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AFEHC : articulos : Condiciones de vida en el norte de Honduras Británica (Belice) y el sur de Quintana Roo a inicios del siglo XX. : Condiciones de vida en el norte de Honduras Británica (Belice) y el sur de Quintana Roo a inicios del siglo XX.

Ficha n° 4373

Creada: 11 diciembre 2016
Editada: 11 diciembre 2016
Modificada: 05 enero 2017

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Autor de la ficha:

Allan ORTEGA MUNOZ

Editor de la ficha:

Mónica TOUSSAINT

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Condiciones de vida en el norte de Honduras Británica (Belice) y el sur de Quintana Roo a inicios del siglo XX.

Los pueblos que vivieron en el Ancien Régime presentan características socio- demográfica de desorden demográfico y precarias condiciones de vida. La población del norte de Honduras Británica a finales del siglo XIX y principios del XX tuvo una relación demográfica, social, económica y política importante con las primigenias poblaciones del sur de Quintana Roo, en donde después de 50 años de guerra, se comienza a repoblar. El objetivo del artículo es dar a conocer las condiciones de vida que tuvieron estos pobladores que se encontraban asentados en los márgenes de espesas selvas, con una economía orientada a la explotación de los recursos forestales, y dependiente de los vaivenes económicos internacionales. Para ello se analizaron 12,478 registros de defunción de 1885-1959 de Corozal, H.B. y del sur del Territorio de Quintana Roo, por sus principales causas de muerte. Los resultados muestran a una población, a pesar del relativo aislamiento que produce la selva maya, que estuvo sujeta a pandemias como fiebre amarilla o la gripe española, además de enfermedades propias de una población en pre-transición epidemiológica y muertes producidas por la violencia que se ejercía al interior de la sociedad.
Palabras claves :
Pre transición epidemiológica, Pandemia, Siglos XIX-XX, Salud-enfermedad, Estadísticas vitales
Autor(es):
Allan Ortega Muñoz
Fecha:
Septiembre de 2016
Texto íntegral:

1
h4. Introducción

2El inicio del siglo XX para América Latina y el Caribe fue una época de constantes movimientos demográficos1 y reacomodos económicos2. Honduras Británica [HB] (Belice) y México presentaron cambios en su estructura demográfica y económica debido a fenómenos nacionales e internacionales, y de éstos últimos sobresalen los de tipo fronterizo3.

3A finales del siglo XIX, HB contaba con 37,479 habitantes, de los cuales 12,514 estaban en el norte de la colonia, con una esperanza de vida en 1891 de 24.71 años en todo el país y de 18.32 para el distrito norte4. El sur de Quintana Roo, México, “espacio vacío” para la misma época, se vería abruptamente poblado desde 1902 hasta nuestro días, con tasas de crecimiento sin parangón en la historia moderna debido a la inmigración, poniendo bajo reto a la población, a la burocracia mexicana y a la milicia para el manejo de los recursos naturales, humanos y el control territorial5.

4De tal forma, es importante preguntarse cómo vivía la gente de las diferentes villas que conformaban el norte de HB y el sur de Quintana Roo. Es importante abordar el problema a ambos lados de la frontera sur mexicana, ya que esta zona de México es más bien una región con idiosincrasia cultural, demográfica, y socio-económica6. El objetivo del artículo es mostrar las condiciones de vida de la región, bajo el marco teórico de los determinantes de la salud, para poder comprender i) la relación del crecimiento demográfico y los recursos alimenticios disponibles; ii) la relación de la esperanza de vida al nacimiento con las condiciones materiales de vida; iii) las relaciones de las causas de muerte analizadas a la luz de la estructura de la población, bajo la hipótesis de que la muerte obedece más a cuestiones de las condiciones sociales imperantes para ciertos grupos de población que a cuestiones conductuales o biológicas7, y por último; iv) interpretar la tendencia a través del tiempo de algunas causas de muerte epidémicas a la luz de los procesos mismos del desarrollo y la migración.

Marco teórico

5Los pueblos que vivieron bajo el Ancien Régime presentan características socio- demográfica de desorden demográfico8 y precarias condiciones de vida9. Para analizar los estados de salud de estas épocas es necesario un marco de referencia para identificar los determinantes de la salud. Con tal fin retomo el marco de los determinantes de la salud, los cuales son factores de riesgo que determinan la probabilidad de que ocurra la enfermedad y/o la muerte10.

6Los determinantes se organizan en forma jerárquica por lo que el orden, la importancia y las diferentes interacciones y retroalimentaciones, variarán a través del tiempo. El punto de partida de los determinantes son los elementos de la población y el ambiente. En lo que se refiere a población, las dimensiones son: tamaño, tasa de crecimiento, estructura por edad y sexo, y distribución geográfica. Con respecto, al ambiente se encuentran la altitud, el clima, los recursos naturales, la contaminación y los tipos de parásitos y vectores que transmiten las enfermedades.

7

 Los determinantes de la salud
Los determinantes de la salud

8Figura 1. Los determinantes de la salud11

9La organización social en conjunción con la información genética de la población dan los límites para el análisis de la determinación de la salud. Las dimensiones de la organización social determinan el nivel de riqueza y la estratificación social de una sociedad. La estructura ocupacional y los mecanismos de redistribución regulan el acceso diferencial a la riqueza en los grupos estratificados en una sociedad. Estos determinantes unidos restringen la variación de los determinantes próximos: las condiciones de trabajo, condiciones de vida, los estilos de vida y el sistema de atención a la salud. Las condiciones de trabajo están en relación a los efectos del ambiente de trabajo, debido a los riesgos ocupacionales, los cuales son tan diversos como la sociedad misma lo permita.

10Las condiciones de vida se refieren a la situación objetiva material en la que viven los individuos y éstas dependen de los derechos de intercambio, ya sea de ellos o de la familia; entendidos éstos como los bienes y servicios que puede adquirir una persona a cambio de los recursos que él o ella posee o dispone. Existen dos tipos, el derecho de intercambio mercantil, que son los bienes y servicios obtenidos por transacciones de comercio o de producción; y los derechos de intercambio públicos, que son los que se obtienen a partir de la distribución del mercado a través de un intermediario colectivo — como el Estado— y que se otorgan como suplementos de intercambio mercantil o como una garantía social. Por otro lado, en los derechos mercantiles se encuentran ubicados las dimensiones como la alimentación y la vivienda, los cuales tienen una gran importancia por sus efectos sobre la salud. Entre los derechos públicos están la educación y los sistemas de seguridad social, los cuales aseguran los niveles de bienestar económico y social.

11Por último, para llegar a cierto nivel de salud, ya sea éste óptimo o no, es necesario que todos los determinantes se encuentren en una interacción continua, proporcionando, como resultado, un espectro de niveles de riesgo, ya que los procesos de salud como de nutrición son dinámicos, por lo que un factor de riesgo puede cambiar de estado, produciendo un daño al equilibrio a la salud, tanto individual como colectiva.

Área de estudio

12El área bajo estudio es el sur del actual Estado de Quintana Roo, México y al norte de HB (Belice) como una región12 cuya característica fundamental es el proceso histórico-social de la migración, que tiene un elemento esencial, la frontera natural (el Río Hondo), donde ocurre un proceso trasfronterizo, que es la continua interacción migratoria, así como de intercambio de recursos y de capital, llevado a cabo mediante un proceso de sociabilidad que es “la forma en que las personas se “interconectan” entre sí, forjando relaciones entre identidades diferenciadas, subrayando facetas particulares de sus propias identidades y articulándolas con facetas complementarias de las identidades de los otros, lo cual podría hacerse a través de un origen regional compartido13”.

13La región comprende diversas localidades situadas al margen del río Hondo, la bahía de Chetumal y localidades dispersas en el margen de la costa sur de la península de Yucatán, formando lo que se denominó como el Distrito Sur de Quintana Roo14 (DSQR). Estas localidades inician su conformación a partir de 1902 por un proceso migratorio proveniente de diferentes partes de la república mexicana y del mundo, pero sobre todo de HB15 (Mapa 1). En cuanto al norte de HB, se analizaron diferentes localidades ubicadas en el Distrito de Corozal, las cuales fueron creadas por los refugiados de la Guerra de Castas de 184716, y posteriormente se les unió población migrante que ingresó a la colonia como trabajadores provenientes de la India, China, y diversas islas del Caribe y otras partes del mundo17.

14

 Región cultural, frontera México-Belice a estudiar durante 1900-1935
Región cultural, frontera México-Belice a estudiar durante 1900-1935

15Mapa 1. Región cultural, frontera México-Belice a estudiar durante 1900-193518

16La principal actividad económica de la población fue relacionada al sector primario, y de ellas la extracción del chicle y la madera fue fundamental. La segunda actividad económica en importancia fue el comercio y las actividades burocráticas y militares19.

17La región cuenta con importantes redes hidrológicas, como son los ríos Hondo, Nuevo, Belice y Sibún, las cuales fueron vías primordiales de comunicación y transporte de materias primas20, coadyuvando y restringiendo el avance y poblamiento de la región. La temperatura media mensual es superior a los 18°C durante todo el año. La precipitación media anual va desde 1,248mm a 1,500mm. El clima predominante es tropical lluvioso, con lluvia en verano21 (Aw). La influencia de los vientos alisios ocurre durante el verano, transportando grandes cantidades de vapor de agua de las zonas marítimas contiguas hacia todo el continente. Dentro de la circulación atmosférica se encuentran los ciclones tropicales que se originan en el mar Caribe durante el otoño y contribuyen a aumentar la altura anual de la precipitación pluvial. Los huracanes tienen una presencia significativa en el impacto sobre el territorio, ya que del año 1871 a 1990 el número de impactos fue de 15 a 19 huracanes22.

18Las características del suelo son adecuadas para el uso de suelo bajo el cual se realizaron las actividades agropecuarias efectuadas sobre todo en el norte de HB. El suelo es poco profundo desarrollado a expensas de caliza y marga. Sin embargo, en las llanuras aluviales de los ríos Hondo, Nuevo, Belice y Sibún, y especialmente entre estas dos corrientes, los suelos son más profundos, con menos arcilla y más fértiles, a pesar de ser más ácidos que los del norte. El tipo de vegetación es de tipo selvático con selvas altas y medianas23 propicias para la extracción de madera y chicle.

Material y métodos

19Se analizaron los registros civiles de nacimientos y defunciones de las localidades del sur de Quintana Roo, México y las del Distrito de Corozal, al norte de HB. Para las del DSQR fueron retomados de las estadísticas vitales de 1906 a 1955 del Archivo del Registro Civil de la ciudad de Chetumal, Quintana Roo (registrados: nacimientos: 24/3/1906 a 1/2/1956; defunciones: 14/1/1907 a 31/12/1955). Para la información de HB se revisaron las estadísticas vitales del Archivo del Registro Civil de Corozal de 1885 a 1934 (registrados: nacimientos: 5/9/1885 a 15/6/1933; defunciones: 5/9/1885 a 3/1/1934). Se analizaron 24,198 nacimientos y 12,478 defunciones a ambos lados de la frontera (cuadro 1). De las defunciones se registró el nombre y sexo del difunto; fecha, lugar y causa del deceso; fecha del registro del deceso; y si hubo certificado médico. De los nacimientos se capturó el lugar y fecha de nacimiento.

20Las causas de muerte originales del registro civil de ambos países fueron transformadas y agrupadas de acuerdo a la clasificación Internacional de Enfermedades24 siguiendo la recomendación de Chackiel25 al mencionar que es conveniente agrupar las causas de muerte en un número reducido de categorías, bajo criterios útiles. Cabe señalar que para evitar el efecto de la estructura por edades de la población, se presentan las Tasas Brutas de Mortalidad estandarizadas, usando el método directo con la estructura por edad de toda la población de la región26.

21Otra fuente de información fue la de los Censos de población de 1904, 1910, 1921 y 1930 para las localidades del DSQR27 y los censos de las tres primeras décadas del siglo XX para el Distrito Corozal28. A partir de los censos se establecieron volúmenes totales de la población por año censal, además del cálculo de la tasa promedio de crecimiento anual de la población y densidad por kilómetro cuadrado. Con la información censal y las de estadísticas vitales se realizaron cálculos de Tasa de Mortalidad Infantil (TMI), Tasa Bruta de Mortalidad estandarizadas (TBM), Tasa Bruta de Natalidad estandarizadas (TBN), y la Esperanza de vida al nacimiento (e0 ).

22Cuadro 1. Número de eventos registrados por quinquenios en las estadísticas vitales del Distrito Sur de Quintana Roo, México y Distrito de Corozal, HB, 1885-1955

23
Quinquenio de ocurrencia del evento Distrito Sur de Quintana Roo - Distrito de Corozal, HB -
- Nacimientos Defunciones Nacimientos Defunciones
1885-1889 1,086 1,010
1890-1894 1,276 1,456
1895-1899 1,295 1,077
1900-1904 3 1,262 973
1905-1909 65 38 1,161 1,0031
1910-1914 270 159 1,356 885
1915-1919 344 366 1,260 1,273
1920-1924 319 297 1,322 969
1925-1929 583 388 1,441 799
1930-1934 748 33 665 764
1935-1939 1,183 76
1940-1944 2,187 355
1945-1949 2,745 360
1950-1954 3,116 156
1955-1959 511 41
Total de eventos 12,074 2,269 12,124 10,209

24Fuente: Estadísticas vitales 1885-1955, Registro Civil de Chetumal, México y Corozal. HB. Cálculos propios

Resultados

25A lo largo del tiempo analizado existieron tendencias discrepantes entre las localidades de HB y del DSQR al final del siglo XIX y principios del XX (Gráfica 1). El DSQR presentó un considerable aumento de la ocurrencia de nacimientos, mientras en Corozal se mantiene constante el volumen de nacimientos durante el periodo de observación. En los Cuadros 2a, y 2b, se expone el aumento gradual de la población a ambos lados de la frontera. El volumen de la población para Corozal fue mucho mayor que la del DSQR, pero su ritmo de crecimiento fue menor que el DSQR, pues de 1904 a 1910 el crecimiento alcanza el 10.61%, lo que implicó que la población se triplicara en 10 años. Para el decenio de la revolución mexicana su velocidad de crecimiento disminuyó al 1.04%, impactando en el volumen de la población.

26

Gráfica 1. Tendencia de los fenómenos demográficos: nacimientos y defunciones de la población del Distrito Sur de Quintana Roo, México y Distrito Corozal, HB, 1885-1949
Gráfica 1. Tendencia de los fenómenos demográficos: nacimientos y defunciones de la población del Distrito Sur de Quintana Roo, México y Distrito Corozal, HB, 1885-1949

27Fuente: Cálculos propios. Estadísticas vitales 1885-1955

28Cuadro 2. Características generales de la población y el territorio del Distrito Sur de Quintana Roo y el Distrito de Corozal. Censos, 1901, 1904, 1910, 1911, 1921, 1930 y 1931

29a) Características generales de la población y el territorio

30
Distrito 1901 o 1904 para DSQR 1911 o 1910 para DSQR 1921 1931 o 1930 para DSQR
- Población Población Población Población
Sur de Quintana Roo 1,030 3,308 3,710 4,629
Corozal 5,964 6,093 6,756 6,885
- Población por kilómetros cuadrados Población por kilómetros cuadrados Población por kilómetros cuadrados Población por kilómetros cuadrados
Sur de Quintana Roo Sin dato 0.1 0.19 0.17
Corozal 3.31 3.28 3.63 3.7
Distrito Área en Kilómetros cuadrados Área en kilómetros cuadrados Área en kilómetros cuadrados Área en kilómetros cuadrados
Sur de Quintana Roo - 13,483 19,572 27,262
Corozal 1,804 1,859 1,859 1,859

31Fuente: Cálculos propios. Secretaría de Gobernación y Archivo General de la Nación, 1904a y b, Secretaría de Agricultura y Fomento y Dirección de Estadística, 1918; Estados Unidos Mexicanos y Departamento de la Estadística Nacional, 1927; Estados Unidos Mexicanos, Secretaría de la Economía Nacional, y Dirección General de Estadística, 1935; Census of the Colony of British Honduras, 1901, 1912, 1921 y 1932
(1) Para la densidad de población el dato original se transformó en Kilómetros cuadrados ya que en el original se expresa en millas cuadradas (1 mi2 * 2.589 km2)

32b) Tasas de crecimiento anual (2)

33
Distrito 1900-1910 1910-1921 1921-1930
Sur de Quintana Roo 10.61 1.04 2.21
Corozal 0.21 0.94 0.19

34Fuente: Cálculos propios. Secretaría de Gobernación y Archivo General de la Nación, 1904a y b, Secretaría de Agricultura y Fomento y Dirección de Estadística, 1918; Estados Unidos Mexicanos y Departamento de la Estadística Nacional, 1927; Estados Unidos Mexicanos, Secretaría de la Economía Nacional, y Dirección General de Estadística, 1935; Census of the Colony of British Honduras, 1901, 1912, 1921 y 1932

35( 1 ) Las fechas precisas para el DSQR es 1904-1910, 1910-1921 y 1921-1930
( 2 ) Las fechas precisas para el Distrito de Corozal es 1901-1911, 1911-1921 y 1921-1931

36Entre los años 1921 y 1930 hay un repunte en el ritmo de crecimiento del DSQR remontando al 2.21%, lo que implica que en 31.36 años se vería duplicada la población si se mantuviera el ritmo de crecimiento. El ritmo del Distrito de Corozal es mesurado con tasas que van del 0.19% al 0.94% [Cuadro 2b]. En cuanto a la densidad de la población del DSQR, ésta se va diluyendo a través de los años pues como se observa en el Cuadro 2a de 1910 a 1921 aumenta en 6,089 km2 su extensión territorial y para 1930 aumenta en 7,690 km2, causando una disminución de la densidad demográfica gracias a la amplitud de su territorio. En Corozal su extensión territorial aumentó de 1901 a 1911 en 55 km2 para posteriormente mantener su extensión territorial a lo largo de las otras dos décadas de estudio. Por tanto, como la población aumentó, y su extensión territorial es fija, la densidad de población aumentó tan sólo unas décimas porcentuales debido principalmente a su bajo ritmo de crecimiento poblacional.

Tasas de natalidad, mortalidad y esperanza de vida

37En el DSQR el número de nacimientos es francamente bajo en el quinquenio 1900-1904, cambiando esta tendencia hacia 1925-1929 (Gráfica 1), por lo que las Tasas de Brutas de Natalidad (TBN) son igualmente bajas (1.87 y 11.79 por mil nacimientos) en comparación con las de Corozal (16.33‰ y 22.24‰) (Gráfica 2). Esto indica que el crecimiento positivo del DSQR se debió a la inmigración y no al crecimiento natural.

38

Gráfica 2. Tasas Brutas de Natalidad estandarizadas TBN por grupos de año quinquenales para el Distrito Sur de Quintana Roo y el Distrito de Corozal, HB, 1900-1929
Gráfica 2. Tasas Brutas de Natalidad estandarizadas TBN por grupos de año quinquenales para el Distrito Sur de Quintana Roo y el Distrito de Corozal, HB, 1900-1929

39Fuente: Cálculos propios. Estadísticas vitales 1885-1955

40De 1920 a 1949 la ocurrencia de nacimientos registrados para el DSQR se eleva (Gráfica 1) y se presenta un continuo descenso de las defunciones (posible subregistro entre 1930 a 1939). Para el periodo de 1925-1929 hay un incremento de la TBN, que llega hasta los 19.54‰ nacimientos (Gráfica 2) y un descenso paulatino de la TBM ocurrido desde 1923 a 1928, teniendo su punto más bajo en las 18‰ defunciones (Gráfica 3).

41Las Tasas Brutas de Mortalidad (estandarizadas) (TBM) [Gráfica 3] en general son similares en la región, debido a que comparten un mismo contexto ecológico que impone ciertas características de homogeneidad en la presencia de riesgos y causas de muerte. Las diferencias se debieron a las características intrínsecas de la estructura por edad y sexo que tiene las poblaciones de ambos distritos. Para 1910-1922 se elevan las TBM para el DSQR, de pasar de 10.72 muertes por cada mil habitantes hasta 31.47 muertes por cada mil habitantes. La gente de Corozal tuvo condiciones de vida algo más restrictivas, ya que las tasas son sensiblemente mayores en comparación con las del DSQR. Los picos de 1917 y 1918 se deben a la epidemia de influenza española que se dejo sentir tanto en el territorio nacional como en HB (Gráfica 3).

42

Gráfica 3. Tasas Brutas de Mortalidad estandarizadas TBM por año para el Distrito Sur de Quintana Roo y el Distrito de Corozal 1910-1928
Gráfica 3. Tasas Brutas de Mortalidad estandarizadas TBM por año para el Distrito Sur de Quintana Roo y el Distrito de Corozal 1910-1928

43Fuente: Cálculos propios. Estadísticas vitales 1885-1955

44La reconstrucción de la esperanza de vida complementa el panorama. No hay datos de defunciones del DSQR para los años previos a la revolución mexicana; por ello usaré los datos de Corozal como datos proxy para el DSQR. Es notorio que la esperanza de vida se encuentra por debajo de los 20 años de edad hasta 1906 (Gráfica 4), elevándose sensiblemente para la segunda mitad del decenio de 1910, y pudo haber sido la misma para el DSQR, debido al parecido comportamiento de la TBM.

45En México, la esperanza de vida estaba alrededor de los 30 años de edad en el último decenio porfirista, lo que contrasta con las bajas esperanzas de vida obtenidas para Corozal. La esperanza de vida baja es producto de las condiciones materiales de vida limitadas y elevadas probabilidades de muerte para la población en general y sobre todo para la población infantil (la Tasa de Mortalidad Infantil para 1910 en el DSQR fue de 222 muertes de menores de un año por cada mil nacimientos y para Corozal fue de 154 ‰ muertes de menores de un año).

46

Gráfica 4. Esperanza de vida al nacimiento por año para el Distrito Sur de Quintana Roo y el Distrito de Corozal 1901-1929
Gráfica 4. Esperanza de vida al nacimiento por año para el Distrito Sur de Quintana Roo y el Distrito de Corozal 1901-1929

47Fuente: Cálculos propios. Estadísticas vitales 1885-1955

48Con estos últimos elementos, se puede explicar por qué se elevó la natalidad del DSQR en una época posterior a la revolución de 1910. En síntesis, se “mejoraron” las condiciones de vida de la gente, pues se observa el descenso de la mortalidad general y el aumento continuo, desde 1922, de la esperanza de vida al nacimiento, posicionándose hasta los 25.93 años de edad en 1928. Esta tendencia fue similar para el Distrito de Corozal (Gráfica 4), lo que podría interpretarse como que la vida a ambos lados de la frontera continuó mutuamente relacionada.

Principales causas de muerte

49Para analizar el supuesto de que las condiciones de vida eran relativamente similares a ambos lados de la frontera, se presentan las diez principales causas de muerte a ambos lados de la frontera. Las diez principales causas de muerte en el DSQR se relacionan principalmente con la fiebre de origen desconocido (1905-1909 y 1915-1919), mientras que en 1910-1914 la ocupa las causas relacionadas con la diarrea y gastroenteritis (12.6% de las muertes en ese año), y esta misma causa reaparece en primer lugar (28.6%) en el quinquenio 1930-1934. Para los quinquenios 1920-1924 y 1925-1929, el paludismo es la principal causa de muerte (Cuadro 3). Además de las causas de muerte pre-transicionales, aparecen causas de muerte en el DSQR con relación al embarazo y perinatales, cosa que en Corozal, sí las hay, pero no están dentro de las 10 primeras. Además también están presentes muertes por actos violentos y por accidentes en embarcaciones, así como ahogamiento, mientras que en el Distrito de Corozal éstos igualmente no ocupan un lugar importante dentro de las 10 principales causas (a excepción del ahogamiento).

50Para el Distrito de Corozal las causas de muerte están relacionadas con la fiebre de origen desconocido, así como la diarrea y problemas gastrointestinales a excepción (para éstas últimas) en los años 1920-1924 y 1930-1934, pues ocupan el segundo lugar “Otras causas mal definidas, no específicas de muerte” (Cuadro 4). Cabe señalar que muchas de la causas de muerte en este distrito están relacionadas con problemas de tipo respiratorio infeccioso, tal vez debido a su cercanía con zonas inundadas o con los ríos Hondo y New River. También es importante señalar las causas de muerte por privación de los alimentos que de 1900 a 1929 (y 195-1929) ocuparon los lugares quinto y sexto de importancia. ¿Esto puede estar relacionado con el propio crecimiento de la población, episodios de crisis alimentarias por malas cosechas, o bien por problemas de acceso a los alimentos por ciertos sectores de la población? En la discusión se abordará este tema.

51Cuadro 3. Diez causas de muerte principales registradas en el Distrito Sur de Quintana Roo, 1900-1934. Estadísticas vitales 1904-1955

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Causas de muerte 1905-1909 1910-1914 1915-1919 1920-1924 1925-1929 1930-1934
Fiebre de origen desconocido 22.2% 5.2% 11.5% 5.7% 2.9% 20%
Paludismo [malaria] no especificado 18.5% 9.6% 3.7% 15.5% 18.5% 8.6%
Otros trastornos respiratorios 11.1 4.4%
Diarrea y gastroenteritis de presunto origen infeccioso 7.4% 12.6% 9.8% 5.7% 8.5% 28.6%
Deficiencia de vitamina D 7.4%
Tuberculosis respiratoria, no confirmada bacteriológicamente o histológicamente 3.7% 4.4% 6.1% 7.1% 8.2% 2.9%
Otras causas mal definidas, no específicas de muerte 3.7% 4.4% 3.7% 5.7% 2.9% 2.9
Infección aguda no específica de vías respiratorias inferiores 3.7% 2.2% 3.5% 3.0% 3.2%
Ahogamiento y sumersión no especificados 3.7% 3.7% 3.7% 2.6%
Otras anemias nutricionales 3.7% -
Fiebre de origen desconocido 22.2% 5.2% 11.5% 5.7% 2.9% .20%
Caquexia 3.0%
Disparo de otras armas de fuego no especificadas 3.0%
Influenza debida a virus de la influenza identificado 8.6%
Influenza debida a virus no identificado 6.6% 2.4% 2.9%
Otras colitis y gastroenteritis no infecciosas 6.3% 8.1% 4.5%
Neumonía, organismo no especificado 3.7%
Tos ferina [Tos convulsiva] 3.0%
Trastornos por corta gestación 2.6%
Agresión por medios no especificados 2.1% 2.9%
Accidente de embarcación que causa ahogamiento y sumersión 5.7%
Senilidad 2.9%
Otras afecciones originadas en el período perinatal - 2.9%
Bronquitis, no especificada como aguda o crónica - 2.9%
Total de las causas de defunción 100% (27) a 100% (135) b 100% (347) c 100% (296) d 100% (378)e 100% (35)f

53Fuente: Cálculos propios. Estadísticas vitales 1885-1955. a) El 14.8% (4) son otras causas de muerte distribuidas en 4 diferentes causas de muerte; b) El 47.4% (64) son otras causas de muerte distribuidas en 49 diferentes causas de muerte; c) El 36.3% (126) son otras causas de muerte distribuidas en 58 diferentes causas de muerte; d) El 39.9% (118) son otras causas de muerte distribuidas en 59 diferentes causas de muerte; e) El 43.9% (166) son otras causas de muerte distribuidas en 78 diferentes causas de muerte; f) El 20.0% (7) son otras causas de muerte distribuidas en 7 diferentes causas de muerte

54Cuadro 4. Diez principales causas de muerte para el Distrito de Corozal, HB, 1900-1934. Estadísticas vitales 1885-1933

55
Causas de muerte 1900-1904 1905-1909 1910-1914 1915-1919 1920-1924 1925-1929 1930-1934
Fiebre de origen desconocido 35.8% 31.0% .27.0% 35.8% 35.0% .33.3% .36.1%
Diarrea y gastroenteritis de presunto origen infeccioso 12.4% 15.1% .17.5% 12.7% 11.6% .12.2% .7.5%
Otras causas mal definidas, no específicas de muerte 8.5% 3.9% 10.6% 9.8% 11.7% .8.6%1 .10.1%
Convulsiones, no clasificadas en otra parte 8.2% 6.1% 8.3% 3.8% 4.2% 3.6% 6.8%
Privación de alimentos 5.0% .4.6% 4.8% 3.3% 2.1% 3.9% 2.6%
Bronquitis, no especificada como aguda o crónica 4.0%
Tuberculosis respiratoria, no confirmada bacteriológicamente o histológicamente 3.1% 2.2% 1.7% 2.0% 3.4% 2.6% 4.2%
Paludismo [malaria] no especificado 2.4% 3.5% 2.6% 2.0% 3.0% 3.0% 3.5%
Ahogamiento y sumersión no especificados 2.0% 2.8%
Neumonía, organismo no especificado 1.9% 2.5% 1.6% 2.0% 1.7%
Tuberculosis respiratoria, no confirmada bacteriológicamente o histológicamente 3.1% 2.2% 1.7% 2.0% 3.4% 2.6% 4.2%
Influenza debida a virus no identificado 7.4% 2.6% 11.7% 8.2% 1.7%
Sarampión 4.9% 1.7%
Rinofaringitis aguda [resfriado común] 6.0% 2.0% 3.5%
Asma 1.5%
Otras colitis y gastroenteritis no infecciosas 4.2 %
Insuficiencia cardiaca 2.3%
Total de las causas de defunción 100% (967) a 100% (996) b 100% (879)c 100% (1,272) d 100% (889) e 100% (696) f .100% (574) g

56Fuente: Cálculos propios. Estadísticas vitales 1885-1955. 1 El 16.9% (163) son otras causas de muerte distribuidas en 58 diferentes causas de muerte; 2 El 18.7% (186) son otras causas de muerte distribuidas en 59 diferentes causas de muerte; 3 El 17.4% (153) son otras causas de muerte distribuidas en 52 diferentes causas de muerte; 4 El 15.3% (195) son otras causas de muerte distribuidas en 59 diferentes causas de muerte; 5 El 16.0% (142) son otras causas de muerte distribuidas en 47 diferentes causas de muerte; 6 El 25.1% (175) son otras causas de muerte distribuidas en 51 diferentes causas de muerte; 7 El 21.8% (125) son otras causas de muerte distribuidas en 43 diferentes causas de muerte

57Mención especial merece el caso de la epidemia [pandemia] de “influenza española” ocurrida en 1918. Para ello, se analizaron las causas de muerte de origen respiratorio infeccioso y de influenza, comparándolos con las demás causas de muerte. Un año antes que ocurriera ésta “Otras causas de muerte” no relacionadas con problemas respiratorios ocupaban el primer lugar en la causas de muerte con el 60.9%, mientras la “fiebre de origen desconocido” tenía una frecuencia relativa del 31.1% y “otras enfermedades de tipo respiratorio” tan sólo ocupaban el 8.0% de las causas de muerte para toda la región de estudio (Gráfica 5).

58Al registrarse en 1918 las muertes por influenza, se observa que el patrón de distribución de las causas de muertes se vuelve muy parejo, ya que las principales son “Fiebre de origen desconocido” (34.9%) y las muertes por “Influenza española” (32.1%). Mientras, las causas de muerte por “Otras causas…”, así como “Otras enfermedades de tipo respiratorio” se ven sensiblemente disminuidas porcentualmente respecto al total de las defunciones (aunque las últimas en números absolutos, se elevan a 1.6 veces con respecto al año anterior) del año 1918 (Gráfica 5).

59

Gráfica 5. Defunciones registradas por la epidemia de “influenza española” ocurrida en el sur de la península de Yucatán con respecto a los años 1917, 1918 y 1919, y con causas de muerte por fiebre de origen desconocido, Otras enfermedades de tipo respiratorio y otras causas de muerte. Cálculos propios. Estadísticas vitales de Corozal y Distrito Sur de Quintana Roo, 1885-1955
Gráfica 5. Defunciones registradas por la epidemia de “influenza española” ocurrida en el sur de la península de Yucatán con respecto a los años 1917, 1918 y 1919, y con causas de muerte por fiebre de origen desconocido, Otras enfermedades de tipo respiratorio y otras causas de muerte. Cálculos propios. Estadísticas vitales de Corozal y Distrito Sur de Quintana Roo, 1885-1955

60Fuente: Cálculos propios. Estadísticas vitales 1885-1955

61Un año después de la epidemia, continúan presentándose este tipo de causas de muerte, aunque su presencia, porcentual y en números absolutos, está completamente disminuida. De tal manera, para este año reaparece el patrón de una mortalidad “normal” (parecida a la de 1917), donde más del 50% de las defunciones se deben al conglomerado “Otras causas de muerte”, el 28.6% a fiebres inespecíficas y, por último, el 9.4% a “Otras enfermedades de tipo respiratorio”.

62En cuanto a la influencia de esta epidemia en cada uno de los Distritos (Cuadro 5) se observa que para 1917 hay un patrón similar al patrón general de la región en ambos: nula presencia de muertes por influenza, más de 60% de muertes debido a “Otras causas de muerte”, prosiguiendo un número relativamente considerado de muertes por fiebre de “Origen desconocido” (32.4%, Distrito Corozal y 24.1%, DSQR), y finalizando con un menor porcentaje de muertes por “Otras enfermedades de tipo respiratorio” (7% y 13%, respectivamente).

63Cuadro 5. Defunciones ocurridas por la epidemia de “Influenza española” en los años 1917, 1918 y 1919 por Distrito y por las otras causas de muerte. Estadísticas vitales Distrito Corozal y DSQR 1885-1955

64
- Distrito Corozal DSQR Distrito Corozal DSQR Distrito Corozal DSQR
Causas de defunción 1917 1917 1918 1918 1919 1919
“Influenza española” 0.0% 0.0% 30.9% 36.4% 2.6% 4.8%
Fiebre de origen desconocido 32.4% 24.1% 42.3% 8.3% 36.4% 9.7%
“Influenza española” 0.0% 0.0% 30.9% 36.4% 2.6% 4.8%
Otras enfermedades de tipo respiratorio 7.0% 13.0% 3.2% 21.2% 7.3% 14.5%
Otras causas de muerte 60.6% 63.0% 23.6% 34.1% 53.6% 71.0%
Total de defunciones 100.0% (284) 100.0% (54) 100.0% (470) 100.0% (132) 100.0% (151) 100.0% (62)

65Fuente: Cálculos propios. Estadísticas vitales 1885-1955

66Al finalizar 1918, el saldo de las defunciones deja sentir su efecto de forma diferencial por Distritos, pues el distrito de Corozal sigue el patrón (o más bien, en otras palabras, marca el patrón general de la región): porcentajes similares de muertes por fiebre e influenza (mayor en el primero, 42.3% que en el segundo 30.9%), seguido por “Otras causas de muerte” 23.6% y finalizando con una porcentaje mucho menor, con respecto al año anterior, así como en la categoría anterior, de otras enfermedades respiratorias con 3.2% con respecto al total de las defunciones del mismo año. Por su parte el DSQR presenta un cambio interesante pues hay un porcentaje (y en números absolutos) similar de muertes causadas por las muertes por influenza (36.4%) y “Otras causas de muerte” (34.1%), seguido por otras enfermedades de carácter respiratorio (21.2%) y, por último, las de “Fiebre de origen desconocido” con 8.3%.

67Una hipótesis a esta diferencia en el patrón de distribución de las causas de muerte entre los Distritos, es que en Quintana Roo muchas de las muertes que presentaron por fiebre se declararon como influenza, aumentando considerablemente su frecuencia y disminuyendo por consiguiente las declaradas como fiebres inespecíficas.

68Como contraparte a esta hipótesis, es posible que las muertes que ocurrieron por causa de influenza, por ejemplo en Corozal, se hayan registrado como fiebres, y que no haya habido un diagnóstico diferencial de las enfermedades, al no haber un médico que certificara las muertes (en 1911 en el censo aparece un médico y para 1921 hay dos más) adecuadamente y perdiéndose esta información. Con la finalidad de contrastar esta hipótesis se buscó en el registro de defunciones, si hubo algún certificado de muerte y quien lo extendió. En 1917, 6 casos fueron registrados por Edward J. S. Alhawes, quien fungía en ese año como forense, 9 por Florence Robertson y dos por Emiline Harris, ambas enfermera de Corozal. Mientras que en 1918, 22 muertes fueron certificadas por el personal médico, 6 por Edward J. S. Alhawes y 16 defunciones por Florence Robertson. Por último, en 1919 se registraron 9 defunciones, igualmente por el personal médico.

69Por su parte en el DSQR hay un aumento en números absolutos de registros con certificado de defunción durante 1918, (más del doble que en el año anterior), pero para el año siguiente vuelve a disminuir casi al mismo nivel del año de 1917. Por ello, considero que hay un mejor registro de muertes por causa en el año de 1918 y por lo mismo hay una distribución diferencial de las causas de muerte para el DSQR durante la época de la epidemia de “influenza española”.

Discusión

70El estudio de las condiciones de vida de las poblaciones del pasado es un área fuertemente impulsada desde la historia y la antropología, con el apoyo de la demografía. Especialistas en el área han demostrado procesos de transiciones epidemiológicas que ocurren en diferentes partes del mundo a diferentes tiempos, dependiendo de sus procesos de desarrollo económico y social29, así como para comprender la relación del crecimiento poblacional y los recursos30.

71En este sentido, la región analizada es un importante laboratorio social para el conocimiento del crecimiento demográfico, ya que en esta época surgen los primeros asentamientos al margen del Río Hondo y en la Bahía de Chetumal, y de consolidación demográfica en las diferentes localidades de Corozal.

72¿Qué promueve el crecimiento de la población en este tiempo para esta región? Teóricamente, Malthus señalaba la relación numérica entre población-recursos, en donde una población crece sin freno siempre y cuando los recursos que tenga se lo permitan31. De tal manera, bajo un determinado nivel de recursos, con una tecnología constante para explotar y transportar los recursos y unos acuerdos sociales constantes que determinen su distribución, habrá un tamaño máximo de la población “en el que la tasa neta de crecimiento de la población debe ser cero32”.

73Watkins y van de Walle señalan que hay dos equilibrios: uno entre la tasa de natalidad y mortalidad y otro entre el tamaño de la población y los recursos con ajustes homeostáticos endógenos. Si los ajustes homeostáticos fallaran, entraría en función lo que se ha denominado como el “tribunal de última instancia de Malthus” las muertes por inanición o relacionadas con la escasez crónica, con lo que se ha postulado que ello mantendría a una población en equilibrio con sus recursos.

74Como he señalado ampliamente en trabajos anteriores33 la población en general a ambos lados de la frontera se dedicaban a actividades silvi-agrícola (milpa, extracción de madera y del chicle), sobre todo para los poblados del distrito norte de HB, con un esquema de latifundios y con grupos de comerciantes que controlaban la riqueza34. Todo ello bajo un contexto de un creciente mercado internacional integrado globalmente35, sometido a periodos de crisis y recesiones económicas importantes (1873, 1873, 1882-85, 1891-93, 1901, 1907, 1914, 1921 y por último 1929)[36]. De hecho, la revolución industrial inglesa y el sistema capitalista liberal sometió a sus colonias, y HB no fue la excepción, a un patrón de subdesarrollo, asalarización de la mano de obra y dependencia económica donde de ellas se extraían materias primas y alimentos produciendo una sociedad estancada37.

75Bajo este contexto la población de la región se reproducía y moría, bajo unas condiciones de vida precarias, como se puede denotar en primer lugar del bajo crecimiento poblacional sobre todo para el distrito de Corozal, que no llegaba al 1 por ciento anual produciendo un tipo de población estable. En contraste el DSQR, presentaba altas tasas de crecimiento debido a la alta inmigración a la zona38, sobre todo para la primera década del siglo XX, pero no significaba un crecimiento natural importante. La interpretación de esta información puede estar en las crisis económicas. No obstante, no hay datos, hasta el momento, que nos permitan relacionar las crisis con cada uno de los fenómenos demográficos, quedando como un trabajo pendiente a desarrollar. Pero baste aquí proponer una hipótesis al respecto, en el sentido de que hubo un alto porcentaje de población asalariada y sin actividad ocupacional en la región39 por lo que las decisiones de formar familias y descendencia, y por ende el crecimiento natural pudo haber estado íntimamente ligada a la suerte económica (nacional e internacional) como se ha visto en otras partes del mundo para el siglo XIX y XX40.

76Ahora bien, ¿por qué hay presencia de muertes por hambre en Corozal, si tenía un bajo crecimiento poblacional, y en cambio en el DSQR están ausentes y presenta altas tasas de crecimiento demográfico? No indico aquí las defunciones desglosadas por edad y sexo, pero es muy posible que estas defunciones estén ligadas a grupos de edad más vulnerables, menores de 4 años41, a sufrir desnutrición y con mayores probabilidades de morir por desnutrición, lo cual puede estar sustentado en las altas tasas de mortalidad infantil de la región42. Desde el punto de vista del crecimiento demográfico, es muy probable que esto no haya sido la causa para la aparición de estas muertes, sino que debe ser por un problema de derechos a los alimentos43 dada la historia de colonialismo y segregación de la población44, y de su sistema de distribución, pues el sistema de comunicación primordial eran los ríos, lo que podría traer consecuencias graves en el acceso de alimentos si el sistema se colapsaba por problemas ambientales (ciclones, crecimiento de los ríos).

77Si analizáramos el crecimiento propiamente natural de la población (aislado de la migración), como podría ser el caso de las estadísticas de Corozal, que no están tan influenciadas por ella, vemos que el crecimiento es lento e influido sobre todo por la alta mortalidad. Este patrón estaba presente tanto para México, como para diferentes partes del mundo en las tres primeras décadas del siglo XX45. Camposortega46 subraya que antes de 1920, para México, la esperanza de vida al nacimiento era de 25 años, con un decremento en el año de 1915. El perfil demográfico del país estaba ligado a las malas cosechas y epidemias como ocurrió a lo largo del siglo XIX47. Después de esas fechas, y con el fin de la revolución mexicana hay un aumento considerable de las condiciones de vida pues se inician los programas de salud pública y modificaciones las condiciones sociales del país. Esto se hace evidente hasta para una región tan apartado del país como el sur de Quintana Roo. Es muy probable que alrededor de esos años las mejoras en las condiciones de vida en diversas partes del mundo, debido a cambios sociales y económicos ligados al proceso de modernización, mayor educación y mejoras en la atención higiénico-sanitaria48 también se estén dando en HB, elevando la esperanza de vida y con menores tasas de mortalidad general.

78Las causas de muerte aquí descritas se ajustan a un patrón donde climas tropicales pueden inducir causas de muerte relacionadas con infecciones y relacionadas a fiebres49. En ambos sitios hay un patrón semejante de causas de muerte50. Lo que se observa son causas de muerte muy comunes para muchas poblaciones del mundo, como las de tipo digestivo y respiratorias, debido a condiciones insalubres, descuido en el manejo de alimentos precariedad de los hábitos y normas de higiene y la falta de cuidados adecuados materno-infantiles, sobre todo para Quintana Roo. Hay que precisar que existe un apartado importante de causas de muerte no especificadas, debido quizás a la ausencia de especialistas51, y ello es notorio en el número de médicos que pudieron haber atendido a la población.

79Las enfermedades de tipo respiratorio como la neumonía o tuberculosis, si bien están presentes en la región, su importancia relativa es mucho menor a través del tiempo en referencia a las otras causas de muerte. Esto pudo deberse a la mejora en los cuidados infantiles, en el nivel de vida y en el estatus nutritivo, más que en la higiene y la sanidad públicas, debido a las características propias de este tipo de enfermedades52. Sin embargo, falta mayor cantidad de información de corte histórico para la región para poder establecer adecuadamente esta interpretación.

80Las causas de muerte por violencia se ajustan a un patrón de sobre mortalidad masculina, ya que históricamente estas causas se ajustan más a los hombre que a las mujeres53. Para interpretar esto baste ver que entre 1922 y 1930 hubo una mayor inmigración de hombres al sur de Quintana Roo, entre los 15 y los 35 años de edad54 y concuerda con una mortalidad sobresaliente en las décadas de 1920 y 1930 de muerte por agresión. Mientras que el comportamiento de Corozal en relación a la cantidad de hombres por mujer es más equilibrado y hubo, de hecho, emigración de hombres entre los 10 y los 24 años de edad entre 1900 y 193055, por lo que hubo una menor cantidad de población masculina bajo riesgo.

81Por último, el caso de las epidemias y enfermedades infectocontagiosas tienen un comportamiento diferente, pues son más importantes en Quintana Roo que en HB, sobre todo las que tienen que ver con el paludismo. Las diferencias hablan, sobre todo en los dos primeros decenios, de las etapas que tiene cada distrito en su proceso de modernización social y económica, pues el declive de estas enfermedades está asociado a este proceso. La intervención médica y mejoras en la medicina, así como en las medidas sanitarias, para el alivio de estas enfermedades, no fueron eficaces sino hasta después de la segunda Guerra Mundial, sobre todo para los casos de la viruela y la malaria56. La fiebre amarilla fue endémica en la región del Caribe57, por lo que su presencia en la región pudo haber sido muy importante antes de la Segunda Guerra Mundial. El problema para observar este fenómeno, puede estar radicado en el subregistro de defunciones por estas causas debido a la falta de especialistas en la salud.

Conclusiones

82La población bajo estudio vivió y murió en un espacio “vacío” debido al amplio territorio en el que se podía asentar, con bajas tasas de crecimiento natural y bajas densidades de población debido a problemas exógenos de la población que afectaban la nupcialidad y por ende la natalidad. Sin embargo, la inmigración impulsó a la región, sobre todo al DSQR, haciéndolo crecer con importantes volúmenes de población sobre todo en grupos de edades productivas. Sin embargo, a ambos lados de la frontera mexicana la sociedad estuvo sujeta a condiciones sociales y demográficas que afectaron los determinantes de la salud de la población de manera diferencial, a pesar de las convergencias que tuvieron en algunas causas de muerte debido a las características bióticas que compartían.

83Cabe realizar estudios a mayor profundidad sobre estas temáticas, dividiendo y comparando a la población por grupos de edad y sexo, así como tipo de actividad económica que desarrollaron en vida, para poder ir esclareciendo ciertas inferencias que se han vertido en el texto.

84*Notas de pie de página=

85Centro INAH Quintana Roo. Últimas publicaciones: Francisco D. Gurri y Allan Ortega-Muñoz (2015).
Impact of commercial farming on household reproductive strategies in Calakmul, Campeche, Mexico, American Journal of Human Biology. 2015 Jun 22. doi: 10.1002/ajhb.22753. Ortega Muñoz, Allan (2015). The use of theoretical and methodological bases in population movements studies: paleo and archaeo demographic approaches, en: Cucina, Andrea (editor), Archaeology and bioarchaeology of population movement among the prehispanic maya, Springer, New York, pp. 59-69. Andrea Cucina y Allan Ortega Muñoz (2014). Afinidades biológicas de la población de Oxtankah en el ámbito regional de la península de Yucatán durante el periodo Clásico, Estudios de Cultura Maya, XLIV (otoño-invierno): 59-84. Ortega Muñoz, Allan (2013). Espacio trasfronterizo entre Belice y México a principios del siglo XX. Análisis socio-demográfico del impacto de la migración en la formación familiar, Pueblos y Fronteras, Dinámicas Migratorias en México y Centro América, 8(15): 177-200. Correo electrónico: allanortega@yahoo.com

861 Patricia R. Pessar, Caribbean circuits: new directions in the study of Caribbean migration (New York: Center for Migration Studies, 1997); G. W. Roberts, “Immigration of Africans into de British Caribbean”, en Population Studies 7(3) (1954), págs. 235-262; Peter Stalker, The Work of Strangers: A Survey of International Labour Migration (Geneve: International Labour Office, 1994).

872 Sandra Kuntz Ficker, El comercio exterior de México en la era del capitalismo liberal, 1870-1929 (México: El Colegio de México, 2007). Sandra Kuntz Ficker, “De las reformas liberales a la Gran Depresión”, 1856-1929, en Sandra Kuntz Ficker, editora, Historia económica general de México. De la Colonia a nuestros días (México: El Colegio de México, Secretaria de Economía, 2010), págs. 305-352.

883 Castillo, Manuel Ángel, Mónica Toussaint, y Mario Vázquez Olivera, Espacios diversos, historia en común. México, Guatemala y Belice: la construcción de una frontera (México: Secretaría de Relaciones Exteriores, Dirección General del Acervo Histórico Diplomático, 2006).

894 Census of the Colony of British Honduras, Belize, Angelus Office. Report on the result of the census of the colony of British Honduras taken on the 31st March 1901.

905 Amado Aguirre, Alberto Zenteno, Salvador Toscano, Juan de Dios Rodríguez, Rafael López Ocampo, Gregorio M. Ávalos, y J. Guillermo Freyman, Informe que rinde al C. Presidente de la República el Jefe de la Comisión nombrada por el mismo, para hacer el estudio del: Territorio Federal de Quintana Roo (México: Imprenta de la Dirección de Estudios Geográficos y Climatológicos, 1925). Carlos Macías Richard, Nueva frontera mexicana: milicia, burocracia y ocupación territorial en Quintana Roo (1902-1927) (México: Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Universidad de Quintana Roo, 1997). Saúl Vargas Paredes, “Introducción”, en Saúl Vargas Paredes Migración y Políticas Públicas En El Caribe Mexicano Hoy (México: Universidad de Quintana Roo, Miguel Ángel Porrúa, Congreso de la Unión, 2009), págs. 7-38.

916 Luz del Carmen Vallarta Vélez, Los payobispenses. Identidad, población y cultura en la frontera México-Belice (México: Universidad de Quintana Roo. Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Chetumal, Quintana Roo, 2001). Allan Ortega Muñoz Una frontera en movimiento. Migración, fecundidad e identidad del sur de Quintana Roo y norte de Honduras Británica (Belice) 1900-1935 (México: INAH, 2012).

927 Jon Anson, “Sex differences in mortality at the local level: an analysis of belgian municipalities”, en European Journal of Population 19(1) (2003), págs. 1-28.

938 Massimo Livi-Bacci, Historia mínima de la población mundial (Barcelona: Ariel, 1990).

949 M. Julio Frenk, José Luis Bobadilla, Claudio Stern, Tomas Frejka, y Rafael Lozano, “Elementos para una teoría de la transición en la salud”, en Salud Pública de México, sep.-oct, 33:5 (1991), págs. 448-462; Thomas Mckeown, “Alimentación, infección y población”, en Robert I. Rotberg, y Theodore K. Rabb, editores, _ El hambre en la historia. El impacto de los cambios en la producción de alimentos y los modelos de consumo sobre la sociedad_ (Madrid: Siglo XXI de España, 1990), págs. 31-53.; Susan Cotts Watkins y Etienne Van de Walle, “Nutrición, mortalidad y tamaño de la población: el tribunal de última instancia de Malthus”, en Robert I. Rotberg, y Theodore K. Rabb, editores, _ El hambre en la historia. El impacto de los cambios en la producción de alimentos y los modelos de consumo sobre la sociedad_ (Madrid: Siglo XXI de España, 1990), págs. 7-30.

9510 Frenk, et al., “Elementos para una teoría de la transición en la salud”.

9611 Fuente: Frenk et al., “Elementos para una teoría de la transición en la salud”, pág.452. Modificado en función del presente trabajo.

9712 Andrés Fábregas Puig, El concepto de región en la literatura antropológica (Tuxtla Gutiérrez: Gobierno del Estado de Chiapas, Consejo Estatal de Fomento a la Investigación y Difusión de la Cultura, Instituto Chiapaneco de Cultura, 1992); Claudio Lomnitz-Adler, Las salidas del laberinto. Cultura e ideología en el espacio nacional mexicano (México: Joaquín Mortiz, Planeta, 1995).

9813 John Gledhill, “El reto de la globalización: reconstrucción de identidades, formas de vida trasnacionales y las ciencias sociales”, en Gail Mummert, editor, Fronteras fragmentadas (Zamora: El Colegio de Michoacán, CIDE, 1999), págs. 23-54; Michael Kearny, Reconceptualizing the peasantry: anthropology in global perspective (Boulder: Westview, 1996).

9914 Aguirre et al., Informe que rinde al C. Presidente de la República.

10015 Ortega Muñoz, Una frontera en movimiento, págs. 137-169.

10116 Richard Buhler, A Refugee of the War of the Castes Makes Belize His Home. The Memoirs of J. M. Rosado (Belize: The Benex Press. No. 2 Occasional Publications BISRA, Belize Institute for Social Research and Action, 1915). Nelson Reed, La Guerra de Castas de Yucatán (México: Era, 1976).

10217 Ortega Muñoz, Una frontera en movimiento, págs. 137-169. Narda Dobson, A History of Belize (London: Longman Caribbean, 1973).

10318 Imagen tomada de Stella M. Arnaiz Burne, A. Miranda Olán, J. A. Hoy Manzanilla, Ligia A. Sierra Sosa, Bonnie L. Campos Cámara, Leidy C. Hernández Trueba, y M. E. Cauich Piña, Estudio integral de la frontera México-Belice, 4 tomos, Monografías de México (Chetumal: Centro de Investigaciones de Quintana Roo, 1993), II.

10419 Ortega Muñoz, Una frontera en movimiento, págs. 137-169. Macías Richard, “_Nueva frontera mexicana_”.

10520 Vernon Leslie, “The Belize river boat traffic”, en Caribbean Quarterly, 33(3-4) (1987), págs. 1-28.

10621 Jorge A. Vivó Escoto, “Belice: país y pueblo; evolución económica y política”, en Anuario de Geografía, Año VII (1967), págs. 11-88.

10722 Herman W. Konrad, “Caribbean tropical storms. Ecological implications for pre-Hispanic and contemporary maya subsistence practices on the Yucatán Peninsula”, en Revista Mexicana del Caribe, Año I(1) (1996), págs. 99-132.

10823 Edgar F. Cabrera-Cano y Angélica María Sánchez-Vázquez, “Comunidades vegetales en la frontera México – Belice” en Estudio integral de la frontera México-Belice (Chetumal: Centro de Investigaciones de Quintana Roo, 1994), págs. 17-36.

10924 World Health Organization, International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems (ICD-10), http://www.who.int/classifications/icd/en/ , consultado el 9 de mayo de 2011

11025 Juan Chackiel, “La investigación sobre causas de muerte en la América Latina”, en Notas de población (1987), págs. 449-30.

11126 Véase Massimo-Livi Bacci, Introducción a la demografía (España: Ariel, 1993).

11227 Secretaría de Gobernación y Archivo General de la Nación, Censo practicado por la Subprefectura de Payo Obispo” (Fondo Gobernación 3ª. Sec. 904-(13), 1904a). Secretaría de Gobernación y Archivo General de la Nación, _Censo y noticia catastral del pueblo y campamento de Xcalak del Territorio de Quintana Roo. Enero de 1904 _ (Teniente Coronel de Ingenieros Eduardo Gortari, Fondo Gobernación, Sección 4ª. Exp 904 (3)(5), 1904b). Secretaría de Agricultura y Fomento y Dirección de Estadística, Tercer censo de población de los Estados Unidos Mexicanos, verificado el 27 de octubre de 1910” (México: Oficina Impresora de la Secretaría de Hacienda, Departamento de Fomento, 1918). Estados Unidos Mexicanos y Departamento de la Estadística Nacional, Censo General de Habitantes. 30 de Noviembre de 1921. Territorio de Quintana Roo, (México: Talleres Gráficos de la Nación, “Diario Oficial”, 1927). Estados Unidos Mexicanos y Departamento de la Estadística Nacional, Secretaría de la Economía Nacional, y Dirección General de Estadística, Quinto Censo de Población. 15 de Mayo de 1930. Territorio de Quintana Roo (México: Talleres Gráficos de la Nación, 1935).

11328 Census of the Colony of British Honduras, Report and results of the census of the colony of British Honduras. taken 5th April 1891 (London: 1892). Census of the Colony of British Honduras, Report on the result of the census of the colony of British Honduras taken on the 31st March 1901 (Belize: Angelus Office, 1901). Census of the Colony of British Honduras, General Registry. Report on the result of the census of the colony of British Honduras taken on the 2nd April 1911 (Belize: Angelus Office, 1912). Census ..., 2 volumes, Report on the census of 1921 taken on the 24th April 1921 (Belize: Government Printing Office, 1921). Census of the Colony of British Honduras, Census of British Honduras, 1931. Includes resumé of population trends from 1861 to 1931 (Belize: Government Printer, 1932).

11429 Frenk, et al., “Elementos para una teoría de la transición en la salud”.

11530 Rotberg, y Rabb, El hambre en la historia.

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13348 Véase el caso de España, por ejemplo: Rosa Gómez Redondo, “El descenso de la mortalidad infantil en Madrid, 1900-1970”, en Revista Española de Investigaciones Sociológicas 32 (1985), págs.101-139. Alberto Sanz Gimeno, “Infancia, mortalidad y causas de muerte en España en el primer tercio del siglo XX (1906-1932)”, en Revista Española de Investigaciones Sociológicas 95 (2001), págs.129-154.

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13550 Mc Daniel, “Extreme mortality in nineteenth-century Africa”, pág. 588.

13651 Véanse especificaciones en el tema en Ortega Muñoz, “Una frontera en movimiento”, págs. XXXX. También véase lo reportando en Sanz Gimeno, “Infancia, mortalidad y causas de muerte en España”, págs. 137-138.

13752 Véase Mckeown, “Alimentación, infección y población”.

13853 E. Eduardo Arriaga, “Comparación de la mortalidad en la Américas”, en Estudios Demográficos y Urbanos 7(2-3) (1992), págs. 407-449. Anson, “Sex differences in mortality”.

13954 Ortega Muñoz, Una frontera en movimiento, pág. 154.

14055 Ortega Muñoz, Una frontera en movimiento, pág. 152.

14156 Sanz Gimeno, “Infancia, mortalidad y causas de muerte en España”. R. H. Gray, “The decline of mortality in Ceylon and the demographic effects of malaria control”, en Population Studies 28(2) (1974), págs. 205-229. James W. McGuire y Laura B. Frankel, “Mortality decline in Cuba, 1900-1959: patterns, comparisons, and causes”, en Latin America Research Review 40(2) (2005), págs. 83-116.

14257 McGuire y Frankel, “Mortality decline in Cuba, 1900-1959”, págs. 106-107.

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Para citar este artículo :

Allan Ortega Muñoz, « Condiciones de vida en el norte de Honduras Británica (Belice) y el sur de Quintana Roo a inicios del siglo XX. », Boletín AFEHC N°70, publicado el 04 septiembre 2016, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=4373

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