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AFEHC : articulos : Una plataforma digital…, entre nuevas épocas, disyuntivas y cambios : Una plataforma digital…, entre nuevas épocas, disyuntivas y cambios

Ficha n° 4244

Creada: 24 abril 2016
Editada: 24 abril 2016
Modificada: 30 abril 2016

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Autor de la ficha:

Luis Pedro TARACENA ARRIOLA

Editor de la ficha:

Adriana ALVAREZ SÁNCHEZ

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Una plataforma digital…, entre nuevas épocas, disyuntivas y cambios

En una primera parte el artículo describe el proceso de creación de la plataforma Guatemala, memoria viva, una presentación virtual de carácter introductorio a la historia del país aplicado a un entorno educativo no formal. Este fue un proyecto derivado a la Universidad Rafael Landívar, la cual la adaptó a sus objetivos. Se narran algunas situaciones de su elaboración y las dificultades que se presentan en una docencia lejana a este tipo de estrategias. Se muestran las características de su estructura conceptual, las orientaciones pedagógicas que admite la aplicación histórica en la educación. Se reflexiona sobre la lógica digital y sus constricciones ligadas a la conectividad y a la usabilidad. En un segunda parte se dialoga con los alcances y los límites de la perspectiva digital. Mientras en los ambientes contemporáneos se idealizan las bondades digitales, su aplicación se enfrenta a muchos problemas operacionales y de fondo. Estos problemas conducen al debate entre el pensamiento humanista basado en conocimientos y el pensamiento práctico y utilitario sostenido en el consumo y la comunicación. También llevan al debate entre enseñanza y aprendizaje, las potencialidades de la experiencia museística comunicacional y de la historia aplicada como procesos de apoyo al aprendizaje. Esta confrontación se presenta como un debate excluyente, similar a las polémicas durante la ilustración y el impulso liberal. Aunque apostamos a la educación digital y al predominio del aprendizaje somos cautelosos frente al tecnologismo de orientación mercantil que coloniza el pensamiento contemporáneo. Esto supone reconocer el complejo proceso de yuxtaposiciones entre pensamientos, donde la orientación práctica no debe significar solo el reduccionismo de la imagen, el texto corto y el sonido, así como no se pueden desligar los procesos de reflexión, crítica y análisis que conlleva la habilidad del pensar. Una tarea pendiente en un mundo donde siguen disputándose sus contenidos.
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Palabras claves :
Educación digital, Comunicación virtual, historia, Aprendizaje, Pedagogía.
Autor(es):
Luis Pedro Taracena A.
Fecha:
Marzo de 2016
Texto íntegral:

1

Una plataforma con un largo camino

2Guatemala, memoria viva1 es una plataforma digital de la Universidad Rafael Landívar basada en una narración histórica sobre el país, con especial atención en la historia reciente, aplicada a un entorno educativo. Esto involucra la puesta en escena de una información textual, visual y sonora, la cual es mediada por elementos de análisis, recursos pedagógicos e interactivos en relación con explicaciones históricas y su impacto en el presente. No es una página de información histórica relacionada con necesidades políticas e identitarias explícitas, aunque actúa en el campo político y tiene una proyección como tal. Tampoco responde a una clase determinada de historia vinculada a un currículo prefijado. Antes que nada es una introducción al tema, un recurso informativo-formativo y un procedimiento didáctico para los docentes, quienes tienen sus propios contenidos y objetivos curriculares. Es una exposición de información histórica presentada de manera sintética y enlazada con un pensamiento histórico crítico dirigido a fortalecer la formación ciudadana. Es un instrumento enfocado en los procesos educativos pero también destinado al público en general, en términos de una información analítica fuera del sistema educativo formal. Es pues una página educativa abierta. La plataforma también busca motivar inquietudes investigativas, analíticas y reflexivas sobre la historia reciente y remota, en función de su repercusión en el presente entre los estudiantes, docentes y público general, basado en un proceso de autoformación y creación de criterios propios, que permitan mayor comprensión de la necesidad de una sociedad incluyente.

3Esta plataforma surgió por el aliento hacia la cultura de paz de la cooperación alemana al apoyar la iniciativa del Centro de Investigaciones Regionales de Mesoamérica (CIRMA), institución que formuló un proyecto sobre memoria histórica en el ámbito de la justicia transicional2. La página de Guatemala, memoria viva presuponía un enfoque histórico con expresiones de memoria, testimoniales personales junto con propuestas provenientes de diversas instituciones para convertirse en una red de la memoria. El proyecto iniciado en el 2009 por CIRMA avanzó en muchos aspectos (diseño de página, colección fotográfica, entrevistas, audios, alianzas con otras organizaciones) pero por diversos motivos no finalizó. De esta forma, después de un período en el 2014 fueron cedidos a la Universidad Rafael Landívar el proyecto en sí, un servidor y las bases fotográficas/ audiovisuales proporcionadas por CIRMA. La universidad trasladó la responsabilidad de la plataforma al Instituto de Estudios Humanísticos3 (IEH). Su construcción se inició en la segunda mitad de ese año, dado el carácter educativo de la universidad determinó una readaptación de la plataforma a los propósitos institucionales, de esta manera su nuevo objetivo se centró en crear un instrumento educativo más que uno deliberativo o informativo. Al mismo tiempo el equipo encargado se propuso la meta de ponerlo en línea a partir de resultados parciales, mientras se irían ampliando sus dimensiones, cuya puesta en línea se realizó a mediados del 2015. El apoyo de la rectoría resultó primordial para crear la página en los tiempos acordados por el convenio con la cooperación alemana.

4La experiencia de su creación nos demuestra la potencialidad que tiene una herramienta de este tipo, así como las distintas dificultades que se le presentan. Dificultades que han tenido que ver, principalmente, con la capacidad instalada para llevarla a cabo y con el reconocimiento intra-universitario en relación con lo que representa una plataforma digital para su funcionamiento posterior. El presupuesto fue limitado al mantenimiento de un personal conceptual y uno creativo y no a la necesidad técnica de un diseño (equipo instrumental, acceso a nuevos recursos visuales y a la posibilidad de programas o equipos técnicos especializados) y a su administración futura. En este sentido su capacidad dependía de las actividades para realizarlo así como de los recursos de equipo y materiales gráficos que se poseían. No obstante, la experiencia de elaboración significó un conocimiento práctico de los ritmos y procesos inherentes a la construcción de una plataforma digital con poco personal y presupuesto4.

Guatemala, memoria viva, un proyecto particular

5El proyecto está por cumplir sus metas de construcción este año y de ese modo finalizar las tres salas5 relacionadas con los tres tipos convencionales del tiempo de la modernidad: pasado, presente y futuro. En estas salas se combinan algunas perspectivas tradicionales de ver la historia: cronología, periodización e historia institucional, con elaboraciones más complejas sobre tiempos diversos, historias subterráneas y procesos. Esto en el entendido de que existe un fuerte desconocimiento entre estudiantes e incluso docentes de las discusiones teóricas y metodológicas que en las últimas décadas han afectado a la historia. Por lo tanto, se tomó en cuenta la base de conocimiento de la que parten. Es decir, el peso que tienen sus ideas previas para luego introducir elementos pedagógicos que tiendan a complejizar el conocimiento histórico.

6La página se ha desplegado con las siguientes salas:

7

 Tres salas en Memoria Viva, pasado remoto, reciente y futuro
Tres salas en Memoria Viva, pasado remoto, reciente y futuro

8• Pasado remoto: como su nombre lo dice se refiere a una exposición de la historia en el largo plazo. Esta se apoyó en un trabajo de síntesis histórica efectuado en el IEH por cinco académicos de ciencias sociales que culminó con la publicación del libro Los caminos de nuestra historia, estructura, procesos y actores en dos tomos de reciente publicación6. A su vez, la sala se divide en tres paseos que se vinculan con la clásica división temporal entre mundo antiguo, mundo republicano e historia reciente. Ello conlleva a revisar lo que puede llamarse historia antigua, un período histórico que no deja de ser contradictorio y expuesto a crítica con la corriente que plantea una continuidad de la historia de los pueblos originarios, y que va más allá de aquella historia fundamentada en la narrativa nacional. Mientras los otros dos, están ubicados en esa narrativa nacional que predomina como sentido histórico en los países.

9Los paseos son tres pero los dos primeros aún están en construcción:

10o El mundo de cuatro colores expone los procesos que explican hoy la historia antigua de los pueblos originarios. Historia que se traduce en su explicación en los planos geográficos de las Tierras Bajas (Petén y parte de Yucatán), el altiplano (centro y occidente del territorio guatemalteco) y la Costa Sur (desde las tierras fronterizas con México hasta la región occidental salvadoreña);

11o El dominio colonial es un recorrido por los principales procesos constituyentes de la etapa colonial: imposición colonial, institucionales, aspectos demográficos, estructura social y resistencias y crisis colonial;

12o En búsqueda de la modernidad se recorre la historia política y social que se desarrolla en los períodos pos-independiente, republicano y liberal así como el llamado moderno que parte de la segunda mitad del siglo XX. En ellos se busca relacionar hitos históricos y procesos socioeconómicos del país, que se exponen con los procesos contemporáneos que se daban América latina y el Mundo. También se muestran hitos o procesos de lo que llamamos historias subterráneas, que se refieren a hechos obviados por la historia nacional;

13

La periodización en Memoria viva
La periodización en Memoria viva

14Pasado reciente: este es un relato histórico que parte de la llamada revolución de Octubre de 1944 y llega a principios del siglo presente. Se concentra en el hecho histórico que motivó la creación de la plataforma, que en Guatemala ha sido llamado convencionalmente como el conflicto armado interno (1960-19996). Sobre todo es una visión de historia política hecha en dos planos: un plano de narración abreviada sobre ese período, pero que permite ir a otro plano donde se despliega una poco más extensa y se insertan algunas preguntas. Ambos combinan fotografías autorreferenciales, textos cortos y algunos elementos pedagógicos e interactivos. Esta se divide en dos paseos:

15o Tiempos de esperanza y confrontación donde se muestra el relato del conflicto armado desde 1944 a 1996;

16o Otras miradas: esta es una sección que colecciona videos sobre el tema re-direccionados a sus fuentes originales en youtube;

17Presente futuro: esta sala se basa en una interacción desde el presente, buscando mostrando como esas temáticas están conectadas por las categorías de pasado, presente y futuro, pero donde el presente marca el ritmo de exposición. Se compone dos secciones:

18o Hablemos que es un instrumento streaming para ser usado como visor de videos diferidos o en vivo;

19o Perspectivas que es un programa de exposición museístico en 3D, en el cual se exponen muestras sobre variados temas.

20Como propuesta de fondo esta incursión narrativa se apoyó en cuatro orientaciones pedagógicas, que puntearemos en esta ocasión:

21• Pensar históricamente:

22Ver acontecimientos pasados y ligarlos metódicamente para:

23• Comprender los procesos de continuidad y cambio

24 Involucrar el pasado con el presente
 Saber qué hacer con el pasado en función del presente;

25• Pensar lo complejo:

26Ver las diversas conexiones de la realidad para:

27 Entender la relación entre la humanidad y naturaleza
 Discernir la multicausalidad y las multirrelaciones
 Profundizar en el sentido de las interrelaciones
 Comprender las dinámicas que se establecen;

28• Pensar la mirada:

29Observar y analizar la imagen para:

30 Enfrentar la cultura del mirar, dominante hoy
 Entender lo que hay más atrás del mirar
 Entender la no neutralidad de la imagen
 Traer a la vista lo que es ajeno
 Humanizar los procesos;

31• Pensar la ciudadanía

32 Motivar la participación analítica y activa en torno a la vida pública
 Tener criterios para la convivencia política y ciudadana frente al Estado
 Fundamentar la cooperación entre los ciudadanos.

33Como sabemos las expresiones digitales tienden a la simplificación y a la sobredimensión de la imagen. La educación digital propone que deben ser entendidas como un dato que luego será analizado por el usuario, quien se supone sacará sus propias conclusiones. Sin embargo, en esta plataforma estamos proponiendo otra ruta, donde esa simplicidad emanada del sentido práctico dominante se destine a fortalecer la reflexión para actuar en un mundo complejo.

¿Para qué se quiere una plataforma digital? Pregunta obligada

34Ahora bien, para tener una planificación completa debe tenerse en cuenta el uso posterior de una plataforma de este tipo, no sólo sus objetivos generales, éticos, educativos o políticos que quedan siempre en el nivel del debe ser. En este caso se trata de una aplicación práctica, dada su inmersión en el sentido tecnológico y visual contemporáneo. La plataforma requiere de una administración permanente que implica la reactualización o ampliación de sus secciones y la interacción con el público cuando sea necesario. Debe recordarse que una plataforma digital depende de su temporalidad prevista (corto, mediano o largo plazo), del uso que se le quiera dar y de la población a la que se dirige. Por su parte, la inversión que se realice está sujeta al grado de complejidad conceptual, al tipo de diseño y al formato que se proponga. Generalmente, una plataforma no está destinada a ser un producto que se proyecte para un corto tiempo, ni es una página que quede puesta en línea sin ser intervenida, ya que resulta necesario que cada cuanto tiempo se retroalimente para inyectar motivación.

35Por eso resulta importante preguntarse previamente de qué se quiere hacer con una página de este tipo. En nuestro caso entraron consideraciones que tenían que ver con el uso educativo y la proyección social que se pretendía, pero antes que nada en tener conciencia que también estaba sujeta a las exigencias de la práctica digital real. Hasta el momento, la principal tendencia de la relación entre historia y práctica digital ha estado ajustada a la capacidad de archivo que tienen los escenarios digitales, ya sea digitalizando o reproduciendo documentos, fotografías, etcétera, para ser preservados clasificados y puestos en acceso al público. También es bastante usado en relación con la exposición de temáticas históricas, generalmente transmitidas con textos explicativos largos y en ocasiones uso de audio visuales, casi siempre entendidos como documentales explicativos o testimoniales7. En primer lugar, todo esto supone condiciones para su realización (condiciones presupuestarias, técnicas e instrumentales necesarias). En segundo lugar, hay una fuerte resistencia de los historiadores a afectar la inercia de su disciplina. Además, existe un divorcio entre historiadores profesionales y divulgadores de la historia visto como un antagonismo entre rigurosidad científica frente a vulgarización. En general, se tiene poca experiencia en relacionar los contenidos históricos en función de las condiciones de aprendizaje, que vayan más allá de transmitir contenidos específicos de cursos. Para estos últimos son más útiles los sistemas de e-learning y sus variantes8.

36Por lo tanto, es necesario entender con cierta precisión lo que significa la lógica digital, sus recursos, potencias y, sobre todo, sus límites. Si lo que place es construir una página abierta, poco encerrada en los currículos concretos y abrir las posibilidades a un carácter auto-formativo9, se está obligado a tener muy en cuenta la autonomía de acción del receptor (el usuario en la jerga informática) así como sus prácticas a la hora de usar herramientas digitales. Entendámonos, en el mundo digital el usuario es quien marca la pauta con su presencia, que se resume en el tiempo que está conectado a una página, que consume por decirlo de esta manera10. El mundo digital es cambiante y supone, simultaneidad, rapidez y flujos, o sea movimiento, mientras la página, por su carácter educativo, supone momentos de concentración y fijación al tema. Mientras el mundo digital refiere a la autoformación y, por ende, a la autodisciplina, el educativo lo hace a la enseñanza y al orden disciplinario. Por eso es necesario no olvidar ciertas tiranías del uso por parte del usuario para garantizar al menos la tendencia de que navegue determinado tiempo entre las posibilidades expositivas e interactivas de una página digital de este tipo. Esto pone a cualquier plataforma en la disyuntiva de dar papel de privilegio a la emoción y a lo lúdico sobre el racionamiento. Primero, la página debe ser atractiva, segundo, amigable y, tercero, motivadora, de tal modo que el usuario se mantenga conectado el mayor tiempo posible, o sea su usabilidad. El problema es que el usuario actual está imbuido en la lógica de la rapidez y de la captación de información, bajo el supuesto de que tiene criterios para evaluarla. Esto queda muy bien con ciertos abordajes de entretenimiento o con búsquedas de información, pero no tanto en el plano educativo. De aquí se deriva lo importante que las formas visuales de las páginas estén adaptadas a los formatos y diseños aceptados mayoritariamente, así como responder a las facilidades de acceso y de recorrido. También hay que tener en cuenta otras tiranías de la práctica digital, tal como son los supuestos de: más imagen y menos texto, por un lado, y una visualidad clara ligada a la simpleza narrativa, por la otra. Estas disyuntivas tienen que ser bien pensadas para combinarlas en función de los objetivos educativos que se propongan.

Algunos trasfondos de la plataforma

37Para su construcción es importante tener en cuenta la sugerencia que surja desde los públicos metas. En nuestro caso, en varios momentos se consultó a estudiantes y docentes a través de pequeños sondeos sobre el diseño visual de la plataforma y su interés en torno a los contenidos históricos, con el fin de encontrar un puente con el público. En relación con la forma visual resulta más fácil pues los usuarios tienden a reflejar sus gustos tomando en cuenta los formatos visuales del internet que están de moda. No olvidar que los usuarios de hoy son alfabetos digitales y están actualizados debido a su tremenda inmersión en ese mundo, al menos por parte de ese sector privilegiado que accede a las universidades. En relación con los contenidos, mucho tiene que ver la idea tradicional que sobre la historia posean los estudiantes y docentes. Los resultados tendieron a comprobar la permanencia de una concepción tradicional, muy acorde con la propuesta educativa que al respecto han vivido. Invariablemente esto se observa en los efectos de la narrativa ligada a una historia nacional, destinada a resaltar instituciones, personajes importantes y conocer algunas anécdotas curiosas, también al hecho que mantienen vigentes los parámetros de la historia épica y los valores moralistas (bueno o malo) como parámetros de opinión. Sin embargo, los sectores universitarios encuestados destacaron una inquietud por conocer más sobre la historia maya. Para muchos es la historia de ese “otro incómodo” con el que conviven y que en la actualidad resulta difícil de obviarlos dada su presencia política, social y económica, de ahí la curiosidad por conocer a ese otro, que a ojos de una buena parte oscila entre una atracción folklórica y una concepción asimilacionista, alimentada a lo largo de la historia. Una apreciación bastante conflictiva en este país. No obstante que es un tema que da para hablar lo dejaremos en suspenso en esta ocasión.

38Obviamente, las expectativas de los encuestados giraron en función de que se cumplieran esos parámetros arriba señalados. Su idea de la historia sigue enmarcada en el paradigma de la memorización, que se basa en la acumulación de datos, cuya relevancia se asocia al fin de demostrar “cultura”. De este modo, la historia además de ser considerada aburrida (un estigma generalizado en el presente) también ha quedado reducida a un ejercicio de entretenimiento, tipo concursos de preguntas y respuestas. No se percibe en la historia un uso dinámico, pedagógico, analítico y constructivo del pensamiento, la cual es el reto básico a enfrentar. Por eso resulta fundamental la discusión de los objetivos pedagógicos para su aplicación didáctica, aún sin ser un curso en concreto.

39Por lo tanto, una plataforma como de la que hablamos obliga a no perder de vista cinco nudos críticos, que permitirán entender mejor lo que representa enfrentarnos al mundo digital contemporáneo sin caer en la fascinación utilitaria, para poner los pies en la tierra en torno al alcance pedagógico así como a las bases de donde se parta:

40• Una discusión contemporánea en torno a la tensión suscitada entre un pensamiento basado en conocimientos (soporte del humanismo) y otro en sentido práctico (tan absorbente en la actualidad y con fuertes pretensiones de exclusividad) que se manifiesta en un predominio de la comunicación, relacionando texto e imagen y en ocasiones sonido, con intenciones de hacer dominar a la imagen y el sonido frente al texto escrito. Una abreviación y simbolización de la comunicación que conlleva la discusión entre superficialidad-forma y profundización-contenido;

41• Derivado de lo anterior entra en el razonamiento entender la sobredimensión de la tecnología en el presente11. Esta marca el tipo de recursos, el ritmo e intensidad de los soportes comunicativos, que hoy se muestra como el modelo de una práctica consumista que va más allá de su utilitarismo, para convertirse en formadora de vida cultural12.

42• Asimismo se ha desarrollado un interés por utilizar las expresiones museísticas para la deconstrucción y problematización de temas sociales presentes por medio del uso de formas expositivas (uso de texto, imagen, sonido y objetos en un plano tridimensional relacionado con la lógica museística), en la cual la historia se ve como algo más que un puro antecedente, en la medida que refleja los procesos constituyentes de esas problemáticas13. El lenguaje museístico que adopta y el carácter expositivo resultan aleccionadores para la aplicación de los usos digitales.

43• Por su parte, lo que hoy se llama educación digital se ha traducido en una severa crítica a la educación tradicional (practicada mayoritariamente en el actual sistema escolar), proveniente de las escuelas constructivista (explicación de los procesos de aprendizaje a partir de las ideas previas) o enactivista (conocer por medio de la acción). La educación digital tiende a hacer prevalecer los procesos auto-formativos, interactivos y colaborativos, de los cuales el soporte digital termina por ser un recurso ad hoc14.

44• También es necesario reflexionar sobre la propuesta de la historia aplicada15, que a juicio de algunas de sus seguidoras: analiza las problemáticas contemporáneas con el fin de aportar elementos para solucionar situaciones concretas. De este modo, el conocimiento histórico se convierte en útil, transferible y aplicable, a la vez que mantiene su profundidad y rigurosidad. Los productos que se adquieren son accesibles a diferentes públicos y cumplen una función social determinada16.

La impronta del cambio de época

45Ahora bien, todos estos sentidos que hemos abreviado no derivan solo de la avasalladora moda digital vigente, aduciendo que de esa manera uno está al lado de los tiempos. En esencia, un proceso como este se apoya en varias perspectivas de carácter más reflexivo que señalan la tirantez que produce el actual cambio de época, pero también muestran una discusión de fondo entre lo que representa los imaginarios de continuidad y de ruptura en este proceso. Prácticamente, esta discusión se ha convertido en el debate ideológico del presente, muy similar a aquel surgido en los siglos XVIII y XIX entre el discurso liberal (la ruptura con el pasado) y el discurso conservador (la moderación en el cambio), entre el discurso moderno (lo que ha de imperar) y el discurso tradicional (lo que ha de desaparecer). El imperativo de lo nuevo contra lo viejo vuelve a estar presente en este caso, solo que ahora acorde con el trasfondo neoliberal de la economía y su interés por globalizar el pensamiento a partir de la sobreestimación de la responsabilidad individual17.

46A esas discusiones debe añadirse el predominio que ha alcanzado la comunicación en el presente, subyugando el análisis interpretativo comprensivo, al igual que el aprendizaje lo hace sobre la enseñanza. Debates provenientes de la crítica hacia la modernidad emanada tras la Ilustración y/o de la adaptación acrítica del paradigma instrumental del saber hacer, surgido alrededor del mundo empresarial y el de la crítica académica y filosófica a la visión de una realidad externa separada de la conciencia interna. Debates que muchas veces se presentan en una relación de suma y cero, obviando el sentido de proceso y la yuxtaposición entre lo viejo y lo nuevo en el pensamiento y en las prácticas a lo largo de la historia.

47Ese reconocimiento de cambio de época se nos presenta como un valor absoluto e imperativo frente a la lenta transformación en el pensamiento, valores y creencias. Especialmente en los países como los nuestros que no están ubicados en la economía de punta tecnológica ni en una aplicación científica extensa. En consecuencia, el sentido del saber hacer no es aún una práctica sistemática y asimilada por la mayoría de la sociedad. Por otro lado, la fascinación por los cambios tecnológicos y los procesos de globalización sostenidos en la simultaneidad comunicativa y en el consumo han dado como resultado una fe ciega en el cambio tecnológico sin saber hacia dónde conduce, lo que hace más difícil asumir sus adelantos con sentido crítico. En el mundo educativo tal proceso se presenta con similar incertidumbre. De esta manera las orientaciones constructivistas y sus propuestas conexas con fuerte presencia en la ideología educativa han entrado en contradicción con la lenta readaptación de la institucionalidad educativa en la escuela y en las universidades, más guiadas por su subordinación al mercado que por la experimentación didáctica. También es visible la adaptación timorata de los docentes con los preceptos de la enseñanza-aprendizaje contemporánea, así como su valoración puramente instrumental de la tecnología aplicada a la educación.

Apuesta de la educación digital, pero…

48Si los docentes logran sumergirse en la lógica digital y su relación educativa, el potencial de la página digital es enorme, pero para ello se tiene que pensar y actuar en torno a la relación que existe entre una práctica académica magistral muy extendida y la aquella donde los alumnos juegan un papel activo. La mayoría de docentes siguen utilizando formas tradicionales de enseñanza apoyadas en el principio de la libertad de cátedra. Estos utilizan la clase magistral y en casos de apoyarse en formas más dinámicas, no necesariamente se dirigen a la prioridad por el aprendizaje. Este último es el paradigma educativo contemporáneo promocionado en muchos ámbitos de la educación, especialmente en primaria y secundaria, menos en el universitario que se aferra a su larga tradición formativa. Este sentido activo del aprendizaje es menos aceptado en el mundo universitario porque sus miembros ven con recelo el lenguaje reduccionista de lo visual y gestual, por ejemplo, entendiéndolo como afrenta al lenguaje narrativo académico especializado. Así que este tipo de reflexiones no son solo una discusión de moda o parte de una cultura snob, de hecho implican una discusión de fondo.

49El aprendizaje se sostiene técnicamente en el desarrollo de las habilidades del pensamiento y en la definición de competencias precisas. Es decir, se inclina menos por transmitir contenidos para concentrarse en el desarrollo de formas de adiestramiento con el supuesto de que el estudiante vaya desarrollando sus propias conclusiones y rutas a seguir18. Como tal, se ha visto en la tecnología un instrumento que ayuda a potenciar esas capacidades. No obstante, hay una fuerte tendencia por apoyarse en una ideología del uso tecnológico. Esta hace que prevalezca una aproximación mecánica, convirtiéndola en una acción, considerándolo en paridad con el consumo, o suponiendo que todo pensamiento debe estar está sujeto solo a solucionar problemas prácticos en contraposición a la acumulación de conocimiento, la que es vista como pérdida de tiempo. Pero esta es otra discusión de fondo.

50La idea de aprendizaje no puede ser reducida a una capacidad del manejo tecnológico que supone solo la adopción de habilidades instrumentales. Al contrario, el aprendizaje tiene en cuenta el potencial de fortalecer las prácticas de reflexión, de colaboración y de desarrollo, por lo que la tensión entre cultura humanística y cultura práctica debe responder a un diálogo y no al desprecio de la segunda sobre la primera. La tensión entre ambas aristas será permanente pero es posible ver en ese diálogo un futuro menos esquizófrénico que lo impuesto por la orientación mercantil del pensamiento. En definitiva, nos enfrentamos a una nueva época, a muchos cambios que no necesariamente significan disyuntivas totalmente opuestas, sino relaciones más complejas en el pensamiento y nuevas jerarquizaciones.

51Ciertamente estamos frente a muchos problemas nuevos y decisiones sin una base normativa previa (cultura) que nos oriente a cómo actuar en estas nuevas circunstancias. El aprendizaje contemporáneo se produce en contornos de incertidumbre y complejidad. El aprendizaje del saber hacer supone el saber actuar y para ello no puede olvidarse lo que aporta el viejo sistema de saber decir, relacionado con parámetros de comprensión, reflexión y análisis de los contextos, es decir con el saber pensar. Una fórmula milenaria que aún está presente aunque ya no domine como paradigma, pero sigue siendo un componente básico del proceso de comprensión de la realidad y de la acción humana sobre ella.

¿Qué cabe esperar?

52Nos movemos en arenas movedizas pero no nos hundimos con facilidad. El uso de instrumentos digitales en el mundo académico no es superfluo, pero tampoco se convierte en la única manera de enfocar el conocimiento. No es raro oír que estamos ante una época imperativa: “o cambias o cambias,” una manera de imponer lo unilateral y verticalista. No hace mucho salió la noticia de que en Japón el ministro de educación le pidió a las universidades que eliminarán las ciencias sociales y las humanidades del ámbito de la enseñanza superior para enfocarse en el tecnologismo y en la ciencia aplicada19, como si las ciencias sociales no fueran posibles de ser aplicadas en contextos de incertidumbre. Así, mientras se avanza en términos de objetos de consumo se está perdiendo el sentido humano.

53¿Acaso puede la historia no aplicar frente al mundo actual? Sabemos que la historia nació con el poder y se desarrolló con el Estado y la Nación, y más tarde pretendió acompañar a los sectores sociales subalternos movilizados. En definitiva es una disciplina de alto contenido político. En la actualidad ese sentido político no tiene la misma fuerza en un mundo en que pretende la despolitización con el argumento de ser positivo y dejar de ser crítico. El proceso de desprestigio de la historia en términos de sentido común en la etapa contemporánea ha sido muy grande y le ha hecho daño. No dejamos de oír sobre lo aburrido que es la historia y las múltiples quejas sobre su inutilidad y su imposible aplicación para resolver problemas. El presentismo es hoy parte de la perspectiva dominante: todo está en función del hoy, a ello se le añade el practicismo: todo tiene que tener aplicable, y, por último, el utilitarismo: todo debe servir. Estas perspectivas son vistas con sentidos absolutos y pretenden con ellas desechar el pensamiento analítico-crítico y despolitizar a la sociedad.

54Mientras tanto, los historiadores se debaten en mantener en alto su disciplina y su carácter científico frente a las acusaciones de los ficcionistas. Para ello, se aferran a su lógica metodológica – rigurosa, crítica y metódica – atacada y desvalorizada desde las perspectivas anti-objetivistas. Además, desprecian las críticas que les señalan su pérdida de contacto con la gente al dejar de lado la fascinante y emotiva narración que hacía navegar a la gente en la imaginación sobre el pasado y en su identificación con los personajes del momento ya fenecido. También rechazan aquellos señalamientos de quienes dimensionan el papel de la comunicación como un puente para construir entre los rigurosos historiadores y el público que pide palabras simples y sentido común para entender, no conceptos, no abstracciones, no estructuras y no esquemas. No hay diálogo al respecto sino un discurso auto-complaciente con su método riguroso.

55 La historia siempre ha tenido una utilidad práctica: servir a reyes, servir a las elites, servir a la nación o en el caso contrario servir a los sujetos en lucha, por ejemplo. Servicios que han sido dominantes en el pasado. Hoy ha perdido buena parte de su aureola, pero sigue planteándose como un campo de lucha que sirve para obtener conocimiento, formar criterios y conducir el pensamiento práctico no reducido a la simpleza del consumo y a la banalidad de los estilos de vida. La historia sigue teniendo un papel activo en el aprendizaje y en el saber práctico: siempre ayudará a saber discernir la información, a interpretar datos, a establecer las conexiones que permitan entender la realidad en forma más complejas y dinámicas así como a vincular espacio, tiempo y sociedad. De este modo facilita la comprensión del presente, desarrolla las facultades analíticas, enriquece los temas, fundamenta los argumentos y además dota de sentido a los hechos humanos.

56 Todo lo dicho hasta acá puede parecer complicado. No existe una visión optimista sin más sobre lo que enfrentamos, sino un reto por mantener la calidad humana a través de nuestra relación con el análisis del pasado. Esto no significa quedarse estancado en lo que ya fue y ya no es, sino en entender la historia como una dimensión necesaria en función de la acción para el presente y prepararse para las consecuencias que vienen. Meterse en esta discusión junto con sus retos y elaborar instrumentos en función del aprendizaje es una tarea siempre pendiente en un mundo donde siguen disputándose sus contenidos.

57Notas de pie de páginas

581 Puede consultarse en URL: http://www.guatemalamemoriaviva.com , consultado el 24 de abril de 2016.

592 Esta plantea la necesidad de convencer a la población de no repetir los hechos violentos como los vividos durante el conflicto armado (1960-19696), que siempre conllevarán dramáticas consecuencias a las sociedades afectadas.

603 Este instituto era parte de la Vicerrectoría de Investigación y Proyección de la universidad y desapareció tras la reciente reestructuración de la agenda de investigación. Las autoridades decidieron reubicar la plataforma en el Instituto de Investigación y Proyección sobre Dinámicas Globales y Territoriales (IDGT).

614 El presupuesto fue para el pago de dos personas. No hubo presupuesto para soluciones técnicas, diseño etc…, en tanto fue un proyecto institucional pero no respondió a la lógica digital de la universidad. Esto demuestra las posibilidades de hacer este tipo de proyectos en condiciones no óptimas.

625 Usamos estructuralmente la idea de salas para especificar ya sea un tipo de tiempo: que representan los grandes temas y se menciona como paseos a recorridos temporales concretos o divisiones temáticas de un período.

636 Universidad Rafael Landívar, Los caminos de nuestra historia, estructura, procesos y actores, (Guatemala: Editorial Cara Parens, 2016), II Tomos.

647 Un artículo que se aproxima ello es Gallini, Stefanía y Serge Noiret, “La historia digital en la era del Web 2.0. Introducción al dossier Historia digital”, en Historia Crítica, 43, enero-abril, (2011), págs. 16-37.

658 Existen departamentos de e-learning en varias universidades, tales como el Departamento de Educación Virtual en la Universidad Rafael Landívar, el Galileo Education System en la Universidad Galileo, la Unidad de Educación a Distancia en la Facultad de Ingeniera y otras plataformas similares en de la Universidad de San Carlos, el Departamento de Tecnologías Interactivas en la Universidad del Valle de Guatemala, también curso e-learning en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín, entre otras.

669 Hay páginas destinadas a este tipo de educación continua de carácter internacional que se ligan a ofertas desde distintas universidades o centros de educación empresarial, entre ellos es conocido el de Coursera. En su mayoría se rigen bajo plataformas llamadas de cursos on line masivas (MOOC).

6710 La tensión entre lo digital y no digital está mediada por la imposición de la categoría y práctica del consumo surgida de una economía considerada racional, que piensa en términos de cálculos o elecciones, utilidad, etcétera. Este enfoque tiene muchas aristas críticas dado su carácter conductista, pero como lenguaje asociado a lo digital se ha vuelto dominante. Precisamente es uno de los puntos a discutir con profundidad.

6811 Para estos dos primeros puntos véase Luis Pedro Taracena A., “De la historia aburrida a la historia entretenida”, en Perspectiva 10, (2015), págs. 10-41. Disponible en URL: http://www.revistas.una.ac.cr/index.php/perspectivas/article/view/6749/pdf , consultado el 24 de abril de 2016.

6912 Por ejemplo, D. Cabrera, Lo tecnológico y lo imaginario. Las nuevas tecnologías como creencias y esperanzas colectivas, (Buenos Aires: Biblos, 2006), pág. 239; J. A. Zamora, “El consumo como cultura: el imperio total de la mercancía”, en Crítica 980, julio –agosto (2012), págs. 30-34¸ J. A. Jodar, “La era digital: nuevos medios, nuevos usuarios y nuevos profesionales”, en Razón y palabra, 71: 15, (2010), s. p. URL: http://www.razonypalabra.org.mx/N/N71/VARIA/29%20JODAR_REVISADO.pdf , consultado el 24 de abril de 2016.

7013 En torno a la experiencia expositiva hemos participado en la exposición ¿_Por qué estamos como estamos_? del Instituto Internacional para la Reconciliación Social (IIARS), en los años 2004- 2006 y 2009-2016. Un recorrido sobre las relaciones interétnicas en Guatemala, su proceso histórico y la violencia relacionada. También hemos participado en otras exposiciones vinculadas a la historia reciente y la memoria, a la arquitectura producto del envío de remesas por parte de los migrantes, así como una relacionada al sentido de la lectura y bibliotecas.

7114 Una aproximación muy completa es: Ángel Pérez Gómez, Educarse en la era digital, (Madrid: Ediciones Morata S.L., 2012), págs. 334.

7215 Aunque esta idea de aplicación resulta problemática si se la piensa en sentido paralelo al uso tecnológico para efectuar una tarea, algunos se refieren a ellas como técnicas y otros como herramientas. En todo caso es un neologismo vinculado a la utilización de ciertos objetos, programas o herramientas físicas o procedimentales que permiten lograr ciertos objetivos o realizar tareas específicas. Muy comunes en las propuestas constructivistas y sobre todo enactivistas en el ámbito social.

7316 Una corriente importante en Costa Rica aunque con carácter más técnico, enfocada en la relación socio-agrícola, véase Torres, H., Margarita y Zúñiga, Ana Yolanda, “Aportes de la historia aplicada para el estudio de los desastres. El caso del huracán Juana en Costa Rica: 1988”, en Revista de Historia iberoamericana 1:4 (2011), págs. 1-24. URL: [https://revistahistoria.universia.net/article/view/254/aportes-historia-aplicada-estudio-desastres-caso-huracan-juana-costa-rica-1988-], consultado el 24 de abril de 2016 ; También puede verse la reflexión de Wilson Picado, “El juego académico y la historia aplicada”, en Revista de Historia 67, enero-junio, (2013), págs. 203-220 URL: http://www.revistas.una.ac.cr/index.php/historia/article/view/5263 , consultado el 24 de abril de 2016.

7417 Este es un debate muy actual y existen muchas obras que apuntan al respecto. Por ejemplo, entre otras resulta interesante la reciente reflexión de Byung Chul Han, Psicopolítica (Barcelona: Herder, 2014).

7518 Véase por ejemplo I. Dusell y L. Quevedo, Educación y nuevas tecnologías: los desafíos pedagógicos ante el mundo digital (Buenos Aires: Fundación Santillana, IV Foro Latinoamericano de Educación , 2010), pág. 80. Existe una amplia bibliografía al respecto que podemos dividir entre: a) los optimistas que se enfocan en lo novedoso y en la autoeducación y b) los críticos que resaltan el trasfondo ideológico de las necesidades económicas. Lo que nos recuerda el adagio de Umberto Eco entre integrados y apocalípticos.

7619 URL: http://www.elespectador.com/noticias/educacion/japon-quiere-restringir-humanidades-su-reforma-educativ-articulo-588207 , consultado el 24 de abril de 2016.

Para citar este artículo :

Luis Pedro Taracena A., « Una plataforma digital…, entre nuevas épocas, disyuntivas y cambios », Boletín AFEHC N°68, publicado el 04 marzo 2016, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=4244

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