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AFEHC : transcripciones : Memoria sobre el ramo de hacienda. : Memoria sobre el ramo de hacienda.

Ficha n° 4140

Creada: 27 noviembre 2015
Editada: 27 noviembre 2015
Modificada: 01 diciembre 2015

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Autor de la ficha:

Christophe BELAUBRE

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Memoria sobre el ramo de hacienda.

Dicha memoria se redactó a finales del año de 1829. El autor vuelve sobre las circunstancias históricas que provocaron la interrupción de las sesiones de la Asamblea legislativa de Guatemala en 1826. Sobre dichos eventos Gálvez recuerda en detalle el triste asesino del vice-jefe Cirilo Flores pero señala que murieron otros patriotas como el artesano Isidro Velasco fusilado junto con José Pierzon y los diputados Miguel Ordoñez y José Herrarte. Se trata de un análisis bastante profundo de las deficiencias de la política hacendaria realizada desde 1821 y hay un balance hecho por el propio autor de su política como responsable del ramo de hacienda del Estado de Guatemala desde el principio del año de 1829. La ortografía del documento ha sido ligeramente modernizada para facilitar la lectura y hemos puesto algunas notas de pie de páginas para que el lector pueda contextualizar mejor el discurso de Gálvez.
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Palabras claves :
Hacienda, Ramo, Memoria, Gálvez
Autor:
Mariano Gálvez
Fecha:
1829-12
Paginas:
12 folios
Texto íntegral:

1BREVE IDEA DEL RAMO DE HACIENDA PRESENTADA POR EL SECRETARIO DEL DESPACHO MARIANO CALVEZ A LA ASAMBLEA DEL ESTADO AL CONTINUAR LAS SESIONES INTERRUMPIDAS en 1826.

2CIUDADANOS REPRESENTANTES.

3La ley fundamental dispone: que los secretarios del despacho, presenten al cuerpo legislativo al abrir sus sesiones, una memoria del estado de los ramos de la administración pública, con los proyectos que el gobierno juzgue convenientes en ella.

4No se esta hoy en este caso, por que la Asamblea no abre de nuevo sus sesiones, sino que continúa las que fueron audazmente interrumpidas por la fuerza que el primer funcionario de la República , empleó contra las supremas autoridades de Guatemala , arrojándose á una trasgresión escandalosa , impulsado de los sobresaltos de su conciencia , que le gritaba sus Responsabilidades1. El cuerpo legislativo no hace más que volver por el esfuerzo de los libertadores, á ocupar los asientos de que la mano inicua del despotismo le separó con violencia; y los representantes, no reciben una nueva misión, sino que usan de la que el pueblo les ha sellado esta vez con su sangre derramada por las armas de los usurpadores. El gobierno no

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6sale del bufete para presentarse en este augusto santuario, sino del campo de los valientes, cuyas banderas formaron su dosel, durante el último periodo de la guerra, en que restablecido, aplicó su poder y decisión a las empresas de sus generosos aliados; y los secretarios del despacho no tendrían otra historia que referir, que las calamidades y persecuciones públicas, y las suyas particulares, desde la entronización de los usurpadores hasta febrero de 1829.

7En este mes fue validado por el ejército libertador el pronunciamiento heroico de Sacatepéquez, verificado en 22 de enero anterior2.

8Afortunadamente se hallaba en la antigua Guatemala el número de consejeros de 1826, que bastaba para reorganizar el cuerpo moderador, y para que uno de sus individuos asumiese constitucionalmente el P. E., cual se efectuó el 11 de febrero, bajo la protección del ejercito aliado, y conforme á los patrióticos deseos é insinuaciones del G. coronel Gutiérrez, que mandaba en jefe la división de Honduras que el 3 del propio mes entró por en medio del júbilo y las aclamaciones, en la antigua Guatemala.

9Desde su restablecimiento, el gobierno abriéndose a fuerza de patriotismo un camino por entre los estorbos de la desorganización general, se dedicó á establecer el orden, la seguridad y los recursos para la guerra.

10El secretario de los otros departamentos dirá cuáles fueron las órdenes y decretos que se emitieron en los diversos ramos de la administración. La difícil dé hacienda, estuvo únicamente á mi cargo; y de ella debo hacer una reseña

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por que otra cosa , no es posible al presente, cuando no doy cuenta de una secretaria metodizada , y cuando apenas cuento con horas para escribir este apuntamiento.

12La primera atención del gobierno fue organizar el sistema administrativo de hacienda, tanto que las circunstancias lo permitían. Un decreto creo la tesorería, sin darle otra dotación de empleados, que un tesorero, un interventor, y después, un cobrador de diferentes partidas de ingresos, de arbitrios. El tesorero recibió anejas la administración subalternas, y desde luego en Sacatepéquez, y después en los otros departamentos de las administraciones subalternas fueron montadas sobre el pie legítimo que tenían en septiembre de 1826.

13Militarmente, y por vía de represalia se estaban ocupando algunos intereses de personas enemigas: y como por falla de arreglo, las vejaciones y los extravíos parecían inevitables; el gobierno metodizo aquellas ocupaciones, y creó funcionarios de secuestro y venta de dichos bienes, lo cual introdujo dobles recursos y alejó desorden y fraude.

14Uno de los medios que para proporcionar caudales pareció en aquellas circunstancias menos violento y que al mismo tiempo proporcionaba la indemnización á los que hablan sufrido perjuicio de intereses, fue el de ordenar la oblación de capitales y depósitos, disponiendo que una mitad se enterase á plazos en efectivo, y la otra en obligaciones del gobierno, por los prestamos ó las ocupaciones que se habían hecho ; y este recurso, aunque no fue

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16tan productivo, dio sin embargo algunas cantidades y comenzó á establecer el crédito del gobierno.

17Con el objeto de afirmarlo, y por que así era en los principios y política del Jefe supremo, decretó el reconocimiento de la deuda contraída por el gobierno que aun hacia la guerra desde esta capital, entendiéndose solo con respecto á las exacciones forzosas; y en el decreto se mandó admitir una quinta parte de esta misma deuda en la oblación de capitales. Los prestamistas del gobierno intruso, veían así, que sus créditos no serían perdidos el día del triunfo de los constitucionales; y esta prueba de moralidad, debió también obrar sobre los ánimos preocupados, resistentes y afectados de sus propiedades, sacrificadas á la guerra de la usurpación.

18El gobierno hallaba en sus apuros momentáneos prestamistas voluntarios, porque siempre honrado y fiel á sus empeños, jamás faltó á ellos ; y creo que no se debe á estos prestamistas, sino cosa de cien pesos, por que no han ocurrido por ellos.

19Otros préstamos forzosos fueron impuestos también, y de ellos una parte entró en la tesorería del Estado, y otra pasó directamente á la del ejército. Algunos de estos créditos fueron cubiertos, y otros pesan aun sobre las obligaciones del Estado. La liquidación pide más tiempo: no dejará si de efectuare antes del en que los representantes pongan su atención en los medios de amortizarla, o al menos de señalar las épocas y fondos para su pago

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21sucesivo, con el fin de impulsar el comercio, haciendo correr con crédito los vales del Estado.

22El arbitrio de donativos voluntarios fue también tocado, y a pesar del estado deplorable de las fortunas de la generalidad, las colectaciones que se hicieron demostraron el patriotismo de aquellos habitantes.

23Las haciendas embargadas en represalia a los enemigos, especialmente desde que se tuvo noticia del decreto en que el gobierno intruso de esta capital mando confiscar todos los bienes de los que él llamaba traidores, y que lo fueron en verdad, si la patria y la tiranía, fuesen una misma cosa, proporcionaron recursos abundantes, porque en los pueblos se estableció la pesa de carne por cuenta del gobierno ó como se hizo últimamente, se contrataron los ganados con los particulares. En reses y caballos se recibió la oblación de algunos capitales; y así fue, que el abasto hizo frente á una multitud de atenciones3.

24Las rentas ordinarias las cubrieron también en parte, porque durante la revolución, no han tenido notable demerito, sino en los pueblos en que las tropas de los sediciosos hacían incursiones, pues el saqueo de los vecindarios obligaba a remitir las cuotas á los deudores de los ramos de la hacienda.

25El Estado del Salvador ha remitido al ejercito socorros pecuniarios mui considerables, consecuente en la constancia de sus sacrificios por la causa de la nación; pero aquellas sumas, creo que no igualan la que produjo solo el departamento de Sacatepéquez, de donde ya habían

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27salido más de treinta mil pesos que le extrajo el gobierno intruso mientras lo domino. La tesorería no se estableció sino después de algún tiempo que una división del ejército se sostenía en la Antigua ; y casi solo el departamento con el distrito de Escuintla, hasta hoy, ha socorrido á la misma tesorería con cuarenta mil pesos: y aun esta suma me asombra que no sea mayor, cuando recuerdo que ella se invirtió en remisiones al ejército en una guarnición de ordinario considerable, en el hospital militar, en la fábrica de cerca de cien cajones de parque , en la de lanzas y espadas , y en la reparación de fusiles; en fornituras y un número no despreciable de vestuario, que solo , ha absorbido mas de cuatro mil pesos: en víveres, en fortificaciones, y en trasportes que los movimientos frecuentes hicieron costosos. No en balde indico, como de propósito, estos importantes servicios de Sacatepéquez. Los anuncio solo (porque sería mui largo puntualizarlos) para que los representantes con una idea de ellos, hagan en favor de aquellos pueblos que además auxiliaron al ejercito con más de 600 caballos, con dos escuadrones y dos batallones, las gracias á que son acreedores. No hubo algún pueblo de indígenas, que no llevase al gobierno ó al campo del ejército presente de víveres y moneda ó de otros efectos necesarios para la guerra ó el soldado. Y alguna vez quinientos indígenas estuvieron de auxilio con sus brazos por cortas indemnizaciones, y con semblantes placenteros, dispuestos siempre á nuevos servicios.

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29Luego que los departamentos de los altos fueron sustraídos de la dominación del mandarín Irisarri4, que los quemaba y talaba, el gobierno me confirió su amplio poder para organizar en ellos lodos los ramos de la administración pública, y habiendo pasado a la Villa de Solola, puse en movimiento los recursos pecuniarios que de ellos podían sacarse; mas hasta hoy no han producido caudal considerable.

30No hablaré en esta parte de que la ciudad de Quezaltenango la agregué a Totonicapán denominando de san Marcos el que era departamento de Quezaltenango ; de que allí hice levantar un batallón ligero con el nombre de vencedor, y de que en Solóla dispuse la organización de una legión: ni referiré por menor las providencias gubernativas que emití para que los pueblos ya decididos, pero no bien reunidos al derredor de las intenciones del gobierno se pusiesen en actividad, y en la actitud de obrar militarmente cual fue mi intención, en la formación de la comandancia general de aquellos departamentos, confiada al celo patriótico del coronel Gorriz5. Tócame solamente hablar en concepto de secretario de hacienda, y á este respecto debo exponer: que en aquella comisión se comprehendió la providencia de exonerar por dos años de toda contribución a los pueblos de san Marcos y san Pedro Sacatepéquez

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32que alzados en maza por la causa de libertad, cubrieron de vergüenza al coronel Irisarri y sus tropas, derrotándole sin más armas que el guijarro y los machetes del campo, y agregar que en aquellos pueblos conforme a las intenciones del gobierno decreté un préstamo, y dispuse que los bienes de los emigrados se pusiesen en secuestro y venta.

33En la antigua Guatemala se organizó también la administración de la pólvora, y se expidieron las ordenes convenientes para el arreglo de la de tabacos en los pueblos de los altos donde por la ley había una factoría que se mandó substituir en una administración al tanto por ciento en cada departamento, así como se hallaba establecida en Sacatepéquez. Se proveyó de un fondo provisional para atender á los gastos que exigía la curación de los apestados de viruela, que se ha extendido por muchos pueblos, y en el de la Antigua se formó un Lazareto á sotovento de la ciudad, cuyos gastos tomó sobre sí el gobierno6.

34El cumplió también desde luego con un deber que no quiso dejar al cuerpo legislativo; y con
el poder que le daba su autorización extraordinaria, tubo la triste y lisonjera satisfacción de poner el primer recuerdo de tierna gratitud á la memoria del G. vice-jefe Cirilo Flores7, ilustre victima sacrificada sobre el altar de la Patria por las manos impías del fanatismo, feroz aun en el templo mismo donde su sangre fue vertida. Los representantes que fueron testigos de este asesinato del pueblo de Quezaltenango, ejecutado sobre aquel G. benemérito

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36tienen en su mano levantarle los monumentos, que durante la tiranía, no han existido que en los corazones de los patriotas; mas el gobierno ya se anticipó a hacer una insinuación de recuerdo agradecido, asignando a su apreciable familia la pensión de mil doscientos pesos anuales, y tomando a cargo del Estado la educación, y colocación de sus hijos.

37No recomienda el gobierno la aprobación y amplificación de este decreto, porque agraviaría los sentimientos patrióticos de los representantes, y quitaría valor é importancia al público interés por cuando puede concesionarse con la memoria grata del vice jefe Flores.

38Y en esta parte el ejecutivo no podrá dejar de recordar la de algunos ilustres patriotas como la del C. José Herrarte, Miguel Ordoñes, Isidro Velasco y otros cuyas familias necesitan que el Poder legislativo no olvide su orfandad8.

39Yo debo concluir este apuntamiento de los pasos del gobierno informando al cuerpo legislativo, que desde su traslación a esta corte se ha ocupado incesantemente de anular a dos de los establecimientos del gobierno intruso, y de volver toda la administración al pie que tenía el 5 de septiembre de 1826.
.

40Se ha abolido ya el derecho de peaje y rebajado el precio subido al tabaco y la alcabala. El derecho de pasaportes, el establecido sobre la carne y la subvención de guerra han desaparecido de sobre los pueblos rescatados a la libertad y a la patria.

41Por último, debo agregar que los sueldos de los empleados civiles y militares, que se

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43redujeron en la antigua Guatemala en unos a dos terceras partes, en otros a la mitad y en los secretarios del despacho á la tercera, porque así lo exigió el estado de guerra; se han vuelto á poner según la disposición de las leyes, pues las cortas dotaciones hacían que los funcionarios pudieran apenas sostenerse.

44La hacienda, CC. representantes no ha merecido antes de ahora la muy preferente dedicación que su importancia tiene en la consolidación del gobierno, en la prosperidad general, y en la influencia sobre los otros ramos de la administración. El gobierno no puede existir sin ella, y sus progresos ó retrasos seguirán siempre la razón directa de los recursos pecuniarios y de su economía.

45Por desgracia no se ha presentado en la Republica ni en el Estado un plan verdaderamente creador de la hacienda. Un espíritu rutinero apocado y sin combinación ni sistema, ha presidido en el establecimiento de las contribuciones, acreditando así: que hemos heredado de la España la ineptitud financiera. Los impuestos directos siempre desiguales y exasperantes, y la continuación de los estancos y alcabalas, incompatibles con el sistema de libertad y con la prosperidad de las artes, de la agricultura y el comercio; es toda la hacienda que se ha tenido, sistemando de esta o aquella manera su administración, que ha variado como el enfermo de camas, cuando suma está en la sangre.

46Preciso es ya CC. representantes, arrancar por las raíces la que hasta hoy se ha llamado
hacienda sin ser más que una depredación

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48sistemada, insuficiente para sus objetos y paralizadora de las fuentes de la riqueza. Preciso
es yá socavar por los cimientos el gótico edificio de contribuciones que se ha venerado por
temor, y levantar uno lodo nuevo y acabado.

49Que hasta el nombre de estancos desaparezca, y que cuando la libertad política se ha conquistado, la tiranía económica que tan de cerca toca á los individuos no permanezca enseñoreándose tranquilamente de las fortunas y sofocando los gérmenes de la prosperidad.

50El sistema de patentes para el ejercicio de toda profesión é industria, entiendo que valdría más que todas las rentas actuales; y el gobierno desearla que los representantes pesasen en la justa balanza económica sus conveniencias, y desventajas. No hay establecimiento humano que no las tenga, y que en dos fases no presente lo favorable y contrario. Una cosa podría desde luego asegurarse; y es, que la estadística sería un resultado indefectible del ensayo de aquel sistema: que las clases todas contribuirían; y que la odiosidad de las exacciones de un cobro a la puerta de una casa en la ora más inoportuna, se evitarían yendo el contribuyente á buscar al municipal que le habilitase para el ejercicio de la profesión, ú oficio lucrativo que quiera ejercer.

51Dejo á la consideración del cuerpo legislativo esta iniciativa que el gobierno me ha ordenado hacerle ; pero su examen no es del momento, y entre tanto es menester atenerse de pronto á lo que hay establecido, obrando como el que vive en un edificio ruinoso, que

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53lo apuntala, mientras no tiene concluida una nueva fábrica.

54Acabados de pasar los días turbulentos del sacudimiento general, yo no puedo aun presentar estados exactos del que tendrán los ingresos y erogaciones del tesoro público. Podrán estar corrientes en breve, porque para ello se han dictado las órdenes del Caso; y el cuerpo legislativo verá los estados comparativos dé cargo y data; mas entre tanto puedo asegurar que hay un déficit considerable9.

55El sistema administrativo no se halla aun arreglado a la ley orgánica de hacienda que la Asamblea sanciono en setiembre de 1826 porque los trastornos y la Usurpación sucedieron antes que pudiese plantearse. Y el gobierno desearía que la Asamblea examinase de nuevo esta ley á la luz del tiempo y de la revolución que ha concluido por los gloriosos triunfos del General Morazán, á quien la posteridad hará la memoria debida al primer ilustre guerrero de Centro-america.

56Quiera el Cielo CC representantes que presidiendo como es de esperarse á las sesiones de esta augusta Asamblea el patriotismo, la calma y las intenciones regeneradoras; la legislatura de 1826 celebre ya y memorable en la historia, lo sea aún mucho más por haber hecho la felicidad de los pueblos, y afirmado en ellos la paz, fundamento seguro de la felicidad nacional.

57Mariano Galvez.

58IMPRENTA DE LA UNION

59Notas de pie de páginas

601 El autor evoca los acontecimientos de septiembre 1826, cuando el jefe del Estado de Guatemala José Barrundia fue encarcelado por el presidente de la Federación Manuel José Arce provocando una grave crisis política y finalmente la disolución de las asambleas federales y estales. Arce, por un decreto del 10 de octubre de 1826 se arrogó la facultad de convocar extraordinariamente un Congreso nacional, derecho que solo correspondía al Senado según la Constitución. Véase Alejandro Marure, Bosquejo histórico de las revoluciones de Centroamérica, T1, (Guatemala: editorial del Ministerio de educación pública, 1960), pág. 301.

612 El 22 de enero de 1829 la antigua ciudad de Guatemala se pronuncia contra las autoridades del Estado de Guatemala y les niega abiertamente la obediencia. Aunque sofocado, este pronunciamiento aceleró la invasión de la capital de Guatemala por el ejército aliado de Honduras y El Salvador bajo el mando del general Morazán. Véase Alejandro Marure, Efemérides, (Guatemala: editorial del Ministerio de educación pública, 1960), pág. 51).

623 Se trata de la consecuencia del decreto del 28 de julio de 1829 por el cual la Asamblea de Guatemala decretó la extinción de todos los establecimientos monásticos de hombres apropiando al Estado las temporalidades de los conventos extinguidos. Véase Alejandro Marure, Efemérides, (Guatemala: editorial del Ministerio de educación pública, 1960), pág. 56).

634 Se trata de Antonio José de Irisarri (1783-), hijo mayor del pudiente comerciante Juan Bautista de Irisarri quien era el hombre de confianza de Mariano Aycinena y Piñol. Aunque su madre se llamaba Maria de la Paz Alonso y Barragan, su padre se volvió a casar con Maria Josefa Arrivillaga lo que estrechaba los vínculos por alianza con la familia Aycinena. Véase John Browning, Vida e ideología de Antonio Jose de Irisarri, (Guatemala: Editorial Universitaria, 1990), pág. 2, 4. Antonio José de Irisarri mandaba el ejército de la ciudad de Guatemala desde diciembre de 1827 cuando Guillermo Perks fue destituido del mando por un grupo de oficiales acantonados en Jalpatagua. Véase Alejandro Marure, Efemérides, (Guatemala: editorial del Ministerio de educación pública, 1960), pág. 47.

645 Se trata seguramente del coronel Juan José Gorriz, criollo natural de la ciudad de Guatemala, regidor del ayuntamiento en 1820 e hijo del navarro Pedro José de Gorriz. Véase Julio Cesar Pinto Soria, Centroamérica de la colonia al estado nacional (1800-1840), (Guatemala: Editorial del Ministerio de Educación Pública, 1986), pág. 193 y Memoria que el secretario general del Despacho, Carlos Salazar, presenta a la novena Legislatura del estado, leída el 12 de febrero de 1826.

656 La epidemia de viruela afectaba toda Guatemala desde por lo menos julio de 1829. Véase AGCA, B83.12, Leg. 1124, Exp. 25484, El jefe político de Verapaz, indica a la secretaria del gobierno del Estado, que dejo sirviendo en curatos a los religiosos, debido a la existencia de la epidemia de viruelas y que por ello, no los obligo a salir expulsados. Además varios de ellos residían en pueblos lejanos de la cabecera.

667 Este asesinato resultó como consecuencia de la crisis política provocada por la decisión del presidente de la Federación Manuel José Arce de encarcelar al presidente del Estado de Guatemala Juan Barrundia el 5 de septiembre de 1826. Opuesto a la política de Arce, el vice-jefe del gobierno Cirilo Flores decidió a principios de octubre de trasladar el gobierno y la asamblea Estatal de la Ciudad de Guatemala a Quezaltenango donde una muchedumbre influenciada por algunos Franciscanos lo asesinó el 13 de octubre . Véase Louis Bumgartner, Jose del Valle de America Central, (Tegucigalpa: editorial Universitaria, 1990), pág. 335-336 y Alejandro Marure, Efemérides, (Guatemala: editorial del Ministerio de educación pública, 1960), pág. 40.

678 El primero podría ser José Maria Herrarte, diputado suplente por Totonicapán quien firmó la declaración de Independencia absoluta el primero de julio de 1823 sin embargo tenemos muy pocos datos sobre su familia de origen. En cuanto a Miguel Ordoñez era diputado de San Agustín de la Real Corona en la Asamblea Nacional Constituyente. El tercero, Isidro Velasco, era un artesano que murió fusilado junto con el francés José Pierzon. Véase Lorenzo Montufar y Rivera Maestre, Reseña histórica de Centro-américa, T1, (Guatemala, Tipografía El progreso, 1878), pág. 25.

689 Sobre este problema el historiador Julio Pinto Soria confirma el juicio de Mariano Gálvez. Dice que el presupuesto de cada estado fue casi siempre deficitario. En cuanto al déficit federal menciona la cifra de 90.755 pesos en 1831. En 1821 la deuda interna del Reino de Guatemala era de 3.138451 pesos y diez años después era de 4.748.965 pesos. Véase Julio César Pinto Soria, Centroamérica de la colonia al Estado nacional (1800-1840), (Guatemala: Editorial Universitaria, 1986), pág. 197.

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