Erreur. problème dans l'exécution de la requête : INSERT INTO _logbots (IP, useragent, action) VALUES ('54.167.152.177', 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)', 'lectureFiche')
Erreur. MySQL proteste : Duplicata du champ 'CCBot/2.0 (http://commoncrawl.org/faq/)-lectureFiche' pour la clef 'agentAction'
AFEHC : diccionario : RUIZ DE BUSTAMANTE, Pedro : RUIZ DE BUSTAMANTE, Pedro

Ficha n° 4194

Creada: 27 enero 2016
Editada: 27 enero 2016
Modificada: 03 mayo 2016

Estadísticas de visitas

Total de visitas hoy : 0
Total de visitas : 372

Autor de la ficha:

Christophe BELAUBRE

Editor de la ficha:

José Edgardo CAL MONTOYA

Información:

El campo "Fuentes" esta en acceso restringido e reservado a los colaboradores del diccionario biográfico centroamericano

Para colaborar contactar los editores

Publicado en:

ISSN 1954-3891

RUIZ DE BUSTAMANTE, Pedro

Hombre de confianza del prelado Casaus y Torres, Pedro Ruiz de Bustamante fue muchos años administrador del convento de Concepción.
1344
Palabras claves :
Comisionado, Iglesia, Monjas, Presbítero
Cargo o principal ocupación:
Provisor y vicario general, Administrador de Concepción, canónigo honorario de la Iglesia Catedral
Nació:
El 18 de noviembre de 1776 en Santiago de Guatemala..
Murió:
El 16 de junio de 1843 en la Ciudad de Guatemala.
Padres:

1Hijo de don Matías Ruiz de Bustamante, hijo del Maestro de Campo Juan Antonio Ruiz de Bustamante (1670 – 1725) y de doña Maria Fernández de Córdova, y doña Dorotea de Ordoñez (1740 – después de 1824).

Resumen:

1 Entre los grandes linajes de la época colonial figuraba sin duda la familia Ruiz de Bustamante (o Bustamente). Era un grupo social complejo, atravesado y irrigado por lazos personales de consanguinidad y de afinidad que unía las familias Fernández de Córdova, Lacunza, Landívar, Loucel y Goicoechea. Estos múltiples lazos condicionaron la vida de Pedro Ruiz de Bustamante quien fue uno de los representantes más activo de dicha familia en la primera mitad del siglo XIX junto con su hermano Juan Miguel (alcalde primero de la ciudad de Guatemala en 1827). El grupo de consolido en Guatemala a raíz del casamiento del Maestro de Campo don Juan Antonio Ruiz de Bustamante (1670 -1725), nativo de Santillana del Mar en la provincia de Santander, con María Fernández de Cordova en 1699. Si no nos equivocamos este Juan Antonio, quien fungió como alcalde mayor de San Salvador y de la Verapaz, era el abuelo paterno de Pedro. La influencia de la familia creció, como solía hacerse, a través de una política matrimonial siempre bien pensada asegurando al grupo un ascenso social. Su tía, Juana Francisca Javiera Ruiz de Bustamante (1702 -1773.) se casó con el asentista del estanco de la pólvora Pedro Landívar y Caballero los cuales fueron los padres del jesuita Rafael Landívar . Dicha relación familiar le permitió recuperar en 1800 el goce de una capellanía de 2000 pesos estableciendo de esta manera un vínculo con el comerciante Tadeo Piñol quien era dueño del capital y pagaba los intereses. Su hermano, el abogado Juan Miguel de Bustamante contrajo matrimonio con una hija de la familia Loucel de San Miguel. Por el lado de su madre Pedro Ruiz de Bustamante pudo recuperar en 1816 un ramo de 1000 pesos (de una capellanía fundada originalmente con 3000 pesos por Antonio Martin Buey sobre casas de Antigua Guatemala). Dicha madre vivía todavía en Antigua Guatemala (lo que demuestra que se negó a aceptar el traslado de la capital decretado e 1776) y se quejaba en 1824 “de los engaños de su hijo” sin que sepamos exactamente que le reprochaba la madre al hijo.

2El padre de Pedro, Matías Ruiz de Bustamante fue administrador de la renta de pólvora y naipes dejando sospechar desde luego no solamente una red de parentesco ya organizada sino eficiente para monopolizar ciertos cargos reales bastante remuneradores. Un tío, llamado también Pedro, fue gobernador de Costa Rica pero sin una buena monografía orientada hacia el rescate de la historia de la familia Ruiz de Bustamante es difícil considerar que tenemos una buena visión del poder del grupo.

3 No resulta fácil hacerse una idea de los primeros años de la vida de Pedro Ruiz de Bustamante: sola sabemos que Ana Maria Goicoechea, esposa de su tío Juan Antonio Javier, fue su madrina de nacimiento. El 6 de abril de 1800 el joven ingresó en el colegio seminario de la ciudad de Guatemala. Era colegial pensionista y salió en 15 de mayo de 1804 graduado en ambos derechos. Pocos tiempos después hizo su examen para titularse de abogado.

4Es la Gazeta de Guatemala que cuenta en detalles el acto de recibimiento de su doctorado en derecho canónico en marzo de 1811. La Sociedad Económica de los Amigos del País acababa de ser restablecida y el padre Bustamante tuvo la habilidad de aprovechar la ceremonia para elogiarla Asistió al acto en representación de la Sociedad el Censor don Jose Maria Peinado, el Consiliario don Alejandro Ramírez y su padrino de doctorado fue don Luis Francisco Barrutia. Las arengas que se escucharon durante la ceremonia lo fueron en latín pero los Socios de la Sociedad pagaron la traducción y las publicaron integralmente en la Gazeta de Guatemala. La ilustración que acompaña dicha biografía se sacó del anunció público que se imprimió en diciembre de 1810 cuando Ruiz de Bustamante defendió su doctorado en derecho canónigo. Ese año, quizás con la finalidad de pagar los gastos de la ceremonia se obligó por una suma de 500 pesos ante doña Maria Josefa Lacunza, siendo entonces su fiador el comerciante Felix Antonio Poggio.

5Era entonces considerado por el arzobispo Casaus y Torres como un hombre de confianza a quien se podía confiar tareas de responsabilidades como la administración financiera del convento de Concepción, cargo vacante desde el fallecimiento del presbítero José Jáuregui en abril de 1818 y que Pedro Ruiz de Bustamante seguía asumiendo en 1834. Dicho puesto implicaba cierta habilidad económica y un buen conocimiento de las elites locales. La gestión anual lo obligaba a recuperar cerca de 20.000 pesos de ingresos y otorgar los permisos de gastar por una suma comparable aunque variable según los años.

6Un decreto de las Cortes ordinarias de agosto de 1820 lo designó como vocal suplente de la Junta de censura de Guatemala, en clase de eclesiástico. El 13 de octubre de 1820 actuaba como encargado oficial de arreglar la cesión de la ex catedral de Santiago de Guatemala (entonces Antigua Guatemala) por parte del ayuntamiento y recibió del cabildo eclesiástico el expediente para tratar el asunto. No era la primera vez que gestionaba los bienes y terrenos de la ciudad destruida pues en 1811 había concretizado la venta de un sitio acensuado a favor de Feliciano Coronado. Al parecer mantuvo lazos y intereses económicos con la Antigua Guatemala porque, en 1821, doña Rafael Figueroa le vendía un terreno con una alfarería. En esa época de su vida Pedro Ruiz de Bustamante redondeaba sus ingresos con la actividad de préstamo: por ejemplo prestó 350 pesos Jose Pablo Castilla y 1000 pesos a Vicente Gómez de Arguello a finales de 1823. Por otra parte, en 1834 pidió al gobierno exoneración de impuestos e arbitrios municipales por haber introducido el cultivo de la caña de Azúcar en su propiedad de El Portal, situada en las inmediaciones de la Antigua Guatemala.

7En 1819, fue electo con siete votos contra uno al deán García Redondo como rector de la Universidad de San Carlos, responsabilidad que volvió a asumir en 1828. Es interesante mencionar que en 1816 el presbítero Ruiz de Bustamante había sido excluido de la votación para rector por tener entonces su residencia fuera de la ciudad y supongamos que se trataba de Antigua Guatemala.

8El 15 de septiembre de 1821, Pedro Ruiz de Bustamante asistió a la reunión que decidió la Independencia de Guatemala en representación del cuerpo de abogados junto con el Lic. José Francisco Córdova.

9En mayo de 1826 fue llamado a tomar asiento como diputado de la Asamblea legislativa de Guatemala siendo entonces diputado suplente por la provincia de Verapaz. Como rector de la Universidad San Carlos, papel que desempeñaba en 1828 remitió a Mariano Aycinena una lista de los estudiantes que podían ser exonerado del servicio militar.
Sus funciones representativas asumidas en la asamblea legislativa, llamada intrusa por los liberales, junto con su puesto de provisor y vicario general lo hicieron sospechoso de compromiso político activo en favor del régimen de Mariano Aycinena y del arzobispo Casaus y Torres. Al vencer la guerra, el gobierno liberal se mostró poco dispuesto a dejarlo asumir nuevas responsabilidades eclesiásticas. Tras la expulsión del prelado, el vice jefe del Estado de Guatemala Rivera Cabezas, apoyándose en el artículo 5 del decreto del 13 de junio de 1830, se negó a aceptar su nombramiento de gobernador, provisor y vicario general en sede vacante por lo que los canónigos tuvieron que escoger, andando para atrás, a Diego José Batres. Casaus y Torres al salir para La Habana lo había puesto en segundo lugar en la terna justo detrás del presbítero José Antonio Alcayaga quien era el candidato de Francisco Morazán.

10Después de esa polémica elección, Ruiz de Bustamante no volvió a asumir tareas públicas fuera de sus responsabilidades religiosas y se mantuvo activo en el campo económico como siempre lo había sido en su vida. Por ejemplo a pocos días de fallecer, reconocía una deuda de 1.200 pesos a favor de la Señora Mercedes Echeverría.

11Pedro Ruiz de Bustamante no falleció en la indiferencia general puesto que la Gazeta Oficial de Guatemala publicó una breve necrología. Estas líneas enfocaban más que todo su cargo de capellán y administrador del monasterio de la Concepción y el cargo más alto que tuvo al servicio de la curia diocesana cuando, en 1825, el prelado Casaus y Torres lo nombró provisor y vicario general de la diócesis de Guatemala, cargo que ocupó hasta la expulsión del arzobispo en julio de 1829. La necrología se concluye en forma de interrogación sobre el futuro de la Iglesia católica, la cual estaba viviendo momentos muy difíciles: “En una época en que escasean tanto los sacerdotes, y en que van desapareciendo los hombres formados de experiencia y de saber, la muerte del Dr. Bustamante es ciertamente una pérdida sensible, no solo para los establecimientos y corporaciones a que pertenecía, sino para todo el público”.

Comentarios

Normas de uso

Esta es la opinión de los lectores de la AFEHC, no de la AFEHC No está permitido verter comentarios injuriantes. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema. Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electrónico confirmando su publicación.

¿No tienes una cuenta todavía?
Puedes crear una

Como usuario registrado usted podrá publicar de forma inmediata comentarios con su nombre.