haya visto no habrá sucedido, y que solo serán ciertas las atrocidades de sus bandidos y las derrotas de sus miserables sectarios; pues que él ha mandado lo primero, y ha presenciado lo segundo. Se seguiría según su lógica, que no hay leyes divinas, eclesiásticas ni civiles, ni preceptos de superiores, ni mandamientos de la ley santa de Dios; pues que practica y enseña todo lo contrario ; y podría respondernos, que en su malvado corazón no había escrito nada de toda esto, y que él no ha leido derecho canónico, ni moral cristiana. Si: él es el insensato que ha dicho en su corrompido corazón, no hay Dios: él es quien ha deseado que no haya un Dios justo que castigue sus antiguas heregias ocultas, y su reciente apostasía publica con las demás infamias y villanías de su conducta y manejo. Hidalgo es el monstruo no visto jamas en la América, abortado en una
Provincia, donde pocos años antes fueron castigados como ateos y materialistas Roxas secular, y Olarrieta ex-frayle; donde poco había que la Inquisición prohibió el bayle mas lubrico, sacrilego, y obsceno, que se haya ideado en las orgias mas infames; el Jarave Gatum ; y tales eran las disposiciones del terreno infestado para producir un monstruo que estableciese éstas torpezas con las armas en la mano, juntáse el publico escarnio de la Religión

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191con la publica apostasía, ó irreligión ; robase casadas y doncellas; y á una infeliz joven de catorce años, despues de asesinar á el Padre europeo por quien ella habia intercedido, la violase y estrupase, y con el rostro cubierto con un velo la llevase vestida de hombre, diciendo á sus salvages sectarios que aquel era el joven Fernando VII, á quien quería coronar, y por quien con la Virgen de Guadalupe debían pelear hasta morir.

192Esto es lo que él ha visto y executado, y lo que ha hecho ver á la Nueva España horrorizada: quando en este indigno líbelo se atreve á decir que no ha visto excomuniones que lo comprendan, y que no ha visto que se haya excomulgado á los sequaces de José Napoleón.

193Pero nosotros sabemos que muchos venerables Obispos de España con repetidas pastorales han exhortado á sus ovejas cercadas de enemigos á la fidelidad y obediencia debidas á nuestro legitimo Soberano y al Gobierno establecido. Sabemos que han renovado la doctrina constante de la Iglesia y de sus Santos Doctores, Concilios y Pontífices , á fin de que pemaneciesen constantes y unánimes en este mismo modo de sentir, con el qual se
salvarían la religión, el trono y la patria común en ambos mundos; pues que el valor heroyco y lealtad incontrastable de la antigua España seria el antemural mas firme que conservase á la nueva, y demás posesiones ultramarinas. De este modo han animado á sus feligreses cuidando de nuestra dicha y reposo, aun sin ser nuestro Pastores.

194Obispos ha tenido España en estos días turbulentos, que quando no han temido exponer con sus providencias y censuras el honor del ministerio, y la salud y vida de sus Diocesanos, tampoco temieron vibrar los rayos de la excomunión contra los traidores, y contra los invasores de sus Iglesias, ó ultrajadores de su dignidad. Bien reciente es el exemplar de entereza apóstolica que nos ha dado el Illmo. Sr. Vejarano. Otros han sido
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195victimas de los opresores, que al modo ee este rabioso lobo se encarnizaban mas contra los mas encumbrados en la dignidad. Ni ha faltado á la España la gloria del martirio en machos Prelados, que lo han empezado á sufrir arrojados de sus iglesias, ó que ya lo consumaron como el Illmo. Sr. Obispo de Coria. Y en Nueva-España por las crueldades de este vilísimo perseguidor se han repetido parte de estas escenas, gloriosas para la Iglesia, pero muy amargas á nuestro corazón, por ser causadas por el que fué subdito y subalterno en el ministerio, y que ahora ha violado tan impíamente la gerarquía eclesiástica. No faltaran, ni allá ni acá, si continuase esta especie de persecucion, muchos venerables Obispos que imiten á San Legero Obispo de Autun , quien defendió la Ciudad con oraciones y con armas, y por no faltar al juramento de fidelidad á Teodorico, y por no sufrir mas efusión de sangre, salió á la puerta de la Ciudad, y se arrojó en manos de los enemigos para contenerlos; pero que lo ultrajaron, sacáronle los ojos y lo encarcelaron por dos años.

196Sepa ese Manuca rebelde, que aun quando consiguiese por algún tiempo mas sostener su frenética tentativa y persecución napoleónica, hallaría pastores y párrocos , y otros muchos ministros del Santuario, que te opondrían un pecho mas firme que el diamante, y una entereza de precio mas subido; y que sabrían rubricar con su misma sangre la fidelidad á Dios, á la Patria, y al Rey.

197Ignominia es, que quiera indirectamente censurar de omisos á los Obispos de España, para acusar de nimiamente zelosos á todos los de este Reyno, que lo execran y anatematizan á él, á sus pasquines, bandos, mandatos y demás sediciosos y extravagantes papeluchos, que excitan la risa de los sensatos por su estilo, sofisteria y modos agrestes; y que solo pueden embaucar á los estupidos é insensatos, y agitar las pasiones de

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199la gente rapaz y viciosa, que vive , como ha vivido el tal Generalisimo, sin Dios en este mundo. Al oir nosotros los hechos de su carrera sanguinaria, y al verlo agoviado baxo el peso de tantos anatemas ó excomuniones del Cielo y de la Tierra, cubierto de infamia y maldito
de sus coëtaneos en quanto Generalísimo traidor y apostata, para que la posteridad mas remota le haga igual justicia; consolémonos nosotros con decir como el Apóstol y discípulo amado de Jesucristo: “Ahora muchos se han hecho Anticristos : : Salieron de entre nosotros , mas no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, hubieran permanecido con nosotras : mas pará que se vea claro que no todos son de nosotros, ó demuestra sociedad
cristiana y civil”. Tal es la sentencia fulminada por Dios Eterno contra esa mala raza de Anticristillos, que siguen á tan infame Anticristo_

EPILOGO.

200Resulta de todo lo dicho que el Manifiesto es en sus expresiones manifiestas , y en sus alusiones y sentidos mal disimulados, un conjunto de delirios, errores, imposturas, calumnias, máximas hereticales y homicidas, con que intenta alucinar para llevar adelante su traición, su
apostasiá é impiedad; y para hacer victimas de su furor, aun á los mismos que lo siguen, y arrastrarlos como unas bestias miserables á su eterna condenación. Resulta con evidencia que es cada dia mas perverso y contumaz, una rama podrida, separada ya de la sociedad de los Santos y de la compañía de todo hombre honrado que es un cobarde, un impostor, un embustero y pérfido, un traidor y sedicioso, un herege malvado, y un frenético Lobo de la Grey de Jesucristo, que todo quiere destrozarlo, por arrebatar la presa que se imagino había de ir espontaneamente á ponerse entre sus garras y uñas.

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202Mientras él cada día mas furioso en sus excesos, expía con la rabia y la muerte tantos crimines, excecrables, nosotros por lo mismo con mas empeño procuremos recoger y salvar las ovejas descarriadas de Israel é instruirlas para que si han prevaricado vuelvan sobre sí mismas, y entren otra vez en el camino de la fidelidad y de la eterna salvación. Hagámoslas comprender la fuerza que la excomunión, repitiendo estas palabras del Gran Sinésio, Obispo de Tolemayde, cuando excomulgó á Andronico: “No hay para que amonestar mas á ese hombre, sino que debe ser segregado de nosotros como miembro incurable, no sea que con su contagio se córromna lo que está sano. El contagio fácilmente se comunica, y quien toca cosa impura contrae mancha y reato. Conviene que permanezcamos incontaminados y puros de cuerpo y alma delante de Dios. Por tanto esta iglesia manda á todas las Iglesias del mundo sus hermanas asi; A Andronico (á Hidalgo) y á sus compañeros, á Toante (á Allende) y á sus compañeros no se les abrá ningún Templo de Dios. Ciérrense las casas religiosas y sus cercas. El Diablo no tiene entrada en el Paraíso; y si ocultamente se introduxere, será expelido. Y quando intimo á todas las personas particulares, y á los magistrados qué no coman en la misma mesa, ni vivan baxo un mismo techo con ellos; principalmente mando a los Sacerdotes, que ni los saluden vivos, ni muertos les den sepultura sagrada.”

203El honor del Sacerdocio que tanto ha infamado, la autoridad de la Iglesia á la que asi desprecia en su Manifiesto, y la avilantez de sus palabras y procederes abominables deben redoblar nuestro zelo apostólico, para anatematizar su hombre y memoria, a hoy y siempre, como de herege y excomulgado Manifiesto; detestándolo y persiguiéndolo de todos modos, mientras humillado y reconocido de corazon no implore la clemencia de la Iglesia; no resarza
en el modo posible los daños hechos á todo el reyno;

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205no satisfaga á Dios y i los hombres; no abjure especifica y determinadamente los errores y heregias de sus asquerosas proclamas y de este vilísimo Manifiesto, y no repare los inauditos escándalos que ha causado , con ruina y perdición de tantas almas- Hasta que no llegue este caso, no cesemos de clamar con los Pastores de la Religión: <

206A Hidalgo , Allende , sus sectarios y adictos de qualquiera clase y condición: Sit Anathema Maranatha, Sean excomulgados, y perpetuamente execrables.

207*Notas de pie de páginas=

2081 [Nota presente en el original] Tuvo Hidalgo Costilla la avilantez de enviarnos a decir al Illmo. Sr. Obispo de Oaxaca Dr. D. Antonio Bergosa, Arzobispo Electo de México, y á mi, que no nos moviésemos de la Ciudad mientras Miguel López, Arriero, á quien nombraba Coronel, verificaba la revolución y saqueo de la Provincia, pues nos indultaría si lo ayudábamos en tan iniqua operación, y apoyábamos la idea á que había comunicado al dicho Conquistador, conductor de mulas.

209Asi nos lo declaró este infeliz mentecato, bañado en lagrimas, y pidiéndonos perdón, la víspera de ir al suplicio, dia 30. de Diciembre de 1810. quando yo fui á consolarlo y aplicarle la indulgencia plenaria, y á confesar á su compañero. A las 8 de la noche hubo de pasar también el llmo. Sr. Bergosa á la Capilla de la cárcel, por que no podía López sosegar si no le daba á S. Y. personalmente satisfaccion, por haber admitido tan loco proyecto de ir á Sublevar su Diócesi, y de querer que el Pastor por encargo del frenético cura embaucador de gentes campestres, le prestase su voz, sus rentas y autoridad para destruir á su propia grey.,. Porque tal era, en términos formales el objeto de la misión de este arriero según el _mismo
titulo de Coronel_, que le había dado en Acambaro en 23 de Octubre, con doscientos pesos para viage y gastos de conspiración. He visto originales estos papeles, y otros varíos de Morelos, escritos con la misma hiel, sandeces y groserías; pues el lenguage de ambos, y el espiritu que desde el primer dia los animaba, está tan uniforme, qua parece competian los dos sabre quien era mas soez y bárbaro, y quien llegaría á ser mas sacrilego y furioso, en esta carrera de escándalos inauditos.

210En Guadalaxara tenia Hidalgo sentenciado a degüello al P. Dr. Fr. Tomas Blasco, Dominico Catedrático de aquella Universidad, por que no quiso ayudar al Cura Maldonado á escribir un papel infernal para seducir á aquellos habitantes. ^

211Dixo entonces Hidalgo, que Blasco le había de hacer mucho daño, si lo dexaba con vida, y asi debía ser degollado el 17 de Enero, después que ganase una victoria completa contra las armas del Rey comandadas por Calleja , por que entonces ya podría obrar sin miedos, ni miramientos al pueblo.

212Dios lo confundió á él, destroza sus fuerzas, y abatió su orgullo luciferino en la gran batalla del puente de Calderón, por mano de nuestras tropas valientes y leales , y por la pericia y prudencia del inmortal vencedor Calleja. De este modo libró la divina providencia del sacrificio decretado por el monstruoso apostata, á muchos otros Sacerdotes, como después se averiguó. He hablado particularmente, y con la mayor complacencia de Blasco mi Discípulo, porque un hijo sabio, zeloso, que sabe arrostrar a la muerte, y que moriría martyr antes que manchar su alma, ni prostituir su pluma y talentos, es de gran gloria y regocijo para un Maestro, que le ama como Padre.

2132 [Nota presente en el original] (2) Si fuera posible correr un velo sobra semejantes
atrocidades, no hablaríamos jamas de ellas. Pero los hechos son públicos , y no pueden ocultarse , ni deben disimularse; especialmente, quando hay en algunos prosélitos simulados de la insurrección empeño formal, en disminuir ó negar las barbaridades, sacrilegios, y abominaciones de esos Ministros no ya de Dios, sino de Lucifer que fué homicida desde el
principio.

214En confirmación del frenesí que introduxo Hidalga en las mal ganizadas [sic] cabezas de los Arrieros y toreadores que eligió por sus primeros apostóles, añado, que el referido López, quando ya estaba preso en Oaxaca, ( antes de desengañarse, y de ver en el edicto de la Inquisición las heregías de que era acusado su generalísimo cura, de que se horrorizó) proponía al Sr. Intendente, D. José Maria Lasso que siendo americano le favoreciese en la empresa y lo sacase á enganchar gentes y disponer la revolución; que Hidalgo habia contado con esto, y le había prometido que en ensenando el papel de «u nombramiento, tenia bastante caución y seguridad con todos.

215Al Asesor Dr. y Maestro D. Antonio María Izquierdo quando empezó a tomarle declaraciones , tuvo la sandez de decirle: que aunque era Europeo lo indultaría después si
“entonces él lo dexaba libre; por que el P. Cura Hidalgo le había dado facultad para indultar a los Europeos, que favoreciesen su proyecto con dinero, industria y armas ; y que Hidalgo era ya un Sr. Excm.

216Tanto el Sr. Intendente, como el Sr. Asesor, caballeros de un patriotismo y lealtad acendrada, y que han trabajado y trabajan con zelo infatigable en la justa causa, apenas pedían creer las propuestas que les hacia aquel perverso traydor, y menos aun la maldad del Cura, que asi la
había fanatizado. Llenos de santa indignación contra el maliciosisimo apostata me han referido muchas veces esta anécdota , que comprueva la osadía y perversidad misma que
tan de bulto ha estampado en su Manifiesto.

217fn. 3 [Nota presente en el original] Todavía algunos mentecatos maliciosos procuran persuadir que el apostata Miguel Hidalgo existe ( aunque fué arcabuceado en Cuihuagua en Julio del año pasado de 1811), y que vendrá algún dia á visitarlos y a coronarlos en algún rancho. Su malicia refinada lleva por objeto en estas especies (que ni ellos creen ) el que el pueblo no crea qne Dios ha confundido y castigado semejante monstruo, á quien ellos miraban como a su Maestro, y Mesías libertador.

218fn. 4 [Nota presente en el original] (4) El energúmeno Raynal es (Aunque prohibido por el Papa, y por el Santo oficio) es el charco cenagoso que de bruces se echan á beber todos los revolucionados del nuevo mundo. De alli han aprendido á blasfemar lo que ignoran, a vituperar el gobierno español, y á ponderar males y cadenas, pretendiendo asi autorizar sus infames rebeliones y apostasías, y el que cada pueblo, cada rancho se constituya un estado independiente, y llame á uno de esto, preciados de filósofos , y que han estudiado política en alguna zahurda, á que sea su Legislador, su Solón, su Licurgo, y el regulador de sus destinos, Rey y Papa juntamente. Esta es la furioza comezón de los zeaganos [ sic] sociales de estos tiempos.

219Esta fue la manía de Raynal, y de los demás Sofistas, que trazaron la revolución de los Jacobinos, como ha demonstrado, entre otros, el Ab. Barruel en las memorias para la historia del Jacovinismo. Raynal vió las sangrientas escenas de la revolución que preparó ; y no pudo menos de horrorizarse y estremecerse. Oigamos á Barruel (t. 2. cap.5)

220“Quando este prosélito vió la revolución, yo sé que se espantó de sus sucesos y resultados; que lloré sobre ella, y aun el que compareció delante de los Legisladores filosofos, y que se atrevió á echarles en cara, que se excedian de los limites, fixados por la filosofia: : Yo se que este sofista retirado después en las inmediaciones de Paris, derramaba realmente lagrimas amargas por los excesos de la revolución: y que echaba la principal culpa á los Calvinistas franceses, diciendo: _estos desventurados son, bien lo se, estos son los que nos precipitan en tales horrores estos mismos por quienes yo he trabajado tanto pero el que ha formado las revoluciones y los reveldes ¿con qué derecho se queja de los excesos, atentados y atrocidades
de la rebelión?— – Se asegura que al fin Raynal se convirtió á la religión::: Si esto es verdad, y si el que tanto ha contribuido á la revolución con sus impiedades, reconoce que no puede expiar semejante crimen, sino volviéndose á Dios, por cuyo desprecio y abandono empezó su carrera, que ignomia para los sacrificados por la misma revolución el que lleven á todas partes aun el espectáculo de su impiedad! ¡ y que lastima ser á un mismo tiempo victima
de los Jacobinos y escándalo de los cristianos!”

221Y ¡ que dolor, (debemos añadir nosotros ) ¡ que infamia! y que brutalidad tan impía! el que en Pueblos preciados de Catolicos, hayan brotado Raynales mas feroces y endurecidos que aquel apostata del Santuario y de los claustros. ¡que barbaridad tan diabólica, no derramar ni una lagrima sobre semejantes crimines y abominaciones! ¡que ceguedad no abrir los ojos después de haberlas visto en otras .partes; sino antes bien desear, procurar y promover las mismas escenas de sangre, de desolación y de impiedad á ojos enjutos! ¡Que horroroso delirio tomar en boca el nombre dulce de libertad para perder las almas y sumirlas en el fango del
libertinage; para destruir el sagrado derecho de propiedad, y acostumbrar á los hombres á que sean tigres que libremente destrozen y beban sangre humana,y no respeten ya nada divino!
Todos los que de este modo quieren ser libres, gritan, dice el Espíritu Santo: rompamos sus ataduras y cadenas y sacudamos de nosotros su yugo. Mas el que habita en los cielos se burlará de ellos, y el Señor los escarnecera: les hablará en su ira, y los conturbara en su furor (ps. 2).

2225 [Nota presente en el original] (5) Este Pontífice en la constitución: Solicita ac provida, renueva los Decretos de Clemente VIII é Inocencio XI. era que prohiben con el mayor rigor toda clase de escritos y papeles, ó pasquines sediciosos, que turben la tranquilidad publica, que perjudiquen al honor de los próximos, y principalmente de los Eclesiasticos y Principes: y que contengan chocarrerías, insultos, desacatos, rebeldías &c.

223Las máximas establecidas por la Santa Iglesia para evitar el desenfreno de los anonimisas y obscuros detractores, para mantener la debida subordinación y sosiego publico, son máximas infalibles, y son la base de la verdadera política, y de la necesaria policía para seguir y castigar á los infames violadores de tan importantes preceptos.

224Los Atanasios , Crisostomos , Gregorios , Agustinos , y demás Padres; y los Romanos Pontífices por su parte enseñaron y mandaron, y ademas propusieron á los Principes seculares las máximas y doctrinas, y también censuras y penas aflictivas que contuviesen y escarmentasen á los enemigos de la Religión , y á los turbadores de la .tranquilidad publica i en una palabra, á los lobos con piel de oveja, ó sin ella.

225La más sana obra de política, es la deducida de las santas Escrituras como la del Bosuet inmortal Obispo de Meaux. En ella debieran estudiar, los que se duelen de que los Obispos traten de política, y de reposo publico. Y debieran leer lo que el Obispo Climent decia , lamentándose de que en Francia no se hubiesen cortado quatro cabezas á tiempo, de los primeros patriarcas de la incredulidad.

226Por nuestra parte seguiremos (sin mudar de dictamen por mas que intenten hacernos enmudecer, ó comprometer nombres que nos son apreciabas ) el espíritu de la verdadera caridad, fuerte é inexorable con los obcecados y traydores incorregibles, que quiere arruinar el edificio cristiano, y el social; pero blando y amoroso con los que se reconocen y enmiendan. Seguiremos la practica de los grandes obispos de la Nueva España en la actuales circunstancias, para contener la peste devoradora de la insurrección. Y sobre todo nos proponemos para siempre por modelo el sabio, fervorosisimo é infatigable zelo del Illmo. Sr. Arzobispo Electo de Mexico, D. Antonio Bérgosa y Jordán, cuyo espiritu ha formado el nuestro en los 4. años de admirar sus virtudes, y de oir lecciones saludables pira precaver en los principios los daños, (después ya sin remedio) de esta seducción revolucionaría.

227Y obrando asi, poco importa que algún obscuro raynalista nos trate como Festo á S. Pablo; de lo qual hablan los hechos apostólicos en el cap. 26. En pago de tal contumelia y desacatos de esta trinca descaminada y furiosa; yo le digo desde ahora, lo que respondió el Santo Apóstol al
verdaderamente loco Festo: v. Pluguiese á Dios que no tan solamente tu, sino también todos quantos me oyen, fueseis hechos tales, qual yo soy; esto, cristianos.

2286 [Nota presente en el original] No deis cidos á las sugestiones de nuestros enemigos cuyas impuras bocas soplan entre vosotros el fuego abrasador de la discordia; y desechando las ilusorias ideas de una libertad mal entendida, trabajad de acuerdo con nosotros en asegurar la que nos está destinada. Quede en buen hora para naciones menos civilizadas que la nuestra, ó menos amante de su verdadera felicidad, el bárbaro placer de derramar la sangre de sus propios hijos, armando unos contra otros sus innocentes brazos. Abrid los anales de la historia, ved qual ha sido la suerte de los pueblos, que han resistido el freno saludable de un gobierno moderado, y el caos de anarquía y de desordenes en que se han sumergido. La Francia cubrío de luto á la Europa entera, y su tragica revolución se ha surtido en los países mas remotos del globo, sin haber conseguido por eso el necio objeto que se propuso. Igual han tenido las demás naciones que precedieron á esta en tan funesto error; y después de desquiciar los fundamentos en que estribaba su dicha, después de mancharse con crímenes y
atrocidades sin cuento, han acabado todas por sepultarse baxo sus mismas ruinas.

229Lejos de vosotros, ó americanos, tan funesto presagio, renascan las dulces ideas de fraternidad y de unión, que han labrado nuestra común felicidad durante 300 años. Unamos nuestros esfuerzos para sacudir el yugo ignominioso que pretenden imponer nuestros invasores, y arrostremos impávidos los obstáculos que pueden presentársenos en la escabrosa senda en que nos vemos empeñados: escabrosa por cierto, pero que debe conducirnos i la inmortalidad.

230El nombre del digno Presidente el Exmo, Sr. D. Joaquín Mosquera y Figueroa tan conocido antes en gran parte de America por su integridad, sabiduría, patriotismo y zelo, da mayor fuerza á estas espreciones vivas y penetrantes que como Presidente del Consejo de Regencia nos dirige en 23. de Enero de este año.

231Habiendo nosotros sido testigos y admiradores de sus singulares méritos, nos regocijamos formando desde hoy el pronostico mas agradable de la pacificación general de Ámérica, por el
acierto que habrá en las medicas que se tomen para lograrla.

2327 [Nota presente en el original] Poco después de publicadas estas Censuras la primera vez se ha verificado en el impío, y sanguinario Hidalgo, y en la vil chusma de sus sequaces, este espantoso castigo del Juez supremo. Hidalgo fugitivo queda preso y es conducido á Chihuagua, donde paga de algún modo en un patíbulo sus execrables, é inauditos crímenes; y Dios misericordioso le da tiempo para que pueda llorarlos y arrepentirse, y para que publique el mismo sus infamias, impiedades y atroces atentados ; á fin de que los ilusos, los ambiciosos, los fanáticos, los tocados del delirio de revoluciones, vuelvan sobre sí, y vean en su cabeza el escarmiento, y lloren los incalculables daños, ruinas, rabos, desolaciones, homicidios, blasfemias y heregías, que ha producido en un año el proyecto más absurdo, mas barbaro brutal, escandaloso y sacrilego, que hayan visto les siglos; y en un pais tan celebre por su opulencia como por su lealtad, y mas aun por su religion y piedad, que por quantas dotes eminentes formaban el carácter pacifico y amable de sus habitantes.

233El mayor numero, sin comparación, de estos no ha desmentido tal concepto, sino que lo ha realzado mucho mas; pero una quadrilla de monstruosos abortos del terreno mexicano ha
despedrado las entrañas de su patria, y ha ultrajado ala Religión con una mezcla de supersticiones y de heregias morales, de vivas á la Virgen de Guadalupe, y de blasfemias impías contra Dios y sus Santos, de farsas religiosas y de atentados atroces
y abominables , que á no haberlos visto, se nos hicieran increíbles.

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