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AFEHC : articulos : Robert Sidney Turton, entre nación e imperio. Los intersticios de los poderes estatales y coloniales en México y Belice : Robert Sidney Turton, entre nación e imperio. Los intersticios de los poderes estatales y coloniales en México y Belice

Ficha n° 4380

Creada: 14 diciembre 2016
Editada: 14 diciembre 2016
Modificada: 05 enero 2017

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Autor de la ficha:

Elisabeth CUNIN

Editor de la ficha:

Mónica TOUSSAINT

Publicado en:

ISSN 1954-3891

Robert Sidney Turton, entre nación e imperio. Los intersticios de los poderes estatales y coloniales en México y Belice

Este artículo se centra en la figura de Robert Sidney Turton, destacado hombre político y de negocios beliceño de principios del siglo XX. Por su trayectoria personal, por sus actividades en la explotación forestal, por sus negociaciones con los poderes británicos, y mexicanos, Robert Sidney Turton encarna las transformaciones sociales, económicas y políticas de la región: el paso de una periferia con fronteras borrosas, con una población diversa y móvil, con autoridades evanescentes, a una lógica de control en un marco colonial (Belice) o nacional (México).
Palabras claves :
Frontera, Migración, Raza, Nación, Colonia.
Autor(es):
Elisabeth Cunin
Fecha:
Septiembre de 2016
Texto íntegral:

1

Introducción

2“Aquí inicia México1”: con estas palabras, la escultura multicolor de la campaña “Visit Mexico” (Consejo de promoción turística de México) acoge a los visitantes en el Bulevar Bahía de Chetumal, de donde se observa la costa de Belice2, a algunas centenas de metros. Hace menos de un siglo, hasta los años 1930, uno hubiera probablemente dicho: “aquí termina México”, ya que la región no era completamente integrada a México y se asociaba más bien con Belice. Durante las primeras décadas del siglo XX, la zona fronteriza entre México y Belice es un doble margen, del Estado nación mexicano post-revolucionario y del imperio británico. En este contexto, dinámicas económicas, sociales y culturales específicas se desarrollan y gozan de cierta autonomía con relación al poder de los centros.

3La región fue descrita, hasta en los años cuarenta, en términos de porosidad de la frontera internacional y de identidad regional transfronteriza. Luz del Carmen Vallarta Vélez estudia más precisamente la categoría de “payobispense”, habitante de Payo Obispo, antiguo nombre de Chetumal, antes de su incorporación a la nación. El payobispense es un intermediario cultural entre México y Belice que se sitúa entre la matria, es decir el espacio de las raíces identitarias y culturales, y la patria, definida como un espacio nacional compartido entre grupos étnicos. El poder colonial inglés está lejos y el Estado mexicano está en plena revolución: sobre la frontera, no hay verdaderamente un “nosotros” beliceño ni un “nosotros” mexicano, sino ciudadanos “británicos yucatecos3”. Asimismo, Allan Ortega4 utiliza el término “región cultural” para caracterizar la frontera México-Belice, mientras que Raúl Arístides Pérez Aguilar5 da una versión literaria de estas interacciones ordinarias.

4En este marco aparece la figura de Robert Sidney Turton, hombre político y de negocios beliceño, que concentra un poder político y una riqueza económica fantásticos. En la primera mitad del siglo XX, Robert Sidney Turton fue el principal actor en la producción de madera y chicle en Belice, México (península de Yucatán) y Guatemala. Contratista, concesionario y agente de empresas estadunidenses, acumula una fortuna personal considerable, devastando los recursos forestales y explotando a los trabajadores. Quisiera en este artículo volver sobre la trayectoria excepcional de Robert Sidney Turton. Me interesaré particularmente por su papel, poco conocido, en la explotación forestal en México. Durante los años 1920-30, Turton hizo frente tanto a la administración colonial británica como a la administración nacional mexicana. Sin embargo, lo veremos, sería excesivo convertirlo en un actor abiertamente comprometido en la independencia de Belice o en la defensa de los derechos de los trabajadores afro-beliceños en México. A través de Robert Sidney Turton, espero dar elementos de análisis de la historia de las relaciones políticas y económicas entre Belice y México en un momento de profundos cambios de sus regímenes de poder: construcción de un Estado post-revolucionario en México, que busca en particular integrar sus márgenes nacionales y definir su “población deseada”; premisas de una contestación del orden imperial británico en una de sus periferias, en Belice.

¿Quién fue Robert Sidney Turton?

5Robert Sidney Turton, nacido en 18776 o 1879 (según una de sus boletas de inmigración) en la ciudad de Belice, es el hijo ilegítimo de un oficial británico, el coronel Robert Stracker Turton, de paso por Belice, y de una mujer de color (según las clasificaciones de la época), Elmira Gibson, empleada doméstica. La escolarización de Turton fue muy corta y se convirtió en el proveedor de su madre gracias a pequeños trabajos.

6Llega a ser uno de los personajes más ricos e influyentes de Belice por su papel en la explotación forestal, en Belice, en Guatemala y en México, como negociante y concesionario. También es administrador del correo en el norte de Belice, propietario de la mayor parte de los barcos que hacen el tráfico entre Corozal y Payo Obispo así como en el río Hondo, y tiene el monopolio del comercio de los campos forestales. Es protegido por J. E. Plummer, comerciante británico, uno de los principales concesionarios de la parte oriental de Yucatán, quien había facilitado la entrada a trabajadores beliceños a Vigía Chico, primera capital del Territorio de Quintana Roo a inicios del siglo XX. Turton heredó su riqueza, sus contactos, sus saberes comerciales7. Más tarde se convierte en el representante en la región de la Wrigley’s Company, con base en Chicago y productora, todavía hoy, de goma de mascar, y de la J. T. Williams Company and Son, de Nueva York, especializada en la extracción y el comercio de madera preciosa, en particular la caoba. Turton es considerado el primer terrateniente del país, después de la corona británica, y posee numerosas tierras en todo Belice, concesiones a su nombre o bajo un nombre prestado en Quintana Roo, Campeche y Guatemala; varias residencias en la ciudad de Belice (sus oficinas en North Front Street, a lo largo del Haulover Creek; casas de madera de estilo colonial a orillas del mar; el asiento de la futura National Library, cedida al gobierno beliceño) y Chetumal (confiadas a su familia o a sus asociados, como Pedro Martínez); mientras que su residencia en Corozal fue destruida por el huracán Janet, justo antes de su muerte en noviembre de 1955. “Alcanzó su éxito fenomenal escapándose a la desesperación y la pobreza y llegando a las alturas de la riqueza y de la prominencia nacional8”.

7Turton está también directamente asociado con la historia nacional de Belice y de México. En Belice, George Price, futuro prócer de la independencia del país, fue su secretario. Las relaciones entre Turton y Price son objeto de numerosas especulaciones, pero es indudable la influencia del primero en los años formativos del segundo. Así, para el periódico Amandala, George Price “was made by Bob Turton9”. La influencia de Turton sobre Price, “padre” de la nación, deja abierta la pregunta central del papel de Turton sobre el proceso mismo de independencia.

8En México, en el Territorio de Quintana Roo10, Pedro Manuel Martínez Arzú fue el hombre de confianza de Robert Sidney Turton en Payo Obispo/ Chetumal11, en particular para facilitar trámites con la administración local12. Garífuna13, nació en Trujillo, en la costa Caribe de Honduras. Llegó en 1919 a Payo Obispo según su tarjeta de migración del Registro Nacional de Extranjeros. Fue arriero en los campos forestales, y luego contador y hasta cónsul honorario de Honduras en Chetumal. Pedro Manuel Martínez Arzú es el padre de Jesús Martínez Ross, primer gobernador del Estado de Quintana Roo, creado en 1974, y de Abraham Martínez Ross, diputado del primer Congreso del Estado de Quintana Roo, igualmente en 1974. En otros términos, además de su poder económico, Turton ha sido muy cercano a los dos principales actores de los cambios de régimen político en Belice (George Price, “padre” del Estado nación) y en Quintana Roo (Jesús Martínez Ross, “padre” del Estado de Quintana Roo).

Robert Sidney Turton: pricipal interlocutor del Estado mexicano

9El Government Gazette se da a la tarea de sintetizar, año tras año, las principales medidas administrativas tomadas por la colonia británica, o que la afectan de manera directa. Registra fielmente el viraje que en materia de políticas migratorias ocurrió en la región durante el período 1920-30, con las crecientes restricciones a la circulación de migrantes por criterios de raza, de nacionalidad o de religión14. Estas herramientas mezclan permanentemente lógicas raciales, nacionales y económicas. Los trabajadores afro-beliceños, que trabajan en los campos forestales mexicanos, son directamente afectados por esta nueva política. El Government Gazette registra las medidas tomadas por los gobiernos hondureños y guatemaltecos en contra de trabajadores afro-beliceños. En noviembre de 1926, este diario oficial transcribió un comunicado del gobierno hondureño, que prohibía el ingreso a su territorio de individuos de las razas “negra” y “amarilla”: “Tengo el honor de informarle que, aunque el proyecto de ley que regula la inmigración no ha sido presentado al Congreso, regulaciones administrativas, emitidas por el Poder Ejecutivo, restringieron la entrada de razas de color de cualquier nacionalidad, ya que la inmigración de razas negras, amarillas o similares no ha sido y no es deseable15”. El año siguiente informó de medidas similares por parte del gobierno guatemalteco: “El Poder Ejecutivo puede o no permitir la entrada al país de los extranjeros, quienes por motivos de raza, seguridad interna, salud pública o cualquier otro motivo plausible, pueden ser considerados como desmoralizantes o indeseables para el mantenimiento de la paz pública16”. Tratándose de México, en cambio, no hace referencia alguna a medidas restrictivas en los años 1920-30, período en el cual, precisamente, las leyes de migración mexicanas (de 1926 y 1930) y la ley de población de 1936 introducen criterios abiertamente raciales de selección de los migrantes. La única medida que menciona en el caso de México, es el decreto de abril de 1929, que limita el ingreso de trabajadores manuales, sin distinción de raza17. ¿Cómo explicar esta relativa ausencia de las leyes mexicanas en el Government Gazette cuando los intercambios económicos y de trabajadores entre México y Belice eran particularmente fuertes? Parte de la respuesta remite al papel de Robert Sidney Turton, quien sustituyó a la administración colonial inglesa en las negociaciones con el gobierno mexicano.

10Turton estaba presente del lado mexicano desde principios del siglo XX, especialmente en el norte de Quintana Roo y en Cozumel. Leroy A. Grant18 sitúa su llegada al mercado del chicle y la caoba en 1907-1908. Desde 1918, Turton explota una concesión con el nombre de Compañía Explotadora de Payo Obispo, que la Secretaría de Fomento concedió a Salvador Madrazo Arcoca, Alberto Martínez, Rodolfo Charles y Armando Devars19. En 1925, dentro de las nuevas concesiones acordadas por el Gobernador del Territorio de Quinana Roo, Amado Aguirre, las de Miguel González, Miguel Carrillo y Manuel Carrillo están en manos de asociados de Turton. Éste aparece en la lista de los empresarios que exportan chicle y madera (caoba, cedro) elaborada por la Cámara Nacional de Comercio en 1931 con domicilio en Payo Obispo20.

11Turton llega a ser indispensable para las autoridades mexicanas. En su artículo de 1920 en el periódico El Mercurio21, Salvador Toscano, corresponsable de la expedición científica de 1916-17 al Territorio de Quintana Roo, se felicita por las “bondadosas gestiones del Sr. Turton” y por su “muy buena voluntad para cumplir con la ley”: Turton había propuesto la presencia de un guardia forestal en sus campamentos con el fin de verificar la salida de los productos forestales del territorio nacional y garantizar así el pago efectivo de los derechos de aduana. Asimismo, en 1925, el Gobernador del Territorio Amado Aguirre y Turton reflexionan juntos sobre la extensión del ferrocarril del campamento Mengel (en el río Hondo, actualmente pueblo de Alvaro Obregón viejo) hasta Campeche22, que garantizaría la expansión del mercado forestal, con acceso a una zona de explotación poco explorada y una vía más directa de comercialización. De hecho, Turton se pone en contacto directo con los gobernadores de Quintana Roo y cruza correspondencia con los presidentes mexicanos.

12Sin embargo, su poder es igualmente una amenaza para el gobierno mexicano. Desde 1922, un concesionario competidor escribe a la Secretaría de Agricultura y Fomento para denunciar al “negro Turton”, cuya proximidad con los beliceños y los mayas lo hace un sujeto dudoso. El 9 de junio de 1924, Librado Abitia, entonces gobernador del Territorio de Quintana Roo, solicita al presidente Álvaro Obregón la expulsión de Turton, así como la de Ángel López y Manuel López, dos concesionarios que colaboran estrechamente con él. La razón invocada: “apoyo a los rebeldes que controlan el territorio”, a través de la aplicación del Artículo 33 de la Constitución23. Se trata aquí de una utilización discrecional del Artículo 33, estudiado por Yankelevich24, que evoca disturbios del orden político para justificar la expulsión de extranjeros (en este caso, un inglés). Este argumento es bastante sorprendente en una región oficialmente pacificada desde hace 20 años, y aparece más bien como la única herramienta de la que disponen las autoridades mexicanas para librarse de Turton y asociados. Algunos días más tarde, el 14 de junio, el presidente Obregón envía un correo a la Secretaría de Relaciones Exteriores con el fin de expulsar a Robert S. Turton, residente en Payo Obispo, por el carácter inconveniente de su estadía. En mayo de 1925, se sabe que el presidente de la República había girado una orden de expulsión de Turton, orden inmediatamente revocada25. Algunos años más tarde, Turton es el centro de las rivalidades políticas locales e incluso nacionales. Así, en 1928, los dos candidatos a la diputación federal, Librado Abitia, antiguo gobernador mencionado más arriba, con apoyo de los partidarios de Álvaro Obregón, e Ignacio Fuentes, originario del Territorio, apoyado por el clan del presidente en el poder, Plutarco Elías Calles, se acusan mutuamente de otorgar favores a Turton y de cerrar los ojos ante la inmigración ilegal de los trabajadores beliceños, e incluso de aprovecharse de ellos26.

Robert Sidney Turton, los trabajadores forestales afro-beliceños y las contradicciones del Estado mexicano

13Turton es, sin duda alguna, un actor central de la vida económica y política de la frontera México-Belice al principio del siglo XX. También precipitó las transformaciones de la región, obligando el Estado mexicano a integrar el Territorio de Quintana Roo y debilitando la legitimidad de la administración británica. ¿Podemos concluir que Turton fuera un defensor de los trabajadores afro-beliceños ya que favoreció su libre circulación y su acceso al mercado de trabajo mexicano? ¿O que fue el “abuelo” de la independencia de Belice gracias a su denuncia del colonialismo británico? Turton era ante todo un hombre de negocios, quien perseguía sus intereses personales, y no un humanista o un idealista. Sin embargo, a través de su oposición a las autoridades nacionales e imperiales, Turton contribuyó a transformarlas. Luego consolidó el Estado nación (integración de Quintana Roo a México) y cuestionó al imperio británico. Los casos de los trabajadores afro-beliceños en el Territorio de Quintana Roo y del papel de Turton en el Legislative Council lo ilustrarán a continuación.

14Turton (y también los empresarios británicos) está presente en Quintana Roo antes de la implementación de una política migratoria restrictiva, y emplea trabajadores que tienen la costumbre de ir y venir de un lado al otro de la frontera. En 1928, por ejemplo, los trabajadores contratados por Turton en Pucté, sobre el río Hondo, han pasado entre tres y 10 temporadas en los campos forestales mexicanos27. Sin embargo, la administración mexicana va a transformar la presencia de trabajadores afrobeliceños, hasta entonces considerada normal, en un problema legislativo y político.

15El 30 de noviembre de 192528, Turton, como representante de la Compañía Explotadora de Payo Obispo, se pone en contacto directamente con el secretario de Gobernación en la ciudad de México, sin pasar por los agentes de migración en Quintana Roo. Le recuerda que debe permitir el ingreso a territorio mexicano, de manera regular, a grupos de trabajadores beliceños empleados en la explotación de la madera y el chicle. La carta revela su gran habilidad de negociación y, a la vez, su agudo conocimiento de la historia de las relaciones entre Gran Bretaña y México, y de los engranajes administrativos mexicanos. Robert Sidney Turton precisa, en primer lugar, que estas migraciones se hacen con el mayor respeto a las leyes mexicanas y sobre la base de contratos laborales en regla. Por otra parte, se inscriben en el marco de acuerdos de reciprocidad entre México y Gran Bretaña que apuntan a facilitar las migraciones entre los dos países. Sin embargo, se nota que Turton ya había sido confrontado con las restricciones a la inmigración instauradas a partir de la circular confidencial 33 del 13 de mayo de 1924 (que introduce les primeras medidades de control migratorio a partir de criterios raciales), pues subraya que esta migración queda desde ese momento en suspenso. Solicita entonces a la administración mexicana, autorizar nuevamente la entrada a los trabajadores beliceños, sin necesidad de obtener un pasaporte o una tarjeta de identificación. Para ello utiliza varios argumentos: preservación de las relaciones diplomáticas armoniosas entre Gran Bretaña y México, pagos de sumas de dinero considerables de los concesionarios extranjeros al gobierno mexicano, extrema dificultad del trabajo forestal, experiencia de los beliceños en la materia y ausencia de mano de obra mexicana en la región. Además, precisa que su compañía se compromete a repatriar a los trabajadores. Turton evoca también el interés de otras administraciones en la flexibilización del control migratorio. En efecto, el secretario de Agricultura y Fomento en México se dirige a su homólogo de Gobernación para facilitar la inmigración de beliceños hacia Quintana Roo, con el argumento de que los trabajadores nacionales están ausentes en la región y no resisten el clima ni este tipo de trabajo.

16La reacción del Departamento de Migración de la Secretaría de Gobernación no se hace esperar: Turton y el secretario de Agricultura y Fomento solicitan la supresión de los trámites administrativos y de las restricciones para “individuos de raza NEGRA” (mayúsculas del autor), referencia racial inexistente en los correos anteriores. Además, el agente del servicio de migración en Quintana Roo muestra su preocupación por los problemas causados por “la admisión de un crecido número de NEGROS (…), añadidos a los muchos que ya pueblan aquel territorio y a tantos como inmigran clandestinamente, por los pasos no vigilados de la frontera” (mayúsculas del autor). Después de haber estudiado la situación, el Departamento de Migración se declara “absolutamente contrario a la admisión de individuos de razas inferiores”, decisión justificada en cuatro puntos:

171. “El criterio general del Gobierno ha venido manifestándose en los últimos años como marcadamente oposicionista a la inmigración de las razas ETIÓPICA Y MONGÓLICA que, por razones etnológicas bien conocidas, constituyen una amenaza para nuestra nacionalidad.

182. La superabundancia de NEGROS en el Territorio de Quintana Roo lo ha constituido en una especie de Estado Colonial, retardando su adelanto y su identificación verdadera y absoluta con el resto de la Patria.

193. Las Compañías explotadoras de madera y chicle solicitan el trabajo de NEGROS por razones poco justas desde los puntos de vista moral y legal: contratan el trabajo en condiciones esclavizantes, encomendando rudas tareas, duración extraordinaria y salarios ínfimos, todo aceptado por la inferioridad del enganchado y redundante en ilícita pero segura ganancia.

204. En cambio, abunda en el interior de la República el jornalero ocioso que, en busca del jornal, sigue pugnando por emigrar a los Estados Unidos (mayúsculas del autor29)”

21En definitiva, el Departamento de Migración le ordena a su agente en Quintana Roo rechazar la solicitud de Turton, prohibir la entrada a todos los individuos que no respetan las leyes mexicanas y poner término a la admisión ilimitada de negros. Recomienda la cooperación con los servicios aduaneros con el fin de controlar mejor la inmigración ilegal. El 15 de diciembre de 1925, el oficial mayor de la Secretaría de Gobernación informa a Turton, en un mensaje lacónico, que el permiso solicitado no fue concedido, sin otra explicación.

22El asunto no termina allí; a comienzos del año siguiente (2 de enero de 1926), el agente de migración de Payo Obispo adopta una estrategia totalmente diferente. Envía un correo al Departamento de Migración en la ciudad de México con el título “Informe referente a la inmigración de la raza negra”. La inmigración de los trabajadores negros, inmediatamente puesta en relación con los “intereses de la Federación” (los impuestos obtenidos de la extracción y exportación de los productos forestales), se considera “indispensable”. No sustituye a los trabajadores nacionales quienes se niegan a llegar al territorio, aunque no tengan trabajo en su región de origen. Para defender su punto de vista, el agente de migración se apoya en las opiniones de las más altas autoridades locales: el gobernador, Candelario Garza; el jefe de operaciones militares, general Cavazos, y el comandante de la Flotilla y de los Servicios Navales, Fernando Fernández. Todos solicitan un trato de excepción para Quintana Roo. Para el gobernador: “En este Territorio, por sus condiciones especiales, no pueden implantarse algunos de los reglamentos que se expiden en general para todo el País. Si se prohíbe la inmigración de los negros, tendrían que suspenderse los cortes de maderas, pues no se encontraría gente que substituyera a aquellos30”.

23El agente de migración prosigue su argumentación: “El peligro de que éstos pudieran mezclar su raza con la nuestra” es desactivado con el alejamiento de los trabajadores beliceños, acantonados en los campamentos forestales. Finalmente, el agente de migración se compromete a velar por que los migrantes no hayan infrigido la ley anteriormente y por que no hayan estado presentes en el territorio desde mucho tiempo atrás.

24Mientras que el Departamento de Migración parece tener dudas e informa a su agente en Payo Obispo que su solicitud está siendo estudiada, Robert Sidney Turton vuelve al ataque, en primer lugar, a través de dos representantes. En febrero, Gómez Jáuregui y Nolasco González escriben repectivamente al secretario de Gobernación y al presidente de la República, para solicitar nuevamente el levantamiento de los controles sobre la inmigración de trabajadores negros en el territorio de Quintana Roo. Los argumentos son siempre los mismos y recuerdan el apoyo de la Secretaría de Agricultura y Fomento a una migración de este tipo. En marzo, Turton se manifiesta pidiendo internar a 250 trabajadores negros. Finalmente, el responsable del Departamento de Migración cede: el 1 de marzo de 1926 autoriza la inmigración de individuos negros al territorio de Quintana Roo. Sin embargo, recuerda inmediatamente que esta medida es acordada de manera excepcional, en razón de la especificidad de la región; de hecho, el caso de los trabajadores beliceños no constituye una “verdadera migración” y no pone en entredicho el marco normativo nacional. “La inmigración a la República de individuos etíopes, es indeseable; pero dados el apremio del tiempo, las necesidades económicas y urgentes de la Compañía Explotadora; la escasez de braceros mexicanos en la región; lo insalubre de la misma; la costumbre ya tradicional de que los negros crucen la Línea Divisoria para dedicarse periódicamente a tales tareas, por cierto mal remuneradas; lo difícil que por el momento sería contratar braceros connacionales en los Estados de Hidalgo, Querétaro, o San Luis Potosí, que oportunamente se trasladasen al Territorio de cuestión; la circunstancia que tal internación no significa una inmigración propiamente dicha; y vista la opinión del Delegado de Migración en Payo Obispo, corroborada por las aserciones transcritas y que fueron expuestas por el C. Gobernador y por el Jefe de las Operaciones Militares de aquella jurisdicción, así como el parecer del señor Secretario de Agricultura y Fomento31 (…)”, la autorización de migración es otorgada. Ésta deberá plegarse a ciertas condiciones: fijar el número de trabajadores negros y la duración de su estadía; definir el lugar donde trabajarán; otorgar un pasaporte para una estadía de más de seis meses; pasar un examen individual ante delegados del Departamento de Salubridad; establecer contratos de trabajo con las compañías; depositar una garantía en la aduana de Payo Obispo, y registrar las entradas y salidas.

25A continuación (finales de los años 1920), los intercambios entre Turton y la administración mexicana no refieren tanto a la autorización para permitir la entrada de trabajadores beliceños (ya obtenida) como a las modalidades prácticas de la migración. Turton negocia el número de trabajadores, el monto del depósito que garatiza su retorno, el pago de un impuesto por estadías superiores a seis meses, la duración de las autorizaciones, la obligación de proporcionar una tarjeta de identificación, etcétera. En otros términos, Turton logró no respetar la legislación mexicana y obtener del Estado mexicano un estatuto de excepción en la frontera entre el Territorio de Quintana Roo y Belice.

El fin de un periodo: la materializacion de la frontera México-Belice

26El estatuto de excepción del Territorio de Quintana Roo es cada vez más problemático para el Estado mexicano. De un lado, porque Turton no se contenta con negociar las leyes, las elude e introduce ilegalmente más trabajadores afro-beliceños y no paga los impuestos ligados a la exportación de productos forestales. Por otro lado, porque el gobierno de Cárdenas endurece los controles migratorios (ley de población de 1936) y retoma el control de la administración del Territorio de Quintana Roo (nombrando a Rafael Melgar al puesto de gobernador).

27Con la supresión del Territorio de Quintana Roo en diciembre de 1931, las correspondencias aparecen clasificadas en el estado de Campeche. Un examen rápido de los archivos del estado de Campeche32 muestra que Turton sigue teniendo un papel central: se evocan varios juicios contra él y la ilegitimidad de sus concesiones de tierras consideradas terrenos nacionales. De una manera general, se puede suponer que la incertidumbre administrativa en la cual está sumergida el Territorio favoreció el mantenimiento de los antiguos concesionarios, y también el crecimiento del tráfico legal e ilegal entre México y Belice, en particular los flujos de migración. La reanudación de los intercambios administrativos, a partir de 1934-35, permite suponer que la incorporación del sur del territorio al estado de Campeche favoreció en gran medida la ilegalidad. Luchar contra el contrabando y la migración clandestina parece más urgente que nunca. En octubre de 193433, un agente del Departamento de Migración de la ciudad de México de visita en Payo Obispo evoca la multiplicidad de los tráficos; el chicle y la madera salen del territorio sin pagar impuesto y los trabajadores entran de manera ilegal. Así, de 900 chicleros contratados en los bosques de Payo Obispo, el agente de migración evalúa que sólo 10% se trata de trabajadores mexicanos. Se acusa a Turton de ocupar una posición monopólica sobre la producción y la comercialización, de subordinar a los empleados, cuando los medios de los que dispone la administración mexicana no permiten controlar la larga frontera del río Hondo. Para el representante llegado de la capital del país es indispensable revocar a todos los empleados de las instituciones federales en Payo Obispo y desconfiar de los empleados locales que se enriquecen de manera anormal.

28El restablecimiento del Territorio (enero 1935), la llegada de Cárdenas al poder y la instalación de una nueva administración local harán posible lo que había sido esbozado, sin éxito, a finales de los años veinte: el control de la frontera. Habiendo ocupado el primer plano de la escena durante la década precedente, la suerte de Robert Sidney Turton termina. Este cambio simboliza la transformación del régimen político y económico local (organización del territorio y de la economía en ejidos y cooperativas, migraciones de colonos mexicanos), que ya no necesita mano de obra ni empresarios extranjeros. En agosto de 1934, un documento de la Secretaría de Relaciones Exteriores clasificado como “reservado34” se titula “Infracción a las Leyes de Migración por contrabandistas chicleros en los bosques de Payo Obispo”. El principal acusado es Robert Sidney Turton. La Secretaría de Agricultura y Fomento canceló todas sus concesiones al llamado “Rey del Chicle”. Sin embargo, Turton continúa ejerciendo el control de la explotación de las riquezas de la región. Los contratistas de Payo Obispo están al servicio de Turton, quien obtiene concesiones por intermedio de prestanombres mexicanos y monopoliza la compra del chicle. Sobre todo, Turton introduce miles de inmigrantes negros que enriquecen, desde hace años, a empresas extranjeras gracias a los recursos del territorio mexicano. “Contrabandista” y “saqueador”, Turton es también intocable pues ha corrompido a los empleados federales y a los administrativos locales, en particular a los agentes de la aduana a los cuales paga una gratificación mensual. La exasperación de la Secretaría de Relaciones Exteriores frente al caso Turton es tal, que se trazan los proyectos más extravagantes para poner término a su “reino”. Así, se propone que un agente de migración se difrace de chiclero para sorprender, con las manos en la masa, a Turton cometiendo una infracción. Algunos días más tarde, la Secretaría de Gobernación arremete publicando un memorándum también reservado sobre Turton35. El reconocimiento de su influencia decisiva sobre la explotación forestal parece aniquilar a los responsables de la Secretaría de Gobernación. Las acusaciones de introducción clandestina de inmigrantes beliceños da lugar a la denuncia de explotación de trabajadores nacionales (la “inicua explotación de nuestros connacionales”). En un documento siempre reservado, el director del Departamento de Migración, Andrés Landa y Piña36, en agosto de 1934 da un paso importante y toma medidas contra Turton: lo declara extranjero non grato y su entrada al suelo mexicano, cualquiera sea el estatus migratorio solicitado, está prohibida. Se envían instrucciones confidenciales al respecto a todas las agencias de migración del país. Para Andrés Landa y Piña resulta necesario cambiar de estrategia: los controles sobre el río Hondo se revelan ineficaces y es inútil seguir enviando agentes de migración que no harán más que comprobar la amplitud del contrabando; en ese momento se trata de atacar el origen del problema: Turton. En agosto de 1934, la Secretaría de Gobernación declara a Turton extranjero non grato; le prohíbe la entrada a México y confisca una de sus casas en Chetumal. En noviembre de 1937 se subastan sus bienes en Chetumal: seis casas de madera situadas en la calle 22 de Marzo y calle 22 de Enero37.

29Con la llegada al poder de Lázaro Cárdenas a nivel nacional, y de Rafael Melgar a nivel del Territorio (gobernador), se pretende resolver una de las contradicciones de la región: la economía se encuentra ligada a una riqueza, la selva (chicle, madera), que es motivo de preocupación por su naturaleza (salvaje, incontrolable) y su modo de explotación (trabajadores indígenas y negros, concesionarios extranjeros) que no corresponden al modelo social deseado (pequeña propiedad, producción agrícola, colonos establecidos). De ahí que la economía se transforme radicalmente con el desarrollo de los ejidos y las cooperativas, que vienen a sustituir a las concesiones en manos de extranjeros. El gobierno debe jugar el papel de los antiguos intermediarios como Turton, entre las cooperativas y las compañías extranjeras. Además se da inicio a una ambiciosa política de colonización, tendiente a impulsar la instalación de migrantes mexicanos, procedentes no sólo del interior de la República, sino también de Belice donde se habían refugiado durante la Guerra de Castas (véase más abajo). La política nacionalista de Cárdenas hace hincapié en el crecimiento demográfico, más que en la inmigración. El gobierno se esfuerza por nacionalizar y mexicanizar a los habitantes del sur de Quintana Roo. En el Territorio de Quintana Roo esta política es particularmente dinámica y es objeto de amplia difusión, debido a sus importantes implicaciones en términos de poblamiento, desarrollo e integración nacional. Ciertos topónimos se mexicanizan: Payo Obispo se convierte en Chetumal, Santa Cruz Chico en Pedro A. Santos, Campamento Mengel en Álvaro Obregón, la Bahía de la Ascensión en Bahía Emiliano Zapata, etc. Asimismo, cabe mencionar los primeros proyectos de carreteras tendientes a remediar la falta de comunicación entre Payo Obispo–Chetumal y el resto del país, o la introducción de programas de educación cívica. Se difunden mensajes que invitan a la población a “hacer patria” y a los extranjeros a inscribirse en el Registro Nacional de Extranjeros. Se envían brigadas culturales a todo el Territorio, se ponen en marcha campañas de alfabetización y los maestros se convierten en heraldos de un patriotismo popular. En este esquema, ya no hay lugar para personajes como Turton: los trabajadores son mexicanos, las cooperativas organizan la explotación forestal, el comercio de madera y chicle se nacionaliza. Turton remite, en los discursos del gobierno mexicano, a una época pre-revolucionaria, a un peligro para la nación, a un capitalismo devastador, a la esclavización de los trabajadores.

En lucha contra el poder imperial

30El estatuto de diputado de Turton nos permite comprender mejor su papel en la transición política de Belice, de la colonia a la independencia. De nuevo, observamos hasta qué punto el poder y la autonomía de Turton, ligados en parte a su doble anclaje en México y en Belice, se convirtieron en una amenaza para las autoridades británicas.

31Además de su riqueza económica, Turton se involucró directamente en la vida política beliceña: en 1936, cuando las primeras elecciones democráticas en Belice, fue electo diputado del Legislative Council, como representante de todo el norte del país (en la frontera con México), que reunía los distritos actuales de Orange Walk y Corozal. En una elección de gran resonancia, Turton gana contra C. H. Brown, candidato británico, responsable de la Belize Estate and Produce Company, empresa colonial que se ocupa de la explotación y comercialización de las riquezas forestales de Belice. La campaña fue tumultuosa. Turton fue acusado de entregar el norte de Belice a México debido a sus múltiples intereses en el país vecino. Además la campaña no dejó de oponer el “candidato negro” al “candidato blanco”, representante de la administración colonial38, y Turton fue finalmente elegido. Es diputado hasta 1948.

32El resultado es inédito y se inscribe en la efervescencia anticolonial de la época, aun cuando Turton nunca fue un actor reivindicado por la movilización política. Sin embargo contribuyó a debilitar y deslegitimar el poder británico. Se encuentran numerosos ejemplos de relaciones tensas, incluso de insultos y amenazas, entre Turton y la administración británica, en particular en torno al pago de sus impuestos sobre las ganancias39, o acusaciones recíprocas de la Colonial Office y de Turton por incompetencia, corrupción e injerencia40. También, los reportes de las reuniones, además de las muy numerosas ausencias de Turton41, hacen evidente su compromiso en favor de la consolidación de las relaciones diplómáticas y económicas entre Belice y México, y su apoyo a la construcción de la primera ruta que une Corozal con Santa Elena, sobre el río Hondo; este pueblo va a ser el puesto de frontera entre México y Belice.

33Un self-made man, mulato, a menudo en el límite de la legalidad, que mantiene contactos de igual a igual con grandes empresarios estadounidenses, que negocia directamente con el gobierno mexicano, ha sido electo frente al representante de los intereses políticos y económicos de la potencia colonial europea42. Si bien no hay pruebas de un compromiso político de Turton hacia la independencia o incluso de denuncia del régimen colonial británico, la influencia de Turton sobre el naciente movimiento independentista fue indudable, particularmente por sus posturas antibritánicas y sus vínculos con Estados Unidos, por su anclaje en América Central así como en las West Indies43.

34Peter Ashdown hace un paralelo entre Turton y Alan Burns, gobernador de Belice entre 1934 y 1939, bajo la autoridad de la Colonial Office de Londres. En un periodo de agitación y movilización en Belice debido a las dificultades económicas, pero también de tensiones crecientes con la administración colonial y de reivindicaciones raciales de una parte de la población creole44, Burns encarna la dominación británica y la incomprensión de los problemas locales. Por el contrario, Turton es el líder de aquellos a los que Burns describe como agitadores, erigiéndose en defensa de los derechos de la población beliceña frente al poder extranjero. Empero, el enriquecimiento de Turton, su acceso a las vastas extensiones de bosque mexicano y sus intereses en la compañía estadounidense Wrigley, hacen de él un personaje incontrolable que anuncia ya el declive inglés frente a la hegemonía estadounidense y al movimiento independentista. Sin duda, en los hechos, Turton estaba mucho menos preocupado de lo que fingía en sus discursos frente a la administración inglesa sobre el salario y las condiciones de trabajo de los chicleros; de todos modos, sigue siendo uno de los primeros facilitadores de la movilización anticolonial. Su color, su falta de educación, su proximidad con los trabajadores45 hacen de él el opuesto exacto del estilo elegante y de la mirada condescendiente de los administradores británicos, lo que lo vuelve extremadamente popular, en particular con los trabajadores negros. “Entre la población que acababa de obtener el derecho de votar de la ciudad de Belice, él era la voz del agravio negro en una sociedad colonial racista, clasista, injusta46”.

Conclusiones

35Durante nuestro encuentro, Sidney Turton47, hijo de Robert Sidney Turton, insistía en la ausencia de Robert Sidney Turton en el relato de la historia nacional de Belice. Si su vida dejó rastros en la arquitectura de Belize City (biblioteca que lleva su nombre, sede de sus empresas en el corazón de la ciudad, casa colonial frente al centro cultural México-Belice), Turton no forma parte del panteón nacional y sólo fue objeto de un (pequeño) libro biográfico48. De hecho, un personaje como Turton es fundamentalmente relacionado con un período histórico (la instauración de un Estado post-revolucionario en México, el principio de la transición entre colonia y nación en Belice) y un marco geográfico (el margen de México y del imperio británico). Fuera de este contexto, no hay lugar para Turton. Ni en México, donde encarna un orden pre-revolucionario marcado por la oligarquía capitalista y la explotación de los trabajadores; ni en Belice, dónde simboliza los defectos del imperio sin encarnar todavía las esperanzas del proyecto independentista.

36La historia de Robert Sidney Turton se ubica en un período de transición entre “borderland” y “border” para retomar los términos de Adelman y Aron49. La situación de “borderland” es caracterizada por cierta autonomía de las poblaciones nativas y migrantes, que viven en los márgenes (de las naciones, de los imperios); en una situación de “border”, los desplazamientos y los cambios de población, el acceso a la tierra, la ciudadanía, son definidos y controlados por las autoridades (estatales y coloniales).

37Turton supo perfectamente sacar provecho de su situación intermedia, entre Inglaterra y Estados Unidos, entre México y Belice, entre colonialismo e independencia, entre capitalismo y nacionalismo. Pero tal autonomia se vuelve problemática cuando los poderes oficiales (Estado en México, imperio en Gran Bretaña) quieren tomar el control: Turton es a la vez acusado de injerencia extranjera en México y de traición, debido a sus vínculos con México, en Belice. Finalmente, para las autoridades mexicanas y británicas, Turton encarna una época, un modo de desarrollo y de poblamiento que se trata de superar en esos momentos, sin tener todavía los medios para hacerlo.

38Notas de pie de página

39*La autora labora en el URMIS, Unité de Recherche Migration et Sociétés. IRD, Institut de Recherche pour le Développement. Universidad de Niza. Publicaciones recientes: Administrar los extranjeros. Raza, mestizaje, nación. Migraciones afrobeliceñas en el Territorio de Quintana Roo, 1902-1940. México, CIESAS-Publicaciones de la Casa Chata, IRD, 2014; “En Chetumal, no somos rasta pero nos gusta el reggae” (Alvrix) : música afrocaribeña, identidad y región en la frontera México-Belice, Alteridades, 22 (43), septiembre, 2012, pp. 79-94; Con Odile Hoffmann, “¿Descripción o prescripción? Las categorías étnico-raciales en los censos e informes y sus usos políticos en Belice, siglos XIX-XX”, Secuencia, n°82, enero-abril 2012, pp. 153-174; “Las políticas mexicanas de inmigración en el Territorio de Quintana Roo, 1924-1934: ¿un Estado racista?”, dans Pablo Yankelevich (coord.), Inmigración y racisme. Contribuciones a la historia de los extranjeros en México. México, El Colegio de México, 2015; “Extranjero y negro. El lugar de las poblaciones afro-caribeñas en la integración territorial de Quintana Roo”, dans Daniela Gleizer, Paula López Caballero (coord.), Nación y alteridad. Mestizos, indígenas y extranjeros en el proceso de formación nacional, (México: UAM-C, Ediciones de Educación y Cultura, 2015).

401 Véase por ejemplo: http://sipse.com/novedades/inauguran-el-parador-turistico-de-chetumal-129066.html , consultado el 14 de diciembre de 2016.

412 Belice fue colonia inglesa, con el nombre de Honduras Británica, desde 1862; en 1973 retoma el nombre de Belice. En los archivos de principios del siglo XX se encuentran los términos Belice y Honduras Británica. Por comodidad, conservaré únicamente el término Belice.

423 Véase Luz del Carmen Vallarta Vélez, Los payobispenses. Identidad, población y cultura en la frontera México-Belice (Chetumal: UQROO-CONACYT, Colección Sociedad y Cultura en la Vida de Quintana Roo, 2001), pág. 303.

434 Véase Allan Ortega Muñoz, Una frontera en movimiento. Migración, fecundidad e identidad en el sur de Quintana Roo y norte de Honduras Británica (Belice), 1900-1935 (México: Colegio de México, CONACULTA-INAH, 2012).

445 Véase Raúl Arístides Pérez Aguilar, Nómadas del sur (Xalapa: Universidad Veracruzana, 2008).

456 Véase Leroy A. Grant, The Life of Robert Sidney Turton (Belize: National Library Service, 1994), pág. 1.

467 Véase Leroy A. Grant, The Life of Robert Sidney Turton (Belize: National Library Service, 1994), pág. 13.

478 Véase Leroy A. Grant, The Life of Robert Sidney Turton (Belize: National Library Service, 1994), pág. 1 (traducción propia).

489 Amandala, 16 de diciembre de 2010, consultado en http://www.amandala.com.bz/index.php?id=10671 .

4910 El Territorio de Quintana Roo nace en 1902; se convierte en Estado de Quintana Roo en 1974.

5011 Payo Obispo es el nombre atribuido, hasta 1937, a Chetumal, actual capital del estado de Quintana Roo. Para una historia de Payo Obispo-Chetumal, véanse Martín Ramos Díaz (coord.), Payo Obispo 1898. 1998 Chetumal (Chetumal: Universidad de Quintana Roo, H. Municipio de Othón P. Blanco, 1998).

5112 Véase, por ejemplo, AGN, Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales, 1934, exp. 130/ 508 a 552, caja 67, Carta del Agente de Migración de México al Jefe del Departamento de Migración, confidencial, 22 de octubre de 1934. “En Payo Obispo [R.S. Turton] tiene representante en este lugar a un negro hondureño llamado Pedro Martínez quien goza de la amistad y apoyo de todas las autoridades civiles y federales del lugar”.

5213 Población de origen africano y amerindio que migró de la isla de San Vicente hacia las costas caribeñas de Centroamérica a finales del siglo XVIII.

5314 Véase Frederick Douglass Opie, Black Labor Migration In Caribbean Guatemala, 1882-1923 (Miami: University of Florida, 2009); Glenn Chambers, Race, Nation, and West Indian Immigration to Honduras, 1890-1940 (Baton Rouge: Louisiana State University Press, 2010); Pablo Yankelevich, ¿Deseables o Inconvenientes? Las fronteras de la extranjería en el México posrevolucionario (México-Madrid: Bonilla Artigas Eds, ENAH, Iberoamericana Vervuert, 2011); David Scott FitzGerald, David Cook-Martin, Culling the Masses. The Democratic Origins of Racist Immigration Policy in the Americas , (Cambridge, London: Harvard University Press, 2014); Elisabeth Cunin, Administrar los extranjeros. Raza, mestizaje, nación. Migraciones afrobeliceñas en el Territorio de Quintana Roo, 1902-1940 (México: CIESAS-Publicaciones de la Casa Chata, IRD, 2014).

5415 Ministry of foreign affairs of the Republic of Honduras, Tegucigalpa, 17th August 1926, Government Gazette, No. 54, 27th November 1926, Belize Archives (traducción del inglés).

5516 Lazaro Chacon, provisional president of Guatemala, 7th December 1926, Government Gazette, 13, (19 mar. 1927), Belize Archives (traducción del inglés).

5617 Government Gazette, 32, (20 jul. 1929), Belize Archives.

5718 Véase Leroy A. Grant, The Life of Robert Sidney Turton (Belize: National Library Service, 1994), pág. 5.

5819 AGN, Presidentes, Álvaro Obregón-Calles, tomo 7, Carta de L. Abatia, gobernador del territorio de Quintana Roo, al presidente, 25 julio de 1921.

5920 Véase Leydi C. Hernández Trueba, “Comercio fronterizo”, en Alfredo A. César Dachary et al. Estudio integral de la frontera México-Belice. Análisis socioeconómico (Chetumal: Centro de Investigaciones de Quintana Roo, 1993), pág. 236.

6021 Archivo del General Amado Aguirre, tomo I (489), Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, clasificado con la guía preparada por Amaya Garritz, UNAM-IIH, 1982, El Mercurio, 13 de marzo de 1920.

6122 Véase Amado Aguirre, Informe que rinde al C. Presidente de la República el jefe de la comisión nombrada por el mismo, para hacer el estudio del Territorio Federal de Quintana Roo (Tacubaya, México DF: Imprenta de la Dirección de estudios geográficos y climatológicos), pág. 55.

6223 AGN, Obregón-Calles, caja 158, 421-T-26, Telegrama de L. Albitia al general A. Obregón, 9 de junio 1924.

6324 Véase Pablo Yankelevich, “Extranjeros indeseables en México (1911-1940)”, en Historia Mexicana, vol. LIII, num. 3 (enero-marzo 2004), págs. 693-744.

6425 AGN, Archivo Obregón-Calles, caja 55, 121-G-T, Carta del Secretario de Gobernación al Secretario particular del C. Presidente de la República, México, 29 de mayo 1925.

6526 Véase Teresa Ramayo Lanz, La Revolución en Quintana Roo, 1917-1940. Borrador de tesis de doctorado en historia, El Colegio de México (1992), pág. 115.

6627 AHINM, 4-100-07-1926-66, Informe del agente encargado de migración, A. Carrera, 10 agosto 1928.

6728 AHINM, 4-350-1925-32.

6829 AHINM, 4-350-1925-32.

6930 AHINM, 4-350-1925-32.

7031 AHINM, 4-350-1925-32.

7132 Archivo General del Estado de Campeche, años 1931 a 1934.

7233 AGN, Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales, 1934, expedientes 130/508 a 552, caja 67, Carta del agente de migración de México al jefe del Departamento de Migración, confidencial, 22 de octubre de 1934.

7334 AHINM, 4-100-07-1926-66.

7435 AHINM, 4-100-07-1926-66.

7536 AHINM, 4-100-07-1926-66, Carta del jefe del Departamento de Migración, Andrés Landa y Piña, a la Secretaría de Gobernación, México DF, 24 de agosto de 1934, reservado.

76fn37 Periódico Oficial del Territorio de Quintana Roo, 16 de noviembre de 1937, tomo II, núm. 43.

7738 Daily Clarion, 3 de febrero de 1936.

7839 Véase, por ejemplo, Belize Archives, Minute Papers, 1513-22, 25 de mayo de 1922.

7940 Véase, por ejemplo, Belize Archives, Minute Papers, 2580-23, 3062/1922.

8041 Véase, por ejemplo, The Government Gazette, Honduras Británica, 1937.

8142 Véase el Daily Clarion, entre enero y junio de 1936.

8243 Véase Leroy A. Grant, The Life of Robert Sidney Turton (Belize: National Library Service, 1994), pág. 29.

8344 El término creole, en Belice, remite a los descendientes de uniones entre africanos y europeos; debe ser distinguido de su uso en México (criollo) que califica a los descendientes de españoles nacidos en las Américas.

8445 Turton llegaba regularmente a los campamentos forestales. Perdió dos dedos en un combate con un chiclero al oeste de Belice, en la región de Benque Viejo del Carmen.

8546 Véase Peter David Ashdown, “Alan Burns and Robert Turton: Two Views of the. Public Good”, en Belizean Studies vol. 21, No. 1 (1993), pág. 23 (traducción propia).

8647 Entrevista, 8 de abril de 2011, Belize City.

8748 Véase Leroy A. Grant, The Life of Robert Sidney Turton (Belize: National Library Service, 1994).

8849 Véase Jeremy Adelman and Stephen Aron. “From Borderlands to Borders: Empires, Nation-States, and the Peoples in between in North American History”, en The American Historical Review 104, 3 (1999), págs. 814-841.

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Para citar este artículo :

Elisabeth Cunin, « Robert Sidney Turton, entre nación e imperio. Los intersticios de los poderes estatales y coloniales en México y Belice », Boletín AFEHC N°70, publicado el 04 septiembre 2016, disponible en: http://afehc-historia-centroamericana.org/index.php?action=fi_aff&id=4380

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