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AFEHC : articulos : Conozcamos Centroamérica: región, identidad, e historia a partir de un texto escolar : Conozcamos Centroamérica: región, identidad, e historia a partir de un texto escolar

Ficha n° 4189

Creada: 22 enero 2016
Editada: 22 enero 2016
Modificada: 27 enero 2016

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Autor de la ficha:

Javier AGÜERO GARCÍA

Editor de la ficha:

José Edgardo CAL MONTOYA

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Conozcamos Centroamérica: región, identidad, e historia a partir de un texto escolar

El presente artículo tiene el propósito de caracterizar los contenidos tratados en Conozcamos Centroamérica, texto publicado en 1970 en el contexto de la integración económica y comercial del istmo. En la primera sección, se elabora un contexto de la época en que se produjo este esfuerzo editorial que formaba parte, a su vez, de otras publicaciones más que vieron la luz en el marco del programa de Alianza para el Progreso. Luego en el segundo apartado, se abordan los temas relativos a la región, para así determinar cuál es la noción utilizada por los autores. En la tercera parte se hace un análisis de la perspectiva histórica empleada; y finalmente en el cuarto y último apartado se estudia el tema de la identidad, que es esencial para una época cuando se impulsaba al unionismo centroamericano mediante la integración económica.
1334
Palabras claves :
Libro de texto, Región, Historia,Identidad, Alianza para el Progreso
Autor(es):
Javier Agüero García
Fecha:
Diciembre de 2015
Texto íntegral:

1

Introducción

2Las concepciones acerca del pasado, no son exclusivamente un asunto que remita a pensar que el conocimiento histórico solo se encuentra plasmado en los materiales producidos por los profesionales en historia, autores de los libros especializados publicados para el consumo de los demás historiadores o demás público potencial, que disfruta de la prosa de las obras encargadas de analizar las sociedades en tiempos pretéritos.

3Además de este tipo de materiales típicos de la producción historiográfica, también merecen considerarse los libros de texto que acompañan los procesos educativos, cuya función se centra sobre todo en el reforzamiento de los conocimientos impartidos por el docente en el aula; que al mismo tiempo por su condición casi que estratégica, se han convertido además en guía de los contenidos a desarrollar por el educador. Al respecto son abundantes los motivos que apuntan a la importancia del libro de texto en la educación. Pues perfilan valores, actitudes y conocimientos que los estudiantes interiorizan dentro del proceso educativo.

4 Son los estudiantes de primaria – en este caso los lectores de estos materiales– un sector fundamental dentro de la educación y, por tanto, existen justificadas razones para hacer del libro de texto un objeto de estudio, con la finalidad de dilucidar aspectos implícitos y explícitos presentes en estas obras que han moldeado a los dicentes a lo largo de su permanencia en el sistema educativo. Se asume por tanto, el libro de texto dentro de un marco más amplio, diseñado por una política educativa, determinada y son caracterizados por los elementos siguientes:

5a) Poseen una finalidad orientada hacia un objetivo del aprendizaje.
b) Están insertos en un contexto económico, social y político específico.
c) Por las razones anteriores, se ajustan a los intereses del momento trazados por una política educativa, y lo convierten así, en un producto cultural no neutral.

6En este trabajo se analiza la perspectiva del istmo, asumida por los autores, a través del texto Conozcamos Centroamérica. Estudios Sociales de cuarto año.

7Dentro de las consideraciones anteriores, se puede emprender el análisis de lo narrado por el texto referente a una época pretérita; que en definitiva, coadyuvará a la ampliación del saber hacia un área esencial en el conocimiento social para así formular interrogantes asociadas al uso público del conocimiento histórico enseñado a los estudiantes en los centros educativos. Este análisis se enmarca entonces en los trabajos focalizados al abordaje de los temas de historia a través de los textos educativos1.

8 Dentro de esta línea se propone el abordaje de una pregunta de investigación central: ¿Qué perspectiva de región, historia e identidad acerca de Centroamérica ofrece el texto de cuarto grado publicado por ODECA-ROCAP, Conozcamos Centroamérica? Seguidamente se enuncian las interrogantes de tipo secundario que guían la exposición de las ideas en el presente trabajo.

9- ¿Cómo conceptualiza la región de Centroamérica? – ¿Cuáles elementos históricos son los abordados a nivel centroamericano? – ¿Cómo aborda el tema de la identidad Centroamericana?

10A continuación se muestra un diagrama acerca del abordaje en tres secciones del contenido de este ensayo de acuerdo con las interrogantes anteriores.

11Diagrama 1

12

Abordaje tridimensional del texto Conozcamos Centroamérica
Abordaje tridimensional del texto Conozcamos Centroamérica

13Fuente: Elaboración propia a partir de Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica. Estudios Sociales: cuarto grado. (San José: ODECA-Trejos Hermanos Sucesores, 1970).

14En cuanto al texto Conozcamos Centroamérica debe señalarse que su publicación fue financiada por el programa de Alianza para el Progreso, una iniciativa del gobierno estadounidense cuyos acuerdos más importantes fueron elaborados en la reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) en la Conferencia de Punta del Este en 1961 (Uruguay). Sus objetivos se encaminaban a evitar cualquier insurrección o revolución que pusiera en peligro la hegemonía de la potencia en el hemisferio americano. Con este programa creado por el presidente John F. Kennedy, se enviaron alimentos a las poblaciones pobres de Latinoamérica. Más tarde surgió el proyecto de textos escolares; materiales de apoyo didáctico que llegaron a la mayoría de las escuelas de la región. Probablemente este proyecto editorial fue el primero en reunir el esfuerzo colectivo de varios autores centroamericanos en aras de producir un conocimiento unificado. Al respecto en la transcripción del fragmento siguiente se muestra explícitamente que los niños centroamericanos habitantes del istmo, sin distinción de su país, eran los destinatarios de estos materiales:

15Si tú vivieras en la ciudad de Granada y tuvieras que trasladarte al Atlántico, ¿qué vías de comunicación acuáticas usarías2?

16Los textos eran iguales para todos los países. Se publicaron más de veinticuatro libros distribuidos en cuatro grupos de asignaturas de Español, Matemáticas, Ciencias y Estudios Sociales, para cada uno de los seis grados de la escuela primaria; además de otros como Sin Fronteras, Alborada y Ana y Paco. En su conjunto, estos libros fueron conocidos con el nombre de ODECA-ROCAP por ser un producto editorial de la organización de ODECA (Organización de Estados Centroamericanos) y de la ROCAP (Oficina Regional para Centroamérica y Panama3). Al respecto, véase la imagen siguiente.

17Imagen 1

18

Libros de texto publicados por ODECA-ROCAP entre las décadas de 1960 y 1970
Libros de texto publicados por ODECA-ROCAP entre las décadas de 1960 y 1970

19Fuente: Tomado con fines didácticos de Conozcamos Centroamérica. Estudios Sociales: cuarto grado. (San José: ODECA-Trejos Hermanos Sucesores, 1970), pág. 214.

20En Costa Rica estas publicaciones se utilizaron entre 1968 y 1978 () y se distribuyeron en los diferentes centros educativos para su consulta y estudio. Dicho libro fue aprobado por el Consejo Superior de Educación en el acta Nº 88/89 (p.i. y ii) del 4 de agosto de 19694. Esto en virtud a que en esos años este ente estaba facultado para aprobar el uso de los libros de texto.

21Conozcamos Centroamérica fue escrito por los autores Ernestina González por Guatemala; Raúl Nuila por el Salvador; Esperanza Castellón por Honduras; Meylan Fong de Nicaragua; Oldemar Hernández por Costa Rica y Carmen Cuevas por Panamá. La estructura del texto se muestra a continuación.

22Tabla 1

23Estructura del texto Conozcamos Centroamérica

24
Capítulo Número Título Descripción
1 14 La tierra y Centroamérica Cualidades de la Tierra, astros, agua, tierra y aire.
2 28 Panorama Centroamericano Geografía. Posición privilegiada de Centroamérica. Naturaleza, relieve, vertientes, hidrología. Clima, flora y fauna.
3 13 Nuestros antepasados indígenas Civilizaciones encontradas: mayas, y chibchas. Arquitectura y costumbres.
4 106 El centroamericano y su tierra Concepto de región. Regiones bajas y de montaña. Primeros pobladores. Españoles en Centroamérica. Progreso regional.
5 16 ¿Cómo se organizó el gobierno colonial de Centroamérica? Instituciones coloniales, economía comercio, moneda e impuestos. Herencia colonial: demografía, educación, arquitectura, idioma, religión y costumbres.
6 20 Período independiente Independencia. Antecedentes y acontecimientos. Independencia de Panamá. Anexión al Imperio Mexicano. Federación: organización política, símbolos. Interrupción de la República Federal. Surgimiento de las cinco repúblicas. Progreso de la región. Nuevos esfuerzos en favor de la unificación.
7 15 Centroamérica y sus relaciones internacionales Continuación de la lucha por la unificación. Producción y consumo de la región. Promoción de la salud y de la educación para concretar el deseo de crear niños sanos y felices.

25Fuente: Elaboración propia basada en Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica. Estudios Sociales: cuarto grado. (San José: ODECA-Trejos Hermanos Sucesores, 1970).

Un contexto necesario

26En su conjunto, la familia de los libros de texto de ODECA-ROCAP surgió en un marco socio-histórico caracterizado por hechos que marcaron un rumbo de Centroamérica durante los años sesenta. A continuación se exponen los hitos más importantes:

27- La economía internacional de Occidente resultante de la segunda posguerra había creado un escenario propio del crecimiento de base industrial, atribuido sobre todo por a la expansión del consumo en los países capitalistas como Estados Unidos. Este proceso se vio aparejado por el aumento demográfico que en caso centroamericano pasó de 8 millones de habitantes en 1960 a aproximadamente 21, en 19805.

28- El desarrollismo, a la mejor usanza de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), tiñó el impulso económico de la región y tuvo efectos en el subcontinente latinoamericano; su interés era doble: por un lado impulsó la diversificación productiva; y por el otro lado, puso especial acento en industrializar procesos productivos.

29- La modernización, que otros países de Latinoamérica habían emprendido décadas antes, despegó en Centroamérica y se empezó a visualizar con mayor nitidez para los años sesenta con el impulso de la industrialización, de la mano de un proyecto de desarrollo hacia adentro, mediante el modelo de sustitución de importaciones; junto con ella se empezó a dar dio un impulso creciente a la urbanización6. Ambos procesos empezaron a transformar el perfil agroexportador y rural de los Estados del istmo.

30- La integración económica era el instrumento por excelencia para llevar a cabo los procesos anteriores. De ahí que se insistiera en demasía en la conformación de unidades convencionales más amplias involucrando diferentes países. Para Centroamérica, esto se materializó en la conformación del Mercado Común Centroamericano (MCCA) a partir del Tratado de Managua en 1960.

31- Frente a los acontecimientos de Cuba, recién convertida al bloque socialista liderado por la Unión Soviética, Estados Unidos fiel a lo dictado por la doctrina elaborada por Harry Truman en 1947, reiteraba su interés hegemónico en la región, basada en una retórica democrática anticomunista. Como se observó con anterioridad, en 1961 el presidente Kennedy formuló la política de Alianza para el Progreso para así contener al enemigo rojo; sus derroteros fueron varios:

32 Estimular el desarrollo de reformas agrarias graduales dirigidas desde arriba por el Estado capaces de evitar la insurrecciones y las expropiaciones masivas.

33 Enviar alimentos básicos como leche en polvo, quesos y aceite para mitigar la profundización de la pobreza como considerada, a su vez, motivante del descontento social.

34 Enviar métodos anticonceptivos para combatir el aumento acelerado de las tasas de fecundidad. El fin último era el mismo del punto anterior: luchar a toda costa contra la proliferación del descontento social.

35 Elaborar libros de texto con las características y los objetivos que van a ser analizados en este artículo.

36En suma, en el momento en que se escribió Conozcamos Centroamérica, el área centroamericana experimentaba un cambio dirigido hacia la integración económica, para así lograr la modernización materializada en la industrialización y en la creciente urbanización. Por así decirlo, en la coyuntura de las décadas de 1950 y 1960 se soñó con surcar un camino conducente al progreso; era la oportunidad ideal para el logro de un proceso que, indiscutiblemente, se perfilaba hacia la tan ansiada prosperidad. Por ello no es casual que en la portada del texto antedicho figuraran parejas de niños vestidas con el traje típico de cada uno de sus países tomados de la mano, sobre un mapa de América Central; simbolizaban la fuerza de la unión de las personas jóvenes capaces de dar un nuevo impuso a la historia de la región a través de la educación Véase al respecto la imagen siguiente.

37Imagen 2

38Conozcamos Centroamérica

39

Imagen de portada del libro de cuarto grado
Imagen de portada del libro de cuarto grado

40Fuente: Tomado con fines didácticos de Conozcamos Centroamérica. Estudios Sociales: cuarto grado. (San José: ODECA-Trejos Hermanos Sucesores, 1970), página de portada.

La región como punto de partida

41Centroamérica como región, es la forma de abordaje más amplia utilizada por los autores quienes definen, a su vez, la región como una “porción de tierra donde el relieve, los suelos, el clima, las actividades y problemas del hombre son parecidos7. Centroamérica es definida como el espacio geográfico que va desde el Istmo de Tehuantepec, por el norte, hasta la depresión del río Atrato, por el sur. La cuarta unidad del texto – la de mayor extensión con total de 106 páginas – denominada El centroamericano y su tierra, desarrolla el tema regional bajo la premisa de que Centroamérica contiene a su vez tres regiones: a) las tierras bajas del Atlántico, b) las tierras bajas del Pacífico y c) las tierras altas de las montañas. A continuación se muestra un diagrama acerca de la secuencia de los subtemas de esta unidad.

42Diagrama 2

43

Cuarta unidad de Conozcamos Centroamérica secuencia de exposición de los tres tipos de tierras
Cuarta unidad de Conozcamos Centroamérica secuencia de exposición de los tres tipos de tierras

44Fuente: Elaboración propia a partir de Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica. Estudios Sociales: cuarto grado. (San José: ODECA-Trejos Hermanos Sucesores, 1970).

45De acuerdo con el diagrama anterior, los autores parten de la base física del relieve para luego abordar los elementos de índole más humana como la población; esto sin dejar de lado el tema del clima, en el que se trata de ofrecer una explicación más vinculada a una geografía socioeconómica al vincular los aspectos relacionados con la producción y los asentamientos rurales y urbanos. Para cada uno de los tipos de tierras: bajas del Atlántico, bajas del Pacífico y altas, se tratan los tres aspectos mencionados en el diagrama: relieve como punto de partida, el clima con un encuadre de interacción hombre-naturaleza y la población con sus características de su origen.

46En esta misma línea se pueden destacar los temas siguientes relativos a los contenidos regionales del istmo: riquezas naturales, población, actividades productivas y presencia extranjera. En cuanto al primer rubro, las ricas tierras volcánicas, la explotación mineral y la perenne cobertura forestal, son los verdaderos tesoros de Centroamérica, dado que los productos de exportación son cosechados en suelos privilegiados. Por otro lado, las actividades mineras fueron responsables de la fundación de poblados como Tegucigalpa. También la abundancia de maderas permitió un activo intercambio comercial con Europa. De esta forma,

47“Centroamérica es una tierra privilegiada por estar situada en la zona tropical … El relieve permite variedad de climas […] en Centroamérica, como en otros países de la zona tropical, se puede obtener durante todo el año variedad de frutos que no se producen en otros lugares del mundo8.”

48Los habitantes de la región centroamericana tienen dos orígenes: el autóctono o indígena y el español. El primero a su vez con influencia cultural heredera de la tradición maya en la mayor parte del istmo, y el otro, con una población de origen chibcha que se extendió desde Costa Rica inclusive, hasta más allá del sureste en Panamá. En cuanto al segundo, los españoles se ubicaron sobre todo al oeste en la fachada pacífica. Estos asentamientos se iniciaron a partir de la época de los “descubrimientos”. Luego con el paso de los siglos, con la descendencia de esos grupos pobladores hispánicos de estas tierras, la herencia del pasado aún persiste; pues contrariamente con esta área pacífica donde se estableció la ecúmene española, el Atlántico mantuvo una población menor.

49La contribución del elemento humano y las riquezas naturales han perfilado el desarrollo de actividades productivas; así la población Centroamericana ha aprovechado su relieve; en las tierras bajas se cultiva banano, palma oleaginosa y abacá; mientras en las elevaciones se dedica al café. Juntas todas estas tierras, brindan a los habitantes las bondades de la generosidad de las lluvias y del clima que se torna fresco conforme se asciende por las montañas.

50Para los autores, las actividades económicas agrícolas asociadas a la coffee y banana repúblicas, distinguen el istmo centroamericano. Este sector productivo ha sido el más dinámico, al punto que la alborada de la siembra del café, se convirtió en un punto de inflexión y señala un antes y un después en la historia centroamericana. Por eso señalan sus limitaciones, al referirse a los precarios rendimientos agrícolas anteriores al café, “y no permitieron progresar mucho a los colonos situados en estas tierras. No fue sino hasta mediados del siglo pasado cuando el cultivo del café dio mejores resultados en tierras altas y se convirtió en una fuente de riqueza para sus pobladores9.”

51La caficultura contribuyó a forjar la identidad del istmo porque llegó a ser

52“Uno de los principales productos que se cultivan en Centroamérica […] Su industria empezó a ser explotada por algunos europeos que con mayor capital se dedicaron al beneficiado, compra y venta del grano de oro10…”

53La región se ha caracterizado por ser codiciada por los extranjeros que, desde la época de la expansión europea, empezaron a llegar al “Nuevo Mundo”, y paralelamente se empezaron a desarrollar actividades productivas como las asociadas y a la extracción mineral y maderera, y más tarde, a la plantación bananera. Los foráneos fueron los más aventajados en el área económica frente al nivel productivo de los campesinos de la región por llevar consigo el lastre de un importante rezago tecnológico. Al respecto: “Muchos de estos campesinos no emplean todavía sistemas modernos de cultivo, por lo que sus cosechas son reducidas11.”

54Así las cosas, fueron los ingleses los que principalmente ejercieron el dominio de abundantes tierras en el Caribe donde se dedicaron a la explotación maderera y de especies tintóreas como el añil. También se establecieron escoceses en Panamá, fundaron Nueva Caledonia pero este poblado feneció poco tiempo después12. Tiempo más tarde con la llegada del café, los extranjeros ocuparon un lugar prominente en el financiamiento, la tenencia de tierras y en el procesamiento de la actividad “lo que le restó dinero a la economía de nuestra Patria Grande13.”

55Los enfoques esbozados por el libro de texto hoy podrían ser revisados a partir de las contribuciones más recientes realizadas por Carlos Granados14 y Carolyn Hall15. Esto porque incluyen perspectiva histórica y geográfica mucho más compleja que toma en cuenta el poblamiento, las actividades económicas y la constante intervención extranjera, en favor de sus propios intereses como la producción del banano16, las extractivas en su versiones madereras y mineras17; y por supuesto, las típicas de enclave como fue, además de la plantación bananera, la construcción del canal interoceánico. Centroamérica entendida así, resulta más que una lengua de tierra iniciada en Tehuantepec y Acaba en el Atrato. Ante todo es una región étnicamente diversa. Pero al mismo tiempo está formada por pequeños países unidos por un pasado histórico compartido, tal y como se observa en el apartado siguiente.

Historia: ¿Cómo ha evolucionado Centroamérica?

56El pasado centroamericano aparece como el marco temporal en el que se entreveran las dimensiones regionales analizadas, en parte, en el apartado anterior. La historia abordada en este apartado se divide en tres ejes temáticos, en función de las distintas fases atravesadas por el istmo: un primer período comprende la antigüedad; un segundo abarca el período colonial; un tercero, la etapa posindependiente hasta los albores del siglo XX; y un cuarto que trata el pasado reciente centrado en las décadas de 1950 y 1960. Los cuatro estadios se desarrollan en Conozcamos Centroamérica en las unidades 3, 5, 6 y 7 a lo largo de 64 páginas.

57Al respecto véase el gráfico siguiente.

58

Conozcamos centroamerica
Conozcamos centroamerica

59Fuente: Elaboración propia basada en Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica. Estudios Sociales: cuarto grado. (San José: ODECA-Trejos Hermanos Sucesores, 1970).

60Para el primer período, en solo trece páginas se aborda la fase anterior al arribo de los europeos. La forma de organizar la redacción de esta unidad consta de tres partes: economía, ciencias y religión. El énfasis está puesto en la cultura maya debido a que:

61“A la llegada de los españoles quienes descubrieron y conquistaron esta región, la población indígena era relativamente escasa. Sobre todo, carecía de ciudades de gran desarrollo y bien organizadas, a excepción de Quiriguá, Tikal y Copán, con una población numerosa y culta, en las que edificaron templos y monumentos, cuyas ruinas todavía encontrarás y que nos dicen del progreso que estos indígenas alcanzaron en este sector de la región18.”

62No obstante lo anterior, se hace un esfuerzo por mostrar que, además de los mayas había también pipiles, chorotegas, huetares, borucas, guaymíes y doraces. De entre todas estas culturas, destacan los mayas, de ahí que se muestren fotografías de sitios donde se presume se realizaba el juego de pelota. Al respecto el texto insiste acerca del nivel superlativo alcanzado por los mayas:

63“Más tarde fueron mejorando su forma de vida hasta llegar a convertirse en el pueblo más civilizado de esa época19.”

64Nótese que dentro de esta perspectiva, la evolución está íntimamente vinculada con el grado de avance en lo respectivo al desarrollo de la arquitectura monumental. De ahí que se reproduzcan ilustraciones de indígenas de las ruinas de Quirigua, Tikal y Copán y se haga hincapié en el aporte de las grandes edificaciones,

65“Entre las muchas ciudades construidas por los mayas sobresalen algunas que puedes localizar en el mapa de esta página y verlas en las ilustraciones que se presentan a continuación. De estas se conservan maravillosas ruinas que despiertan la administración de quienes las contemplan20.”

66El segundo período se desarrolla a lo largo de 16 páginas. En ellas se analiza los trescientos años de dominio ibérico. En un primer momento, se ofrece una visión acerca la administración colonial; luego se pasa a la economía, y finalmente se analiza el legado español en lo relativo a la educación y a la cultura. Relacionado con la administración del imperio hispánico, se describen los virreinatos y todo el engranaje administrativo que estaban bajo su dirección (v.g. capitanías generales y audiencias). Luego, en un segundo momento, se exalta el papel de los conquistadores que hicieron posible el control efectivo del istmo, así:

67“…los españoles penetraron a territorio centroamericano realizando una conquista peligrosa, debido al clima, a las selvas a los numerosos ríos y a la exposición y valentía de los indígenas21.”

68De acuerdo con el fragmento anterior, el español debió dominar con valentía, tanto la naturaleza, como a las gentes que habitaban estas tierras. Así según este texto, el espíritu colonizador pudo más frente el valor de los indígenas. De hecho el texto antedicho, primero exalta la acción decidida del conquistador y en la última línea, se anota el deseo indígena de velar por lo suyo.

69Una vez finalizada la conquista, los españoles se establecieron en las tierras centroamericanas para ello:

70“… Escogieron preferentemente los lugares ricos en minerales, de tierras fértiles o que estuvieran situados en puntos de fácil comunicación terrestre o marítima, y seleccionaron varios lugares de tierras altas para fundar importantes ciudades22.”

71No obstante esta tarea cuasi encomiable por parte de los españoles, hubo situaciones adversas “que atrasaron el desarrollo colonial” como la amenaza inglesa interesada en controlar el comercio; esto además de los terremotos causantes de destrucción de ciudades y de poblados enteros. Llama la atención el realce de este tipo de dificultades, son planteadas como interrupciones en un contexto de progreso, dado que en favor de un presunto interés centroamericano, logró evitar el control efectivo de los foráneos. Así al referirse al caso de la Mosquitia cuando se afirma que: “Después de muchos esfuerzos el pueblo, centroamericano logro derrotar al gobierno del Rey Mosco y recuperar ese territorio23.”

Con lo que hace partícipe a toda Centroamérica de esta gesta. Además de hacer hincapié en la derrota de los misquitos.

72 El tercer período cubre desde la independencia hasta 1900, sobresalen a su vez, tres grandes secciones: la independencia, la República Federal de Centroamérica y la época progresista que va desde 1845 hasta 1900. En relación con la primera sección, se muestra el valor de quienes lucharon en favor de la emancipación mediante sobre todo el combate de ideas vertidas en las publicaciones de Pedro Molina y de José Cecilio del Valle: El Editor Constitucional y El Amigo de la Patria, en su orden respectivo. Inmediatamente se reconoce el impacto de la independencia de México y, desde luego, asigna un espacio para describir el deseo de libertad de la población:

73“La feliz idea de doña Dolores Bedoya de Molina de animar al pueblo con bombas, cohetes y música de marimba logró atraer más público, el cual lleno patios y corredores pidiendo a gritos la inmediata emancipación de España24.”

74Acto seguido, en una segunda sección se presenta la historia de la independencia de Panamá acaecida en 1903 ochenta años después de la de los países centroamericanos. Esto luego de la descripción de que la unión de Panamá a Colombia “no dio los resultados esperados” y del rechazo por parte de la última del tratado de la construcción del canal planteado Estados Unidos25.

75Antes de continuar con el segundo tema relativo a la República Federal de Centroamérica, se aborda el efímero capítulo de la anexión del istmo al Imperio Mexicano, el 5 de enero de 1822, establecido por Agustín de Iturbide. Para los autores esta decisión de formar parte de esa unidad del septentrión, fue un completo error porque provocó luchas internas en el istmo.

76 La República Federal de Centroamérica fundada en 1824 ocupa un lugar importante en la historia del istmo básicamente por dos razones:

77• Porque fue un proyecto conjunto, obtuvo varios logros: entre ellos la abolición de la esclavitud.
• Porque bajo su bandera blanca y celeste y el escudo de los cinco volcanes, se instituyó un intento de organización política y administrativa.

78Para los autores de Conozcamos Centroamérica, la República Federal fracasó pero no definitivamente; se interpreta más bien como una interrupción transitoria de la unión del istmo que dio paso a cinco Estados organizados en repúblicas unitarias. Así, luego de aludir a los logros de la federación, se reconoce que:

79“Además, la falta de armonía entre el presidente federal y el Poder Legislativo y las luchas que lamentablemente ocurrieron entre los centroamericanos, contribuyeron a que se interrumpiera la unión de Centroamérica26.”

La tercera sección abordada por el texto, la constituye la historia de los cinco Estados luego de la disolución de la Republica Federal. Para los autores, el sello progresista fue el común denominador de las acciones de los gobernantes siguientes:

80- Justo Rufino Barrios realizó la reforma política y económica de Guatemala, después de que Rafael Carrera creara la República. – En el Salvador, el desarrollo de la caficultura fue fomentado por Gerardo Barrios. – Marco Aurelio Soto en Honduras construyó carreteras e impulsó la minería – José Santos Zelaya incorporó el territorio de la Mosquitia a Nicaragua. – En Costa Rica, Tomás Guardia inicio la construcción del Ferrocarril del Atlántico.

81De este período se destaca la ruta hacia el progreso cultural trazada por los gobernantes decimonónicos:

82“Algunos gobernantes tuvieron la feliz idea de construir teatros, museos, bibliotecas, archivos27.”

83Por último, en el cuarto período tratado por el texto aborda la historia más reciente al momento en que se escribió este producto editorial: desde 1950 en adelante. Dicho así, la primera mitad del siglo XX no se analiza y todo entonces arranca con 1950 cuando se operó un viraje en la producción Centroamericana, acompañado por un decidido apoyo a la educación como portadora de progreso, “por eso en muchos lugares los gobiernos se ha preocupado por establecer escuelas y colegios, a los que asisten cada día más niños y jóvenes con el deseo de mejorar sus condiciones de vida28.” Por otro lado, se hace alarde del nuevo camino tomado por la región: el desarrollismo acompañado por la industrialización y la integración comercial; de ahí no resulta fortuito, que el libro se dedique a analizar con mayor amplitud este tema, denominado por los autores como Centroamérica y sus relaciones internacionales.

84 Todo comenzó en 1951 con la Carta de San Salvador, un acuerdo que estableció la organización de los Estados Centroamericanos (ODECA), sus objetivos eran: solucionar en paz los problemas comunes y el impulso del desarrollo económico, social y cultural. Con su creación, los autores consideran que se da inicio a un nuevo episodio en la historia del istmo: es una oportunidad valiosa para luchar por la ansiada unificación antes interrumpida; por eso se insiste en hacer un llamado vehemente:

85“Unidos todos forman Centroamérica, región de repúblicas jóvenes y progresistas; cuna de héroes, de hombres célebres y laboriosos. Tierra fecunda de caudalosos ríos, de luminosos lagos, de bellas lagunas, de imponentes volcanes, de variada fauna y exuberante flora29.”

86 En el ámbito de la economía se insta a consumir “lo que Centroamérica produce”. Bajo este esquema se inscriben las relaciones comerciales de la segunda posguerra. Se apuesta sobre todo por los beneficios deparados por la industria:

87“Los pueblos centroamericanos han comprendido la necesidad de aumentar sus relaciones comerciales, ayudarse entre sí para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, unir esfuerzos en la explotación de los recursos materiales, variar y aumentar la agricultura, la ganadería y sobretodo impulsar las industrias30…”

88Además de este interés, también se pone un especial interés en el intercambio comercial, aspectos que cobran relevancia a partir de la fundación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Mercado Común Centroamericano (MCC); el objetivo de este último consiste en velar por el libre tránsito de mercancías en la región.

89Pero no solo la economía es el foco de atención de ese período contemporáneo a la elaboración del texto; también se hace referencia a la creación del Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá (INCAP), dedicado principalmente a velar por la sana alimentación de la niñez. Por otra parte, la elaboración de los textos ODECA-ROCAP por docentes de la región, se señala como otro ejemplo del esfuerzo por educar a la población; su objetivo es dar una mejor educación a los niños y a los jóvenes del istmo. El impulso necesario para echar a andar esta empresa de educación se recibe, por parte del programa de Alianza para el Progreso, vista como una primicia para el área:

90“En el deseo de hacer de América una tierra próspera colabora la Alianza para el Progreso cuyo origen fue idea del gran presidente de Estados Unidos de América John F. Kennedy31.”

91Este cometido educativo, corolario de la iniciativa de Kennedy, se lograría merced a que como lo dice un título del texto “Los centroamericanos cooperan con la unidad continental32” por medio de la Organización de Estados Americanos (OEA). Así la imagen transmitida por el libro de texto se puede resumir en la sola frase de progreso con integración; y justamente este fue uno de los emblemas de los años sesenta.

92Sin embargo, es menester hacer una revisión crítica capaz de trascender lo enunciado en el texto porque, aunque el texto presenta la época colonial con una clara tendencia hacia el progreso, debe señalarse que, en su conjunto, este período con la implementación del modelo de explotación de mano de obra, basado en la encomienda, dejó una profunda cicatriz en las sociedades resultantes de este proceso de dominación; la caída demográfica indígena fue drástica porque para los ciento cincuenta años posteriores de la conquista, la disminución se puede calcular entre un ochenta o un noventa por ciento33. Esto da fe de las condiciones inhumanas a las que fueron sometidos los indígenas. La esclavitud, las encomiendas y las enfermedades dieron como resultado que regiones enteras quedaran desoladas como corolario de la hecatombe de la población autóctona, fruto del genocidio realizado por los españoles. Pese a esta realidad, el libro se esmera en advertir al lector que el área del Caribe contaba con pocos indígenas sin más, e incluso, señala textualmente con una dosis de asombro, a propósito de la evolución contemporánea que en Centroamérica “todavía existen grupos de indígenas34.”

93Es contradictorio que en el texto se exalte en demasía el momento de la independencia luego del énfasis puesto en las “bondades de la colonia” es curioso que se sienta consternación por el desarrollo obtenido en el período colonial pero luego se anuncia con algarabía, la firma del acta de independencia firmada el Salón de Capitanes Generales en la mañana del 15 de setiembre en la ciudad de Guatemala. ¿Acaso no estaba el área muy bien antes de la emancipación política? Frente a esta duda, el lector no encuentra respuesta alguna en Conozcamos Centroamérica. Al respecto, John Lynch sugiere que el paso de colonia a nación de América Hispánica en su conjunto, fue una transición compleja en la que se vieron implicados una serie de sentimientos encontrados; que iban desde los orígenes coloniales de la independencia, como embriones que brotaron dentro de un marco de dominación impuesta desde afuera y desde dentro; hasta las concepciones, provenientes de la iglesia en crisis, que miraban las revoluciones independentistas como equivalentes al pecado35.

94Por último, el texto establece un puente entre la Republica Federal y el presente – que en este caso son los años sesenta – pues tal y como se observó anteriormente, la unión solo se interrumpió momentáneamente. Frente a la posibilidad de integración a partir de 1951, valdría la pena preguntarse acerca de ¿qué recibió Centroamérica del Mercado Común Centroamericano?; y pasado medio siglo, ¿qué quedó como herencia de ese proyecto desarrollista?

95- En primer lugar se dispararon las importaciones de materias primas generando mayor dependencia con respecto al capital y a la tecnología extranjera; a su vez esto provocó el aumento del déficit en la balanza de pagos, que en la mayoría de los casos se subsanó mediante el endeudamiento externo.

96- En términos políticos las rivalidades y las condiciones adversas a nivel interno se agudizaron provocando cruentas guerras como lo fue la guerra del Fútbol en 1969 entre El Salvador y Honduras. Con la profundización de los conflictos, el área Centroamericana fue reconocida mundialmente por la intensidad de la violencia que tuvo su punto culmen durante los años ochenta. En esa década el istmo irrumpió en la “actualidad planetaria”, como lo sostiene el sociólogo francés Alain Rouquie36.

97- En la dimensión social la frustración del sueño enmarcado en el texto fue brutal; en el criterio del historiador Héctor Pérez, el fracaso de los gobiernos reformistas y la creciente represión, fueron responsables de incubar una época de “desigualdades crecientes” desembocando luego en una crisis de carácter general en la década de 198037.

Hacia la formación de una identidad patriótica

98 Bajo el subtítulo Formamos una sola patria, en la sétima y última unidad se trata de inculcar en los dicentes la necesidad imperiosa de luchar por la unificación. Según los autores:

99“Por las páginas de este libro has comprendido que los centroamericanos tenemos un territorio con climas, suelos, flora y fauna, agricultura, ganadería, industrias y otros recursos naturales y un pasado tan parecido que forman una sola patria38.”

100 De acuerdo con el fragmento anterior, las condiciones dadas por la naturaleza junto con las diferentes realizaciones humanas materializadas en la economía, construidas a lo largo del tiempo en la historia, son los elementos sustanciales conformadoras de una sola región, que en este caso es una “Patria Grande”.

101 De una lectura literal del libro – que incluso va más allá de lo expuesto en la sétima unidad dado que es un tema tratado en todo el documento– se pueden detallar características de la identidad centroamericana que constituyen esa patria, como se puede apreciar a continuación.

102-Primero: los grupos sociales que han habilitado el istmo son bastante homogéneos y además de esto, se le confiere al dominio ibérico una labor fundamental; en razón de que después de la conquista “los españoles hicieron de los cinco actuales países de Centroamérica una sola patria39.” No es de extrañar que se asuma sin ambages una homogeneidad poblacional blanca y mestiza, esto pese a que mucha de esta argumentación sea solo un mito40. Los indígenas, mulatos y negros son pocos41. De esta forma no resulta tampoco casual, que al referirse al trabajo en sociedad colonial, se señala que:

103“Los otros grupos sociales estaban generalmente al servicio de los españoles. Los negros eran utilizados para realizar los trabajos más pesados. Actualmente la diferencia entre estos grupos sociales no es tan marcada42.”

104De hecho, como se observó con antelación, tampoco resulta extraño que solo trece páginas se dediquen a la historia antigua Centroamericana, que dicho sea de paso, subestima el grado de evolución de ciertas civilizaciones porque

105“No construyeron como los mayas grandes templos de piedra; pero si usaron este material especialmente en la fabricación de ídolos y otros objetos. Tampoco llegaron a organizar grandes centros de población, pues vivieron distribuidos en pequeñas rancherías43”.

106- La administración colonial ejercida por España significó progreso dado que los indígenas eran incapaces de realizar labores dignas de avance. Según el texto, fue solo con la decidida empresa llevada por los peninsulares que se dio un salto hacia el progreso mediante transformaciones necesarias vinculadas todas a la implementación de un modelo basado en la producción y en la extracción de recursos. Al respecto:

107“Durante todo el período colonial se produjeron cambios importantes que fueron decisivos en la vida de los pueblos del istmo. La administración colonial sentó las bases del gobierno y del progreso de nuestros pueblos44.”

108El ideal de llevar la civilización a los más atrasados quedó plasmado en la fundación de escuelas, en la importación de la imprenta la circulación monetaria y el intercambio del correo; son todos testigos de este avance logrado durante los siglos XVI, XVII y XVIII.

109- Segundo: el idioma y la religión se consideran piezas fundamentales de la identidad porque los indígenas antes del contacto con el español hablaban dialectos – algo menos que idiomas– y además la religión católica se extendió en la región y “a pesar de los obstáculos que se presentaron por el desconocimiento que los motivos tenían del idioma castellano los españoles lograron cristianizarlos45.” Se deriva así que la labor de evangelizar fue de la mano de la enseñanza del idioma del conquistador; fueron parte del proceso de dominación característico de la colonia.

110 En medio del aprendizaje de la lengua y del castellano, discurrían los quehaceres durante el dominio español; véase al respecto una nota muy coloquial:

111“…la vida en la colonia era esencial y ordenada. La gente se levantaba temprano para dedicarse a diferentes, trabajos” […]. Las familias acostumbraban reunirse por las noches. Tenían otras recreaciones, como paseos en coche, a caballo o a pie, corridas de toros, peleas de gallos, juegos de ajedrez y de naipes46.”

112- Tercero: los símbolos ideados a lo largo de la historia centroamericana también forman parte de la identidad. De esta manera, los autores muestran en sus páginas las imágenes del escudo de la República Federal de Centroamérica con sus cinco volcanes, el triángulo equilátero y el gorro frigio (este último heredado la iconografía y los valores de la Revolución Francesa). Además incluye cada una de las banderas y escudos de los seis estados, porque como se mencionó con antelación también se incluye a Panamá.

113- Cuarto: el pasado también forma parte de la identidad, y en este caso específico, la experiencia de la República Federal de Centroamérica también cuenta con sus glorias que son exaltadas en demasía por los autores. Posiblemente lo más importante es que

114“Tiene Centroamérica la gloria de haber sido la primera en suprimir la esclavitud, antes que Francia, Estados Unidos de América, Inglaterra, Rusia y Brasil47.”

115 Esta hazaña inédita ocurrió en 1824 y su destino quedó sellado con la gesta heroica de la lucha contra los filibusteros durante la década de 1850 cuando se distinguen los actos de entrega por parte de Juan Santamaría de Costa Rica y de Manuel Mongalo de Nicaragua.

116 Cuando se publicó el libro, el escudo de la ODECA, organización antes citada, es el mismo, salvo ligeras diferencias de diseño, del de la Republica Federal Centroamericana; en el borde en lugar de indicar el gobierno unificado, reza Organización de Estados Centroamericanos. Al respecto véase la imagen siguiente.

117Imagen 3

118

Escudo de la Organización de Estados Centroamericanos
Escudo de la Organización de Estados Centroamericanos

119Fuente: Tomado con fines didácticos de Conozcamos Centroamérica. Estudios Sociales: cuarto grado. (San José: ODECA-Trejos Hermanos Sucesores, 1970), pág. ii.

120- Quinto: Los grupos étnicos centroamericanos son tratados en el texto con un cargado énfasis racista, portador de los rasgos fenotípicos de acuerdo con cada país; en donde de paso, se subraya el mito del nacionalismo étnico de la blancura costarricense48. Luego de indicar que la población actual del istmo está constituida predominantemente por mestizos, blancos, negros y mulatos, en el párrafo ulterior inmediato se señala, con algún grado de contradicción que

121En Guatemala existe una población nativa considerable. El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá tienen numerosos mestizos. En Costa Rica la mayoría de la población es blanca49.

122Si se tuviera que establecer un diálogo crítico entre lo señalado en el texto en materia de identidad y lo discutido en las últimas décadas por parte de la historiografía centroamericana, se podrían señalar los más temáticos siguientes:

123- Para el historiador costarricense Héctor Pérez el tema de la identidad es planteado en la introducción del texto Breve Historia de Centroamérica; a partir del parafraseo de una conversación sostenida con una indígena de Guatemala, con ocasión de un viaje aéreo que Pérez realizaba con destino a Costa Rica. El autor hilvana creativamente parte del diálogo a fin de motivar al lector a la lectura de su libro y destaca la fragmentación de la identidad centroamericana dado que la indígena no se siente parte de Guatemala; pues ella se asume a sí misma como perteneciente a Totonicapán, uno de los tantos señoríos quichés50.

124- La balcanización del istmo en opinión del historiador norteamericano Ralph Lee Woodward, partió en un principio de una sola nación desde los tiempos de la Capitanía General y alcanzó su materialización luego de la independencia con el proyecto Federal, pero su fracaso selló el futuro de estos países en unidades políticas pequeñas, todas herederas de un pasado de subyugación y de rivalidades casi irreconciliables51.

125- Estas rivalidades perfilan la escisión bien definida en el parecer del politólogo Samuel Stone, quien reconoce que en el norte: en Guatemala, Honduras y el Salvador, los odios remontados a la época de la conquista, fueron más cruentos al extremo que durante los años sesenta, los últimos dos países se enfrentaron en una guerra iniciada por un partido de fútbol. En tanto por el sur, Nicaragua y Costa Rica han compartido un pasado – muchas veces negado por ambos países– donde el modelo de dominación colonial fue, si se quiere decir, menos férreo de el de sus vecinos del norte52. Aunque no se comparta plenamente esta división regional propuesta por este autor, sí se puede coincidir en que el istmo dista mucho de ser homogéneo.

126- La heterogeneidad y su consiguiente desenlace en materia política, de alguna manera, es un componente básico en las explicaciones brindadas por Yolanda Dachner53, que en su tesis de posgrado, reconoce en la Federación a una “patria grande” que al fragmentarse dio origen a “patrias chicas” luego de múltiples desaciertos. Los proyectos unionistas de Morazán y de otros gobernantes, todos fracasaron.

127En suma, el texto de Estudios Sociales en análisis insiste en la interrupción de la Republica Federal Centroamericana, pero que volverá a renacer en un momento cercano. Sin embargo se debe tomar en cuenta que, tanto para los años sesenta como para la época más reciente, el proyecto de unión todavía está en una etapa en la que es muy poco probable prospere una iniciativa de esta envergadura. Entre 1960, cuando se escribieron los textos de ODECA-ROCAP, y la actualidad han sucedido violentas guerras y la consiguiente pasificación, iniciada en las postrimerías de la década de 1980, no ha resuelto problemas neurálgicos de la población centroamericana como la pobreza y la exclusión social; solo estas dos adversidades constituyen obstáculos reales en la construcción de identidades nacionales.

128Es de suponer entonces que inmigrantes salvadoreños establecidos en Estados Unidos hayan desarrollado otro tipo de lazo de identidad con su país de origen; es claro que estos hombres y mujeres trabajadores envían las remesas al país más pequeño en territorio del istmo; pero detrás de eso es posible que guarden resentimiento y nostalgia por verse obligados a salir de su entorno para poder vivir mejor o al menos tener acceso al empleo. También es motivo de incertidumbre si los habitantes de la población de Guatemala – de la que formaba parte la indígena supra mencionada que conversó con Héctor Pérez– se sientan hoy parte de ese Estado. Es probable que esas poblaciones, excluidas durante siglos, aún observen con amargura el resultado de los procesos de ladinización y del saqueo inmisericorde que dio inicio hace más de quinientos años.

A manera de conclusión: los silencios de Conozcamos Centroamérica

129 Luego de realizar una lectura crítica, centrada predominantemente en los usos públicos de la historia, del libro de Estudios Sociales de cuarto grado, se expone seguidamente una reflexión a través de tres ejes: la región, la historia y la identidad. Se pretende señalar los grandes silencios del texto en mención. Esto porque resulta necesario preguntarse acerca de las grandes ausencias temáticas este tipo de publicaciones con los que estudiaron aquellos niños de ayer, que hoy en promedio, rondan el medio siglo de existencia.

130 En la dimensión geográfica y regional Centroamérica aparece como un conjunto de países bañados por el Atlántico por el este. El Caribe se menciona a lo sumo en dos ocasiones ¿por qué? Por el Atlántico llegó una gran cantidad de europeos durante la expansión europea a partir de las postrimerías del siglo XV. No obstante, probablemente el interés de los autores fue negar el contacto con una parte realmente importante como lo es el Mar de las Antillas con sur respetivos litorales, uno de los grandes destinos de la población afrodescendiente. También debe tenerse en cuenta la articulación del Caribe como parte de un circuito productivo y comercial; además de ser escenario de un sincretismo cultural imposible de ser soslayado por los ojos de cualquier centroamericano.

131 En el plano histórico el elemento catalizador es en todo momento el del heroísmo español ocupante de la fachada pacifica del istmo. Sin embargo, en ninguna parte se analiza el significado nefasto de los procesos de conquista y de colonización: un sometimiento que dejó a su paso una estela de muerte y destrucción. Para los autores basta con indicar en diferentes partes del texto que hay pocos indígenas pero nada más, sin aclarar que esa condición contemporánea se atribuye en gran medida a lo acaecido durante la conquista y la colonia.

132 De igual manera, tampoco hay alusiones a los movimientos sociopolíticos; la matanza acaecida en 1932 en El Salvador durante el gobierno de Maximiliano Hernández Martínez, este episodio está completamente ausente de las páginas del texto; una historia borrada en la que se hace caso omiso a la cicatriz dejada por la matanza padecida por parte de campesinos que subsistían en condiciones miserables54. Así por el estilo, sucedió lo mismo con Augusto César Sandino; sus luchas en Nicaragua a lo largo del primer tercio del siglo XX, luego de su estadía en México, pasan inadvertidas en Conozcamos Centroamérica.

133 En el campo de la identidad, y concretamente en lo atinente a la identidad nacional, no se menciona siquiera el episodio histórico de la anexión al Partido de Nicoya a Costa Rica en 1824 y las consiguientes reclamaciones realizadas por parte de Nicaragua a propósito del tema limítrofe55. Tampoco se menciona siquiera el intento separatista agudizado en la década de 1840 de los Altos en Guatemala, ubicado contiguo a Soconusco y a Chiapas, que constituyó todo un capítulo de pesadilla para los indígenas, estudiado a fondo por el historiador Arturo Taracena56. También brilla por su ausencia, las constantes intromisiones en menoscabo de la soberanía de los países centroamericanos, por parte de las potencias hegemónicas, primero Gran Bretaña y luego Estados Unidos57. Parece entonces que temas con escollos, generadores de conflictos entre los Estados a lo interno o a lo externo, no son objeto del texto.

134 Además llama la atención que el énfasis puesto en el tema del desarrollo con integración pasa por encima de la compleja naturaleza de los regímenes políticos. No hay ni siquiera una tímida alusión, a la frustración de los proyectos reformistas en la mayor parte de los países centroamericanos en las décadas de 1940 y 1950; la caída de Jacobo Arbenz en Guatemala no se reseña; y menos aún tiene un espacio en el texto, la longeva dictadura de los Somoza en Nicaragua, que en el criterio del historiador Víctor Hugo Acuña, constituye un caso típico del autoritarismo centroamericano de la larga duración58.

135 En resumidas cuentas, quienes estudiaron con este libro durante la escuela primaria tuvieron una clara idea cimentada en el optimismo de un futuro promisorio para Centroamérica: un espacio lleno de oportunidades para el desarrollo que era posible mediante la integración59. No obstante la puesta en ejecución de ese modelo, dejó de lado, en el criterio del sociólogo Edelberto Torres, el desarrollo del mundo rural además de crear mayor dependencia con los centros financieros60. Parece que paradójicamente la estrategia de integración con predominio de capital extranjero produjo efectos similares a los que citaba el texto cuando fijaba su mirada a los tiempos pretéritos: “los poderosos restaron dinero a la economía de nuestra Patria Grande61”. La realidad desencantó a quienes habían interiorizado su enseñanza fundamental basada en el éxito de la lógica de la integración económica; en los diez años posteriores de que se publicara Conozcamos Centroamérica, el “crecimiento empobrecedor” llamado por Héctor Pérez responsable de ampliar la polarización social, junto con la deslegitimación de los gobiernos dictatoriales, desembocaron en una profunda crisis. Sus efectos fueron aterradores y se hicieron sentir sobre todo a partir de 1979 con el triunfo de la Revolución Sandinista. Se inició así un nuevo capítulo sangriento en la historia del istmo, el de las “revoluciones inevitables62.”

136Finalmente, parece entonces que el sentimiento de optimismo encarnado en Conozcamos Centroamérica, derivado de las promesas de Alianza para el Progreso, probablemente sirvió como sustrato para aupar a gran parte de la niñez centroamericana; sin embargo terminó en la desilusión y la desesperanza que embargó a la población durante largos años. No será hasta hace un quindenio, con la publicación de Historia del istmo centroamericano63 en dos volúmenes acompañados por su correspondiente guía didáctica, que se realizó un esfuerzo significativo, desde la academia, en procura de proporcionar a un público joven un análisis crítico del pasado de la región; esto sin duda alguna constituye un hito importante que forma parte de otra historia por contar.

Agradecimiento

137El autor desea dejar manifiesto su gratitud a la colaboración de Heidi Saborío y de Milenny Morera, ambas son funcionarias de la Biblioteca Arturo Agüero Chaves de la Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica en San Ramón de Alajuela. La primera facilitó la localización y el préstamo del texto Conozcamos Centroamérica y la segunda, colaboró en la digitalización de las imágenes.

138Notas al pie de página

1391 Un análisis reciente en el abordaje de lo enseñado en historia en la escuela para el caso de la población africana centroamericana, lo constituye: Dario Euraque y Yesenia Martínez, La diáspora africana en los programas educativos en Centroamérica. (Tegucigalpa, Guaymuras, 2013).

1402 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica. Estudios Sociales: cuarto grado. (San José: ODECA-Trejos Hermanos Sucesores, 1970), pág. 108.

1413 Isabel Gamboa, “Sexualidad en la primaria, tratado de un inútil combate”, en Revista de Historia 61-92 (2010), pág. 117.

1424 Isabel Gallardo, “Una aventura educativa: El uso del libro de texto Hacia el Siglo XXI” en Revista de Educación 25 (2001), págs. 85.

1435 Elizabeth Fonseca, Centroamérica: su historia. (San José: FLACSO-EDUCA, 1996), pág. 228.

1446 Víctor Bulmer-Thomas, La historia económica de América Latina, desde la independencia. (México: Fondo de Cultura Económica, 1998), págs. 321 y subsiguientes.

1457 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 59.

1468 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 17.

1479 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 128.

14810 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 199-200.

14911 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 128.

15012 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 76-77.

15113 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 199-200.

15214 Carlos Granados, “Hacia una definición de Centroamérica”, en Anuario de Estudios Centroamericanos 11 (1985), págs. 59-78.

15315 Carolyn Hall, “América Central como región geográfica”, en Anuario de Estudios Centroamericanos 11 (1985), págs. 5-24.

15416 Ethel García, Poder político, interés bananero e identidad nacional en Centro América: un estudio comparativo: Costa Rica (1884-1938) y Honduras (1902-1958), (Tegucigalpa: Editorial Universitaria de Honduras, 1997).

15517 Ciro Cardoso y Héctor Pérez, Centroamérica y la economía occidental (1520-1930). (San José: EUCR, 1983).

15618 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág . 71.

15719 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 44.

15820 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 49.

15921 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 153.

16022 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 155.

16123 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 171.

16224 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 187.

16325 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 191.

16426 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 197.

16527 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 199.

16628 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 81.

16729 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 15.

16830 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 206.

16931 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 215.

17032 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 215.

17133 Wendy Kramer, George Lovell y Christopher Lutz, “La conquista española en Centroamérica” en Julio Pinto (editor) Historia General de Centroamérica vol. II (Madrid: Sociedad Estatal Quinto Centenario-FLACSO, 1993), pág. 79.

17234 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 155.

17335 Esta es una de las tesis más relevantes del hispanista inglés John Lynch, América Latina, entre colonia y nación. (Barcelona: Crítica, 2001).

17436 Alain Rouquié, Guerras y paz en América Central. (México: Fondo de Cultura Económica, 1994), pág. 11.

17537 Héctor Pérez, Breve historia de Centroamérica. (Madrid: Alianza Editorial, 2010), págs. 153 y subsiguientes.

17638 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 203.

17739 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 203.

17840 Una valiosa contribución que obliga a replantear este mito para el caso nicaragüense a la luz de la evidencia, se puede consultar en: Jeffrey Gould, El mito de ¨la Nicaragua mestiza” y la resistencia indígena, 1880-1980. (San José, EUCR, Plumsock Mesoamerican Studies, Instituto de Historia de Nicaragua, 1997).

17941 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 88.

18042 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 179.

18143 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 119.

18244 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 171.

18345 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 178.

18446 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 180.

18547 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 195.

18648 Esta construcción cultural, permeo en la historia costarricense y data de los liberales autores de la noción de que Costa Rica es un país blanco. Cfr. Iván Molina, Costarricense, por dicha. Identidad nacional y cambio cultural en Costa Rica durante los siglos XIX y XX. (San José: EUCR, 2002).

18749 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 155.

18850 Héctor Pérez, Breve historia de Centroamérica, págs. 15-16.

18951 Ralph Lee Woodward, Central America. A Nation Divided. (New York: Oxford University Press, 1976).

19052 Samuel Stone, El legado de los conquistadores. (San José, EUNED, 1993), págs. 50 y subsiguientes.

19153 Yolanda Dachner, De la nación centroamericana a la patria chica. Ideas sobre la nación costarricense en el siglo XIX. (Tesis de maestría en historia, Universidad de Costa Rica, 2000).

19254 Al respecto se puede consultar el trabajo de Patricia Alvarenga, Cultura y ética de la violencia. El Salvador 1880-1932. (San José: EDUCA, 1996).

19355 Al respecto se puede consultar el trabajo acerca de las relaciones internaciones de Clotilde Obregón, El Río San Juan en la lucha de las potencias (1821-1860). (San José: EUNED, 1993).

19456 Arturo Taracena, Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena. (San José: Porvenir CIRMA Delegación Regional de Cooperación Técnica y Científica del Gobierno de Francia, 1997).

19557 Para el caso del control ejercido por Inglaterra, Cfr. Rodrigo Quesada, Recuerdos del imperio. Los ingleses en América Central (1821-1975). (Heredia, EUNA, 1998). Mientras que para el interés estadounidense con el Destino Manifiesto desde una perspectiva geopolítica, puede consultarse: Carlos Granados, Geopolítica, Destino Manifiesto y filibusterismo en Centroamérica. Víctor Hugo Acuña, Filibusterismo y Destino Manifiesto en las Américas. (Alajuela, Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, 2001), págs. 11-20.

19658 Acuña, Victor H. “Autoritarismo y democracia en Centroamérica: la larga duración, siglos XIX y XX” en. Klaus D. Tangermann (compilador) Ilusiones y dilemas de la democracia en Centroamérica, (San José, Costa Rica: FLACSO- BUNSTIFT, 1995), págs. 63-97.

19759 Para Iván Molina, el énfasis de las obras de los años sesentas se centró en un tema de interés de ese presente inmediato, la integración, Cfr. Iván Molina, “Dana Gardner Munro: del olvido a la recuperación intelectual de un imperialista democrático”. Dana Munro, Las cinco repúblicas de Centroamérica: desarrollo político y económico y relaciones con Estados Unidos. (San José: EUCR- Plumsock Mesoamerican Studies, 2003), pág. 31.

19860 Edelberto Torres-Rivas, Interpretación del desarrollo social centroamericano. (San José: FLACSO, 1989), págs.125 y subsiguientes.

19961 Ernestina González. et.al. Conozcamos Centroamérica, pág. 199-200.

20062 Con este epíteto llama el estudioso estadounidense LaFeber este período tan convulso de la historia centroamericana, Cfr. Walter LaFeber, Inevitable Revolutions, The United States in Central America. (New York: Norton, 1984).

20163 Knut Walter (coordinador académico), Historia del istmo centroamericano, tomos I y II. (San José: Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana, 2000).

Para citar este artículo :

Javier Agüero García, « Conozcamos Centroamérica: región, identidad, e historia a partir de un texto escolar », Boletín AFEHC N°67, publicado el 04 diciembre 2015, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=4189

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